DESDE ANTES DE NACER…

Los personajes mencionados en esta historia no me pertenecen, son de la maravillosa Rumiko Takahashi.

Capítulo 11. Recordar es amar.

-Diálogos-

Pensamientos

Tarde un poco, si tenía ganas de escribir, pero después se esfumaron y más tarde regresaron, les informo que… Hasta el lunes escribiré el capítulo 12, merezco un breve descanso jaja…

Espero que les guste.

La frase que sale, es de la canción "Dos copas de más" de Ha-ash


Anteriormente…

-Hijo, se sinceró conmigo, ustedes tuvieron relaciones.-

-Bueno, solo una vez- dijo sonrojado- pero no sé porque ella lo negó.

-No le encuentro sentido a esa mentira.-

-Lo más seguro es que fue idea de Nabiki, pero mira mama- le extendió el papel y señalo las letras pequeñas.

-¿Qué?, pero porque Akane se arriesgaría tanto.- Nodoka leía detenidamente.- Bueno Ranma aquí lo importante es ¿Qué vas a hacer?-

-Tengo ganas de buscarla, ¿Por qué lo negó?-apretaba fuertemente sus puños.


"Aunque yo sé que ya no debo hacerlo, las copas de más me traen a tu recuerdo, me hacen dudar si fui yo quien se rindió primero, en la soledad lo malo sabe bueno"

Continuación…

El chico de cabello color azabache, tomo el papel y lo estrujo entre sus manos, camino con mucha determinación, Akane debe explicarlo y decírmelo con sus propias palabras, pero su madre lo detuvo poniéndole la mano en el hombro.

-Hijo, no crees que primero deberías cambiarte…

-¿Qué?- No se había dado cuenta que seguía con el traje del baile- ah eso.

-Sube y cámbiate, ah y no te haría mal darte un baño.- Lo miraba determinante y señalando un pequeño baño.

-Está bien- camino lentamente hacia el baño.

Se dio cuenta que ya estaba ahí su típico traje chino, había también un poco de agua caliente, poco a poco comenzó a desvestirse, metió las manos en los bolsillos y se encontró con una sorpresa, sus mejillas se tornaron de color carmín y recordó que había metido las pantaletas de Akane a su bolsillo, exhalo lentamente.

Solo se sentó en el pequeño banco y con agua fría comenzó a bañarse, por culpa no se atrevía a ser hombre, pero como tenía planeado hablar con Akane antes de ir a entrenar a las montañas, debía ser un hombre de nuevo, entonces se vertió el agua caliente. Se levantó y se vistió, no sin antes guardar esa prenda, no quería saber que haría su madre si la descubría aparte que podría ser prueba de la consumación del matrimonio. Pero debía antes hablar con su esposa.

El señor Saotome por primera vez en mucho tiempo se encontraba bastante ocupado arreglando la casa, el techo ya estaba listo, ahora se encontraba arreglando la sala.

Ranma salió rápidamente de la casa…


En la casa Tendo, Akane estaba bastante nerviosa, no escucho a Kasumi y salió corriendo, pero nunca es bueno hacerse expectativas, pues es menos dolorosa la realidad, se encontró con alguien que no esperaba ver…

-¡Akane! ¿Cómo estás?- decía el chico de la pañoleta con una gran sonrisa.

-Ryoga- dijo desanimada y con un suspiro- yo pensé…etto, yo estoy bien-

-No te ves bien ¿Estas segura Akane?- la tomo por los hombros.

-Ryoga- unas lágrimas rodaban por sus mejillas-yo… lo perdí.

-¿Qué? ¿El cachorro que te regale?- decía mientras se rascaba la cabeza.

-No, Ranma…el- no aguanto más y abrazo a su amigo, soltando a un más lágrimas en su pecho.

Ryoga no sabía cómo reaccionar era una de las primeras veces que Akane lo abrazaba y tampoco tenía idea alguna de lo que había hecho Ranma, pero nada bueno debería ser, hacer sufrir a su amada amiga, debe ser vengado. Pero no contaban con unos ojos azules mirándolos fijamente, se moría de celos, pero ya no se sentía con el derecho, pues había actuado impulsivamente y negado sus sentimientos hacia Akane. De haber estado en otra situación, Ranma hubiese golpeado a Ryoga, pero solo se limitó a dirigirles unas palabra.

