¡Hola lectores! Les traigo un nuevo capítulo.

¡Disfruten!

prinskasu -chan: Agradezco tu comentario, la pelea comenzará en este capítulo y verás el ganador jaja Los combates cambiarán y vas a ver por qué ¡Espero que te guste este capítulo!

Yaja Tanimoto: ¡Hola, gracias por comentar! Tu sugerencia es genial pero le quitaría protagonismo a Naruto. Con respecto a Misato, la verdad es que será un combate difícil :_ ¡Espero que te guste este capítulo!

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"A veces los sueños que heredamos de las personas que queremos no son compartidos en su totalidad y causan una cadena de desencuentros en todo nuestro círculo cercano"

Previamente

El equipo siete, Naruto y Sasuke decidieron subir a la sección superior para poder ver el combate. Naruto le deseó suerte a Misato mientras que Sasuke simplemente la ignoró. Casualmente, Kakashi pasó por su lado deseándole suerte pero también aconsejándole unas palabras.

− Misato, no uses el sello Yin – murmuró Kakashi a sus espaldas ya que había detenido su camino hacia la zona superior

− Así que ya lo sabe – sonrió Misato

− Si vuelves a usarlo, tu vida corre peligro y seguramente morirás – dijo Kakashi suavemente

− Ya me lo advirtieron – respondió la joven recordando a Rikudo Sennin

− Solo para que sepas, si llegas a ese punto tendré que entrar y detener la batalla – comentó con calma mientras emprendía nuevamente su camino – buena suerte

Ella lo miró con sorpresa. Sabía perfectamente que no podía usar el sello Yin por las consecuencias que traía, además todavía le faltaba completar la técnica. Afortunadamente, su sanación sin el sello todavía funcionaba aunque un poco más lento.

− Si ya están listos, ¡Que inicie el encuentro! – exclamó Hayate

− Estoy lista – dijo Misato tomando posición de batalla

− Yo también – sonrió Kabuto

Al instante, Kabuto activó su bisturí de chakra y corrió hacia Misato. Ella para componer su defensa acumuló chakra en sus puños y dio un gran golpe en el suelo creando grandes cráteres, además de que el lugar temblara. Kabuto tuvo que cancelar su ataque y volver a su posición inicial saltando entre los escombros que volaban.

El Hokage y los jounins observaron sorprendidos la gran fuerza de la joven, era una pequeña Tsunade.

Desde la sección superior, Orochimaru sonrió con satisfacción pues esta batalla denotaba ser prometedora. Lamió sus labios con su extraña lengua, esta chica era interesante y una excelente opción para ser su segunda contenedora. Además la marca de maldición no había funcionado en ella lo cual la hacía aún más interesante, sonrió con maldad. Él descubriría aquel misterio.

Kabuto entrecerró los ojos en la chica pelirroja, tenía un aspecto delicado y frágil pero resultó ser todo lo contrario. Esta chica era fuerte.

− ¿Tienes miedo? – preguntó Kabuto burlón – puedes renunciar

− Para nada – sonrió Misato – voy a derrotarte

− Eso ya lo veremos – respondió Kabuto corriendo hacia ella con su bisturí activado

Misato frunció el ceño y corrió a su encuentro con sus puños repletos de chakra. Al llegar, ella esquivó las potentes cortadas internas del bisturí de chakra y logró asestarle una patada a Kabuto en su estómago. Este salió disparado hacia atrás chocando contra la pared destruyéndola, los escombros cayeron sobre él.

Hayate Gekko miró sorprendido la potencia de aquella patada, el ninja Yakushi había quedado debajo de los escombros. Viendo que el shinobi no respondía iba a dar por finalizada la batalla.

− Como Kabuto Yakushi está imposibilitado para seguir luchando – comenzó Hayate – doy por … - fue interrumpido por el ninja

− ¡Estoy bien! – exclamó Kabuto sacándose unos escombros de encima – puedo continuar – dijo observando a Misato con una mirada depredadora

− Continúen

Algo había sucedido en el interior de Kabuto, su verdadero ser salió a la luz. Misato entrecerró sus ojos, su mirada había cambiado y estaba segura que ahora la tomaría en serio.

Esta vez, Kabuto velozmente con su bisturí activado tomó desprevenidamente a Misato dándole un largo y profundo corte en su brazo derecho.

