Perséfone estaba muy preocupada, hoy era el día que el semidiós Alex volvería al futuro. Tenían que ir al campamento mestizo para ver que todo salga correctamente.
- Perséfone ¿Vamos? - dijo su marido, tendiéndole la mano.
- Hades... ¿Crees que todo saldrá bien? que el... ¿Pueda vivir? - soltó la diosa de la primavera.
- claro que vivirá, esposa. - dijo su pareja - hay que mantener las esperanzas.
- qué ironía. El dios de los muertos tratando de evitar una muerte. - dijo Nico en un susurro. - aunque no sería una cualquiera.
- ¡Nicolas! No digas esas cosas -regaño Hades.
- si papa - dijo desganado, cubriéndose con una gruesa capa de sombras, desapareciendo.
Hazel estaba de visita en el campamento mestizo junto con Frank, habían llegado esa mañana. Se dirigía a la cabaña de Afrodita, quería hablar de ciertas cosas con Piper. Al llegar a la casa rosa tocó la puerta y le atendió una niña de no más de 8 años.
- hola, buenos días pequeña, soy Hazel Levesque y me gustaría hablar con Piper.-
- p-puedes pasar, está en su habitación. - dijo señalando con el dedo unas escaleras.
- Gracias
Hazel subió, pero a medida que se acercaba escuchaba un extraño sonido. Luego se dio cuenta que era un llanto. Cuando llego a la puerta de la capitana pidió permiso para entrar.
- Piper, soy yo, vine a verte - al instante la puerta se abrió, mostrando del otro lado a Piper.
Se veía demacrada, tenía los ojos rojos e hinchados de tanto llorar, los labios agrietados, las mejillas sonrojadas. Estaba despeinada y todavía con un pijama corto.
- ¿Qué te pasa? ¿Estabas llorando?
La cherokee no dijo nada, agarró a Hazel del brazo y se metieron en la habitación, se sentaron en la cama de dos plazas y empezó a contarle todo lo que sucedió esa semana.
- … ¿Porque lloras entonces? Deberías estar feliz, dentro de algunos años tendrás un hijo con Jason.
- si pero... - las lágrimas se acumularon en los ojos - a pesar de haberlo conocido hace 2 semanas... Me encariñe mucho con el chico... ¡No quiero que se vaya! - y Piper se abrazó a Hazel y lloró como hace mucho que no lo hacía.
Aunque haya sido en tan poco tiempo, es fácil encariñarse con una persona, pero más difícil dejarla ir.
-Nervioso te queda corto, Alex -dijo Jason tratando de animarme. Estaban en el techo de nuestra cabaña, mirando todo el campamento mestizo. Un hermoso cielo despejado bordeado por miles de árboles.
- es que... No sé cómo reaccionaran mis padres, probablemente vayas a querer matarme por meterme en semejante lio. –
Mientras yo iba con la misma ropa con la que llegue, Jason estaba normal: zapatillas, bermudas bajas y la remera del campamento.
- ¡Hey! no te desanimes, prometo no asesinarte. Piensa que dentro de unas horas volverás a tu casa.
- ya se pero, voy a extrañarlos, a ti y a Piper. No es lo mismo los ustedes de ahora, en este tiempo, que los de mi presente.
- ¿Crees que nosotros no? Son las 2 de la tarde, dentro de una hora vas a irte, y no te volveremos a ver nunca más.
- bueno, eso depende de hasta donde hayas llegado con Piper, Jason. Después de todo en algún momento naceré de su unión. - Puse una mirada picarona, mientras papa se sonrojaba hasta parecer un tomate.
- ¡cállate! - dijo– sabes perfectamente a que me refiero.
- no me digas que... ¿Ya lo hicieron, verdad? ¡Jason pervertido! - mientras hablaba le daba codazos.
- calla enano – me dio un zape en la cabeza y sonrió divertido.
Una paloma blanca apareció volando y se posó en mi hombro- cuuuu cuuuu –
-Jason... Ya tengo que irme. - baje la cabeza mientras acariciaba el pecho de la linda paloma.
El suspiro con fuerza - solo quiero decirte que a pesar de todo... Me alegro de que hayas aparecido.
No sabía que decir, sentía las orejas rojas.
