Desde antes de nacer….
Los personajes mencionados en esta historia no me pertenecen, son de la maravillosa Rumiko Takahashi.
Capítulo 23…Tu amor es mi fuerza…
-Diálogos –
Pensamientos
Me cuesta un poco pensar en el final, tenía tantas cosas en mente y al momento de escribir me confundo un poco, pero veamos que sale de este capítulo.
Aquí quiero aclarar que Ranma siempre se ha creído el protector de Akane y lo es y mi idea es demostrar cuanto un hombre puede hacer cuando ama a una mujer, queda claro que ya lo ha demostrado pero es algo que siempre me ha encantado de Ranma, espero poder lograr mi objetivo. Me inspiro escuchando música cursi jaja.
"Yo te protegeré de tus miedos y angustias, soy tu príncipe azul, el que recibiría una bala por ti de ser necesario, Ángel del cielo no hay nada más que temer, hoy como ayer siempre me vas a tener"
Solamente si has pasado por esa desesperación, podrás entender el temor que siente el corazón de un chico angustiado y temeroso de perder lo más amado, después de casi perderla en una batalla, su corazón de estrujo haciéndolo sentir un pavor que devoraba su alma, no imaginaba su vida sin su amada peliazul, se negaba rotundamente a vivir sin ella, pues siempre fue y será su protector, es algo que tuvo muy en claro cuando la conoció, cuando observo esos hermosos ojos por primera vez fue como si se perdiera en ellos, supo desde entonces que de ellos nacería un sentimiento puro y sincero, pero siempre por el orgullo, el maldito orgullo los hacia volver al comienzo.
Él lo sabía, aun volviendo al comienzo, ella siempre le mostraba su amor, no con simples palabras como un "te quiero" o "te amo" esas palabras carecen de valor si no se demuestra lo que uno siente con acciones, una rosa, un beso en la frente, cantarle al oído, comérselo a besos o hasta una simple nota deseándole un buen día pueden hacer la diferencia, eran los hechos lo que más contaba, las palabras se las lleva el viento, los hechos quedan grabados en el tiempo y dejan demostrado cuanto uno puede hacer por esa persona especial, y eso es lo que ha demostrado Ranma ante su ahora esposa.
Aunque por inmadurez siempre se demostraron afecto mediante esos celos, cuando el la defendía y procuraba su bienestar en cada problema que se le presentaba, de muestra estaba esa temible batalla que tuvo con Saffron, donde llego a sentir el mayor miedo que su corazón podría experimentar, pero saco más fuerzas para poder salvarla, incluso admitió que sentía amor por ella. Entonces el descubrió que por ella podía ser más fuerte. Con la fuerza del amor, Akane era su motor.
Pero aun cuando amas con cada fibra de tu ser, puede llegar a haber dudas en el corazón, pues el miedo de perder a esa persona te domina, te cega y te hace cometer tonterías.
Ranma se encontraba corriendo sin un rumbo especifico, sabía que debía encontrarla a como diera lugar, ella no lo pudo dejar por Ryoga, no precisamente después de decirle que no la perdería. La lluvia no le ayudaba para nada, pues la preocupación de lo que le pudiera suceder a Akane lo hacía pensar irracionalmente. Con esta lluvia y ella en pijama podría enfermarse o peor aún, tal vez algún asqueroso degenerado podría atacarla.
"Eres esa persona especial que hizo que en mi naciera ese sentimiento que no creía que pudiera existir y yo sé que tú también eres mía… tu cuerpo me lo dice cada vez que lo acarició" pensó Ranma con gran desesperación.
-¡Ranma, no hagas una locura! –grito el joven ninja.
El chico de la trenza se detuvo de golpe, pues aún conservaba un poco de cordura, Konatsu podía tener mas información.
-¡Dime exactamente lo que viste! –Ranma se acercaba amenazante a Konatsu.
-Siendo sincero no lo sé, solo… vi llegar a Ryoga que parecía estar mal por algo, grito desesperadamente el nombre de Akane y ella al poco tiempo salió –se intimido ante la pequeña pelirroja que no dejaba de verlo con furia.
-¿El imbécil de Ryoga no estaba bien? –cuestiono Ranma furioso de escuchar el nombre del chico cerdo, aún sentía celos de él
-Ehm… Bueno… Creo que estaba llorando, pero ¿Akane no te comento nada? –Konatsu estaba temeroso de Ranma.
-Yo desperté y ella no estaba –Ranma comenzó a pensarlo mejor ¿Ella le habrá hablado? Pero el chico de la trenza tenía el sueño bastante pesado y pudo pasar por alto el llamado de Akane.
-Lo ideal sería organizarnos para buscarlos –propuso el chico ninja mientras un pato le cayó del cielo.
-Muy bien Mousse, tú te encargaras de buscar en las fueras –ordeno Ranma que lo cogió del cuello y lo lanzo hacia las montañas. No le dio tiempo a Mousse de captar el plan y salió volando hacia las afueras de la cuidad.
-¿Ese era Mousse? –pregunto Konatsu un poco confundido.
-Si –en su mente no había más cosas que la idea de encontrar a Akane –Yo necesito que me digas hacia donde se fue ese cerdo estúpido.
Konatsu asintió con la cabeza, cerró los ojos para pensar un poco más y tratar de visualizar aquel recuerdo, pero también en su mente estaba Ukyo y lo que le paso al Ucchans.
En la casa de la señora Nodoka…
Ukyo estaba bastante inquieta por lo que paso, debía dar ese gran paso y averiguar que le acogía el corazón entonces decidió ir a la casa de Akane, tenía cierto presentimiento que no la dejaba estar en paz.
