DESDE ANTES DE NACER…
Los personajes mencionados en esta historia no me pertenecen, son de la maravillosa Rumiko Takahashi.
Capítulo 22. Las cosas no siempre son lo que parecen…
-Diálogos –
Pensamientos
Lo sé, también tardo un poco por la tarea que me encargan en la universidad, había dicho que son últimos capítulos y va enserio, por eso pienso exponer y tratar de sorprenderlos y dejarlos en ansias de querer más, pero voy una semana actualizando "desde antes de nacer" y en la otra "intenso amor" ¿Les parece bien? Jeje
Cuando Akane bajo por las escaleras le pareció escuchar a su amigo Ryoga, no sabía que haría que el fuese a verla en la madrugada, tampoco se le ocurrió avisarle a Ranma y bajo sola. Para cuando llego a la parte de abajo alcanzo a ver como Ryoga la miro por un segundo y después corrió a gran velocidad, su cuerpo casi reacciono instintivamente y corrió tras de él.
Por su parte Ranma comenzó a buscar con sus brazos a su adorada esposa, pero por más que se estiraba no lograba encontrarla, entre abrió los ojos y había un gran vacío a su lado, se levantó un poco exaltado pero se relajó al pensar que ella estaría en la sala o cocina. Se encumbró para buscarla, cuando salió del cuarto noto que todo estaba oscuro, camino lentamente hacia la cocina la cual también se hayaba sumida en la oscuridad de la noche, Akane tampoco se encontraba ahí, ya un poco más preocupado entro escandalosamente a la habitación que ocupaban Mousse y Shampoo.
-¡Akane! –grito a todo pulmón, mientras que despertaba a la pareja que estaba durmiendo.
La pareja China se levantó rápidamente tomando posición de combate, la gran sorpresa fue cuando aún somnolientos observaron a Ranma parado frente a ellos.
-¡Esta no ser hora de molestar!–Decía muy enojada la amazona.
-¡Oye Saotome!, ¡¿No deberías estar en tu habitación con tu esposa?!–Exclamo molesto el joven pato.
-¡Ella no está en la habitación! –Grito muy agitado -¡¿Dónde está?! –pregunto aún más enfadado.
Shampoo aun tallándose los ojos por el sueño negó con la cabeza y camino hacia afuera de la habitación, comprobó por si misma que su amiga no estaba ahí. Mousse salió tras de ella y observo todo el departamento en penumbras.
Ranma un poco más desesperado no aguanto y salió del departamento a gran velocidad, fue a la planta principal, no notó que afuera se encontraba Konatsu y dio de golpes en la puerta de la casera.
La pareja de esposos al notar que Ranma estaba perdiendo el juicio bajaron para acompañarlo, fue sorpresivo para ellos ver la reacción del ojiazul. Mousse se percató de una silueta en el exterior del edificio, le hizo una seña a Shampoo y ambos fueron a ver quién era.
Por su parte Ranma seguía golpeando con gran fuerza la puerta, hasta que con todo y pijama salió la casera.
-¡Estas no son horas de venir! –grito Natsuki muy molesta.
-¡Usted debe de decirme donde esta! –grito y abrió la puerta de un golpe.
-¡Controle su ira, ni siquiera sé de qué habla! –Tallo un poco sus ojos y empujo al joven Saotome afuera de su hogar –Necesita tranquilizarse y explicarme lo que paso –hablo más tranquila Natsuki.
Ranma trato de calmarse y hablar más sereno -¡Akane!, ella... ¡desapareció!, desperté y no estaba a mi lado –comenzó a hacerse un nudo en su garganta, tal vez alguien la había raptado, pues no puso mucha atención al hecho de que alguien quiso hacerles daño mandado esas cartas.
Natsuki poso su mano en el hombro del chico –Tranquilo de seguro fue a comprar algo a la tienda, volverá pronto –hablo en un tono muy calmado.
-Ella no es así, algo debió pasarle –comenzó a tallar su cabeza por la impotencia que sentía.
Mientras tanto Mousse sorprendió a Konatsu, quien estaba afuera del edificio, un poco confundido.
-¿Qué haces aquí? –pregunto muy confundido el joven pato.
-Vine a buscarte, pero…- Se encontraba un poco enmarañado ya que escucho los gritos de Ranma buscando a Akane, y lo que él vio cuando llego lo lleno de intriga.
-¿Tu saber dónde estar Akane? –inquirio la amazona mientras lo tomaba de los hombros y lo movía con brusquedad.
Apenas escucho el nombre de su esposa, Ranma salió a toda velocidad del edificio y vio a Konatsu, tomo el lugar de la amazona y comenzó a agitar al chico con gran fuerza.
-¡¿Tú sabes donde esta Akane?! –grito con mucha desesperación.
-Yo…solo la vi cuando salió corriendo –comento con gran inseguridad, la mirada de Ranma parecía perdida, llena de furia, preocupación entre muchas emociones más.
-¿Cómo que salió corriendo? Ella no pudo haber salido, es de madrugada –comento muy confundido el joven Saotome.
