¡Hola gente! Les traigo otro capítulo. Creo que es el más largo que hice, jaja.
AmantedeSuzukiyMisaki: Sí, tu review se envió dos veces jaja. Es triste que no esté en la aldea para cuando suceda la Masacre Uchiha. ¡Su entrenamiento por fin dará frutos! :D ¡Gracias por el review!
Mary Silverlake: Me alegra de que te haya gustado. Tu fic es muy interesante y te doy mi apoyo :)
¡Disfruten! Y ya saben, dejen su opinión respecto al capítulo.
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"A veces hay que decir una mentira para proteger a quienes amamos"
Primer año con Jiraiya
Me desperté en el hotel completamente sola. Suspiré, seguramente Jiraiya estaría espiando mujeres en los baños termales. Até mi pelo en dos largas trenzas. Recuerdo cuando Jiraiya me preguntó por qué me peinaba así.
Flashback
Nosotros íbamos caminando por las concurridas calles de un pueblo turista cuando Jiraiya decidió hablar.
− Ne, Misato-chan ¿por qué te peinas igual que Tsunade-chan? – preguntó curioso
− Porque Tsunade-obasan es mi modelo a seguir – respondí sonriendo – ella es una mujer fuerte no solo físicamente – dije recordando la muerte de su hermano y novio – por esa razón quiero ser igual que ella… y un día ¡voy a superarla! – agité mi puño al aire
− Ya veo – dijo serio y luego se rio
− ¿Qué es lo gracioso? – pregunté entrecerrando los ojos
− Me pregunto si serás igual que Tsunade-chan físicamente, serías un excelente personaje para mi novela Icha Icha – un poco de sangre le salió de la nariz
− ¡¿Nani?! – grité dándole un puñetazo y mandándolo a volar
La gente alrededor me miró con miedo. ¿Cómo una niña puede tener semejante fuerza? Miré con fiereza a ellos haciendo que se fueran. Caminé hacia Jiraiya dejando pequeños pozos en el suelo.
Fin Flashback
Desayuné en un local del pueblo. Fue espectacular. Ya era tiempo de buscar Jiraiya, me dirigí a los baños termales más cercanos. Me acerqué a la recepción de uno de ellos.
− Disculpe, ¿por casualidad vio a un hombre extraño con pelo blanco? – pregunté al hombre
− Hai, vino a preguntar si los baños termales eran mixtos – contestó
− ¡¿Qué?!... Digo Arigatou – me fui del lugar con una vena en la cabeza
Al salir del lugar, observé hacia el techo. Me concentré hasta escuchar una risita. Maldito pervertido. Salté hacia la azotea, y allí estaba Jiraiya espiando a las mujeres. Sonreí con maldad.
− ¡AAAAAAAAAAAAAAAAAA! –grité con fuerza - ¡HAY UN PERVERTIDO ESPIÁNDONOS!
− ¡¿Qué?! – se asustó Jiraiya
Las mujeres comenzaron a gritar locamente, tiraron sus shampoo, sandalias, toallas, acondicionadores sobre Jiraiya. Una sandalia le pegó en medio de la frente haciendo que caiga hacia atrás. Me reí ante su desgracia.
− ¡Misato-chan! ¡¿Por qué hiciste eso?! – gritó con una marca roja en la frente
No le respondí, me reí más fuerte. Lágrimas salían de mis ojos, ¡Fue tan divertido!
Luego de ese embarazoso momento para Jiraiya, decidimos caminar por el pueblo. Bueno, en realidad Jiraiya tenía que comprar unos dulces para el hijo de Gamabunta.
− Jiraiya – lo llamé, me miró – ¿Cuándo me vas a entrenar?
