Hey! Vengo aquí con mis excusas baratas. Y es que tengo un problema con el próximo capítulo. Aún no lo termino, y llevo así casi un mes. Por lo que me atrasaré un poco con ello, quizás una o dos semanas, a lo más. Además a partir de éste capítulo, solté el embrague y pisé el acelerador a fondo. Las situaciones serán más cortas y avanzará todo un poco más rápido.

Por cierto, ¿alguien leyó 'Gato Negro'? -propaganda pirata-. Les pido una disculpa gigante a quienes lo leyeron, porque lo subí sin revisarlo antes y noté algunos errores de tipeo y gramática, y no lo he reparado.


Capítulo XI

¿Dónde?

Tori's PoV

Lo que pasó en el día después que vinieran mis padres y Trina, si me lo hubieran dicho no lo creería. Aunque conociendo a Jade y sus impulsos, el hemisferio izquierdo de mi cerebro, ese que guarda todo lo que tiene que ver con lo sentimental, emocional, y cognitivo, sabía que en algún momento ella lo haría bajo cualquier excusa o situación.

Cuando pensé que habíamos arreglado todos nuestros problemas, Jade se fue. ¿Dónde? Hey, genio ¿Crees que si lo supiera estaría así de desesperada? Dónde, dónde. Fue la pregunta más estúpida que me hizo Alphonse cuando le llamé y por fin se dignó a contestar.

Él ya había encontrado a otra persona, y me propuso ser amigos ¿En cuánto fue? Cuatro días ¡CUATRO DÍAS SEÑOR LYSON! Y yo jamás le especifiqué las intenciones -ya nulas y vacías- que en algún momento se cruzaron por mi estúpida cabeza, al llegar Jade a mi departamento y que él me alegó, haciéndome sentir de lo peor. Está bien, está bien. Después de todo fui yo quien le cortó ¿no? Pero... ¡aggh!

Como sea, adelanté mi vuelta a la productora. No quería seguir en ése lugar ahora que no estaba ninguna de las dos razones por las que estar más tiempo en casa.

Jade se fue. Y no me dejó nota alguna. Sólo desapareció ella y su guitarra. Llamé también a Cat hoy, para preguntarle. Fue peor que contestarle a mi madre luego de 20 llamadas perdidas. Así que me aseguré de que tampoco está con ella, por lo menos. De tanto pensar en esto, temo que las suposiciones que mi cabeza hace sean ciertas ¿Dónde más estaría sino es con Beck? ¿Y si volvía él a actuar como un idiota?

-No seas tan dramática Vicky. Quizás salió por ahí ¿No crees que estás exagerando un poquito con esto? – Gina me dijo, cuando me golpeaba con unos papeles en la cabeza. La chica pop, la que producíamos ahora, nos miraba con confusión desde la cabina. Estábamos grabando su primer disco.

-Pero es que ya son cinco días y no me contesta ¿Si le pasó algo? No sabes cómo es Jade. Es capaz de tomar un avión a Rusia sin retorno con tal de llevarle la contra a alguien.

La chica de cabello anaranjado resopló sonoramente, fijando sus ojos en mí. La rubia casi oxigenada, para variar, movía sus manos al vidrio que estaba frente a nosotras, intentando llamar nuestra atención.

-La pista terminó de sonar y aún está en 'on'. – exclamó señalando el cartel verde sobre su cabeza. Gina seguía con su mirada fija en mí sin moverse.

-Insisto en que estás siendo exagerada… y que te gusta la gente problemática.

Suspiré presionando el botón para retroceder a la última canción y la chica nos miró a ambas con algo de enojo. Gina palmeó mi hombro y se disculpó por micrófono con la muchacha.

-Lo siento, ¿Comenzamos otra vez Jenny?

