DESDE ANTES DE NACER…

Los personajes mencionados en esta historia no me pertenecen, son de la maravillosa Rumiko Takahashi.

Capítulo 17. Ganaré por ti y el reencuentro xD

-Diálogos-

Pensamientos

Si lo se jajaja me sentí muy generosa e integre dos capítulos en uno, pues cierta lectora en especial (Giova) me pidió un poco más y por ser una lectora fiel la complaceré y espero que le guste.

Lo he pensado, no he puesto acción, en este capítulo narrare la final del torneo en el que participa Ranma, la verdad no me considero buena narrando peleas, pero de eso se trata Ranma no tanto drama y romance, así que habrá una contienda.

Por otra parte pienso ponerle un poco de graciosidad con Shampoo y Akane.(creo) debo mencionar que me encanta la idea de ellas siendo amigas. Ahora solo falta agregar a Ukyo a la amistad jajaja quizá la acepte Shampoo o se ponga celosa jajaja no se… déjenme delirar jajajaja


Las cosas parecían complicarse alrededor de Akane, su hermana Kasumi llamo para informarle que su padre se encontraba bien, solo fue una pequeña fractura y no era necesario que descuidara de sus estudios, pues se acercaban los exámenes importantes, pero algo raro paso, Kasumi le informo que llego antes que Nabiki, de pronto al otro lado de la bocina se escuchó la voz de su hermana y ella colgó abruptamente, algo muy raro en la mayor de las Tendo que siempre se ha distinguido por la amabilidad.

No le quedo más que esperar a que volviera a llamar, ahí estaba la peli azul, sola en ese gran departamento, aunque Puchi no dejaba de saltar a su alrededor entonces ella le dio de comer, lo acaricio y tomo nuevamente esos enormes libros que trajo de la biblioteca, una maestra le había encargado un ensayo sobre la cultura china, como desearía que Shampoo estuviese aquí.

Camino a su recamara y ordeno los libros colocándolos en su escritorio, comenzó a leer con mucha cautela.


Mientras tanto en el café gato.

-¿Cómo planeaban irse sin avisarme? –cuestiono molesta la abuela de Shampoo.

-Abuela, tu no entender, irte mucho tiempo y yo necesitar ver a Akane –explico la amazona.

-Lo entiendo Shampoo, pero no puedes irte así sin avisar y cerrando el negocio, ahora que el u-chan está cerrado estamos teniendo lleno total –la abuela miraba a Shampoo con un poco de seriedad.

-Sentirlo mucho abuela, yo irme ahora que tu regresar

-Bueno, vete pero no tardes mucho en volver, necesitare de tu ayuda en el restaurante

-Si abuela y yo llevarme a Mousse –sonrió al decir lo último.

-Lo entiendo, es tu esposo y espero que pueda cuidarte.

-Gracias abuela.

La amazona con mucha emoción subió a su habitación y comenzó a empacar a gran velocidad, tomo otra maleta y metió ropa de su esposo, era el primer viaje que hacían como esposos, aunque la verdad no era muy lejos le emocionaba la idea.

Cuando termino de hacer sus maletas, bajo a gran velocidad y busco desesperadamente a Mousse, no estaba sirviendo en las mesas, ni lavando los platos, salió al patio y lo observo regando una flores.

-Mousse, no tener tiempo para hacer eso, vámonos ya –la amazona lo regaño.

-Lo siento mi amor, pero esas flores las plantes para ti y solo quería asegurarme de que no murieran en nuestra ausencia –explico con una gran sonrisa, mientras tomaba las maletas que tenía su esposa en las manos –Ya está listo, vámonos mi amor –Comenzó a caminar a la salida del negocio.

La amazona se enterneció de la gran dulzura que poseía ese patito y sin más explicaciones lo abrazo por detrás –Gracias por estar conmigo Mousse, yo amarte mucho –una lagrima salió de los hermosos ojos de la amazona.

-Lo se mi hermosa Shampoo, yo también te amo pero debemos apresurarnos –acaricio suavemente la tersa mano de su amazona.

-Si mi amor –pronuncio la amazona mientras se soltó y limpio sus lágrimas, entonces comenzó a caminar a su lado con gran emoción.


Kasumi termino de hablar con Akane y escucho como Nabiki llego y comenzó a regañar a su padre, se molestó, pues ella no tenía derecho de hacerlo.

-¡Nabiki! No tienes derecho a enojarte –le dijo molesta la adorable Kasumi.

-Kasumi ¿Qué haces aquí? No se supone que estabas cuidando a Akane –se sorprendió al ver a su hermana mayor.

-Akane puede cuidarse sola, aparte creo que ahora debo cuidar a nuestro padre, pues tu ni siquiera estabas aquí –refuto molesta, camino hacia donde se encontraba el sr. Tendo.

