DESDE ANTES DE NACER…

Los personajes mencionados en esta historia no me pertenecen, son de la maravillosa Rumiko Takahashi.

Capítulo 8.- El ultimo baile.

-Diálogos-

Pensamientos

Si, HAY LEMON, espero que todo salga bien jaja... Gracias por leerme...


Continuación….

"En los ojos puedes ver las intenciones de una persona, y en sus manos puedes ver que tan capaz es para llevarlas a cabo"

Daniela Rivera Zacarías.

Faltaba un día, mañana era el gran día, un baile especial para los estudiantes de Furinkan, la despedida de varios chicos, les dieron libre desde la noche anterior para que se organizara, Akane había ido de compras con Nabiki, ella por ser estudiante graduada podía asistir y tomó la decisión hacerlo en compañía de su misterioso novio, aún no había revelado el nombre, pero la noche del baile iría acompañada de él, así que fue con su hermana menor a comprar un vestido, ella era un poco más atrevida, pero el caso era la pequeña de las Tendo era un poco peculiar, siempre ha vestido como una niña y bueno no es que fuera ya una mujer, pero Nabiki estaba convencida de ayudarla a comprar un vestido más acorde a su nueva situación. Ambas caminaban por los pasillos del centro comercial, pasaban por varias tiendas departamentales, sin decidirse a entrar en alguna.

-Bueno Akane, ya ¿no? Llevamos varias horas y nada mas no te decides.-

-Es que todos los vestidos que vemos, son muy provocativos.-

-Akane ¿Qué esperabas? ¿Vestidos de monjas?- dijo burlona

-¡NO!, pero algo un poco más sencillo y no tan llamativo.-

-Esa noche, no se repetirá jamás, ¡JAMÁS! ¿Lo entiendes?, no puedes ir como un día ordinario.-

-Pero entonces ¿Debo comprar un vestido como esos?-

-Para eso vengo contigo, yo te ayudare.-

Dicho esto jalo a su hermana hacia una boutique, empezó a toda prisa a seleccionar varios vestidos y le señalo el probador, uno tras otro se fue midiendo, pero Nabiki solo negaba con la cabeza esta tarde será muy ocupada, pero tengo que encontrar un vestido para mi hermanita, solo escogió un par de vestidos para ella, se los midió y compro uno, pero Akane era el problema, debía verse elegante, juvenil y sexy, todo eso en un vestido.

-Nabiki, no me siento cómoda con ninguno.-

-Por eso todavía estamos buscando, deje este para lo último, creo que es perfecto.-

-¿Estas segura?-

-Claro hermanita, yo se lo importante que es para ti, solo mídetelo, enamórate y cómpralo.-

La peli azul estaba un poco escéptica, era un color bonito, se metió nuevamente al probador y se lo midió, salió tímidamente para que Nabiki la viera.

-Es perfecto… ¿o me vas a decir que no te gusta?-

-Es muy bonito.- se miraba en el espejo, definitivamente se enamoró de ese vestido.

-Entonces ya vámonos que es tarde.-

-¿Y tú vestido?-

-Ya lo compre.-

Las hermanas Tendo fueron a la caja, pagaron el vestido y unos zapatos que hicieran juego, esta era la primera vez que se había tomado la decisión de hacer un baile de graduación, por eso Nabiki no podía faltar. Llevando unas cajas de colores en las manos, llegaron a su casa, Akane subió rápidamente a su cuarto a guardar el vestido, no quería que Ranma lo viera, era sorpresa.

Ukyo también se encontraba ahí, las vio muy emocionadas comprando, ella no con la misma ilusión pero si entretenida, llevar a Ryoga al baile solo para poder usarlo en contra de la pareja ya era de por si algo muy bajo.


Mientras tanto en el NekoHanten.

-Sabes del baile de mañana en Furinkan mi amor.-

-Sí, ser solo para estudiantes.-

-Pero, no quisieras que también tengamos una noche especial.-

-De que hablar, tener mucho trabajo.-

-Siempre podemos tener tiempo para nosotros, solo déjate querer mi amor.-

-No lo sé, primero trabajar, después veremos.-

-Si te dejas, prometo que no te arrepentirás.-

-ya veremos Mousse.-

Al chico le basto con que no se negara a sus peticiones como antes, para estallar en felicidad danzando por el negocio y cantando, ella por fin estaba cediendo y es algo que se tiene que celebrar.


