¡Hola lectores! Como siempre les traigo un nuevo capítulo.

¡Disfruten!

Kereencita uchiha: Me alegra que te guste mi fanfiction. Sí, todo ese misterio de los anbus será aclarado en este capítulo jaja :D No hay problema, todos nos equivocamos jajaja. Estoy decidiendo la pareja, en algún momento voy a organizar una votación para la pareja hasta entonces no lo sé.

Nela- sora uzumaki: Gracias por la aclaración jaja. Me alegra que te guste el fic ¡Saludos!

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"Una sonrisa dura solo un momento pero su efecto toda una vida"

Misato se despertó muy animada, desayunó y salió rumbo a su apartamento. Sonrió con maldad, hoy le haría la vida imposible a Sasuke. ¿Por qué? Bueno, él perdió la apuesta. Por supuesto estaba un poco triste por lo que había pasado, pero no lo demostraría.

Desde que la familia de Sasuke había sido asesinada, él se fue a vivir a un pequeño apartamento. Misato saltó en el techo y observó por la ventana su habitación. Todo estaba muy ordenado y la cama bien tendida. ¿Dónde estaba?

La puerta del baño se abrió, y Sasuke salió de allí. Oculté mi chakra, al parecer recién se había levantado. Decidí hacer mi entrada. Abrí la ventana fácilmente y salté dentro de su habitación.

− ¡Sasuke! – grité haciendo que saltara conmocionado por mi entrada

− ¿Qué haces en mi apartamento, Misato? – preguntó aburrido

− Cierto alguien perdió una apuesta y ahora es mi subordinado por tiempo indefinido – comenté casualmente mirándome las uñas

− Hn

− Bueno, ya desayunaste. Nos ahorra tiempo para lo que tenemos que hacer – dije sonriendo

− No pienso ir a ningún lado

− Sí, lo harás. Como dije eres mi subordinado, asi que vamos – indiqué tomando su mano y saliendo por la ventana rápidamente

− ¡Misato! – gritó en protesta

Luego de soportar sus quejas todo el camino hacia la casa de Naruto finalmente se calló. Mis oídos pudieron descansar tranquilamente. Suspiré con resignación, ahora tendría que despertar a Naruto. Entré a su apartamento junto a Sasuke, la puerta estaba sin llave. Fruncí el ceño, que descuidado que es.

− Naaruutoo – canté mientras tiraba a la basura papeles – ya despiértate

No pasó nada. Este chico tiene el sueño muy profundo, ni siquiera un tornado lo despierta. De repente una brillante idea vino a mi mente. Sonreí. Sasuke levantó una ceja ante mi sonrisa, presentía que iba a hacer algo estúpido.

− ¡Naruto-kun mira! ¡Sasuke se convirtió en Hokage! – grité fingiendo emoción

− ¡¿NANI?! – se levantó de un salto – ¡No voy a permitir que el teme se convierta en Hokage antes que yo, dattebayo!

− Hn. Dobe – dijo Sasuke

− ¡¿Qué haces en mi casa, dattebayo?! – preguntó Naruto señalándolo – ¡Solo Misato-chan puede entrar sin mi permiso!

− Misato me arrastró hasta aquí – dijo entrecerrando los ojos

− Así es, Naruto-kun – dije felizmente – es que Sasuke perdió una apuesta y ahora es mi subordinado, por lo tanto me ayudará en lo que necesite

Al escuchar esto, Naruto se rio de Sasuke. Y este le revoleó una pantufla que encontró. Sonreí ante sus actitudes infantiles, quizás con el tiempo volverían a unirse y continuar siendo mejores amigos.

− ¡Vamos, chicos! – tomé sus manos y los arrastré por la puerta

− ¡Espera! ¡No desayune! – se quejó Naruto

− Ten esta manzana – le entregue una manzana – y ya cómetela, necesitarás energía

− ¿A dónde vamos, Misato? – preguntó Sasuke

− Ya verán

Llegamos a un campo de entrenamiento, era realmente hermoso. El césped verde brillante y árboles por doquier. El sol brillaba en lo alto del cielo, no había ni una sola nube. El perfecto día para entrenar.