− En uno de estos días… – comenzó a decir pero lo interrumpí
− Hace ya dos meses que nos fuimos de Konoha, ¡Y sólo una vez me entrenaste! – repliqué
− ¡Está bien! Ahora mismo iremos a entrenar, ¿qué te parece? – dijo con resignación
− ¡Vamos! – agarré su mano
En el bosque
Misato estaba parada mirando emocionada en medio de una parte despejada del bosque, Jiraiya estaba sacando unos pergaminos de su mochila.
− Misato-chan, te voy a explicar la historia del Clan Uzumaki – dijo seriamente – quiero que escuches con atención
− Hai – contestó la chica
− El Clan Uzumaki fue un prominente clan de Uzushiogakure, los miembros eran muy conocedores de Fūinjutsu. Esta reputación les ganó un gran reconocimiento pero con el tiempo llevó a la destrucción de Uzushiogakure , y el resto del País del Remolino en las grandes guerras ninjas. Esta aldea ya no existe debido a que fue destruida por algunas aldeas ante el miedo de su poder y control sus clanes, tenía un poderoso fuinjutsu "El Sello de Cuatro Elementos", pero los sobrevivientes se repartieron por varias partes del mundo, era tan conocida en su dominio en sellos que, durante la guerra ninja, fue arrasada para evitar complicaciones. Uzushiogakure tenía estrechos y permanentes lazos con Konoha, debido a que el Clan Uzumaki de Uzushio y el Clan Senju de Konoha eran parientes lejanos. Debido a esto, todos los chalecos Chūnin y Jōnin de Konoha llevan la insignia de Uzushiogakure en la espalda y hombros, lo que simboliza la fuerte amistad que residió entre ambos pueblos – explicó Jiraiya
− No-o puedo creerlo – dije pasmada – solo por el poder que tenían, ¿destruyeron la aldea?
− Lamentablemente – contestó Jiraiya – pero tu madre era una de las pocas mujeres Uzumaki que sobrevivió
− ¿Kaa-chan? – tenía ganas de llorar
− Hai, ella tenía un kekkei genkai – dijo con suavidad – y una gran longevidad
− ¿Por qué me dices esto? – le pregunté mirando el suelo
− Heredaste su kekkei genkai, Misato – respondió serio Jiraiya, lo miré asombrada – ella tenía la capacidad única de encontrar a las personas y la dirección en que van a través de su chakra, con esta técnica superaba los diez kilómetros de rastreo
− Kaa-chan… ¿realmente era tan fuerte? – pregunté pasmada
− Hai, pero eso es sólo la primer parte del kekkei genkai – explicó – la segunda parte son las cadenas de sellado de diamantina, consiste en que el chakra del usuario se moldea en forma de cadenas que después de materializarse pueden ser utilizadas para distintos fines, tales como restringir físicamente a un objetivo o combatir de manera directa – finalizó Jiraiya
− ¿Y cómo es que sabes que tengo ese kekkei genkai? – pregunté confusa
− Hokage-sama me dijo que presentaste unos síntomas de este kekkei genkai – contestó mirándome - ¿nunca sentiste algo extraño respecto al chakra de una persona?
− La verdad que… - no terminé recordando algo - ¡Sí! Cuando Neji y Hinata estaban entrenando, sentí el chakra de Neji y estaba oscuro, podía sentir sus malas intenciones
− Ves, de eso estoy hablando. Esa es una de las manifestaciones del kekkei genkai , la primer parte se llama Ojo de la mente de Kagura –informó cruzándose de brazos
− ¿Y cómo lo puedo utilizar a voluntad? – pregunté un poco emocionada
− Es por eso que voy a entrenarte para que puedas activarlo a voluntad – dijo sonriendo
− ¿Cuándo empezamos? – salté feliz
− Ahora mismo – lo miré más feliz si es posible – ven, siéntate – se sentó palmeando el suelo
− Hai – me senté a su lado
− Lo primero que harás será meditar… y mucho – informó Jiraiya sonriendo
− ¿Qué? – puse mala cara - ¿y cómo es que me va a ayudar?
