Desde antes de nacer…
Los personajes de esta historia no me pertenecen, son de la maravillosa Rumiko Takahashi.
Tenía ciertos escritos en mi libreta, donde había ya planeado una historia, muy diferente a La promesa de amor, pero también no es la que estoy escribiendo ahora, así que pensé que ¿Por qué no combinarlas? y salió esta historia jiji. Aunque tratare de subir un capitulo diario o cada dos días, pues ya estoy de vacaciones.
p.d. no sé si les importe, pero estoy muy triste por el spoiler que salió de FT sobre Gajeel, pero tengo que distraerme y aguantar hasta el lunes, así que espero no reflejar mi tristeza aquí.
-Dialogos-
Pensamientos
Capítulo 3.- Akane es mi esposa.
Anteriormente…
De repente tenían que sellar la unión con un beso, ¿un beso? Nunca habían tenido el valor de besarse, aun sabiendo que si se dieron varias ocasiones para ello. Los dos mirándose fijamente podían notar el nerviosismo del otro. Pero esto ya era inevitable ¿arrepentirse? No era una opción.
Así que tomando un respiro profundo, apretando los puños para no flaquear, se dieron su primer beso.
Akane se acercó lentamente a él, Ranma temblando por la cercanía, la tomo por la cintura y la acerco mucho más, estaban a solo unos milímetros de tocar sus labios… Uno debía tomar la iniciativa ¿no?, entonces Ranma lo hizo, junto sus labios con los de Akane.
Continuación…
Quizá no fue su primer beso, pero esos labios se sentían diferentes, muy suaves, que le dejaban deseando probarlos por mucho más tiempo, torpemente ella le correspondió, nunca en su vida había sido besada, pero esa sensación era tan sublime, parecía flotar hacia el cielo ¿eso es amor?, pero había algo más, la humedad de la boca, la lengua de ellos descubriendo nuevos lugares, aunque con cierta timidez, ese beso fue apasionado, los presentes pudieron darse cuenta que era algo que venían anhelando desde antes, posiblemente desde su primer acercamiento.
Los 5 minutos más placenteros de sus vidas, si así se puede describir, el nuevo mundo de sensaciones experimentadas por estos recién casados.
Pero no todo lo bueno dura para siempre, así que, separaron sus labios y se quedaron callados, no podían mirarse a los ojos, la pena de lo hecho era tanta que el color carmín en sus mejillas era muy intenso, pero no había tiempo para eso, la familia Tendo y los Saotome están unidad, como siempre lo habían deseado los patriarcas, aparte de que el legado del combate libre por fin tendrá un futuro.
-Me llena de alegría este momento.- El Sr. Tendo se acercó a los chicos y los abrazo intensamente.
-Tendo, déjelos respirar, que ahora me toca a mí.-
-Genma, déjalos en paz, creo que primero debemos darle un regalo.
-Si tía, como esposos, deben tener un regalo de bodas.
-Vaya hasta que por fin lograron unir las familias.- Nabiki estaba muy indiferente, en su mente tenía la ilusión de que alguien que venía persiguiendo a su hermana, ahora se enfocara en otra persona.
-Un regalo, y el maestro Happosai?
-Hijo, en un rato subiremos por su bendición, pero antes que nada.- miraba fijamente a su hija que no había dicho ni una palabra – Akane, quisiera darles de regalo un pequeño viaje a una playa Sesoko.
-Pero papa, con el maestro Happosai enfermo, no creo que sea lo más conveniente.
-No te preocupes por eso, nosotros lo cuidaremos.- una parte del plan era lograr que estuvieran solos y así hacer un heredero.
-Pero papa.- Akane se moría de nervios, sabía lo que entre líneas quería decir su padre y la sola idea de imaginarse en una "luna de miel" con Ranma era muy bochornoso.
-Oye papa, porque mejor no subimos a ver al maestro.- dijo Ranma queriendo salir de la situación.
-Ah sí, pero lo del viaje no está en debate, se irán en la noche.
-¿Qué?.- dijeron al mismo tiempo.
Desde el beso, no se habían dirigido la palabra, era muy penoso, no había sido una situación horrible, al contrario lo disfrutaron y se dejaron llevar por un momento, pero ¿Qué pensaba el otro sobre eso? Los dos tenían esa duda en la mente, pero por su timidez no se atrevían a preguntar.
Cada padre guio a su hijo a la parte superior de la casa, al llegar al cuarto del maestro Hapossai, entraron.
-Se ve tan mal el maestro.-
-Si papa, nunca lo había visto tan grave.- Akane estaba muy preocupada.