Natsuki estaba realmente sorprendida por la pasión y vehemencia que mostraba aquel joven cuando hablaba de su esposa, aun no daba crédito a una desaparición, pero le intrigaba lo acontecido.
Mousse estaba bastante pensativo, esa misma tarde recibieron unas cartas, ¿y si alguien rapto a Akane? Pensó muy confundido.
-Ella… iva tras de Ryoga! –grito Konatsu que sucumbió ante la presión de chico de la trenza y la potente mirada de la amazona.
-¿Qué? –alcanzo a decir aún más confundido.
-¿Ella ir tras chico cerdo? –cuestiono la amazona.
-Sí, yo iba llegando y vi como Ryoga entro al edificio gritando el nombre de Akane, ella bajo unos minutos después, él comenzó a correr y ella iba tras Ryoga.
La narración de Konatsu hizo un ¡BOOM! En la cabeza de Ranma, nada quedaba claro, ella la noche anterior había estado con Ryoga, él le confeso su amor, ella no lo rechazo o al menos eso pensaba Ranma, después esa tarde llego una foto donde ellos estaban muy abrazados, aunque ella nunca negó la situación, no dio explicaciones y la repentina confesión de amor hacia Ukyo era muy sospechosa, ahí estaba toda la evidencia frente a sus ojos.
-Akane se fugó con Ryoga –pronuncio con gran furia mientras apretaba con gran fuerza dientes y puños.
Shampoo no soportó dicha acusación hacia su amiga y soltó tremenda bofetada a Ranma, que se encontraba bastante perturbado y no hizo nada para evitarla.
-Akane amarte a ti, ella nunca dejarte por chico cerdo –comento muy furiosa.
-Eso es muy cierto Ranma, algo debió pasar, Akane no te dejaría –complemento Mousse.
Ranma se encontraba teniendo una batalla a muerte con sus sentimientos, emociones y la lógica. No encontraba razón alguna para que Ryoga viniera buscando a su peli azul, y mucho menos para que ella saliera sola. El clima no estaba favoreciendo la situación, de pronto comenzó a soltarse una lluvia bastante fuerte.
Mousse, Shampoo, Natsuki y Konatsu se refugiaron dentro del edifico, pero Ranma se quedó de pie, su mente estaba divagando y no se dio cuenta cuando se transformó en mujer, las gotas de lluvia disfrazaron unas pequeñas lágrimas de impotencia que salieron de sus ojos azules, sin más armas que su impulsividad, empezó a correr en la dirección que creyó pertinente.
Los que estaban en el edificio observaron el cambio de Ranma y Mousse al ver correr a su amigo, no lo dudo y salió tras de él convirtiéndose en pato.
-¡Encuentren a Akane! –grito la amazona. Entonces recobro un poco la cordura y pregunto -¿Qué hacer aquí, chica ninja?
-Vine a ver a Mousse – se puso en posición –Pero los iré a alcanzar –y corrió a gran velocidad.
La amazona no pudo estar más confundida, algo no estaba bien, Mousse no solía llevarse con aquel chico/chica, aparte ese era el ayudante de Ukyo, solo pudo verlo cuando ella envió a Mousse a ver a la cocinera. Después de lo acontecido Shampoo subió al departamento por si de casualidad su amiga regresaba. Deseó que todo aquel alboroto fuese solo un mal sueño.
Volviendo a la visita de Ryoga…
Akane salió, bajo para ver qué era lo que pasaba, nunca había escuchado a Ryoga gritar de esa manera, cuando salió del ascensor vio la mirada de su amigo, se notaba una tristeza infinita,
Algo debió haber salido mal con Ukyo - pensó Akane.
Cuando alcanzo a ver como Ryoga corrió sin rumbo fijo, no se le vino a la mente otra cosa, que apoyarlo y correr para alcanzarlo, ignoro por completo que Konatsu la observaba.
-¡Ryoga! –grito muy preocupada la peli azul.
El chico de la pañoleta se cegó por completo y corrió sin rumbo fijo, sentía como el viento frio helaba sus mejillas que estaban cubiertas por gotas de lágrimas, no le importó, a decir verdad nada le importaba en esos momentos, el dolor era insoportable y aumentaba a cada segundo sin darle tiempo de descansar, para el desorientado chico no existía más que sufrimiento, una fuerte sensación de sofocó apareció repentinamente impidiéndole respirar con regularidad, las amargas lágrimas cegaban su vista. ¿Acaso estaba destinado a la soledad? Ver a Konatsu ahí le recordó como beso a la chica de la espátula y eso era algo que quería borrar por completo de su mente.
Miles de imágenes comenzaron a inundar su mente, como Ukyo lo había invitado al baile de graduación de Furinkan, aunque ella no lo supo, él se esmeró en su apariencia, había partido desde un día antes para ser puntual, cuando llego a verla le dio una rosa blanca, que hacia juego con su vestido, ella se veía muy hermosa, en toda la velada trato de complacerla. Pero ella había jugado con él, lo invito para poner en contra a Ranma y Akane. Esa detestable acción lo habia herido en lo más profundo
Cuando salió furioso de aquella escuela, la traición lo había cegado y cuando Ukyo lo beso, fue una experiencia totalmente diferente, unas cosquillas en su estómago comenzaron a brotar, pero como ella solo lo utilizaba tomo la decisión de apagar esa sensación.
