DESDE ANTES DE NACER…

Los personajes mencionados en esta historia no me pertenecen, son de la maravillosa Rumiko Takahashi.

Capítulo 13. Regresa a mí.

-Diálogos-

Pensamientos

Me sentí un poco culpable por no haber avanzado la fic, así que les traigo un nuevo capitulo y tanto llego a mi la inspiración que me encuentro escribiendo un ONE-SHOT, lo subiré próximamente, ojala les guste y aclaro que no descuidare esta fic.

Como les dije, eh escuchado la canción de Il Divo "regresa a mi" la verdad me sonó mucho a lo que Ranma podría estar sintiendo en estos momento (en la fic)


Ambas chicas se abrazaban con mucho cariño.

-Lamento interrumpirlas, pero ya llego el taxi.- decía Kasumi mientras sonreía.

-Volveremos a vernos pronto Shampoo- sonrió, tomo su maleta y su jaula.

-Cuidarte mucho Akane.- finamente la amazona volvió a sonreír.

Las hermanas guardaron sus maletas en la cajuela del auto y Kasumi se metió primero, Akane con su mascota en manos se despidió nuevamente de su amiga y se subió al taxi.

Shampoo suspiro y vio alejarse el taxi, cuando se decidió a volver a trabajar vio como Ranma venía a toda velocidad hacia la casa Tendo.


"Extraño el amor que se fue, extraño la dicha también, quiero que vuelvas a mi y me vuelvas a querer."

La chica se bajó de su bicicleta y se quedó quieta hasta que Ranma llego…

-¿Ranma? ¿Tú que hacer aquí?- decía la amazona muy sorprendida.

-¿Shampoo?- observaba con desesperación en todas las direcciones- ¿Dónde está Akane?

-Ella acabar de irse.- bajó la mirada, sintió que traiciono a su amigo, pues no detuvo a Akane- hacia Tokio.

-¿Qué? Pero no debía haberse ido y menos en ese estado.- el enojo se notaba en su voz.

-En su ¿estado?, ella encontrarse bien- ¿a qué se refiere?.

-Ella vino con mi madre, le entrego una carta, donde dice estar embarazada, ¿Te parece poco? Debió esperarme.

-¿Qué?- dejo salir unas risitas- Akane no actualizar información, eso ser falsa alarma Ranma- se puso seria, pues a su amigo no perecía hacerle la misma gracia que a ella.

-¿Una falsa alarma?- quedo un poco desilusionado- yo creí que, podríamos ser…- guardo silencio para sopesar la idea.

-Ranma, ya tener tiempo para eso, ahora ser muy jóvenes, deber ir a buscarla, hablar y arreglar su relación. No podía ser bueno ser padres y no estar bien.- el regaño era justificado, aun eran muy jóvenes para un compromiso mayor y peor aún si no arreglaban su relación.

-Tienes razón Shampoo, ¿Sabes a donde ira exactamente?- la miraba suplicando.

-Aun no saber, Akane quedar en avisar, yo avisarte cuando ella llame.- Sonreía alegremente.

Una chica se acercaba muy rápidamente, lo que veía no le agradaba para nada.

-Ran-chan ¿Qué haces con esta tipa?- Miraba con mucha ira a la amazona.

-Tu no aprender verdad- la amazona le envió de regreso una mirada aún más fría.

-¿Qué paso Ukyo? Ahora no tengo ganas de entrar en una escena de celos.- Comenzó a caminar, pero volteo y le dirigió unas palabras a la amazona-No se te olvide avisarme, espero que ella te marque antes de que me vaya.- Terminando la frase corrió a gran velocidad.

La amazona ignoro por completo a Ukyo y comenzó a subirse a su bicicleta para seguir con su trabajo, pero la cocinera no tenía planeado ser amable, lanzo unas pequeñas espátulas que hicieron que los pedidos de la amazona cayeran al piso y se perdieran por completo.

-¡tú! Maldita cocinera de okonomiyakis. – Shampoo intentaba contenerse, pero Ukyo había ido demasiado lejos.