-Yo no sabía que él estaba lastimado y claro que podría cuidarlo, pero si lo quieres hacer tu, adelante –contesto de manera calmada –Si necesitas algo papa, avísame –Continua caminando hasta su habitación.

-Kasumi, no es para tanto, la verdad me siento muy bien, Nabiki ha cuidado de mi adecuadamente en estas semanas –explico Soun un poco triste de ver discutir a sus hijas.

-Lo se papa, ella no es mala, pero debe de estar consiente que no todo en la vida son los negocios –sonrió de manera angelical al su padre –me permites un momento papá, hablare a solas con el Dr. Tofu.

-Claro hija, solo que muévelo porque parece distraído –Soun se recostó y cerró los ojos.

Kasumi había tomado el brazo del Dr. Y lo guio a la parte inferior de la casa, pero se topó con Kuno Tatewaki.

-Kasumi ¿Se encuentra Nabiki? –pregunto Kuno.

-Hola Kuno, ella se encuentra en su habitación –le sonrió amablemente.

-¿Puedo pasar a verla? –cuestiono un poco tímido.

-Claro, no creo que se moleste –Jalo al Dr. hasta la cocina y lo abrazo con mucha ternura.

-Ka..Kasu…mi –tartamudo al sentirla muy cerca

-Te extrañe mucho tofu –explicó mientras alzo la mirada para verlo.

-yo…yooo, tatata, tam…bien –la miraba sonrojado, siempre que la tenía la hermosura de Kasumi se perdía completamente.

Kasumi no aguanto más las ganas y lo beso tiernamente, el joven Dr. Se perdió en los labios de su encantadora novia.


Mientras tanto en el Hotel de la cuidad de Komae.

-¿De las Tendo? ¿Qué quiere con ellas? –había cierta molesta, pues no sabía las intenciones de esa persona.

-Nada malo Ranma, solo hablemos de negocios –muy elegante lo invito nuevamente a tomar asiento con la mano –Yo procuro investigar a las personas con las que hago tratos.

-¿Negocios? A lo mejor se refiere a Nabiki, pues Akane y Kasumi no tienen nada que ver –Ranma se sentó pero no dejaba de verlo con cierta desconfianza.

-Nabiki me explico que representas al Dojo Tendo en este torneo, pero esa mierda yo no me la creo, tengo entendido que estabas en trámites de divorcio con la linda Akane –pronuncio cuidadosamente para ver la reacción del artista marcial.

-Si no lo cree no es mi problema, así son las cosas y punto –apretaba fuertemente sus puños –pero no meta a Akane en la conversación.

-Veo que es cierto entonces, los trámites de divorcio se detuvieron, siguen casados y esa es la razón por la cual sigues representando al Dojo, ¿Es eso? –su actitud era tranquila y bastante calculadora.

-¿Qué? –Expresó confundido Ranma –Se está metiendo en asuntos que no son de su incumbencia –se levantó molesto.

-Entiendo, no te vayas, solo quiero proponerte algo, la verdad estoy interesado en promoverte, eres la gran sorpresa del torneo, muchos se pelean por ser tus promotores y Nabiki me dijo que solamente representaras ese dichoso dojo en este torneo, ella tiene a un joven que peleara en la cuidad de Minato.

-¿Quién es ese joven? Si quiere tener tratos conmigo, exijo saber todo –se detuvo y giro hacia el empresario.

-Ryoga Hibiki –señaló con una gran sonrisa –por eso apenas termine este torneo, necesito que firmes un contrato conmigo.

-Ryoga –pronuncio con mucha rabia, miro nuevamente al colombiano –Sebastián ¿Verdad?

-Si aunque para los más cercanos soy el paisa –se levantó lentamente y lo miro con mucha calma.

-Tus malditos apodos son lo que menos me importa, escucha muy bien lo que te diré –la fuerza con la que apretaba sus puños parecía mayor y la rabia se notaba en sus ojos –Lo pensare, después de ganar este estúpido torneo, me buscas –Camino con gran apuro hacia el interior del hotel.

Una vez que Ranma salió, Sebastián marco un número en su celular.

-¿Bueno? –contesto una voz femenina.

-Srita. Kodachi el plan está en marcha.

Sebastián miro triunfante, logro lo que había planeado, poner al artista marcial en contra de Nabiki Tendo, ahora el siguiente paso era manipularlo.


La mediana de las Tendo se encontraba recostada en su cama, pensando en lo estúpido que había actuado, no sabía que pensara el distraído de Ryoga, pero tampoco le importaba, no lograba ver con claridad el motivo de ese beso, yo sé que amo profundamente a Kuno, pero él esta tan ocupado en su estúpido despacho, ya casi no tenemos tiempo para nosotros pensó la chica.

-Mi hermosa flor –exclamo alegremente el experto en Kendo.

Nabiki se levantó de un sobresalto –Kuno ¿Qué haces aquí? –pronuncio sorprendida.