Después cuando la volvió a encontrar, era una Ukyo totalmente diferente, se había olvidado de ese amor enfermizo que la ataba y no dejaba que fuera feliz. Se encontraba aún más hermosa que nunca, incluso Ryoga comenzó a sentir ese cosquilleo de nuevo y creyó que lo mejor sería huir.
Lo peor paso cuando vio a Ukyo tirada en el suelo, herida de gravedad al ser atropellada, su cuerpo tembló y la sangre se le heló al mismo tiempo, decidió quedarse a su lado y cuidarla, todos los días peinaba su largo cabello, la acomodaba con cierta ternura, incluso se atrevió a volver a probar sus labios, fue ahí cuando lo supo, irremediablemente su corazón le pertenecía a ella.
Nunca se imaginó que al dejarla en manos de Konatsu este tomaría gran importancia para ella, hasta el grado de besarlo y acariciarlo con mucho amor. Esa imagen no dejaba de torturarlo y eso era lo que le daba impulso para seguir corriendo.
Para cuando pudo recobrar la conciencia y dejar de pensar en ella, vio cómo se nublaba el cielo, lo que faltaba, pensó muy resignado. Hasta que una voz lo saco de su estado de shock, trayéndolo de nuevo a su realidad.
-¡Ryoga! –gritaba Akane un poco agitada.
El chico de la bandana se detuvo de golpe y giro hacia atrás – ¿Akane? –pregunto muy confundido.
-¡Por fin te has detenido! –la peli azul se detuvo y recargo sus manos en las rodillas para descansar un poco y recobrar el aliento.
-No sabía que me estabas siguiendo –comento muy apenado.
-Lo noté, te gritaba como loca y no respondías –Akane miro hacia el cielo y vio como las nubes se tornaban más grises y unos pequeños relámpagos hacían aparición.
Ryoga se acercó muy apenado hacia su amiga –Lo siento mucho Akane, es muy tarde para que estés fuera de tu casa y sin Ranma –sabía que este descuido lo iba a pagar caro con Saotome.
-Creo que lo mejor será refugiarnos por el momento –sugirió la peli azul con una gran sonrisa.
Ryoga no daba crédito ante tal amabilidad, su culpa aumento, pero tampoco deseaba que ella lo viera transformarse en P-chan, aun no se sentía listo para esa confesión, así que tomo a su amiga y corrió hasta una cabaña que él utilizaba para entrenar, sin darse cuenta siempre volvía a su hogar de entrenamiento, Siempre tan frío y solitario.
Akane observaba la actitud de su amigo y no le gustaba para nada, ante todo él mostraba una sonrisa y en todo el camino no sonrió ni un solo instante. Por fortuna llegaron a la casita antes de que se soltara tremendo aguacero.
El lugar era muy pequeño y frio, Ryoga se dio cuenta como comenzaba a temblar la peli azul y con mucho cuidado de las goteras encendió una pequeña fogata.
Akane se acercó un poco al fuego –Sería bueno que me contaras lo que te paso –lo miro muy preocupada.
Ryoga saco unas ropas extras que siempre cargaba en su mochila y se las dio a Akane –Toma, no quisiera que te enfermes –dio un largo suspiro y se sentó frente al fuego –Estoy destinado a estar solo.
Encima de su pijama se puso la ropa de Ryoga -¿Por qué dices eso? –pregunto muy confundida mientras se ponía lo demás.
Ryoga se tallo la cabeza y se quitó su bandana –Siempre me enamoro de chicas que ya aman a alguien mas –miraba fijamente su pañoleta.
Akane comenzó a sentirse muy mal, la actitud de su amigo era totalmente diferente y en parte ella era responsable -¿Paso algo con Ukyo? –se atrevió a preguntar temerosa de la respuesta.
EL chico de los colmillos soltó un largo suspiro –Ella ahora esta con otra persona, y por lo visto lo ama mucho –Ryoga agacho la mirada, sus ojos no se veían y se notaba muy melancólico. Por mas que lo intento no pudo evitar la fuga de un par de lágrimas
-De seguro no le dijiste que tú la cuidaste en el hospital –dijo Akane para levantarle el ánimo.
-No hable con ella, aparte yo quiero su amor, no el agradecimiento –se levantó y camino hasta la ventana.
-Yo puedo estar casi segura, que ella siente algo por ti –Akane se levantó para darle ánimo.
Las autoridades llegaron al lugar de los hechos y comenzaron a hacerle muchas preguntas a Nabiki.
-¿Usted denuncio este altercado? –preguntaba muy serio el oficial.
-Claro, apenas lo vi, llame a los bomberos –Nabiki estaba bastante cansada.
-¿Vio a alguna persona sospechosa? –cuestiono el oficial mirándola fijamente como si estuviera interrogando a un criminal.
Ella dudo un segundo, pero en su mente se maquinaba un plan –Vi al Sr. Sebastián Torres estar aquí segundos antes de iniciarse el incendio –dijo muy segura de si misma.
