DESDE ANTES DE NACER…
Los personajes mencionados en esta historia no me pertenecen, son de la maravillosa Rumiko Takahahsi.
Capítulo 25… Tú tienes lo mejor de mí.
—Diálogos –
«Pensamientos»
Pues estoy intentando organizar mis ideas y pensamientos, me está costando un poco adaptarme a la situación que estoy enfrentando, no se los había comentado, pero no había actualizado porque mi mamá falleció. Es una situación muy difícil para mí, pero poco a poco he aprendido a vivir con mi realidad. No quiero abandonarlos. Espero que todo salga bien en este capítulo. Y Todo a partir de ahora, será dedicado a mi mama.
A lo mejor habrá otra muerte…
Y un fragmento de una canción. Best of me -BTS
"Tú tienes lo mejor de mí, no importa si es un sueño o la realidad mientras estés a mi lado Gracias."
«La vida tiene su propio ritmo, nunca se detiene a darte un respiro, a darte tiempo de adaptarte a las nuevas situaciones de la vida, no podía ver, mucho menos recordar, pero ese toque, esos labios me hicieron sentir lo que mi cuerpo deseaba tanto, un poco de seguridad.»
Akane se encontraba aferrada al cuerpo de Ranma, su mente se tornaba confusa y sin ganas de resistir a caer en un sueño profundo. De pronto Ranma sintió como el cuerpo de Akane perdía fuerza y se soltaba de él, como si ella estuviese desmayada.
—Akane… ¿Akane? — pronunció en un tono muy preocupado, mientras se detenía para analizar el estado de su joven esposa.
Pero en cuanto pudo sentarla con mucho cuidado sobre un pequeño mueble que se encontró en ese lugar, la observo muy pálida, algo no estaba bien con ella. Y aún faltaban tantas cosas por descubrir, esa pérdida de memoria, que sus ojos hayan disipado la luz. Aunque no tuvo mucho tiempo de detenerse, pues desde el fondo del pasillo donde encontró a su esposa venia corriendo Nabiki Tendo, detrás de ella se escuchó un estruendo horrible, hizo erizar la piel del joven de cabello azabache.
— ¡Tienes que salir de aquí con Akane! —gritó Nabiki con mucha desesperación.
Ranma notó la cara de preocupación que tenía su cuñada — ¿Qué es lo que pasa?
— ¡Kodashi se ha vuelto loca! —su voz sonaba con más desesperación.
—Tú también corres peligro —Ranma miro con ternura a Akane y tomo una decisión —Llévala hacia afuera, yo me haré cargo de esto y no te preocupes, te encontraras con más ayuda.
La mediana de las Tendo tomo a su pequeña hermana y comenzó a caminar —Espero que sepas que esto es una locura Ranma, debes de regresar al lado de Akane.
—Por el momento solo deseo su bienestar, yo la metí en muchos problemas y es justo que la libere, ella no me recuerda… así que no creo que exista algún problema.
—Pero en algún momento lo hará y te odiara por no estar a su lado –explico Nabiki y se fue caminando con un poco de dificultad por llevar en brazos a Akane.
El gran Ranma Saotome se quedó observando cómo se alejaba aquella silueta, la mujer que amaba. Recordando que cuando ella pronunciaba esas palabras "Te amo", su corazón latía con más fuerza. Por honor haría que ella quedará libre de lo que hacían sus "otras prometidas" como Akane solía decirle, ese alto que el debió poner hace mucho tiempo. Dio un largo suspiro y comenzó a caminar por ese largo pasillo.
Un enorme lugar, lleno de agonías y tristezas, esa era la descripción perfecta del sitio donde se encontraban Shampoo, Mousse, Ryoga, Konatsu y Ukyo. Las cosas no estaban para nada bien, Mousse no sabía cómo hacer reaccionar a su esposa, la pequeña amazona estaba con la mirada perdida y sin poder reaccionar, respiraba con mucha lentitud.
Poco a poco ellos lograron salir de la Mansión del colombiano, lo que los hacia ir lento, era obviamente el cuerpo de Ukyo, Konatsu atado e inconsciente y por supuesto la actitud de la amazona, Ryoga seguía con Ukyo en brazos, Mousse llevaba cargando a la amazona y ambos jalaban al ninja.
