DESDE ANTES DE NACER…

Los personajes mencionados en esta historia no me pertenecen, son de la maravillosa Rumiko Takahashi.

Capítulo 7.- Puchi

-Diálogos-

Pensamientos

Sé que lo dije, que haría lemon, y si lo hare pero en el próximo capítulo, ahora dejare que el romance y ese juego previo hagan de las suyas jaja, para tratar de sorprenderlos con el siguiente cap. muy apasionante xD…. Por lo mientras me gustaría que me dijeran que opinan de mi idea ¿Les está gustando? Yo lo disfruto jaja

Hoy me inspiro Ecos de amor de Jesse y Joy Que más que nada es por Ryoga, lo siento triste jeje.


Anteriormente…

Se tomaron de la mano y comenzaron a caminar, faltaban pocas cuadras para llegar a la casa, parecería que nunca se hubiesen llevado mal, jugaban en el camino, reían y se coqueteaban, pero cuando llegaron se toparon con el chico de la pañoleta, estaba parado enfrente de la casa, mirando hacia ella, con una caja. ¿Arruinaría sin querer la felicidad de estos esposos?


Continuación…

"Están desgastadas todas las palabras, lo que queda entre tú y yo no le alcanza al corazón, desde mi pecho suena tu recuerdo todo lo que fue de los dos son ecos de amor".

Akane parecía feliz de ver a su amigo, pero Ranma no estaba del todo contento, él siempre fue claro al decir que amaba a Akane y que yo no merecía su amor. Ahora la presencia del que alguna vez considero su amigo, le molestaba, lo ponía en un estado de celos que solo sintió una vez con shinnosuke, todo gracias a que la peli azul soltó su mano e hizo ademanes para que el despistado no se fuera y la viera, el colmo para él fue ver la sonrisa de Akane hacia él.

-¡Ryoga!, qué alegría verte.-

-Bueno, etto….-

¿Ignorado? pero este idiota a que viene .Ranma estaba atrás de la peli azul, con una cara de pocos amigos.-Ryoga… a que vienes.-

-Ranma, bueno, yo…-

-¿Vienes a retarme cerdo?- moría de ganas de darle una buena golpiza.

-Oye Ranma, no le digas así, y no viene a verte a ti, viene a platicar conmigo ¿Verdad?-

-Pues sí, vengo a platicar con Akane, espero no te moleste.-

-Claro que no le molesta Ryoga, Ven, vamos a Dojo.-

-Eres tan ingenua Akane.- apretaba sus puños.

-Luego peleamos Ranma.- el chico de la pañoleta sonreía sarcásticamente al ver a su amigo muy celoso.

-Idiota, cerdeo de…-

-Hijo ¿qué haces?.- aparecía su madre en el momento menos indicado, Ranma estaba intento ir a Dojo a hurtadillas.

-Bueno, es que… Akane está ahí…-

-Sí, y platicando con un amigo, no creo que debas interrumpir.-

-Pero, porque, tu misma has dicho que ahora es mi esposa y yo no apruebo eso.-

-Nunca pensé que fueras tan celoso, pero no tienes por qué preocuparte, Akane no es ese tipo de mujer, debes confiar más en ella.- sonriendo amablemente.

-Pero mama, en ella yo puedo confiar, pero en Ryoga.-

-Jaja, ven hijo, acompáñame a ir a comprar unas cosas.-

-¿Qué?, haces eso para alejarme, pero dime que quieres y puedo ir yo solo y regreso rápido.-

-No sé, si confiarte mis cosas, así que mejor vamos juntos.- agarrando a su hijo por la oreja, quien la verdad parecía bastante molesto.


Ukyo decidió tragarse su orgullo y pedir ayuda de la persona menos pensada, entro al restaurante, encontró a la abuela haciendo la comida, Mousse estaba atendiendo mesas.

-Mousse.- dijo tímidamente.

-Estamos un poco ocupados, pero que se te ofrece.- había lleno total.

-Estaba buscando a Shampoo.-

-Ella está bastante ocupada entregando pedidos.-

-Puedo hablar contigo, entonces.-

-Bueno, pero que sea rápido, no quiero hacer enojar a Shampoo.- pudo notar algo raro en la chica. Ambos salieron del local.

-¿Sabes lo que pasó con Ranma y Akane?-

-Bueno, el vino a hablar con Shampoo y le dijo todo.-

-Y ella esta tan tranquila trabajando.-

-Lo que pasa es que ella y yo, nos casamos también.-

-¿Qué?, eso no es posible, ella estaba más dispuesta a todo por Ranma.- ya no podía controlarlo más, la lagrimas empezaron a salir.

-Necesitas calmarte, la vida no se acaba ahí, tienes que buscar tu felicidad en otro lugar.- tomando por los hombros a la chica y sacudiéndola, no sabia que mas podía hacer por ella.

-Pero, yo lo amo, no sé qué hacer, no tengo a nadie más.- abrazo al chico, ya no sabía que más hacer, no encontraba solución a sus problemas. El chico solo alzo las manos, miraba desconcertado tal acción, nunca había sido tocado por otra chica.

