DESDE ANTES DE NACER…

Los personajes mencionados en esta historia no me pertenecen, son de la maravillosa Rumiko Takahashi.

Capítulo 19. El suspenso de un amor secreto

-Diálogos-

Pensamientos

Mis queridos lectores, espero que hayan puesto mucha atención a cada detalle de los capítulos anteriores, porque me encuentro releyendo mi fic y retomare ciertas cosas que en algún momento cuando los escribí pensé que tendrían relevancia más adelante y creo que ya va siendo momento.

Aparte tengo que preguntarles algo, ¿Quién debe ser pareja de Ryoga? No lo quiero dejar solito.

Quisiera interactuar más con ustedes y quiero proponerles algo, si ustedes adivinan el capítulo donde retomo una situación o suceso, yo les puedo hacer una linda dedicatoria del siguiente capítulo.

RESPONDAN MIS PREGUNTAS XQ SI NO LOS CASTIGARE TARDANDO EN ACTUALIZAR JAJAJA NTC.(BROMA)


Nabiki estaba por regresar a su casa cuando se dio cuenta que lo relevante en esos momentos era averiguar de quien se traba esa persona, tenía ciertos contactos del bajo mundo, gente peligrosa, nunca pensó en recurrir a ellos, pero para ella era mucho más importante averiguar quien querría hacerle daño a su hermanita.

Entonces tomo la decisión más peligrosa de su vida, paro a un taxi y dio la dirección, el conductor del taxi la miraba muy asustado, ir a esos barrios implicaba una muerte segura, de repente el conductor se negó a seguir avanzando, ella le pago y siguió avanzando a pie, gracias su porte y seguridad nadie se atrevía a acercarse, con cada paso sus tacones retumbaron por las calles, hasta llegar a un viejo loca de comida rápida, el olor era nefasto, la suciedad se veía desde lejos, la mediana de las Tendo entro muy calmada, observo el lugar, ni una sola alma, solo el cajero que era un chico muy flaco, pálido y con unas grandes ojeras.

Después de analizar la situación, camino muy segura hacia la parte trasera de la tienda, el cajero no hizo el mas mínimo intento por detenerla, cuando llego atrás había un jardín muy bien arreglado, con flores de muchos colores y una mesa de jardín, en ella estaba sentada una señora vestida un poco formal, a lado de ella se encontraban dos personas de traje negro.

-Espero que sepas en donde estas niña –explico muy indiferente la señora.

-Si lo sé, pero he venido solo a cobrar una vieja deuda –Dijo Nabiki muy tranquila.

-¿Qué te debo? Acércate que no te recuerdo –la señora levanto la mirada y ordeno a sus escoltas que las dejaran solas.

-Nabiki Tendo, la ayude hace muchos años –explico lo más serena que podía estar.

-Ya te recuerdo niña ¿En qué puedo ayudarte? Pensé que nunca volverías a venir –la invito a tomar asiento a su lado.

-hay una persona que me amenazo, quiero saber quién es –explico mientras se sentaba muy despacio.

-¿Para acabar con su vida? –pregunto con una sonrisa un poco maliciosa.

-No, yo cuento con otros métodos, solo ayúdeme para dar con esa persona –contesto un poco preocupada.

-Bueno, hubiese sido muy divertido, dame todo las pistas que tengas –replico un poco confundida.

Nabiki saco de su maletín los dos sobres y las cartas, aunque la foto la guardo aparte, no quería que nadie viese a su hermana en esa situación, era muy íntimo.

Al principio la mujer miraba con detenimientos los sobres, pasaba sus dedos sobre el papel, después comenzó a ver las cartas, hizo lo mismo con el papel. Para las letras llamo a uno de sus escoltas y este comenzó estudiar la escritura. Después de varios minutos.

-Nabiki, enséñame la foto –la miro con mucha seriedad –sé que intentas cuidar a tu hermana, pero es mejor que la vea yo a más de un millón de personas.

Nabiki asintió con la cabeza, saco de su blusa la foto y la entrego. Nuevamente comenzó a estudiar la foto, desde lo más mínimo.

-Es un pez gordo –la miro con mucha sensatez –El sobre fue hecho para estas entregas, no encontraras otro igual, el papel es fino, es una persona con mucho dinero, sobre la foto –coloco su mano en la frente tallando un poco –es verdadera, debieron estar siguiéndolos desde antes, pero fue tomada de un equipo muy sofisticado y por último la escritura, lo que podemos decir es que fue un hombre, pero hay unas palabras escritas por una mujer, aparte son principiantes, no pertenecen este mundo.

-¿Dos personas? –dijo muy confundida.

