Nota de autora: ¡me he demorado muchísimo! Y por si alguien lo notó pues fue por los malvados exámenes finales; pero ya estoy libre, por lo menos hasta Agosto, así que aprovecharé Ah, esto da para dos capítulos más. ¡Pero volveré aunque no quieran! Jeje bien, los dejo leer.

Disclaimer: Nada mío, ya saben. Yo solo juego y no gano nada con ellos, solo, si hay, comentarios.

Tercera Parte

¿Qué mosca me ha picado?, pensaba Harry. Él estaba sentado frente al chico, con su helado en la mesa. Por un instante se había sentido con valentía en las venas, realmente le había cautivado ese joven rubio como para acercarse a él; ahora, no.

─ ¿algún problema?─ preguntó el rubio, con una mirada de extrañeza y desconfianza en la cara.

Harry no sabía qué hacer ni qué responder. No pensó. Como siempre, dijo una voz en su cabeza. Pero tenía que decir algo, no se iba a quedar como tonto mirándolo.

─ No, ninguno─ le respondió. Comenzó a mover su pierna con nerviosismo─ solo…─Harry dejó de hablar.

─ ¿Solo, qué?─ le dijo el chico rubio.

─ Solo…nada. Pensé que querías compañía. La chica…pues, ella…─ ¿por qué había mencionado a la chica esa? Mejor me callo, se dijo.

─Eso no es de tu incumbencia. ¿Enserio son así de entrometidos en este local?─ Harry observo como el chico se removía y parecía que sacaba algo del bolsillo de su pantalón. Bolsillo, dinero, ¡se va a ir! ¡Has algo!, se gritó mentalmente Harry.

─ No, solo yo, es que…tú, eres muy…─ ¿no iba a decir hermoso, verdad? Quizás hasta le pegaba o gritaba, no que fuera diferente a las demás personas, solo era demasiado bello. Decidió comenzar como una persona ordinaria, que se acerca a alguien y le habla con la posibilidad de ser amigos…o quizás algo más, no que a Harry le molestara.

─ Me voy, ten─ le tendió a Harry un billete. Harry casi entra en pánico.

─ MinombreesHarry, ungusto, ojalápodamossergrandesamigosyquizásalgundíalagomás─ lo dijo tan rápido hasta para él mismo, pero el chico rubio dejo de hacer el movimiento de querer levantarse e irse, así que era algo.

─ No te entendí nada─ le respondió, con una cara seria y ya un poco molesta.

Harry respiró hondo─ Soy Harry─ le dijo y le extendió una mano.

─ Draco Malfoy─ le respondió, pero sin tomarle la mano de regreso. Harry dejó de extender su mano y se sonrojó un poco. Ese chico, Draco, era muy difícil. Harry, aunque no era bueno haciendo amigos, siempre pensó que saludarse y darse la mano era un gesto amable y que invitaba a ser amistoso con cualquier persona. Al parecer no era de ese modo para todos.

Para no comenzar a caer en un silencio incómodo y viendo que había logrado hacer quedarse a Draco sentado en su silla, Harry comenzó a hablar.

─ ¿De qué escuela vienes?─ preguntó.

Draco parecía que lo iba a dejar hablar solo pero rodando los ojos respondió.

─ Slytherin.

─ Wow─ se asombró Harry─ yo soy de Gryffindor.

Harry en realidad estaba un poco impactado, Slytherin era una escuela cara, demasiado. Aunque esa escuela estaba muy lejos y viendo que Draco aun llevaba el uniforme puesto, se preguntó qué estaría haciendo tan lejos.

─Y… ¿qué tipo de música te gusta?

Draco le dio una mirada suspicaz.

─ ¿quieres algo de mí? ¿Sabes quién soy?─ le preguntó.

─ ¿Yo? ¡No!- Harry se apresuró a contestarle, no quería que pensara cualquier cosa negativa de él- solo quiero ser tu amigo

─ ¿Y eso por qué? ¿Acaso no tienes los tuyos? Sabes, estas actuando raro. Una persona normal no va por ahí saludando a extraños y queriendo ser amigos suyos- Draco estaba comenzando a exasperarse. Parkinson se había molestado con él y solo quería irse y venía este chico a querer amistad así de la nada. No tenía ánimos para eso.

─ No, no, solo…─ Harry ya no sabía que decir, había sido totalmente un mala idea dejarse llevar por ese instante de valentía.

En ese momento se escuchó un tintineo que indicaba que alguien había entrado al establecimiento. Harry dejo de observar a Draco y levanto la vista. Entro un hombre cualquiera, vestido de terno, que miraba por todos lados, hasta que lo miró a él y después a Draco. Se le quedo viendo y camino presuroso hacia él. Draco se volteó en ese instante y murmuró.

─ Lo que me faltaba hoy─ dejo un billete en la mesa y se acercó al hombre. Él solo menciono algo y salieron los dos. Harry se apresuró a mirar por la ventana. Afuera había una gran limosina en donde entraron Draco y el hombre de traje. Los miro irse hasta que se perdieron en la carretera.

En la mesa el helado que pidió Draco estaba intacto. No lo había comido.

Nota final de autora: Es muy pequeño, lo sé, pero prometo volver en esta semana con el siguiente capítulo. ¡Se agradece comentarios!