Ella siseó de dolor sosteniendo su brazo que sangraba en gran cantidad. Los espectadores miraron con horror su herida, era muy profunda y la sangre no paraba de salir.

− Deberías renunciar, con esa herida no eres capaz de hacer más nada – comentó Kabuto con una sonrisa malvada

Misato lo miró adolorida, y tomó una decisión. Tal como había aprendido, envió chakra a su brazo para iniciar su curación.

Hiruzen Sarutobi miró con la boca abierta la curación instantánea de la niña. Desde que la conoció sabía que la pequeña tenía un gran potencial y ahora mismo lo confirmaba. Se parecía mucho a su antecesor, Hashirama Senju debido a su curación sin sellos y gran cantidad de chakra. Sospechaba que poseía el elemento madera por sus afinidades de chakra pero eso estaba por verse.

Desde la planta alta, Kakashi observó con atención el poder de su estudiante. Naruto estaba sosteniendo la barra en la que estaba apoyado con fuerza porque estaba preocupado por esa herida. Sasuke miró a su compañera con un poco de celos pues siempre destacaba en algo aunque también un tanto preocupado por la herida.

Los demás equipos junto a sus sensei miraron con asombro la alumna de Kakashi Hatake. Neji no podía creer su fuerza y todavía faltaba ver qué era ese extraño rombo rosa en su frente. Rock Lee miró con corazones en sus ojos a la chica murmurando lo bella que era.

Desde otra esquina oscura, Orochimaru sonrió con maldad ante la vista de la niña curándose sin utilizar sellos. Estaba decidido, esa chica sería su segundo contenedor y la obtendría cueste lo que cueste.

Luego de curarse, Misato suspiró con cansancio pues aquella curación había consumido parte de su chakra. Con furia, Kabuto corrió a su oponente aprovechando su estado debilidad y le propinó un puñetazo a su frente haciendo que su banda ninja cayera al suelo.

Misato cayó al suelo perturbada por el golpe y su cabello rojo tapaba su rostro. Naruto gritó exasperado e indignado por aquel cruel golpe. La chica escuchaba a lo lejos la voz de su compañero, no podía enfocar su vista ni controlar su cuerpo muy bien.

− ¡Maldito cobarde! – gritó Naruto furioso – ¡¿cómo te atreves a aprovecharte así?!

Kabuto solo lo miró sin emociones. Ante la vista, Sasuke apretó los puños con furia.

− ¡Misato-chan! – exclamó Naruto – ¡Levántate y pelea!

Kakashi miró con preocupación a su alumna. Sabía perfectamente que golpes como esos eran utilizados para que el oponente entrara en shock y no pudiera ser capaz de luchar.

Mientras Misato escuchaba los gritos de Naruto alentándola a seguir con la lucha, ella a duras penas se concentró en su fuente de chakra. Distribuyó una mayor cantidad de chakra por sus redes de chakra para salir del estado de shock. Finalmente pudo quitar el aturdimiento de su cuerpo y lentamente se puso de pie tirando su largo cabello rojo hacia atrás pues la cinta que lo sostenía se había roto.

El Hokage suspiró con asombro al ver su frente. En la frente de la pequeña había un rombo rosa, el mismo símbolo que poseía su antigua alumna Tsunade. A los jounins tampoco les pasó por desapercibido aquella marca especialmente a Orochimaru.

− Casi logras derrotarme, Kabuto – dijo Misato suavemente – pero no lo lograrás

Ella sabía que debía terminar con el combate así que en ese instante, Misato comenzó a realizar unos sellos rápidamente. Ella acumuló chakra en su estómago y lo escupió en forma de una gran bola de agua poderosa con destino a Kabuto.

El ninja médico al ver venir ese potente jutsu decidió utilizar la técnica de reemplazo justo antes de que la bola de agua lo impactara. Su plan funcionó.

Después de que el jutsu fuera producido, Kabuto reapareció detrás de la kunoichi con un kunai dispuesto a apuñalarla pero ella con su sentido de chakra especial pudo percibir su instinto asesino por lo que sus cadenas de chakra lo detuvieron a tiempo antes de que lograra herirla mortalmente.

Kabuto quedó envuelto en cadenas doradas rebosantes de chakra y una cadena filosa apuntando a su cuello amenazadoramente. Aquellas cadenas provenían del estómago de Misato.