La señora entrego los papeles a Nabiki –Ahora es mejor que te vayas, si se hace más tarde puedes correr peligro.

-Gracias, por su ayuda –Guardo los papeles y comenzó a salir de ese lugar.

-Ve con cuidado niña – se giró y le hablo a su escolta – ¿Le hablaste a su novio? Ya es de noche y aquí corre peligro.

-Si mi señora –respondió con la mirando al suelo.

Nabiki salió por la puerta, dejando atrás un pasado que siempre quiso olvidar, respiro profundamente y tomo una pose totalmente autoritaria. Siguió caminando un buen tramo, pues los taxis no entraban hasta ese lugar. En la obscura noche, vio aproximarse las luces delanteras de un auto, trato de seguir su camino pero ese carro se paró delante de ella, tapándole el paso.

Nunca en toda su vida había sentido tanto miedo, su respiración era agitada y su cara palideció. Del auto salieron dos personas de negro, abriendo paso a una tercera.

-¡Nabiki, Que haces en este maldito lugar! –grito muy enojado el joven experto en Kendo.

Ella solo se dispuso a correr a sus brazos –Lo siento, debía hacerlo kuno.

-Hablaremos en tu casa, debemos irnos ya –la tomo del brazo y la metió al auto. Sus guardias también se metieron y se alejaron del lugar.

-¿Quién te dijo que estaba aquí? –trato de sacar del gran enojo que tenía su novio, pero el solo la miro muy serio.

-Tienes suerte de que esa mujer aprecie tu vida –comento muy molesto el joven.

En el auto un silencio profundo se apodero de ellos, en la preparatoria paso algo similar, Kuno acudió a ese mismo barrio para salvar a Nabiki, ahí fue donde comenzaron a llevarse mejor y quizá en ese momento surgió el amor entre los dos.


Momento antes de que Shampoo acudiera al encuentro con su esposo, ella trabajo todo el día en ese local, repartiendo propaganda, fraternizo muy bien con su compañera Mei, la amazona llamaba mucho la atención, su larga cabellera, su rostro angelical y su figura escultural la hacían una buena candidata para ese trabajo.

Ya era un poco tarde, ella acudió al lugar de encuentro pero su esposo no llegaba, se preocupó por la mala visión que poseía su joven marido, a lo mejor se confundió de sitio y entonces comenzó a caminar con mucha tranquilidad, el lugar era un parque muy transitado, observo a los niños jugar pero un escalofrió recorrió su piel, volteo para todos lados y nada, no aparecía, como tenía mucha hambre decisión ir a un puesto callejero, camino unas cuantas cuadras.

El estar sentada en ese establecimiento le recordó mucho a la joven cocinera de Okonomiyakis, yo pude también intentar ser amiga de ella, pero ella estar muy obsesionada, comenzó a comer muy tranquila y después ordeno algo para Mousse. Regreso al parque, con una bolsa en mano.

A lo lejos vio a su amado esposo, sonrió un poco y corrió a su lado, Mousse al verla la abrazó con mucha ternura.

-Mousse estar muy cariñoso –comento la amazona con una gran sonrisa

-¿Por qué no estabas aquí? –cuestiono muy preocupado.

-Tu tardar mucho, yo tener hambre y cenar, pero traer también para ti –nuevamente lo abrazo.

Mousse se quejó un poco, por la presión a la herida –Bueno, vamos al hotel –miraba a todos lados por la paranoia.

Shampoo se dio cuenta de su molestia y disimuladamente lo reviso -¡Mousse! –grito la amazona con un gran enojo.

-¿Qué paso mi amor? –la miro muy asustado mientras seguían caminando abrazados.

-¿Tener hambre? –cuestiono más tranquila.

-Un poco, pero camina más rápido para llegar al hotel –explico muy desesperado.

Shampoo se hizo una idea totalmente diferente del motivo por el cual Mousse quería llegar al hotel donde tenían reserva.

Entonces al llegar al hotel, Shampoo tomo a su marido por los hombros lo empujó hacia la pared y salto sobre él, subiéndose a sus caderas y besándolo con mucha pasión. Mousse sabia lo apasionada y dominante que podía ser su amazona, pero esa actitud lo tomo por sorpresa, hace un tiempo que no se entregaban a la pasión.

Mousse la tomo por sus mejillas y con gran fuerza la aprisiono contra su cuerpo, la amazona no soporto más y comenzó a despojarlo de su ropa, pero la gran sorpresa fue cuando vio esa herida en la parta baja del abdomen de su patito.

Shampoo se bajó del cuerpo de su esposo -¿Qué pasarte? –la mirada de la amazona cambio totalmente.

-Fue un accidente, no es nada grave –Con sus manos negó que le doliera.