—A este paso no llegaremos muy lejos —recriminó Ryoga.
Mousse lo miro con cierta melancolía — ¿Qué podemos hacer? Ranma salió corriendo y no hemos visto a nadie más, aparte tengo un mal presentimiento.
— ¿Qué? ¿Acaso algo podría ser peor que esto? —Ryoga no podía soportarlo más y unas lágrimas comenzaron a salir, un nudo en su garganta empezó a formarse y entonces decidió ya no decir ni una palabra más pero se aferró al cuerpo de Ukyo.
Mousse se detuvo un momento para tomar aire y observó la cara de Shampoo, sus ojos miraban a la nada, su piel empalideció totalmente.
— ¡Esperen! —Gritó desde el fondo la mediana de las Tendo.
Ambos chicos voltearon a verla, en efecto era Nabiki Tendo con Akane en brazos, era ya un milagro que ella pudiese cargarla, la esperaron y entonces los tres se quedaron observándose detenidamente.
—Creo que esta situación no es favorable, estamos en desventaja —Pronunció Nabiki.
—Sí, estamos yendo a un paso muy lento y alguien podría atacarnos —respondió Mousse.
—Bueno, Ranma nos está ayudando con la loca de Kodachi, pero debemos darnos prisa y salir de aquí —Nabiki, observo más la situación y no encontraba alguna solución, o al menos que Konatsu despertara.
—Creo que debemos intentar despertar a Konatsu —dijo con un poco de inseguridad el chico pato.
— ¿Estas consiente que tratará nuevamente de atacar a Shampoo? No creo que sea una buena idea, algo más se nos ocurrirá —dijo muy seriamente el chico despistado.
—Creo que no estas entendiendo nada Ryoga —Nabiki lo miro con cierta molestia —No podemos darnos lujos, nuestras vidas corren peligro, debemos hacer que funcione.
Mousse respiró profundamente y colocó a Shampoo en el suelo, sentada y con la mirada perdida. Con mucha lentitud aflojo las cadenas que rodeaban el cuerpo de Konatsu, Ryoga dejo cuidadosamente el cuerpo de Ukyo y camino hacia donde estaba Konatsu.
Nabiki se sentó con Akane en brazos, se encontraba bastante agotada, pero no perdía de vista lo que ellos hacían.
Con un poco de agua fría y con cuidado de no mojarse, la vertieron sobre Kenza, el chico comenzó a respirar cada vez más agitado y despertó de golpe.
— ¡Ukyo! —fue el grito que emitió aquel joven.
Sin darse cuenta Nabiki ya estaba ahí junto a ellos —Escucha muy bien lo que voy a decirte —Se colocó justo enfrente de él lo miro amenazante —Estamos en una situación muy complicada, nuestras vidas corren peligro y no podemos cargar contigo.
El solo la miro confundido y comenzó a buscar desesperadamente a la amazona.
— ¡Detente idiota! —Nabiki tomo su cara y lo obligo a verla —Si quieres regresar con el cuerpo de Ukyo y darle el lugar que ella merece, debes guardar la calma o de otro modo tendremos que dejarla a ella y cargarte a ti inconsciente hasta Nerima.
Ryoga estaba a punto de protestar cuando Nabiki le cerró la boca con la mano.
—Pero todo es culpa de ella…
—Deja de lado eso, solo por esta ocasión, debemos regresar todos ¿Puedes entenderlo?
Aparto la mirada de ella y miro a Ukyo, su amada no merecía permanecer en este lugar, debía regresar con ella aun si eso implicara tragarse ese odio por unos días, regreso la mirada con Nabiki —Entiendo.
Los tres suspiraron de alivio y comenzaron nuevamente con la larga caminata por esa densa vegetación, Mousse traía en brazos a Shampoo, a ratos la llamaba pero ella seguía perdida, Ryoga cargaba a Akane, el verla en ese estado lo hacía sentir la persona más miserable del universo, Konatsu llevaba a Ukyo con mucho cuidado. Nabiki parecía dirigir al grupo de chicos desolados.