-¿Te iras tan pronto? –pregunto la sr. Nodoka.
-Bueno, debo hablar con Nabiki o Akane –respondió muy apenada pero con actitud decidida.
-Aquí está el Sr. Tendo ¿podrías hablar con él? –Nodoka miro muy preocupada a la chica -¿Algo te preocupa? Puedes decírmelo Ukyo - dijo con una sonrisa para inspirar confianza en la cocinera de okonomiyakis
-¿No se enteró de lo que paso anoche? –si más remedio se sentó al lado de la mama de Ranma.
-No, con el escándalo de mi esposo y el sr. Tendo no pude evitar vigilarlos toda la noche –respondió apenada.
-¡Es cierto! ¿Ya terminaron la sorpresa para Ranma y Akane? –suspiro profundamente y deseo con todo el corazón que nada malo pasara.
-¡Sí! no durmieron nada anoche, por eso hoy no escuchas ruido, están agotados –sonrió al ver a Ukyo más animada -¿Qué es lo que te preocupa? Puedes confiar en mí.
Trago saliva y muy resignada accedió a contarle –Hace unas semanas nos enteramos que alguien nos estaba siguiendo, Konatsu intento averiguar quién era, pero… algo salió mal –su voz comenzaba a quebrarse.
-Tranquila, si no estás lista no te preocupes, no es necesario que me cuentes –tomo su hombro para darle apoyo.
-Estoy bien –volvió a suspirar y prosiguió –Unos tipos siguieron a Konatsu y quemaron mi restaurante, ellos pretenden algo malo –finalizo con una leve lagrima recorriendo su mejilla .A pesar de todo, el restaurante que tenía, era la personificación de sus sueños y anhelos.
-¡Eso es terrible! –Tapo su boca al escuchar tremendo horror –Necesitas ir a un médico para que te examine.
-No se preocupe, me siento bien, solo debo buscar a Nabiki.
-Y ¿por qué a Nabiki? –Nodoka miro a Ukyo un poco confundida.
-Ella puede tener comunicación con Akane y Ranma –respondió Ukyo.
-Bueno, ve a la casa Tendo, si algo más pasa, por favor avísanos –la vio levantarse y con toda el alma deseo que solo fuera una pesadilla, nada debía arruinar la felicidad de su hijo y su ahora nuera Akane.
Aun vestida con el uniforme de la escuela Furinkan, salió la pequeña cocinera de Okonomiyakis, corrió a toda velocidad, pero al llegar al Dojo Tendo todo estaba en silencio… Entro con mucho cuidado pero no había nadie más aparte de ella, busco por toda la casa pero no había ni un solo rastro de los Tendo. Imagino lo peor, estaba muy claro que alguien los tenía en la mira.
Se acercó al teléfono para buscar el número del departamento de Akane, movía papeles con gran desesperación…
-¡Aquí esta! –grito de alivio y comenzó a marcar.
-¿Akane ser tú? –contesto la amazona con un tono muy preocupado.
-No, ¿Shampoo? –estaba muy confundida la chica de la espátula.
-Ah, ¡ser chica de espátula!, si yo ser Shampoo ¡Ranma no estar! –la amazona se quedó un poco con la idea de Ukyo seguía interesada en Ranma.
-Entonces, ¿Dime con quien puedo hablar? –su tono de voz cambio a uno mas molesto, aun guardaba cierto rencor con la amazona, pues ella siempre fue una tramposa.
-No estar nadie más que yo –su tono de voz se endureció.
-Es muy importante lo que tengo que decir, deben cuidarse, alguien nos está vigilando y planeando algo malo –trato de ser específica y confiar en esa chica. Aunque le resultaba difícil
-¿Cómo saberlo? –la amazona comenzó a temer por Akane.
-Nosotros seguíamos a alguien, pero ellos quemaron mi restaurante, Mousse también podría explicarte.
-¡Ukyo si esto no ser broma, necesitar buscar a Akane, ella desaparecer! –la amazona colgó el teléfono.
Ukyo se quedó helada, era muy cierto que alguien deseaba hacerles daño ¿pero quién? Se disponía a salir de la casa Tendo, cuando escucho sonar el teléfono, no dudo en contestar.
-¿Kasumi? Me alegro que hayas contestado, te he estado marcando desde hace horas –dijo Nabiki.
-No soy Kasumi, soy yo Ukyo…
-Necesito hablar con mi hermana, ¿podrías pasármela? –pregunto ignorando lo que pasaba.
-Cuando yo llegue ella no estaba… y me he enterado de algo más, quizá sea bueno que lo sepas –la chica no sabía que más hacer…
-Es muy raro ella debió llegar anoche, pero si puedes búscala en la casa del Dr. Tofu… ahora dime ¿Qué necesitas?
-Yo iré a buscar a Kasumi, pero Shampoo me dijo que Akane desapareció –un silencio inundo esa llamada.
-¡Maldita Kodachi! –Grito Nabiki –Dile a Ranma que Kodachi y ese tal Sebastián tienen que ver en todo esto, ¡yo iré a enfrentarlos! –colgó rápidamente el teléfono.
No lo pensó más, las cosas no estaban como para darse el lujo de tardar y corrió en dirección de la casa del Dr. Tofu…
Después de ver a Kodachi salir de la clínica, no lo pensaron más y la siguieron hasta lo que parecía ser la mansión del acaudalado, muy sigilosos se estacionaron a una cuadras, pero las cosas no estaban claras, Nabiki estaba preocupada por su hermana menor, ella había desaparecido y lo ideal era saber si Kodachi se atrevió a raptarla.
Ahí estaban Kuno y Nabiki Tendo, intentando entrar a hurtadillas.