-¿Ser Ukyo quien hacerte daño? –pregunto mientras apretaba sus puños con mucha fuerza.

-No, no, Shampoo no pienses mal, ella fue quien me ayudo, yo me caí en de una barda y así me lastime.

La amazona soltó un gran suspiro, y jalo a su esposo hacia la cama, ya sentados le dio de comer con mucho cariño.

-Yo puedo hacerlo solo Shampoo –comento muy apenado.

-Yo preocuparme por ti, haber dicho antes, pude lastimarte –miro con mucha tristeza a Mouse.

-No mi amor, yo realmente deseaba que tuviéramos una noche de amor –comento con mucha timidez.

Mousse se acercó lentamente a Shampoo y le dio el beso más tierno del mundo. Ambos se recostaron y se abrazaron con mucho cariño durante un tiempo, pero no querían dejar sus deseos inconclusos y dieron rienda suelta a su amor y pasión.


Por fin había terminado de acomodar la comida que llevaría a la cama con Akane, entonces en una pequeña bandeja coloco los dos tazones con el guisado y dos vasos de un dulce té. Camino con cuidado para no hacer ruido y entro nuevamente a la habitación que ahora compartía con su esposa. A través de las luces tenues pudo notar como la delgada sabana dejaba ver la piel desnuda de Akane, sus curvas pronunciadas, su pecho moviéndose con calma y el cabello azul en su rostro.

Ranma se acercó lentamente, coloco la bandeja en el escritorio y con mucha cautela se recostó nuevamente a su lado y la abrazó por la cintura. Akane noto que unos brazos la envolvían con mucha suavidad, giro para tener de frente la cara de su esposo y después de un largo suspiro.

-Ahora me muero de hambre –comento Akane un poco adormilada y con una leve sonrisa.

-Lo sabía Akane, eres una glotona –dijo con un poco de risa, mientras metía sus dedos entre los cabellos azules de ella.

-¡Oye, no te pases idiota! –murmuro un poco molesta.

-Es bueno que algunas cosas no cambien –se acercó lentamente a sus labios y con mucha ternura roso sus labios con los de ella, hasta llegar a un beso más apasionado. Después de unos minutos Ranma y Akane se separaron.

-Te traje algo que te gustará –comento Ranma con mucha ansiedad.

-¿A qué te refieres pervertido? –cuestiono un poco nerviosa mientras lo empujaba con las manos.

-No es eso tonta, aquí la pervertida eres tu –dijo riendo un poco.

Ranma se levantó de la cama y agarro la bandeja, Akane se sentó en la cama, tapando su cuerpo desnudo con esa ligera sabana y al mirar la bandeja con tazones de comida, un vaso de té y una hermosa rosa roja, quedo totalmente sorprendida y un pequeño rubor apareció en sus mejillas.

-Cuando te lo propones, puedes llegar a ser muy lindo –comento Akane mientras le sonreía.

-intento hacer mejor las cosas –explico Ranma un poco ruborizado.

Akane se quiso vestir, entonces poco a poco se levantó de la cama, la sabana hacía de vestimenta, pues aunque ya se había entregado a Ranma dos veces, poseía cierta timidez de mostrar sus desnudes ante él, el oji azul miraba de reojo como su bella esposa se colocó sus prendas íntimas, casi se atragantaba con la comida pues a través de esa delgada sabana se podía apreciar su tersa piel, las curvas de sus caderas.

Con mucho cuidado la peli azul se puso la parte inferior de su ropa íntima, después un sostén no muy sexy, pues en las noches quería estar más cómoda y por último se colocó su entrañable pijama amarilla. Regreso a la cama con su esposo y se dispuso a cenar con él.

-Esto sabe delicioso –comento Akane un poco desilusionada.

-¿Por qué lo dices así? –cuestiono Ranma con un poco de preocupación.

-y el té está mucho más agradable –hizo una pequeña pausa y tomo aire –cocinas mejor que yo.

-Yo creo tienes tiempo para mejorar, por lo mientras puedo cocinar para ti –dijo sonriéndole y tomo suavemente su barbilla para darle un pequeño beso.

Después de eso, solo pudieron sonreír con gran complicidad, continuaron platicando y riendo durante más tiempo, para después en la madrugada quedar dormido, abrazándose con mucho cariño.


El carro de Kuno Tatewaki llego a su mansión. Las personas que lo acompañaban salieron, después de eso salió Nabiki junto con su novio.

-Pensé que me llevarías a mi casa –comento Nabiki muy confundida.

-Ya les avise que estas aquí, necesitamos hablar sobre la tontería que hiciste –explico Kuno aun molesto con ella.