Sin quererlo, Kakashi recordó a Kasumi Uzumaki al ver esas cadenas doradas. Naruto sintió una conexión especial con las cadenas sin saber por qué y Sasuke miró sorprendido lo ocurrido.

Finalmente, Hayate Gekko vio que el combate ya estaba finalizado.

− El combate preliminar queda terminado debido a que Misato Senju deja imposibilitado de seguir luchando a su oponente Kabuto Yakushi – dictó Hayate – por lo tanto, el ganador es Misato Senju – Naruto comenzó a aplaudir entusiasmadamente gritando que ella era su mejor amiga y compañera de equipo

Misato soltó a Kabuto haciendo que sus cadenas volvieran a su cuerpo. Estaba tan cansada por el segundo examen y la batalla preliminar que estaba a punto de caer al suelo cuando Kakashi la atrapó justo a tiempo en sus brazos.

− Misato, será mejor que descanses – dijo Kakashi – te llevaré al hospital

− ¡No! – exclamó la chica – quiero ver los combates de Naruto y Sasuke – murmuró cerrando los ojos

− Claro que los verás – respondió Kakashi rodando los ojos al verla dormida

Luego de cuatro horas

Misato abrió lentamente sus ojos y estiró sus brazos desperezándose. Bostezó ruidosamente y se puso de pie.

− Mmm, ¿Y Naruto? ¿Sasuke? – preguntó confundida

− Naruto está bajando las escaleras porque ya terminaron los combates y solo quedan los ganadores finalistas – explicó Kakashi perezosamente

− ¿Y Sasuke?

− Está en el hospital, su pelea lo dejó noqueado – contestó Kakashi leyendo su libro

− ¡¿Qué?! ¡¿Me perdí todos los combates?! – gritó Misato indignada

− Pues sí – respondió su sensei con calma – será mejor que vayas abajo, te van a decir tu próximo rival

La chica se quejó en voz baja por haberse quedado dormida y haberse perdido todos los combates.

− Felicito a todos los que avanzaron a las finales del tercer nivel de los exámenes chunin aunque hay una persona ausente quisiera felicitarlos – sonrió levemente Hayate

− A continuación les explicaré las rondas finales – dijo el Hokage

En otro lugar de Konoha

Orochimaru estaba apoyado en una pared tranquilamente mientras esperaba que llegara su secuaz Kabuto.

− Acabaron las preliminares – informó Kabuto – avanzaron a las finales

− Mientras todas esas naciones están ocupadas compitiendo por expandir su poderío militar, los pájaros siguen cantando – habló Orochimaru de brazos cruzados – creo que nuestra nación ha estado en paz por mucho tiempo

− Solo déjame hacerlo – dijo de repente Kabuto

− Mm, no lo sé – Orochimaru lo miró – me pregunto qué tan divertido sería deshacerse de un anciano como el Hokage

− Ahora te entiendo – Kaburo sonrió malvadamente ganándose una mirada sospechosa de Orochimaru – dime una cosa, ¿no estarás considerándolo todavía, verdad Orochimaru? Creo que a partir de hoy cada una de las aldeas se va a enfrentar entre ellas en una larga y violenta lucha, ni la aldea del Sonido escapará de esa violencia y esa es tu intención, ser el causante de tanta hostilidad usando a Sasuke para dispararla. ¿Acaso no tengo razón?

− Por supuesto que la tienes, de hecho hasta me das miedo – rio Orochimaru

− Me estás sobrevalorando. Sigo sin tener idea de tus planes relacionados a Dosu, Zaku y Kin – lo miró – parece que tu no confías mucho en mí, Orochimaru. Al menos, no aún

− ¿Qué necesitas que te diga mi querida mano derecha sobre esos tres ninjas? Mi silencio es prueba de mi confianza, confié en ti para que actuaras sin ese conocimiento – explicó Orochimaru mirándolo fijamente – Y justo por esa razón estoy planeando dejar a Sasuke en tus buenas manos. La marca de maldición que le fue dada aparentemente fue sellada por Kakashi pero en todo caso, eso no me preocupa. Mientras haya algo de oscuridad en su corazón, podemos actuar y por eso quiero que vayas a abducirlo