-Bueno, creo que ahora ese viejo libidinoso, se nos muere.
-Ranma, más respeto al maestro.
-¿Qué? Pero papa ustedes siempre se quisieron librar de él, ahora lo harán, aparte que esa fue la razón de esta boda o ¿no?
Los dos padres, miraron fijamente a Ranma y luego volvieron a mirar al maestro Ranma tiene razón está la oportunidad de nuestras vidas para librarnos de él. Sus pensamientos estaban sincronizados, Soun y Genma se miraron fijamente con una pequeña expresión de maldad.
-Bueno, esta tan grave que no puede dar su bendición, pero estando casados lo honran.- Soun tratando de justificarse.
-Si así que, preparen todo que esta noche se van.- Genma tratando de sacarlos de ahí, para poder hablar con su amigo.
Ranma le hizo una señal a Akane para que saliera primero, ella solo salió y camino rápidamente hacia su habitación.
Ranma por su parte, sabía que debía informar a sus "amigas" sobre lo que paso y que lo dejaran en paz. Salió de la casa Tendo, ¿A dónde dirigirme primero? Sabía quien lo tomaría peor, así que primero fue al restaurante de su fiel amiga, Ukyo.
Akane por su parte, no podía estar quieta por el nerviosismo y como sus hermanas se dieron cuenta, subieron a platicar con ella.
-Akane, ¿estás bien?
-Creo que si Kasumi.
-Pero no entiendo porque te pones así, ya son esposos, lo demás es lo de menos hermanita.
-yo, Etto, no puedo creer que nuestro padre, hiciera una luna…de…miel.-
-Es eso hermanita?- dijo Nabiki burlona.
-No te preocupes Akane, no es necesario que pase algo entre tú y Ranma, el tiempo lo dirá, no te presiones.
-aparte yo creo que Ranma también es virgen.- Nabiki disfrutaba burlase
-Nabiki, eres muy imprudente, no vez que Akane ya está totalmente nerviosa.
-Pero si nadie toma el primer paso, no pasara nada o acaso hermanita, deseas que pase algo entre tú y Ranma?
-Noooooooo! Es muy pronto.- Akane ya estaba de un color tomate.
-Ahí está, mientras él no te dé una señal de querer hacer el amor, no te preocupes.
-Por dios Nabiki, contigo no se puede.
-Creo que estaba menor nerviosa antes de hablar con ustedes.
Mientras tanto Ranma ya estaba llegando con Ukyo.
-Ran-chan ¿Qué haces tan temprano por aquí? Te peleaste otra vez con Akane verdad.-
-Pues…
-No sé porque sigues en ese lugar, ya te hubieras venido a vivir conmigo.-
-Ukyo…
-No digas más, yo hablare con esa Akane, que se cree, que puede abusar de mi Ran-chan.-
-Necesito hablar contigo…
-Espera, deja te preparo el desayuno.
-No Ukyo, no tengo hambre.
-¿Qué no tienes hambre? Esto es grave, te escucho Ran-chan
-Etto… Yo, quiero contarte algo, sabes que te aprecio mucho, incluso te considero como una hermana.-
-¿Una hermana? Pero nosotros estamos comprometidos.
-Yo no puedo verte de otra forma, tú y yo nunca estuvimos comprometidos, bueno a mi manera de ver las cosas.- Por primera vez Ranma mostraba una actitud madura.
-¿Qué estás diciendo? Te hizo algo Shampoo o te amenazo Akane.
-Yo no te amo, aparte hoy temprano me case con Akane.- Soltó la bomba.
-¿Qué?.- Ukyo que estaba preparando un okonomiyaki, palideció, se le cayó la comida al suelo y bajo la mirada, su respiración era agitada, los latidos de su corazón eran fuertes y una lagrima rodaba por su mejilla - ¿La amas a ella?
-Ehm…Yo no lo sé, pero creo que siento algo por ella, si no, no me habría casado con ella.
-Vete Ranma!, no debes de jugar con los sentimientos de las personas.-
-Pero yo nunca les dije que las amaba.-
-Pero tampoco lo negaste…. VETE!.
-Ukyo, tranquilízate.-
-Mira, lo mejor será que te vayas, cuando me sienta mejor… Te busco.
-No creo que sea lo mejor, no quiero tener más peleas con Akane.
-Entonces ya veremos quien busca a quien, ya vete.- Ukyo se dio la media vuelta y subío a la parte superior de su restaurante.
-Pensé que lo tomarías mejor, bueno aun no veo a Shampoo.- Salió del local con paso firme hacia el Nekohanten.