-No veo por qué estás tan molesto, es algo que debía hacer para ayudar a mi hermana –expresaba Nabiki mientras caminaban al interior de la gran casa.

-Tuviste mucha suerte, pero hablaremos durante la cena –dio punto final a la pequeña discusión que tenían en la entrada de la casa.

Ambos entraron a la casa, un gran silencio la inundaba, a excepción de los que trabajaban dando servicio en ese lugar no había más nadie ahí.

Nabiki tomo por el brazo a Kuno –Oye no puedes estar así por siempre.

-La "señora" me explico un poco sobre la situación y si hubiese acudido a mí, también te pude ayudar –comento molesto.

-Entiende, ahora ya me vino a la mente una persona, que tiene los recursos y creo que es tu hermana –comento con mucha delicadeza lo último.

-Mi hermana está internada en la clínica, el único que la visita es mi padre, ella no está haciendo nada malo –explico muy molesto.

-Alguien la está ayudando, estoy casi segura que es ella la que envía esos sobres –explico un poco apenada –necesito que me des la dirección de esa clínica.

-Kodachi está cambiando, aparte aunque te de la dirección si no estás autorizada no podrás verla y mi padre la está cuidando –intentaba ocultar su molestia.

-Voy a averiguarlo y puedo estar segura que ella está detrás de todo esto –miraba fijamente a Kuno para demostrarle su determinación.

Kuno la aparto de su camino –Ya no tengo hambre, si quieres cenar dile a la cocinera y si ya te vas a dormir, al fondo está el cuarto de huéspedes –dicho esto se retiró muy serio.

La mediana de la Tendo al escuchar eso se le hizo un nudo en la garganta, tenía ganas de ir tras él y abrazarlo, pero ambos defenderían a sus hermanas, el solo estaría convencido de que Kodachi es culpable con pruebas y quizá solo volverían a estar juntos en una relación.


Al día siguiente en la casa Tendo, Kasumi como de costumbre preparaba la comida, el sr. Tendo se encontraba en el Dojo con la mirada un poco perdida. A la puerta toco el Sr. Saotome, entro con mucha confianza y se dirigió buscar a su amigo, estando los dos juntos en el Dojo.

-Me alegra que estés mejor Tendo –Dijo Genma con una gran sonrisa.

-No fue la gran cosa –suspiro con cierta melancolía.

-¿Qué le sucede Tendo? Lo noto muy raro –comento confundido y sentándose al lado de él.

-Me pregunto si este Dojo vale la pena, lo que hicimos por juntar a nuestros hijos –explico con cierta tristeza.

-Usted sabe que ellos se aman, aunque son muy tercos –trato de animarlo

-Pero Ranma hirió los sentimientos de Akane, su mirada era de mucho resentimiento –Soun estaba muy confundido.

-Debo decir que mi hijo no es el más maduro y la noticia de nuestro plan lo altero por completo y no lo justifico, pero yo sé que él ama a su hija –se puso en pose pensativa.

-¿Cree que deberíamos confesarles lo que paso antes de que ellos nacieran? –pregunto Soun con mucha insistencia.

-Ese "secreto" podría unirlos para siempre, pero no sé cómo lo tomaran –Contesto Genma que con sus dedos acomodaba sus lentes.

-Debemos hacerlo Saotome, pero ahora juguemos Shogi –comento más tranquilo

Genma ayudo a levantarse a Soun y fueron a la sala de té para poder jugar mientras la adorable Kasumi les llevo un poco de té y una rebanada de pastel.


Apenas emergió el sol y Nabiki salió de esa gran casa, no quiso verle los ojos al hombre que amaba y ahora no podía tener, apenas a las afueras de esa casa, comenzó a caminar hacia su casa, el camino le pareció extremadamente largo, logro ver a lo lejos la entrada de su casa, apresuro el paso y comenzó a entrar, le dolían un poco los pies entonces se quitó las zapatillas y camino descalza por la entrada, se quitó el saco, subió por las escaleras y entro a su habitación, escogió su ropa y se fue a bañar.

Pasados unos minutos salió y bajo por las escaleras, alcanzo a ver a su padre y el tío Genma jugando Shogi, siguió de largo y entro a la cocina y observo a su hermana mayor.

-¿Podemos hablar Kasumi? –pregunto un poco insegura.

La mayor de la Tendo se encontraba haciendo un guisado para la comida –Dime Nabiki –giro por un instante y le sonrió.

Poco a poco Nabiki le fue comentando todo lo que había pasado, unas lágrimas rodaron por sus mejillas, Kasumi un poco impactada por la noticia intento darle apoyo con un fuerte y tierno abrazo.

-¿Por qué crees que es Kodachi? –pregunto mientras la seguía abrazando.