-¿Sebastián Torres? ¿El famoso empresario? –miraba muy escéptico a la señorita Tendo.
-Sí, ese mismo –comento ya molesta por la mirada que le hecho el oficial.
-No se lo tome a mal señorita, pero una persona como él no pasa desapercibido, alguien más debió verlo –el oficial comenzó a dudar de la palabra de Nabiki.
-¡Es verdaderamente increíble lo que dice! –bufo muy molesta y tallándose los ojos del sueño que comenzaba a sentir.
-Por favor, no se moleste por mi comentario –agrego apenado el policía.
Pero en ese preciso instante llego ante ellos un hombre vestido con su típico traje de Kendo -¡Debe creerle a Nabiki Tendo! –haciendo una entrada dramática.
-¡Kuno! –dijo muy sorprendida la mediana de las Tendo.
-Señor Tatewaki ¿Qué hace usted aquí? - el oficial lo reconoció de inmediato, pues pertenecía a una familia acaudalada.
-Eso no importa, su deber es averiguar que hacia aquí ese señor –Lo miro amenazante, Kuno también era abogado y sabia como presionar a las autoridades.
-Disculpe las molestias señorita Tendo –el oficial se retiró y por la radio de su patrulla comenzó a solicitar permiso para ir a ver al Sr. Sebastián Torres.
Después de eso, Nabiki estaba un poco confundida con la situación -¿Qué haces aquí Kuno? –lo miro un poco apenada.
-Recibí tu mensaje, al principio dudaba si venir o no, pero no puedo estar sin ti mucho tiempo –le sonrió con un pequeño rubor en las mejillas.
Nabiki lo abrazo con gran fuerza, demostrándole que ella tampoco podía estar tanto tiempo sin él, un momento de silencio reino en su abrazo y después...
-¡Oye! –grito Nabiki.
-¿Qué paso? –cuestiono muy confundido.
-Tengo unas sospechas, pero necesito que me acompañes, a Minato, para ser más precisa a la clínica donde se encuentra Kodachi –Lo miro un poco escéptica, pues que Kuno estuviera ahí no significaba que no defendería a su hermana.
Al principio la miro un poco confundido, pero él también había averiguado ciertas cosas –Esta bien, pero antes avísale a Kasumi, está muy preocupada por ti.
Nabiki asintió con la cabeza y conforme iban caminando hacia el carro del experto en Kendo, ella marcaba el teléfono de su casa, pero nadie contesto, eso fue más raro aun pero Nabiki supuso que Kasumi seguiría en compañía del Dr. Tofu.
Mientras tanto en la mansión de Sebastián Torres.
-Señor, tiene una llamada de la clínica psiquiátrica –comento el anciano.
Él solo lo miro muy serio y tomo el teléfono –Sabes que no debes marcar a este lugar –su tono de voz era muy serio.
-Me entere que Akane no está con Ranma –comento Kodachi.
-¿Cómo sabes eso? –él también tenía esa información y no le gustaba que sus hombres le informaran todo a ella.
-No importa, debes actuar ahora mismo, la quiero –esas últimas palabras helaron la piel de Torres.
-Pero el joven Hibiki la acompaña, será un poco complicado –siempre apoyo a su amada, pero ahora que las cosas estaban tangibles, le asustaba un poco.
-Eso no importa, él no es tan fuerte como Ranma, y quiero que vengas por mí –al finalizar esa frase comenzó a reír sádicamente.
-¿Qué? ¿Acaso olvidas que no te han dado de alta? –la precipitación de Kodachi lo desesperaba, eso haría que los atraparan.
-Conseguí un permiso especial, es perfecto, por eso necesito a la tonta de Akane –la rosa negra comenzaba a desesperarse, tal parecía que Sebastián se estaba arrepintiendo.
-Está bien, en un rato paso por ti –colgó el teléfono y quedo de pie, pensando en todo lo que se había metido por amor a aquella chica desquiciada.
-¿Se encuentra bien señor Torres? –el anciano lo saco de sus pensamientos.
-Sí, necesito que un grupo de hombres bien preparados, vayan en búsqueda de Akane Tendo –su pose era seria y autoritaria, pero su manos sudaban mucho, su corazón latía a gran velocidad, quizá en algún momento se arrepentía de llegar tan lejos.
-Claro señor, solo es cuestión de darle las órdenes a los chicos –camino lentamente retirándose de la presencia de Sebastián.
En la soledad, el Señor Torres sopesaba la idea de lo que había hecho, dio un largo suspiro y termino de beber una copa de vino que tenía en su mano.
Aun en la pequeña casa, en medio de la soledad de las montañas , solo con el gran viento arremetiendo en contra de los árboles, comenzó a envolverlos un sentimiento de soledad que les resultaba muy perturbador, pero ahí estaban ellos, atrapados por la fuerte lluvia que no les daba tregua. Akane se moría de frio, temblaba un poco a pesar de tener doble ropa.
-En las noticias no dijeron que las cosas estarían tan mal –comento Akane que miraba con un poco de tristeza el exterior.
Ryoga la miro con mucha pena –Debí pensarlo mejor y no ir a buscarte, ahora estamos atrapados en este lugar –bajo la mirada y se apartó de la ventana.