Corriendo, huyendo, esquivando y escapando de su cruel destino…


Todo transcurrió tranquilamente ese día, y llego por fin la graduación, desde temprano Nabiki había desalojado a Ranma del cuarto de Akane, le dieron su traje y prácticamente lo encerraron en la habitación que antes compartía con sus padres.

Pero que les pasa a estas mujeres, no pueden ser menos violentas

Daba vueltas por toda la habitación, parecía un león enjaulado, contaba las horas, los minutos y los segundos….

Afuera de la habitación había todo un alboroto, Kasumi cocinaba mientras que Nabiki hacia todos los preparativos para la gran noche.

-¡Vamos Akane!-

-Aún falta unas cuantas horas.-

-Pero debes bañarte bien, ya metete a bañar que también yo lo hare.-

-Está bien.-

La peli azul se metió a dar un baño, abrió la llave y se introdujo en el agua y se sumergió en sus pensamientos…

Para cuando Akane salió, su hermana se introdujo inmediatamente, ella subió al cuarto y se encontró con la tía Nodoka…

-¿Qué paso tía?-

-Me alegro de ver la evolución de su relación.-

-Bueno, tampoco es que ya seamos perfectos, aún nos falta tía.-

-Pero las peleas ya no son iguales, espero que en un futuro la armonía llegue.-

-Gracias tía.-

-Bueno, ahora te deje, no tardara en subir Nabiki y deben de arreglarse.-


Las cosas parecían estar más tranquilas de lo normal ¿Sera un presagio? ¿Algo malo puede pasar? La vida sigue y todo tiene su lugar. Debieron dejar que la vida siguiera el curso natural.

Las chicas se arreglaron, ya era la hora y aun no estaban listas, Ranma se encontraba esperando en la parte inferior, nuevamente dando muchas vueltas, primero bajo Nabiki, ella como siempre vestía de una manera muy sexy, su vestido era color rojo con un escote en V que dejaba ver mucho, la espalda la llevaba descubierta y el largo de su vestido apenas cubría decentemente sus piernas.

-¿No me digas que vestiste a Akane así?- con una cara de miedo.

-Cómo crees cuñadito, ella nunca se pondría algo así.-

-Qué alivio.-

-Pero viene muy sexy, a su estilo.-

-¿Qué?- antes de verla ya tenía bastante rubor y calor.-

Nabiki solo observaba muy entretenida, mirando también el reloj, ya era un poco tarde y la limosina de su novio no llegaba. Entonces comenzó a bajar de las escaleras Akane; llevaba en el cabello una diadema con una flor brillante, un maquillaje ligero pero que resaltaba sus ojos y los labios, el vestido era de color plateado, con los hombros descubiertos y un cuello redondo, una cinta color negro que rodeaba la cintura tenia detalles brillantes y la parte de abajo le llegaba un poco más arriba de las rodillas, dejaba ver un poco sus piernas pero sin exagerar.

-Bueno cuñadito, que la baba no se caiga jaja.-

Esta más hermosa que de costumbre, solo miro de reojo a Nabiki y se perdió mirando a su linda esposa.

-Ya llego por fin.- dijo aliviada.-

-Ranma…- Dijo Akane con un color carmín en las mejillas.

-Akane…- estaba realmente sorprendido por lo hermosa que se veía.

-Después se emboban, ya llego mi novio.-

-Por cierto Nabiki ¿Quién es?-

-Bueno antes de que lo vean, debo decirles que ya no es como antes, ahora ha cambiado.-

-¿Lo conocemos?- dijeron al mismo tiempo.-

-sí, pero Ranma no se te ocurra hacer algo tonto.-

Entonces Nabiki salió de la casa Tendo, ellos la seguía, observaron una limosina lujosa… ella entro y los invito a hacer lo mismo, también entraron, pero el chofer hablo…

-Srta. Nabiki, el Sr. Tatewaki me dijo que la alcanzaba en la escuela, surgió un problema con la Srta. Kodashi.

-Gracias.- su semblante cambio, había preocupación en su mirada.

-¡Estas saliendo con Kuno Tatewaki!- dijo sorprendida la menor de las Tendo.

-Bueno, estamos en la misma universidad y paso.-

-Pero que no él estaba perdidamente loco por Akane y la pelirroja.-

-Bueno, recuerdan que cuando salimos de Furinkan, dijo que se olvidaría de ustedes, pues lo hizo y después de un tiempo, me empezó a pretender.-

-Si tú eres feliz Nabiki, yo también lo soy.- dijo con una enorme sonrisa.