- no tenemos tiempo para hablar, tienes que irte - Se dio la vuelta y voló en dirección al árbol de Thalía. - ¿Qué esperas? ¡Vamos! - y siguió.
-... Gracias, papa. - dije en un leve susurro y seguí a Jason.
Piper y Quirón ya estaban en la entrada del campamento cuando los Grace llegaron volando.
- ¡Jason! ¡Alex! - gritó Piper saludándolos, cuando pisaron tierra ella se puso a la izquierda de Alex, quedando él en el medio.
- Quirón ¿dónde será? - preguntó Jason.
-síganme -
Caminaron durante diez minutos hasta llegar a un lago alejado del campamento, pero no lo suficiente por si atacaba un monstruo. Si ocurría alguna situación de peligro percy, Annabeth, Thalia y Leo entrarían en acción. Pero Quirón no les informó de la situación.
- Alex, tú te pararas ahí, Frente al lago, juntaras estas dos y esperemos que todo salga bien. – dijo Lou Ellen, pasándole los frascos.
-ok, no hay problema - el cherokee sudaba Frío.
Arriba de ellos, Hades y Perséfone miraban todo desde las nubes (con un permiso especial de Zeus, quien dio a regañadientes)
- uhm, espero que funcione - dijo la diosa apretando con su cuerpo el brazo de su marido, Hades había dejado de sentirlo hace rato.
De vuelta abajo, Lou Ellen hablaba con Alex sobre cómo controlar el espacio-tiempo a su favor.
- ¿Sabes controlar la niebla? - preguntó la de ojos verdes.
- digamos que si.-
-bien, porque para transportarte a través del tiempo utilizarás el humo que provoca la unión de las mezclas.
- ¿Qué tengo que hacer exactamente?
- La utilizaras como si fuera la misma niebla. Pídele al humo que te envíe al año y lugar que quieres ir ¿Puedes hacerlo?
- claro que puedo.
- ¡oka! ¡Atención todo el mundo! ¡Empezamos en 5 minutos! -grito ella aplaudiendo para llamar la atención.
- esto parece la filmación de una de las películas de mi padre, y Lou Ellen seria la directora -dijo Pipes. Jason sonrió un poco triste.
Faltaban 2 minutos para las 3 de la tarde, dos dioses espiaban desde el cielo, Alex, con los brebajes, al mismo tiempo que sudaba como si hubiera sido amenazado.
Jason y Piper lo miraban preocupado, Lou se sentó bajo la sombra de un árbol, y Quirón controlaba todo con su analítica mirada, buscando algo que pudiera fallar.
- Jason, Piper. Voy a extrañarlos - dijo Alex sonriendo tristemente.
- nosotros también. – habló ella abrazando a su futuro hijo. Jason quedo un paso dándoles espacio, sabía perfectamente que ni él ni su novia estaban felices con la partida del menor, pero era lo mejor para todos.
- chicos, Faltan 40 segundos- interrumpió Quirón el intimo momento familiar.
- Chau Alex… - sollozó Piper mientras abrazaba a Jason, se alejaron para no verse afectados por la niebla del tiempo-espacio.
Mientras tanto, Percy, Annabeth, Leo y Thalia conversaban sobre la situación.
Thalia decidió tratar de distraerse, conocía a su hermanito, y sabía por su cara, que no estaba nada bien. Pero tenían estrictas órdenes de no acercarse.
- ¿Tienes alguna idea de que está pasando aquí, listilla?
- ni idea.
-estoy igual que ustedes, señor y señora Jackson - molestó la versión latina de la antorcha humana.
- ¡Leo! - gritaron ambos muy sonrojados.
- ¡Pero si es verdad! no se hagan los inocentes, que dentro de poco serán marido y mujer - seguía el juego Thalía, dejando a la parejita más roja todavía.
Al mismo instante, Alex vertió el líquido de uno de los frascos en el otro, la mezcla dio una sustancia violeta. El humo blanco se esparció.
Pero a diferencia de la vez anterior, se extendió por el piso y luego volvió a juntarse. Una visible capa de humo cubría los pies de todos los presentes, hasta el árbol de Thalia.
De la nada salieron dos individuos, un hombre y una mujer, que estaban cubiertos de niebla blanca. Cuando esta se desvaneció mostró a los personajes.