-No pienso tolerar que ahora que mi Ran-chan está libre, tú intentes meterte hasta por los ojos, ya siendo una mujer casada- decía mientras se ponía en posición de combate.

-En situación diferente, nosotras poder ser amigas pero tu estar aún ciega por enfermo amor, yo no tolerar que estés tras Ranma, cuando el amar a Akane.-La amazona estaba totalmente seria y su paciencia estaba al límite, saco su chúis y se dispuso a entrar en combate.

-Él no la ama, y yo no pienso perder mi oportunidad- saco su gran espátula y cuando comenzaba a correr hacia la amazona apareció una persona conocida.

-¿Pero qué hacen? No pueden pelear aquí- Decía la Sra. Nodoka- Shampoo debes cumplir con tus pedidos, tu abuela se puede molestar.- Miraba a la amazona con una gran sonrisa.

-Sí- su gesto cambio inmediatamente de serio a una enorme sonrisa, limpio su caja de pedidos, la coloco en su lugar y monto su bici. No sin antes tirar una mirada de ira hacia la chica de la espátula.

-Ukyo tú también tienes un restaurante, es malo que lo descuides.- Sonrió cuando pronuncio lo último.

-Bueno si, ¿Sabe si Ranma estará aquí mucho tiempo?- le lanzo una mirada suplicante a la Sra. Nodoka.

-No lo sé, él se ira a un torneo lo más pronto posible, pero no creo que quiera interrupciones de chicas, ahora debe concentrarse mucho.- Dicho esto, se retiró hacia su casa.

¿A un torneo? Tengo que estar al pendiente, no quiero desperdiciar ni el más mínimo segundo. Pensó Ukyo.


Habían pasado ya varias horas, Kasumi y Akane habían llegado a la cuidad, era muy diferente a Nerima, los edificios eran muy grandes y con muchos anuncios, gran variedad de colores y bastante gente caminando.

-Disculpe ¿Dónde nos dejara?- pregunto Kasumi muy preocupada.

-Bueno señoritas, su hermana Nabiki me informo que había encontrado el departamento perfecto y las llevare a ese lugar.

-¿Nabiki? Ella cuando vino o que es lo que pretende- Akane se encontraba muy desconcertada.

-Bueno señorita, lo único que sé es que se encuentra ubicado a una muy buena distancia de la universidad.

-Bueno, muchas gracias señor- Sonrió alegremente Kasumi.


Ranma al llegar a su casa, fue directamente a la sala donde hace unos momentos estaba su padre y el tío Soun, su madre no estaba ahí, así que era la oportunidad perfecta para interrogar al Sr. Tendo. Entro dramáticamente, azotando la puertas, lo cual asusto un poco a los afectados.

-Exijo saber todo sobre Akane, lo que ha pasado en mi ausencia- había mucha determinación en la voz de Ranma.

-Bueno, realmente no ha pasado nada importante- le contesto el Sr. Tendo.

-Hijo, primero aclara porque saliste a toda prisa.- se atrevió a cuestionar su padre.

-Como que no ha pasado nada importante, le parece poco que Akane en esta carta-Les mostró el papel que traía en la mano- me dijese que pensaba estar embarazada.- Ranma soltó la bomba

-¿Qué? – el pobre señor Tendo palideció y trago saliva

-Pero como es eso posible hijo, Akane anulo el matrimonio, pues no estaba consumado.- debatió el sr. Genma.

-Bueno, Akane pensó que era mejor mentir para conseguir una separación, pero yo solo exijo saber que ha pasado con ella.-Ranma parecía realmente estar furioso

-SI lo que querías saber es si me había mencionado algo, déjame decirte que estoy más sorprendido que tú.- dijo un poco desilusionado el Sr. Tendo

-Entonces hijo, tú y Akane ¿volverán a estar junto?

-No lo creo, Shampoo me dijo que solo fue una falsa alarma y ella tiene razón, aun somos muy jóvenes y todavía no solucionamos nuestros problemas, un hijo aparte de ser una gran bendición, complicaría más nuestra situación.- La madurez había llegado al chico de cabello color azabache.

