¡Hola lectores! Como todas las semanas les dejo un nuevo capítulo.
¡Disfruten!
Uchiha Natsuki3: ¡Me alegra de que te guste la historia! Espero que te guste este nuevo capítulo ¡Gracias por comentar!
Nela -sora uzumaki: No hay problema, primero esta la familia y despues la lectura de fics jajaja. Misato no se va a unir a Raíz, por supuesto tiene dudas por lo que dijo Danzo pero no se unirá. ¡Gracias por comentar!
Kereencita uchiha: Sí, era un poco obvio pero tenía que hacer un encuentro entre ellos dos. Más adelante se sabrá por qué ;)
Yumiko-chan75: Me pone feliz que te guste mi fic. Estoy pensando en hacer una votación en los próximos capítulos. ¡No me puedo decidir! jaja
Takehyuga110: ¡Gracias por leer el fic! Me alegra de que te guste. Con respecto a tus preguntas, el incidente de Mizuki y Naruto se mantendrá ya que es un hecho bastante importante pero tendrá algunos cambios. Misato no se unirá a Raíz, solamente habrá un par de encuentros más con Danzo pero no se unirá. En Shippuden las mayoría de los acontecimientos se mantendrán pero habrán cambios. ¡Saludos!
AmantedeSuzukiyMizaki: ¡No hay problema! jaja Sí, lo que hizo Misato durante la historia tendrá sus efectos. En realidad la presencia de Misato cambia todo, para bien o para mal se verá más adelante. De verdad, no hay problema. ¡Espero que te guste este capítulo! :)
*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*
"¿Por qué se ha de temer a los cambios? Toda la vida es un cambio. ¿Por qué hemos de temerle?"
Estaba de pie en la puerta del Compuesto Hyuga. Debo admitir que estoy un poco nerviosa. ¿Qué pasará si gano? ¿O pierdo? Cualquiera cosa que suceda no quiero perjudicar a Hinata, ella está muy presionada por su familia. Su padre la entrena constantemente para que sea fuerte pero no está en la naturaleza de Hinata luchar. Es muy amable.
Suspiré profundamente y toqué la puerta. Al instante dos guardias me abrieron las puertas. Cuando entré en el patio principal, había muchas personas del Clan Hyuga. Tres ancianos, y varios miembros adultos y pude percatarme de la presencia de Neji.
− Bienvenida, Misato-san – saludó Hiashi educadamente
− Buenos días – saludé
Hiashi hizo una seña para que lo siguiera, lo seguí y Hinata estaba de pie en medio del patio vestida con un traje de entrenamiento. Asentí la cabeza en saludo, ella sonrió levemente. Me paré a su lado.
− Hinata – llamó Hiashi poniendo las manos en sus hombros – quiero que me demuestres que puedes llevar el destino de los Hyuga como líder del Clan, es por eso que debes demostrar tu progreso en esta lucha amistosa contra Misato Senju
− Hai, no te defraudaré tou-san – susurró Hinata
Hiashi asintió en respuesta
− Hinata, Misato-san en posición por favor – ordenó con voz autoritaria – y luchen para derrotarse
− Hai – respondimos al unísono
Tomé mi posición hacia un lado quedando en frente de Hinata. Los miembros del Clan y especialmente los ancianos nos miraban con atención.
− ¡Comiencen la lucha! – exclamó Hiashi
Hinata no comenzaría a luchar por lo que tendría que tomar la iniciativa. Corrí hacia adelante para comenzar con taijutsu. Hinata golpeó un punto de mi muñeca para desviar y dejar sin movimiento el brazo. Sonreí saltando hacia atrás, ya conocía el estilo de lucha Hyuga por lo que había trasladado más chakra a esos puntos por si intentaba bloquearlos. Hinata observó con disimulo la muñeca y vio que estaba normal, abrió un poco los ojos.
Esta vez Hinata activó su byakugan y vino hacia mí con sus manos repletas de chakra. Un poderoso junken casi bloquea un punto importante de chakra en mi pecho, por milímetros lo desvié utilizando mi fuerza.
Continuamos luchando rápidamente, Hinata seguía utilizando su junken. Para contrarrestar sus rápidos ataques, pisé el suelo con fuerza haciendo que se partiera por lo que se distrajo y aproveché para darle una patada haciendo que vuele hacia atrás. Me sentí mal por eso, pero debía alejarla de mí.
Hinata se puso de pie un poco aturdida, y con una nueva determinación saltó hacia mí y propinó un poderoso golpe junken en mi estómago. Me arrodillé adolorida, y comencé a toser sangre. Maldición, no pude evitar ese golpe. Tosí más sangre. El chakra que constantemente acumulaba curó con lentitud la herida interna.
Hinata es fuerte, no tanto como Neji pero lo es. Para evitar eficientemente estos golpes tengo que usar mi bisturí de chakra. Me puse de pie ya bastante recuperada, y activé el bisturí haciendo que brillen de color azul.
