.-SUKI DAISUKI-.

REGLAS:

1-. Esta es una secuencia de one-shot de distintas parejas de Fairy Tail, desde las canon a las crack, no me centraré en dos o tres parejas.

2-. Ningún One-shot está relacionado con otro.

3-. A veces pueden ser drabbles, one-shots, songfics, etc. Todo depende de la pareja y mi inspiración.

4-. Una vez terminado el one-shot de una pareja continuaré con otra y no la repetiré hasta que haya avanzado con otras parejas.

5-. Algunos pueden contener lemon u otras advertencias, pero pondré la advertencia de cada one-shot para que os vayáis preparando sobre qué vais a leer.

6-. No haré ningún one-shot yaoi o yuri, porque tengo planeado hacer esto de las secuencias de one-shot con parejas yaoi y no tiene sentido subirlos en dos partes; y sobre el yuri no soy muy buena escribiéndolo, por ello prefiero no escribir algo que posiblemente luego os deje con mal sabor de boca.

7-. Acepto pedidos por si queréis alguna pareja -que no haya salido antes-, ya que la idea de esto es divertirnos en conjunto nwn

8-. Por último, no aceptaré ningún comentario ofensivo, ya sea por las parejas o la temática. Cada uno tiene sus gustos, lo sé, pero debemos saber respetar los ajenos también.

PAREJA DE HOY: Natsu x Aries.

ADVERTENCIA DE HOY: One-shot. Tiene UA y posible OoC (?)

DISCLAIMER: Los personajes de Fairy Tail no me pertenecen, son propiedad de Hiro Mashima. Hago esto sin fines de lucro, y una vez terminado el one-shot son devueltos a sus respectivos dueños.

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«JUEGO DE MIRADAS»

Se sentía incómoda, como si aquel chico de mirada verdosa pudiese ver a través de ella o leer sus pensamientos. Se sonrojó violentamente. ¿Qué pasaría si fuese cierto, si de verdad pudiese saber en qué pensaba? Intentó con todas sus fuerzas no pensar en lo guapo que era o en su hermosa sonrisa pero, no importaba cuanto lo intentase, no lograba su cometido.

Bajó la mirada avergonzada, esperando que aquel sujeto dejase de escanearla con tanto descaro, llevándose una gran sorpresa al volver a alzarla: Aquella mirada penetrante seguía fija en ella.

Chilló bajito, sin saber qué hacer. ¿Acaso lo conocía de algún lugar? o, ¿Le debía algo? No y no. Ella lo recordaría. ¡Vamos, ¿cómo podría olvidarse de semejante hombre?! Tendría que ser asexual para no notarlo; con su metro setenta y algo, sus músculos marcados en su playera negra y aquella particular cabellera rosa.

Suspiró, regañándose mentalmente por actuar como colegiala enamorada a sus 19 años.

Le devolvió la mirada, retándolo a un duelo, transmitiéndole un mensaje muy claro: "No sé qué pretendes, pero no caeré. Soy una chica fuerte". O eso pretendía, ya que su contrincante lo único que vio fue a un indefenso carnero, listo para ser devorado.

El misterioso chico interrumpió su juego de miradas, para girarse hacia uno de sus amigos, comentándole algo, que obviamente la peli-rosa no pudo oír debido a la distancia que los separaba.

Ambos amigos reían.

Sus ojos se abrieron desmesuradamente y sus mejillas resplandecían cual semáforo en rojo. Se sentía una idiota… ¡Por Dios! ¡La mirada nunca fue dirigida a ella, y ahora, el peli-rosa se burlaba de ella con sus amigos!

A la velocidad de un rayo tomó sus pertenencias, para retirarse de la cafetería de la Universidad con pasos rápidos y torpes. Ya casi llegaba a su meta: La salida.

–¡Hey, Aries! –Escuchó gritar a alguien, una voz que desconocía. Se volteó lentamente aterrada, deseando haber escuchado mal. ¿Y si era ese chico? ¿Y si le recriminaba sus malas miradas? Negó, él no sabía su nombre. Quizás llamaban a otra persona, se tranquilizó a sí misma, pero, Aries era un nombre muy raro… Entró en pánico nuevamente y la expresión en su rostro la delataba–.

Se quedó de piedra al ver al protagonista de su mini-drama mental alzando su mano, con una gran sonrisa en su rostro. No se movió, no podía hacerlo. Sus pies parecían estar de vacaciones o pegados al frío suelo de la cafetería.

Rogó a los cielos, a todos los Dioses existentes, que llamara a otra persona o que hubiera escuchado mal, producto del pánico. Incluso rogó volverse invisible.