-Te extrañaba, tardaste mucho en regresar y ya me estaba preocupando –se sentó junto a ella en la cama.

-Disculpa pero estaba buscando a –callo antes de pronunciar el nombre.

-Lo sé, Ryoga es importante para tus negocios –dijo un poco cabiz bajo.

-No es eso, discúlpame por no avisarte –lo jalo para quedar acostada al lado de el –Perdóname por lo que hice –dijo muy triste.

-No es para tanto –se giró para abrazarla –ahora ya estamos juntos –la miro sonriéndole.

-Prometo no volver a hacer una estupidez como esa –le dijo mientras sonrió para después besarlo con mucho cariño.


Habían paso unos minutos desde la llegada de Shampoo y Mousse, continuaron caminan hasta dar con el gran edificio, entraron y tomaron el elevador, buscaron el departamento y encontraron la puerta purpura.

Shampoo toco la puerta con gran insistencia, unos segundos después Akane abrió y observo a su gran amiga con una sonrisa, ambas se abrazaron con mucho cariño y comenzaron a reír a carcajadas, Mousse un poco ignorado comenzó a seguirlas al interior del apartamento.


Ukyo recién llegaba a su preciado restaurante, la chica había despertado apenas Ryoga se fue de su lado, su salud parecía mejorar, despertó un poco débil, adolorida y confundida, los doctores le informaron que corrió con mucha suerte pues las consecuencias pudieron haber sido peores, con la pierna enyesada, vendajes en el abdomen y un collarín en el cuello, fue dada de alta sin mencionar la enorme cantidad de medicamentos que le recetaron.

Konatsu cumplió con lo prometido a Ryoga, pues le dijo que él no sabía quien la había cuidado, que vio la noticia en el periódico y cuando llego la encontró sola, ella se desilusiono mucho y en el hospital por todo el ajetreo causado ese día, no le informaron quien se hiso responsable de ella.

-Espero que no vuelvas a descuidar el restaurante, se perdieron muchos clientes –explicaba Konatsu con mucha tristeza

-Lo sé y me arrepiento tanto, ojala se puedan recuperar los clientes –miraba a su alrededor con una gran melancolía –aparte ahora solo soy una inútil, mírame como estoy –lagrimas comenzaron a salir de sus ojos azules.

-Por favor no llores Ukyo –se arrodillo ante ella y tomo sus mejillas –para eso estoy aquí, yo te ayudare en todo –con sus dedos secos las lágrimas y le sonrió –pero no pierdas esa sonrisa.

-Muchas gracias Konatsu, no sé qué haría sin ti –sonrió un poco.

-Solo ocúpate de cocinar –La guio con mucha delicadeza atrás de su parrilla.

La ayudo a levantarse de la silla de ruedas y la sentó en una silla especial y como era de costumbre Konatsu comenzó a hacer la limpieza, abrió el restaurante y atendió todas las mesas con mucha amabilidad y alegría.


Después de la llegada de su amiga, se sentaron en la pequeña mesa de té, Akane saludo a Mousse con mucha alegría, pero Shampoo abarcaba toda la atención de la peli azul.

-Contarme con todo detalle que pasar desde que llegaste –la amazona observaba con mucha determinación.

-Pues voy muy bien en la universidad, tengo un trabajo de medio tiempo y ahm –no quiso pronunciar lo acontecido con Ranma.

-¿Qué más? –pregunto con mucha curiosidad, mientras se sentó a su lado.

-Shampoo mi amor, no crees que estas siendo muy chismosa –expresó Mousse con un poco de timidez.

-Mousse tu ir a comprar cosas para hacer cena –le señalo la amazona mientras lo miraba con mucho enojo.

-No, mira Shampoo yo aquí tengo algunas cosas, no peleen por favor –Interrumpió Akane.

-No estar peleando, Mousse ir de compras contento ¿Verdad? –La amazona no dejaba de ver con mucha determinación a su joven esposo.

-Claro, Akane no te preocupes, ahora vuelvo –el miedo lo consumía, sabía que Shampoo molesta era bastante peligrosa y entonces las dejo solas.

-Ten mucho cuidado Mousse –comentó Akane un poco preocupada.

-Traer algo de beber mi amor –Indicó la amazona.

Mousse salió con mucha prisa del apartamento, sabía que de seguro platicarían cosas de mujeres, entonces comenzó a pensar que podía traer para hacer de cenar…

-Shampoo creo que te pasaste con Mousse –Dijo Akane mirándola.

-No preocuparse por él, dime que más pasar –la amazona no olvido lo que deseaba averiguar.

Ya con un poco más segura, Akane comenzó a narrar lo que había pasado con Ranma, desde que la fue a buscar a la universidad, cuando lo vio besando a Ukyo, la carta que le entrego y la gran noticia de que seguían siendo esposos, Shampoo escuchaba con mucha cautela, cuando mencionaron a Ukyo apretó con gran fuerza sus puños. Retomando el relato le contó lo mas reciente, que ella había hablado nuevamente con Ranma gracias a Nabiki y con mucha timidez le informo del trato que hizo con su esposo.