-Es por el Akane.- dijo con la mirada clavada en Ryoga.

-Ranma ¿Qué le has hecho a Akane?- pregunto y respondió con una mirada llena de ira.

La peli azul había escuchado la voz de Ranma, pero no podía dejar que la viera derrotada, seco sus lágrimas y dirigió la mirada hacia él.

-¿Qué es lo que quieres? Tú ya no eres bienvenido aquí.- en sus ojos se notaba que le causaba dolor el verlo.

-Tú enviaste este papel- mostro en su mano aquel documento-y contaste una gran mentira.

-Deja en paz a Akane, no sé qué le hiciste, pero no tolerare que la hagas sufrir.- Ryoga se ponía en posición de combate.

-Solo firma, déjame en paz y olvídame, aparte puedes estar libre de nuevo, si no querías estar casado conmigo, esta es tu oportunidad.- Mientras detenía a Ryoga con un brazo.

Ranma quedo aún más sorprendido de todo lo que su madre le había dicho, no podía hablar con ella en esos momento, aún estaban abiertas todas la heridas, aparte el verla con Ryoga lo altero aún más, necesitaba alejarse de esa situación, encontrar la paz y quizá después regresar e intentar recuperarla.

-Tienes razón Akane.- Tomo el papel y lo firmo- Por el momento esto es lo mejor- Ranma estaba totalmente serio, pero por dentro sentía impotencia, tener a la chica que ama y no poder estar con ella nuevamente.

Estiro la mano, Akane recibió el papel y entonces Ranma la tomo por las muñecas la cerco y le dio un último beso, la chica estaba totalmente sorprendida, pero era tan grato probar sus labios por última vez, Ryoga no podía estar más confundido.

Cuando se separaron Ranma no soporto la mirada de Akane, parecía suplicarle que no se apartara de su lado, pero sabía bien que lo mejor era darse tiempo y entonces dio la media vuelta y comenzó a caminar. El cuerpo de la peli azul comenzó a temblar, miro de reojo el papel y en efecto estaba firmado, parecía desvanecerse en el aire, pero Ryoga alcanzo a sostenerla.

-Akane ¿Estas bien?- Pero noto que estaba inconsciente. Llevo en sus brazos a la pequeña Tendo y la cargo hasta llegar a su cama, sus hermanas estaban preocupadas, pero no era raro, después de todo lo que había pasado, Akane había estado sin probar comida, encerrada, eres obvio que su cuerpo no podía aguantar más.

-Gracias Ryoga, pero ¿qué paso?- decía la amable Kasumi.

-Bueno, no entiendo nada, pero Ranma vino y le entrego un papel, al parecer sobre el divorcio.

-oh ya veo- Miraba con mucha preocupación a su hermana.

Nabiki tomo el papel y lo observo detenidamente, en efecto Ranma había accedido.

-Es lo mínimo que podía hacer ese idiota por mi hermanita, ahora ella podrá seguir adelante, Los dejo, debo arreglar unos asuntos sobre negocios.- Nabiki se retiró rápidamente.

-¿Qué fue lo que pasó aquí Kasumi?- El chico de la pañoleta no deja de rascarse la cabeza.

Kasumi le conto todo, desde que llego Happosai, la mentira detrás del matrimonio de Ranma y Akane, la reacción que tuvo el y como destrozo el corazón de su pequeña hermana, también le informo que Nabiki tenía planeado hacer algo con el Dojo, explotarlo a su máximo nivel.

-Como se atreve ese idiota, me las va a pagar- apretando sus puños- Y si necesitan mi ayuda en algo, estoy disponible- entonces se dispuso a salir corriendo.

-Ryoga, ¿A dónde vas?- decía muy preocupada.

-Debo hablar con Ranma- Decía mientras se alejaba- Después volveré y no me separe de Akane.- y se perdió entre las calles.


