Como si fuera cierto

Soul regreso agotado del hospital. No conocía mucho a Spirit, pero lo apreciaba y admiraba su música y talento. Y ahora lo creía un loco por hablar con el espíritu de su hija.

-¿Hay alguien mas que pueda creerte? -soltó al aire, pero nadie contestó. Estaba solo- Vaya.

Dio una vuelta por todo el departamento, sin entrar a la habitación del piano, hojeo los libros de Maka, sus cosas, se sentó en sofá y cerró los ojos. Era extraño no tenerla dando vueltas por todo el lugar, sentir su voz, su presencia. Habían sido unos días alocados, estaba completamente fuera de su rutina de auto compadecerse. Decidió darse una ducha e ir a dormir, tal vez Maka regresará en la mañana… De donde sea que estuviera.

Por la mañana, aún en pantalón de pijama, lo primero que hizo fue tomar el libro que le había regalado Harvard y seguir hojeando, buscando alguna forma de llamarla.

-Arg esto no es nada cool, mejor me tomo una cerveza y sigo durmiendo el resto del día -dijo a la nada mientras caminaba hacia la cocina.

- ¡Nisiquiera se te ocurra! -y ahí estaba otra vez Maka con sus brazos en jarra y con el ceño fruncido.

- Vaya, miren quien se dignó a aparecer -la saludo con una sonrisa de tiburón y apoyado en el marco de la puerta.

- Por ahí -contestó dándose la vuelta- y ponte algo encima.

- Ah… Te molesta mi masculino torso -comenzó a regodearse- admirame preciosa, que es gratis y no todas tienen la fortuna de verme.

- Mejor cuentame como te hiciste esa tremenda cicatriz.

- Por eso digo que mejor me pongo algo encima -dijo mientras regresaba al cuarto- oye Maka -grito desde alla- ¿Hay alguien mas que pueda creerme que te apareces y atormentas mi vida?

- Mucho mejor -dijo ella una vez que el peliblanco regreso- puede haber alguien… Una amiga.

- ¿Recuerdas donde vive? ¿Algun numero? -mientras tanto Soul se preparaba algo para desayunar, la rubia no lo dejaba en paz si comía porquerías.

- Se llama Tsubaki, vive por el centro. Podríamos ir hoy a su casa e intentar hablar con ella.

- Esta bien, iremos al rato -contestó comenzando a comer.

- Tiene un hijo pequeño que se llama Masamune, es un encanto, seguro te encantará -le comenzó a contar entusiasta.

- ¿Masamune? Tengo un amigo que su hijo pequeño se llama igual -le comento.

- Espera, ese amigo tuyo no será… ¿Black Star? -pregunto indecisa. No había mucha gente japonesa en Death City.

- ¡Es Black Star! Joder, tenemos los mismo amigo -Soul solo atino a reirse- ¡Ja! El mundo es un pañuelo. Tsubaki es un encanto, seguro me creerá, solo debes decirme algo que ustedes sepan y ya está.

- Bueno, ya viste como reacciono mi padre ¿Que te asegura que Tsubaki no se pondrá histérica? -preguntó con los brazos en jarra.

- ¿Sere mas sutil? -pregunto alzando una ceja.

- Tampoco es como si tuviéramos otra opción -dijo resignada.

- Hoy ya no tengo nada más que hacer, así que me arreglo y nos vamos -avisó con una sonrisa ladeada y desapareció en la habitación.

- Gracias, Soul -sonrió agradecida- jamás pensé que un completo desconocido me ayudaría y menos en este… Estado -dijo señalándose completa.

- Tranquila, aunque diga que a tormentas mi vida, solo exajero -dijo el peliblancos sonriendo coqueto.

- Si pudiera tocarte, te daría un abrazo -la rubia sonrió una vez más y se sentó en el sofá a esperar al otro.

- Si pudiera tocarte… -susurró el peliblanco.

- ¿Dijiste algo?

- ¡No! Tomaré una ducha -y rápidamente se metió al baño.

Una vez más Soul se sentía confundido. Maka era real, pero era intangible para él, probablemente no lo recordaría una vez que despertara y si es que lo hacía… No. Lo que sentía por Maka no era amor, no podía serlo. Era una completa locura ¿Hace cuanto la conocía? ¿Una semana? El no estaba falto de compañía femenina, había estado con mujeres desde que llegó a Death City. Sus pacíficas "vacaciones" ya se habían ido a la mierda y estaba metido hasta el fondo con el tema de Maka. Y como no era nada cool dejarla sola después de dar su palabra, y él era muy cool, la ayudaría hasta el final ¡Pero no se enamoraría! Luego de que regresara a su cuerpo, él se buscaría otro departamento y no la volvería a ver jamás… Pero ambos eran amigos de Tsubaki y Black Star y a veces tocaba con Spirit ¡Maldita sea! Tal vez tendría que irse de la ciudad, pero no quería, era un lugar cómodo y tranquilo en medio de la nada.