-Kuno, ¿Podrías ir a buscar a Kasumi? –preguntó en voz baja pero muy preocupada.
-No quiero dejarte sola, puedes correr peligro –le reclamo el joven experto en Kendo.
-Yo estaré bien, tu sabes dónde estoy y puedes encontrarme, aparte debes infórmarle a Ranma lo que averiguamos –lo miro muy decidida.
-Yo puedo buscar a Akane, tu deberías ir a informarle a Saotome –Kuno no estaba dispuesto a dejar a Nabiki en manos de su loca hermana. Eso podría ser muy peligroso.
-De algo estoy segura ¡Yo rescatare a mi hermana! Aparte Kodachi al verse descubriera no actuara en contra de mi hermana –Nabiki con su mirada decidida convenció a Tachi.
-No estoy muy decidido, pero prometo regresar por ti y ayudarte con mi hermana –con dolor pronuncio esas palabras y fue en busca de Kasumi.
Había cierta incertidumbre en el corazón de Nabiki, sus hermanas estaban desaparecidas y es algo que no planeaba aceptar, si ella misma debía actuar lo haría sin pensarlo dos veces.
Con mucha determinación comenzó a caminar entre los pequeños arbustos, arrastrándose entre la tierra, algo que la mediana de las Tendo nunca haría, pero esta vez contaba con una fuerza mayor, con mucho esfuerzo logro subir la muralla y al caer logro hacerlo bien.
Ok, ahora solo queda averiguar donde esta Akane, pensó Nabiki. Logro esconderse en las bases de la casa, entre la oscuridad se estaba moviendo, se le dificultaba un poco… pero de repente escucho una conversación.
-¿Qué esperabas Kodachi? ¿Qué nada más salieras y la tendrías para ti sola? –comentaba una voz masculina.
-¡Esa es la idea! ¡No me gusta que me ocultes donde esta esa tonta! –grito la rosa negra.
-¡Entiende! A ella ya la está buscando su esposo, debemos sacarla del país y procurar que nadie nos siga, después de eso ella será tuya –dijo ya muy desesperado –Y lo que faltaba, no encontramos al chico que iba con ella, es como si se hubiera esfumado –comento más preocupado.
-Ese idiota es lo que menos importa, ¡Pero solo tengo este día Sebastián! –Kodachi ya estaba muy molesta.
-No te preocupes por eso, acabo de conseguirte un permiso especial–su voz era más tranquila.
El corazón de Nabiki se llenó de angustia, esto confirmaba en su totalidad sus sospechas, comenzó a moverse con más velocidad, Akane no estaba allí y ella necesitaba asegurarse que no le harían daño. Salió de su escondite y con furia fue a enfrentarlos.
-¡Ustedes!… ¡MALDITOS DESGRACIADOS! –gritaba con gran cólera la mediana de las Tendo.
Los dos cómplices enmudecieron al ver ante ellos a Nabiki, pero Kodachi no estaba dispuesta a dar marcha atrás en su plan, como buena gimnasta marcial, desenfundo su listón y la envolvió rápidamente.
-Sabrás que te has metido a la cueva del lobo ¿verdad? JO JO JO JO-reía victoriosa.
-Kodachi, Tran…quila –decía con mucho temor el empresario, nunca antes había visto a la rosa negra en acción.
-¡¿Donde esta Akane?! ¡Yo sé que ustedes la tienen! –a pesar de estar presa entre el liston, Nabiki seguía luchando por liberarse y encontrar a sus hermanas.
-JO JO JO espero que sepas lo que haces –cuando dijo eso le lanzo una rosa negra que le dio en el cuello e inmediatamente Nabiki cayó al suelo.
-¡¿Qué has hecho?! –grito Sebastián bastante preocupado.
-Nada, solo creo que debemos reunir a las hermanitas JO JO JO –Kodachi aflojo el listón y se quedó observando su obra.
-¿Ella… está bien? –cuestiono el empresario sin poder ocultar su temor
-Sí, solo esta inconsciente, deberías llevarla con su tonta hermana y ya después nos reuniremos todos –en su mirada se notaba que estaba fuera de sí, totalmente llena de venganza y sin más salió de esa habitación con sed de más.
Sebastián se acercó lentamente a Nabiki, checo su pulso y en efecto, ella estaba viva, suspiro de alivio y mando a llamar a unos de sus hombres de confianza, le encomendó la tarea de llevar a la mediana de las Tendo al "palacio", así hacía llamar a aquel lugar secreto.
Ukyo llego a la clínica del Dr. Tofu, se le hizo raro que estuviera cerrada, saltó fácilmente el portón pero al caer se lastimo la pierna. Se incoó de dolor y después siguió caminando con un poco de dificultad. Pero al abrir la puerta se topó con el doctor en posición de combate.
-¡Soy Ukyo! –alcanzo a pronunciar mientras cerraba los ojos esperando un golpe.
-Lo siento mucho Ukyo, solo estaba protegiendo a Kasumi –dijo apenado.
-¿Protegiéndola? –cuestiono confundida.
-Sí, ayer en nuestra cita unos hombres nos seguían, no nos hicieron nada pero no quise dejar a Kasumi sola en su casa –sonrió nerviosamente, pues intentaba controlar su cordura teniendo a su amada Kasumi en casa.
-Nabiki la estuvo llamando, está preocupada por ella y por Akane.
-¿Por Akane? ¿Qué le paso? –su rostro cambio totalmente, ahora se preocupaba por esa niña que siempre quiso como a una hija.
-Ella ha desaparecido, me lo informo Shampoo –Ukyo bajo la mirada, la noticia no iba mejorando –Nabiki averiguo que Kodachi puede estar detrás de todo.