-En eso tienes mucha razón Ranma, pero fuera de eso, solo han estado hablando del viaje a Tokio y de la universidad. Akane está muy emocionada, incluso se llevó a su perrito.

Genma aprovecho la distracción de su amigo, para voltear el tablero.

-¿Se llevó a Puchi?- Ranma cruzo los brazos y se tapó la boca. Esto va enserio, no creo que regrese en un buen tiempo

-Ese sería como su hijo ¿no Ranma?- se carcajeo Genma al hacer esa broma.

-Bueno sería lo más parecido, jugabas mucho con ese perro y Akane siempre te observaba.- comento el tío Soun.

-Ustedes nunca van a cambiar.- después de eso se retiró del lugar y camino hacia la cocina.

Para su sorpresa la Sra. Nodoka ya había regresado, se encontraba preparando un platillo más…

-Escuche todo Ranma ¿sabías que esta es una casa muy pequeña?- Decía mientras cortaba una col.

-Te lo iba a decir, pero primero quería saber algo de Akane.- Ranma intento justificarse.

-No te preocupes hijo, me pareció muy maduro de tu parte esa respuesta, yo pienso lo mismo.- volteo y le sonrió- ¿A qué cuidad iras? Por lo del torneo.

- A la cuidad de Komae, queda a unos 3 kilómetros o menos de Tokio.

-Entonces, si lo deseas, podrás ir a ver a Akane.-

-Bueno, aun no me sé la dirección, Shampoo quedo de dármela cuando Akane la llame, solo espero que sea antes de que me vaya.-

-Y ¿Cuándo piensas irte?-

-En dos o tres días

-Entonces disfrutare de tu estancia en estos días, avísale tu padre y tu tío que ya está lista la comida.

-Si mamá.- camino nuevamente hacia los empedernidos jugadores de Shogi.


Shampoo fue a toda velocidad hacia el NekoHanten, llego bastante molesta, había podido entregar solo la mitad de sus pedidos y ahora los demás los perdió por culpa de Ukyo.

Hace mucho tiempo que la amazona no se encontraba de tan mal humor, al llegar azoto la puerta y no saludo a nadie, fue directamente a la cocina a preparar los pedidos que perdió.

-Mi amor ¿Qué haces? Aún no han llegado más pedidos- Mousse pudo observar que su esposa, que con mucho enojo preparaba la comida.

-No ser pedidos nuevos, tener accidente y volver a prepararlos- Giro la mirada hacia su esposo, que estaba llena de ira.

-¿Estas bien? Hace mucho que no me lanzabas esa mirada- dijo un poco triste.

-Lo sentir mucho Mousse, pero chica de espátula arruinar día.- dijo mientras apretaba sus puños.- Querer estar sola.

Mousse volvió a trabajo de entregar platos en las mesas, era un día un poco flojo, no había muchos clientes. Como hoy no era muy ajetreado, Cologne había ido de visita a la aldea amazona y tardaría varios días en volver.


El taxi había llegado al lugar, era un edificio un poco grande, había varios departamentos, Kasumi y Akane salieron, el chofer les comunico que la casera se encontraba esperándolas, tomaron sus maletas y caminaron al interior del edificio, por fuera parecía viejo, pero ya estando adentro era diferente, de color blanco, parecía bien cuidado, había un pequeño elevador en medio y unas espaleras a su alrededor, al fondo de la estancia se veía una pequeña puerta, de color verde con el letrero de "casera", ambas hermanas se acercaron y Kasumi toco la puerta.

-Adelante- grito una voz femenina desde el interior.

Akane y Kasumi entraron con un poco de timidez. Ante ellas estaba un mujer muy guapa, cabello rubio, ojos color miel y un cuerpo muy atlético. La mujer estaba sentada detrás de un escritorio muy sencillo, las invito a sentarse.

-¿Ustedes son las Tendo?- Pregunto con una gran sonrisa.