− Meditando, te concentrarás y con el tiempo podrás localizar cada chakra donde estés. Y me refiero a cualquier chakra incluyendo animales. Esto puede tomarte hasta un año entero pero no solo nos enfocaremos en esto. Así que ¡A meditar! – se levantó del suelo
− ¡Hai! – lo miré con determinación
Luego de cinco meses
Desde hace varios meses que estoy entrenando, bueno meditar la mayoría del tiempo. Al principio fue aburrido, sin progresos pero un día sumida en mis pensamientos sobre cuán aburrido era el entrenamiento sentí una pequeña pizca de chakra de una ardilla. Sí, así es. Una ardilla. Pude visualizar en mi mente, una gran parte del bosque incluyendo la ardilla. Observé en mi mente qué hacía la ardilla y para dónde se movía. Fue increíble pero perdí la concentración. Cuando le conté a Jiraiya, dijo que estaba orgulloso y que debía seguir meditando para lograr cada vez más.
Entonces con este nuevo incentivo, continué meditando cada vez más horas en la misma posición. Medité tanto que logré de nuevo esa visión, esta vez localicé el chakra de los civiles del pueblo que estaban a dos kilómetros. Observé desde el bosque lo que hacían. Ellos compraban, reían y charlaban entre ellos. Era increíble ver todo esto, como un tercer ojo. Jiraiya dijo que podría ver muchos kilómetros básicamente era un futuro ninja sensor es decir, un tipo de ninja que es capaz de detectar la presencia de otras personas a través de su chakra.
Ahora mismo estoy yendo al bosque donde me encontraría con Jiraiya para seguir entrenando. Ayer me dijo que me enseñaría algo nuevo. Estaba feliz, mi entrenamiento estaba progresando a grandes pasos.
− Ven, Misato-chan – me llamó desde el claro del bosque
− Hai – me acerqué
− Para continuar con tu entrenamiento primero tengo que saber qué tipo de chakra posees y para saberlo tengo esto – me mostró un papel blanco cuadrado – es un papel de chakra
Tomé el papel chakra en mi mano derecha, apliqué chakra en él. El papel se mojó y luego se desmoronó en pedazos de tierra. Miré a Jiraiya.
− No es una sorpresa, tienes los mismos elementos que tu padre – dijo nostálgico – bueno, como tienes elemento tierra y agua te voy a enseñar dos jutsus
− ¿Cuáles? – pregunté impaciente
− Doton: Doryū Heki y Suiton: Teppōdama – dijo con sencillez
− ¿De qué tipo son?
− Para realizar el Doton: Doryū Heki debes concentrar chakra en el pecho y expulsarlo por la boca transformándolo en lodo y lanzándolo al suelo donde se endurece en una gran placa de tierra, la cual te protege de cualquier ataque frontal. También puede realizarse imponiendo las manos en el suelo y creando el muro a la espalda del contrincante – explicó detalladamente
− Bueno, ¡A intentarlo! – dije felizmente
Me alejé hacia un lado, hice los sellos correspondientes del jutsu. Concentré chakra en el pecho, imaginándolo como lodo y lo expulsé al suelo. El chakra que acumulé en el pecho salió como lodo, una gran parte del suelo fue cubierta de lodo y se endureció.
− Muy bien, Misato-chan pero el lodo debe cubrir todo el lugar – dijo señalando las partes sin lodo – debes seguir practicando
Luego de que me haya explicado los errores cometidos, Jiraiya se fue alegando que debía investigar para su novela. Sí, claro. Aah, y que después de que haya dominado este jutsu me enseñaría el otro jutsu de agua. Junté las manos para hacer los sellos y seguir entrenando.
Jiraiya y Misato no notaron que en el papel de chakra luego de haber caído al suelo, creció un pequeño árbol.