Corrí con rapidez hacia ella e intenté cortar los músculos de su brazo dominante pero Hinata canceló mi ataque empujando mi mano con su técnica junken. Al ver un hueco en mi ataque, dirigió su mano contraria hacia el abdomen y golpearme allí pero al darme cuenta de esto desgarré un pequeño músculo pero doloroso de su mano. Llevó su mano al pecho en signo de dolor pero lo ocultó y continuó luchando. Sentí inconscientemente que su chakra estaba alterado, ella sentía dolor y un poco de frustración.
Las dos continuamos luchando con taijutsu, ya había desactivado el bisturí momentáneamente y fui sorprendida inesperadamente por una clásica técnica del Clan.
Primero me dio dos golpes consecutivos para hacer dos, otros dos ataques consecutivos para hacer cuatro, y cuatro ataques consecutivos para hacer ocho, y en último lugar ocho ataques consecutivos para hacer dieciseis y nuevamente otros dieciséis en la sucesión para hacer un total de treinta y dos ataques.
− ¡Ocho trigramas treinta y dos palmas! – gritó Hinata dando el último golpe
Terminé siendo expulsada hacia atrás sin movilidad, Hinata cerró treinta y dos puntos de chakra. No puedo moverme. No puedo defraudar a mis padres, a mis dos mejores amigos ni mucho menos a Tsunade-obasan que durante tanto tiempo me entrenó. Fruncí el ceño, algo dentro de mí cambió y se expulsó al exterior sin mi consentimiento.
Hiashi observaba la lucha desde el principio, le impresionaba la habilidad de Misato. No mucha gente podría luchar tan bien contra un Hyuga. Cuando Hinata realizó la técnica de ocho trigramas treinta y dos palmas estaba sorprendido de que la hubiera realizado tan bien. Por otro lado estaba preocupado por Misato, ella era una niña que no estaba acostumbrada a estas luchas y podría afectarle. Hiashi iba a dar por terminada la lucha pero se produjo una explosión de chakra. Abrió los ojos cuando vio que la explosión provenía de Misato, su cola de caballo se había deshecho y ahora su cabello estaba suelto y flotando debido al chakra expulsado. Ella se había puesto de pie y largas cadenas doradas salieron de su cuerpo, y continuó luchando a duras penas. Hiashi no podía creer que Misato pudiera caminar, se supone que con la técnica que utilizó Hinata el adversario quedaría inmóvil y no pudiéndose mover durante un largo rato debido al bloqueo de sus puntos de chakra. Esas cadenas doradas las había visto utilizar por su madre. Asi que heredó su habilidad.
Los ancianos susurraban entre sí sobre vaya a saber qué. Pero se notaba que estaban interesados en la pelea. El padre de Hiashi, observaba en silencio lo que sucedía. Decir que Neji estaba impresionado era muy poco, no podía creer que la niña con la que había peleado hace unos años sea tan hábil. Estaba decidido, tendría que luchar contra ella. Quizás no ahora pero en el largo plazo es seguro.
Hinata miró con asombro como el chakra de Misato la rodeaba, a través de su byakugan vio que los treinta y dos puntos de chakra que había bloqueado se encontraban desbloqueados como si nada. Observó las cadenas que salían de su cuerpo, qué extraño. La explosión que hizo los desbloqueó.
Siento como el chakra expulsado sin mi permiso hace que me canse, los puntos de chakra ya fueron desbloqueados pero mi chakra está en un nivel muy bajo por la explosión. Comencé a ver un poco borroso, ya era hora de darme por vencida. Levanté la mano lentamente.
− Hiashi-sama – llamé – me rindo – avisé mientras la oscuridad me consumía
Sin más, Misato cayó al suelo desmayada. Hiashi activó su byakugan y abrió sus ojos con horror ante lo que vio. El nivel de chakra de la niña era muy bajo, en una situación bastante riesgosa.
− ¿Qué tiene, tou-san? – preguntó Hinata
− Necesita descansar, su chakra está muy bajo – explicó Hiashi tomándola en brazos
Hiashi se llevó a Misato en sus brazos hacia la habitación de huéspedes. Luego de dejarla descansando en la habitación volvió al patio.
− Hinata gana – informó Hiashi – luego hablaremos – le dijo a su hija
− Hai – susurró Hinata
Poco a poco, los miembros que estaban presentes en el patio se fueron yendo a sus actividades rutinarias.
Al día siguiente
Me desperté con agitación. No sabía dónde estaba hasta que recordé la lucha contra Hinata y la pérdida del control de mi chakra. ¿Por qué habré perdido el control? En tantos años de entrenamiento había podido activar a voluntad mi kekkei genkai. Dolor de cabeza me atravesó. Suspiré, pensaría en esto más tarde. Quizás podría preguntarle a Jiraiya pero no tenía idea de cuando vendría a Konoha.
Miré a mi alrededor, me encontraba en una habitación color crema y simple. Seguramente estoy en el Compuesto Hyuga. La puerta corrediza se abrió dejando ver a Hinata.
− Oh, go-omen – se disculpó por su entrada
− No, pasa por favor – sonreí levemente
Hinata entró a la habitación con timidez, tenía las mejillas sonrojadas y se veía nerviosa.