-Sigo pensando que deberías hablar con Ukyo –Akane aún no se daba por vencida en ese tema.
-Akane, ahora no me pidas eso, está muy fresco todo lo que paso y tome la decisión de intentarlo con Akari –en su voz podía notarse el dolor.
-Está bien, solo asegúrate de tomar la mejor decisión, yo quiero verte feliz –la peli azul se sentó al lado de su amigo -¿también has estado viendo a Akari? –pregunto muy curiosa.
-Bueno... algo así...
*Flash Back*
Cuando Ryoga dejo el hospital donde estaba cuidando a Ukyo, tuvo un altercado con Nabiki, el hecho de borrar lo besos de Ukyo con los labios de la mediana de las Tendo le enfado y solo se le ocurrió correr sin rumbo fijo, para cuando logro despejar un poco su mente, se topó con un lugar muy familiar, se encontraba en la casa de Akari, el estar ahí le era reconfortante, ahí se criaban cerdos para pelea y aunque pareciera raro, ese lugar lo llenaba de calma.
Avanzo un poco más, no le pareció mala idea visitar a su Amiga con la cual parecía sostener una relación de pareja, la situación con ella nunca se esclareció, le encantaba su compañía y a ella era la unica a la que le podía confesar todos sus secretos, incluso su maldicion, pero aun en ese tiempo tenia sentimientos por Akane, después de que logro resignarse, en su mente tenía una duda, Akari sabía de su maldición y quizá por eso mismo ella mostraba interés en él.
Cuando llego a la casa, reconoció a la chica, estaba sentada en su cobertizo acariciando a un cerdito bebe, cuando vio a Ryoga su rostro se llenó de alegría y corrió a recibirlo con un fuerte abrazo.
-¡Me alegra mucho que hayas regresado! - Exclamó con una gran sonrisa sin soltarlo ni un solo instante
-Bueno, he andado perdido y por eso no había venido a verte –explico con un poco de pena y rascándose la cabeza.
-No importa, yo siempre te estaré esperando –lo tomo del brazo y lo llevo al interior de la casa -¿Tienes hambre? –pregunto con mucho cariño.
-Un poco –sonrió nerviosamente, la compañía de Akari lo hacía sentirse muy bien.
Esa tarde Akari como buena anfitriona le preparo una deliciosa comida, Ryoga comió con gran entusiasmo, pues ella cocinaba muy bien. Para cuando llego la noche Akari le ofreció una habitación que arregló especialmente para él, Ryoga la aceptó y Akari se despidió de el con un beso en la mejilla, el dia fue muy pesado para el desorientado chico así que cayó como tronco en su cama. Al día siguiente se levantó muy temprano, como no se ubicaba bien por accidente llego al lugar donde Akari entrenaba a sus cerditos.
-¿Te desperté? –pregunto muy inocente.
-Claro que no, pero no encontraba la salida –dijo muy apenado.
-¿Piensas irte tan pronto? –cuestiono con mucha tristeza, mientras se acercaba a Ryoga.
-etto… -jugaba un poco con su manos por los nervios –tengo que entrenar –sonrió disimuladamente.
-Yo puedo ayudarte en eso –sonrió tan amablemente, pues tampoco deseaba dejar al chico que amaba tan fácilmente.
Asintió con la cabeza un poco apenado, esa misma tarde comenzaron a entrenar, a pesar de parecer frágil, ella tenía amplios conocimientos en las artes marciales, para su sorpresa la pasó muy bien, incluso hubo un pequeño accidente donde el torpemente tropezó y jalo a Akari, cayeron al suelo, muy pegaditos… Ryoga sintió el suave olor de su cabello y la tersa piel de sus mejillas.
De pronto Akari cerró los ojos, esperando un beso, como no tenía nada que perder, se atrevió a probarlos, eran suaves y dulces, pero no provocaban ese dulce cosquilleo, fue ahí cuando decidió regresar y aclarar sus ideas. Dejando a Akari nuevamente. Deseando fervientemente con toda su alma no estar cometiendo un error.
*Fin del flash back*
-Me volví a topar con ella cuando deje a Ukyo con Konatsu –el ultimo nombre lo pronunciaba con gran dificultad como quien no quiere la cosa –Ella me ayudo a entrenar, me gusta mucho su compañía y quizá pueda llegar a amarla –miro a Akane y le sonrió.
-Bueno, mientras seas feliz, yo te apoyare –coloco su mano en el hombro del chico desorientado en señal de apoyo a su amigo.
Las cosas parecían haberse calmado para Ryoga e incluso su actitud había mejorado al igual que su ánimo, los chicos se sentaron alredor del fuego y contemplaron la enorme cantidad de lluvia que golpeaba con fuerza el techo de la cabaña.
-Ranma me matara si algo te llegara a pasar –comento temeroso el chico de la bandana.
-No te preocupes por eso, solo es cuestión de esperar a que pase la lluvia –dijo con una gran sonrisa.
-Parece que aún no te has dado cuenta del escándalo que hará Ranma al no encontrarte a su lado –las manos del chico comenzaron a sudar.