-Solo que no se acerque a Akane y no tendré problemas con el.-

-Cálmate cuñadito.-

-Srta. Nabiki llegamos.-

-Muchas gracias.-


Todo estaba listo, el salón de gimnasia hacía de pista de baile, varios adornos en él, música de moda para los jóvenes, pareja por pareja comenzaba a llegar al salón, la luz tenue iluminaba cada lugar, la música los invitaba a bailar, Ukyo con un vestido con escote de corazón que se abrocha en el cuello, color negro y Ryoga se encontraba un poco ruborizado no había notado lo bonita que podía ser su acompañante.

La noche estaba por comenzar, iba llegando Akane con Ranma, la pareja del momento, sus amigos se abalanzaron hacia ellos y comenzaron a platicar sobre lo que sería su ultimo baile, que desearían encontrarse una vez más, pero muchos de ellos tomarían rumbos distintos. Nabiki ya estaba muy preocupada por Kuno, sabía que cuando su hermana se lo proponía era muy irritante.

Ukyo no dejaba de observar a la pareja, incluso le comento a su compañero…

-Oye Ryoga, por que no vas y saludas a Akane.-

-Pues es que vengo contigo ¿No te molesta?-

-Claro que no, yo aquí te espero.-

-Está bien.- sonriendo, el muchacho camino nerviosamente hacia su amada amiga.


-Oye, eres la sensación del momento.-

-Claro que no tontito, estas exagerando.- Sonriendo.

-No exagero, hoy estás más hermosa.- ruborizado.

-Así es Akane, hoy estas más hermosa que nunca.- una voz conocida interrumpió la conversación.

-¿Ryoga? ¿Qué haces aquí? Creí que solo era baile de estudiantes.-

-Oye los cerdos no baila o ¿sí?-

-Ukyo me invito.- dijo tímidamente.

-¿Y porque no se sientan con nosotros? No he podido hablar con ella desde ese día que todos se enteraron que Ranma y yo nos casamos.

-No creo que sea buena idea Akane.-

-Le diré, pero no creo que quiera, bueno Akane, un placer verte.- y se retiró.

-A veces te pasas de buena Akane.-

-Yo quisiera que ella y tu fueran amigos como antes, no me gusta verlos distanciados.-

-Por el momento creo que eso aún no se podrá, aunque extraño su comida.-

-Espero que solo su comida.- un poco molesta.

-Oye, yo no me enoje de que invitaras a Ryoga a la mesa.-

-No tienes porque, solo somos amigos.-

-¿Crees que a Ukyo le interese Ryoga? Una vez los vimos muy unidos.-

-Harían una bonita pareja, pero creo que Ryoga ya está enamorado de otra persona.-

-¿Cómo lo sabes? ¿Te lo dijo?-

-Me dijo que estaba enamorado, pero no quiso decirme de quien, creo que es algo que le duele.-

-ya veo.- con una cara de enojo, como se atreve, ella ahora es mía.


La noche brindaba un luz especial, la luna iluminaba las afueras de la escuela, la música se escuchaba suavemente entre los salones pero todos los estudiantes se encontraban bailando y disfrutando…

-Oye Ukyo, no quisieras ir a la mesa donde esta Akane y Ranma.-

-No lo creo, es muy pronto.- no podía decirle que prometió no buscar a Ranma y no quería perder su orgullo. -Pero podemos bailar ¿Te parece?-

-Como gustes, pero no soy bueno bailando-

-No te preocupes, no creo que seas tan malo.

Los jóvenes comenzaron a bailar a compás de la música, pero Ukyo seguía su plan, pues de los lejos observo como Ranma sacaba a bailar a la peli azul, ella estaba muy celosa, debía ponerlos a pelear o discutir, así que aprovecho que su acompañante era realmente un mal bailador y para su suerte Ranma también bailaba bastante mal, la peli azul estaba bastante entretenida pues el Gran Ranma Saotome no era tan bueno en todo como decía.

-Bueno aparte de patinar, aquí tenemos otra debilidad.- dijo sonriente.

-Pero tú me puedes enseñar.-

-Claro que si Ranma.-

Ambos estaban platicando mientras bailaban felizmente… sin embargo la chica de la espátula guiaba sutilmente a Ryoga hacia la pareja y por suerte no tardo tanto y tropezaron, Akane cayo en brazos de Ryoga y Ranma se puso rojo de ira, Ukyo solo observaba complacida.

-Oye estúpido cerdo que te pasa.-

-Lo siento no fue mi intensión.-

-No te preocupes, nosotros también estábamos distraídos.-

-Pero suelta a Akane idiota.-

-Oye Ranma, tranquilo, no tienes por qué ponerte así.- ella estaba realmente preocupada.

