¡Hola a todos!

¡Disfruten!

Yaja Tanimoto: ¡Hola! Sí, Naruto es más como un hermano y no va a pasar a mayores en el futuro. Los que serían parejas potenciales son Neji, Sasuke y Haku. Quizás Itachi. Bueno, cambiando de tema en este capítulo habrá una sorpresita jaja ¡Saludos!

Hikari Sawada: ¡Sí, Misato es la reencarnación de Shiki! El chakra de Shiki viajó de generación en generación reencarnando en Mito y lo mismo con Indra (Madara) y Ashura (Hashirama)

AmantedeSuzukiyMisaki: ¡Qué bueno que volviste! Espero que te guste este capítulo y sucederá algo interesante :3 ¡Saludos!

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"Nuestra recompensa se encuentra en el esfuerzo y no en el resultado. Un esfuerzo total es una victoria completa"

El Hokage envió a su guardia a informarle al sensor que la pelea de Sasuke vs Gaara se pospondría hasta que Sasuke Uchiha apareciera en el estadio. Sarutobi no quería que su alumna luchara contra Gaara, algo le decía que no debía hacerlo y él siempre seguía su instinto.

− Pensándolo mejor, Lord Kazekage – comenzó Sarutobi – la pelea de Uchiha Sasuke y Sabaku no Gaara se pospondrá y por ahora seguirán adelante los otros combates

− Aaa, como quiera Lord Hokage – asintió el Kazekage

El guardia apareció al lado del Hokage informándole que el siguiente combate sería el de Shikamaru y Temari.

Mientras tanto, en la zona de espera los genin de Konoha trataban de hacer que Shikamaru fuera al campo de batalla. Naruto exasperado lo empujó en el balcón y este se quedó tendido en el suelo en completa tranquilidad. Misato rodó los ojos, ese chico sí que era vago.

− Oi, Naruto – llamó Misato

− ¿Qué pasa, Misato-chan?

− Sasuke todavía no ha llegado y me está preocupando – explicó la chica

− A mí también pero ¿qué podemos hacer, dattebayo?

− Es hora de ir a buscarlo, dejaremos dos clones de sombras de nosotros y vamos a buscarlo – explicó Misato

− ¡Está bien, dattebayo! – asintió Naruto emocionado

Ambos integrantes del equipo siete hicieron un sello logrando formar dos clones de sombras iguales a ellos. Sin avisar, Misato tomó la mano de su amigo teletransportandose a una zona desierta.

Zona desierta de entrenamiento

Naruto y Misato aparecieron en un flash en aquella zona. El muchacho estaba muy mareado por la teletransportación pues no estaba acostumbrado a eso. Su compañera lo miró con disculpas, a veces se olvidaba de que la gente no estaba acostumbrada con aquello.

− ¿Qué hacen aquí? – preguntó perezosamente Kakashi

− ¡Vinimos a buscarlos, dattebayo! – exclamó Naruto señalándolo

− El combate de Sasuke fue atrasado y si no llegan a tiempo lo descalificarán – explicó Misato con calma

− Entrenaremos un poco más y Sasuke estará listo – respondió Kakashi

− Solo falta un poco – comentó Sasuke detrás de ellos

Misato y Naruto dieron media vuelta para ver una serpiente gigante teniendo en su cabeza a Sasuke de pie. Naruto miró completamente sorprendido la invocación.

− ¡¿Cuándo aprendiste eso?! – gritó Naruto sorprendido – ¡Maldición, tu invocación es genial! La mía son sapos – murmuró con decepción

− ¡Naruto! – regañó Misato con enojo – todas las invocaciones son poderosas y además Jiraiya te la heredó así que deja de quejarte

− Gomen – se rio nerviosamente

− Bien hecho, Sasuke – felicitó Misato

Sasuke asintió, le había costado invocar aquella serpiente pero no fue tan difícil. Kakashi le dijo que continuara practicando su jutsu especial una vez más y literalmente echó a sus otros alumnos del lugar. Ambos estudiantes se fueron refunfuñando y quejándose de su sensei pero finalmente se retiraron del lugar en un flash rojo y amarillo.

Ambos genin llegaron y esperaron con los demás a que Sasuke llegara pero no aparecía y esto frustraba a todos los espectadores y genin de la Hoja. Misato estaba enojada por su tardanza, se suponía que solo practicaría una vez más su jutsu especial y Naruto había bajado al campo de batalla a esperar a que apareciera Sasuke y poder darle un regaño.