-Creo que si fue un error no avisarle, pero no es para tanto –el restarle importancia hacia que Akane se tranquilizara un poco.
-Akane, cuando un hombre ama a una mujer, –tallaba con fuerza su frente –si despiertas y no la encuentras a tu lado puedes volverte completamente loco, de hecho aunque suene exagerado, imaginas lo peor como que algo malo le pasó o simplemente que te abandonó –miro a su amiga con preocupación.
La peli azul trago un poco de saliva –cambiemos de tema –imploro con la mirada.
Ryoga se limitó a sonreírle, pero de pronto algo le llamo mucho la atención, con la intensa lluvia nadie se atrevería a salir más sin embargo unas pisadas lo hicieron ponerse en guardia. Le hizo a Akane una seña para que no hiciera ruido, la peli azul capto la idea inmediatamente y se levantó muy sigilosamente.
-¿Qué sucede Ryoga? –pregunto silenciosamente, mientras se acercaba a él muy lentamente.
-Me pareció escuchar algo allá afuera –la idea de salir en la lluvia le provocaba muchos nervios, se encontraba ante una disyuntiva.
La peli azul puso más atención y noto esos ruidos –tienes mucha razón –comento preocupada.
Dentro de toda esa soledad que sentía Sebastián, decidió ir por Kodachi, ella le había prometido ser su esposa, decirle a todo Japón que ahora lo amaba a él, por eso concluyó en apoyarla incondicionalmente.
Hizo que le prepararan el coche, tomo un maletín y salió rumbo a la cuidad de Minato, cuando iba en camino recibió una llamada de su fiel sirviente.
-¿Ahora que paso? Espero que sean buenas noticias –contesto un poco molesto.
-Hace unos minutos vino un oficial, dice que alguien lo vio en el incendio del restaurante U-Chan –respondió muy calmado el anciano.
-Espero que ya hayas averiguado quien me vio, ¿Qué le dijiste al oficial? –pregunto preocupado.
-Sí señor, Le advertí al oficial que poner en tela de juicio su honorabilidad era muy bajo, también le informe que después de ver a Nabiki Tendo, Usted tomo un vuelo a su ciudad natal, el oficial pareció entenderlo así que pidió disculpas y se retiró, no sin antes decir que fue la mismísima señorita Tendo quien lo delato.
Hubo un pequeño silencio –Ya sabes que hacer –colgó con la más fría actitud.
Definitivamente tenía una piedrita en el zapato, la cual tenía nombre y apellido y debía ser eliminada para así no tener más contratiempos.
Volviendo a la cabaña…
Ambos apoyándose en sus espaldas tomaron posición de combate, pues siempre se debe estar prevenido.
-Akane debo decirte que tengo una confesión más que hacerte –comento un poco temeroso, pero sabía que si iban a combatir bajo la lluvia, ella podía descubrir su maldición.
-Creo que eso aún puede esperar –agrego la peli azul que no dejaba de pensar en Ranma.
-El problemas es que no hay tiempo y aun no estoy listo para hacerlo –los nervios comenzaron a notarse en su voz.
-No puede ser tan grave –comento Akane para restarle importancia.
Ryoga tomo la sombrilla –Yo también tengo una maldición –soltó esa frase justo cuando unos hombres comenzaron a entrar.
Akane apenas pudo escucharlo cuando entro en combate, dando patadas con gran fuerza y tomando a sus adversarios y lanzándolos hacia afuera. Por su parte Ryoga acababa fácilmente con ellos, pero en su mente aún seguía esa preocupación de su maldición, el deber que tenia de proteger a Akane y su corazón roto.
Los hombres no dejaban de entrar, en cuestión de segundos se destruyeron las paredes de la cabaña, la cantidad de adversarios comenzó a subir, esto le recordaba mucho a Akane la época en que llegaba a Furinkan a combatir con muchos individuos y como Ranma la libero de esa situación.
Ryoga quería deshacerse rápido de esas personas, así que golpeo a varios mandándolos hacia la parte de afuera, se atrevió a confiar en que Akane podría con aquella situación y estando afuera comenzó a aplicar su truco de la explosión en los árboles y rocas que se encontraban alrededor de él.
La peli azul se dio cuenta de lo que pasaba a su alrededor, miles de escombros volaban hacia ella e intuyo que Ryoga estaría utilizando su truco de la explosión, no quería mojarse pero tampoco deseaba dejar a su amigo solo, apenas mando al suelo a sus dos adversarios salió corriendo en dirección del gran ruido.
-¡Ryoga! –grito Akane.
El chico se dio la media vuelta y observo a su amiga, las cosas no estaban bien, no sabían por que los estaban atacando y los perpetradores no dejaban de llegar o volverse a levantar, se notaba que estaban entrenados.
-¡Allá voy Akane! –grito Ryoga, su amiga se estaba mojando y él tenía la sombrilla.
No le era muy difícil pelear con una sola mano, ya lo había hecho una vez con Ranma, pero en esta ocasión tenia a más de un contrincante y debía poner atención en Akane que también se encontraba pelando. ¿Era el momento de usar el rugido de león? Las condiciones eran perfectas, su corazón estaba desolado, pero si se atrevía a utilizarlo corría el riesgo de dañar a Akane y aparte necesitaba las dos manos y solo tenía disponible una.