Y por nuestra culpa, aunque más mía, estuvimos allí hasta cerca de las diez de la noche. Y para celebrar que teníamos el trabajo listo, mi compañera de trabajo me invitó a mí y a Jenny a un bar. Bueno, también para olvidar el asunto de mí… amiga por un momento. Accedí sólo porque era eso, o recordar que estaba sola, sin Alphonse o Jade.

Lo que no sabía era que estaba cerca del, ahora, desaparecido Nozu. Tengo tantos recuerdos de ese restaurant, desde que se llamaba 'Wok Star' y terminé consiguiendo fondos para la obra de Jade, como no, hasta la cita obligada que más he disfrutado en mi vida –exceptuando la parte del dúo de 'galanes'-, pasando incluso por aquella vez en que tuve que quedarme a picar calamar con Robbie, oh… y la vez que tembló y estuvo de cumpleaños Hope. La señora Lee ahora lo había reinaugurado, con comida tailandesa, según vi el cartel del exterior. Jamás sabré de qué parte específica de Asia viene esa mujer y su hija sin talento.

¿Tantas cosas han cambiado desde que salimos de Hollywood Arts? A pesar de que hasta hace un mes y un poco más vivía cerca de este lugar, no me atrevía a venir o rondar lo que estuviese cerca de ésa escuela. No me gustan los recuerdos, porque termino anhelándolos y en un estado de melancólico estúpido.

-¿Tori? – Jenny me preguntó tomándome del brazo al verme inmóvil frente al restaurant. – El bar es al otro lado. – me arrastró con ella sacándome del trance.

El cartel que rezaba "Hunters & Snakes" me hacía ya arrepentirme de estar allí. Adentro el ambiente tampoco me daba una sensación distinta ¿Dónde me había me metido? En una vitrina había una pitón… no, una boa… no… una anaconda… ¡Lo que sea! Fuese lo que fuese me miraba fijamente y sacaba su lengua siguiéndome el rastro. Gina y Jenny se rieron cuando palidecí.

-Cálmate Vicky. No saldrá de allí. – me apaciguó la chica de lentes guiándome a la barra en la penumbra de las luces bajas que cambiaban por toda la gama del arcoíris.

Al ver a la pelirroja, el barman se le acercó de inmediato. Ella pidió 'lo de siempre'. Fui la única que le interrogó sobre qué se trataba, porque Jenny también hizo lo mismo. En serio, ¿Dónde me metí? Ambas reían, aunque no sé si de mi cara, o de mí entera. El chico de cabello largo y liso se acercó con dos copones de cerveza, tabasco, limón y sal, (N/A: Michelada), y otro con Bloody Mary.

-¿Y esto? – le pregunté a Gina que ponía el vaso de cerveza frente a mí.

-Tú, sólo toma. Luego me lo agradecerás. – me guiñó un ojo, chocó su copa con la mía y después con la rubia, ambas luego tomaron casi la mitad de sus vasos respectivos.

No acostumbro a tomar. Quizás sólo vino con mis papás. Pero tampoco acostumbro a venir a un bar, pero estoy aquí ¿no? Casi temerosa olí la cerveza. No debí hacerlo, el olor era horrible. No sé por qué siempre que voy a tomar cerveza hago eso, y luego termino bebiéndolo todo.

-¿Lo harás o no? – insistió Jenny, apoyando su brazo en mi hombro.

Después de tomarme todo el copón de cerveza, es predecible hasta cierto punto, lo que pasó. El sabor del tabasco, el limón y sal le daban un toque distinto a la cebada, llevándome a beber la misma combinación, luego de contar hasta siete, a números infinitos mezclándolo con risotadas, cigarrillos sin fin, y mareos interminables. A Gina y a Jenny les conté mi vida entera. Lloré incontrolablemente con las últimas partes, donde les confesaba que me sentía sola sino había nadie que me ocupara en el día.