− Bien, los diez minutos de tolerancia terminaron así que oficialmente llamo a este encuentro – el sensor calló al producirse una gran ventisca de hojas

Un fuerte viento de hojas se produjo en el lugar dejando ver a Kakashi y Sasuke de pie en forma muy tranquila y presumida. Una vena saltó en la frente de Misato.

− Perdón por el retraso me perdí en el tráfico que había – sonrió Kakashi

− ¿Y tú eres? – preguntó Genma

− Yo soy Sasuke Uchiha – respondió resaltando su apellido

− ¡Baka! – gritó Misato saltando al campo de combate y produciendo una gran grieta – ¡¿Cómo te atreves a hacerme preocupar todo este tiempo?! ¡Te iban a descalificar!

Al escuchar su nombre, la gente comenzó a vitorear pues querían ver el combate contra Gaara. Estaban muy ansiosos por ello. Sasuke simplemente levantó una ceja ante su arrebato.

− Vaya finalmente decidiste aparecer – habló Naruto – yo pensaba que no aparecerías porque tarde o temprano te enfrentarías a mí

− ¿Y tú que Naruto acaso ganaste? – preguntó Sasuke prepotente

− ¡Por supuesto que sí, dattebayo!

− Pues no festejes tanto por favor, sigues siendo un perdedor – sonrió Sasuke – ¿Y qué me dices tú, Misato? ¿Ganaste?

− Mi rival nunca llegó, algo le pasó y voy a luchar contra el ganador de este combate – dijo Misato sonriendo ampliamente – será mejor que ganes porque así lucharé contra ti – Sasuke sonrió esperando con ansias luchar contra ella

− Perdón si los hicimos esperar pero ¿es muy tarde? – preguntó Kakashi rascándose el cuello – No me digan que Sasuke fue descalificado, ¿no, verdad?

− Qué manera de perder al noción del tiempo – bufó Genma – de tal palo, tal astilla

− ¿Y bien? ¿Entonces qué? – preguntó Kakashi nuevamente

− Sabes, llegaron muy tarde pero les dieron una prórroga – explicó Genma – dos de hecho y tuvieron suerte de que fuera así porque llegaron en el último segundo aún no lo descalifican

− ¡Aah, qué alivio! Por un minuto me preocupé – suspiró Kakashi – entonces todo bien

− Asegúrate de no perder contra ese loco – dijo Naruto serio

− Sí, lo sé – respondió Sasuke mirándolo fijamente

− ¡Oye, Sasuke! ¡No pierdas porque quiero pelear contra ti! – exclamó Naruto con determinación en sus ojos

Sasuke lo miró aceptando su reto, desde hacía tiempo que deseaba pelear contra Naruto. Demostrar quién era más fuerte, ese era su objetivo.

− Gaara, ven acá abajo – ordenó Genma

− Naruto, Misato vámonos – dijo Shikamaru a su lado – ellos no nos necesitan. ¡Ah! ¡Y voy a tomar las escaleras si no te molesta! – exclamó sarcásticamente

− ¡Oye! ¿Sigues molesto por ese empujoncito? ¡Deberías estar agradecido! – respondió Naruto

Los tres genin se retiraron del campo de batalla. En el camino, mientras subían las escaleras se encontraron con Gaara.

− ¿Puede apurarte? ¡Vamos! – instó Naruto

− Relájate, Naruto – calmó Shikamaru – te va a salir una úlcera o algo peor – al verlo callado mirando al pasillo se preocupó – ¿qué pasa?

− Oh, rayos – murmuró Misato

Mientras Gaara caminaba por el pasillo fue interceptado por dos ninjas extranjeros.

− Ustedes los chunin creen que todo el torneo gira en torno a ustedes pero lo que le importa la gente son las apuestas que hacen a su favor o en su contra – se burló un ninja hablándole a Gaara – mi maestro ganó mucho dinero por la victoria del otro chico

− ¿Oíste? Osea que tienes que perder – dijo el otro ninja

Gaara no se molestó en responder, su calabaza de arena sacó su corcho lentamente.

− Bien, ¿Te quedó claro, muchacho? – amenazó el ninja

− Tal vez tiene miedo hasta de hablar – se burló el otro ninja

Los ninjas tomaron posición de batalla al ver que Gaara abrió los ojos con una mirada depredadora, una mirada de sed de sangre. Su arena comenzó a atacarlos envolviéndolos en un torbellino y aplastándolos hasta la muerte.

Sin más, Gaara retomó su camino. A cada paso que daba era escuchado por los tres genin de Konoha. Cuando llegó hacia donde estaban ellos, estaban congelados por lo anterior.