-Debemos ir a buscar a esa chica, tengo entendido que está internada en una clínica, debemos averiguar su historial clínico –Tofu camino hacia su oficina y comenzó a buscar entre sus papeles el numero de la clínica.
-Yo… tengo que ir a avisar a Ranma... –comento un poco insegura
-Primero debemos saber que pasa, para actuar de acorde a la situación –la miro y trato de tranquilizarla –Después personalmente ayudaremos a Ranma.
-Tiene razón Doctor, ahora no sabemos dónde se encuentra Kodachi –pronuncio con total angustia.
-Aparte debo revisarte, note que te lastimaste al saltar –sonrió y prosiguió buscando ese papel.
Haciendo nuevamente su entrada dramática estaba Kuno, destruyo el portón y entró con gran escándalo al consultorio.
-¡Para de destrozar todo! –grito molesta Ukyo.
-Vengo a buscar a Kasumi Tendo, hermana mayor de mi hermosa Nabiki.
-Ella está bien, se encuentra en una de las habitaciones superiores – respondió Tofu.
-Entonces debemos partir, Kodachi está cerca de aquí, Nabiki la está vigilando –dijo con total apuro.
-Yo iré contigo, el Doctor debe reunir información –dijo Ukyo con mucho entusiasmo.
-Solo debo obtener información sobre los padecimientos de esa chica –los miro muy extrañado –pero debo ir con ustedes para asegurarme que no les ocurra nada.
-¡NO! ¿Quién cuidara de Kasumi? –Ukyo estaba totalmente decidida a ayudar a su mejor amigo.
-Debemos irnos rápido, deje a mi amada Nabiki sola –enfundo su espada y comenzó a caminar –Aparte estoy de acuerdo, usted debe cuidar a Kasumi –Tachi siguió caminando.
-Ukyo, necesito que me avises todo, acuérdate que debemos informar a Ranma –dijo ya muy resignado por no poder acompañarlos.
La cocinera de okonomiyakis asintió y salió tras de Kuno, cuando pudo alcanzarlo este la miro un poco indiferente pero necesitaba el apoyo de alguien para confrontar a su hermana así que la dejo acompañarlo, ambos entraron a su auto, Tachi salió con mucha velocidad hacia lo que era la mansión que estaba llegando en las afueras de Nerima.
-¿Podríamos ir al departamento de Akane y buscar a Ranma? – pregunto Ukyo.
-Sí, pero debemos ir por Nabiki, no quiero pensar en lo que podría hacer mi hermana, ella es tan maléfica, tan calculadora y ese tipo… -apretaba el votante con mucha fuerza.
-¿Alguien está ayudándola? –cuestiono muy preocupada y confundida, pues era de su total ignorancia quien era ese sujeto.
-Sí, es una imbécil que tiene mucho poder, pero eso no va a impedir que lo haga temblar con el blandir de mi espada –en los ojos de Kuno había mucha furia, su hermana estaba en tratamiento y ese extranjero solo intervino en su recuperación.
-Creo que deberías controlarte Kuno, en caso de que las cosas salgan mal, tu serás el único que podría averiguar la ubicación de Akane –Ukyo muy inteligente se encontraba elaborando un plan.
-¿Qué? –cuestiono confundido, él nunca había sabido controlar sus impulsos, si algo no le parecía lo mejor era solucionarlo con sus espada, la cual parecía tomar el rol de su cerebro
-Tú debes llegar naturalmente, diciendo que en la clínica te informaron que dieron de alta a tu hermana –tallo su frente por la frustración, pues Kuno no parecía entender –entonces te encargaras de que ella confié en ti y así encontraremos a Akane.
-Pero… ¿y Nabiki? ¿Que pasará con mi hermosa flor? –la miro con un poco de desconfianza.
-Yo la buscare en los alrededores y te informare –toco ligeramente su hombro y sonrió con total calma.
-Ten –Kuno estiro la mano y le dio el celular de Nabiki –ella lo olvido en el carro, háblame cuando la encuentres.
Ukyo tomo el celular y lo guardo entre su ropa –Trato hecho.
Ya con un plan más o menos elaborado sus mentes estaban más tranquilas y coordinadas, Kuno se estaciono a unas cuantas cuadras y bajo a Ukyo deseándole suerte, el siguió conduciendo hasta la entrada de la mansión.
Respiro profundamente y salió del vehículo con una pose muy confiada, nunca en su vida hasta estudiar leyes supo cómo poder manipular palabras y sacar información. En ese lugar lo dejaron pasar, todo parecía que saldría bien hasta que salió el malnacido de Sebastián Torres.
-¿Puedo ayudarlo en algo? –pregunto un poco nervioso.
-Supe que mi hermana... –apretó sus puños para poder controlarse –ha salido de la clínica y que está aquí en su casa –lo miro molesto.
Sebastián trago saliva a causa del nerviosismo–Ella…
-¡Aquí estoy, Kuno hermano mío! –salió Kodachi con una sonrisa inocente.
-¿Por qué no avisaste a nuestro padre sobre tu salida? –trataba de no sonar enojado pero estaba resultando difícil.
-Lo siento mucho hermano, lo primero que deseaba era ver al hombre que amo –se acercó lentamente a Sebastián y lo abrazo muy cariñosa.
-¿El hombre que amas? –se acercó muy rápido y miro fijamente a Sebastián -¿Te has olvidado de Ranma Saotome? –cuestiono con una gran sonrisa.
Kodachi lo miro ligeramente y apretó sus labios -¡Claro! Ahora mi futuro está al lado de Sebastián –sonrió e invito a pasar a su hermano. Los tres siguieron caminando hasta llegar al interior de la mansión.
