Como si fuera cierto

-Estoy perdida -dijo Maka una vez que llegaron al departamento.

- No digas eso, de una u otra manera lograremos que regreses -contestó pasando a un lado de ella y "tocando" su hombro, pero lo atravesó como si no hubiera nada allí.

- Ya no sentí tu mano, al principio podía percibirse, pero justo ahora no -la rubia se sentó en el sofá y suspiró cansada.

- Tonterías -Soul la imito y se sentó a su lado- mañana vayamos al hospital y luego nos pasamos por casa de Black ¿Que tal si ahora vemos una película?

- ¿Estas de broma? -Maka alzó una ceja- podrían desconectarme en cualquier momento y tu quieres ver una película.

- Oye, alguien tan cool como yo jamás invitó a una chica a ver una pelicula, así que sientete honrada -Soul tomó el control remoto y comenzó a buscar algo interesante que ver.

- Sol con una condición -dijo levantando un dedo y mirándolo con fingida inocencia.

- ¿Cual? -pregunto de reojo.

- Promete que cuando regrese me invitaras a ver una película de verdad.

- Lo prometo -dijo sonriendo con sinceridad- te invitarle a cenar y luego veremos una película juntos. Con palomitas.

Soul no fue capaz de distinguir qué era ese sentimiento que nacía en su interior cada vez que la veía sonreír, sobre todo cuando la causa era él. Cuando la esperanza le daba un nuevo brillo en sus ojos. Incluso le gustaba cuando lo regañaba por comer solo comida chatarra. Era algo tan efímero que alguien se preocupara de verdad por él, alguien tan cercano y lejano a la vez.

-¿En que te estas metiendo, Soul Evans? -se preguntaba mientras veían una comedia y se reían a más no poder.

Por la mañana ambos fueron al hospital y Maka intentó inútilmente recostarse sobre sí misma, pero descubrieron que solo cuando Soul tomaba su mano ella era capaz de sentirlo, pero su cuerpo seguía expulsándola, como sino quisiera que regresara. Soul tuvo que regresar antes por algunos problemas que tuvo por teléfono y la rubia decidió quedarse un rato mas, tal vez fuera su padre y así podría verlo un momento. Lo extrañaba. Extrañaba hablar con él, sus desayunos cada fin de semana…

-¿Estas aquí, Maka? -pregunto el peliblanco una vez que regreso. Su hermano lo había llamado insistiendo en que regresara, pero él no daría su brazo a torcer ¿Maka lo habría logrado?... Nah, seguramente seguía en el hospital.

Pero cuando las horas pasaron y Maka no regreso, Soul decidió que no iría a casa de Tsubaki, tal vez sería mejor para la chica y pensaría con más calma si creerle o no. Saco una cerveza y cuando se iba a sentar a ver televisión, alguien toco la puerta.

-Hola, soy Blair tu vecina de enfrente -saludo una chica alta y de grandes pechos que vestía una escotada playera y unos minúsculos shorts- perdí mis llaves y necesito llamar a un cerrajero -entró contoneándose con sus largas piernas y le guiño un ojo coquetamente.

- Soy Soul -se presentó cuando la mujer ya colgaba en teléfono.

- Soooooul ¿No tendrás algo para beber? El cerrajero tardará. De paso podemos… Conocernos mejor -ronroneo caminando a gatas por el sofá y dejando a la vista sus atributos.

- ¿Cerveza esta bien? -y esa fue la invitación para que Blair se pusiera muy cómoda en SU sofá.

Durante una hora y media Blair estuvo instalada en su casa hablando sobre mil cosas que a él no le interesaban. Relaciones abiertas, que ya no había buenos hombres, la falta de un par de masculinos brazos que la hicieran sentirse protegida.

-Soooul ¿Puedo usar tu baño? -pregunto estirándose en el sofá.

- Por el pasillo, primera puerta -contestó aburrido.

- ¡Vaya! Solo te bastaron un par de horas para meter a esa mujerzuela a la casa -de la nada, Maka apareció a sus espaldas con los brazos cruzados.

- ¡Maka! ¿Donde te habías metido? Te espere toda la tarde para ir a casa de Tsubaki -le reclamo molesto.

- Me quede en el hospital ¡Es problema mio! Y sabes que, no es mi problema con quién te metes y con quien no -Maka cerró los ojos y levantó las manos en amago de rendirse.

- Arg Maka, esto no es lo que parece ¡Ella sola se coló!

- ¡Soooooooul! -llamó Blair desde la habitación- ¡Ven aquí! Quiero mostrarte algo.

- ¿No es lo que creo? -pregunto alzando una ceja- entonces echaré un vistazo ¿No te importa, verdad? -Soul se mostró indiferente y se metió las manos a los bolsillos, él no estaba intentando nada con la voluptuosa vecina. Maka se paró frente a la puerta del cuarto, que hace poco había sido suyo, y miró a Soul de forma retadora, pero no hizo nada por detenerla, así que simplemente se inclinó y su cabeza atravesó la puerta- ¡Vaya! Está completamente desnuda sobre la cama -sacó la cabeza y lo miró fijamente- ¿Estás seguro de que no quieres echar un vistazo?