Ranma había llegado ya a su casa, su actitud era un poco triste, pero él sabía que decía sanarse y después intentaría recuperar ese amor…

-¿Qué paso hijo?- pregunto Nodoka al sentír diferente a su hijo.

-Lo que debía pasar madre, firme ese papel, Bueno ahora te ayudare un poco en la casa antes de irme a entrenar a las montañas.

-¿Qué? Mas despacio- estaba completamente confundida- Firmaste ese papel así sin más.

-Tienes razón cuando dices que las heridas deben sanar- miraba al suelo como si algo mas importante estuviese allá abajo.

-Temo decir que te lo dije, debes trabajar en ese manejo de tus impulsos.

-Lo se mamá, debo crecer más, para pretender tener en el futuro algo con Akane.

-Eso es hijo, si la amas, no renuncies a ella y trata de ser mejor para que cuando regreses, no pueda resistirse.- agarro delicadamente a su hijo por los hombros.

-Lo que dices suena muy bien mamá, pero ahora solo debo concentrarme en ser un gran artista marcial.- Miro sonriendo a su madre.

-Bueno, si eso es lo que deseas, nosotros te apoyaremos- lo abrazo con mucho amor.

El correspondió a su abrazo, esa muestra de amor, le hizo sentirse con mucha confianza. –Gracias mamá.


EL día transcurrió un poco más tranquilo, pero ya más noche un chico se encontraba gritando afuera de la casa de los Saotome, que ya tenía una apariencia más a hogar.

-¡SAOTOME SAL DE AHÍ COBARDE!- gritaba con mucha furia.

La Sra. Nodoka desde el interior de la casa escucho los gritos y salió a ver quién era, no sin antes llevar su Katana.

-¡SAOTOME COMO PUDISTE HACERLE ESO A AKANE!-

-Oye chico, debes tranquilizarte.- grito la sra. Nodoka

-¡NO PUEDES SER MAS COBARDE, ENVIAS A TU MADRE A SOLUCIONAR TUS PROBLEMAS!- gritaba más y apretaba fuertemente sus puños.

-Por favor mama, vuelve a dormir, yo saldré a atender a este idiota.- decía Ranma mientras salía de la casa.

-Está bien, solo no tardes mucho.

-Vaya Ranma ya era hora de que dieras la cara- tenía una mirada llena de ira y se ponía en posición de combate.

-¿Ryoga que carajos haces aquí?- parecía muy tranquilo a pesar de tener a un persona desafiándolo.

-Ranma, eres un bastardo ¿Cómo pudiste hacerle eso a Akane?-

-Eso no es de tu incumbencia estúpido cerdo- apretaba sus puños para contenerse.

-La has perdido maldito, pero sabes que, es algo que agradezco infinitamente, solo así yo tendré una oportunidad de ella- sonreía triunfante.

-Eres un maldito cerdo de mierda, ella es mía, aun cuando no estemos juntos…- su ira aumentaba, sabía que al estar separada de ella, alguien podría acercarse, pero no esperaba que fuese tan pronto.

-Lo era Ranma, ahora has firmado sus ese papel, no me separe de ella ni un instante- Reía aún más fuerte.

-Disfrútalo mientras puedas, porque no estoy dispuesto a perderla, ahora lárgate- camino hacia el interior, estaba que se lo llevaba el demonio, sus celos aparecían nuevamente, pero ahora no podía acercarse nuevamente a ella.

-Eso es… huye cobarde- Decía Ryoga con un tono de voz un poco bajo- Ahora es mi oportunidad con Akane- y se fue corriendo por el camino equivocado.


Al día siguiente las cosas iban a cambiar mucho, Ranma no lo soporto más y decidió irse lo más pronto posible a entrenar a las montañas, su padre tenía gran deseo de acompañarlo, pero Ranma se lo prohibió, pues debía proteger a su madre. Hizo su maleta con gran apuro, no deseaba ver como Akane aceptaba a Ryoga o algún otro tonto.

Nodoka estaba bastante preocupada.