Jenny se sinceró también. Tiene recién 23, y es lesbiana asumida. No supe identificar si era en broma o en serio cuando me dijo que ella me acompañaba a casa cuando nos fuésemos. Gina cambió el tema con agilidad, para suerte mía. Aunque traté de negarme, la rubia me sacó a bailar ¿Desde cuándo los bares tienen pista de baile? Como sea, la canción de David Guetta no me ayudó en mi intento de escape cuando ella trataba de acercarme más a su cuerpo. Tal parece que mi compañera vio desde lejos sus intenciones, cuando me sujetó de un brazo pasándolo por sus hombros, sacándome del lugar.

-Suficiente Jennifer, Vicky, nos vamos. – sentenció. En algún punto ciego de lucidez debí oírlo como para recordarlo o retenerlo. Me reí del puchero y los brazos cruzados de Jenny.

-Yo sólo me quería divertir – habló amurrada. Gina no la miró en ningún momento, cuando buscaba un taxi afuera.

-¿Tienes todas tus cosas Vicky? – me susurró cuando subíamos a un colectivo. Asentí, o por lo menos lo intenté. Ya adentro, Jenny se subió de copiloto y la de ojos verdes sostenía mi cuerpo sobre el suyo, abriendo a la vez la ventanilla para que no vomitara.

-¿Sabes a quién extraño Gin? Extraño a Jade, la extraño mucho… - balbuceé y me las ingenié para sacar la cabeza por la ventana – JAAADEEE POR FAVOR VUELVEEE – grité sintiendo el viento en mi cara. Una sonrisa estúpida se dibujó ante la sensación de libertad. – ¡YO TE AMO MUCHO MÁS QUE EL IDIOTA DE BECK! ¡JAAADE VUELVEEEE!

-Ya, ya Vicky, nos están mirando todos ¿Quieres dejar en mal a una importante futura productora musical? – me retó cuando entró a la fuerza mi cuerpo de vuelta al auto.

-Me da lo mismo, yo quiero a Jade a mi lado.

Y mi berrinche quedó hasta ahí. Me dormí hasta que mi buenísima compañera me cargó hasta mi departamento, en medio de mareos, risotadas y balbuceos estúpidos, despertándome con fuertes bofetadas en mi rostro.

-Despierta y abre la puerta. Ya te traje, ahora si te caes o te pasa cualquier cosa, no es culpa mía. Yo cumplí con dejarte en la puerta de tu casa.

Desapareció después de meterme adentro de la sala del departamento. Con las luces apagadas, todo se me cruzó en el camino. Cayeron un par de sillas y tropecé con un sillón. Apoyé mis manos por la muralla, para sostenerme en pie, antes que el mundo que se me movía a todas partes, me terminara por derribar al suelo. Cerré mis ojos antes de correr al baño.

-Nunca más tomo – me juré a mi misma luego de vomitar. Limpié mi rostro y me miré al espejo. No, no valía la pena, estaba muy borrosa, mejor me veo mañana.

Caminé un par de pasos. Lo único que necesitaba era dormir en ese momento, no importaba donde. La primera puerta que se me cruzó fue la de la habitación donde dormía Jade antes. Aún podía ver la silueta que dibujaba su cuerpo en la cama.

-¿Dónde estarás Jade? – suspiré acomodándome al lado de ella.

Al lado de ella…

Un minuto.

¿Volvió?

No, quizás sólo sea ésta borrachera del demonio. Escondí mi cabeza, en lo que creí, era el cuello de una ilusión, un espejismo, un oasis en el desierto, un truco de magia de mi mente, un espectro producto de mi estado etílico. Pero el aroma que desprendía su cabello no podría ser producto de mi mente.

-Eres una idiota, Vega.

¿Entonces era o no era ella?

¡Daba igual! ¡Estaba borracha!


Agradeciendo siempre a mis RR Onazupmac, Nara375, ElyShakespeare, ABlaker, Selene Cruxe, Vaniap0211, Liz W.

(Perdón si no he respondido nada... en la semana me pondré al día)