- ¿¡pero que carajos está pasando aquí!? -grito Percy al verlos. Lou Ellen hizo señas para que se callara.
La primera era una hermosa mujer muy parecida a Annabeth. Tenía el mismo pelo rubio miel algo rizado, largo hasta media espalda y un flequillo de costado le cubría la frente. Sus labios eran de un rosado simple pero bonito, sus mejillas estaban sonrojadas, nariz tipo duquesa, cejas finas.
Sacó toda la belleza de su abuela y de su madre.
Excepto por sus ojos, que eran como los de percy. Un hermoso verde aguamarina, que en otras circunstancias reflejarían un brillo de inteligencia poderoso bañado en olas suaves. Debía de tener 14 años, ya que era una cabeza más baja que su acompañante.
Usaba unas zapatillas blancas, unos vaqueros grises, y la remera del campamento mestizo. En su mano tenía una gorra de los yanquis igual a la de Annabeth. En su espalda llevaba una lanza de bronce celestial.
El segundo era un hombre alto, que Alex había descrito antes; debía de tener cerca de 17 años. Tenía un aspecto rockero-punk muy rudo. Pelo negro despeinado y parado de forma rebelde. Su piel era levemente tostada, sus ojos eran de un fuerte azul eléctrico, semejante al de Jason y Thalía.
Utilizaba una remera negra con el símbolo de AC/DC, una pulsera plateada en la muñeca, un pantalón azul marino desgarrado en las rodillas, y unas botas militares. En su mano una espada de oro imperial.
-" es parecido a Thalía" - pensó Jason teniendo un cosquilleo por todo el cuerpo. Lo mismo tuvo Piper.
En el momento en que Thalía y el desconocido se miraron, ella empezó a sentirse rara, como si verlo le resultara muy conocido. Le empezó a doler la cabeza y sus movimientos se volvieron más lentos.
- ¿Pero qué mierda? - preguntó Leo.
Dando una rápida mirada en las nubes, estaban que se caía de la sorpresa.
- Wow - al dios del inframundo se le cayeron los pochoclos* de la boca.
- querido, no querrás tragarte una mosca - dijo su esposa. Aunque estaba tan sorprendida como Hades, no lo demostraría por puro capricho.
Hades frunció el ceño ¿Un alma en dos personas? Es la primera vez que lo veía, pero lo dejaría pasar, mientras no tuvieran contacto alguno, no pasaría nada.
- ¡Thales! ¡Silena! - grito Alex mientras corría hacia ellos y los abrazaba.
- ¡hermanito idiota! - Thales mientras correspondía el abrazo. Mientras que la chica no lo hizo, lo miraba con cara de "Sos un pelotudo".
Jason y Piper cruzaron miradas impactados.
- "¿hermanito?" - pensó el rubio.
- ¿Sucede algo Sile...? ¡Agh! - la rubia agarró a Alex del brazo y le hizo una llave de lucha libre, quedando ella arriba de él, tirando de sus dos brazos hacia atrás mientras con su pie empujaba su cabeza hacia abajo.*2
- ¡idiota! ¿Sabes lo preocupados que estábamos todos? ¡Te juro por el rio estigio que la próxima vez que hagas algo así te daré una patada en las pelotas! - luego de decir tal declaración un trueno se oyó a lo lejos, después la Jackson soltó al cherokee.
- " ¿será ella la chica de la que Alex está enamorado?" - cuestionó Jason en su cabeza.
Mientras Thales se descostillaba de la risa, Alex se sonrojó.
- cállate, tarado -y Alex le dio un zape en la cabeza.
Piper, Jason, Annabeth y Percy se acercaron corriendo.
-emmm ¿Que mierda está pasando aquí? - pregunto el hijo del mar.
- nada de lo que debas preocuparte, Perseo Jackson - dijo el punk - mi nombre es Thales, ella es Silena. Fuimos asignados a una misión para buscar a Alexander Grace y llevarlo de vuelta a su época de origen. Por favor no tienen de que preocuparse, estamos autorizados por los dioses para actuar, a ustedes lo mismo, señorita Chase, señor Valdez, señorita Ellen.-
Su voz tenía el mismo tono melódico, aterciopelado y armonioso que Piper, pero era más grave. Definitivamente, Thales tenía el embrujahabla.