− Gomen por haberte lastimado – volvió a disculparse estrujándose las manos
− Hinata-chan, no me lastimaste – hablé mirando sus ojos blancos – la lucha es parte de ser un ninja y además yo perdí el control – ella asintió con la cabeza
− Hinaa-chaan – canté – ¿quieres ir a pasear por el jardín? – pregunté para aligerar el ambiente
− Hai – sonrió con timidez en mi propuesta
Me levanté de la cama, y fui junto a ella a caminar por el jardín. Por supuesto me tuvo que guiar ya que tengo cierto problema con la orientación. Nunca podría ubicarme en esta casa. ¡Tiene tantos pasillos!
Al llegar al jardín paseamos entre las flores y árboles. Qué hermoso lugar, tan relajante. Hinata estaba más relajada y comenzó a hablarme un poco nerviosa al principio sobre las cualidades de los distintos tipos de flores que tenían allí. Se veía feliz al hablar de ello. Sonreí, cualquiera se sentiría feliz al estar en este lugar.
Por casualidad, Hiashi caminaba hacia su despacho y cuando pasó por el pasillo que daba al exterior vio a su hija Hinata hablando animadamente con Misato. Ellas observaban con felicidad las plantas. Recordó con melancolía cuando su esposa y la madre de Misato pasaban muchas tardes juntas disfrutando de la naturaleza. Eran grandes amigas. Seguramente Hinata y Misato lo serán, además su apariencia física es muy similar a la de sus madres exceptuando algunas cosas. Hiashi salió de sus pensamientos, y recordó que tenía cosas que hacer por lo que continuó su camino al despacho.
Junio
Naruto y Sasuke corrían rápidamente hacia la casa de Misato. ¿Por qué lo hacían? Bueno, estaban haciendo una carrera y querían ver quién era más rápido. Su rivalidad amistosa seguía igual que hace tantos años.
Al llegar a la casa, para ver quien ganaba. Uno de ellos debía tocar timbre primero pero por casualidades de la vida Misato abrió la puerta para salir y los tres chocaron cayéndose al piso.
− ¡Naruto! ¡Sasuke! – gritó Misato – ¿Qué creen que hacen? – preguntó enojada por el golpe
− ¡Gomen, dattebayo! – se disculpó Naruto haciendo señas exageradas
− Estabamos corriendo una carrera – contestó Sasuke con las manos en los bolsillos – fue idea del dobe – agregó
− ¡¿Qué?! ¡Tú me desafiaste, dattebayo! – se defendió el rubio
− Ya, ya – calmó Misato – ¿quieren acompañarme a comprar víveres? – preguntó sonriendo
− ¡Sí! Quiero comprar ramen instantáneo – alzó el puño Naruto
− Hn
Naruto, Sasuke y Misato caminaban tranquilamente por las calles de Konoha comprando víveres. Al entrar a una verdulería y frutería, Sasuke no pudo evitar comprar un par de kilos de tomate. Eran su adicción.
− Ne, Sasuke. No sabía que eres adicto a los tomates – bromeó Misato
− Son nutritivos y sabrosos – contestó llevando dos bolsas repletas de tomates – además me gusta el color rojo
− ¡Qué asco! ¡Ni con la comida de Misato-chan son ricos! ¡Son horribles los tomates, dattebayo! – exclamó Naruto fingiendo arcadas
− NARUTO – llamó Misato con aura amenazante – ¿estás despreciando la comida que te hice con tomate?
− ¡No, no, no! – negó moviendo las manos nerviosamente
− Más te vale – contestó Misato entrecerrando los ojos
− Hn, miren – Sasuke señaló con la cabeza a un niño siendo maltratado por dos niños mayores
Los tres fueron a ver qué sucedía. El niño se encontraba llorando mientras los niños le gritaban. Misato observó que ambos niños tenían bandas ninjas en la frente.
− Oye, ya no lo molesten – dijo serio Naruto
− Vete, estúpido – se burló uno de ellos
− ¿De verdad son ninjas? – se burló Misato – un ninja no maltrata a sus compañeros, ni mucho menos a los aldeanos
− ¿Y tú qué sabes, tomatito? – preguntó con burla el otro
− Ya cállate y vete antes de que te arrepientas – habló Sasuke
− Como si un par de bebés nos asustaran – dijo el otro – ni siquiera son ninjas
− Pero lo seremos y nos haremos más fuertes que ustedes – sonrió Misato
− ¡Sí, dattebayo!
− ¿Qué sucede aquí? – preguntó un hombre adulto que llegaba al lugar – Koga, ¿qué pasa?
− Estos idiotas vinieron a molestar – acusó Koga
− Vinimos a salvar al pequeño – contestó Misato señalando al niño pequeño que observaba con una que otra lagrima
− No tienen por qué hacerlo, datte – habló Naruto hasta que fue interrumpido
− Cállate, monstruo – insultó el hombre a Naruto – ustedes vengan conmigo – les dijo a los dos niños
− ¡Él no es ningún monstruo! – gritó Misato pero lo único que recibió fue un bufido por parte del hombre y risas de los niños
Misato frunció el ceño en preocupación, miró a Naruto y se veía muy triste. Sasuke también lo miraba pero no decía nada.
