—Buenas tardes.—Natsuki entra en la sala del club con pasotismo y tranquilidad.—(Hmpf...)

—¡Buenas!—Sayori, quien parecía estar correteando por la clase, se detiene y la saluda.

—¿Qué se supone que estás haciendo?—sin mirar a su compañera se dirige al primer pupitre que ve y deja sus cosas encima.

—¡Malgastar energía!—salta la pelirroja. Natsuki frunce el ceño y toma asiento a la vez que abre la cremallera de su mochila para sacar un manga. Sayori se acerca sigilosamente hacia la pequeña chica de puntillas.

—Que rara eres, Sayori...—susurra ella, sonriente, ajena a que la mencionada está justo detrás de ella.

—¡Oh!—exclama.

—¡AH!—Natsuki salta en su silla del susto. Su cara se pone roja.—¿¡Desde cuando estás ahí...!? ¡Me has asustado!

—¡Jajajaja!—a Sayori se le escapa la risa, haciendo que Natsuki se ruborize y/o enfade todavía más.—¡Lo siento, lo siento, enserio!—recupera la compostura.

—Me pones en aprietos.—la pelirosada retira la mirada, haciendo morritos.

—Creo que es la primera vez en mucho tiempo que te escucho decir mi nombre mientras sonríes...—deja ir la de ojos celestes, con la mirada clavada en la mejilla de Natsuki. Ésta se pone más colorada aún: no quiere girar la cabeza. No, no puede. Porque si lo hace, sabe que tendrá que enfrentarse directamente con la molestia que ha estado danzando en su cabeza durante todo este tiempo.

Pero a la vez... Quiere ver la expresión que está poniendo Sayori en este momento. ¿Tristeza? (¿Quizás es demasiado dura con ella?). ¿Alegría? (Sería lo normal, ¿no...?). ¿Una mezcla de los dos sentimientos...?

—Ah, ¿enserio...?—contesta la pequeña.—(Siento que mi corazón va a estallar).

—¡Sip!—Sayori vuelve a usar el tono enérgico que la caracteriza.—¡Eso me alegra, porque eres mi amiga!

—Ya-ya veo...—tartamudea Natsuki. Pasos empiezan a acercarse a la clase. Yuri y MC se asoman por la puerta: los dos parecen estar conversando entre ellos.

—Oh, ¡buenas tardes!—MC saluda a sus dos compañeras, quienes le devuelven el gesto. Sayori corre hacia la parejita, con una sonrisa aparentemente genuina en la cara.

—Venís los dos juntos... ¿Soy yo o huele a amor en el aire?—tanto Yuri como MC se sonrojan ante lo que insinúa la pelirroja.

—N-no digas tonterías, Sayori...—murmura la tímida chica. Natsuki, ajena a la conversación entre los tres, se da cuenta de algo que antes no estaba en su pupitre: es un papel arrugado con letras escritas.

—"¡Quiero tenerte entre mis contactos! Mándame un mensaje a este número: +xx xxx xx..."—lee el contenido en voz baja, pero enseguida deja de hablar, llevándose una mano a la boca.—(...¡El número de Sayori! Espera, ¡¿cómo demonios pudo escribir esto tan rápido?!).