-Yo tener duda de por qué Ranma besar a chica de espátula –cuestiono la amazona.

-Yo también tengo esa duda, aparte me he quedado sola, Kasumi fue a cuidar a mi padre.

-Tú no estar sola, Mousse y Shampoo hacerte compañía mientras regresa Ranma –sonrió con mucha amabilidad.

-¿Qué? ¿Pretendes que me quede sola con él? –refuto Akane

-Si el ganar en torneo, tu tener que darle oportunidad de explicarse sin terceras personas –agrego la amazona.

-Pero estoy muy nerviosa, aparte aún estoy molesta, él se besó con Ukyo o lo olvidaste Shampoo –Dijo mientras agarraba con gran fuerza su taza de té.

-Yo ir a hablar con chica de espátula, pero ahora yo enseñarte a preparar cena para cuando Ranma venga a verte –La tomo de la mano y le quito la taza –no seas tan terca Akane.

-¿Crees que pueda aprender a cocinar? –la miro como una pequeña niña indefensa.

-Claro, yo enseñarte –se levantaron con mucha emoción.

Al poco tiempo llego Mousse con muchas cosas, pues no tenía ni idea a lo que se refería Shampoo con hacer la cena y no quería verla molesta.

Toda la noche Shampoo trato de enseñarle a Akane lo que podría tratar de cocinar para Ranma, pero su paciencia llego a su límite, ingredientes tras ingrediente era quemado o se equivocaba al agregar especias o simplemente el guisado quedaba adornado de una manera atroz.

Ambas se rindieron en la madrugada, Mousse estaba realmente sorprendido por la habilidad de Akane en arruinar cada platillo, el pobre pato se quedó dormido antes que ellas, Shampoo se dio cuenta y lo recostó en la cama que dejo Kasumi, al poco rato Shampoo alcanzo a su esposo y durmieron abrazados.

Akane salió muy temprano del departamento, pues tenía clases a las 7:00 am, tomo un pequeño papel y les dejo una nota a sus amigos.

Regreso en la tarde, hoy pelea Ranma en la final, siéntanse libres de hacer lo que quieran.

Los quiere mucho… Akane :D


A la mañana siguiente Nabiki despertó al lado de su novio Kuno Tatewaki, su culpabilidad era tal que no podía siquiera dejar de sentir un enorme dolor en el pecho, se levantó de la cama tratando de no despertarlo y quedo sentada al borde, agarraba con gran fuerza su cabeza tallándola fuertemente con sus manos y quietando sus cabellos de la cara, giro su cuerpo para verlo.

Parecía tan despreocupado, se notaban unas pequeñas ojeras pues se estaba haciendo cargo de toda su familia, su padre se mudó a la ciudad de Minato, donde estaba internada Kodachi y Kuno mandaba dinero para todo los gastos, de no ser por el apoyo de Nabiki el también habría entrado en crisis.

Nabiki acaricio su cabello y suspiro lentamente Perdóname Kuno, por un momento me gano la estupidez, pero juro que no volverá a repetirse, pensó mientras secaba sus lágrimas con la mano.


Ese día todo transcurrió como normalmente, pero Ranma no dejaba de pensar en las palabras del colombiano,

-Akane sabrá que no estamos divorciados –se preguntó mientras hacia un ejercicio de relajación -¿Sabrá que Ryoga es el que va a estar con ella? Pues hacerse cargo del Dojo es como casarse con ella –pensó torpemente.

Sacudió sus cabeza para volver a concentrarse, pues en unas horas seria la gran final del torneo y solo quedaba él y un representante de la cuidad de Minato, lo cual era raro pues en esa ciudad también se estaba realizando un torneo, pero qué más da, Ranma esta súper positivo de asegurar la victoria y avanzar hacia un torneo mayor.


Un hombre caminaba por los pasillos de una clínica, un lugar de color blanco y con pasillos largos y puertas en cada lado, abrió una que decía paciente 8.

-¿Qué haces aquí? No deben vernos juntos –Una voz femenina amenazo al hombre.

-Lo siento Kodachi, pero ya no aguantaba estos deseos de verte –refuto el hombre.

-¿Hiciste lo que te pedí? –cuestiono indiferente.

-Sí, aunque no entiendo por qué debes hacer esto, sabes que mientras este a tu lado podemos ser felices –la tomo por los hombros para dar énfasis a su enojo.

-¿Estás conmigo en esto? Ya te dije que ellos me hicieron mucho daño, es justo que paguen –afirmo mientras lo miraba con dulzura –si tú me amas, debes apoyarme –le sonrió

-Yo te apoyare en lo que deseas Kodachi, pero por favor no te lo tomes tan personal –le conmovió la sonrisa de la rosa negra y se convenció de seguir apoyándola.