En la casa de los Tendo, algunas cosas aun no cambiaban, Nabiki se encontraba bastante entusiasmada hablando con varios contactos, la idea era que el Dojo Tendo volviese a tener un renombre y que mejor que participar en los campeonatos de artes marciales y conseguir promotores. Otro asunto importante era conseguir a un excelente artista marcial, aparte también hacia los trámites necesarios para el ingreso de Akane a la universidad.

Kasumi se encontraba realmente sorprendida, Nabiki le trajo ropa nueva a su hermana mayor, era hora de que se deshiciese de ese delantal de cocina y se transformara en una mujer de negocios, aprovechar el atractivo de ella y sobre salir.

Akane estaba aun indecisa sobre la carrera a la cual quería estudiar, pero si quería salir de Nerima, no necesitaba toparse con Ranma… De hecho aún recordaba ese último beso, fue lindo y sintió amor, pero le dejo una enorme tristeza y confusión.


Había pasado ya una semana, todo estaba decidió Akane iría a Tokio a estudiar Antropología, seria de mucha utilidad para ella aprender de las culturas de todo Japón e incluso China. Pero esa misma tarde llego una visita un tanto peculiar. Una hermosa amazona.

-A que vienes Shampoo, si buscas a Ranma, el ya no vive aquí.- su mirada era muy seria.

-Yo querer hacer pases con chica violenta, no interesarme Ranma, yo estar casada con Mousse- decía con una hermosa sonrisa.

-No sé si creerte, siempre fuiste una tramposa.-la invito a pasar a la sala de estar.

-aprender al lado de Mousse que no tener por qué ser así.- caminada muy tranquilamente al lado de Akane.

-Serviría que me dejaras de llamar chica violenta, solo dime Akane.- le sonrió un poco mientras le indicaba que tomara asiento.

-Está bien, Akane, debo decir que yo enterarme de lo que paso con Ranma.- Lo decía mientras tomaba entre sus manos un vaso de té.

-Y ¿cómo supiste?- la miraba muy insistente- te separaras de Mousse para ir tras él, supongo, por mí no hay problema, ahora él es libre, al igual que yo- esto último lo dijo con mucha tristeza.

-Tu no escuchar a Shampoo, ahora yo ser feliz con Mousse, no importar como enterarme, yo venir a ser amiga tuya Akane.- le sonreía muy amablemente y sorbía un poco de té.

-Bueno Shampoo, no sé cuánto tiempo tendremos para eso, ya que me iré a estudiar a Tokio y no sé si regresare en vacaciones.

-y ¿Qué pasar con el Dojo?-

-Por el momento, estamos teniendo unos problemas que Nabiki está intentando solucionar, pero me supongo que cuando eso esté listo, será más seguro que vuelva.

-¿Ir a la misma universidad que chica ambiciosa?

-Bueno, ella asiste a una aquí en Nerima, pensé que lo sabias.

-Entonces tu ir sola.- trataba de disimular que conseguía información para Ranma, por eso preguntaba por todo.

-Bueno, creo que Kasumi me acompañara los primeros meses- le parecía extraño tanta pregunta- porque el interés en mí.

-Si ser amigas, debemos saber de nosotras- le sonrió nuevamente.

-Supongo, ahora dime como va tu relación con Mousse.- comenzó a tomar el té y sonreírle sinceramente por primera vez a la amazona.

-Ser muy buena, Mousse ser muy cariñoso, demostrar su amor todo el tiempo.- se ruborizaba un poco.

-Me alegro mucho por ti Shampoo, encontraste a un verdadero hombre.- suspiro un poco y bajo la mirada.

-Ranma te ama Akane, yo estar segura.- sus facciones se tornaron un poco serias.

-No lo creo, él nunca me amo de la misma manera que yo, así que he decidido seguir con mi vida.- intento sonreír, pero no le salió.

-Ranma no contarte lo que hacer después de casarse.- la miro fijamente a los ojos.

-¿De qué hablas Shampoo? Después de la boda, no hablamos mucho y luego no conversamos sobre ese día.