− Naruto, quiero que continúes entrenando con el Jutsu Clones de Sombras. Intenta hacer muchos más clones y combinarlos para hacer ataques – expliqué seriamente – lo lograrás porque tienes una gran cantidad de chakra – él asintió con la cabeza en respuesta

− Sasuke, tú entrenarás conmigo – le informé – y luego te diré que vas a hacer

− Hn, ¿y por qué lo haría? – replicó Sasuke

− Porque eres mi subordinado, y ambos sabemos que necesitas este entrenamiento – dije con razón

− Hn – contestó, lo cual interpreté como un sí

− ¡Ven con todo lo que tengas! – desafié tomando posición de lucha

Sasuke lanzó desde su lugar una gran cantidad de shurikens, las cuales esquivé saltando hacia otro lado. Como contraataque pisé levemente el suelo formando una grieta para que se haga un hueco, la cual evitó saltando al costado. Sasuke corrió hacia mí. Comenzamos una lucha de taijutsu, al ser entrenada para ser un ninja médico esquivé sus golpes excepto el último que fue directo a mi pecho. Maldición, Sasuke es fuerte sin usar chakra. Envié chakra acumulado para aliviar el dolor, y alcancé a tomar su tobillo derecho para detener una poderosa patada. Luego intentó darme un puñetazo pero tomé su puño para evitarlo pero Sasuke cambió rápidamente su posición, moviendo su otra pierna y darme una patada en las costillas. Salté hacia atrás, gemí de dolor. Así que esta era su táctica para poder derrotarme, no lo dejaría tan fácilmente. De repente comenzó a hacer sellos con rapidez.

− Katon: Gōkakyū no Jutsu – gritó con las manos en un sello y expulsando una gran bola de fuego

¡Tengo que hacer algo rápido! ¡No puedo esquivarla! ¡Me va a quemar!

− Suiton: Teppodama – dije haciendo los sellos, acumulando chakra en mi pecho para escupir una gran bola de agua cancelando el fuego

Una gran nube de vapor se formó en el campo de entrenamiento debido al choque de ambos jutsus. Sasuke miró sorprendido el producto de aquella colisión de los jutsus.

− Ne, Sasuke – lo llamé sonriendo – ¿sabes escalar árboles? – me miró con cara de palo

Mientras tanto en la Torre Hokage

Casualmente el Tercer Hokage se encontraba mirando por la ventana a la aldea que tanto amaba. De repente una gran nube blanca se veía desde uno de los campos de entrenamientos. Ante esto surgió en él un sentimiento de preocupación. Se sentó en su escritorio, y tomó la bola con la que veía a personas específicamente. Puso sus manos sobre ella y aplicó su chakra.

Se posicionó desde una vista elevada sobre el campo de entrenamieto, y observó con sorpresa a Misato de pie junto a Sasuke mirando la nube que habían provocado. También vio a Naruto muy concentrado haciendo el Jutsu Clones de Sombras, ¿Cómo aprendió eso si es un jutsu prohibido del pergamino de Shodaime Hokage?

Inhaló de su pipa, y luego exhaló sonriendo. Aquel trío le recordaba su antiguo equipo, actualmente conocido como los Legendarios Sannin. Perdió el hilo de sus pensamientos cuando Misato habló.

− Ne, Sasuke – lo miró - ¿sabes escalar árboles?

Ahora entendía, Misato estaba entrenándolos a ambos. Así que Naruto y Sasuke sienten la necesidad de hacerse más fuertes con la ayuda de Misato que recibió un entrenamiento temprano debido a su situación. Sonrió, si las cosas siguen así posiblemente en el futuro serían un excelente equipo aunque le preocupaba el deseo de venganza de Sasuke. Eso podría traer problemas. Si tan solo supiera. Hiruzen suspiró cansinamente.

En el campo de entrenamiento

Sasuke se encontraba intentando escalar el árbol sin manos, como Misato le había dicho. Al principio no le encontraba sentido pero le explicó que esto lo ayudaría a controlar su chakra y así poder utilizarlo sin desperdiciarlo. Ella le había dado consejos de que tenía que tener la mente despejada, tranquilidad y concentración para poder escalar el árbol. Observó por el rabillo del ojo a Misato, ahora estaba entrenando con Naruto que había logrado hacer miles de clones. Ella estaba luchando contra sus clones, destruyéndolos rápidamente para ver cuál era el límite de Naruto. Volvió su mirada al árbol, tenía que dominar esto para poder dar un paso más cerca de su meta. La venganza.