-Muy bien, ahora vete, no deseo que nos vean juntos todavía –lo beso rápidamente y lo empujo a la salida.

-Te llamare para informarte si logró derrotar a nuestro peón –le dijo mientras salió rápidamente por los pasillos.

La rosa negra estaba bastante molesta por ser encerrada, como si estuviera loca y todos pagarían por hacerle eso.


Akane había terminado todas sus obligaciones y se disponía a regresar al departamento, no sin antes comprar un pequeño pastel para sus invitados, estaba nerviosa porque hoy era la final del torneo y no se lo perdería por nada del mundo, hasta pidió permiso en el trabajo.

Muchas personas sintonizaban la esperada final, incluso Kasumi, Nabiki, Kuno, Soun y el Dr. Tofu se encontraban emocionados esperando.

En la casa de los Saotome, la madre de Ranma estaba nerviosa, nunca podía aguantar tales nervios al ver pelear a su hijo, aunque ningún contrincante parecía rival para Ranma, Genma por otra parte estaba bastante confiado de que Ranma saldría victorioso.


Era ya de noche y mucha gente sintonizaba el canal de deportes, había lleno total en el lugar, mucha gente gritaba el nombre de su favorito, en estos momentos el presentador se encontraba haciendo un breve resumen del trayecto de los participantes que se enfrentarían esta noche.

-Damas y caballeros, están a punto de presenciar una gran pelea entre el joven de 25 años Hiroyuki Matsumori proveniente de la ciudad de Minato –Hacia la señal para que el chico saliera a saludar –Y no menos importante el chico que viene de Nerima representando al Dojo Tendo con tan solo 19 años Ranma Saotome –no hacía falta ninguna señal, el chico de la trenza salió con una pose muy egocéntrica y todo los presentes aplaudían con gran euforia.

Las miradas entre los jóvenes eran pesadas, por algún motivo sentía que Hiroyuki lo odiaba, aunque la verdad no le importaba en lo más mínimo, todo el torneo le pareció como mera practica y esos días que debió entrenar o idear estrategias de combate se la paso durmiendo en el hotel o mirando la T.V.

Cada uno situado en su lugar, esperando que dieran inicio a la contienda… Ranma solo tenía en mente que debía ganar, pues aparte del premio iría a ver a Akane y ella no podría negarse.

Muchos preámbulos para un simple pelea, pensó Ranma que estaba bastante desesperado.

Ambos se ponen en posición de combate, parecen darse cuenta que el pelea esta por empezar, están demasiado ansiosos por comenzar a luchar y entonces se escuchó la voz del supervisor del combate dando inicio.

Todo empezó dando pequeños golpes, una patadas directo al abdomen que Ranma lograba impactar en su oponente, las cosas estaban resultando como los anteriores combates, el chico de la trenza se sentía más confiado de lo normal, pero uno de los grandes errores de las disputas es confiarse.

Hiroyuki no solo era un simple contrincante y después de observar con determinación se dio cuenta que la gran debilidad de Ranma es confiarse demasiado y al sentirse ganador comienza a aflojar su ritmo.

Ranma parecía muy seguro, el combate prácticamente estaba ganado tras acertar varias patadas en el abdomen, pero todo cambio de repente, Hiroyuki se movía más rápido y daba grandes saltos por el aire para esquivar los golpes de Ranma, las cosas iban a llevar más tiempo, entonces el chico de cabello negro azabache utilizo su técnica Kachū Tenshin Amaguriken tomándolo desprevenido e impactando repetidamente en su pecho y abdomen.

En todo el torneo no se había visto esa técnica aplicada y ahora todos los espectadores observaban complacidos.

Del chico de 25 años salía un hilo de sangre de la boca y con su mano izquierda se agarraba con fuerza el estómago, se tambaleaba un poco pero no quiso terminar el combate ahí.

Ranma estaba tranquilo, maldiciendo el haberse confiado pero las cosas no estaban mal, lo que si le parecía muy raro fue la mirada llena de ira que provenía de su contrincante.

Retomaron la pelea, Hiroyuki seguía teniendo velocidad, Ranma acertaba cada golpe, pero de repente Matsumori alcanzo posarse más cerca de él y pronunciar –Yo sé que tienes una linda esposa –frase que desconcentro a Ranma y su contrincante logro propiciarle un golpe al estómago.

Ranma furioso se abalanzó sobre él y lo tomo por el cuello –De que mierda estás hablando idiota –lo tenía contra la pared y su brazo estaba ejerciendo una fuerte presión en el cuello, mientras que con el otro brazo imposibilito que este pudiera zafarse –No te permitiré hablar de ella y ahora mismo termina esta pelea.

El joven aprisionado no podía moverse, estaba completamente dominado –yo –pronunciaba con mucha dificultad –solo sigo –comenzó a escupir más sangre –ordenes.