− Naruto, ¿estás bien? – preguntó suavemente Misato
− ¡Estoy harto de esto, dattebayo! ¡Me odian, Misato! ¡Y no tengo idea por qué! – gritó Naruto dejando en libertad su frustración acumulada – ¡Quiero saber por qué me desprecian, dattebayo! – Naruto continuó gritando su molestia
Desde hace un tiempo Misato estaba pensando en decirle a Naruto que es un jinchuriki, y así evitar que se entere por medio de Mizuki en los exámenes de graduación. Por supuesto, encontraría la forma de encarcelar a Mizuki ya que no es leal a la aldea. Pero las dudas eran ¿Cómo reaccionaría ante esta revelación? Para Misato, Naruto merecía saber el porqué de las miradas de odio y desprecio. Ella no escuchó los gritos mientras se debatía decirle o no, tomó una decisión.
− Naruto – llamé pero no me escucho - ¡Naruto! – exclamé haciendo que me mirara
− ¿Qué, dattebayo? – preguntó con los ojos cristalizados
− Te diré por qué te miran así – dije haciendo que abra los ojos sorprendido junto a Sasuke – vamos a casa – invité y ellos asintieron
Al llegar a casa, entramos en silencio y los guie hasta el living para sentarnos y hablar con tranquilidad. Suspiré ante lo que diría pues sería una gran revelación para Naruto.
− Hace doce años, un zorro de nueve colas apareció de repente. Sus colas atacaban aplastando montañas y causando maremotos que impactaban en las costas – comencé a relatar – los ninjas se alzaron en defensa de su aldea. Un shinobi enfrentó al zorro de nueve colas en un combate mortal. Él sacrificó su vida para capturar a la bestia y sellarla dentro de un cuerpo humano. Este ninja fue conocido como el Cuarto Hokage – terminé de relatar
− ¿Qué tiene que ver conmigo, dattebayo? – preguntó Naruto confundido
− Naruto – hablé pensando que en lo que diría cambiaría su vida – tu eres ese cuerpo humano donde el zorro de nueve colas fue sellado por lo tanto eres un jinchuriki – finalmente lo dije haciendo que ampliara los ojos con horror y Sasuke se impresionara – Naruto, esa es la razón por la que los aldeanos te tratan así desde tu infancia – observé que quedó shockeado – esto no cambia nada, Naruto. Con nosotros a tu lado nunca más estarás solo, ¿no es así, Sasuke? – intenté consolar
− Sí, que seas el contenedor del zorro de nueve colas no cambia nada, seremos amigos por siempre – dijo Sasuke mirándolo
Los ojos de Naruto se llenaron de lágrimas, y que luego comenzaron a desbordarse de sus ojos causando su doloroso llanto. Misato lo abrazó con fuerza, sintiendo su terrible dolor. Sasuke solamente lo observó incómodo sin saber qué hacer.
− Soy un monstruo – susurró Naruto – ese hombre tenía razón – más lágrimas cayeron por sus mejillas
− No lo eres – dijo Misato
− ¡Sí lo soy! – gritó de repente poniéndose de pie saliendo de su abrazo – ¡Tengo el zorro de nueve colas en mi interior, dattebayo! – gritó con dolor – ¡Soy un monstruo!
− ¡Naruto! ¡No eres un monstruo! – grité tratando de hacerle entender – ¡La gente es ignorante por pensar que tú eres un monstruo!
− ¡Mírame, Misato! ¡Ellos me odian por lo que soy! ¡Un monstruo! – gritó de nuevo llorando con furia
− ¡Naruto! – gritó más fuerte Misato – ¿Cuántas veces tengo que decirte que no eres un monstruo? ¡Desde la primera vez que te vi en el hospital supe que no eras un monstruo sino un niño inocente que le tocó un duro destino! – exclamé recordando el ataque del Kyubi - ¡Esa vez me prometí a mí misma que te protegería de cualquier cosa! – me miró confundido - ¿Sabes por qué? Porque por más que mis padres hayan muerto durante el ataque del zorro comprendí que nunca fuiste ni serás un monstruo sino un héroe por haber salvado a la aldea de un terrible final – le expliqué mientras lagrimeaba
− Arigatou – sollozó Naruto mientras intentaba limpiarse la cara
Sin previo aviso lo abracé, lloró aferrándose en mí con desesperación, tristeza y dolor. Sasuke lo consolaba acariciándole el hombro o el pelo rubio. Largas horas pasaron mientras seguíamos en la misma posición.
− ¿Estaremos juntos siempre? – preguntó Naruto de repente con voz llorosa
− Sí, por siempre – sonreí levemente – nuestro lazo especial jamás se romperá
− Así es – contestó Sasuke – siempre seremos amigos
− Arigatou – susurró en mi hombro
A partir de ese instante el destino de los tres cambió por siempre. El trío tendría que enfrentar obstáculos en el futuro pero juntos los superarían. Ya no eran niños inocentes, conocían el dolor y la tristeza. Sabían los horrores de la vida por lo que habían vivido pero el destino quiso que se encontrasen para marcar un nuevo rumbo para bien o para mal. Eso dependía de ellos.