Gaara los ignoró, y pasó por su lado como si no estuvieran allí.

Los genin se sentaron en la escalera un tanto preocupados por lo ocurrido.

− Si hubiéramos llegado a la escalera un segundo antes – suspiró Shikamaru – tal vez hubiéramos sido nosotros, nunca en mi vida había visto una muerte así ni aún en batalla – se secó el sudor de la frente – las cosas no pintan muy bien

− No pintan para nada bien – murmuró Misato

Shikamaru detectó que los dos estaban preocupados por Sasuke. Ese Gaara era un maniático asesino con extrema sed de sangre.

Los tres genin se recuperaron de lo que habían visto y finalmente subieron hacia la zona de espera para ver el tan esperado combate.

Gaara liberó su arena haciendo que flotara amenazadoramente mientras Sasuke se alejaba de un salto para evitar un ataque cercano. De repente, el ninja de Suna agarró su cabeza como si le doliera murmurando cosas inentendibles.

Desde las gradas, Misato se estremeció notablemente por la terrible y abrumadora sed de sangre que provenía de Gaara. Ahora estaba oficialmente preocupada por su compañero de equipo.

El muchacho continuó hablando solo con una mirada depredadora y tomando su cabeza dolorosamente.

− Ya ha comenzado con la conversación esto es peligroso – murmuró Kankurou a su hermana

− Lo sé, es la primera vez que veo a Gaara ponerse así antes de pelear – respondió Temari en voz baja – significa que Sasuke es un oponente poderoso, y cuando lo derrote se enfrentará a la chica Senju

Sorprendentemente, Gaara se calmó de la nada y miró fijamente a Sasuke. Cansado de esperar, Sasuke lanzó un kunai a su rival y este lo bloqueó utilizando su arena. Utilizando taijutsu, el heredero Uchiha corrió hacia Gaara para atacarlo mientras este se defendía usando su arena que se había convertido en un clon de arena.

Rápidamente bloqueó cada golpe de Sasuke, y cuando este estuvo cerca de golpear al verdadero Gaara, su arena lo bloqueó una vez más pero no contó con que Sasuke fuera más veloz y se posicionara detrás de él asestándole un poderoso puñetazo en la mejilla haciendo que volara unos metros.

− Así que esa es tu armadura de arena – habló Sasuke – ven – instó a atacarlo – avanza, si tu no lo haces lo haré yo – gritó corriendo hacia él

Misato sonrió satisfecha al ver el progreso de Sasuke con respecto a su nueva gran velocidad. Ahora mismo, él intentaba atacar a Gaara corriendo a su alrededor haciendo que su arena se confundiera. Finalmente lo logró y le propinó una patada lanzándolo a varios metros.

− ¿Qué ocurre, Gaara? ¿Es todo lo que tienes? – preguntó Sasuke prepotente – Voy a acabar con toda tu armadura – dijo tomando posición

Yendo hacia él con una velocidad abismal comenzó a correr a su alrededor formando nubes de tierra y haciendo que sea imposible verlo. Cuando venció a su arena nuevamente, procedió a atacarlo a corta distancia.

Sus compañeros de equipo estaban más que sorprendidos al ver su gran progreso, no cabía duda de que Sasuke Uchiha era fuerte.

Su velocidad era aún más rápida que la de Rock Lee sin pesas y eso era mucho.

Gaara lentamente se puso de pie mientras resoplaba furioso. Al hacerlo, formó un extraño sello llamando la atención de Sasuke. La arena que lo rodeaba junto a su arena especial comenzó a formar poco a poco una bola que lo cubría de cualquier ataque.

− Misato, debemos hablar con Kakashi-sensei ahora mismo – dijo Naruto de repente muy serio

− ¿Qué sucede?

− ¡Vamos! – respondió arrastrándola

− ¡Eh! ¡Espera! – chilló Misato siendo arrastrada

Ambos corrían por los pasillos del interior del estadio para llegar a las gradas del público. Naruto estaba muy serio, había recordado el encuentro con Gaara en el hospital y no le gustó nada cuando dijo que no tenía un propósito ya que era lo mismo que estar muerto. Él alguna vez se sintió así pero encontró su salvación pero Gaara no, su único propósito es matar gente y eso va a hacer con Sasuke.

− ¡Kakashi-sensei! – gritó Naruto trayendo a Misato consigo

− ¡Naruto, Misato! – saludó Lee de pie con muletas, la joven le sonrió

− ¿Qué pasa, Naruto? – preguntó Kakashi con calma

− ¡Kakashi-sensei! ¡Tiene que detener este encuentro ahora mismo, dattebayo! – exclamó Naruto con seriedad

− ¿Qué?