-Me importa un carajo si sigues ordenes, toma en cuenta que esto solo es una pequeña muestra de lo que puedo hacerte, así que mejor aléjate de todo lo que tenga que ver con ella –expreso mientras ejercía tanta presión que el chico cayo desmayado.

Todos los presentes quedaron sorprendidos por el repentino cambio de actitud de Ranma, pero como no se enteraron lo que habían discutido los contrincantes solo gritaron de emoción al ver al triunfador.

Mucha gente comenzó a aplaudir, pero Ranma estaba ido completamente ¿Quién lo había mandado? Y ¿Por qué? Se preguntaba mientras observaba como el equipo médico se llevaba a Hiroyuki, el supervisor de la pelea camino hacia él y le alzo el brazo derecho, los espectadores enloquecieron.

Poco a poco se dio cuenta que había ganado y la gente gritaba llena de euforia su nombre entonces su ego comenzó a hacer su aparición pues se estaba pavoneando de la gran victoria, durante todo el torneo no utilizo su verdadero potencial, pero estaba muy satisfecho de resultar ganador, ahora en su mente solo estaba ir a visitar a su amada esposa.

Akane, Shampoo y Mousse estaban realmente muy complacidos de la victoria de Ranma, cuando la peli azul llego inmediatamente sintonizaron el canal mientras comían una rebana del postre que les llevo, siempre al filo del asiento deseando que las cosas no terminaran mal, pero para su fortuna salio victorioso como era de esperarse.


-Akane, yo estar segura que el venir y llegar mañana temprano –comento la amazona.

-¿Tú crees? –pregunto Akane.

Mousse observo detenidamente la pelea y quedo unos minutos en silencio, algo no estaba bien, aunque no era muy notorio sabía que algo había pasado, pues la mirada de Ranma al final de la pelea poseía cierto rencor.

-Sí, ahora deber practicar, tu hacer la cena –dijo la amazona –yo supervisarte –sonrió amablemente-.

-¿Sigues pensado que podre cocinar? –Pregunto un poco tímida –anoche quedo demostrado que no poseo esa habilidad.

-Hoy tu estar más motivada –agrego la amazona –Ranma ganar y tú ahora estar en deuda.

-Shampoo no sé si sea buena idea que Akane haga la cena –agrego Mousse un poco asustado, pues con observar como Akane cocina era obvio que algo malo podía pasar, como Ranma podía comer lo que Akane preparaba, pensó el chico pato.

-¡Mousse! –Grito Shampoo –No ser grosero, aparte yo ayudarla a cocinar –explico la amazona.

-Mousse tiene razón, cuando cocino Ranma siempre se enfermaba del estómago –Agrego Akane.

-No, no… Yo ayudarte, tu ahora ser mejor, confiar en ti –Shampoo la tomo por los hombros y la agito salvajemente –Ahora ir a cocinar –ordeno la amazona empujando a la peli azul hacia la cocina.

El joven pato observo tal escena con mucha desconfianza pues lo que había dicho Akane de enfermarse del estómago no estaba en sus planes, ahora todo tenía sentido, por qué Ranma prefería comer en otro lado cuando la peli azul cocinaba y ahora Mousse se encontraba en esa situación y con Shampoo apoyándola no podía si quiera pensar en huir.

Nuevamente comenzaron con el ritual de la cocina, estaba vez Shampoo con un aura amenazante le ordenaba a Akane rebanar las verduras con cuidado, delicadeza y sin pedazos de la tabla de picar, de la peli azul también emanaba un aura de batalla pues se encontraba totalmente decidida a cocinarle a Ranma cuando este volviera.

-Mousse, seguir haciendo las esferas de hilo –ordeno la amazona, pues desde temprano Shampoo comenzó a hacer unas pequeñas esferas para adornar el departamento.

-Si mi amor –respondió al instante. Lo asustaban las auras que salían de la cocina.

Siendo las 11:00 pm las chicas salieron de la cocina, habían estado ahí más de 3 horas y solo hicieron un pequeño guisado de verduras con un poco de carne.

Mousse estaba adornando el departamento con unas pequeñas series de luces de colores y en cada foquito había colocado una esfera, también coloco velas en cada lugar y ordeno un ramo de rosas rojos de una florería cercana.

-¿Por qué hicieron esto? –Pregunto confundida Akane –se ve hermoso, pero es mucho.

-Todo estar listo para mañana –comento la amazona.

-Pero yo mañana trabajo todo el día –explico Akane.

-No preocuparse, yo ir en tu lugar –dijo Shampoo con una gran sonrisa –tú arreglar cosas con Ranma.

-Pero… no sabes si llegara mañana –Akane buscaba excusas, pues los nervios la traicionaban.

La amazona solo le sonrió y entonces sirvió la comida, ambas probaron el guisado mientras Mousse estaba muy indeciso pero sin más opción y con mucha hambre probo la comida.