- Maka, detente -Soul se revolvió el cabello y dio vueltas por la sala acongojado- Blair es guapa, pero no estoy interesado en ella.

- ¿Porque tardas tanto, Soooul? -la mujer salió del cuarto solo con una toalla- yo solo quiero distraerte un poco. Siempre te escucho ¿Sabes? Hablando solo… Tan solitario, igual que yo -de pronto Blair dejó caer la toalla y quedó completamente desnuda frente a Soul y Maka.

- Esto es demasiado para mi -dijo la rubia y salió al pequeño balcón cerrando las cortinas tras de sí.

- ¡Maka! -el peliblanco se volteo enfadado, decidido a encarar a la mujer- Blair, es suficiente. Quiero que te vistas y salgas de mi casa, no estoy interesado en ti, estoy viendo a otra persona y no, no tienes oportunidad.

Unos minutos más tarde Soul salió al balcón para encontrar a Maka enfurruñada y murmurando cosas para sí misma.

-¿Tan rápido eres? -preguntó despectivamente.

- No hicimos nada, le dije que se fuera -contestó con un suspiro.

- Ah.

- Le dije que me estaba viendo con alguien… Aunque bueno, no se si estar solamente así puede contarse como estar saliendo con alguien.

- ¿Qué quieres decir?

- Siento cosas por ti, Maka -dijo mirándola directo a los ojos y con completa decisión.

- Esto jamas funcionara -lo miró con una sonrisa triste y suspiró un poco dolida.

- No puedes estar segura de eso -le susurro muy cerca, pero sin tocarla.

- Pero…

- Pasa la noche conmigo, solo los dos, recostados.

Soul no espero la respuesta de Maka y simplemente se fue al cuarto, se quitó los zapatos, la polera y se recostó en la cama con los brazos tras la cabeza… Y espero. Espero a que Maka decidiera ir con él.

La rubia estaba confundida. Tenía dificultades para recordar su vida antes del accidente, pero estaba segura de que había pasado mucho tiempo desde la última vez que había estado con un hombre ¡Pero el ofrecimiento de Soul no podía contarse como tal! Primero que todo, Soul NO le gustaba. Y segundo, tampoco podían hacer nada en el estado en que se encontraba, pero… ¡No es como si quisiera hacer algo con él!

-Bueno, tranquilidad. Solo "dormirás" con él en la misma cama, nada más, tampoco puedes hacer nada -Maka lanzó un gran suspiro, tenía que relajarse, tal vez cuando ella regresara no recordaría nada.

Dio un par de pasos y llegó a la puerta de la habitación, no se molestó en tocar, simplemente atravesó la puerta y se encontró con el peliblanco recostado y mirándola con cara de suficiencia.

-Sabia que vendrias -dijo cerrando los ojos y sin dejar de sonreír- ninguna se resiste.

- Arg maldito egocéntrico, mejor ponte algo -dijo mientras le lanzaba una camiseta.

- Nah, me gusta asi.

La chica se sentó en la cama para luego recostarse y quedarse mirando el techo. Por inercia, Soul intentó tomar su mano, pero se sintió estúpido al darse cuenta que la atravesaba y se dio la vuelta para mirarla de costado. Maka lo imito.

-Nunca traje aquí a un hombre -le comentó la rubia- solo un par de veces vino Black a dejar a Masamune.

- Pues… Yo una vez traje a un cura que no sabía exorcizar y un bibliotecario paranormal que dice que el muerto soy yo -le contesto entre risas.

- Eso no cuenta -reclamo riendo también.

- Te ves más linda cuando sonríes que cuando me regañas -el peliblanco estiró la mano y simuló que acariciaba su mejilla.

- Por favor no digas esas cosas -susurro Maka como si el momento fuera a desaparecer si hablaba más fuerte.

Soul no apartaba la vista de ella, se la bebía con la mirada. A la mierda que fuera una locura, ni siquiera había recordado a Kim desde que apareció Maka, no sabía cómo, pero ella era lo que había estado esperando toda la vida. No importaba si se le iba la vida conquistando a la rubia una vez que regresara, porque todo el esfuerzo valdría la pena. Indeciso, levantó la mano esperando que la rubia posicionara la suya donde podría "sentirla" y en cuanto lo hizo, sintió un calor y un ligero cosquilleo con el que empezó a cerrar lentamente los ojos.

A la mañana siguiente, Soul despertó inmerso en una extraña calma con la que solo logró sonreír y buscar a Maka con la mirada, que se encontraba sentada en un pequeño sofá, observándolo.

-Buenos días -saludó ella.

- Buen día -saludo de vuelta- hoy deberíamos ir con Tsubaki.

- Si -Maka se levanto y camino hacia la puerta- espero que te crea. Te espero en la sala.

Hola gente, siento mucho tardar tanto, pero los estudios me tienen tapada. Muchas gracias por leer y comentar, espero les guste :D

Saludos

Onny!