Salto de tiempo cuatro meses. Septiembre.
El invierno ya había pasado, fue muy frío. Durante el tiempo que pasó Naruto pudo poco a poco acostumbrarse a la realización de ser un jinchuriki. Le expliqué las ventajas y desventajas de ser un jinchuriki.
Al principio, Naruto estuvo muy deprimido. Sasuke y yo estuvimos junto a él todo el tiempo para que no se sintiera solo. Nos rechazó muchas veces pero le repetimos las veces que fuera necesario que somos sus amigos y lo que importante que es él para nosotros. Y fue así que comprendió cuánto nos preocupábamos por él.
Ahora mismo estamos en la Academia, Iruka-sensei está explicando unos ejercicios matemáticos de los cuales no entiendo mucho. Mm, tendré que ponerme a estudiar.
− Entonces cinco metros es la distancia entre el ninja que lanzó la shuriken y el enemigo – explicó Iruka-sensei señalando el esquema en el pizarrón
Los estudiantes que entendían anotaban con gran esmero en su cuaderno. Un ejemplo claro es Sakura Haruno, la mejor estudiante en pruebas escritas pero su taijutsu, ninjutsu y genjutsu es normal. Ella es hija de civiles. Tiene un buen control de chakra, podría ser un ninja médico si quisiese. No me llevo muy bien con ella, siempre que hablamos discutimos. Básicamente me detesta porque soy amiga de Sasuke. Suspiré. El timbre tocó indicando la finalización de las clases del día.
Al salir, caminé junto a Naruto para ir a casa. Invité a Sasuke pero dijo que tenía que hacer unas cosas. Cuando llegamos a casa, deposité mi mochila en una mesa cercana. Naruto me imitó.
− Misato-chan – me llamó Naruto – ¿Cómo es que te hiciste tan fuerte, dattebayo? – preguntó de repente
− He entrenado desde que tenía cinco años, debía hacerlo ya que al tener una gran cantidad de chakra podría dañarme. Además quería entrenar – expliqué sonriendo
− ¡Quiero hacerme fuerte, Misato-chan! – exclamó Naruto - ¡Es por eso que me convertiré en Hokage para que la aldea me reconozca!
− Excelente, Naruto – felicité – Es un gran sueño el que tienes
− Hai – mostró su pulgar sonriendo felizmente
En ese momento, golpearon la puerta. Fui a abrir y era Sasuke. Le permití pasar y nos reunimos en la cocina donde también estaba Naruto. La pregunta de Naruto quedó rondando en mi mente. ¿Y si Naruto se sentía débil por mí? No quería provocar conflictos ni celos ni nada de eso, así que les preguntaría.
− Naruto, Sasuke – dije llamando su atención – ¿Quieren hacerse más fuertes? – pregunté seriamente
− ¡Claro que sí, dattebayo! – exclamó desde su lugar
− Hn, sí – contestó Sasuke
− Está bien, para empezar un entrenamiento a otro nivel. Primero iremos comprar en la tienda papel de naturalezas de chakra – expliqué levantando un dedo – luego iremos a investigar jutsus en la biblioteca de Konoha y después de todo eso pondremos en práctica los jutsus que hayamos encontrado – terminé
Nos dirigimos hacia la tienda para comprar papel de chakra. Al entrar compramos tres papeles y al salir nos quedamos en la entrada para usar los papeles y averiguar las naturalezas. Sabía cuáles eran mis naturalezas pero ellos debían ver como se usaba el papel.
− Tu primero, Misato-chan – dijo Naruto entregándole un papel
− Miren, toman el papel y aplican un poco de chakra – apliqué chakra causando que el papel se mojara y desmoronara en la tierra – como ven, tengo naturalezas de agua y tierra
− ¡Asombroso! – exclamó Naruto emocionado – ¡Voy a hacerlo, dattebayo! – dijo tomando un papel para aplicar su chakra, el papel se dividió por la mitad – ¿Qué significa, Misato-chan?
− Tienes naturaleza tipo viento, Naruto – expliqué – es una naturaleza muy rara
− Guau
− Dame un papel – dijo Sasuke mientras Misato le entregaba uno – a ver – aplicó chakra en el papel causando que se arrugara y prendiera fuego
− Sasuke, tus naturalezas son rayo y fuego – expliqué observando el papel
− Los tres juntos tenemos todas las naturalezas, dattebayo – dijo casualmente Naruto – qué extraño
− Sí, es cierto – dije sorprendida
− Hn
Luego de haber averiguado nuestros tipos de chakra, nos dirigimos a la biblioteca. Era temprano en la mañana y no había nadie, solamente la bibliotecaria que tenía un aspecto de malhumorada. Por cierto, era una mujer mayor. Los tres juntos nos paramos contra la pared observando a la mujer.