-SI, mucho gusto, yo soy Kasumi Tendo y ella es mi hermana menor Akane Tendo.- ambas hicieron reverencia.

-No es para tanto- Sonrió nuevamente- Mi nombre es Natsuki, y seré su casera, la verdad me sorprende que a pesar de mi experiencia en este negocio, su hermana Nabiki haya sabido negociar mejor que yo.

-¿paso algo malo?- pregunto Kasumi muy preocupada.

-Bueno, Nabiki siempre ha sabido hacer "negocios"- dijo Akane con una risa burlona.

-Lo imaginaba, ella les ha conseguido unos de los mejores departamentos a buen precio y amueblado, bueno solo ustedes tienen que conseguir las camas.

-Sí, muchas gracias, nos pondremos al pendiente- La amable Kasumi le sonreía.

-No sigan agradeciendo, me siento rara- soltó una carcajada- adentro tienen teléfono, calefacción, agua caliente, una cocina muy mona, un baño con tina y dos habitaciones. Su departamento es el #33, se encuentra en el quinto y último piso. Aquí tienen la llave- estiro la mano para entregar la llave.

-Pensábamos que no tendríamos lugar a donde llegar.- Añadió Akane.

-Pues ahora tienen, pueden usar el elevador o las escaleras- se quedó mirando la pequeña jaula de Akane- las mascotas están permitidas, pero te pido que tengas todo limpio.

-Claro que si.- dijo sonriente la menor de las Tendo.

Las hermanas se pusieron a marcha al departamento.

-Antes de que se me olvide, pueden subir a la azotea, pero tengan mucho cuidado.- las despidió con una gran sonrisa.

Las chicas al subir por el elevador, buscaron la puerta como el número 33, era de color morada, al parecer cada puerta tenia distinto color, eso hacia las cosas más fáciles, entraron y encontraron un lindo lugar, había un espacio un poco grande que podía decirse como sala, a la derecha se encontraba una entrada sin puerta, al parecer era la cocina, al lado de esta entrada, había una puerta de color azul, que era un baño. A la izquierda se encontraban dos puertas más, una de color amarillo y otra de color rosa, al fondo estaba un balcón pequeño que dejaba ver la calle.

-Esto es muy diferente, pero esta hermoso- Tomo a Puchi y lo saco de su jaula- Vamos amiguito, debes conocer nuestro nuevo hogar.- Akane parecía estar tranquila.

-Bueno Akane, debemos apresurarnos a comprar camas.- Kasumi dejo las maletas en la sala y solo agarro su bolso.

-Y ¿Qué pasara con Puchi?

-Tienes razón, iré yo, él puede asustarse.- Le sonrió muy alegra y salió por la puerta.

-Cuídate mucho Kasumi- Akane inspeccionó cada habitación, eran de buen tamaño, pero apenas vio el teléfono y no dudo en llama a su mejor amiga.


En el NekoHanten. Shampoo seguía enojada, pero ya había terminado de preparar los pedidos y nuevos platos que ordenaron los clientes. De pronto el teléfono comenzó a sonar, Shampoo esta muy cansada así que Mousse respondió.

-Restaurante NekoHanten a sus órdenes-

-¿Bueno? Mousse ¿Esta Shampoo?.

-Akane ¿eres tú?.

La amazona apenas escucho el nombre y le arrebato el teléfono a Mousse.

-¿Akane, tu estar bien?

-Sí Shampoo, ya tengo una dirección que darte, espero que puedas venir pronto.

-Dictar nueva dirección, por favor.- con la mano le señalaba a mousse que debía anotar algo. Inmediatamente su esposo le acerco papel y pluma. Ah sí, ah, departamento 33, aja, Muy bien Akane, yo prometer ir pronto.

-Esta bien Shampoo, bueno te dejo, tengo que tener listo todo para cuando regrese Kasumi.

-Adiós Akane.- La amazona colgó el teléfono y comenzó a escribir en otro papel la dirección –Mousse, tener que irme rápido.