-Lo siento mucho Akane.-

-No te preocupes.- sonriendo.

-¿Por qué le sonríes a ese idiota?-

-Ranma, no seas tan engreído.-

-Y tú no seas tan boba.-

-Eso piensas de mi.- Akane estaba bastante molesta y salió corriendo hacia los salones.-

-Oye Ranma no necesitabas ser tan idiota.-

-Tu cállate cerdo.-

Ryoga busco a Ukyo y se despidió de ella, había sido suficiente para él, la chica se ofreció a acompañarlo, pues ya su trabajo estaba hecho, logro hacerlos discutir y para ser sincera, eso parecía serio.

Ranma camino despacio hacia su mesa, pero no podía sacar de su mente a la peli azul, le dolió en el alma, más que las veces anteriores, que es lo que me está pasando, ciento algo raro en el corazón.


Akane se había ido a su salón de clases, muchos recuerdos llegaban a su mente, desde que tomaba clases, cuando Ranma aún no estaba con ella y justamente como su vida cambio cuando el llego, la vida era más entretenida, más divertida, pero el siempre terminaba comportándose como un idiota, quizá ya no tenía remedio, para ellos discutir o pelear es su extrañamente loca manera de amarse…

Ella se encontraba perdida en sus pensamientos observando la luna, desde la ventana del salón de clases, no se dio cuenta cuando alguien entro, esta persona la observaba con mucha ternura. Se acercó lentamente a ella y rodeo con sus manos la cintura de Akane, ella noto quien era, pero solo lanzo un gruñido en señal de respuesta.

-Sigues molesta, de verdad lo siento, no sé por qué lo dije.- Ella no hablaba.- Tienes todo el derecho para estas así, pero no me castigues más.-

-Sabes que eres el más grande idiota.- dijo muy molesta.

-Bueno, eso es un poco probable, pero lamento haberte dicho así-

-Admítelo.- el tono de su voz era muy serio, de verdad estaba molesta.

-Está bien. Soy el más grande idiota sobre Nerima.-Quiso complacerla pues por primera vez en toda su vida le dolía la actitud de la peli azul, quien realmente estaba fría con él.

-Sobre todo el mundo.- soltó con una pequeña risa.

-Oye estás jugando conmigo…- parecía un poco molesto.

-Te parece poco, volviste a decirme boba…- hubo un silencio…

Como demostrarte que de verdad empiezo a sentir algo más hermoso por ti…

*Alerta de Lemon*

Quedo en silencio por un momento, pero recordó que cuando tocaba la tersa piel de ella, podía llegar a hacerla sentir muchas cosas, tal vez esa era la manera, así que soltó su cintura para tomar sus hombros, su piel era muy suave; con las yemas de los dedos exploro muy despacio la piel de la peli azul, tan suave y cálida, ella comenzó a sentir cosquillas, pero le gustaba, para Ranma ya no era suficiente las manos, de repente sus labios tocaban la delicada piel, su aroma era tan dulce y sublime, los pequeños besos sobre el cuello y en los hombros, parecieron producir gemidos de la peli azul esto le está gustando, con la manos la acariciaba, pero deseaba tenerla de frente, ver sus hermosos ojos, con sus manos la giro bruscamente, ella estaba sorprendida, nunca había visto la mirada de Ranma, se notaba muy decidido, sus intenciones eran claras, era ahí o nunca, se entregarían al amor.

Ya de frente, comenzó a besar los labios de su esposa, tan dulces como siempre, con sus lenguas se incitaban a la pasión, mientras la manos traviesas de Ranma acariciaban las piernas de Akane.

-Oye, nos van a ver.- con la respiración agitada.

-Todos están abajo, solo déjate llevar.- mientras con sus manos sostenía su cara.

-Pero…yo...- estaba bastante nerviosa

-Y así es un poco más emocionante.- con sus manos acerco lentamente el rostro de Akane, para besarla con ternura.

Ella no pudo resistirse más y se dejó llevar, las caricias de su joven esposo la envolvían más en una burbuja de pasión, nunca pensó sentir tanto placer y aun no venía lo mejor, pues mientras se besaban con bastante , que sus labios parecía que podían desaparecer por tanta vehemencia, el, la subió a una mesa mientras que con sus manos bajaba muy despacio la cremallera del vestido, que ella noto como la prenda dejaba de ajustarse a su silueta.