Luego de que Misato haya derrotado los clones de Naruto decidió meditar un poco. No le vendría mal, así podría acumular más rápido el chakra Yin. Tomó asiento debajo de la sombra de un árbol y cerró sus ojos.

Entró inconscientemente a la reserva de chakra que estaba acumulando, podía ver el profundo pozo llenándose lentamente de una vertiente que suponía que era su chakra completo. Era magnífico ver todo ese chakra juntando en un solo lugar. Todavía faltaba acumular el chakra Yang.

Se concentró aún más y pudo observar su reserva de chakra normal. Genial, su reserva era gigante. Tsunade-obasan tenía razón al decir que tenía una gran cantidad de chakra. Posiblemente debe estar relacionado por mi ascendencia Uzumaki y Senju. Observé fascinada todo ese chakra, era todo un espectáculo. Escuché el llamado lejano de mi nombre, salí del espacio en el que me encontraba y abrí los ojos. Eran Naruto y Sasuke.

− ¿Qué sucede? – pregunté un poco somnolienta

− Misato-chan, estuviste todo el día meditando – dijo Naruto – mira ya es el atardecer – señaló el cielo

− ¡¿Qué?! ¿Tanto tiempo? – pregunté sorprendida

− Sí, Naruto y yo continuamos entrenando ya que no queríamos molestarte – explicó Sasuke serio como siempre

Al escuchar esto, los observé a ambos. Abrí los ojos sorprendida, estaban repletos de rasguños y golpes dejando en evidencia que estuvieron luchando obviamente en entrenamiento. Sonreí, su amistad se estaba reconstruyendo a su modo.

− Ya veo – dije bostezando, la meditación me agotó – ¿quieren ir a comer algo? – ofrecí

− ¡Sí, a Ichiraku! ¡Vamos, dattebayo! – levantó el puño en victoria Naruto

− Está bien – dije resignada pues Naruto no cambiaría

− Adelántate, Naruto – ordenó de repente Sasuke – tengo que hablar con Misato – Naruto lo miró serio

− Los espero allí – contestó entendiendo la situación

Luego de que Naruto se fue saltando para ir a Ichiraku, nos mantuvimos en silencio unos minutos hasta que Sasuke habló.

− Perdón, Misato – se disculpó Sasuke mirando el atardecer – lamento haberte pegado, el recuerdo de Itachi y su engaño me nubló la mente. Fue peor haberte escuchado defenderlo pero entiendo que no lo odias – terminó

− Acepto tus disculpas – dije mirando junto a él, el atardecer – yo también me disculpo por haberte hablado de ese tema tan de repente

− Hn – Sasuke sonrió levemente

− Sasuke – lo llamé haciendo que me mire – ¿continuarás entrenando junto a nosotros? – pregunté con duda

− Sí – respondió serio

Asentí con la cabeza en respuesta. Juntos nos dirigimos hacia Ichiraku Ramen. Estaba contenta de que por fin hiciéramos las paces, odiaba estar así con él. En general odio el conflicto, pero es inevitable en este mundo. Al llegar nos sentamos a cada lado de Naruto.

− ¡Miso ramen! – ordené feliz cuando el anciano me tomo el pedido

− Lo mismo – dijo Sasuke mirando el lugar

En el Compuesto Hyuga

Hiashi Hyuga se encontraba una vez más en su despacho envolviendo un pergamino de invitación. Luego de que terminara, llamó a su sirviente.

− Ko, entrégale esto a Misato Senju – le dio el pergamino

− Hai – hizo una reverencia para luego irse

El pergamino era para invitar a Misato a una lucha amistosa de entrenamiento contra su hija Hinata Hyuga. El consejo de ancianos del Clan le había exigido muestras del progreso de su heredera, debía cumplir con las expectativas.

En la casa de Misato

Después de esa sustentosa cena en Ichiraku Ramen, decidí irme a casa. Obviamente Sasuke y yo tuvimos que esperar a que Naruto devorara unos cuantos cuencos para pagar y finalmente irnos. Me senté en el sofá del living con cansancio. Tocaron timbre. Suspiré molesta, ¿por qué siempre soy interrumpida cuando intento descansar? Sentí el chakra, era un shinobi del Clan Hyuga. Abrí la puerta.