Era un pasillo largo, la respiración de Ranma era agitada pues no sabía con qué situación se enfrentaría, lo único que en su mente persistía era Akane, el mundo podría estarse desboronando pero ella debía estar a salvo para que el tuviese las ganas de salir victorioso y sobrevivir, casi al final del pasillo había una luz muy resplandeciente, cegaba los ojos de aquel chico, coloco la mano delante de su frente para poder ver mejor, en efecto en aquel lugar se encontraba Kodashi, susurraba muy rápidamente.
—Él tiene que ser mío… solo mío, no puede ser de nadie más, solo yo soy digna de ser llamada su esposa—.Repetía constantemente aquella chica trastornada mientras buscaba desesperada mente un pequeño aparato en su bolsa.
—Yo ya tengo una esposa —Respondió muy molesto.
La rosa negra volteo la mirada con gran ilusión de ver a su amado —Ranma mi amor eso será solo por corto tiempo. — y soltó su típica carcajada.
—De todas las chicas, la única que nunca tuvo un oportunidad fuiste tú, tu mirada no es sincera y el amor que dices tenerme no es auténtico— se acercó a ella lentamente.
Kodashi seguía buscando con una mano ese pequeño artefacto —De todas esas idiotas, yo soy la única de familia prestigiada, yo soy la única digna, mi amor es verdadero Ranma mi amor.
—Aunque Akane no existieses, nunca podría estar contigo —La actitud de Ranma era calmada, en esos momentos solo deseaba regresar con bien para estar con ella.
Ella lo encontró, acaricio maliciosamente ese pequeño aparato que aún no sacaba de su bolso —Eso es algo que aún puedo cumplir, ella no existirá en el lugar a donde iremos, Ranma mi amor estaremos juntos por siempre.
Ella se incorporó y por un momento pensó en su hermano, nunca le dijo que en verdad lo amaba y estaba agradecida por tenerlo, cerró los ojos por un segundo y pensó en sus padres, en un recuerdo de cuando eran niños y jugaban, eran felices. —Ranma mi amor —suspiro y lo miro con cierta locura.
Ranma sintió un escalofrió recorrer por todo su cuerpo —Solo quiero ayudarte, necesitas regresar al hospital, ellos te atenderán como es debido.
—Tuve piedad con Akane, le hable a su amigo Hiraku Tanimoto, el prometió amarla, no soy tan mala Ranma mi amor. Pero todo ha salido mal y no queda más remedio, al único lugar que debo regresar es a tu lado. —Saco el activador y lo miro por unos segundos —En la muerte me acompañas por toda la eternidad —volvió a reír con bastante intensidad.
Ranma miro alrededor con desesperación, no había nadie más y se preguntó qué es lo que haría Kodashi, dio un paso atrás y se preparó para lo que pudiese pasar.
—Si quieres volver con ella debes alcanzarme y quitarme esto de la mano —La bomba que ella había puesto estaba a unos cuantos metros, debía hacer que Ranma la siguiera y ella no se dejaría atrapar hasta que estuvieran en esa zona, para poder activarla e iluminar el cielo con su loco amor por Ranma. Y comenzó a correr.
¿Qué es lo que pretendía? Ranma no lograba entender por completo la mente de Kodashi, pero tenía en claro que volvería a ver a Akane y comenzó a correr.
Su mente solo estaba en un sitio, su corazón solo latía por una persona y entonces comenzó a recordar:
«Cuando descubrí lo bella que eras no quise admitir nada, solo mire sonrojado aquel cuerpo desnudo, te insulte e hice cosas que podrían haber justificado tu actitud hacia mí, pero déjame decirte, solo tu sacas lo mejor de mí, debo admitir que no importa que apariencia tengas, cabello largo o corto, caderas anchas o simplemente escuálida, eres perfecta para mí, aunque no fuimos honestos con nosotros mismo desde el inicio, siempre me apoyaste y yo nunca dudaría de ir en tu rescate. El aprender a patinar, el truco de las castañas, el dragón volador, huracán del tigre, así como mejorar en todo fue por ser fuerte, tan fuerte como para poder protegerte y proteger un posible futuro contigo. Pero siempre suelo arruinar las cosas, incluso nuestro matrimonio pero la verdad es que hubiese preferido que las cosas entre nosotros se dieran con el tiempo, con espontaneidad, pero pensándolo mejor yo soy un idiota y posiblemente hubieses escogido a otra persona, darme cuenta que te amaba fue en esa terrible noche que nos fuimos de tu casa, no paraba de extrañarte, de pensarte y amarte y tenía muy en claro que debía recuperarte, por eso cuando por fin accediste, fui muy feliz y cuando admitiste amarme, mi alma se elevó al cielo. Y aunque no lo sepas tú tienes lo mejor de mí. »
Tantas cosas pasaron por su mente mientras corría detrás de aquella desquiciada chica que deseo no haber conocido nunca, pero estaba decidido a alcanzarla así que corrió lo más veloz que podía y alcanzo a tomarla de las dos manos y las apretó con gran fuerza.