− Esperen aquí – les dije a ambos en voz baja – puede que no nos permita entrar a la sección de jutsus
− Hn, somos estudiantes de la Academia. Es obvio que no nos dejarán entrar – murmuró Sasuke
− ¡Ya deja de ser negativo, Sasuke-teme! – gritó Naruto en voz chillona
− ¡Naruto! ¡Sssshhh! – susurré amenazante
− Baka, por tu culpa nos descubrirán – regañó Sasuke
− Gomen – dijo Naruto a Misato
− Bueno, aquí voy
Naruto y Sasuke estaban esperando afuera de la biblioteca por Misato.
− ¿Crees que entraremos? – preguntó Naruto
− No – contestó con simpleza Sasuke
− Oi, ¡Podrías decir más de dos palabras! – exclamó Naruto
− ¡Naruto! ¡¿Qué te dije de hacer silencio? – regañó Misato al volver
− ¿Qué sucedió, Misato? – preguntó Sasuke mirándola
− No me dejó entrar a la sección – dijo deprimida Misato
− Mmmm – reflexionó Naruto con una mano en la barbilla – ¿Y si usamos el Jutsu Henge, dattebayo? – comentó mientras Sasuke hablaba con Misato
− ¿Qué dijiste Naruto? – preguntó Misato mirándolo felizmente
− Que usemos el Jutsu Henge para hacernos mayores y diferentes – explicó rascándose el cuello
− ¡Naruto! ¡Eres un genio! – exclamó Misato abrazándolo y restregando su mejilla contra la de ella
− ¡No-o es para tanto, dattebayo! – dijo Naruto sonrojado mientras recibía el cariño de Misato
− Bueno, ya. ¿Qué esperan? – apresuró Sasuke sonando molesto – Hagamos el jutsu
− Hai – respondieron luego de abrazarse
− ¡Henge no Jutsu! – dijeron al unísono
Una gran bola de humo se produjo que luego de dispersarse dejó ver a tres ninjas adolescentes. Un chico de cabello rubio con cabello lacio y traje azul con detalles negros, y cuerpo bien construido. Un chico de cabello negro con reflejos azules desordenados vestía un traje completamente negro y sandalias ninjas, lucía bastante apuesto. Por último, una chica de cabello rojo atado en dos largas trenzas con vestimenta morada y atributos bastantes llamativos. Los tres henges tenían sus bandas ninja de Konoha en la frente.
− Genial, lucen genial – elogió Misato a los chicos
− ¡Gracias, Misato-chan! – agradeció Naruto
− Hn
− Sasuke, tu henge encaja con tu actitud – dijo con sarcasmo Misato causando la risa de Naruto
− Oi, Misato-chan te pareces a la mujer rubia de la foto – comentó Naruto mirándola de pies a cabeza – especialmente por eso – dijo señalando sus pechos
− Para tu información es mi maestra Tsunade-obasan y se me ocurrió hacerme parecida a ella – contestó Misato un poco avergonzada
− Ya vámonos – dijo Sasuke caminando hacia la biblioteca
Después de que Sasuke ordenara que caminaran, entraron los tres juntos a la biblioteca. La bibliotecaria los llamó.
− ¿Qué necesitan? – preguntó hojeando una revista
− Necesitamos un rollo de jutsu – contestó Sasuke apoyándose en el mostrador
− Pasen, por favor – sonrió la mujer con las mejillas rosas
No puedo creer que hayamos pasado tan fácil. Hice nota mental sobre los poderes de seducción de Sasuke. En realidad, ¿eso fue seducción? Sonreí ante la idea de mujeres ancianas persiguiendo a Sasuke.
− ¿De qué te ríes? – preguntó Sasuke con sospecha
− Nada, nada – sonreí fingiendo inocencia
Entrecerró los ojos en mí y seguimos caminando hasta la tan buscada sección de jutsus. Finalmente lo conseguimos. Sasuke y Naruto vigilaban que no nos descubrieran mientras yo buscaba los rollos de jutsus. Pasé mi dedo entre los pergaminos mientras leía rápidamente. Encontré un jutsu elemento fuego. Ahora uno de rayo. Me agaché los pergaminos de la estantería baja. Otro de elemento fuego, lo tomé. ¡Por fin uno de elemento rayo! Lo guardé. Ahora a buscar uno de viento. Me dirigí hacia la otra estantería para buscarlo. Luego de unos minutos finalmente encontré dos rollos de elemento viento. ¡Listo! Teníamos que irnos antes de que nos descubrieran.
− ¡Naruto, Sasuke! – los llamé – ¡Vámonos!
− Hai
Con tranquilidad caminamos por la biblioteca hasta la salida. La mujer ni se percató de nuestra presencia. Suspiramos de alivio y liberamos el jutsu. Sasuke, Naruto y yo corrimos hasta un campo de entrenamiento libre, para leer y poner en práctica lo que encontré. Nos sentamos en el césped estilo indio mientras depositaba los cinco rollos allí también.