Los días pasaron y en cinco días Misato dominó según ella el complicado jutsu. Cuando fue a decirle a Jiraiya, lo encontró coqueteando con dos mujeres que pretendían quitarle su dinero. Ella se transformó en una hermosa mujer castaña, de ojos verdes y con cuerpo voluptuoso. Se acercó a él, le gritó que por qué la estaba engañando ahuyentando a las otras dos mujeres. Jiraiya la miraba con cara de terror. Luego de aclarar la situación, le contó de su progreso y Jiraiya le dijo que al día siguiente le enseñaría el jutsu de agua, pues ya era tarde.
Al dia siguiente del malentendido, Misato y Jiraiya desayunaron en una linda cafetería té y tostadas. Se dirigieron al bosque.
− Misato-chan este es un peligroso jutsu para utilizar, debes ser prudente y estar segura de cuándo usarlo – informó con seriedad Jiraiya - consta de escupir una gran bola de agua a gran velocidad dando un impacto directo al enemigo, posiblemente le sobrevendría una muerte segura. Pero el que use este jutsu perderá una gran cantidad de chakra por eso debes utilizarlo en una situación de vida o muerte
− Hai – asentí con la cabeza comprendiendo
Después de la explicación sobre sus riesgos, me dio a conocer los sellos del jutsu. Los realicé, acumulé chakra en mi pecho y la escupí. La bola de agua era gigante. Muy grande. Recuerdo cuando hice el jutsu gran bola de fuego por primera vez. Fue desastroso, ahora veo por qué. No tengo ninguna afinidad al chakra fuego.
− Excelente Misato, no esperaba que te saliera al primer intento – dijo impresionado – pero bueno, ahora continuarás con la meditación hasta nuevo aviso
− ¡Hai! – contesté sonriendo
Segundo año con Jiraiya
El primer año de entrenamiento con Jiraiya pasó con rapidez. El año pasado cuando cumplí siete años estaba súper feliz porque Tsunade-obasan me envió una hermosa carta y un kimono de fiesta. Fue realmente bello, era de color verde claro con pequeñas flores. Jiraiya me regaló un pergamino de invocación para armas y otras cosas, kunais, shurikens y una pulsera dorada donde podría grabarle lo que quisiera. Mi primera reacción fue abrazarlo con fuerza, él se rio.
Durante el año pasado restante medité progresivamente, los resultados fueron muy buenos. Podía activar el Ojo de Kagura pero solo por unos minutos, la concentración tenía que ser perfecta. Por supuesto voy a continuar meditando para poder usar la primera parte del kekkei genkai indefinidamente.
− ¡Misato-chan! ¡Ven! – gritó Jiraiya desde una esquina
− ¿Qué sucede? – pregunté cuando llegué
− Vayamos hacia allí – señaló una gran montaña – asi continuaremos entrenando
− ¡¿Qué?! – grité - ¡Es muy alto!
Sin poder discutir con él, accedí a subir la montaña. ¿Para qué querrá ir ahí? El bosque es perfecto para entrenar. Suspiré, sinceramente no entiendo su mente. Luego de literalmente una hora de escalar llegamos por fin a la cima de la montaña.
− ¡Qué gran vista! – exclamó mirando el pequeño pueblo
− Sí, sí… ¿Podemos irnos? – dije nerviosamente
− ¡Te estás perdiendo un hermoso paisaje! – alegó feliz - ¡Ven! – me arrastró con él hasta el borde de la montaña
− ¡Oye! ¡Tienes raz… - no contesté porque fui empujada de la montaña
¡Estoy cayendo desde la cima de una montaña! ¡¿Qué voy a hacer?! ¡Me voy a morir! ¡Es demasiado pronto! La superficie de la tierra se veía cada vez más cerca. Mi pelo rojo volaba con fuerza. ¡No quiero morir! ¡No quiero morir! De repente una ráfaga de chakra me invadió. ¡Siento una nueva fuerza! Me siento revitalizada, con un gran poder. Cadenas doradas salieron disparadas de mi estómago enganchándose en la montaña para sostenerme y salvarme de una muerte horrible y espantosa. Miré con escepticismo las grandes cadenas que me mantenían a salvo.