− Es inusual que actúes tan apresuradamente, ¿no crees? – dijo Kabuto

− Tal vez pero aún hay algo que me genera conflicto – respondió Orochimaru

− Naruto Uzumaki y Misato Senju

− Eres muy astuto, Kabuto – sonrió Orochimaru – a Sasuke lo mueve la venganza, él se consume por derrotar a su hermano mayor Itachi por lo que le hizo a su familia. No va a descansar hasta que alcance su meta – recordó su batalla en el Bosque de la Muerte – sin embargo cuando nos enfrentamos y aun sabiendo que no tenía oportunidad contra mí peleó sin ningún temor hacia la muerte. Yo no creí que él fuera el tipo de persona de los que tienen prisa por encontrar una muerte inútil – miró a su secuaz – de acuerdo a tu información, el contacto que tiene con el chico de las nueve colas y la estudiante de Tsunade ha alterado la mente y el corazón de Sasuke. Tanto que ellos ahora ejercen cierta influencia sobre nuestro Sasuke. Lo mejor será alejar a Sasuke de ellos inmediatamente porque así será más fácil hacerlo mío para siempre – lamió sus labios con locura

En el examen preliminar

Los genin finalistas observaban con atención al Hokage pues esperaban sus instrucciones.

− En los rounds finales cada uno de ustedes pondrá sus habilidades de batalla en juego – comenzó a explicar Sarutobi – demostrarán el poder y control que han obtenido en sus respectivas disciplinas. Por consiguiente las batallas finales comenzarán justo en un mes.

− ¿Qué? ¿No vamos a pelear aquí y ahora? – preguntó Naruto confundido

− Es para que tengan un período de preparación adecuado – respondió el Hokage

− ¿A qué se refiere?

− Es simple, además de anunciar los resultados de las peleas preliminares a los líderes de cada aldea debemos dedicarle tiempo a preparar y distribuir las convocatorias para la selección final. Sin mencionar que ustedes necesitarán tiempo para prepararse para algo tan importante como esto – explicó Sarutobi

− Mire no entiendo bien lo que está tratando de decir – interrumpió Kankurou – ¿cuál es el punto de esto?

− Que para conocer a sus adversarios y prepararse personalmente necesitan tiempo – respondió fumando su pipa – además que a estas alturas, todas las batallas son reales como ya habrán poder constatado. Fueron conducidos con la premisa de que se enfrentaban a enemigos desconocidos pero ese ya no será el caso ahora que pelearán entre ustedes, así que para hacer las finales más justas les daremos este mes. Tendrán la oportunidad de practicar duro y aprender nuevos jutsus porque hoy por hoy, todos aquí conocen sus técnicas así que usar sus viejos jutsus harán que pierdan en las finales y recuerden también descansar – explicó el Hokage – con todo lo que hemos pasado, quisiera dar por terminado todo esto pero antes de llegar al final hay un asunto importante que atender con respecto a los encuentros finales

− ¡Ya prosigamos de una vez! – gritó exasperado Naruto

− En calma y de modo ordenado cada uno de ustedes va a tomar un pedazo de papel de la caja que Anko está sosteniendo – informó el Hokage

− Nadie se mueva, yo me acerco – ordenó Anko

Luego de que todos tomaran un papel, uno de los sensores habló.

− Ahora todos de izquierda a derecha díganme el número que está escrito en el papel – dijo Ibiki con firmeza

− Yo tengo el ocho – dijo Dosu

− El número uno por supuesto – respondió Naruto

− Siete – dijo Temari

− Cinco – contestó Kankurou

− Tres – habló Gaara

− Nueve – dijo Shikamaru

− Dos – respondió Neji

− Seis – contestó Misato

− Diez – dijo Shino

− Por lo tanto, Sasuke es el número cuatro – avisó el Hokage – muy bien ahora les diré cómo se llevará a cabo el torneo final de selección. Ibiki muestra qué ninja será el contrincante de quién

− Si, señor – asintió Ibiki mostrando un portapapeles con los nombres

− Tengo una pregunta, si esto es un torneo eso significa que solo habrá un ganador ¿no? – preguntó Shikamaru – es decir, ¿solo uno podrá convertirse en chunin?

