¡Clank! Una ¡Clank! Dos ¡Clank! tres estocadas seguidas. Jason bloquea con la gladius, ataca y luego trata de darle a la pierna de Alex. Pero el moreno es más rápido y se mueve a la izquierda.
Alex encuentra un punto débil. Trata de cortar ahí. Jason da una voltereta hacia atrás para evitar eso y poner distancia.
El Grace mayor se acercó corriendo y atacó, un corte en la mejilla, otro en la pierna, iba a dar otro en el abdomen pero Alex lo bloqueó con Kataigídes.
-no tan rápido - dijo Alex mientras, con Aktínes, de un rápido movimiento, estaba en el cuello de Jason, amenazando con cortar una vena.
Jason suspiro derrotado pero feliz - me rindo, ganaste crio. -sonrió, bajo su espada.
- No te hagas, no usaste todo tu potencial- bajo a Aktínes. - te lo dejo pasar esta vez, pero la próxima tienes que luchar con todo contra mi ¿Entendiste? - Alex sonaba muy serio. Jason Asintió con la cabeza, sonrió.
A 10 pasos de donde ellos estaban, Thalía tosió.
- ¿Thalia? - dijo Jason sorprendido de volver a verla. Corrió hacia ella y la abrazó.
- hola Jason - dijo correspondiendo al abrazo.
Y es que desde ese pequeño encuentro en las montañas, Los hermanos no se volvieron a ver.
Alex viendo que estaba de más se dio cuenta que tenía dos opciones.
A- quedarse y "conocer" a su tía,
o
B- irse a algún lado. Decidió ir por la segunda.
Hades estaba sentado en un sillón pensando en su futuro hijo. El simplemente... No lo esperaba.
Ósea ¿Un hijo? ¡Es una excelente noticia! Estuvo tratando con Perséfone por millones y millones de años de tener uno.
Luego de estar varias horas en la misma posición sin moverse, le crujieron los huesos al levantarse.
Fue (por segunda vez en el día) al jardín de Perséfone.
Ella estaba tan hermosa, como el primer día que la vio.
- amor mío - dijo ella al ver a Hades. Sus ojos se iluminaron. Se acercó al dios de los muertos y le dio un beso en la mejilla.
- Perséfone ¿Cómo están? ¿Necesitan algo? - su esposa negó con la cabeza.
Se notaba su buen estado, habían crecido miles de flores a su alrededor. Margaritas, caléndulas, violetas, lirios, jazmines, pero sobre todo rosas rojas.
Su vestido estaba, literalmente, colorido a más no poder. Azules, violetas, rojos, verdes, amarillos, rosados, naranjas, y más colores brillaban en él.
Su aroma de jazmines se podía oler en todo el reino.
Y mientras Hades admiraba a su esposa como un idiota enamorado, un vórtice de energía violeta se abrió en medio del jardín. El dios se puso a la defensiva delante de su esposa. Mientras que esqueletos armados salían del Palacio.
Del portal sale Khronos, el dios primordial del tiempo.
- buenas tardes, Hades, Perséfone - saluda amablemente.
- Khronos ¿Qué haces aquí? - la mirada de Hades era la misma que la de Cerbero, ojos rojos como la sangre, pupilas rasgadas, y una instinto contenido listo para dispararse.
- no vengo a pelear. Solamente quiero hablar contigo y tu esposa sobre su futuro hijo.
- ¿Porque deberíamos confiar en ti? - preguntó la diosa de la primavera.
- porque soy el único que puede responder tus preguntas, Perséfone. -
- ¿De qué está hablando? - cuestionó su marido, haciendo que los muertos vuelvan por donde vinieron.
- es que... Este ser... - dijo refiriéndose al bebe y tocándose la panza- no debió haber venido. Es nuestro pero... No estaba destinado a nacer.
- exactamente, Perséfone. Ese dios que crece dentro de ti es la consecuencia de una paradoja.
- ¿Paradoja? - preguntó ella.
-pondré el ejemplo del descendiente de Jupiter. - del portal de energía apareció la imagen de Alex Grace. - este chico, por un accidente termino en nuestro presente, afectando toda la historia. Al estar en esta época, está creando una paradoja temporal, formando una brecha en el tiempo. Esta brecha tiene consecuencias. Hace nacer gente que no estaba destinada -señalando a Perséfone - o matando vidas que no tenían que morir.
Hades estaba abrumado por tanta información, pero Perséfone estaba hecha un mar de lágrimas.
Khronos siguió hablando como si estuviera pronosticando el clima.
- pero hay una solución. El chico debe volver a su época en los próximos 3 días, si para ese entonces no a vuelto, tendré que matarlo yo mismo.