-Me dejaré llevar… Ya veremos como se dan las cosas, tal vez Maka y yo… Nah -siguió con su ducha tranquilamente.

- ¿Estas listo? -pregunto la rubia cuando estaban parados frente a la puerta.

- Por supuesto, alguien cool como yo siempre está listo -contestó mirándola de lado y provocándole un leve sonrojo.

- No deberías ser tan egocéntrico -regaño con la nariz empinada.

- Sabes que te encanta que sea así -le guiño un ojo y toco el timbre mientras la rubia le decía una sarta de cosas que él no se molestó en escuchar.

- ¿Soul? ¿Eres tu? -una jovial Tsubaki abrió la puerta impresionada de ver a su amigo a esas horas de la mañana.

- Hola, Tsubaki -saludo con una sonrisa- a pasado mucho ¿Que tal?

- Muy bien, pasa por favor -la chica se hizo a un lado y Soul entró seguido de una invisible Maka.

- Black me contó que has estado con algunos problemas y por eso no has podido visitarnos -le hablaba desde la cocina mientras servía algo de café.

- Si, se me complicaron un poco las cosas cuando llegue, pero ya está casi todo solucionado -contó mirando a Maka- por cierto Tsubaki ¿Y Masamune? Solo eh tenido el honor de conocerlo por videollamada -comentó mientras recibía la taza de café.

- ¡Es cierto! Debe estar por bajar -dijo señalando el segundo piso- y dime Soul ¿Que te trae por aquí tan temprano? Recuerdo que nunca despertabas antes del medio día -sonrió divertida.

- ¿Enserio eres tan vago? -pregunto la rubia entre risas provocando una mala cara.

- Yo… Tengo algo importante que hablar contigo, es sobre tu amiga Maka -el rostro del peliblancos era seriedad absoluta.

- ¿Sabes lo que paso con ella? -Soul asintió.

- ¿Tio Tiburón? -preguntó indeciso un pequeño niño desde las escaleras.

- ¡Masamune! Al fin nos conocemos en persona, hombresito -lo saludó revolviendo sus cabellos- ¿Quien diría que un hijo de Black solo tendría sus ojos y su cabello tieso?

- No soy un hombresito, soy una estrella -corrigió entrecerrando los ojos y sonriendo.

- Esta bien, estrellita -le sonrió una vez más mostrándole su puntiaguda dentadura.

- Cariño, ve a jugar a tu cuarto un momento, tengo que hablar cosas de adultos con Soul.

- Esta bien mami, veré televisión un rato -y el pequeño niño subió corriendo las escaleras, pero regresó y se asomó apenas- ¡Hola tia Maka! Hoy también estas muy linda ¿Vienes a ver mis dibujos?

El silencio se apoderó del lugar y Tsubaki miró a su hijo consternada. Soul, en cambio miro a la rubia abriendo los ojos para que le contestara al niño.

-¡Por supuesto! Subo en un momento -contestó no muy convencida.

- ¡Si!

- Ah… Disculpa eso, Soul -la pelinegra se notaba apenada- Masamune aveces hace cosas… Extrañas, Black Star dice que es normal, pero…

- Tsubaki, Maka si esta aquí.

- ¿Que? -la mujer parpadeó un par de veces mirando a su alrededor- Maka está en el hospital, ni siquiera alcanzó a conocerte.

- Yo… Sin saber nada rente su departamento y un día se apareció regalándome por tener toda la vajilla sucia y luego descubrimos que estaba en coma y… Mira, Spirit no me creyó y ya viste que Masamune la vio -Soul apoyó los codos en las rodillas y ocultó la cabeza revolviéndose los cabellos- intentamos que regrese, pero no sabemos como.

- Yo… No sé si puedo creerte, Soul -dijo suspirando- es mucho que procesar, necesito pensar.

- Por favor, tu eres lista ¡Tienes que creerle! -gritaba la rubia dando vueltas por doquier- ¡Siempre creíste en estas cosas!

- Calma -murmuró el peliblancos, más para Maka que para Tsubaki- podemos esperar. Mira, vendré mañana por la tarde.

- Está bien -dijo un poco ida- entonces nos vemos.

- ¡Mami! Dile a tia Maka que mejor le llevo mis dibujos al hospital.

Sin esperar respuesta, Soul se marchó. Al menos le había ido mejor que con Spirit y Tsubaki dejaba abierta la posibilidad de creerle.

Hermosos lectores! Deberías estar estudiando para las 4 pruebas de la otra semana… Pero aquí estoy dejándoles un nuevo capi jajajaja

Aclarare que decidi que Spirit fuera músico haciendo honor al apellido, que si no sabían, es por Damon Albarn, el vocalista de blur.

Muchas gracias por leer.

Saludos

Onny!