—Causaste mucho daño ¿Qué le hiciste a Shampoo? ¡Responde!
Kodashi sabía que él la alcanzaría pero le faltaban solo unos metros para llegar y Ranma la apretaba con tanta fuerza que no podía mover las manos, pensó y pensó pero no sabía que hacer —Es un hechizo conocido por ti, aunque ya debía haber salido de él, la persona que la hechizo está muerta.
— ¿Muerta? Pero Shampoo parecía estar perdida, ¡Dime lo que hiciste!
Kodashi intentaba jalarlo hacia el lugar, pero Ranma ponía bastante resistencia a moverse un solo centímetro más —Si, ese imbécil está muerto, quizá el tiempo de su muerte coincidió con la muerte de Ukyo y tuvo conciencia de lo que hizo y ahora está loca, es un suposición bastante buena —soltó una carcajada e intento mover los dedos.
Ranma se quedó pensando unos momentos, parecía tener sentido lo que ella decía, pero ¿qué hechizo era? — ¡Dime exactamente qué fue lo que le hiciste!
—Tú lo sabes, lo has visto antes, no pensé que la amazona fuese tan estúpida como para caer dos veces en el mismo hechizo, en la batalla que tuviste con Zaffron. —comienza a reír.
Ranma comienza a pensar en cómo pudieron conseguir un huevo así, se supone que eso era imposible, por estar pensando y molesto por esa situación, quizá descuido el agarre que tenía en las manos de Kodashi.
—Ranma mi amor.— Lo cual ella aprovecho, sabía que quizá no sería una muerte instantánea pues no había logrado llevarlo hasta el lugar previsto, pero si los dejaría tan mal heridos que morirían, entonces apretó el pequeño botón rojo del detonador.
El cielo se ilumina con un color amarillo y anaranjado
Para la fortuna de ellos, ya se encontraban bastante lejos de la detonación, para la desgracia de Ranma ellos se encontraban lo bastante lejos como para auxiliarlo. Cuando el cielo tuvo un destello color naranja, todos miraron sorprendidos, desean que su gran amigo Ranma estuviese bien y regresara a su lado, incluso Akane comenzó a moverse de una manera extraña.
—No, no, nooo —decía Akane mientras parecía tener una pesadilla.
Ryoga al verla tan inquieta solo la abrazo con mucho cariño —Tranquila Akane, él volverá a tu lado.
Nabiki miro a su hermana y temió lo peor, su conexión con Ranma era tan fuerte que ella podía percibir que algo no estaba bien, miro a sus demás compañeros de viaje y suspiro lentamente para después pronunciar —Creo que debo regresar y asegurarme que nada malo haya pasado.
—De todos nosotros creo que tú eres la menos indicada para regresar —le contesto Ryoga de manera cortante.
—Bueno, es que no tienes habilidades para la pelea si llegas encontrar una dificultad —complemento Mousse un poco preocupado.
— ¿No confías en Ranma? Sabes que clase se hombre es, no dudes —Dijo Konatsu con un aire de nostalgia, su mirada no se despegaba del bello rostro de Ukyo.
Nabiki no dijo más pero regreso la mirada hacia atrás y pensó "Akane te odiara por esto, idiota" y siguió caminando, aun les faltaba mucho por recorrer, cuando llegaron a un lugar llano se encontraron con algo bastante raro, ahí se encontraba un avión.
Del cual salió aquel anciano que le era fiel a aquel colombiano —Me alegro encontrarlos, mi último deber para mi señor es llevarlos de vuelta a Nerima—termino la frase haciendo una reverencia.
