Los domingos a las diez de la noche, dos horas antes de que la semana vuelva a dar inicio, Natsuki siempre se sumerge bajo las mantas de su cama, con su manga favorito "Parfait Girls" entre las manos, lista para leer un capítulo. Tarda más o menos media hora en terminar un episodio, y en el momento que cierra el libro para guardarlo en la mochila recuerda algo.
—(Ahora que pienso, le dije a MC que mañana le dejaría este tomo... Debería terminarlo para no causarle problemas.)—piensa.—(Bueno, en ese caso leeré también el siguiente. Es el último del volumen, así que no pasa nada.).
Vuelve a abrir el manga y retoma la lectura desde el punto en el que se quedó. Al principio se siente feliz porque el personaje protagonista de las siguientes páginas es Minori, su chica favorita, pero no tarda en sonrojarse al ver de qué trata el capítulo.
—Alice-senpai es amable, bella, simpática e inteligente... ¡Ella es como la mujer perfecta! Antes de que me diera cuenta, mi corazón latía como loco cada vez que estaba con ella.
—(¿Q-q-qué es esto?)—Natsuki se siente sofocada repentinamente, por lo que se saca la frazada de encima.—(No me digas que el autor... Se ha atrevido a meter un romance entre dos personajes principales... En un manga donde solo hay chicas.).
—Minori-chan, deja que te ayude con esto.
—(Uwaah, senpai está muy cerca! ¡No puedo, no puedo!)
—¿Ara ara? ¿Minori-chan, estás bien? De repente te has sonrojado mucho. ¿Tienes fiebre?
—(No sé porqué todo esto me suena a que ya ha pasado antes...)—reflexiona la pequeña chica a la vez que lee el capítulo. Entonces cae en algo. En una persona. Sayori. Y se pone roja.—(Oh, no... No, no, no, no, no. Que mis reacciones coincidan con Minori-chan no significa que mis sentimientos sean de amor ¿verdad? Yo no quiero a Sayori...)—al darse cuenta de lo que acaba de pensar, niega con la cabeza.—(Es imposible. Ella es demasiado torpe, cabeza hueca y escandalosa como para que me guste... A-aunque siempre es muy amable conmigo... ¡P-pero no! ¡Ella es una chica! ¡¿En qué estoy pensando?!)—se da dos palmaditas en la cara, escandalizada por sus propios pensamientos.—(¡A mí me gustan los chicos, no Sayori! ¡Claro que sí! Claro que... Sí...)
Divaga durante algunos segundos, mientras la temperatura de su rostro va disminuyendo.
—(¿Yo besaría a Sayori?)—se pregunta, con seriedad.—(No, no creo. Debo estar confundiendo las cosas. Quizás ella solo me cae muy bien. Es de las pocas personas que me trata bien... Así que debe ser eso. Mi cabeza debe haberse hecho un lío.)—finalmente llega a una conclusión la cuál hace que no se sienta avergonzada. Sin embargo, algo se siente mal dentro de ella.—(Debería irme a dormir. Tengo sueño.).
