Los personajes de Hetalia no son de mi propiedad.
Palabras: 384
2p AsaKiku: Inglaterra (Oliver Kirkland) y Japón (Kuro Honda)
Drabble 2:Mimos
Mimar es tratar a alguien con mucho cariño y delicadeza…
El suelo gris estaba cubierto de un caótico rojo carmesí, las paredes del callejón salpicadas con manchas del mismo color deslavándose poco a poco, lucían grotescas y toscas. Simulando el cuarto de una mimada niña pequeña que en una rabieta había decidido abrir por la mitad a su peluche favorito con las pinzas de mamá; había cuerpos inertes, con rostros deformados en muecas de terror manteniendo los ojos abiertos y las bocas con fresca espuma blanca cual nieve desbordándose por los agrietados labios, recargados en las paredes monocromas del callejón.
Oliver dándole vueltas a su cuchillo favorito se agacho junto a uno de los cuerpos y sin perder su resplandeciente sonrisa abrió el pecho de este salpicando aquel espeso líquido en sus tersas manos. Se levantó y comenzó a pintar en el suelo ocupando la sangre como pintura multicolor, se divertía más de lo permitido arrastrando el dorso de su mano haciendo contacto con la fría, rasposa y sucia superficie en movimientos fluidos y elegantes.
De vez en cuando volvía a dirigirse hacia uno de los cuerpos repitiendo el proceso, soltando carcajadas de cuando en cuando y… finalmente estaba hecho.
Se podía leer "I LOVE U" en rojo.
La escena, finalmente completada, parecía surrealista jugando con la delgada línea entre la cordura y lo inhumanamente retorcido; el rubio cobradizo sonreía con todo el rostro, las manos entrelazadas escondiéndose detrás de su torso mientras se balanceaba de un lado a otro en sus grandes y redondos ojos se podía apreciar mezclada con la locura un aprecio y devoción sólido.
Por el otro lado todo esto desde principio a fin había sido apreciado por un par de ojos vino. Oliver miraba expectante a un joven pelinegro de pulcro uniforme obscuro y gesto inmutable que se hallaba parado en una esquina.
Finalmente Kuro camino pacientemente hacia el inglés y en lugar de regañarlo, como usualmente sucedía, alzo una mano y acaricio –dio palmadas en- la cabeza de Oliver apreciando la extraña muestra de afecto que le había obsequiado.
De cualquier forma esos cadáveres que pronto se llenarían de moscas eran enemigos. Kuro prefería mil veces eso a flores así que su frio corazón se permitió mimar momentáneamente a Oliver.
Reviews son amor y de eso nos falta a todos.