-Esto…- pronuncio mousse –tiene mucho picante –su cara se tornó de un color rojo y el gotas de sudor aparecían en su rostro.

-¿Qué ponerle Akane? –la amazona también tenía un color rojo y sudaba mucho.

-Pe, pensé que era sal y le puse un poco –al probarlo sintió el mismo picor que los demás.

Los tres jóvenes estaban tosiendo y jadeando por el picante, Mousse se levantó desesperado para beber agua, pero sin querer se bañó completamente transformándose en un pato y para su desgracia su esposa se encontraba tras de él y también resulto bañada.

Shampoo salió corriendo de la cocina maullando con gran enojo pero Puchi al verla comenzó a perseguirla por todo el departamento, mientras Mousse volaba para salvarla. Akane estaba atónita por el gran alboroto, pues se encontraba empapada en agua fría, entonces tomo una cubeta y camino hacia el baño, agarro un poco de agua caliente y la lanzo sobre sus amigos.

Inmediatamente los esposos se trasformaron en humanos, pero estaban empapados y Puchi saltaba encima de la amazona. Lo único que hicieron fue soltarse a reír como nunca.

Después de todo el alboroto arreglaron el departamento, mousse secaba la cocina y Shampoo la sala, Akane recogía lo que se había roto y nuevamente se durmieron de madrugada.


Al día siguiente Shampoo se despertó muy temprano, se puso el uniforme de Akane y despertó a Mousse.

-Mousse –susurro mientras lo movía –despertar.

-¿Qué paso mi amor? –pregunto todavía adormilado.

-Deber poner todo en orden antes de llegar Ranma –dijo mientras lo movía con más fuerza.

-Si mi amor, yo arreglare todo pero confías en que Akane pueda cocinar –pregunto confundido.

-Yo sé que ella hacerlo bien, pero pedirte otro favor Mousse –explico la amazona.

-¿Qué paso mi hermosa Shampoo? –se colocó los lentes y se sentó sobre la cama.

-Tu ir a ver a chica de espátula y regresar cuando yo salir del trabajo de Akane –dijo la amazona con un pose autoritaria.

-Pero ¿por qué quieres que vea a Ukyo? –cuestiono confundido.

-Hacerme caso, averiguar que pasarle y todo lo demás –la amazona comenzó a caminar y salió de la habitación.

Mousse estaba realmente confundido, pero sabía que donde manda capitán no gobierna marinero, sin más remedio se vistió y comenzó a organizar el departamento, para su fortuna Akane no se había levantado, adorno nuevamente con luces y esperas que iluminaban la sala, coloco velas aromáticas en lugares estratégicos, agarro las flores y comenzó a llenar de pétalos el centro del lugar. Listo, ahora todo queda en manos de Ranma y Akane, pensó mientras salía del departamento.


Ya eran las 9:00 am y Konatsu hacia lo de costumbre, abrió el restaurante mientras Ukyo se vestía, limpiaba con mucha alegría cada lugar, cuando escucho a su amiga llamarlo fue corriendo y la ayudo a bajar, con mucha delicadeza la coloco nuevamente atrás de su parrilla.

-¿Te sientes mejor Ukyo? –pregunto con mucha alegría.

-SI Konatsu y gran parte gracias a ti –comenzó a cocinar sus okonomiyakis.

Todo parecía tranquilo y por fortuna sus clientes extrañaban la comida de Ukyo y no tardaron en volver a ver lleno el lugar.

Mousse rondaba por fuera el restaurante, no sabía cómo entrar y hacer lo que Shampoo le pidió, pero un extraño lo vio y le dijo.

-Oye ¿tú eres el esposo de la amazona? –pregunto el hombre.

Giro a verlo y era un hombre muy extraño, se le notaba el acento al hablar japonés e incluso su físico le hacía destacar que era extranjero -¿Quién eres tú? –pregunto un poco confundido.

-Eso no es importante, tu amada amazona golpeo brutalmente a la dueña de ese restaurante –agrego el extraño señalando al U-chan.

-Eso es mentira, ella ha estado a mi lado todo el tiempo y pagaras por hablar mal de mi esposa –grito muy molesto el joven pato.

-acércate y compruébalo por ti mismo –sugirió el extraño, mientras se alejaba lentamente del lugar.

No puedo dudar de mi esposa porque ella ha estado a mi lado, además no es tan tonta como para mandarme a ver a Ukyo si ella la hubiese herido, pensó Mousse.

Pero vino otra idea a su mente, entonces con sus habilidades de artista marcial comenzó a seguir discretamente al extraño.


Akane despertó de golpe y miro el reloj, las 9:30 am es muy tarde, bostezo y se levantó lentamente de la cama, busco a Puchi y el seguía dormido, supongo que perseguir a Shampoo lo canso, pensó sonriendo.