-Pero que estar haciendo Mousse.- Una mirada furiosa de la amazona causaba miedo al chico pato.

-No es lo que tú piensas, ella me abrazo.- Ukyo se soltó inmediatamente.

-Yo ver que ella a abrazarte, ¡Sigue trabajando!- señalo adentro del restaurante.

-Si mi amor.- se metió inmediatamente al local.-

-A que vienes, como no tener a Ranma, ¿venir a robar a Mousse?-

-No es lo que tú piensas, solo quería saber si te ibas a rendir con lo de Ran-chan.-

-Abrazar a mi esposo no ser manera de saber, como darte cuenta, yo estar casada.-

-Entonces es cierto que te casaste, bueno mejor para mi.-

-Tú y yo no tener por qué seguir tratándonos, no regresar y mucho menos abrazar a Mousse.-

-Eso fue un mal entendido, pero tienes razón, no volveré.-

La sangre le hervía a la amazona, como alguien puede ser capaz de abrazar a su esposo, y más aún el no hacer nada al respecto, debía castigarlo. Esa noche de bodas que pasaron juntos decidió darle una oportunidad y se entregó a él. Conoció cosas que no sabía que el chico podía tener, como una pasión muy fuerte hacia ella, amándola con locura le demostró que podía hacerla feliz.


Volviendo al Dojo…

-¿Qué tienes ahí en la caja?.- se escuchaban unos sonidos.

-Bueno, ten, lo traje como regalo de boda.-

-oh en serio, que es.- abrió la caja, observo a un pequeño cachorrito, igual que su madre.- es hermoso, gracias Ryoga.

-Me alegro que te gustara.-

-Pero como supiste que me case con Ranma.-

-Me entere por Ukyo, por eso me hacías tantas preguntas ese día.-

-Discúlpame por no decirte nada.- bajo la mirada.- pero tenía mucho miedo.-

-No tienes por qué disculparte, en parte es mi culpa, yo ayude a arruinar la boda pasada, lo entiendo.- con un poco de timidez tomo la barbilla de Akane y alzo su rostro, para sonreírle.

-¿No estás enojado?, no tienes culpa de nada, solo te pido que siempre seamos amigos.- sonrió de vuelta.

-Claro que sí, siempre que lo necesites, puedes contar conmigo.-

-Gracias.- abrazo con ternura su amigo.


-Mama, pienso que ya debemos volver.-

-Aun no compramos todo, quiero un estambre amarillo.-

-Pero para que quieres tantas cosas de esas.-

-Para que no me agarre desprevenida y pueda tener ropita lista para mi futuro nieto.-

-¿Qué?, pero que estás diciendo.- el rubor en sus mejillas apareció.

-Bueno, hijo, lo lógico en los matrimonios es tener hijos…-

-Pero ella y yo aún estamos muy jóvenes para ser padres.-

-Si se cuidan pueden planificar mejor, pero quiero estar preparada.-

-Ya no hablemos de eso.-


Ukyo caminaba por las calles, estaba bastante triste, nada había salido como lo planeaba, incluso la amazona renuncio ¿Qué más quedaba? ¿Renunciar?... pero observo nuevamente al chico de la pañoleta, ya no traía esa caja con él, así que venía de ver a Akane…

-¡Ryoga!- corría para que este no se le escapara.

-Ukyo…- volteo con un poco de indiferencia.-

-Ya confirme todo.- notaba cierta frialdad en él, quizá era momento de cambiar de estrategia.

-Ah, pues me parece bien, espero ya no sigas atada a una situación así, me tengo que ir.-

-Espera, yo acepte todo, lo perdí… solo quiero pedirte un favor.-

-Si no es nada en contra de Akane, haré lo que pueda.-

-En Furinkan se están acabando las clases, y van a hacer un baile de graduación, yo no quisiera ir sola, es probable que ellos vallan juntos, ¿podrías acompañarme?-

-¿Qué?- se sonrojo un poco.- pero yo no sé bailar, soy pésimo.-

-No es necesario que bailemos, solo hazme compañía, no me quiero sentir sola.- lo abrazo para asegurar una respuesta afirmativa.

-Está bien, pero debes prometer que no harás nada en contra de Akane.-

-Lo prometo.-


La Sra. Nodoka iba llegando en compañía de su hijo, quien corrió velozmente hacia el Dojo…

-¡Akane! ¿Qué haces?-

-Ranma, porque gritas.- Abrazando al cachorrito.-

-Bueno es que pensé que seguías con Ryoga, ¿Qué tienes en las manos?.-

-Se fue hace unos minutos, es un perrito, hijo de blanquinegra.- enseñándoselo con una gran sonrisa.- y es nuestro.-

-¿Nuestro?-

-Tú mismo has dicho que los regalos de bodas son para los dos.-

-Bueno si, pero Ryoga te dio eso, ¿cómo regalo de boda?- miraba extrañamente a ese perro.