− De hecho, es todo lo contrario. Estarán presentes varios jueces para los rounds finales incluyéndome a mí, los líderes shinobi y el Kazekage – respondió el Hokage – los Lord de varias naciones. Con este torneo, los jueces podrán realizar una evaluación de sus habilidades. Luego decidirán quién de ustedes posee o no las cualidades que requiere un chunin. Aun perdiendo en el primer round, podrían convertirse en chunin

− Quiere decir que todos nosotros, tan solo por competir en la final ¿podemos convertirnos en chunin? – preguntó Temari

− Correcto pero también existe la posibilidad de que nadie sea seleccionado – respondió Sarutobi – la ventaja de pelear más rondas en el torneo es que hay más oportunidades de demostrar su talento frente a los jueces que decidirán su destino. Eso responde a tu pregunta, ¿Shikamaru?

− Sí

− Les agradezco su paciencia, el examen se pospone hasta el próximo mes – informó el Hokage

Misato miró a su rival. Dosu. El ninja del Sonido. No prestó a los rivales de los demás. Suspiró de alivio cuando vio a Naruto y que Sasuke también era finalista.

Más tarde en el Hospital de Konoha

Naruto acompañado de Misato fueron a buscar a su sensei por distintos motivos.

− ¡Oiga! ¿Cuál es la habitación de Sasuke? – preguntó Naruto insistiendo a la enfermera

− Lo siento pero no se permiten visitas – informó la joven enfermera

− ¡¿Qué?! ¿No visitas? ¿Está bromeando? – gritó Naruto

− ¡Naruto! Cálmate – regañó Misato

− Naruto, estás en un hospital – dijo Kakashi apareciendo allí – cálmate

− ¡Kakashi-sensei! – lo miró y corrió hacia él – ¡Me da gusto verlo, dattebayo! ¡Quiero pedirle un favor!

− Alto ahí, ya sé qué es lo que vas a pedirme – dijo Kakashi – así que ya he buscado a alguien para que supervise tu entrenamiento para la final

− ¡Un segundo! ¡¿Por qué no me va a entrenar?! – exclamó indignado

− Tengo otro asunto pendiente – respondió Kakashi tranquilo – no tengo tiempo para ti, Naruto

− Eso sonó cruel, sensei – comentó Misato llegando a su lado

− Oiga, ajá – Naruto lo señaló – ¡Usted va a entrenar a Sasuke! ¿verdad, Kakashi-sensei?

− Ya, ya – movió las manos – no te quejes, escucha te encontré un mejor maestro que yo

− ¿Y bien? ¿Quién es?

− Soy yo – respondió una voz

− ¡¿Eres tú, pervertido?! – gritó Naruto al ver a Ebisu

− Cuánta insolencia – resopló Ebisu

− ¿Está bromeando? ¿De toda la gente que pudo haber escogido lo eligió a él? – pregunto Naruto – ¡Buena broma! ¡Él es más débil que yo, dattebayo!

− ¿Qué te hace decir eso? – preguntó Kakashi

− ¡Es enserio! ¡Debió haberlo visto! ¡Una vez usé mi jutsu harem con él y se derrotó solo! – gritó Naruto contándole a Kakashi

− ¿Jutsu Harem? – preguntó Kakashi con cara de palo

− ¡No es nada! ¡Solo un jueguillo que tenemos! – se rio Ebisu mientras sostenía a Naruto cubriendo su boca – te propongo un trato, no digas nada sobre eso y te compraré todo lo que quieras comer – le susurró Ebisu al chico

− ¿Todo lo que quiera? – preguntó Naruto un poco ahogado por su fuerza

− Vaya, vaya no tenía idea de que se conocieran tanto – comentó Kakashi

− Sensei, ¿quién me entrenará? – preguntó Misato preocupada ignorando a Ebisu y Naruto

− Mi querida Misato no me he olvidado de ti – sonrió Kakashi a través de su máscara – tu entrenador te espera en la Torre Hokage

− ¿En serio? – preguntó la pelirroja sospechosamente

− Sí – asintió Kakashi

− Está bien, hasta luego Naruto – se despidió Misato mientras él continuaba su pelea con Ebisu

En la Torre Hokage

Luego de haber caminado por el pueblo y comer algo, Misato llegó a la Torre. Se encaminó hacia la oficina del Hokage tranquilamente y a la vez emocionada por conocer a su entrenador. Al llegar tocó la puerta para pedir permiso.