− El chico con quien pelea Sasuke es completamente diferente al resto de nosotros – explicó Naruto apresuradamente – es lo más alejado que existe a la normalidad

− Naruto, tranquilo – dijo Ino confundida – ¿qué tratas de decir?

− Cree que su finalidad en la vida es matar gente – dijo Naruto – ¡¿No lo ven?! ¡Si esto continua Sasuke morirá! ¡Tienen que creerme!

− Lo que dice Naruto es cierto – afirmó Misato – yo estuve presente cuando Gaara decía eso

Kakashi los miró atentamente y vio preocupación genuina en ambos. No respondió, solo fijó su mirada en el campo de batalla específicamente en Sasuke.

− ¡Sensei, por favor! ¡Tiene que detener este encuentro ahora mismo! – exclamó Naruto

− Relájate – respondió Kakashi con calma – no caigan en pánico, ya saben que Sasuke y yo no estuvimos perdiendo el tiempo. Hay una razón por la que llegamos tan tarde

Misato entrecerró los ojos a su sensei. Tenía ciertas sospechas sobre qué jutsus le habría enseñado. Ella miró a Naruto y vio que miraba a su sensei confundido. De repente, Misato vio que sobre la bola de arena que protegía a Gaara había un ojo flotando.

Sasuke corrió hacia él con su Sharingan activado aventando muchos kunai y shuriken pero no sirvieron de nada. Intentó atacar nuevamente la bola de arena pero esta se defendió expulsando en su superficie arena en forma de aguja. Al instante, el muchacho se alejó.

En ese instante, Misato sintió una horrible sensación. Un mal presentimiento. Algo malo, muy malo iba a suceder pero no tenía idea qué era.

− Kakashi – llamó Sakura sacando a Misato de sus pensamientos – usted dijo que ha habido una razón por que llegaron tarde, ¿qué estuvieron haciendo? – Misato se rio sin poder evitarlo

− Lo siento – se disculpó Misato calmándose – es que sonó como otra cosa – Kakashi levantó una ceja

− Uhm, bueno pues es una larga historia – respondió Kakashi ignorando la insinuación de su alumna

− ¡¿Puede hacer algo por favor?! ¡No es tiempo para conversar, dattebayo! – gritó Naruto exasperado haciendo un berrinche

− Tienes razón, cállate y observa – cortó Kakashi ganándose la atención de los genin – miren bien a Sasuke, los va a sorprender

En ese momento, Sasuke retrocedió estando de pie en las paredes del estadio y tomando una posición especial. Los genin y espectadores observaron con atención.

Junto con su Sharingan activado, Sasuke hizo un jutsu especial en forma de rayos en su mano. El jutsu se veía muy potente y poderoso, el chakra usado era tanto que era visible.

− ¿Qué? No puede ser – murmuró Maito Gai

− Si te preguntabas por qué siempre insistí en entrenar yo mismo a Sasuke ahora lo sabes – respondió Kakashi – es porque es igual a mí

Naruto y Misato observaron pasmados el nivel del nuevo jutsu de Sasuke llamado Chidori que se le fue heredado por Kakashi. Era tan poderoso que destruía todo lo que tocaba.

− Eso estuviste haciendo, incrementando su velocidad al nivel requerido – comentó Gai

− Exacto – asintió Kakashi

− Jamás lo vi hacer eso antes – comentó Naruto sorprendido

− Ese ruido extraño, ¿qué clase de técnica es esa? – preguntó Sakura

− Se llama Chidori, es el único jutsu que Kakashi-sensei no ha copiado de alguien más – explicó Misato – es el jutsu elegido para asesinatos, el secreto del Chidori es la velocidad con la que se da y la habilidad del ninja de enfocar su chakra en el punto de impacto. Una vez que ambos elementos han alcanzado cierto nivel, el chakra se vuelve visible y produce el sonido de aves trinando – Kakashi escuchó atentamente – ese es el sonido que le da nombre a esa técnica, Chidori

Sasuke corrió velozmente hacia Gaara con su técnica completamente activada y la incrustó hábilmente en la coraza de arena invadiéndola perfectamente.