Busco su ropa, tomo una blusa sin mangas color blanca y un short de mezclilla y salió de su habitación, para ir al baño y darse una ducha. El gran silencio del lugar le llamo la atención, después de salir del baño, se dio cuenta que estaba sola, fue a la cocina y encontró una nota de su amiga.

Yo confiar en ti, tu poder preparar algo para tu esposo, yo ir a trabajar en lugar tuyo, Mousse hacer cosas importantes. Llegar mañana.

Shampoo.

-Pero ¿Qué piensa Shampoo que va a pasar? –rio un poco al saber a lo que se refería su amiga, pero entonces se puso seria y comenzó a buscar algo para cocinar.


Las horas, los minutos y segundos se hacían eternos para el artista marcial, los organizadores del torneo no le dejaban ir. Que más podía faltar ya habían entregado todo.

-solo me hacen perder mi tiempo –pensó en voz alta –Yo me iré de aquí, necesito ver a Akane.

Salió a gran velocidad del hotel, solo le tomaría menos de media hora llegar al departamento de su esposa.


Akane apurada quito lo que había hecho Mousse, las rosas y las velas guardándolas en su cuarto.

-No sé qué piensan, pero es muy pronto para eso –pensó en voz alta y se dirigió a la cocina.

Respiro profundo y tomo el cuchillo –Recuerda lo que dijo Shampoo, CON DELICADEZA –se repetía para poder concentrarse y no estropear las cosas. Con la mano izquierda tomo una zanahoria y con la derecha tenía el cuchillo y comenzó a rebanar, no eran de la misma forma, unas más gruesas y otras mal delgadas, bueno lo importante es que ahora la tabla no estaba en la lista de ingredientes.

Así rebano todas las verduras, tomo un sartén y lo coloco en la hornilla –Ahora debo poner atención a lo que agrego –se rascaba la cabeza pues siempre fue distraída, tomo una botella y miro la etiqueta –Aceite, creo que eso es el que necesito –dijo un poco confundida, entonces vertió un poco en el sartén y agrego las verduras junto con la carne –Creo que así era –ya con un poco de más confianza agrego especias a diestra y siniestra.

Estaba orgullosa de su gran hazaña, la comida no parecía mala y soltó un suspiro de alivio, entonces escucho que tocaron su puerta con gran insistencia –a lo mejor es Mousse –dijo un poco nerviosa.

Se quitó el delantal y salió de la cocina, abrió la puerta y se encontró con esos enormes ojos azules, mirándola con mucha insistencia.

-Ranma –expresó sorprendida.

-Buenos días Akane –dijo con una gran sonrisa –Lo prometido es deuda –avanzo lentamente al interior de departamento

-Yo, creí que… -sus nervios la estaban traicionando.

-Huele bien ¿Kasumi está cocinando? –pregunto Ranma.

-No, Kasumi no está aquí –indicó insegura –está en Nerima con –no alcanzo a pronunciar lo último.

-Entonces ¿tu estas cocinando? –sus expresiones cambiaron a preocupación.

-Sí, yo estoy cocinando –dijo con un poco de confianza.

-Pero se supone que nuestro encuentro sería un premio, no un castigo –agrego Ranma soltando una carcajada.

-No dejas de ser un idiota –lo golpeó fuertemente en la cabeza –Ahora ya se cocinar

-La verdad lo dudo –agrego sobando su cabeza.

Puchi al escuchar las voces salió corriendo ladrando y dando mucho brincos para saludar a Ranma. El chico de la trenza se agacho y lo saludo al cachorro.

-Vaya estas más grande amigo –lo acaricio con mucho cariño –espero que Akane no te esté dando lo que cocina –agrego soltando otra carcajada.

-Idiota –nuevamente Akane lo golpeo, tirándolo al suelo.

Pero Ranma alzando a tomarla de la mano y cayeron al piso, Akane estaba sobre el con un color carmesí en sus mejillas y Ranma la miraba con mucho deseo.

-Yo no… más bien tu… -Decía Akane.

-Akane, ya no te resistas más –su voz era tan tranquila y atrayente que Akane se quedó muda.

Ranma acaricio delicadamente las mejillas de su esposa y la guio hasta tocar nuevamente sus labios, primero con mucha timidez daban pequeños besos, después no soportaron el deseo y fundieron sus labios, besándose con mucha pasión, redescubriendo cada rincón y sintiendo la humedad, mientras que con sus manos acariciaba la espalda de la peli azul.

Continuara…


Ahora tengo que hacerles una pregunta... ¿Agrego un poco de lemon a la receta de Akane? jajaja

Ahora pensare con mucho detenimiento lo que escribiré, pues creo que muchos desean ver a la pareja junta.

y como un lector sugirió una reconquista por parte de Ranma. ¿Ustedes que piensan?

Actualizo hasta la próxima semana.

Muchas gracias por leerme. Los quiero y aprecio mucho. Besos.