Jiraiya estaba preocupado y un poco arrepentido por lo que había hecho. ¡Pero debía hacerlo por el bien de Misato! Su progreso con la primera fase de su kekkei genkai iba bastante bien pero no presentaba signos de las cadenas de diamantina. Debido a eso tenía que tomar medidas drásticas. Sabía perfectamente que si Misato vivía, tendría la peor paliza de su vida. Tragó saliva. Tiempos desesperados requieren medidas desesperadas, ¿no?
El Sannin fue al rescate de su alumna. La encontró desmayada, y estaba sostenida por unas grandes cadenas doradas de diamantina. Observó con atención las cadenas, chakra rebozaba de ellas. Al parecer son nudos de chakra. Misato se veía pálida, se paró en la montaña con chakra en sus pies y la tomó en brazos haciendo que las cadenas volvieran dentro de Misato.
Al día siguiente
Misato se despertó confundida. No sabía dónde estaba, pero los recuerdos del día anterior le llegaron con gran impacto. Se levantó furiosa, Jiraiya pagaría por lo que había hecho. Lo buscó por el hotel, calles principales, baños termales, etc. Estaba desaparecido. ¡¿Dónde está?!
Entonces una gran idea se le ocurrió. Sonrió con maldad, formó un sello y se concentró. Utilizaría el Ojo de Kagura. Detectó el chakra de civiles y algún que otro ninja. Siguió buscando intensamente el chakra de Jiraiya. Lo encontró a las afueras del pueblo parado en la cima de un árbol. Misato abrió los ojos y se dirigió rápidamente al bosque.
Luego de una extenuante búsqueda, encontró el árbol que buscaba. Se alejó hacía atrás y corrió con su puño en alto, chakra rebozaba de él. Golpeó el árbol con una gran fuerza haciendo que se partiera, y una bola de pelos blancos cayó de él.
− Je je je – se rio Jiraiya nerviosamente – supongo que me encontraste
− Estás de suerte, pude localizarte con el Ojo de Kagura – Misato sonrió malignamente – Mmm, ¿cómo lo digo? Aaa sí, pagarás por lo que hiciste – susurró con su cabello rojo ondeándose misteriosamente
− ¡¿Nan… - no terminó la oración debido a que Misato le dio una patada en la cara
Después de media hora
Jiraiya se encontraba todo golpeado, con la marca de una sandalia en su cara. Misato estaba mucho más calmada y comenzó a meditar.
− ¿Por qué me empujaste de la montaña? – preguntó Misato de repente abriendo sus ojos
− Tenía que hacerlo para que despertaras las cadenas de chakra – explicó con un ojo morado
− Podría haberlas activado de otra manera – contestó Misato
− No, tenía que ponerte en una situación de vida o muerte para que inconscientemente las activaras – dijo haciendo una mueca
− Arigatou – Jiraiya miró sorprendido – sé que lo hiciste por mi bien
Cuando Misato le había preguntado sobre el porqué de su accionar, ella había activado el Ojo de Kagura para sentir si mentía pues si lo hacía podría saberlo ya que su chakra se fluctuaría. Misato un poco culpable por el estado de su maestro decidió curarlo. Se acercó a él, puso sus manos brillando de chakra verde para poder curarlo de sus heridas. Lentamente sus heridas desaparecieron, las fracturas de huesos se arreglaron y su rostro volvió a su estado normal.