Akane jadeaba un poco, hace un tiempo que no entrenaba como era debido aparte la lluvia le hacía tener bastante frio y eso afectaba su condición, daba golpes certeros, esquivaba a buena velocidad, pero no sabía por cuánto tiempo más resistiría así. Cuando menos se lo esperaba sintió a Ryoga cerca de ella.
-¿Tan mala es tu maldición, que no te atreves a soltar la sombrilla? –sabía que no era el momento adecuado para formular una preguntas así, pero Ryoga pelearía mejor con las dos manos.
-Es demasiado vergonzosa y no podría defenderte así –comento bajando la mirada.
Pero debía encontrar la manera de salir de esa situación, tomo a Akane por la cintura y comenzó a correr con ella –Agárrate bien Akane –Le indicó apenado.
A su paso trataba de utilizar el truco de la explosión y así impedir que los malos continuaran atacándolos, al principio todo iba bien, pudieron salir a gran velocidad, pero no contaban con que otros hombres estaban esperándolos, lo cual desconcertó a Ryoga, que quiso utilizar nuevamente su truco, pero no contaba que la lluvia le haría una mala jugada.
Debido a que la tierra estaba demasiado suelta al momento de hacer el truco, una enorme cantidad de tierra lodosa comenzó a arrastrarlos montaña abajo, ahí debía tomar una decisión, ¿Akane o la sombrilla? ¿Su maldición o su amiga?
La respuesta fue clara
La peli azul se aferraba más fuerte a Ryoga – ¡Ranma! –ese fue el grito de Akane al sentirse en gran peligro. Mientras que la tierra lodosa comenzaba a avanzar y los enterraba poco a poco, ya tenían hasta las rodillas sumergidas y caminar contra corriente era demasiado esfuerzo para sus cuerpos que ya estaban agotados.
La impotencia comenzó a adueñarse de Ryoga, así que tomo una decisión –Veas lo que veas, no olvides que somos amigos y que mi intención nunca fue mala –solto bastante melancólico.
-No me espantes más Ryoga –dijo Akane con la voz muy temblorosa.
Dicho esto el chico de la bandana tomo la sombrilla, se subió a ella junto con Akane ocupándola como tabla de surf –espero que esto nos ayude –sonrió y comenzó a cambiar de forma.
Akane se sentía un poco más aliviada, pero ante sus ojos su amigo comenzó a cambiar de forma, de pronto se encontraba abrazando la ropa de su amigo, comenzó a buscar entre ella, la sorpresa fue enorme…
-¡P-Chan! –dijo bastante asombrada. Pero no hubo tiempo para más, la sombrilla choco en contra de un árbol desestabilizándolos, Akane voló hacia una roca, la cual golpeo su cabeza y ella quedo inconsciente cerca de la peligrosa tierra que estaba por cubrirla por completo.
El pequeño cerdito fue tras ella, movía con gran desesperación el rostro de Akane, pero no obtenía respuesta alguna, alcanzo a ver que en la roca que la golpeo había un poco de sangre, el animalito no dejaba de emitir sus chillidos, necesitaba agua caliente con urgencia pero como no era posible obtenerla, tomo a Akane con sus hocico y la llevo a un lugar más seguro, el agotamiento que sentía le imposibilitaba seguir avanzando.
Mayor fue su miedo al escuchar unas pisadas aproximándose hacia ellos, intento jalar a la peli azul, pero estaban demasiado cerca.
Un hombre muy parecido a quienes los estaban atacando pronuncio –Ya la tenemos –observo el rostro de ella –ahora solo debemos llevarla con nuestro jefe.
P-chan se escondió entre la ropa de ella, nunca abandonaría a su preciada Akane. El sujeto tomo a Akane y la llevo cargando sobre el hombro, como si fuera un costal de papas.
Nabiki y Kuno se encontraban a fuera de la clínica en un auto, a altas horas de la madrugada.
-No entiendo ¿Qué estamos esperando? –pregunto ya muy cansado el experto en Kendo.
-Ya lo veras Kuno, este tipo de presentimientos no suelen fallarme –comento con gran ansiedad la chica ambiciosa.
Kuno se estaba durmiendo en el asiento del conductor, Nabiki se encontraba demasiado ansiosa que no podía cerrar los ojos, y como ella lo predijo, apareció lo que estaban esperando.
-Mira ahí Kuno –dijo en voz baja mientras movía a su novio para que despertara.
-¿Qué? –pregunto un poco molesto, el no dormir bien lo ponía así.
Ante sus ojos llegó Sebastián Torres, se bajó de su lujoso auto y entro a la clínica.
-¿Lo venimos a buscar por el incendio? –pregunto bastante confuso Kuno.
-No, él es la persona que está ayudando a Kodachi –lo miro muy seria y comenzó a buscar en su bolsa –He investigado y sé que estuvo internado en esta clínica, da fuertes donaciones y hace visitas mensuales.
La cara de sorpresa de Kuno era muy exagerada –yo solo sabía que una persona bastante poderosa estaba sobornando a todo la clínica, para tener visitas con mi hermana –comento molesto.