Ukyo desde lo dejos estuvo observando la escena, lo que le pareció muy bueno, a pesar de que había conocido a un Kuno muy torpe, él había madurado y las cosas parecían salir bien, entro con mucho cuidado al patio trasero, su rodilla le dolía un poco pero no era nada grave, intento acomodarla para poder caminar mucho mejor.
Entonces para ir sin despertar sospechas se introdujo a los cimientos de la casa, camino por abajo en la oscuridad, hasta que algo se clavó en su mano… se detuvo y saco el celular de Nabiki para poder ver que había ocurrido.
Eso era un prendedor de oro… lo observo con más detenimiento y lo que descubrió la dejo pasmada, tenía grabado el nombre de la mediana de las Tendo, y decía… Con cariño Tachi.
Trago saliva y siguió arrastrándose con la esperanza de encontrarse con ella, pero no había nada, ese mal presentimiento se hizo más intenso, debían encontrar a las Tendo.
Salió a gran velocidad de la propiedad del empresario y decidió mandarle un mensaje a Kuno:
Sigue actuando como lo has hecho, tal parece que ellos descubrieron a Nabiki y ahora debemos averiguar dónde están las dos.
La persona que tenía a la chica de cabellos azules la llevaba a un lugar distante, hicieron que una señora ya de edad avanzada se encargara de ella, esta persona la recibió en una habitación bastante lujosa y comenzó a desvestirla con mucho cuidado de no tocar la gran herida que tenía en la cabeza, P-chan al llegar corrió velozmente y se ocultó bajo la gran cama que estaba en esa habitación.
La mujer le dio un baño de esponja a la peli azul, para quitar restos del lodo que tenía por todos lados, la vistió con unos pantalones deportivos color azul marino y le coloco una blusa de color rosa pálido.
Las cosas no parecían ir bien para la chica, pues ya llevaba varias horas inconsciente, el pequeño cerdito se mantenía muy atento a lo que escuchaba, la persona que cuidaba de Akane no le pareció peligrosa así que se mantuvo al margen mientras Akane era limpiada.
De pronto entro un hombre de edad ya muy avanzada.
-¿Es usted el Medico que viene a revisarla? –pregunto la anciana.
-Sí, el Sr. Sebastián me pidió personalmente que me encargue de ella –respondió al momento que se acercaba a la peli azul.
-¿Necesita que me retire? –dijo muy insegura esa señora, el inocente rostro de Akane la conmovió.
-No, usted podría ayudarme –el señor comenzó a revisar a la chica. Primero sus signos vitales, su pulso, la respiración y por último la grave herida que tenía en la cabeza -¿Cuánto tiempo lleva inconsciente? - pregunto el médico
-Ya lleva varias horas, no sabría decirle cuantas –respondió con mucha culpa.
-Esta chica tiene varias heridas en el cuerpo pero la que más me preocupa es la que tiene en la cabeza –miro tiernamente a la chica –ha perdido bastante sangre, necesitamos una trasfusión y hacerle una tomografía –concluyo su explicación muy preocupado.
-¿Pero dónde se hará todo eso? –pregunto muy preocupada la señora.
-Tengo entendido que en este palacio el señor Torres tiene un pequeño centro de emergencia.
-Claro, ¿Necesitara una cosa más? –tomo la mano de Akane con mucha dulzura.
EL medico negó con la cabeza y trasladó a la peli azul a la pequeña sala de emergencias, afortunadamente el empresario Sebastián Torres tenia los millones necesarios para darse esos lujos. Una enfermera ayudo a hacer dicho estudio, y ya con los resultados se pudo observar que lo de Akane era serio, tenía un traumatismo que la mantenía en un sueño profundo.
Regresaron a la chica donde estaba antes, en esa habitación asquerosamente lujosa. La señora recibió nuevamente a la chica.
-¿Qué le pasa a esta chica? –pregunto con mucha preocupación.
-Es serio, ella en estos momentos se encuentra en coma, debo decir que es muy fuerte, una persona en su estado ya no estaría entre los vivos –acomodo sus lentes y tomo un poco de aire –lo que queda es esperar su recuperación y las posibles consecuencias.
-¿Consecuencias? No me diga que ella sufrirá… ella es tan joven –suspiro al verla tan tranquila, en la ignorancia de lo que le depararía el destino.
-Ella podría no recordar personas, tener paralizadas partes del cuerpo o incluso no podría hablar –guardo sus cosas en el maletín –los golpes en la cabeza suelen ser muy graves y tener repercusiones, cuide mucho de esta chica.
La mujer asintió con la cabeza y se sentó al lado de la peli azul –No te preocupes mi niña, yo te cuidare –tomo suevamente la mano de la chica y ahí se quedó con ella.
-Por cierto… ¿ella no es de aquí verdad? –pronuncio el doctor desde la puerta.
-No, ella es de Japón.
-Sería bueno que alguien conocido estuviera con ella para cuando despierte, eso le ayudaría en su recuperación –terminando de hablar salió de la habitación.
La anciana se quedó sopesando la idea. Pero P-chan acababa de escucharlo todo, la culpa inundo su corazón, su preciada Akane estaba realmente grave y todo era culpa de él, al menos eso creía, lo peor parecía apuntar que no estaban en Japón, con su maldito sentido de orientación ¿como obtendría ayuda y como él juntaría el valor de dejar a su amiga e ir en busca de alguien?
Una decisión bastante peligrosa, los riesgos inundaban toda su mente…
Cuando la chica de la espátula iba a partir en búsqueda de su fiel amigo, unos tipos lograron interceptarla.
