Como si fuera cierto

El resto de la tarde el peliblanco se la paso hojeando el libro que le había regalado el tal Harvard, pero durante el resto del día, ni rastro de Maka.

-Tal vez… Estoy bebiendo mucho -murmuró mientras se bañaba para salir con Black- dejaré de beber… Solo un poco -dijo mientras salía de la ducha y limpiaba el espejo.

- Deberías dejar de beber por completo -vio a Maka a través del reflejo del espejo solo por unos segundos dejando helado al hombre.

- ¡No puede ser! -grito dando vueltas- esto debe ser una señal para regresar ¡Pero no regresare! -grito alzando un puño.

Completamente aterrorizado, terminó de vestirse y salió de copas. Quizá le faltaba socializar un poco más y dejar de sobrevivir a base de frituras, queso y vino.

-Eh Soul, te vez trastornado -comentó su peliazul amigo mientras tomaba un sorbo de su jarra.

- Black, te contare algo, pero no vayas a decir que estoy loco o algo por el estilo.

- Esta bn, tu Dios te escucha -dijo cerrando los ojos despreocupado.

- Veo a un fantasma en mi casa -soltó así no más.

- Pues Masamune dice que ve trolls en el jardín, pero el tiene 4 años y tu 30 más que el -comento aguantándose la risa.

- Eres un idiota.

- Y tu un trastornado, pero igual te quiero -le sonrió- ¡Camarero! Otra ronda para mi amigo por favor.

Soul ni siquiera recordaba cómo llegó al departamento esa noche, pero si que recordaría esa mañana.

-¡Apestas a alcohol! -fue el grito que lo despertó acompañado de una hermosa resaca.

- ¿Podrías callarte y largarte de mi vida intento de mujer fantasma?

- Si sigues así, morirás joven -sentenció.

- No me importa -contestó mientras se tapaba con toda la ropa.

- Bien por ti, pero antes ayudame ¿Que decía tu estúpido libro?

- Que tienes una deuda pendiente -contó medio dormido- tengo que ayudarte a saldarla y blablabla. Ahora déjame dormir un poco mas y cuando esté en condiciones pensare como ayudarte.

- Esta bn -contesto resignada.

Opto por salir del cuarto y recorrió la casa. Era pequeña, pero acogedora y llena de libros, le encantaba leer. No era un lugar con muchos lujos, pero la vista era maravillosa, casi podía ver rodó Death City desde ahí. Decidió echar un vistazo en el otro cuarto, jamás lo utilizo ni para guardar cosas.

-Un piano -susurro para no despertar al otro. No tenia idea a que se dedicaba, pero de seguro era algo relacionado con la música. Ya luego lo ametrallaria con preguntas.

- ¿Qué es esto? -pregunto completamente perpleja.

- Un cura -contestó como lo más obvio del mundo- el te exorcizara y descansarás en paz por el resto de la eternidad -dijo apuntandola- señor cura, justo aquí, está la fantasma. Porfavor haga lo suyo.

El hombre religioso asintió entucias y comenzó a rezar mientras lanzaba agua bendita.

-Esto no funciona.

- Funcionara -replico Soul.

Pero no funciono. El piso de la sala solo quedó regado con medio litro de agua bendita y un cura frustrado. Luego llamó a un par de espiritistas asiáticas que encendieron velas, inciensos y ramas. Mientras, el peliblanco esperaba sentado en el sofá.

-Esto tampoco resultará -dijo Maka parada a su lado- solo se activará el detector de humo y mis libros se dañaran -y nada más decirlo, todo el departamento se mojo- te lo dije.

- Arg ya callate plana.

Un par de horas mas tarde, llego un trío de cazafantasmas que creían que el espíritu estaba atrapado en la mesa de la cocina, cuando en realidad Maka miraba junto a Soul desde la puerta.

-Ya tenemos al espíritu, joven -habló uno de los ancianos.

- No me diga -dijo con sarcasmo- pues yo aun la veo a mi lado y escucho su irritante voz.

Después de todo, igual tuvo que pagar por el servicio y como último recurso desesperado, fue a buscar a Harvard, el chico extraño de la tienda de libros.

-Y bien ¿Sientes algo? -pregunto con las manos en los bolsillos.

- Claro -dijo caminando por el lugar- es una chica, mandona e imponente.

- Dime algo que no sepa -sonrió cansino.

- Ella tiene razón, soul. No está muerta.

- ¿No?

- No, el único muerto aquí eres tu. Lo siento -dijo extendiendo su mano y con los dedos toco su pecho- la muerte misma emana desde aquí y marchita tu vitalidad.

- ¡No estoy muerto!

- Ah~ penas de amor -suspiro levantando los hombros- respeta a los muertos, chica. Al menos tu tienes salvación -Harvard se metió las manos a los bolsillos y comenzó a largarse.

- ¿No puedes hacer nada más?

- Nop -se alzo de hombros- suerte Soul Evans.

- ¿Lo vez? Te dije que no estaba muerta -dijo Maka orgullosa y sentándose en el sofá.

- Ok, ok tenias razón -dijo sentándose a su lado agotado- ¿Sabes? Googleare tu nombre a ver que sale, no se como no se me ocurrió antes.

- ¡Exelente! -alabo arrimándose mas al peliblancos. Soul persibio un calor extraño, pero paso de eso.

- Eres maestra -dijo con el seño fruncido- seguro eres una gruñona.

- Seguro soy la mejor -se pavoneo.

- Dice que trabajas en la secundaria que esta en el centro ¿Vamos a preguntar que saben? -de la nada, la rubia ya estaba esperando en la puerta.

- ¿Que esperas? ¿Una invitacion? ¡Vamos! -dijo muy anima.

Cuando llegaron, los adolescentes ya estaban saliendonde clases y había una joven de cabellos castaños en la entrada despidiendo a los hormonales chicos.

-La recuerdo, se llama Jaquelin. Preguntarle por mi -pidió.

- Buenas tardes -saludo el hombre alzando una mano.

- Buenas tardes ¿Busca a algún alumno? -pregunto amablemente.

- Eh… En realidad busco a una maestra -dijo desconfiando del recuerdo de Maka- ¿Maka Albarn?

- Oh cielos ¿No lo sabes? -pregunto angustiada- Maka tubo un accidente hace tres meses, esta en coma en el hospital desde entonces.

- Vaya -fue lo único que atino a decir.

- ¿Eres su amigo?

- Algo así, nos conocemos hace poco -contesto mirando a Maka y al mismo tiempo a la nada.

- Me alegro, al menos tubo un amigo antes de todo esto -sonrió con pena- si me disculpas, debo entrar.

- Adelante.

- No sabia que la gente pensaba que estaba tan sola -soltó a la nada.

- Parece que no solo los libros son suficientes ¿No? -la rubia no contesto, pero quedo pensativa- ¿Quieres que vayamos al hospital?

- No creo estar preparada para verme media muerta -soltó monótonamente.

- Podemos ir mañana, por ahora vayamos a casa.

Fue ahí cuando Soul comenzo a sentirse extraño. Nisiquiera al lugar donde creció lo había llamado "su casa" y mucho menos pensó que se sentiría a gusto junto a un extraño. Ni siquiera vivió con su ex novia y ahora se sentía bien viviendo con un ¿Fantasma? Era completamente absurdo. No le gustaba, pero no negaría que era linda y a pesar de su insoportable actitud, podía ser muy simpática. Por ejemplo cuando conversaba con el cuando no podía dormir o le recomendaba algún libro de su enorme biblioteca. Era una mujer interesante.

Muchas gracias por leer!