-Es una corazonada, ella tiene los recursos, solo necesito hablar con ella –respondió mientras se secaba las lágrimas.

-¿Cómo podrías verla? Kuno no es una opción –le pregunto mientras se miraban a los ojos.

-También necesito saber quién la puede estar ayudando, tu puedes ayudarme, el Dr. Tofu debe saber cómo averiguar el lugar donde se encuentra Kodachi.

-Le pediré ese favor a Tofu, no quiero que Akane corra ningún peligro y le doy la razón a Kuno, no debiste volver a ese lugar –lo último lo dijo un poco molesta.

-Debía confirmar ciertas cosas, ya que también deseo ayudar a nuestra hermanita.

Se abrazaron por un rato más para después volver a sus labores, Nabiki estaba casi a punto de graduarse de su carrera, cuando se disponía a subir por las escaleras escucho el teléfono sonar.

-¿Bueno? –contesto con mucha curiosidad.

-¿Nabiki Tendo? –respondió una voz masculina.

-¿Quién la busca? –cuestiono insegura.

-Cómo es posible que se olvide de un empresario tan importante –dijo burlándose.

-Sebastián torres ¿Por qué me llama a este número?

-No contestabas el celular ¿Entonces estas lista para vernos y cerrar el negocio de la promoción del Dojo? –su tono de voz era muy tranquilo y bastante calculador.

-¿Dónde? Y ¿Cuándo? –comenzó a desconfiar un poco, su paranoia comenzaba a jugarle muy sucio.

-Mañana en la tarde mandare por usted, no demoré –colgó.

Ese día tenía que hacer muchas cosas y solo soñaba con que Kuno entraría buscándola.


Ranma y Akane todavía dormían abrazados, la noche les brindo el más preciado tesoro, la compañía del ser amado, la peli azul comenzó a abrir los ojos, pues la luz del sol la molestaba, para su sorpresa todo lo que pasó la noche anterior no fue un sueño, sino una linda realidad.

Así que con mucho cariño volvió a acurrucarse en los brazos de su esposo, pero él se dio cuenta, entre abrió los ojos y observo una melena azul que estaba a la altura de su barbilla, el suave olor de los cabellos de Akane lo transportaba al más sublime sueño.

Parecía que podían seguir así por el resto del día, pero la peli azul se dio cuenta que en cualquier comento podrían llegar sus amigos, entonces se levantó de la cama de un golpe, casi casi tirando a Ranma, ella escogió rápidamente una muda de ropa con su toalla y salió corriendo hacia el baño.

-Akane ¿Por qué tanta prisa? –pregunto con un gran desconcierto.

-Mousse y Shampoo vienen a quedarse –contesto rápidamente mientras corría.

Sin más remedio se levantó de la cama, busco un poco de ropa y salió de cuarto e inmediatamente Puchi comenzó a saltar alrededor de él, Ranma se dio cuenta que lo hacía muy feliz tenerlo ahí, siempre jugaba con él, aunque ahora lo que movía el comportamiento del cachorro era su ruidoso estómago, el pobre tenía hambre.

Le dio de comer al pobre Puchi, Akane salió del baño, él se metió para hacer lo mismo. Unos minutos después llegaron los chicos, la peli azul los recibió con mucha alegría, después de eso Shampoo se ofreció a ayudarle a Akane a hacer el desayuno.

En el transcurso de ese mañana, todo transcurrió tranquilo, los cuatro chicos platicaban de sus experiencias y reían mucho.

-¿Entonces ya vivirán juntos? –pregunto Shampoo con mucha ilusión.

-Si –contesto Akane al escuchar a su amiga.

-Bueno después de que regrese del torneo será definitivo –contesto Ranma al mismo tiempo.

El ambiente se tornó un poco callado, Akane miraba con un poco de molestia a su marido, tratando de disimular su sorpresa.

-Empezaré a preparar la comida –Akane se levantó de la mesa del té y camino directo a la cocina.

-Yo ir a ayudarla –comento Shampoo y se levantó.

Lo siguiente fue una pequeña conversación entre Mousse y Ranma. Pues al parecer el chico del cabello azabache no le informo a su esposa que se iría nuevamente para participar en otro torneo.

Momentos más tarde fue Ranma a hablar con Akane a la cocina, apenas Shampoo lo vio entrar salió para darles espacio.

-Disculpa, se me olvido decirte –comento Ranma mirando al suelo y jugando con sus dedos.

-No te preocupes, no pasa nada –contesto Akane que partía con gran furia un pedazo de col.

-Puedo notar que estas molesta, pero sabes que esto es lo que quiero hacer –Expreso con el mayor cuidado que podía, no quería despertar la furia de la peli azul.