—Cree que después de todo esto, nosotros confiaremos y nos subiremos a ese maldito avión—respondió Mousse.
—No necesito su confianza, el sr. Torres me dio órdenes muy específicas.
— ¿Y dónde está el? ¿Cómo no saber que no es una trampa? —cuestiono Ryoga
—El sr. Torres ha fallecido por las manos de la rosa negra, eso se entiende por un plan fracasado.
Nabiki se acercó lentamente al anciano —Sabes de nuestra enorme necesidad de volver y atender a nuestras amigas, escúchame muy bien, no se te ocurra pensar en tendernos una trampa porque no durarías un segundo contra ellos tres.
Los tres chicos miraron con gran consternación a la mediana de las Tendo. Ella regreso con ellos —Es la mejor oportunidad que tenemos para hacer lo imposible posible, ¿Lo entiendo?
Cruzaron miradas y asintieron con gran resignación, debían regresar y hacerlo. Sin más objeción subieron al avión de aquel colombiano que alguna vez intento involucrarse en sus vidas.
«Es como estar cayendo, cayendo, cayendo, no hay algo que me detenga, mi cabeza duele, mis brazos y piernas no responden, logro abrir los ojos y todo esta borroso, parece que estoy boca abajo y algo extremadamente pesado me impidiera levantarme, ni siquiera puedo mover la cabeza, a lo lejos escucho un quejido, debe ser Kodashi, la muy idiota debe estar completamente loca, mi visión comienza a regresar pero de color rojo, debo estar sangrando, comienzo a cerrar lentamente los ojos… quisiera salir corriendo y ver esos ojos enormes color chocolate. Debo yo también estar loco porque comienzo a ver una silueta acercarse a mí ¿Pero cómo es posible? Tengo los ojos cerrados… En un vestido blanco un poco holgado esa figura se acerca lentamente y se coloca a mi lado, es ella… Akane. »
—No pienses en nada, no digas ni una sola palabra, solo dame una sonrisa —y ella sonríe tan bellamente.
«Todavía sigo sin creerlo, todo esto parece un sueño ¿Es verdad? Eres tan hermosa que tengo miedo. Pero sé que es falso. »
— ¿Te quedarías a mi lado? ¿Me lo prometes? Temo que si suelto tu mano volaras lejos, desaparecerás…y te perderé… tengo miedo.
El ambiente que rodeaba esa situación era diferente, por un segundo el joven Hibiki sintió un escalofrió recorrer todo su cuerpo, sabía que él no era miedoso pero ya con todo lo que había acontecido no sabía ya que creer. Miró a su alrededor y todo parecía tranquilo, Nabiki seguía muy de cerca al anciano, Mousse intentaba hacer que Shampoo saliera de ese trance en que cual parecía estar, Konatsu no se separaba ni un milímetro del cuerpo de Ukyo y aquel joven despistado llevo su mirada a la menor de las Tendo; ella estaba muy pálida, se acercó lentamente para poder ver si se encontraba bien.
—No me cansaré de pedirte perdón por no poder ayudarte—pronunció con cierta melancolía, mientras tomaba la mano de Akane, algo no andaba bien.
— ¡Nabiki tienes que venir! —grito desesperado.
La mediana de las Tendo no tardo ni un segundo en estar al lado de él observando a su hermana.
— ¿Qué paso? No me asustes así idiota—Cuando ella lo miró, del joven no dejaban de emanar lágrimas.
—Ella, no, no… no tiene pulso —Dijo con un tono muy asustado y desesperado.
Nabiki tomó la mano de Akane con gran desesperación, en efecto, no lograba encontrar el pulso de su pequeña hermana, no sabía que es lo que había pasado, pero Akane estaba muriendo ante sus ojos…
— ¡¿Alguien de ustedes sabe primeros auxilios?! —entono con impotencia.
¿Continuara?…
Quizá es poco, pero ya quería actualizar esta hermosa historia que está llegando a su final, el próximo capítulo será el final. Sé que quedaron muchas dudas, pero en el siguiente capítulo todo será aclarado, será largo y emotivo, pero deberán esperar un poco, les agradezco mucho por esperar, y me inspire con unas canciones de BTS jeje.