Una oleada de chakra afuera de la aldea alertó a Misato de posibles intrusos. Ella miró en cierta dirección, esas presencias diversas de chakra solo pudieron ser detectadas por sensores de chakra. Sin dudarlo, activó su Ojo de la Mente de Kagura y observó cada rincón de la aldea en busca de intrusos para saber si ya habían ingresado pero cuando los encontró en un punto específico afuera de la aldea se quedó sin aliento al ver cientos de ninjas de Suna y el Sonido con claras intenciones de ataque a Konoha.

Amplió los ojos al verlos con armas listas para atacar, escuchando a un supuesto líder temporal. Se preocupó bastante al ver que preparaban más invocaciones de compañeros ninjas. Desactivó su Kekkei Genkai. Debía informarle urgentemente a Lord Hokage.

Sin más, desapareció en un flash rojo sin que nadie se diera cuenta o eso pensaba porque cierto ninja seguidor de Orochimaru que estaba disfrazado de anbu vio que la chica se dio cuenta de lo que sucedía realmente. No podía perder más tiempo así que Kabuto puso en marcha el plan, formó un sello.

Misato se teletransportó al Palco Hokage pero fue detenida por ninjas que custodiaban el lugar.

− Lo siento, no puedes entrar – informó el ninja

− ¡Pero es una urgencia! – exclamó Misato exasperada

− No puedes entrar y punto

Ella apretó los puños y se fue sin decir nada. Se escondió detrás de un muro a un par de metros e hizo un sello formando un henge perfecto de cierto ninja que despreciaba pero que por ahora su apariencia serviría para entrar al Palco. Misato transformada en otro ninja tomó su bastón y copió su forma de caminar lenta y pausada.

− ¡Danzo-sama! – exclamó el guardia al verlo y haciendo una reverencia

− Necesito hablar con Sandaime – dijo Misato haciendo una réplica de la voz del Consejero

− ¡Hai!

A los pocos minutos, el Tercer Hokage salió del Palco y miró al hombre. El guardia se alejó para que hablaran con privacidad.

− Misato-chan, ¿por qué eres un henge de Danzo? – preguntó Sandaime acomodando su sombrero Hokage

− Sensei, he sentido la presencia de ninjas provenientes de Suna y el Sonido en las afueras de la aldea – explicó Misato con preocupación – son muchos ninjas, sospecho que planean hacer una invasión

− ¿Estás segura? – preguntó el Hokage seriamente – deshaz el henge, ya no es necesario

− Hai – dijo deshaciéndolo y siendo ella nuevamente – estoy completamente segura, lo he confirmado con el Ojo de la Mente de Kagura – respondió Misato

− Está bien, yo me encargo querida – dijo Hiruzen – tú quédate con Kakashi y compañeros hasta que reciban ordenes

− ¡Pero hay que informar a los demás! ¡Estamos a punto de ser invadidos!

− Cálmate, en situaciones como estas no se puede perder la razón – interrumpió Hiruzen – yo me encargaré personalmente de la persona que planeó esto pero por ahora ve junto a tu sensei

− Está bien – asintió Misato con expresión de derrota

− No te preocupes, saldremos adelante en esto – le sonrió el Hokage

Por primera vez en su vida, Misato tuvo un deja vú. Sentía que era una despedida. Ella miró al Hokage y sensei a los ojos fijamente en busca de algo que no sabía qué.

− Sensei, sé que saldremos adelante – asintió Misato seria – pero quiero agradecerle por confiar en mí y haberme enseñado

− No hay de qué, Misato-chan – sonrió Hiruzen – eres como una nieta para mí, ahora ve – Misato sonrió

Sin poder replicar, Misato obedeció al Tercer Hokage y procedió a retirarse del lugar en un flash rojo.

Hiruzen Sarutobi miró el lugar por donde Misato había desaparecido. Estaba orgulloso de haberle enseñado lo que alguna vez Shodaime y Nidaime Hokage también le enseñaron a él. La voluntad de fuego ardía en su corazón y eso era más que suficiente para estar seguro que las próximas generaciones mantendrían esa voluntad viva. Esbozó una pequeña sonrisa.

Nuevamente, Misato volvió a las gradas con sus compañeros para encontrar a todos dormidos excepto Kakashi, Gai y Sakura. El chakra del genjutsu era palpable así que ella hizo un sello y lo dispersó para que no le afectara.

Una explosión se produjo en el Palco Hokage llamando la atención de los ninjas. Al instante, los jounin sensei quisieron ir en ayuda pero unos anbu los detuvieron diciendo que ellos se encargarían.

Todos pudieron ver como una enorme barrera se formaba en el techo de tejas. La barrera era inmensa y de color violeta.