-Lo sé, por eso trato de no molestarme, quiero apoyarte –dijo Akane un poco más calmada.

-Tendré que irme en estos días, para entrenar y arreglar los tramites –comento mientras se acercaba a abrazar por detrás la cintura de ella.

-Está bien –soltó un largo suspiro –me dará tiempo de organizar mis exámenes finales –la peli azul intento sonreír.

-Estaré al pendiente de ti, después de esa noche no podrás librarte de mí –dijo mientras la giro y beso suavemente sus labios.


Ya más tarde Nabiki se encontraba caminando nuevamente hacia su casa, pero entonces se encontró con Kasumi que iba a comprar para hacer de cenar.

-¿Quieres que te acompañe Kasumi? –pregunto Nabiki con una sonrisa.

-No es necesario, pero quería comentarte que conseguí la dirección del lugar –contesto Kasumi mientras le extendía un papel con la mano.

-Muchas gracias Kasumi, en este mismo instante iré a verla –recibió el papel y con la misma paro un taxi y se alejó del lugar.

Un tiempo después llego a la cuidad de Minato, después el Taxi estaba llegando a una clínica muy grande, se veía que era de gente con dinero, una gran entrada, le pago al conductor e inmediatamente se bajó, avanzó por un camino empedrado y con unas grandes áreas verdes, llego a lo que parecería una recepción, entro y vio a una señorita detrás de un gran escritorio.

-Disculpe, vengo a ver a la paciente Kodachi –le comento muy tranquila

-Buenas tardes señorita, le informo que la paciente tiene visitas restringidas, solo familiares pueden entrar a verla –le contesto la recepcionista con un tono de voz muy dulce.

-Es urgente, yo soy novia de su hermano y creo que podría pasar a verla –Nabiki trataba de entrar a toda costa.

-¿Nabiki Tendo? –pregunto un poco nerviosa.

-Sí, soy yo ¿Por qué? –se sentía preocupada de que hubiesen informado que podía venir y denegarle totalmente la entrada.

-Perfecto, el señor Kuno Tatewaki nos avisó que vendría, pero solo tendrá 30 min para hablar con la paciente, permítame su identificación para hacerle el pase.

-Claro –En su mente estaba totalmente sorprendida de que recibiera autorización de Kuno para hablar con Kodachi.

-Muy bien señorita, recuerde que son solo 30 min y enviaremos a un guardia por usted al termino del tiempo –con el ultimo comentario al mujer detrás de escritorio volvió a escribir en la computadora.

Los nervios le hacían una mala jugada, camino entre unos largos pasillos color blanco y de pronto se topó con la puerta de Kodachi, con la mano derecha agarro la perilla y tomo una gran bocanada de aire.


Ya habían pasado varias horas y los cuatro chicos se encontraban buscando en el periódico la selección de cartelera, se pusieron de acuerdo para ir al cine y se encontraban en una tremenda discusión, Ranma no quería ver una película de romance, Mousse poseía un enorme mal gusto para elegir películas, mientras que Akane y Shampoo defendían su punto de vista.

Por alguna extraña razón Salió el tema de la cocinera de Okonomiyakis, siendo Mousse el que sabía más, comento que estaba herida por un accidente, la noticia enmudeció a los demás.

-¿Tú la viste Mousse? ¿Cómo esta ella? –pregunto Ranma muy preocupado.

-Si la vi y está mejor –contesto un poco sorprendido de la reacción de Ranma.

-¿Por qué no decirme anoche Mousse? –cuestiono la amazona, mientras sentía como Akane tomaba su brazo con fuerza.

-Bueno anoche yo tenía otras cosas en mente –trato de defenderse el chico pato.

-Cuando llegaste por ahí hubieras empezado –comento Ranma un poco molesto.

-¿Qué harás Ranma? –pregunto un poco tímida la peli azul.

Ranma inmediatamente se dio cuenta de la actitud que había mostrado y que podría malinterpretarse ante los ojos de su esposa, entonces camino hacia ella y tomo sus manos con mucha fuerza.

-Espero que entiendas que ella es como mi hermana, me preocupa lo que le haya pasado –explico mientras veía esos enormes ojos color chocolate que lo miraban fijamente.

-Lo entiendo y no pienso oponerme si la quieres ir a visitar –comento mientras desviaba un poco la mirada, esos ojos azules la miraban tan detenidamente –aparte sería bueno que pasaras a ver a tu mamá –agrego una leve sonrisa.

-Gracias por entenderme y pienso tomarte la palabra, tengo muchas ganas de ver a mi madre y de paso a papá –explicó mientras tomo sus mejillas para que ella lo mirara.