-¿Qué hacías espiando? –dijo un hombre que no dejaba de mirarla.
-Es demasiado tonta como para venir sola –agrego otro tipo.
-Yo no estaba espiando a nadie, solo pasaba por aquí –respondio temerosa Ukyo.
-¡Vamos! No vas a creer que somos tan estúpidos –comento un tercero que se unía a la escena.
-No sé si alcances a saberlo, pero esta calle es privada y no debes estar aquí –dijo un cuarto tipo que apareció por la espalda de Ukyo.
Ella se encontraba bastante nerviosa, definitivamente la situación no estaba como para enfrentarlos, ella se encontraba aun con vendajes en las costillas y la rodilla no la estaba ayudando.
-Me perdí, pero enseguida me iré –comenzó a caminar rápido.
Un tipo se le interpuso –No iras a ningún lado.
Ella retrocedió un poco, pero ya sabía que no habría otra manera de salir de la situación, debía pelear y lo haría con el único objetivo de vengarse por lo ocurrido a su preciado restaurante y también para ayudar a su mejor amigo.
Cerró los ojos y lentamente tomo uno de sus explosivos de harina y justo cuando los sintió acercarse a ella lo lanzo y dio un salto hacia atrás, sacando su enorme espátula, estaba lista para iniciar la contienda.
-Esto será interesante –agrego un sujeto que se tronaba las manos.
Uno de los cuatro sujetos comenzó a lanzar patadas impactando con gran fuerza en la espátula, Ukyo bloqueaba cada ataque con su arma, pero a medida que avanzaba el tiempo, se incorporaban los otros tres sujetos. Ella con mucho esfuerzo esquivaba las ocho piernas que la atacaban indiscriminadamente. Rápidamente busco sus mini espátulas y las lanzo en contra de un tipo, dejándolo inconsciente, ahora solo faltaban tres.
Era momento de sacar su dotes de artista marcial y entonces dio unos giros hacia atrás y lanzo otras espátulas pequeñas que impactaron en otro sujeto, las cosas no estaban saliendo tan mal. Tomo con mucha fuerza su gran espátula y comenzó a contraatacar con ella.
Esa pelea estaba tornándose muy fácil, pero lo peor que puede hacer un artista marcial es confiarse, para su mala fortuna fue algo que hizo la pequeña cocinera de okonomiyakis. Tras estar ganando ella aflojo un poco el ritmo y uno de los atacantes descubrió una abertura y logro golpearla en el abdomen, lo cual la desestabilizo por completo, ella cayó al suelo y comenzó a gritar de dolor, sus costillas aun no estaban sanadas.
Con sus brazos rodeaba su vientre, tratando de soportar el inmenso dolor que sentía, pero uno de los malos la sujetó por el cabello haciendo que su rostro mirase esos diabólicos ojos.
-Fuiste difícil, incapacitaste a dos de mis hombres –la miro sonriendo malévolamente –pero ahora te toca a ti.
El inmenso dolor que la envolvía le impidió articular palabra alguna, ella se quedó muda, debía ser fuerte pero estaba agotada y en esos momentos solo logro pensar en Konatsu, deseaba que el viniese a salvarla.
-¿Qué vamos a hacer con ella? –pregunto el otro tipo que se sobaba los golpes que le dio Ukyo.
-Deshacernos de ella –miro a su acompañante y entonces golpeo a la cocinera dejándola inconsciente.
-¿Estás loco? Esto lo hicimos por órdenes tuyas, el jefe no sabe nada de esto, nos matara si sabe que no seguimos sus órdenes.
Uno de los tipos saco una enorme manta y la extendió en el piso –No está muerta, solo llevémosla lejos de aquí.
Su amigo asintió con la cabeza y comenzaron a envolver a Ukyo con esa manta, la subieron a la cajuela y condujeron hasta las afueras de Nerima, siguieron conduciendo hasta llegar a una nueva cuidad, después de eso se estacionaron junto a un puente, bajaron a la chica y la colocaron debajo de aquel puente. Secretamente no deseaban matarla, pero si su jefe se enteraba que había una chismosa, daría la orden de eliminarla, así que ellos consideraron que le hacían un gran favor.
Aquel pato ciego seguía sobrevolando las montañas, solo lograba ver árboles y más arboles… bostezaba de cansancio pues no había podido dormir con su amada esposa. Cuando se disponía a regresar alcanzo a ver un gran desastre, muchas arboles caídos, bastante lodo y un sin número de destrucción. Bajo para observar con mayor detenimiento y las cosas parecían peores.
Por donde quiera que mirara había rocas sueltas, mucho lodo y la lluvia no facilitaba la vista, camino un poco más y observo una cabaña destruida pero entre los escombros encontró la pañoleta del chico de los colmillos. No lo pensó más y salió en búsqueda de Ranma.
Mientras tanto nuestro chico de ojos azules esperaba impaciente que Konatsu dejara de pensarlo tanto y solo dijo hacia donde creía que Akane y Ryoga habían partido.
-¡¿Todavía no?! –expreso Ranma con desesperación.
Konatsu abrió lentamente sus ojos y vio ante él los enormes ojos azules de Ranma que lo miraban fijamente –Lo siento, pero la lluvia no ayuda mucho a esto –comenzó a observar a su alrededor y le pareció reconocer una calle.
-Creo que es por aquí Ranma –comento señalando dicha calle.
Ranma empezó a caminar por esa calle, a él también le parecía familiar y después de unos segundos entendió que estaba yendo en dirección de la universidad de Akane.
-¿Estás seguro de este lugar? –pregunto molesto el chico de la trenza.