− Ahora que estoy curado, continuaremos con algo nuevo – dijo misteriosamente Jiraiya
− ¿Con qué? – pregunté
− Aprenderás el Arte del Fūinjutsu, al ser una descendiente directa del Clan Uzumaki debes saber sobre Fūinjutsu – contestó Jiraiya
− Ya veo
− Por supuesto, el Fūinjutsu no es nada fácil. No es como aprender jutsus elementales ni nada parecido. Se trata de mucho más, son un tipo de jutsu en donde una persona es capaz de sellar o almacenar seres vivos, chakra u objetos en pergaminos, personas o cualquier otro medio de almacenaje – explicó Jiraiya
− Es fantástico, ¿cómo empezaremos? – pregunté
− Ahora, ven – ordenó Jiraiya
− Hai – me acerqué
− Este es el Gogyo Fuin – los dedos de su mano brillaron azules y con kanjis – El Jutsu consiste en poner un sello en el estómago del enemigo, el cual evita que se use Chakra para hacer ninjutsu y genjutsu , y el usuario no tenga un control de chakra correcto provocando que la mayoria de sus jutsus terminen fallando.
− Entonces el jutsu es muy útil, pero ¿qué tengo que hacer exactamente? – preguntó
− Debes enviar y pulsar constantemente chakra hacia las puntas de tus dedos y luego en mi estómago – señaló dónde debía presionar los dedos – deberás insertar tu chakra para bloquear mi control de chakra
− ¡Pero no quiero lastimarte! – grité preocupada, Jiraiya rio
− Tranquila, no me lastimarás. Además ¿olvidas que soy uno de los Legendarios Sannin? – fanfarroneó Jiraiya
− Hai, hai – envié chakra a mis dedos
Mis dedos brillaban con llamas azules, el kanji de los elementos estaban en ellos. Corrí hacia Jiraiya y presioné mis dedos en su estómago. Voló hacia atrás, se levantó.
− Eso estuvo bien pero el meñique y el dedo anular estaban mal colocados – corrigió Jiraiya
Jiraiya se recuperó de mi sellado y me dijo que continuara practicando con un muñeco que sacó de no sé dónde. El muñeco tenía su chakra incorporado por lo que podía moverse. El sellado se dificultaba. Una vez más fallé con el sello, Jiraiya señaló mis errores. Suspiré, tenía que dominar este sello.
Tercer año con Jiraiya
Hace poco cumplí ocho años de edad. Recuerdo que el año pasado durante mi entrenamiento de sellado, la Masacre Uchiha fue realizada por Itachi Uchiha. Estaba devastada, lloré sin descanso. No podía imaginarme lo triste que Sasuke debe haber estado. Quisiera haber estado a su lado durante este difícil momento pero sé que Naruto estará para él. Durante un mes estuve totalmente deprimida, no podía entrenar porque cuando lo intentaba hacia las cosas mal o peor me lastimaba yo misma. Jiraiya al ver mi estado decidió hablar conmigo, entonces le conté lo mucho que me afectaba debido a que la mayor parte de mi vida la pase con el Clan Uchiha.
Por más que al principio no me aceptaban por ser una extraña y miembro del Clan Senju, con el transcurso del tiempo me aceptaron como una más de ellos. Fugaku fue un hombre bastante rígido y serio pero en el fondo amaba a su familia con todo su corazón; y deseaba el bienestar para su Clan. Mikoto era una gran mujer, madre y esposa, cuidó de todos hasta el final. Itachi, él tuvo que soportar lo peor. Ser doble espía del Clan Uchiha y Konoha, era un pacifista que amaba a su familia pero la aldea estaba primero y para protegerla sacrificó a todo su clan exceptuando a su hermano. Lo admiro, Itachi ahora tendrá que cargar con el peso de ser un traidor y vivir con una organización de criminales pero lo peor es vivir habiéndole mentido a su hermano menor haciendo que nazca en su corazón un sentimiento de odio y venganza que con el tiempo lo enviaría a la oscuridad.
Después de ese deprimente mes, me recuperé bastante pero todavía la Masacre Uchiha es un tema sensible y no creo que lo pueda superar.
Resumiendo, el entrenamiento restante del año pasado se basó en que Jiraiya me enseñó Fūinjutsu nivel gennin ya que según él dijo que mi entrenamiento debía concentrarse en mi kekkei genkai y que luego habría tiempo para dominar el Fūinjutsu.