-Si ¿No es hermoso?- abrazaba con mucha ternura Puchi.- por cierto se llama Puchi.-

-¿Es enserio Akane?- Aunque era mejor que se olvidara de P-chan, pues si él lo veía cerca, lo sacaría a patadas.-

-Si- mirándolo con una sonrisa- Bueno te soltare para que no te acostumbres Puchi.- bajo al perrito, que inmediatamente corrió por todo el Dojo.

-Cuando me piensas enseñar el regalo de Nabiki.-

-¿Qué?- el calor subió por todo su cuerpo, su cara de un rojo se pinto.- no me preguntes de eso.-

-Por qué no, si Puchi es nuestro, ese regalo también.-

-Eso fue una broma de Nabiki, no le creas.- se notaba su nerviosismo.

-O es que acaso planeas quedártelo para ti.- en tono provocativo se acercó a la peli azul.

-No, es eso.- intento alejarlo, a ella le emocionaba esa nueva forma de ser.-

-Entonces compártelo conmigo.- él ya tenía una idea de que ese regalo podría ser el Baby doll.

-No puedo, aun no.- trataba de alejarlo, pero ya se encontraba contra la pared.

Esa inocencia de Akane volvía loco a Ranma, parecía tan tierna, que solo deseaba comérsela a besos, entonces comenzó a rozar los labios de ella con los suyos, para despertar el deseo en ella de probarlos, lo cual funciono a la perfección, cuando ella sentía los labios de su esposo se movía hacia adelante, pero este los quitaba inmediatamente, eso le desesperaba pero si quería jugar ella también sabia como hacerlo, entonces se hizo para atrás-Hace mucho calor- desabotonó su blusa dejando a la vista un poco de piel, abanicándose con la mano esa parte del pecho, Ranma se hizo para atrás, totalmente ruborizado ¿A esto se referían con el juego previo?...La peli azul se dio cuenta y soltó una sonrisa. Entonces él lo entendió, habían jugado con él, se acercó velozmente hacia su esposa y sin el menor aviso comenzó a besarla apasionadamente, abrazándola con mucha fuerza, ella ahora sentía lo que era el calor, lo abrazo por el cuello, sus lenguas danzando al compás del amor, sus labios acariciándose mutuamente, los latidos del corazón acelerándose, la temperatura del cuerpo subiendo, para Ranma ya no era suficiente los besos, necesitaba sentirla suya, poco a poco bajo sus labios para recorrer el cuello, mientras que con sus manos acariciaba las caderas de su esposa, las cosas se estaban subiendo de nivel, pero de repente…

-Este no es el lugar, nos van a ver.- recuperando la cordura.

-Vamos a dormir ya, entonces.- no podía seguir aguantándose.

-¡Ranma!... dijiste que ibas a tener paciencia.-

-Lo siento, me deje llevar, vamos a hacerle a Puchi una casita, ¿Te parece?- tengo que tener paciencia, no quiero arruinar las cosas.

-Muy buena idea, vamos.- recogió al cachorro y salió del Dojo.- Eso estuvo cerca, no sé si podré seguir aguantándome, yo también lo deseo.


Los preparativos para la fiesta de graduación estaban al día, todos en la escuela estaban muy emocionados, a punto de cerrar un ciclo en sus vidas y prepararse para un gran paso…

Habían pasado unas semanas, era preocupante que los padres aun no hayan regresado de ese dichoso viaje, pero como todo estaba más tranquilo, no le tomaban mucha importancia, algún día tendrán que regresar y dar las explicaciones necesarias, pero como todo era tranquilidad, algunas cosas estaban mejor, la relación entre Ranma y Akane mejoraba a gran escala, no existía presión alguna en ellos, Nabiki hizo un plan, que no le fallo, tenía comiendo de su mano a Kuno, quien admitió sentirse atraído hacia ella, al principio Nabiki actuaba indiferente, pero poco a poco lo acepto y ahora tenían un mes de noviazgo, incluso ella podía llegar a sentir amor, aunque el único problema era le hermana, quien a pesar de tener orden de restricción con los Tendo y Saotome, se desquitaba con ella, pero eso no era importante para ella, pues se encontraba feliz con su amado. Por otra parte Kasumi, logro que el Dr. Toffu le confesara su amor, de la manera más graciosa, pero para ella todo fue perfecto, pues cuando se comportaba así le causaba ternura y ni se diga cuando Kasumi le dio un beso al Dr. Una semana estuvo sin atender pacientes, pues se encontraba danzando por todo Nerima con Betty a cuestas. Todo parecía ir de maravilla ¿Algo será capaz de arruinar la felicidad?

Continuará…


Bueno yo sé que lo dije… haré lemon en el siguiente capítulo, pero creo que aún no era momento, espero que en el siguiente que voy a escribir ahora mismo, pueda encontrar la oportunidad. Ojala les guste…

Saludos y gracias por leer…

por favor en su review digan como les pareció...