− Adelante – concedió el Hokage

− Nos volvemos a ver nuevamente, Lord Hokage – sonrió Misato

− Pues sí, luego de las preliminares que por cierto me impresionó bastante tu batalla contra Kabuto – alabó Sarutobi

− Gracias – agradeció Misato

− Misato, debo decir que tu progreso cada día me sorprende más y sé que Kakashi te envió aquí para que conozcas a tu entrenador – ella asintió vigorosamente – aquí está tu entrenador, soy yo – sonrió Hiruzen Sarutobi dejando su pipa a un lado

Misato lo miró con la boca abierta por la sorpresa. El Tercer Hokage de la Aldea Oculta entre las Hojas iba a entrenarla para la final de los Exámenes Chunin. Sin esperarlo, Misato chilló emocionada y abrazó al Hokage, el cual estaba sorprendido por la reacción.

− ¡Estoy tan feliz! – sonrió ampliamente la chica soltando al Hokage

− Me alegro que lo estés pero te aseguro que no será fácil, bajo mi tutoría serás más fuerte y estarás capacitada en otro nivel – explicó seriamente Sarutobi

− Hai – asintió Misato comprendiendo la situación – ¿cuándo comenzaremos, sensei? – Hiruzen sonrió al escucharla

− Empezaremos mañana pero procura descansar para que puedas soportar el entrenamiento – advirtió el Hokage

− Hai – asintió

Después del encuentro en la oficina, Misato se dirigió a su casa dispuesta a tomar un largo baño y dormir como Kami manda.

Al entrar a su casa escuchó unas voces, al instante la joven sacó un kunai. Un chico de cabellos negros apareció para recibirla. Y ella lo reconoció, era Haku. Por Kami se había olvidado de que ahora vivían con ella.

− ¡Misato-chan! – Haku corrió a abrazarla

− Haku, la niña acaba de llegar y tú ya estás acechándola – se burló Zabuza

− ¡¿Qué?! – chilló Haku sonrojado escapando hacia la cocina

− No hay problema – se rio Misato – me alegro que estén bien, chicos

− Tienes una cara de muerto viviente – dijo Zabuza mirándola – veo que los Exámenes Chunin siguen siendo duros – ella lo miró con mala cara – ve a descansar, tengo entendido que mañana comienza tu entrenamiento para la ronda final

− ¿Cómo los sabes? – preguntó Misato sorprendida

− Sigo siendo un ninja aunque no tenga permitido usar mi chakra – sonrió Zabuza

− Debí haberlo sabido – respondió retomando su camino hacia la habitación

Misato se fue a su habitación dispuesta a tomar un largo baño y dormir. En la bañera con agua y aromatizantes de vainilla, se relajó profundamente. Luego de aquel relajante baño, salió envuelta en una toalla y se dio cuenta que debía peinar su complicado cabello. Al llegar a su tocador, vio que el peine roto ya no estaba y había sido reemplazado por uno de color fucsia. Ella sonrió, Haku le había comprado un peine. Mientras sonreía se peinó suavemente su cabello rojo. Después se cambió y al instante se acostó en su cama dispuesta a dormir. Pues mañana sería un largo día.

Al día siguiente

Misato abrió los ojos suavemente acostumbrándose a la luz del sol. Se desperezó y vio el reloj. Eran las diez de la mañana. Amplió los ojos horrorizada. ¡Tenía que entrenar! Se cambió la ropa velozmente y bajó las escaleras de dos en dos.

− ¡¿Por qué no me despertaron?! – gritó Misato desesperada

− Debías descansar – fue la respuesta de Zabuza

− Ten, Misato-chan – Haku le dio un plato con tostadas y juego de naranja en la mesa

− Gracias, Haku – sonrió la joven

El chico de pelo negro asintió rápidamente y volvió a la estufa donde cocinaba. Zabuza levantó una ceja. Misato comió desesperadamente la comida ganándose una mirada de disgusto de Zabuza. Luego de desayunar, ella tomó su banda ninja y desapareció de la casa.

Torre Hokage

Misato corrió rápidamente por los pasillos de la Torre Hokage esquivando a ninjas y civiles. En una parte no podía pasar por una larga fila así que no quedaba otra opción que pedir permiso a toda la gente con la que se cruzara.

− Permiso, déjenme pasar – repetía Misato una y otra vez caminando entre la multitud

Ella escuchó los murmullos de la gente. Los rumores se esparcían rápido por la aldea.