- como usted diga - percy fue absorbido por la voz del pelinegro, haciendo que hablé como un hipnotizado. Sin darse cuenta que nunca había dicho su nombre o el apellido de Annie, el de Leo o Lou Ellen.
Annabeth y Valdez también cayeron rápidamente en la trampa del chico.
- sí, no hay problema - la futura Sra. Jackson tomó a Perseo, leo y Lou del brazo y se los llevo con ella.
- ¡por Júpiter! Mejoraste tu embrujahabla más de lo que esperaba.
- ¿pensaste que estuve paveando en Nueva Rom...? - calló antes de meter la pata muy mal.
- disculpa ¿Pero quién eres? - habló Piper acercándose más.
Thalía estaba confundida al extremo.
- "¿Me adulteraron el desayuno de ésta mañana?" - pensaba la Grace sin entender.
Thales se acercó al oído de Piper - mi nombre es Thales Grace, soy tu hijo, y Alex mi hermano menor. - instantáneamente la cherokee se quedó patidifusa.
- "entonces ella es... Silena debe ser hija de Annabeth y Percy. Demasiado obvio, es igual a su madre, pero con los ojos de él."- Pensaba Piper.
- bueno ¿Nos vamos? - grito la rubia menor a su mejor amigo cherokee.
- si no queda otra.
Cuando iban a dar un paso hubo un terremoto, el suelo debajo se desquebrajó, y la niebla de blanco paso a gris.
Se asomó la cabeza de un dragón negro, miró con fieros ojos a Alex, Silena y Thales, y salió completamente del humo.
Media al menos tres metros, tenía escamas y pelo negro por todo el cuerpo, garras fuertes y filosas, alas largas y grandes, cola de serpiente, sus grandes y horrorosos ojos eran de color blanco, con la pupila rasgada. Su nariz largaba aire caliente con mucha presión.
Los semidioses reaccionaron rápidamente, cada uno saco sus respectivas armas, y se prepararon para la pelea.
El dragón hizo una especie de gruñido extraño, aspiró aire por la nariz y exhalo por la boca, liberando una columna de fuego contra sus enemigos, al instante Silena controló el agua del lago y apagó el fuego.
Los presentes se sorprendieron por ver a otra persona que pudiera controlar el agua. Pero el tiempo es crucial en una batalla, ya que al momento la bestia atacó con las garras delanteras, atravesó el suelo y casi le da a un árbol.
Luego de un rato de tirar golpes y algunas flechas sin resultado, trataron de rodearlo y atacar a la vez, pero dio una barrida con la cola dejando a Thalía, Silena y Quirón fuera de combate.
Piper trato de distraerlo con su embrujahabla para que los chicos dieran un ataque sorpresa, pero el animal dio un golpe en el suelo con su pata delantera; Piper cayó en lo profundo del lago.
- ¡Piper! - gritaron tres hombres. Jason esquivo una llamarada de fuego del monstruo y fue volando por su novia.
Thales y Alex luchaban cuanto podían; en un momento dado el dragón trato de comerse al primero. Pero este tocó su pulsera de plata y al instante apareció el escudo de la Egida. El monstruo al verlo se asustó un poco, pero dio una patada y Grace numero 1 salió a volar contra la copa de un árbol.
Mientras tanto, Jason sale del agua con Piper en brazos, la deja lejos de la pelea en el suelo y va a ayudar a su hijo.
- ¿cómo hacemos? ¡Por lo visto "llamitas" no tiene punto débil! - grito Alex.
- siempre hay un punto débil ¿la panza? - sugirió esquivando un coletazo.
- ya probé y casi termino aplastado ¿Y si lo electrocutamos? – agacho la cabeza cuando un ala paso sobre su cabeza.
Jason sonrió con malicia, tomó vuelo y trató de invocar una tormenta, cosa nada difícil con el día nublado. Mientras Alex entretenía a la criatura gritándole insultos extraños.
- ¡lagartija estúpida! ¿Qué no puedes atrapar a un simple semidiós? – al parecer se lo tomo enserio, ya que volvió a rugir de ira y embistió en dirección a Alex, quien en el último momento también tomo vuelo, dejando que la bestia se choque fuertemente contra un árbol, quedando aturdida unos minutos.