− Es una barrera ninjutsu – dijo Gai

− Burlaron a los cazadores especiales anbu y se supone que ellos son los mejores – comentó Kakashi observando la barrera

− ¿Por qué están aquí? ¡Lord Hokage está en peligro! – exclamó Gai al ver varios anbu llegar hacia donde estaban – oh – murmuró al ver los otros ninjas del Sonido que estaban disfrazados de civiles

− Que locura – suspiró Kakashi

− Enemigos disfrazados de cazadores especiales anbu – comentó Gai observándolos – así que usaron un genjutsu

− No hay duda – dijo Kakashi

Misato se percató de que la batalla entre Gaara y Sasuke continuaba pero ya no era necesario si la aldea estaba siendo invadida, decidió informarle a Sasuke de lo ocurrido. Al mismo tiempo, los hermanos de Gaara también se acercaron al campo de batalla.

− ¿Qué está ocurriendo? – preguntó Sasuke mirando la barrera

− La aldea está siendo invadida por Suna y el Sonido – respondió Misato a su lado

− Basta Gaara – dijo Temari

− Voy a matarlo – gruñó Gaara intentando caminar hacia su rival

− No tiene caso continuar con esta pelea – lo detuvo Kankurou

− Es cierto, no olvides nuestra misión – recordó Temari

− ¡Quítate, estúpido! – exclamó Gaara haciendo a un lado a su hermano

− ¡¿Qué hacen ustedes tres?! – exclamó el sensei de Suna – ¡¿No se dan cuenta de que la operación está en curso?!

En ese momento, el sensor del tercer examen Genma Shiranui se posicionó delante de los genin de la Hoja. Gaara se arrodilló en dolor, tomando su cabeza entre sus manos y gruñendo.

− Sus heridas están peor de lo que creí y su chakra está ido por completo – informó Temari con preocupación – es imposible es este momento

− Tonto, es porque trataste de transformarte antes de que dieran la señal – regañó Baki

− ¿Y qué hacemos entonces? – preguntó Kankurou – necesitamos a Gaara

− Gaara representa el triunfo de Sunagakure – respondió Baki – debemos dejarlo actuar sin importar nada. Bien, ustedes dos encárguense de curar las heridas de Gaara y en cuanto su chakra se restaure continúen con la operación

− Entendido, señor – asintió Kankurou

− ¿Y usted, sensei? – preguntó Temari

− Yo me encargaré de estos – contestó mirando a los ninjas de la Hoja

− ¿Realmente cree que las cosas saldrán de acuerdo a su plan? – preguntó Genma

− Me aseguraré de que así sea – gruñó amenazadoramente

Misato entrecerró los ojos en él. Ese ninja era un idiota si creía que podrían destruir su aldea. Sasuke miró a Gaara que también lo miraba fijamente.

− ¡Vayan! – ordenó Baki

Los tres genin de Suna se fueron rápidamente dispuestos a continuar el plan. Misato vio que Sasuke sostenía su brazo por lo que se acercó aplicando ninjutsu médico curando así sus heridas.

− El anfitrión de esta fiesta es Orochimaru – dijo Genma

− No lo sé y no me importa – se burló Baki – dejemos que se calienten las cosas

− Sasuke, lo lamento pero tu examen chunin termina aquí – dijo el sensor mirando a su pronto oponente – ya has alcanzado el nivel chunin – Sasuke lo miró sorprendido – ahora Misato, Sasuke ambos son shinobi de la Hoja así que denle un buen uso a su entrenamiento

− En otras palabras, tendré que derrotar a Gaara – habló Sasuke – ¿nuestro encuentro continúa?

− Ten mucho cuidado, ahora es algo real – advirtió Genma – no un torneo

− Mi objetivo será el mismo – respondió Sasuke yéndose en busca de Gaara

− ¡No tan rápido! – gritó Baki lanzándole tres kunai

Al instante, Genma lanzó otros tres kunai cancelando así el ataque de Baki.

− Misato, ve con tu sensei – ordenó Genma

− Hai

Baki estuvo a punto de atacarla pero la joven desapareció en un flash rojo sorprendiéndolo. No tuvo tiempo de atacarla, ni siquiera de sacar kunai o shuriken.

Cuando Misato llegó, vio que muchos ninjas estaban rodeando a los jounin

− ¿Son muchos no crees? – preguntó Kakashi manteniéndose tranquilo

− Fuimos descuidados – respondió Gai – incluso el mismo Lord Hokage – algo llamó su atención – ¡Kakashi! ¡Mira ahí dentro de la barrera!