-Debo decir que mientras venia hacia acá, me pareció ver a Ryoga, él estaba llegando por esta dirección –sonrió apenado por no temer más información que darle.
Ranma lo miro de reojo, dio un largo suspiro y prosiguió caminando… bajo la lluvia las cosas eran más tristes, el recuerdo de ese toque angelical que ella le dio esa noche, hacia que su corazón latiera más rápido hasta el grado de quererse salir de su pecho.
Paso observando la universidad y un recuerdo invadió su mente, el recuerdo de ella saliendo de esta institución, sonriendo con gran alegría… lo que lo saco de ese recuerdo fue el amigo de Akane, estaba ahí sentando junto a otros chicos. Ranma no lo pensó mucho y se acercó a ese tipo.
-¡Hey! –dijo al no acordarse del nombre del chico.
El joven rubio de ojos azules volteo por curiosidad y sonrió al ver a la pequeña pelirroja acercándose -¿Ranma Saotome? –el chico se levantó y se colocó frente a él.
-¡Si, ese mismo! –Lo miro hacia arriba ya que ese chico era alto –Necesito saber si, has visto a Akane…
-¡Claro! El viernes, aunque es un poco raro que no haya asistido el día de hoy ¿Huyo de ti? –pregunto mirándolo muy serio.
-¡Imbécil, ella nunca huiría de mí! –la mirada de Ranma cambio y se lleno de furia.
-Tu no lo podrías saber, aun así la respuesta te golpeara en la cara –Rio con un poco de maldad y se agacho a la altura de la pelirroja.
-¡Ya lo sabía, Tu solo eras una maldita Mascara! –la pelirroja estaba dispuesta a golpearlo y le dio tremenda patada en la cara que desestabilizo al chico y cayó al suelo.
-¡Un maldito afeminado como tú nunca merecería estar al lado de la hermosa Akane! –grito Hikaru con gran furia y con la mano limpiaba un poco de sangre que salía de su boca.
-Ranma, deberías calmarte, ahora debemos enfocarnos en otras cosas –replico Konatsu, aunque también sentía ganas de golpear a ese tipo.
-¡Soy más hombre de lo que tú algún dia podrías soñar llegar a ser Idiota! –Ranma mostraba aún más enojo que antes, definitivamente ese no era su día y estaba dispuesto a desquitarse con ese tarado.
-¡No me hagas reír imbécil! –Hikaru comenzó a levantarse –Si yo quisiera en este mismo instante te golpearía, pero eres una maldita mujer pelirroja y yo quedaría mal ante todos –comenzó a retroceder con una sonrisa malvada.
-Agua caliente –le dijo muy molesto a Konatsu que solo intentaba alejarlo de esa situación.
-Ranma, recuerda que estamos buscando a Akane, en su momento tendrás la oportunidad de darle su merecido a este idiota –Konatsu tomo del brazo a Ranma e intento jalarlo.
-¡Así es mujercita, vete con tu amiguita! –grito Hikaru desde una distancia bastante prudente.
Lo peor pronunciado para dos chicos en su plenitud, Ranma no lo dudo más y se lanzó en contra del chico y comenzó a dar golpe tras golpe que Hikaru se encargaba de esquivar. Lo que le debió haber sorprendido fue la patada certera que acertó Konatsu en la espalda del rubio.
-¡Si sabes lo que te conviene, déjanos en paz! –exclamo muy molesto el chico ninja.
Pero Ranma no dejo de atacarlo… incluso cuando la lluvia ya se había detenido el seguía golpeándolo. Hasta que del cielo cayo en la cara de Hikaru un pato bastante cegatón.
-¡MOUSSE! –dijo muy sorprendido y lo tomo por el cuello para salir corriendo a los baños que estaban cerca de ahí.
El pobre pato seguía muy confundido y graznando a todo volumen… Ranma lo miro y se dio cuenta que este traía en su hocico la pañoleta de Ryoga.
El chico de la trenza no lo pensó más y le vertió un poco de agua caliente, dejando también para él.
-¡Dímelo, donde encontraste esto! –agarraba con gran fuerza la pañoleta del desorientado cerdo.
-¡Muy lejos!... más allá de las montañas –dijo muy agotado el joven pato.
-¡¿Los viste?! –Ranma ya en su forma masculina tomo por las solapa de la ropa a Mousse y lo acerco a su cara.
-¡Ranma, debes tranquilizarte! –Konatsu hizo que el oji azul soltara a Mousse.
-No Ranma, lo que vi ahí fue un gran desastre, escombros de una cabaña y mucha tierra suelta, algo malo paso ahí… no encontré ningún rastro de ellos salvo esa pañoleta –el chico de lentes termino de vestirse.
¿Algo malo? Su corazón comenzó a presentir lo peor, esa persona de las cartas estaba tratando de hacerlos pagar por todo. La impotencia de no haber protegido a su esposa lo inundó completamente. Los tres chicos partieron con una velocidad verdaderamente impresionante, después unos minutos llegaron al lugar.
Efectivamente ese sitio estaba hecho pedazos, Ranma emprendió a inspeccionar cada escombro de esa cabaña, todavía estaba un té en el marco de una de las ventanas que se mantenía en pie. Se acercó lentamente… El té aún estaba a la mitad, tenía un color un poco raro, se le ocurrió sorberlo, lo cual confirmo la presencia de su peli azul, ese té poseía su esencia.
Negó con la cabeza, no quería pensar lo peor, una de entre tantas cosas en su mente era la traición de Akane al irse con Ryoga.
-La destrucción sigue montaña arriba –Explico Konatsu que sacaba de sus pensamientos al oji azul.
-¿EH? –no había prestado atención a las palabras del ninja.