− Buenas noches, Hiashi Hyuga le entrega esto – Ko me entregó el pergamino

− Gracias, Ko – agradecí al tomar el pergamino – que tengas una buena noche – me despedí

− Igualmente – dijo para irse y a su respuesta cerré la puerta

Mmm, voy a abrir el pergamino. ¿Qué dirá? Una luz se encendió en mi cabeza. ¡Claro! Hiashi quería que luchara contra Hinata. Observé el pergamino, tenía el símbolo del Clan. Lo abrí.

Misato Senju, el motivo de esta carta consiste en la invitación cordialmente a un encuentro amistoso de lucha entre usted y mi hija, Hinata Hyuga futura heredera del Clan.

La razón para este encuentro amistoso es para poder ver los progresos de Hinata. Por supuesto, usted obtendrá a cambio la posibilidad de presentar posibles argumentos para dialogar junto al Clan en lo que a usted respecte necesario.

Espero su respuesta mañana por la mañana.

Desde ya, gracias

Hiashi Hyuga

Sonreí, si luchaba contra Hinata tendría más posibilidades de erradicar el Sello Maldito. Obviamente va a tomarme mucho tiempo, y no tengo idea si podré lograrlo pero tengo la determinación necesaria para ello. Le entregaría mi respuesta mañana por la mañana.

Al día siguiente

Me desperté temprano para enviar la respuesta a Hiashi. Mi respuesta es un sí, debido a los beneficios que se me concederá. Envié un águila de la Torre Hokage para contestarle. Al salir de la Torre, vi a Sasuke saliendo de una tienda de armas.

− ¡Oi, Sasuke! – lo llamé mientras corría hacia él

− Hola Misato – saludó Sasuke

− ¿Qué tienes ahí? – pregunté con curiosidad al ver su bolsa de armas

− Un pack de kunais – contestó – ¿qué haces a esta hora despierta?

− Oye, puedo despertarme temprano – dije fingiendo indignación – y vine a enviar un mensaje – expliqué

− Aa

Nos miramos mutuamente, no sabíamos de qué hablar. Tosí ante la incomodidad. Una idea se me ocurrió.

− ¿Quieres ir a comer algo? – le pregunté un poco nerviosa

− Sí – contestó Sasuke

Asentí con la cabeza y comenzamos a caminar para encontrar un lugar para desayunar. A elección de Sasuke entramos en una pequeña tienda de té. Al parecer el té era exquisito.

− Después de esto, ¿quieres ir a entrenar de nuevo? – pregunté impaciente

− Sí, con el dobe ¿no? – preguntó con una pequeña sonrisa

− Sí – sonreí – ese Naruto es una gran persona – iba a continuar pero llegó nuestro pedido de té

Sin dudas el té era exquisito, un sabor inigualable. Hice una nota mental para venir más seguido a esta tienda, el lugar no llamaba la atención pero los dueños y los alimentos que ofrecían eran excelentes.

− ¿Por qué fuiste a enviar un mensaje? – preguntó de repente Sasuke tomando un sorbo de té

− Fui a enviar mi respuesta para un encuentro de lucha con uno de los miembros del Clan Hyuga – dije tomando una galleta

− Aa, ¿Y quién es este miembro? – preguntó casualmente acomodando su taza

− Hinata Hyuga, la heredera – contesté mordiendo la galleta

− Nuestra compañera de la Academia, ¿y por qué tienen que luchar? – preguntó muy curioso Sasuke

− Su padre me pidió que luche contra ella para ver sus progresos – expliqué – además lo conozco desde hace tiempo como para negarme

− Hn – contestó

Rodé los ojos ante su paupérrima respuesta. En este aspecto se parece mucho a su padre. Bueno, aunque en realidad todos los Uchiha eran así exceptuando a Shisui Uchiha. Él sí que era único. Sonreí con melancolía.

Sasuke se dio cuenta de la mirada melancólica de su amiga, Misato. Frunció el ceño, seguramente este recordando algo triste. Lo primero que se le ocurrió fue la Masacre Uchiha. Cerró los ojos, ese recuerdo tormentoso lo perseguiría el resto de su vida. Con una mirada determinada, su deseo de venganza aumento más. Mataría a ese hombre, a su hermano mayor Itachi Uchiha.