-Espera… -dijo su amada señalando a la clínica.
Kodachi estaba saliendo en compañía de Sebastián, iban con los brazos entrelazado y ella reía con gran malicia…
CONTINUARA….
Yo sé que lo piensan ¿Qué paso con Ranma?
Es algo que explicare el siguiente capítulo, ha venido a mi mente casi todo lo que ocurrirá, pero tengo que pensarlo más y llenar esos vacíos que aún tengo jaja. Otra cosa ¿Sienten que tarde mucho? Lo que pasa que mis vacaciones acabaron desde el 8 de agosto y no he tenido mucho tiempo de ponerme a escribir, tengo una ojerotas jajaja… pero no se preocupen NO ABANDONARE ESTA HISTORIA, como dice el dicho: más vale tarde que nunca.
No olviden decirme que les pareció el capítulo o alguna sugerencia con su Review.
Ahora comenzare a escribir INTENSO AMOR, no olviden leerlo jajaja, bueno si les gustan los universos alternos jeje.
Agradecimientos:
Muchas gracias al grupo Ranma Banished Group :D
MUCHAS, MUCHAS GRACIAS A ANGEL AGUIRRE MI BETA, ME AYUDASTE A MEJORAR AUN MAS ESTE CAPITULO.
xandryx: Nunca me ofendería cuando se trata de mejorar, y te agradezco infinitamente que te tomes el tiempo para leerme. A mí también me gusta la amistad entre Mousse, Shampoo y Akane.
AbiTaisho: ¿Alguien tan malvado? U.u muchas gracias por leerme.
Haruri Saotome: Muchas gracias por leer cada capítulo. Me alegra que fuera de tu agrado la reconciliación de Ranma y Akane.
Rizzasm : Me alegra que la fic te provocara leerlos los 13 caps de un solo golpe. Ya me siento un poco mejor y gracias por tu preocupación y por seguirme leyendo.
Guest: Muchas gracias por tu comentario. :D
Vaniaanime: Muchas gracias y me emociona que te encante.
RubD: me alegra mucho saber que te gusta lo que hago. Y qué bueno que te gusto el reencuentro de Ranma y Akane.
Eiimi : claro que lo terminare :D
Aguirre 95: muchas gracias por leer cada uno de mis capítulos :D
Amigo: muchas gracias por leerme… siempre me es grato leer lo que escriben :D lo del bebe creo que aun no es tiempo.
Miranda hernandz: muchas gracias y si continuaré hasta el final jeje
Guest: a mí también me emociona escribir cada capítulo jeje
Gabrielle H: gracias, a lo mejor los junte, ando muy indecisa sobre Ryoga y Ukyo. Espero te haya gustado la noche de Ranma y Akane.
Mtorres: me alegra saber que también te gusto la promesa, aún tengo mis dudas sobre Ryoga y Ukyo.
Denisse: wow que emoción que hayas leído los 15 capítulos, pues espero que te siga gustando.
Nala Saotome O.o : gracias por leer cada capítulo, espero que te gusten más los que están por venir.
Guest: gracias por leerme
Luna: me alegra que te emocione.
Dvillamar: gracias por dejar tus comentarios, me gusta leerte.
devi2791 :gracias por comentar y me alegro que te guste esta historia. Me alegra que te gustara la reconciliación de Ranma y Akane. Ya estoy mejor, gracias por preocuparte, en cuanto a Ryoga y Ukyo aun tengo mis dudas.
cordobez.16 :muchas gracias amigo, por leerme, espero que te guste lo que estoy haciendo en el personaje de Sebastián.
Guest: gracias por tu sugerencia del Lemon, a mi me encanta jaja xD
LectoradeficsNAPM: siempre espero tus comentarios largo, aunque este fue corto de agradezco mucho tu tiempo para leerme.
Priscila Tendo Saotome Son: no me gusta jugar con los sentimientos, pero me agrada que sientan emociones en cada capítulo :D
rogue85: yo también sigo pendiente de tu fic. Lo de la virginidad, pues yo lo interprete de una manera distinta, la tensión sexual entre ellos ya era mucha, el deseo estaba ahí latente y ganaron los impulsos jeje. Es algo típico de los adolescentes.
Guest: gracias por ser mi fan y si ya está más cerca una final.
Guest:muchas gracias, claro que sigo escribiendo.
netokastillo: muchas gracias por tu comentario y así Akane ya se da una idea de los celos de Ranma.
setsu Saotome :me alegra que te encante mi fic, muchas gracias por leerme :D
Amy Saotome Tendo : muchas gracias por leerme y espero te sigan gustando los capítulos :D
Guest :claro que sí, habrá eso y más :D
Paula: Bienvenida al mundo de las fics, muchas gracias por leerme :D
Akane04: muchas gracias por estar al pendiente de mi fic.
Me demore mucho en incluir agradecimientos, pero son desde el capítulo 12 en adelante.
Y MUCHAS GRACIAS TAMBIEN A MIS LECTORES ANONIMOS Y A LA (S) PERSONA RUSA QUE ESTUVO COMENTANDO :D