-Espero puedas pasar a ver cómo sigue mi papá –comento Akane un poco más tranquila.

-Claro Akane, antes de irme a entrenar vendré a verte –dijo mientras deposito un dulce besos en sus labios.

-¿Entonces salida al cine suspenderse? –comento Shampoo, sacándolos de sus pensamientos.

-Creo que mejor vamos cuando Ranma regrese –agrego Mousse.

-No se preocupen, aun puedo ir con ustedes –les dijo Akane con una gran sonrisa.

-Sí, no suspendan ese plan por mí, pero cuando vuelva veremos otra película –expresó Ranma con una gran sonrisa.

Shampoo y Mousse continuaron escogiendo la película que verían, mientras Akane despedía a Ranma, a pesar de no estar molesta por que el iría a ver a Ukyo mas aparte que partiría de entrenamiento y a otro torneo, se había hecho a la idea que pasaría más tiempo con él.

En la puerta del departamento no dejaban de darse pequeños besos y sus brazos no querían despegarse, pero pasados unos minutos más, Akane le dijo "Adiós" a su esposo, el más largo y con más deseos de volverse a juntar.

Ranma por primera vez en mucho tiempo sentía un gran hueco en el corazón forme se alejaba de su hermosa Akane, pero debía hacer cosas importantes.

Aunque por un breve tiempo, sus corazones volvieron a separarse.


Un chico siempre solitario, viajando para olvidar sus males, tomo la decisión más importante de su vida, buscaría a su amada Akane y le confesaría su amor, ya venía siendo el momento de cerrar ciclos y partir en búsqueda de una mujer que pudiera ser para él, ya que la hermosa peli azul tenía ya al hombre que amaba.

Llevaba varios días caminando por todo Japón y aun no encontraba el lugar donde estaría su bella amiga, caminaba por unas calles un poco transitadas, había varios carteles con luces muy llamativas, cuando de repente una voz muy familiar grito su nombre.

-¡Ryoga! –gritaba con gran euforia una voz femenina.

El chico de la pañoleta volteo la mirada y la vio tan bella como siempre -¡Akane! –grito con gran felicidad mientras corría a abrazarla.

Akane correspondió al abrazo –Me alegra verte y saber que estas bien –dijo la peli azul que perdía un poco el aliento debido a la fuerza de su amigo.

Ryoga la alzo por los aires y cuando se dio cuenta de lo que hacia la bajo inmediatamente –Discúlpame Akane, me deje llevar por la alegría de verte –comento con un gran rubor en sus mejillas.

-No te preocupes Ryoga, no me molesta –le dijo con una gran sonrisa – ¿Qué has hecho en este tiempo?

-Bueno, yo… -una voz femenina interrumpió el encuentro

-Akane ¿Por qué correr como loca? –Cuestiono Shampoo un poco molesta –Hacerse tarde para ver película.

-Lo siento Shampoo, pero vi a Ryoga de lejos y quise venir a verlo –explico con un poco de pena – ¿Te gustaría acompañarnos a ver la película? –pregunto muy inocente la peli azul.

-etto… yo, no quisiera molestarlos –dijo aún más apenado el chico de la pañoleta.

-A mí no molestarme –comento Shampoo.

-A mí tampoco –respondió Mousse quien jalaba del brazo a su esposa –pero se nos hará tarde si no vamos ahora.

-Entonces vámonos –la peli azul jalo del brazo a Ryoga y los cuatro chicos caminaron hacia el cine de la calle principal.

La tarde transcurrió muy tranquila, la película era de comedia, y los chicos se divirtieron mucho, pero al salir del cine.

-Akane, quisiera saber si podemos hablar, solo nosotros –susurro un poco a penado.

-Claro, tienes mucho que contarme –comento alegre -¿Te parece si vamos a tomar un helado? –cuestiono muy alegre.

-¿A dónde ir ustedes dos? –pregunto muy insistente la amazona.

-Shampoo no seas indiscreta –comento Mousse un poco preocupado

-Iremos a tomar un helado, Ryoga me contara lo que hizo en este tiempo –explico Akane con una gran sonrisa.

La amazona dudo mucho de la actitud de Ryoga, pero ya sabía que las cosas entre Ranma y Akane se solucionaron, entonces ese chico cerdo no tenía ninguna oportunidad de nada.

-Bueno, Mousse y yo ir a comprar comida para cenar –expreso con una gran sonrisa, tomo a su esposo del brazo y se alejó de Akane.

-Cuídense Mucho –Agrego Akane.

Después de caminar un rato, los amigos entraron a un establecimiento donde venían helados y bebidas exóticas, por un tiempo estuvieron platicando de cosas triviales, Akane le informó que las cosas entre ella ya Ranma parecían mejor mucho, cuando Ryoga escucho eso dudo por un segundo pero no había marcha atrás.