Luego de unas horas

Misato estaba tranquilamente paseando por el pueblo cuando sintió la presencia de un chakra observándola. Suspiró mentalmente, otra vez esos malditos anbus. Miró intencionalmente el árbol donde se encontraba aquel anbu. La presencia desapareció. Se estaba cansando de todo esto. Sandaime Hokage, le diría en su momento quién era el que estaba detrás de todo esto.

Quizás podría ir a buscar a Naruto para entrenar. No, mejor entrenaría ninjutsu médico para no oxidarse y luego iría a buscar a Naruto y Sasuke. Se dirigió hacia el hospital para curar enfermos.

− Buenos días, vengo a ayudar aquí – le expliqué a la administradora – conozco ninjutsu médico

− Niña, no molestes y vete a jugar – dijo ordenando unos papeles

− Puedo ser joven pero tengo conocimientos de ninjutsu médico – repliqué mirándola – fui entrenada por Tsunade Senju – la mujer se rio ante lo dicho

− Tsunade-sama hace mucho tiempo se fue de la aldea, es imposible que te haya entrenado – se burló – ya vete

De repente las puertas de la entrada se abrieron bruscamente. Dos médicos entraron gritando por ayuda de alguien más. Al parecer estaban cortos de personal y los demás estaban ocupados.

− ¡Llamen a Hikari-san! – gritó uno de ellos – tenemos una emergencia

− ¡Está en el quirófano en medio de una cirugía! – avisó la administradora

− ¡Necesitamos a alguien, maldición! – gritó el otro desesperado - ¡El paciente está en riesgo!

− ¡Puedo ayudar! – grité acercándome a la camilla – Soy ninja médico

− ¡¿Qué?!

− Apártense – ordené seriamente

Acerqué mi oído a su pecho. El hombre estaba respirando pesadamente lo que indicaba que fue envenenado, según su vestimenta era un ninja. Activé el bisturí en mi dedo índice y medio y corté su ropa. La herida estaba en su pecho era profunda, desactive el bisturí y comencé a utilizar ninjutsu médico. Pude ver que el arma con la que fue atacado cortó a través de sus músculos casi llegando a perforar un pulmón. Por desgracia el arma estaba envenenada y esto traería problemas pero afortunadamente el veneno era uno bastante común. Comencé a curar la herida con ninjutsu médico.

− ¡Necesito un recipiente con agua y otro vacío! – ordené concentrada en la curación – ¡Para hoy! – grité al ver sus caras de estupefacción

Continué curando al paciente con ninjutsu médico, deteniendo la hemorragia interna y uniendo los músculos desgarrados para finalmente cerrar la herida. Me aseguré de que no tenga otra herida, encontré una en el brazo. Era un simple rasguño pero debía ser curado. Los médicos llegaron un momento después, colocando los recipientes en una mesita al lado del paciente.

− Gracias – les agradecí

Coloqué mis manos sobre el recipiente con agua y utilizando mi chakra formé una burbuja de agua. Luego de formarla, la desplacé hacia la herida del paciente para poder absorber el veneno que poseía. La burbuja comenzó a tomar un color violeta indicando la absorción del veneno. Retire la burbuja y la solté sobre el recipiente sin nada. Los médicos observaron asombrados el procedimiento. Repetí el procedimiento hasta que el veneno fue retirado de su sistema. Me sequé la frente en cansancio.

− Eso fue impresionante – elogió uno de los médicos

− ¡Sí! Gracias por la ayuda – agradeció el otro

− De nada, es el deber de un ninja médico – les sonreí

− Pido disculpas por lo que dije – dijo avergonzada la administradora

− Está bien – acepté las disculpas – ¿cómo se llama el paciente? – pregunté a los médicos

− Hayate Gekkō, 22 años, tokubetsu jonnin – leyó la carpeta al pie de su camilla – lo llevaremos a la habitación 207 para que descanse – asentí con la cabeza en respuesta

Luego de que se fueran, la administradora me ofreció agua la cual acepté gustosamente. Me dijo que su nombre era Kasai. Charlamos un poco hasta que llegó otro paciente, que era un niño que se había lastimado el tobillo. Rápidamente curé su fisura con ninjutsu médico y le regalé un chupetín que había en el escritorio de Kasai. El niño se fue felizmente junto a su madre. Sonreí, me encanta ayudar a las personas.