− Orochimaru – murmuró Kakashi viendo al ninja

− Maldición, estúpido Orochimaru – insultó Misato con enojo

− ¡Sasuke! – gritó Sakura preocupada – ¿Qué? ¿Se ha ido?

− No te preocupes, él fue tras Gaara – informó Misato

De repente, dos ninjas del Sonido aparecieron dispuestos a atacar a Sakura. Ella se asustó y se cubrió con sus brazos dispuesta a recibir el ataque. Al instante, Misato intervino utilizando su bisturí de chakra y dejando a los ninjas heridos internamente e inconscientes por varias horas.

En ese momento, muchos ninjas del Sonido se aparecieron intentando atacar a los ninja de la Hoja. Como eran una cantidad considerable, Misato decidió utilizar sus senbon para dañarlos rápidamente. Alguna que otra vez, usando su fuerza monstruosa. Gai, Kakashi y Misato se posicionaron espalda a espalda esperando algún ataque.

− Bien hecho – dijo Gai – estoy preocupado por Lord Hokage

− Eso déjaselos a los cazadores especiales anbu – respondió Kakashi – tenemos mucho de qué encargarnos aquí. Además, Lord Hokage no es débil y lo sabes

− Sí pero

− Recuerda una cosa, Gai – interrumpió Kakashi mirándolo de reojo – él es el Hokage, puede manejar las cosas

− Los cazadores especiales anbu no pueden hacer mucho con esa barrera – comentó Misato seriamente – pero concuerdo en que Lord Hokage no es para nada débil

− Misato, dispersa el genjutsu y despierta a Naruto y Shikamaru – ordeno Kakashi – Naruto estará complacido, finalmente tendrá una misión después de tanto tiempo

− ¿Qué clase de misión? – preguntó Misato sospechosamente

− Deberán tener cuidado en la misión porque es la primera misión de rango A desde la Tierra de las Olas que realizarán solos – respondió Kakashi

− ¡Kakashi! ¿Por qué con esta batalla en puerta enviarlos a otra misión? – preguntó Sakura desesperada

− Sasuke va tras Gaara y los otros ninja de Suna – respondió Kakashi rápidamente – Misato, despiértalos y sigan a Sasuke

− ¿Pero no deberían despertar a Ino y Chouji e ir en grupo? – cuestionó otra vez Sakura

− No hay tiempo, un grupo de shinobi de Suna y el Sonido se han infiltrado en la aldea además un grupo de más de cuatro integrantes restaría velocidad – respondió Kakashi – y haría más difícil el camuflaje

− Habla de cuatro miembros – dijo Misato dándole un puñetazo a un ninja del Sonido – ¿quién es el otro?

− ¡Kuchiyose no Jutsu! – exclamó Kakashi plantando la mano en el suelo – Pakun rastreará el aroma de Sasuke

− ¿Enserio el cuarto integrante es un perrito? – dijo Sakura con incredulidad

− Sakura, no es un perro normal – sonrió Misato – es un perro ninja, son muy inteligentes

− ¡Bueno, llegó la hora! ¡Misato dispersa el genjutsu! – ordenó Kakashi luchando con otro ninja

Al instante, Misato se teletransportó donde estaba Naruto y haciendo un sello dispersó el genjutsu sobre él.

− Umm – se desperezó Naruto – oye, ¿qué sucede, Misato?

− Voy a resumírtelo, la aldea de la Hoja está siendo invadida por Suna y el Sonido – explicó la muchacha – los genin de Suna se fueron a continuar con su plan, Sasuke los siguió porque al parecer Gaara es la clave y tú, Shikamaru, Pakun y yo vamos a ir a buscarlo para ayudarlo – explicó Misato

− ¡Qué! ¡Vámonos! – exclamó Naruto poniéndose de pie rápidamente

Misato junto a Naruto se dirigieron hacia donde estaba Shikamaru. Ella estaba a punto de dispersar el genjutsu cuando sintió que su chakra no estaba afectado.

− Shikamaru – gruñó Misato – levántate, hay una misión para nosotros y sé que dispersaste el genjutsu

− Que pereza – suspiró Shikamaru poniéndose de pie – no quería involucrarme y no podría importarme menos Sasuke

Mientras Naruto observaba a los ninjas de Konoha y el Sonido luchar, un ninja se acercó velozmente dispuesto a atacarlo.

− ¡Naruto, atrás de ti! – exclamó Misato

Afortunadamente, Gai lo salvó incrustando al ninja enemigo en la pared dejándolo inconsciente.

− ¡Qué rápido!