− ¿Qué encontraste, Misato-chan? – preguntó inquieto Naruto
− Para ti, encontré estos dos rollos de elemento viento – dije entregándoselos – y para ti Sasuke conseguí tres pergaminos, dos de elemento fuego y uno de rayo – expliqué mientras se los daba
− Gracias – murmuró Sasuke
− ¡Asombroso, dattebayo! – exclamó Naruto al leer las características de uno de los jutsus – miren Futon: Renkudan y Futon: Juha Reppu Sho
− Hai, el jutsu Futon: Renkudan – dije tomando el rollo y leyéndolo – es de tipo ofensivo a corto, medio o largo alcance. Consiste en que el usuario inhala aire y luego lo dispara a gran potencia – terminé de leer
− Es genial, y este dice que de las manos del shinobi salen disparadas una serie de olas de viento capaz de cortarlo todo – leyó Naruto el segundo pergamino del Futon: Juha Reppu Sho
− Te servirán mucho estos jutsus, Naruto – comenté
− ¿Qué te tocó a ti, teme? – preguntó Naruto con curiosidad
− Katon: Karyu Endan que es un jutsu en donde el usuario amasa su chakra para convertirlo en fuego y expulsarlo por su boca en forma de un chorro de fuego altamente potente con forma de dragón dejando al enemigo sin escapatoria y convirtiéndolo en cenizas en cuestión de segundos – leyó Sasuke su pergamino
− Por Kami, ese jutsu es muy peligroso – dije con preocupación – ten cuidado a la hora de dominarlo
− Sí, lo sé – contestó Sasuke enrollándolo de nuevo
− ¿Y qué dice el otro pergamino? – pregunté señalándolo
− Es el jutsu Katon: Ryuka no Jutsu que consiste en que el usuario moldea su chakra y lo concentra en su pecho para después expulsarlo por la boca en forma de una llamarada de fuego que es controlada para que siga un hilo hasta la ubicación del enemigo – leyó nuevamente Sasuke
− No puedo creer que te conseguí jutsus tan potentes – murmuré pensando en lo poderoso que podrá ser Sasuke
− Hn, todavía falta este – dijo tomando el último pergamino para leerlo – Raiton: Jibashi permite al usuario crear una ola de electricidad a partir de sus manos. El usuario puede variar su poder de un pequeño choque eléctrico a una poderosa corriente de electricidad capaz de destruir una sólida roca.
− Sasuke-teme, tiene más jutsus que yo – se quejó Naruto
− Pero Sasuke-chan no tiene tu super resistencia – le dije sonriendo
− ¡Es cierto, dattebayo! – se rio Naruto
− Hn
− Bueno, ¡Manos a la obra! – exclamé poniéndome de pie
Sasuke y Naruto se dispersaron por el campo de entrenamiento para practicar sus jutsus. Tenían sus pergaminos cerca, ya que debían aprender los sellos. Sonreí ante la vista, se veían muy entusiasmados por aprender más cosas. Aunque Sasuke no lo demuestre, si lo estaba. Naruto lo demostraba a viva voz.
Salto de tiempo. Diciembre.
¡Cuatro meses! ¡Sí, cuatro largos meses pasaron desde aquella vez que Naruto y Sasuke comenzaron a entrenar! En quince días dominaron ambos una técnica. Estaban muy orgullosos de sí mismos pero no todo fue de color de rosa ya que al continuar con los jutsus siguientes todo se complicó bastante. Sasuke tenía grandes dificultades para crear ondas de electricidad en las manos. ¿Por qué le pasaba esto? Bueno, él tiene una reserva de chakra mayor de lo normal y un control de chakra normal por lo que se le dificultaba dominar su chakra. Entendía su frustración, así que lo ayudé a través de la meditación. Juntos meditamos mañanas enteras para que al lograr una paz mental pudiera concentrarse mejor y dominar el jutsu. Por supuesto lo logró.
Con respecto a Naruto, también tuvo dificultades al expulsar de sus manos corrientes de aire capaz de cortar casi todo. Pero a diferencia de Sasuke, Naruto tenía una cantidad mayor de chakra con la presencia de Kyubi que le resultaba difícil de controlar pero a pesar de todo pudo lograrlo por su cuenta. ¿Cómo lo logro? Simple, determinación. Y eso era la principal característica de Naruto, su gran determinación por cumplir sus objetivos.
Durante este tiempo los tres afianzamos mucho más nuestros lazos de amistad. Ahora somos literalmente inseparables, casi Sasuke y Naruto viven en mi casa. ¿Cómo fue que paso esto? Bueno, cuando estábamos entrenando fervientemente terminábamos agotados por lo que los invitaba a cenar y el cansancio les ganaba por lo tanto dormían en mi casa. Fue realmente divertido ver a Naruto despertar confundido sobre dónde estaba.
No entrenamos solamente en ninjutsu, también nos ocupamos de la parte de taijutsu. Naruto puede controlar con gran eficiencia sus clones armando estrategias que perturben al enemigo y luego derrotarlo. Sasuke continuó desarrollando su estilo de taijutsu a través de pergaminos instructivos del Clan Uchiha. En cuanto a mí, continué puliendo mi gran fuerza y velocidad. Nunca he olvidado de agregar más peso a las pesas de mi cuerpo.