La peli-rosa no era una persona que maldijera, sin embargo, igual lo hizo: Maldijo su suerte al verlo ponerse de pie y dirigirse hacia ella, maldijo a los amigos del peli-rosa por reírse de su situación y, también maldijo al chico por ser tan guapo.

Solo unos metros y ya la alcanzaba, unos metros para ser regañada por el muchacho, unos metros que la aterraban.

No pudo más.

Se echó a correr, como alma que se la lleva el diablo.

A pesar de ser mala en deportes, cuando la vergüenza se apoderaba de ella podía correr igual que una gacela; pero claro, no se puede comparar a una gacela con un tigre. Sería estúpido hacerlo… Si, fue una idiota al pensar que podría huir de alguien mucho más atlético.

Solo bastaron unos segundos para que el de cabellos rosas la atrapara, entre sus fuertes brazos; su espalda contra su duro y firme torso.

–¿Por qué corres? –Preguntó el chico riendo, sin soltarla–.

Chilló bajito. Queriendo que la tierra se la tragase allí mismo.

–Oe, Aries –La llamó, alzando una ceja–. Ese es tu nombre, ¿no? –Preguntó risueño; al no obtener respuesta la volteó, encontrándose con los ojos aguados de la peli-rosa–. ¿Eh?

–¡Lo siento! –Lloriqueó avergonzada–. ¡Lo siento! ¡No fue mi intención! ¡Lo siento! –Volvió a repetir entre sollozos–.

–¿Eh? –Volvió a exclamar asombrado y preocupado a la vez–. ¿Aries?

–¡Lo siento! –Repitió, como si no pudiese decir nada más–.

–¿Por qué te disculpas?

–¡Lo sien-! –Fue interrumpida por los labios del peli-rosa, que presionaban los suyos, de forma suave–.

No sabía qué hacer. ¿¡De verdad estaba besándola!?

No podía creerlo… ¡Estaba besando a un desconocido! Uno muy lindo, pero desconocido al fin y al cabo.

Cerró sus ojos, dejándose llevar por la cálida sensación de aquella caricia en sus labios. Sentía sus mejillas arder, y como poco a poco se quedaba sin respiración.

Por fin se distanciaron, solo lo necesario para que la chica pudiese recuperar el aliento. El peli-rosa se negaba a soltarla del todo, no quería dejarla huir de nuevo.

–¿Estás bien, Aries? –Preguntó con un leve sonrojo decorando sus mejillas–.

Asintió con la cabeza gacha, incapaz de pronunciar alguna palabra.

–Que bien –Contestó el peli-rosa risueño, abrazándola–. No quería apresurar las cosas pero no me diste otra opción –Rió estruendosamente–. ¿Quieres salir conmigo?

–¿Eh? –Alzó la vista sorprendida, chocando miradas–. ¿Qu-Qué…?

–Lo tomaré como un sí –Le sonrió, mirándola directamente a los ojos. Definitivamente le encantaba aquella mirada–. Por cierto, mi nombre es Natsu, Natsu Dragneel.

–Na-Natsu… –Murmuró, como si fuese la palabra más hermosa que hubiese salido de sus labios–.

-o-

NOTA DE LA AUTORA: ¡NaRies está en la casa (?)! *w* Espero que le haya gustado uwu Y disculpe la demora~ Seré sincera, cuando leí "Natsu x Aries" casi muero de ternura con solo imaginármelo, me encanta esta parejita u/w/u son tan lindos~ Y pos, debía escribirlo si o si. Espero no haberlo decepcionado (?)

Muchas gracias por todos los lindos reviews uwu y por los favs y follows -muere de felicidad y revive porque tiene que cumplir pedidos (?)- Me hacen muuuyyy feliz con cada uno y me motivan a seguir escribiendo estas "cosas" que yo oso llamar "one-shot" xDu~

Sobre los pedidos, los que tengo son:

-Lyon x Meredy

-Natsu x Millianna

-Laxus x Erza

-Natsu x Cana

-Natsu x Juvia

-Natsu x Ultear

-Zeref x Erza

-Jellal x Kagura

-Natsu x Hisui

-Freed x Mirajane

-Natsu x Virgo

-Gray x Fem-Natsu ewe

-Doranbolt x Wendy

Ya saben, este orden no se respetará, pero eso no significa que no los vaya a cumplir *o* Cambiando de tema, comenzaron las semanas de pruebas en mi liceo D: Por ello no estaré por aquí muy seguido, es más, quizás la próxima semana no pueda actualizar. Lo bueno de esto es que tendré unos días en Julio de mini-vacaciones, por así llamarlo, en donde podré ponerme al día con los pedidos. Así que les pido que me tengan paciencia. Y si quieren, pueden dejar sus pedidos *A* Eso sería todo, hasta la próxima OwO Byebye~