El progreso en el dominio de mi kekkei genkai fue mucho más importante pero todavía tenía ciertas dificultades. Jiraiya y yo luchamos para que yo pudiera utilizar las cadenas. Por el momento las cadenas son medianas y difíciles de controlar. Me llevó mucho tiempo formarlas con mi chakra y expulsarlas pero lo hice y ahora puedo controlarlas mucho más pero falta más entrenamiento.
− ¡Vamos Misato! ¡Usa las cadenas para protegerte! – gritó Jiraiya atacándome con un jutsu de fuego
− ¡No puedo! – grité luego de esquivar la bola de fuego – Solo puedo usarlas para detenerte
− Katon: Ryūka no Jutsu – gritó Jiraiya haciendo los sellos
¡Oh mierda! ¡Estaba en problemas! ¡Ese jutsu me matará! ¡Debo protegerme! ¡Cadenas salgan! Chakra rebozó de mi cuerpo, las cadenas de diamantina salieron disparadas formando una barrera alrededor de mí. El dragón de fuego llegó hacia mí pero no me hizo daño, las cadenas me protegían. Sentía el calor del jutsu pero las cadenas me rodeaban con chakra. Luego de que se disipara el jutsu alejé las cadenas.
− Bien hecho – felicitó Jiraiya – parece que puedes hacer lo que te propongas en situaciones de vida o muerte
− Es cierto – me reí, miré las cadenas doradas – son muy bonitas
− Hai
Después de haber entrenado fervientemente, fuimos a cenar a un local de ramen. Me recuerda a Naruto. Suspiré con nostalgia, de verdad lo extraño. Estábamos cansados así que luego de cenar volvimos al hotel para dormir y descansar. Al llegar preparé un poco de té, lo serví para Jiraiya y yo.
− Misato-chan – me llamó Jiraiya sentándose en un almohadón para tomar el té – este es el último año de entrenamiento
− Hai, te voy a extrañar Jiraiya – le sonreí
− Yo también, eres como una hija para mí – dijo alegre – y por eso quiero obsequiarte esto – me entregó un gran pergamino
− ¿Qué es? – pregunté confundida tomándolo en mis manos
− Es un pergamino de contrato de invocación – contestó sonriendo
− ¡¿Qué?! ¿Por qué me das esto? – pregunté pasmada
− Como dije, eres como una hija y creo que por todo tu esfuerzo en tus entrenamientos te mereces esto – alegó Jiraiya
− Arigatou – susurré abriendo el pergamino
Al abrir el pergamino, observé que era un contrato de invocación de tigres. Había dos nombres de invocadores, eran Mito Uzumaki y Kasumi Uzumaki. Sonreí felizmente.
− Tu madre firmó el contrato cuando era pequeña – explicó
− Hai
− Ahora debes morderte el pulgar y poner tu nombre allí – señaló un lugar en blanco
Seguí las instrucciones de Jiraiya, me mordí el pulgar haciendo que un pequeño chorro de sangre saliera de la herida. Escribí mi nombre en el contrato. Misato Senju. Mi nombre brilló de color blanco. ¿Qué significaba?
− Fuiste aceptada por los Tigres de Sumatrae – explicó ante mi confusión
− ¡Genial! ¡Arigatou Jiraiya! – me lancé hacia él abrazándolo
− De nada, Misa-chan
El día terminó de lo más bien. Estaba súper feliz de haber sido aceptada por los Tigres. ¡No podía esperar para invocarlos! Jiraiya dijo que por la mañana los invocaría. Me dormí entusiasmada por ello.
Al día siguiente, arrastré a Jiraiya conmigo hacia el bosque para invocar a los Tigres de Sumatrae. ¡Estaba muy emocionada!