Suficiente tiempo para que el rubio pudiera invocar una fuerte tormenta, y con eso, un rayo.
Cuando la electricidad hizo contacto con el dragón, se electrocutó y empezó a moverse descontroladamente, un fuerte olor a carne quemada invadió las narices, dando algo de asco.
Al instante de que terminara de darle de lleno el rayo, la bestia paso a ser puro polvo.
Padre e hijo aterrizan en el pasto y van a despertar a sus compañeros desmayados durante la batalla.
Hades tuvo un escalofrío, sintiendo una muerte cercana.
- ¡Por Atenea, te estas desangrando! - grito Silena, mirando la espalda de Jason. Estaba muy pálido y tuvo que sentarse en el piso para no desmayarse.
Alex, que venía con una Piper recién despierta y confusa, se acercaron corriendo apenas oyeron el grito.
Silena convocó algo de agua y la puso sobre la profunda herida, pero no sucedía nada.
- esta envenenada, no puedo curarla hasta que el veneno salga de su organismo -
Piper y Alex se miraron sorprendidos y atemorizados. Intercambiaron opiniones silenciosamente. En su estado, el rubio no llegaría a la Cabaña De Apolo vivo, y perderían demasiado tiempo trayendo a alguno de los expertos en medicina.
- ¿sabías que nosotros también podemos sanar heridas, Alex?
El nombrado habló– No… no sabía, y no sé cómo.
Piper lo miro con seguridad cargada en sus ojos. – A diferencia de los hijos de Atenea, nosotros nos dejamos llevar por nuestras emociones, somos más impulsivos, no analizamos las situaciones, dejamos que nuestros sentimientos y nuestro instinto nos dirija. – Alex la miro sorprendido.
-"Dejarse llevar… déjate llevar" – pensó.
- ¡Jason! ¡Escúchame, no te mueras! - ordenó su novia con toda la seguridad del mundo cargada en su voz. Mientras ella y Alex ponían sus manos en la herida.
Alex tuvo un pequeño recuerdo de su madre curándolo de pequeño, se había abierto la cabeza mientras jugaba en la plaza y según su padre, casi se muere. Lo extraño fue, que en ningún momento lo llevaron a un hospital, o llamaron a una ambulancia.
Tal vez… la respuesta a como termino vivo de ese momento tan poco recordable, estaba en el amor de su madre.
Pensó en sus sentimientos hacia Jason, pero no solamente en ese que tenía en esos momentos, casi muerto. Si no también, en su papa. Aunque no se lleven de la mejor manera, lo quería, y aunque no se lo demuestre, sabía que sin él, su vida no estaría completa.
Alex no quería a su padre, Alex lo amaba.
Extrañaba esos tiempos en los que era un niño, volvía de la escuela y él le enseñaba a utilizar la espada. Era de esos pocos momentos que sentía que de verdad era su hijo.
Experimento una sensación desconocida, el reconfortarble calor que apareció en su corazón se expandió por sus venas, llegando a cada punto de su cuerpo.
Incluyendo su mano.
La abertura en la piel desprendió vapor, y luego se cicatrizó. Jason dejó de perder sangre.
Alex y Piper abrazaron a Jason felices de no haberlo perdido.
Arriba de las nubes Hades y Perséfone aplaudían alegrados de que hayan evitado la muerte del grecorromano.
Era mejor que los bodrios que los hacia mirar Demeter sobre el campo, la agricultura y la plantacion de trigo en el pais.
- ¡nos veremos dentro de poco! - gritaron los tres chicos desapareciendo en el portal del tiempo-espacio.
Jason abrazó a su novia sobre sus hombros, todavía estaba un poco pálido, pero dejando ese detalle de lado,se sentía bien - ¿Crees qué los veremos pronto?
Piper puso una sonrisa- eso depende de nosotros y... - se acercó a su oído y susurro-... Lo que hagamos esta noche.
El rubio tuvo un pequeño sonrojó, atrajo a su novia de la cintura y cuando estaba por besarla, Thalía puso cara de asco. - ¡Hey! ¡Búsquense un cuarto! - gritó, haciendo sonrojar más a la pareja. Se separaron de un sobresalto.
- ¡Thalia Grace! - y un Jason enojado empezó a correr a su hermana, quien no paraba de reírse.