− Tou-san, ¿no es esa la chica del Clan Senju que pasó a la final de los exámenes chunin? – preguntó un niño

− ¡¿Qué?! ¡¿Participó en los Exámenes Chunin siendo un novato?! – gritó un ninja

Misato decidió ignorar todos los comentarios hasta que por fin llegó a la oficina del Hokage. Tocó la puerta esperando una respuesta.

− Pase – habló el Hokage

− Buenos días, señor – saludó Misato

− Qué bueno que viniste, Misato-chan – sonrió Sarutobi

− Lo siento, señor – se sonrojó de pena – mmm, me quedé dormida

− No te preocupes, ¿qué te parece si comenzamos tu entrenamiento?

− Hai – sonrió felizmente

− Acompáñame

Ambos salieron de la oficina y tomaron un camino extraño para Misato. Pues ella no conocía ese camino que el Hokage estaba tomando. Finalmente llegaron a un lugar detrás de las montañas Hokage. Al principio no había nada, pero el Hokage hizo un sello permitiendo que Misato pudiera entrar con él y se reveló un gran paisaje.

− Wow – murmuró Misato mirando las pequeñas casitas unidas, había muchas y un pequeño lago con un puente para poder pasar

− Aquí es donde Yondaime Hokage y tu padre vinieron a entrenar – explicó Hiruzen observando el hermoso lugar – se dice que Hashirama Senju creó este lugar único

− Es hermoso – murmuró todavía anonada

− Hay una barrera de protección aquí, Misato – comentó – nadie más que Jiraiya, Kenji, Minato y yo podían verla – miró a la joven – y ahora tú también puedes verla, confío en que lo usarás adecuadamente – ella lo miró sorprendida

− ¡Por supuesto, Hokage-sama! – asintió Misato

− Misato, ven vamos a sentarnos

Los dos caminaron por el puente y tomaron asiento en un lugar de descanso que había allí. El paisaje era asombroso. Estuvieron en silencio por unos minutos hasta que Hiruzen decidió hablar.

− Misato, te voy a enseñar dos jutsus extremadamente poderosos – habló el Hokage – y a desarrollar una habilidad que posees de tu antecesor – ella lo miró confundida – no dominarás esta habilidad en un mes, simplemente la convocaremos pero los dos jutsus sí podrás dominarlos

− ¿Cuáles son esos jutsus? – preguntó con curiosidad

− Empezaremos con Hiraishin no Jutsu – respondió Sarutobi

− ¡Qué! No puedo aprender ese jutsu – dijo Misato mirando hacia otro lado recordando

− ¿Por qué no?

− Es el jutsu de Yondaime Hokage por lo tanto le corresponde a Naruto aprenderlo – respondió Misato mirando el cielo

− Misato-chan, el jutsu fue creado por Tobirama Senju y evolucionado por Minato – ella lo miró pasmada – tienes todo el derecho de aprenderlo además así lo hubiera querido Minato

En ese momento, Hiruzen Sarutobi invocó desde un pergamino una pequeña caja de aspecto delicado y se lo entregó a Misato. Ella lo miró como pidiendo permiso y este le sonrió.

Con sumo cuidado, Misato abrió la pequeña caja y esta reveló diez kunai especiales. Eran los kunai que habían pertenecido a Yondaime Hokage en el pasado. Ella tomó uno con manos un tanto temblorosas y los apreció. Eran hermosos.

Misato Senju no podía creer que una persona tan importante como el Tercer Hokage le confiara estos kunai tan valorados por el uso de un ninja tan impresionante como Minato Namikaze.

− Sé que los utilizarás para bien, Misato – sonrió el Tercer Hokage quitándose el sombrero para disfrutar de la brisa matutina

− Arigatou, Lord Hokage – asintió Misato con una pequeña sonrisa

Una nueva etapa acababa de comenzar para Misato Senju. Las personas comenzaban a confiar en ella y su generación, era hora de crecer y comprender el mundo shinobi. Nuevos desafíos y conflictos se acercaban pero seguramente podrían superarlos quizás no al instante pero con el tiempo.

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¡Gracias a todos por leer! ¡Hasta la próxima!

En el próximo capítulo

Hiruzen Sarutobi miró fijamente a los ojos de Misato Senju.

- Prométeme que usarás este jutsu en caso de vida o muerte, en donde debas salvar la vida de tus amigos o compañeros porque al usarlo morirás - dijo el Hokage seriamente

- Lo prometo, Lord Hokage