En cuanto genjutsu, no hicimos mucho ya que yo no sabía tanto del tema. Solamente lo básico. Sasuke no despertó su Sharingan por el momento y Naruto apestaba en genjutsu, no podía liberarse de ninguno. Admito que también tengo ese problema.
En fin, nos volvimos muy unidos. Mientras paso el tiempo, Iruka-sensei se dio cuenta del progreso de Naruto. Eso podría traernos conflictos a la hora de la asignación de los equipos genin por lo que los tres juntos hicimos un plan que consistía en que Naruto bajaría sus notas de nuevo para volver a ser el peor de la clase. Y de esta manera Sasuke y yo convertirnos en los mejores de la clase para que el Hokage cuando arme los equipos nos coloque a los tres juntos. Por supuesto esto también incluía bromas pesadas realizadas por Naruto para "convencer" genuinamente a todos. Me reí ante eso, él quería hacer sus bromas con o sin el plan. Dejando de lado eso era ¡Una brillante idea el plan! Temía por el futuro pero ya no podía cambiar las acciones que cometí. Si eran buenas o malas, no tenía idea pero lo averiguaría en el futuro.
Iruka-sensei hace rato se fue a quién sabe dónde aunque podría darme una idea al ver el asiento de Naruto vacío. Desvié la mirada hacia Sasuke, estaba con las manos cruzadas mirando hacia el frente. Sonreí, su actitud fría y sin emociones solo era para aquellos que no conocía. Con Naruto y yo era distinto, mucho más abierto y hasta me atrevo a decir que puede hablar más de tres palabras.
La puerta del salón se abrió bruscamente dejando ver a Iruka enojado con un Naruto atado con una soga.
− Yo ya estoy harto de esto Naruto. Tu fallaste en tu examen de graduación la última vez y la vez anterior a esa – regañó Iruka-sensei – mañana tendrás otra oportunidad y estás desperdiciándola de nuevo – en respuesta Naruto se burló causándole más furia a Iruka-sensei – ¡Y porque tu fallaste todos tendrán que repasar el Jutsu de Transformación! – la clase se quejó con un "aaaaagg"
− Por el amor de Kami, serán ninjas y se quejan de hacer un simple jutsu – le murmuré a Hinata que ahora es mi amiga más cercana
− Sie-empre es a-asi – dijo con tímidez
− Es cierto – suspiré
Todos los estudiantes formamos una larga fila en espera de que Iruka dijera nuestros nombres para hacer el jutsu.
− Sakura Haruno – leyó Iruka de su portapapeles
− ¡Llegó Sakura! ¡Hagamoslo! ¡Transformacion! – dijo con un sello y formando una nube de humo revelando una copia de Iruka
− Te transformaste en mí, bien – felicitó Iruka mientras tomaba nota
− ¿Sasuke viste eso? – preguntó con voz soñadora a lo que me burlé
− Siguiente, Sasuke Uchiha – llamó Iruka
Sasuke se transformó en Iruka-sensei sin la necesidad de decir el jutsu. Sonreí, había mejorado mucho.
− Aaa, muy bien – elogió Iruka - siguiente, Naruto Uzumaki – llamó nuevamente Iruka
− Esta es una gran pérdida de tiempo, Naruto – se quejó Shikamaru
− Siempre pagamos por tus tonterías – dijo Ino
− Mira quien habla, el tipo más perezoso del mundo – me burlé – y la que siempre pelea con la pelo de chicle
− No te preocupes, Misato-chan. No me importa – dijo Naruto dando unos pasos al frente para hacer el jutsu
− ¡Transformación! – exclamó Naruto haciendo un sello y transformándose en una mujer rubia desnuda
− ¡¿Nani?! ¡Naruto! – regañé mientras se reía fuertemente ante la hemorragia nasal de Iruka-sensei
− ¡Caíste ese es mi Jutsu Sexy! – se rio Naruto
− ¡Déjate de cosas estúpidas! ¡Esta es mi última advertencia! – le gritó Iruka-sensei
Luego del examen sorpresa del Jutsu de Transformación, las clases terminaron y cada uno fue a su casa. Al salir me di cuenta de que Naruto había pintado los rostros Hokage. Contemplé la idea de ir a ayudarlo a limpiar pero quizás necesitaba tiempo para sí mismo. Me dirigí al campo de entrenamiento para meditar.
Al llegar tiré mi mochila al césped y me senté estilo indio. Me puse cómoda, cerré los ojos y comencé mi meditación. Pude sentir cualquier ser vivo a mi alrededor, hasta el sonido de mi chakra recorriendo mis redes de chakra.
Después de lo que creí unos minutos abrí los ojos y me di cuenta de que era de noche. ¡Perdí la noción del tiempo! Será mejor que vaya a casa a dormir, mañana es el examen de graduación y no quiero ir a la Academia cansada y de mal humor.
*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*
¡Gracias a todos los favoritos y seguidores! ¡Espero que les haya gustado! Les adelanto que el próximo capítulo será el examen de graduación. ¡Saludos!