La Sra. Nodoka estaba muy preocupada, hacía más de una hora que Ranma había salido.
-Genma, ¿Tú crees que huyo?
-No lo creo, él no es de esos chicos, aparte lo hubiera hecho antes de la boda, no después.
-Pero ni siquiera dijo a donde iba.
-Pues, a lo mejor a despedirse de sus amigos.-
-Por lo mientras yo hare su maleta, y no le digas nada a Akane.
-¿Por qué?
-No quiero causarles problemas, se acaban de casar.
-Tienes razón mujer.
En el Nekohanten…
Shampoo se encontraba llevando platos a las mesas, era un día un poco vacío, Cologne estaba en la parte trasera y Mousse lavando platos. Ranma entro, la amazona apenas lo vio se lanzó a sus brazos…
-Airen, venir a ver a Shampoo.
-Bueno, tenemos que hablar.- alejándola.
-¿Venir por mí para tener cita?, yo poder pedir permiso a abuela.
-Mira, no es eso, debo decirte algo importante.
-No hace falta decir, yo saber… Tú me amas.- colgándose del cuello.
-Shampoo, escúchame.- quitándosela.
-Airen, yo escucharte, pero ir a un lugar más privado.-
-Oye entiende…- la sujeto por los hombros con un poco de fuerza para poder hablar mejor con la amazona – YO NO TE AMO… hoy me case con Akane.
-¿Qué tu qué?.- en su mirada había enojo, frustración e ira.
-Entiende que tú y yo nunca estuvimos comprometidos, aparte tu estúpida ley no me importa.
-Tú estar en problemas, yo no aceptar esa boda, tú amarme a mí.-
-Piensa lo que quieras, pero es un hecho que hoy me case.-
-Yo no aceptarlo, yo romper matrimonio.-
-No te atrevas a meterte.- Ranma la soltó y salió del restaurante.
-Yo nunca aceptarlo !.-
-Qué te pasa mi amor.-
-Mousse callarte, yo no ser tu amor, dejarme en paz.-
-Ese era Ranma ¿no?, ¿Qué paso?
-No ser asunto tuyo, ir a ver abuela.-
Shampoo estaba muy enojada, como era posible que una chica sin gracia, violenta y fea a comparación de ella le ganara el amor de Ranma. Fue a la parte de atrás a ver a su abuela con Mousse detrás.
Todo estaba listo, Akane estaba en su habitación con una maleta en mano, esperando la hora para salir a la estación del tren. Ranma acaba de llegar a la casa Tendo.
-Oye hijo, ¿Dónde estabas?.-
-Hola mama, fui a arreglar unos asuntos.-
-Debiste haberme avisado.-
-Lo siento.-
-Ya arregle tus cosas, ves por Akane, en 10 min viene por ustedes y los llevan a la estación del tren.
-¿Debo ir por Akane?
-Sí, ahora es tu esposa y más que nunca debes cuidarla.
-Pero…- aún estaba nervioso, no le había hablado desde aquel sublime beso.
-Sin peros…. Vez!
Poco convencido, camino rumbo a la habitación de su esposa, toco la puerta, escucho su voz, que le permitía entrar.
-Akane…
-Ranma…
-Debemos bajar, nos llevaran a la estación.-
-Sí, lo sé.
-Te ayudo con tu maleta.-
-Estoy bien.
La conversación más robotizada que pudo haber… El taxi llego, ambos debían abordarlo…
-Ranma, cuida mucho a mi hija, ahora que es tu esposa.
-Etto…Si señor Tendo.
-Papa, por favor…
-Cuídate mucho Akane.
-Si Kasumi.
-No olvides lo que platicamos hermanita.- Akane se puso roja como un tomate.
-Cuídense mucho, por favor.
-No es una hasta nunca mamá, volveremos en un par de días.- Akane sonrio y se introdujo en el taxi.
-Lo se hijo, solo promete ser paciente con tu esposa.
-Ya me voy, Adiós mama, papa, Kasumi, Nabiki y Sr. Tendo.
-Adios y mucha suerte cuñadito.
-Adiós Ranma.- con una enorme sonrisa lo despido la adorable Kasumi.
Los demás solo hacían ademanes para despedirlos. Entonces Ranma entro al taxi.
-A la estación del tren por favor.-
-Claro señor.
Ranma y Akane solo se miraron y el rubor de sus mejillas apareció…
Continuara…
Muchas gracias por leer, creo que este capítulo me quedo bien jejeje.
¿Qué tal les parecio?
Creo que no se me noto la tristeza
Que Gajeel no muera!
Adios.