-Lo que el hacer, ser prueba de que el amarte, pero ser preferible que cuando regresar, hable contigo.- La amazona se levantó y comenzó a caminar hacia la salida de la casa Tendo.

-Espera Shampoo ¿Qué fue lo que él hizo?- suplicaba con la mirada que le contara todo.

-El irse a las montañas a entrenar, luego ir a campeonatos, tal vez el venir después y decírtelo. Salió por la puerta y tomo su bicicleta, cuando estaba a punto de irse escucho a Akane nuevamente.

-Shampoo, si dices que eres mi amiga, dime lo que sepas.-

-Para estar libre de él, tu querer saber mucho- le sonreía pícaramente- aun interesarte.

-Uno no deja de amar de la noche a la mañana, pero está bien, solo ven a visitarme seguido, que yo también te visitare Shampoo- le sonrió tranquilamente.

-Así será Akane.- se despidió con la mano y se puso en marcha.

Aunque pareciere algo raro, Shampoo estaba muy complacida de poder ser amiga de Akane, nunca le cayó mal, simplemente interfería con su amor enfermizo, pero ahora todo estaba en orden, no había obstáculo para esa amistad.


Un chico despistado llevaba más de una semana tratando de hallar el camino hacia el Dojo Tendo, aunque por desgracia volvía una y otra vez al mismo lugar y para rematar se encontró con aquella cocinera.

-Otra vez perdido- se burlaba

-Eso no es asunto tuyo, déjame en paz.- trato de acelerar más el paso.

-bueno, porque no te rindes y dejas de buscar a Akane, al parecer Ranma la hace feliz.

-De que carajos hablas, ellos se han separado- es cierto ella no lo sabe.

-¿Qué? ¿Cuándo fue eso?- lo agarro fuertemente mientras lo sacudía para conseguir información.

-Hace más de una semana, por eso me urge llegar al Dojo Tendo, ya suéltame-

-Más de una semana- Pero entonces ya estaban separados cuando él me rechazo- debo ir a verlo, ¿Sabes dónde está?

-En la casa que tú, Shampoo y Kodachi destruyeron hace algunos años.- se soltó de ella y comenzó a caminar.

-Gracias, y sabes que por ahí no es- lo tomo nuevamente y lo puso en el camino correcto.- Ahí camina derecho y llegaras.- Ukyo Corrió rápidamente, debía tomar esa oportunidad para estar con Ranma.


La casa de los Saotome a una varios días de la llegada, se encontraba más hermosa que nunca, tenían un gran patio trasero , ya no quedaban restos de esa vieja pelea.

-Creo que ahora si podría perdonar lo que hicieron con los chicos. – Sonreía amablemente a su esposo

-Bueno, si me sentí un poco culpable, ahora lo que más deseo es ver a Soun y jugar una partida de Shogi.-Miraba suplicante a su esposa.

-No creo que las Tendo te reciban bien allá, así que si te lo encuentras, puedes invitarlo.

-Eres la mejor de las mujeres.- Saltaba de alegría.

-Lo se Genma, ahora ves a plantar unas flores al jardín, quiero que para cuando regrese Ranma, todo lo encuentre hermoso.

-Tienes razón, aparte de que solo vendrá y se ira nuevamente a ese Torneo, si gana conseguirá mucho dinero- Brillaban los ojos de ese terrible panda.

-Genma, sabes que si es pasa, será su dinero.-sacaba poco a poco su Katana.

-Sí, sí, me apurare a plantar esas flores que tanto quieres.- Corrió hacia el jardín trasero

Nodoka se disponía a hacer la comida cuando escucho a alguien tocar la puerta, era un poco insistente, salió y se sorprendió al ver a la menor de las Tendo en la entrada.

-Akane, hija mia ¿Qué haces aquí?- la miraba muy impactada.

-Tía Nodoka, yo… ya sé que Ranma no está aquí, solo deseo que cuando regrese le entregue esto.- En su mano traía un sobre de color rosado, estiro la mano para que recibiera ese sobre.