Un eterno silencio incómodo y aterrador inundo el jardín. Hasta que Hades habló.
- supongamos... - trata duro para evitar el nudo en su garganta - supongamos que el chico no logra irse luego de los tres días. ¿Qué pasaría con nuestro hijo?
- desaparecerá - un grito del tártaro se escuchó a lo lejos. Perséfone parecía aterrada con la idea.
- ¡espera! - gritó Perséfone - ¿y si triunfa? ¿Y si se va antes de los tres días?
El primordial no dijo nada por finitos segundos - hay una pequeña posibilidad... De que el no nato viva.
Luego de esas últimas palabras desapareció como llegó.
Perséfone no resistió más y cayó de rodillas sobre la tierra, tantas eran sus lágrimas que formaron un pequeño lago, que conecto con el rio Cocito.
Y al fin Hades dijo algo importante - odio decir esto pero... Háblale a tu madre, tengo que ir al Olimpo, y tú vienes conmigo. No voy a dejarte sola en este estado. Y me importa un tártaro que estemos en invierno.
Alex decidió ir al pequeño parque en el medio del campamento, pero no esperaba encontrarse con Rachel, la Reciente Oráculo.
La chica estaba sentada en una banca frente a un pequeño lago, dibujando aparentemente.
- hola - saludé.
Se sobresaltó, dio la vuelta y me miró - ¡Ah! Eres tú, el nuevo... Emmm
- Alex - le tendió la mano, Rachel aceptó con gusto.
- Rachel, oráculo de delfos. - pero al terminar de decir eso un humo verde cubrió su cuerpo, Y empezó a decir una profecía con una voz distorsionada.
"Del futuro vendrá.
Con su padre vencerá,
A tu madre ayudaras,
Cumplirás tu objetivo,
Pero de una paradoja él nacerá."
Luego de eso, se desmayó y Alex la atrapó antes de que tocara el piso.
- ¡hey! ¡Rachel! ¡Despierta oráculo! - gritó utilizando un poco de su embrujahabla, la chica abrió los ojos al instante.
- ¿Qué... me paso? -
-nada, solamente te desmayaste. Te llevaré con los de Apolo.
Luego de dejar a una Rachel aturdida, fui a ver a Piper. Cuando llegue a la cabaña de Afrodita, no esperaba encontrar a mi futura madre hablando con una paloma.
Y no es que no la haya visto antes, pero... Es raro.
- ¿quién es una paloma buena? -habló pipes
- cuuu cuuu - arrulló* la paloma, diciendo " yo".
- hola Piper- dije llamando su atención - hola paloma -
-buenas -
- cuuuu - la paloma se subió a mi hombro, acaricié su cabeza y siguió arrullando.
Y por la puerta aparece Mitchell - hola Alex ¿Vienes de visita? - Asentí con la cabeza- Wow, tienes muy largo el pelo.
- sí, pero, no sé, e estado pensando en cortármelo.- apenas y terminé de decir eso a Mitchell le brillaron los ojos y se me acercó más rápido que El Correcaminos.
- ¿Puedo hacértelo?
- ¿¡Qué!? - dijimos yo y Piper al mismo tiempo, inclusive la paloma se asustó con esa frase.
- cortarte el pelo ¿Qué pensabas? -
- aaah - Suspiró mi madre.
- claro ¿porque no? Pero... ¿Ahora?
- ¡ahora mismo! - y me jaló dentro de la casa para "Barbie y sus amigas".
Mitchell me sentó en la sala en una silla. Me puso un mantel como los de peluqueros.
- y ¿pensaste en que te vas a hacer? - dijó mientras agarraba una tijera para pelo.
- mmm... No realmente.
- entonces... ¿Puedo hacerte lo que yo quiera?
- ¿tú que dices pipes? ¿Le dejo o no le dejo?
- No es malo, no tiene nada contra ti, es hijo de Afrodita y tienes un gusto decente... Así que sí.
- entonces, dale con todo hombre.
- ¡YAY! - y Mitchell empezó a cortar.
Aclaraciones:
arrullo*: viene del verbo arrullar, y si no entendi mal, es la accion que producen las palomas cuando hacen su caracteristico sonido.
Buenas Buenas Buenas! :D
Primero que nada agradezco a aquellos que se dignaron a leer mi historia, ponerla en favoritos, y/o seguirla. Tambien a los que me dejan review, aunque esos ya me adelanté. :D ¡me alegra mucho el dia!
Traté de hacer este capitulo un poco mas largo que el anterior, ya que el 7 me quede algo corta ;V
¿Que novedad la de Khronos no? ;V
Salu2
KiraAkane