-¿Estás seguro que Akane estuvo aquí? –se acercó preocupado, Ranma sostenía un vaso y la mano le temblaba.
-Sí, este té… lo preparo ella –estiro la mano y le mostro a Konatsu.
-Entonces deberías acompañarnos… subiendo la montaña hay desastre pero eso se acaba cuesta abajo, se nota que la tierra se soltó por la lluvia y encontramos otra cosa –le hizo una seña con la mano para que lo acompañase.
Los dos chicos comenzaron a subir –Mousse estaba del otro lado –agrego Konatsu.
Ranma asintió, las fuerzas lo estaban abandonando, desde el pequeño encuentro que tuvo con el amigo de Akane, se quedó pensando, el corazón estaba herido pues su hombría aún no estaba presente de todo en él.
Llegaron a encontrarse con Mousse cuesta abajo, ahí entre la tierra lodosa estaba la sombrilla de Ryoga, destruida por las piedras, también estaba su ropa… Ranma camino más adelante, sus compañeros creyeron que debían dejarlo solo y que sopesara la idea, aunque aún no era muy claro lo que había pasado.
El oji azul siguió caminando con cierta lentitud esperando lo peor, tal vez encontraría la ropa de Akane mientras se preguntaba ¿en verdad me abandonaste mi amor? todavía con el vaso de té en la mano, cuando estaba ya muy cerca de la base de la montaña una enorme roca le llamo la atención, ahí estaba una gran cantidad de sangre, el corazón comenzó a querersele salir del pecho, mil agujas se insertaban en su pecho causándole un gran dolor e impidiéndole respirar con regularidad
Cuando estuvo mucho más cerca encontró un pequeño zapato…lo cual erizo cada poro de su piel, ¡Era de Akane!, definitivamente algo malo había pasado… la impresión del hallazgo lo hizo perder el equilibrio y golpeo la espalda con un frondoso árbol, cerró los ojos para pensar con más claridad y ahí intentó a recordar…
*Flash back*
Ambos estaban en la cama, el seguía sujetando a su amada por la cintura mientras besaba su espalda, ella acariciaba suavemente el dorso de su mano, lo cual lo arrullo y sus ojos se cerraban suavemente mientras olía el delicado aroma del cabello de su hermosa mujer,por primera vez en su vida se sintió totalmente completo percibió como Akane se volteaba hacia él y murmuraba unas palabras.
-Ranma… no quiero que dudes de mi amor por ti –decía en un tono muy suave. El chico de la trenza solo asintió con la cabeza y beso tiernamente los labios de su peli azul mientras el sueño vencía a nuestro artista marcial.
Después de eso pasaron horas hasta que sintió como el cuerpo de su mujer se levantaba de la cama, Ranma inconscientemente jalo su mano para que no se apartara de él, Akane se acercó lentamente al oído de su esposo.
-Ahora vuelvo mi gatito… parece que Ryoga está allá abajo y lo hare pasar –susurro con un tono muy dulce la palabra gatito y le dio un pequeño beso en las mejillas.
Entonces Ranma le soltó el brazo y siguió durmiendo. Hasta que cuando intento buscarla nuevamente no la encontró en la cama.
*Fin del Flash back*
El recuerdo de esa noche fue como una revelación para él, regresaron sus fuerzas pues ya sabía que su hermosa esposa no lo abandonaría y tampoco debía fallarle al dudar de ella. Regreso con sus amigos y pronuncio muy decidido.
-Debemos ponernos en marcha, averiguar quién está detrás de esto es nuestra prioridad.
-Quizá la misma persona que incendio el Ucchans –complemento Konatsu.
Ambos chicos voltearon a ver al ninja cuando pronuncio esto.
-¿Dónde está Ukyo? –pregunto Ranma aún más preocupado.
-Ella está bien, se encuentra en tu casa –se olvidó de informar de la situación con Ukyo.
-Bueno, quizá debamos regresar a buscar a Shampoo –comento Mousse con preocupación por su mujer. Y ambos asintieron con la cabeza, pero Ranma se encontraba bastante desesperado por encontrar a Akane, que les propuso verlos en Nerima, el iría rápidamente a ver a Nabiki.
En la mansión de Sebastián Torres.
Kodachi estaba en su habitación, ella se creía demasiado inteligente al lograr que su hermano mayor creyera todo lo que había dicho y eso que aún le faltaba lo mejor. Un guardia llamo a la puerta.
-Adelante –dijo muy fría.
-Una chica la está buscando mi señora, dice ser su…
-¡La estaba esperando! Deja pasar a mi cómplice.
EL joven se retiró y a unos minutos una chica de larga cabellera hizo aparición.
-¡Que alegría que te hayas unido a mí, Pequeña amazona! Y no te preocupes que solo estamos tu y yo–dijo con mucha hipocresía.
-Yo servirte solo por que tu prometer a Ranma para mi –replico la pequeña Shampoo.
Continuara…
¿Esperaban ese final en el capítulo?
Yo la verdad no, deseaba que Shampoo fuera buena, pero pensé en agregarle más drama al final jajaja. ¿Les gusto?
A los fans de la amazona, no se preocupen ya se verá revelada la verdad en el siguiente capítulo.
Disculpen la tardanza pero estaba ocupada haciendo mucha tarea y apenas tuve la oportunidad de terminar el capítulo.
MUCHAS GRACIAS ANGEL AGUIRRE eres el mejor amigo y beta del mundo mundial :D
También gracias al Ranma Banished Group :D
Y a todos ustedes que leen mi fic.
AHORA A ESCRIBIR EL CAPITULO 4 DE "INTENSO AMOR" que tambien va a estar muy bueno jejeje.