Después de pasarme gran parte de la tarde en el hospital, Kasai me dijo que me vaya a descansar y que si quería me pasara por el hospital otro día. Me agradeció por la ayuda. Acepté su consejo y me fui a casa a descansar. Al llegar observé que en la puerta estaban Naruto y Sasuke esperándome.

− ¿Qué sucede? – les pregunté confundida

− ¡Ahí estas, dattebayo! – gritó Naruto señalándome

− Hn – contestó Sasuke – te estábamos buscando para ir a entrenar, ¿Dónde estabas? – cuestionó

− ¡Gomen! ¡Estaba ayudando en el hospital! – me sobé el cuello nerviosamente – olvidé que iríamos a entrenar

− Hn, iremos mañana ya que estás cansada – dijo Sasuke

− ¿Pero en que fuiste a ayudar, dattebayo? – preguntó Naruto confundido

− ¡Naruto! – grité con una vena en la frente y amenazándolo con un puño- ¡¿Qué no te dije que se ninjutsu médico?!

− ¡Lo olvidé, dattebayo! – exclamó asustado Naruto

Sasuke observó cómo gritaban Naruto y Misato. Debía admitir que se asustó un poco cuando Misato se enojó, su pelo rojo fuego se elevó en el aire misteriosamente. Sonrió levemente, estos dos eran sus mejores amigos. Quizás, solo quizás podría permitirse formar estos lazos.

Nuestra disputa fue interrumpida con la llegada de un shinobi a mi casa. Se apareció en una nube de humo. Moví la mano en molestia por el humo, ese maldito humo no lo soporto.

− Senju-san, Hiashi-sama le envía este pergamino con los detalles del enfrentamiento – explicó Ko entregándome el pergamino

− Oh, gracias Ko-san – agradecí mientras tomaba el pergamino y él desaparecía en un puf de humo

Observé el pergamino, tenía la insignia del Clan Hyuga. Sasuke y Naruto miraron interesados el pergamino.

− ¿Qué ese pergamino, Misato-chan? – preguntó Naruto

− Aquí dice el día y hora para luchar contra un miembro del Clan Hyuga, el líder me lo pidió para ver los progresos de su hija y a cambio tengo el beneficio de hablar de ciertos asuntos con el Consejo del Clan – expliqué abriendo lentamente el pergamino.

Misato-san, gracias por su respuesta afirmativa. En este pergamino le dejo los detalles del encuentro.

La lucha se realizará mañana por a las 14:00 pm en el patio principal del Clan Hyuga.

La esperamos

Atte. Hiashi Hyuga

Que conciso pensé. Imaginé que la lucha sería más tarde pero al parecer están muy interesados en averiguar sus progresos.

− ¿Podemos ir a verte? – preguntó Sasuke

− Mm, no lo sé – contesté – van a estar los ancianos y quizás no les permitan entrar ya que es privado

− Qué lástima, dattebayo – dijo Naruto

− Sí, ¿quieren algo de cenar? – pregunté al escuchar el estómago de Naruto

− ¡Sí, por favor! – aplaudió Naruto

− Hn – contestó Sasuke asintiendo con la cabeza

Los tres juntos entramos a la casa. Naruto estaba emocionado mirando a todos lados mientras que Sasuke disimulaba su curiosidad caminando con las manos en los bolsillos.

Naruto miró una foto de una mujer rubia con una versión más pequeña de Misato. Sasuke observó otra foto donde estaba una mujer de pelo rojo embarazada junto a un hombre de cabellos castaños sonriendo. Supuso que eran sus padres.