-No sería mejor que se lo entregaras personalmente- A lo mejor las cosas puedan solucionarse si se ven nuevamente, pensó Nodoka.

-Aun no me siento lista para verlo, por favor acéptelo y entréguelo directamente en sus manos- le temblaba un poco la mano

-Está bien Akane, ¿Quieres pasar?- le sonreía amablemente, mientras guardaba el sobre en su delantal.

-No lo sé.- caminaba hacia atrás.

-Solo para que veas lo linda que quedo la casa.- Con la mano invitaba a entrar a Akane.

-Bueno, solo un momento.- cuando estaba a punto de entrar, Ukyo la tomo por el brazo y la lanzo fuera de la casa.

-No te atrevas Akane.- decía amenazándola con su gran espátula.

-Sera después tía.-le guiño el ojo a su tía, quien entendió y cerró la puerta.- ¿Ahora que deseas Ukyo?-

-Tú te separaste de mi Ran-chan, ahora no tienes derecho de buscarlo de nuevo, ahora es mi oportunidad para enamorarlo.- no dejaba de amenazarla con la espátula.

-Ahora no me interesa pelear contigo, nos vemos después.- Camino tranquilamente hacia su casa.

Pero Ukyo lanzo unas pequeñas espátulas para bloquear su camino –Acéptalo ahora es mi turno- cuando se disponía a golpearla, ella la esquivo fácilmente.

-Y si te dijese que aún no lo he olvidado- Sonreía un poco.

-Sería muy estúpido, ya que se separaron por alguna razón.- la miraba con mucha ira.

-Bueno, el corazón siempre tiene deseos muy fuertes- coloco su mano en el pecho- Y hay un recuerdo muy fuerte entre nosotros, que quizá nos una nuevamente en el futuro, pero si quieres intentarlo, Hazlo.- comenzó a caminar y se despidió de ella con la mano.

¿A que recuerdo se refiere?, la chica de la espátula, se quedó muy confundida.


En las montañas, Ranma se encontraba entrenando mucho más fuerte que antes, casi no descansaba, y por las noches al meterse a su tienda y recostarse, siempre tenía en mismo sueño, un sueño en el que era feliz con Akane, viviendo plenamente… Pero siempre despertaba de golpe, agitado y sudando mucho.

A veces también tenía una pesadilla, era un poco recurrente, en ella, él estaba solo, Akane tenía otra pareja, el moría de celos sin poder hacer nada. Después de soñar con eso, despertaba gritando y se ponía nuevamente a entrenar.

Cuando decidía descansar, fantaseaba con aquella noche en que hizo suya a la mujer que ama, trataba de recordarla para no dejar de amarla.


Habían ya pasado dos meses y medio, Ranma despertó y comenzó a guardar todo, para regresar a su casa, con la intención de después irse nuevamente a ese torne.

El día era hermoso, el sol iluminaba tenuemente las copas de los árboles, el aire movía las ramas de los mismos, produciendo pequeños sonidos. Ranma había escrito una pequeña carta, tenía como destinatario la menor de las Tendo, tomo el papel, lo doblo y guardo en su camisa china.

Entonces emprendió el camino de regreso a Nerima.

Akane por su parte se encontraba haciendo los preparativos para viajar a Tokio, el cambiar de aires le haría muy bien, aparte debía comenzar con la búsqueda de departamentos cerca de la universidad. Como tampoco tenía planeado dejar a su pequeña mascota, le compro una jaula y lo había hecho entrar.

-¿Qué te parece amiguito? Conoceremos nuevos lugares.- Lo acariciaba a través de la jaula.

-¿Akane estas lista?-

-Si Kasumi, vámonos.

-Muy bien, el taxi no tarda en llegar.-

Ambas hermanas agarraron sus maletas y bajaron a la entrada de la casa a esperar el taxi…

Continuara….


Bueno... la verdad espero que les guste

y estaría bien que me contaran que tal les pareció...

¿creen que deba cambiar algo?

Estoy un poco cansada, no he dormido bien, si hay algún error disculpen.

y nuevamente muchas gracias a todos por leerme...

:D