Ranma coloco sus manos en los hombros y comenzó a bajar los tirantes, mientras daba pequeños besos en ellos, ella llevaba un sostén con encajes, él estaba un poco nervioso, había visto a Akane así, pero nunca en esta situación, lo que hacía más fácil las cosas es que ese sostén no tenía tirantes, con mucho rubor en sus mejillas, de besar su cuello comenzó a bajar, la respiración de Akane se agitaba conforme avanzaba, hasta que llego a ese preciado lugar, bajo poco a poco esa prenda y dejo a la vista los senos de la peli azul.

Primero los sostuvo con sus manos, tenían el tamaño perfecto para sus manos, noto como Akane soltaba pequeños gemidos entonces masajeo suavemente los pezones de su esposa, mientras besaba su cuello pero decidió hacer algo más, sus labios comenzaron nuevamente a bajar, besaba con timidez pero cuando pudo notar que lo que hacía causaba placer a su amada, empezó a besarle los senos, al encontrarse con los pezones, jugo un poco con ellos apretándolos entre sus labios, pasando la lengua suavemente.

Acariciaba las piernas de su amada, pero su instinto le pedía hacer más, entonces recostó un poco a la peli azul, mientras que bajaba las bragas de ella, inconscientemente las metió a su bolsillo, y con sus manos comenzó a subir, ella soltaba pequeños gemidos, él se limitaba a recorrer las piernas con sus labios mientras que con sus manos las abría lentamente, en el despertaba esa curiosidad, así que se acercó lentamente a su intimidad, sus impulsos de apoderaron de él, y por instinto beso lentamente la intimidad de Akane - Ranma.- decía ella casi suplicando que parara, sentía un enorme cosquilleo cada vez que le daba un beso, pero sintió mucho más cuando el joven de la trenza empezó a utilizar la lengua, miles de sensaciones se apoderaron de ellos, ambos disfrutaban de ese momento.

Pero Akane necesitaba algo más, jalo a Ranma hacia su rostro y lo abrazo para susurrarle al oído.-Hazme tuya.- con la respiración bastante agitada, el, la miro sorprendido, pero también lo deseaba, la acerco más hacia su cuerpo, observo los hermosos ojos color chocolate que tenía su esposa y ese color carmín en sus mejillas la hacían ver aún más tierna de lo que ella podría llegar a ser, fue entonces que deseo aún más, hacer la suya, se bajó los pantalones y coloco su miembro en la entrada de Akane, pero antes de introducirse en ella, la abrazo, y muy despacio se metió en ella, al principio la peli azul se aferró más a la espalda de su esposo, sentía un ligero dolor que se transformaba en el mayor placer que pudo haber experimentado, cuando la noto más segura, comenzó la danza del amor, ese vaivén de embestidas, los gemidos que parecían más que nada susurros, porque aun temían ser descubiertos, mientras continuaban disfrutando su primera vez, se besaban con mucha dulzura, Akane sentía que se acercaba algo aún más allá de lo que ya había experimentado, era su primer orgasmo, con sus uñas se aferró fuertemente a la espalda de Ranma, mientras soltaba un gemido bastante sensual, no soporto más, el verla estremeciéndose de placer, lo ponía más excitado y entonces llego a su punto máximo de placer dentro de ella…la mujer que había logrado amar…

*Fin del Lemon*

Exhaustos por tanta agitación, se quedaron abrazados un rato… Ranma abrió los ojos y se topó con esos enormes ojos color chocolate y una sonrisa muy tímida, solo correspondió a esa sonrisa y acaricio su cabello azul…

-¿Crees que nos extrañen allá abajo?.- dijo sonriendo…

-Puede ser, ¿Quieres regresar?, yo quisiera quedarme un rato más abrazado a ti.- sus mejillas se ruborizaban de nuevo.

-Bueno, pero debemos arreglarnos tontito.- beso tímidamente los labios de su esposo.

Ambos se vistieron rápidamente, Ranma arreglo cariñosamente los cabellos azules de su chica, ella le acomodo la camisa y rieron con una gran complicidad…

Se quedaron abrazados observando un rato más la maravillosa luna… ¿Cuánto tiempo durara esta felicidad?

Cuando de repente observaron a una gran figura llegar a Nerima, no puede ser…. Es Haposai en su manera gigante…

-¿Ese es el maestro?- dijo Akane desconcertada.

-Rápido Akane, vamos a ver…- sujeto su mano y salieron corriendo...

Continuara…


¿No se cómo quedo? espero sus comentarios…

Muchas gracias por leerme… en el próximo capítulo, se pone buena la historia…

LLEGA HAPOSAI.