− ¿Quién es ella, Misato-chan? – preguntó Naruto entrando a la cocina donde Misato cocinaba

− Ella es Tsunade Senju, mi tía y maestra – contestó sonriendo

− ¡Tienen el mismo color de ojos, dattebayo! – exclamó Naruto mirando la foto y Misato

− ¿De verdad? Nunca le presté atención a eso – contestó Misato

− Sí, se parecen un poco pero te pareces mucho más a tu madre – comentó Sasuke entrando a la cocina

− Mmm, asi que vieron las fotos – se rio Misato – muchos me dijeron eso, Sasuke – contestó Misato

Mientras tanto afuera de la Casa

Un hombre de edad observaba la casa cerca de un árbol. Ya era de noche, el hombre vestía un kimono blanco. Una parte negra de la vestimenta sostenía su brazo, y con el otro brazo sostenía un bastón. Tenía vendas en la cabeza ocultándole su ojo derecho. Su aspecto en general daba la impresión de ser un anciano débil pero era todo lo contrario. Aquel hombre era todo menos débil. Iba a esperar a que el chico jinchuriki y el mocoso Uchiha se fueran para hacer su aparición.

Dos horas más tarde

Parpadeo al ver a los dos despedirse de la chica Senju, cada uno se fue por el lado contrario para ir a sus apartamentos. Me enderezó, era el momento de hablar con ella.

En la Casa de Misato

Un escalofrío recorrió a Misato mientras secaba el último plato. Giró su cabeza hacia la puerta al sentir un extraño chakra allí. Tocaron dos veces la puerta. Activó el Ojo de Kagura, el chakra que estaba allí era una mezcla muy extraña además de sentirse frío y malvado. Abrió la puerta con sospecha. Allí en su puerta estaba Danzo Shimura. Frunció el ceño. ¿Qué es lo que quería?

− Buenas noches – saludó con falsa amabilidad el vejete

− ¿Qué es lo que quiere? – este tipo me da mala espina

− Permíteme entrar y podremos hablar – cortó mirándome

− Pase – le concedí el permiso

Entramos a la casa, lo observé atentamente. Estábamos de pie en medio del living.

− Te propongo que te unas a mi organización Raíz – dijo directo Danzo

− No, gracias

− Es un departamento de entrenamiento de la Aldea con la cual te harás mucho más fuerte. Misato Senju he visto tu potencial y si te unes a mi organización te aseguro que te convertirás en una kunoichi excepcional – explicó Danzo

− ¿Cuál es el propósito de su "organización"? – pregunté entrecerrando los ojos

− Nuestro propósito es mantener al gran árbol de Konoha desde la profundidad de la tierra, y la mayoría de las misiones se actúa en forma autónoma de la aldea – dijo Danzo apretando el agarre de su bastón – como dije te propongo unirte y hacerte más fuerte

− Agradezco su propuesta pero estoy segura al declinarla – contesté educadamente

− Sabes, tu padre fue miembro de Raíz – comentó mirándome con su único ojo visible

− ¿Qué? – dije pasmada

− Sí, fue miembro y creo saber que tendrás las mismas habilidades que él en el ninjutsu aunque tengas un gran parecido con los Uzumaki – explicó Danzo

− ¿Por qué se unió? – pregunté sin dudar

− Esas son preguntas para cuando te unas – intentó convencer Danzo – y las cuales puedo responder en su debido tiempo – entrecerré los ojos ante lo que dijo

− Bueno, es tarde. Le pido que se retire y mi respuesta es no – declaré al recuperarme de lo dicho y abriéndole la puerta

− Está bien – dijo mientras se retiraba de la casa – te recomiendo pensar en mi propuesta – comentó yéndose

Con un suspiro cerré la puerta. Ahora todo tiene sentido, los anbus con máscaras blancas eran de Raíz. Me observaban para ver mi potencial y al confirmarlo Danzo quiere que me una a su organización. No quiero unirme pero parece que conoció a mi padre. ¿Qué habilidades tenía mi padre? Él podría aclararme muchas dudas. ¡Pero qué digo! Ese hombre organizó la Masacre Uchiha, y nunca me diría la verdad de nada. Debo hablar con el Hokage sobre esto pero por ahora iré a descansar.

Ordené los platos que quedaban, guardé los vasos y me dirigí a tomar una ducha caliente. Luego de la ducha, sequé mi largo cabello rojo el cual estaba bastante largo. Quizás debería cortármelo. Me acosté en mi cama, abracé mi almohada en comodidad y me dormí.

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¡Espero que les haya gustado! Les adelanto que solo falta un capítulo y luego comenzará la parte canon del anime. ¡Hasta la próxima!