− Misato-chan, esta vez podrás invocarlos sin problemas – se rio Jiraiya recordando las veces en que estuve a punto de morir
− Hai, ¡Aquí voy! – hice los sellos de Jabalí, Perro, Pájaro, Mono, Carnero - ¡Kuchiyose no jutsu! – planté la mano en el suelo
Una gran nube de humo se formó haciéndome toser. ¡Odio el humo! Es horrible. Un impresionante tigre marrón apareció en el lugar donde invoqué.
− ¡Guau! – solté emocionada – Mi nombre es Misato Senju, y soy una nueva invocadora
− Soy Kimba, el próximo heredero de Sumatrae – respondió con una voz profunda – lo sé, fuiste aceptada ayer. ¿Qué necesitas?
− Oh, nada – dije avergozada – solo quería conocerte – me rasqué el cuello
− Hn, fue un placer. Hasta luego – se despidió desapareciendo en un zas
− Eso fue interesante – dijo Jiraiya
− Hai – parpadeé - ¡Es asombroso! ¡Tengo una invocación! – salté felizmente, Jiraiya rio
El resto del año pasó con rapidez, la hora de irme a entrenar con Tsunade-obasan había llegado. Por un lado estaba feliz de volver a verla pero por otro no quería dejar a Jiraiya. Mi entrenamiento durante este último tiempo tuvo grandes mejores, ahora puedo utilizar el Ojo de Kagura a voluntad por bastante tiempo, ya quiero ver la hora en que pueda usarlo indefinidamente. Las cadenas de diamantina son difíciles de dominar pero estoy trabajando en ello.
En este momento estoy sentada en la entrada del pueblo con mi mochila a la espera de Jiraiya pues ya me voy. A lo lejos pude ver a Jiraiya caminando tranquilamente hasta mi encuentro. Al llegar me miró.
− Misato-chan, ya es hora… - comenzó a hablar – te voy a extrañar mucho. Te quiero mucho, pequeña
− Yo también Jiraiya – lo abracé – eres como un abuelito para mí
− ¡¿Qué?! – su ojo se crispó – se supone que debería ser como un padre, te considero mi hija
− ¡Es broma! – me reí – por supuesto que para mí eres como un padre – le sonreí con suavidad
− Me asustaste, Misa-chan – revolvió mi cabello – supongo que nos veremos dentro de un tiempo – me miró
− Hai, seguramente dentro de poco – sonreí - ¡Sayonara! – agarré mi mochila
− Sayonara, Misa-chan
Misato se despidió por última vez de su maestro Jiraiya, ella debía continuar su entrenamiento. Saltó por los árboles al encuentro de Tsunade-obasan, ya habían acordado dónde encontrarse. Sonrió, por fin volvería a verla. No la defraudaría, ya que había estado entrenando con su ninjutsu médico. Había casi perfeccionado su bisturí de chakra, podía dar puñetazos con chakra sin lastimarse. La técnica Byakugou no Jutsu era un problema, su gran cantidad de chakra no le permitía almacenar chakra para poder recuperarse. Misato tenía pensado posibles soluciones para poder desarrollar la técnica pero primero debía consultarlo con Tsunade-obasan.
Jiraiya observó a Misato irse para continuar su entrenamiento con su ex-compañera de equipo y una de los Tres Legendarios Sannin, Tsunade Senju. Desde el primer momento en que vio a Misato sabía que tenía un gran talento que no debía ser desperdiciado y que con el tiempo lograría grandes cosas. Jiraiya recuerda cuando Tsunade le contó que Misato tenía un gran control de chakra, había curado un pez en el primer intento cuando a Tsunade le había llevado más tiempo. Ella era parecida a su otro estudiante Minato Namikaze, los dos eran bastantes hábiles y maduros con respecto a determinadas situaciones. Entrenó por tres años a una excelente futura kunoichi, le faltaba la experiencia pero no tenía dudas que se convertiría en una kunoichi conocida por el mundo.
"Misato Senju, no dudo que en estos tres años el entrenamiento no fue en vano" pensó Jiraiya
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