Después de otro rato, Akane también le dijo sobre lo de Ukyo, al escuchar eso el chico cerdo se alegró que ella estuviese mejor y también debía visitarla.

Para cuando llego el momento de hablar para Ryoga, comenzó por lo simple, informándole que había decidido ya no trabajar para su hermana Nabiki, no explico el motivo, después le confeso que el cuido de Ukyo por un tiempo ya que se encontraba grave y no había nadie más ahí para ella.

-Akane, recuerdas cuando hablamos sobre lo que era el amor –comento Ryoga muy apenado.

-Claro, tenía muchas dudas en mi mente y tú me brindaste el mejor consejo –dijo mientras comía una cuchara de su helado favorito.

-También debes recordar una pregunta que me hiciste –los nervios hacían que sus manos sudaran.

-¿Si amabas a alguien? –dijo un poco insegura, pues no recordaba muy bien.

-sí, eso… bueno yo, he venido, a decirte… a quien ame por mucho tiempo –comenzó a tartamudear un poco.

-¿A caso tu amas a Ukyo? –pregunto muy inocentemente.

-No, bueno, a ella solo la he tratado un poco –al acercarse más el momento de la confesión, Ryoga sentía mucho calor en todo el cuerpo.

-Entonces ¿Quién es? –Pregunto muy desconcertada –pues con Ukyo fuiste al baile de graduación y después la cuidaste mientras estaba enferma.

-No, bueno, ella y yo tuvimos muchas diferencias después del baile, peleamos mucho pero cuando nos reencontramos ella había cambiado, por eso la cuide –explico con mucha tranquilidad, mientras sorbía un poco de su fría bebida.

-Hace tiempo atrás también estuvieron juntos, en esa cueva que daba mucho miedo –explico mientras el recordar esa experiencia le helo cada poro de su piel –incluso pensé que eran novios.

-No me estas entendiendo Akane –expreso con cierta tristeza.

-No me explicas bien, porque todo parece apuntar hacia ella.

-Hay una persona, por la que hice más, fui incondicional aun si eso implicara dolor –tomo un gran bocado de aire.

Akane lo miro fijamente, se dio cuenta que el expresarse de esa persona le causaba sufrimiento –Desahógate conmigo –comento Akane mientras tomo con mucha delicadeza las manos de su amigo.

Ryoga la miro con mucha sorpresa, ella siempre fue amable con él y ahora era el momento de confesarse.

-Empezare diciendo que ella fue la única persona que me miro diferente y yo trate de estar ahí para ella, siempre que el idiota que él amaba la hacía sufrir, yo hacia mi mayor esfuerzo para estar ahí, solo para ella.

Akane lo miro fijamente, en su corazón comenzó a sentir un gran dolor, quizá ya sabía quién podía ser esa persona, pero le costaba mucho trabajo imaginárselo.

-Después de mucho me di cuenta que para ella, yo nunca podre ser ese hombre, por más que lo deseo o quiera, ella siempre lo amara a él. Por más que la tratara mejor, ella siempre lo miraba a él.

El dolor en pecho de Akane aumento e incluso comenzó a formarse un nudo en su garganta.

-Pero está bien, lo acepte, decidí ser su mejor amigo y también su protector.

Akane no dejaba de ver a su amigo, pero a pesar de todo lo que estaba experimentando no lo soltó, aunque sus manos parecían sudar a amares.

-Por eso hoy quiero decirlo, Akane yo te amé desde que te vi y…

Unas lágrimas comenzaron a recorrer las mejillas de la peli azul, Ryoga no dijo más al verla en ese estado, solo logro levantarse y abrazarla con mucha ternura.

Continuará…


Muchas gracias por tenerme paciencia, la verdad no me había sentido bien y aparte he estado muy ocupada, pero aquí esta. Me gusto el capítulo ¿Ustedes que piensan?

El próximo va a estar bueno, al menos eso pienso, se verá que pasara con Akane y Ryoga, también que hablaran Kodachi y Nabiki.

Muchas gracias por leerme, siento que me tarde mucho y que no tengo perdón, pero soy humana y puedo enfermarme jejeje. Pero ya estoy mejor.

¿De qué capitulo retome la temática? Y ¿Qué situación retome? Lo dejo a su conciencia, no vale regresar a leer. Y fueron dos, así que el próximo capítulo incluirá dos dedicatorias, por si les interesa.

Estaba pensando en matar a un personaje ¿Quién quieren que muera? XD si lo sé, soy una malvada sin corazón.

Saludos y besos. De todo corazón los quiero mucho.