- "Dioses, ayúdenme" - pensaba Pipes agotada - necesito una ducha.
- yo igual, ese dragón me dejó su baba encima. - se quejó el centauro.
- Quirón ¿Cómo es posible que el campamento entero no se haya dado cuenta de todo lo que pasó?
- Niebla, pequeña Piper.- Quirón se alejó cabalgando. La morena le hubiera seguido de no ser por algo que le llamo la atención, algo brillante en el suelo.
Aktínes y Kataigídes, las espadas de Alex.
Sorprendida, levantó ambas armas.- ¿¡Cómo puede levantar esto!? - dijo Piper tambaleándose por el peso de las gemelas, estuvo así hasta llegar al campamento y guardarlas en su cabaña.
No saldrían de ahí por un buen tiempo.
Los reyes del inframundo sonreían, se besaban alegres y rebosantes de felicidad.
- ¡vamos a tener un hijo! - gritó Perséfone entusiasmada y con lágrimas cayéndole de los ojos.
- lo sé...Lo sé- Hades tenia pocos momentos en los que disfrutaba, pero le dio una sonrisa sincera a su amante. Ella se sonrojó.
A la hora volvieron al inframundo para dar la noticia de que su futuro hijo nacería sin problema alguno.
En el año 2031, más exactamente, la entrada del Campamento Mestizo, Alexander Grace, Silena Sally Jackson y Thales Grace fueron expulsados por el portal del tiempo, cayendo de cara al césped.
Delante de ellos, dos matrimonios y un centauro esperaban ansiosos: Piper y Jason, junto con Annabeth y Perseo. Más Quirón y algunos sátiros.
El trio dinámico se levantó, se sacudió el polvo de sus ropas y se dirigió hacia sus progenitores correspondientes.
Una Piper de 36 años, con pequeñas arrugas en la cara, el pelo más largo, pero con la misma personalidad que cuando era joven, esperaba impaciente a sus hijos. Apenas los vio sanos y salvos lloro de felicidad, al tenerlos a dos pasos los abrazó y lleno de besos. Cuando los soltó, Jason miró malhumorado a su hijo menor.
- ¿Qué no te dije que no hagas boludeces? ¡Carajo, ALEX! - Retó, dándole un zape a su hijo. – Como sea… me alegro que hayas vuelto.
Alex sonrió, estaba feliz de estar en casa.
Mientras tanto, Percy abrazaba a su hija, Annabeth la llenaba de besos, y eso terminó en una Silena completamente avergonzada.
- ¡Basta! ¡Acabo de llegar! – se quejó.
Luego de un rato de besos y abrazos empalagosos, Silena y Alex se vieron atacados por las preguntas de los hermanos menores de la chica: Charlie y Eneas.
Debajo de un árbol, Un invisible individuo de ojos lila miraba la escena, pensando. Observó con paciencia y análisis.
Luego desapareció entre una gruesa manta de sombras.
De vuelta al año 2015, eran la 1 de la madrugada, y Jason invito a Piper a dormir en su cabaña. Pero en ese momento estaban con las luces apagadas en el cuarto del novio, con una manta encima, abrazados y calentitos.
-¿Crees que pronto los volvamos a ver? -
- claro que sí, Pipes. - el rubio le dio un casto beso en los labios y siguieron mirando las estrellas, pensando en su futuro lejano...
...O cercano.
Pochoclos*/palomitas de maíz /popcorn. Ya saben, comida de cine.
SPOILER DE LA MARCA DE ATENEA (están avisados)
*2 el chiste es algo obvio, pero para eso hay que leer la marca de atenea, digamos que Annabeth y percy por ciertas circunstancias no se ven por (creo) unos 8 meses. Cuando Annabeth ve a percy se le tira encima, lo besa, y también le hace una llave de lucha y lo amenaza. De acá el chiste, de tal palo tal astilla.
FIN DEL SPOILER
este es el Pre-final :C
Okay. Primero agradezco a todos los que leyeron la historia y les gustó, me apoyaron, me agregaron a favoritos o follow y me mandaron reviews.
Y a los que solo leyeron y no dijeron nada también xD
Tal vez haga una continuación en algún futuro lejano. Pero no por el momento.
Ah, y voy a hacer un capitulo extra en donde explicare un par de detalles que recién ahora me acuerdo.