La amazona comenzó a meter los pedidos, monto su bici y salió rápidamente.


En la casa de los Saotome habían terminado de comer y la Sra. Nodoka levantaba los platos, Ranma le ayudo a su madre, mientras Genma y Soun iban nuevamente a jugar Shogi.

Afuera de la casa estaba Ukyo, observaba detenidamente, esperando que saliera la madre de Ranma o el mismo, para poder hacer su jugada, pero al contrario vio llegar nuevamente a la amazona, su sangre comenzó a hervir ¿Cómo es posible que esta estúpida siga detrás de Ranma, estando casada?.

Shampoo toco la puerta y al parecer Ranma salió a atenderla, parecía bastante feliz, estaba gritando –"Muchas gracias Shampoo"- y de felicidad la abrazo.

Ukyo no soporto más y se acercó a ellos, lanzando un ataque hacia la amazona, Ranma lo intercepto y lanzo una mirada de enojo hacia su amiga de la infancia.

-¿Qué es lo que pretendes Ukyo?- parecía estar muy molesto.

-Tú ¿La prefieres a ella?- trataba de contenerse apretando los puños.

-Chica de espátula estar equivocada- la amazona no estaba dispuesta dejar en el suelo el nombre de su restaurante y monto su bici para terminar de hacer su trabajo -yo amar a Mousse- grito alejándose.

-Ukyo, yo te hable en un principio y me pareció ser muy claro.

-¿Es que acaso no sientes nada por mí?

-SI, pero no es lo que tú te imaginas, ahora debo concentrarme, voy a participar en un torneo, debo irme a Tokio, aunque será mañana, quiero estar con mi madre este día.

-Está bien.- La cocinera se retiró, pero en su mente estaba seguir a Ranma al mismísimo fin del mundo.

Ranma se metió a su casa, durante el transcurso de ese día, no dejaba de pensar en ella, ojala pudiera retroceder en el tiempo, y hacer las cosas muy diferentes.


Kasumi llego al departamento con unos señores que traían dos camas, gracias a los ahorros, podían darse ese lujo. La tarde también transcurrió normal, ellas estaban acomodando lo poco que llevaban consigo, Akane tomo la habitación con puerta color rosa y Kasumi la amarilla, la menor de las Tendo improviso una cama para Puchi, ella sabía que no siempre sería un cachorro, debía encontrar un plan para no causar molestias.


Al día siguiente, muy temprano, Ranma salió de su casa, aun le quedaban dos días para llegar a la ciudad de Komae, así que tomo el primer tren con dirección a Tokio, estaba muy feliz de volver a ver a la chica que le robaba el sueño. Apretaba contra su pecho la carta que le había escrito a su amada, aun no se creía capaz de entregarla.

Akane:

Sé que he sido el idiota más grande que ha pisado Nerima, desde que llegue te trate de la peor manera, aunque no siempre ha sido mi culpa, estos días que he entrenado no dejo de soñarte, extraño tu cuerpo, tu aroma y esa comida con sabor a plástico, me gustaría poder regresar el tiempo y no ser un cobarde pues desde el día en que te hice mía, me di cuenta que ya te amaba cuando nos conocimos, yo sé que será difícil el camino para recuperarte, ¿será muy tonto pedirte que regreses a mí? Pero que pregunta más estúpida. Mi felicidad se ha ido contigo, solo sueño con el día en que vuelva a tenerte a mi lado, tocar tu suave piel, oler el delicado aroma que desprende tu cuerpo, esos días de felicidad contigo, deben volver.

Te ama el gran Ranma Saotome.

El gran artista marcial, no dejaba de leer la carta una y otra vez. ¿Debo entregársela? Esa era la gran duda que había en su corazón. El estar medito en sus pensamientos, dejaron pasar un gran descuido. Su amiga de la infancia lo estaba siguiendo.

Continuara.


¿Que piensan de este capitulo?

Ahora me siento mas tranquila, en el próximo capitulo habrá un encuentro entre Ranma y Akane.

Muchas gracias a todos por leerme. :D