− Y eso no es todo – sonrió Gai destruyendo la pared y lanzando al ninja por allí

− Ahora les explicaré la misión – dijo Kakashi – en cuanto lo indique salgan por ese hoyo, primero encuentren a Sasuke y deténganlo. Luego encuentren un lugar seguro y esperen futuras órdenes – explicó

Al instante, Naruto y Misato salieron rápidamente por el hoyo en busca de Sasuke.

− Que molesto – murmuró Shikamaru

− Escucha, chico vago – habló Pakun – si triunfamos en esta misión como recompensa te dejaré tocar mi patita, bah mi almohadilla porque son muy suaves – dijo mostrándole la patita

− ¿Qué son muy qué?

− ¡Suaves! – gritó Pakun acercándole la patita, Shikamaru lo miró con cara de palo – olvídalo, vámonos

Pakun mordió la mano de Shikamaru y lo arrastró junto a él para que siguieran a los otros dos genin de la Hoja. Shikamaru gritó de dolor.

− ¿Crees que estarán bien? – preguntó Gai

− Sí, Pakun los protegerá – respondió Kakashi con calma – siempre y cuando no se arriesguen tanto – pensó el shinobi

Los tres genin y el perro ninja corrían por el bosque de las afueras de Konoha en busca de Sasuke. Por supuesto eran guiados por Pakun mientras Misato se aseguraba de detectar el chakra de Sasuke.

− Ya entendí así que Sasuke debe estar impaciente – sonrió Naruto saltando de rama en rama

− Ay, viejo ¿por qué me metiste en esto? – se quejó Shikamaru por quinta vez – qué aburrido, más bien qué fastidio

− Shikamaru, acepta de una vez que vas a luchar – dijo Misato perdiendo la paciencia – debemos cumplir con la misión

− ¡Por aquí! – exclamó Pakun aumentando la velocidad

Los demás ninjas hicieron lo mismo para mantenerse igual que Pakun.

En otra parte de la aldea, un shinobi del Sonido observaba una info tarjeta de Kabuto que mostraba las habilidades de Naruto Uzumaki y Misato Senju. Faltaba información pero con lo que tenía bastaba.

− Esos tontos son míos – afirmó el ninja líder – ¡vamos! – ordenó a sus compañeros

El grupo de ninjas obedeció a su líder siguiéndolo entre la espesura del bosque de la Hoja.

− ¡Por aquí! – exclamó Pakun desviándose hacia la izquierda

− ¿Cuánto tiempo tardaremos en encontrarlo? – le preguntó Naruto acercándose

− No lo sé, mucho si seguimos en esta velocidad – respondió Pakun

Los tres genin aumentaron un poco su velocidad pero no mucho porque los cansaría y no tendrían energías para luchar.

Mientras continuaban saltando de rama en rama, Pakun detectó con su olfato la presencia de varios ninjas siguiéndolos.

− ¡Rápido, chicos! ¡Dense prisa! – exclamó Pakun

− ¿Qué pasa? ¿Estamos cerca de Sasuke? – preguntó Naruto

− No, hay dos escuadrones tras nosotros – informó Pakun – son ocho ninjas… no, son nueve ninjas siguiéndonos

− Ay viejo, que mala suerte – murmuró Shikamaru – déjame respirar

− Parece que no han descubierto a donde estamos aún – dijo Pakun – tenemos que perderlos

Continuaron su camino unos minutos más hasta que por orden de Pakun se detuvieron en un claro mientras él olisqueaba el suelo.

− ¡¿Por qué nos detenemos?! – exclamó Naruto con ganas de continuar

− Cállate y síganme – gruñó Pakun

− Regresemos sobre nuestras pisadas, si lo logramos creerán que desaparecimos – explicó Pakun luego de olisquear una vez más

Con un suspiro, Misato saltó al árbol junto a sus compañeros retrocediendo lentamente mientras pisaban de nuevo las pisadas que habían hecho con anticipación.

− ¿Esto servirá de algo, dattebayo? – preguntó Naruto incrédulo – digo tienen que ser muy patéticos para que esto los despiste

− Naruto tiene razón, no creo que esto funcione – comentó Misato

− Pero nos dará más tiempo, solo necesitamos eso – explicó Pakun – pero si nuestros perseguidores no se fijan seguirán una pista falsa y nos perderán el rastro, por favor no se quejen – se lamió la patita – espero que me entiendan

Luego de haber seguido el plan de Pakun, continuaron su camino hacia Sasuke rápidamente. No podían darse el lujo de perder más tiempo.

De repente, el perro ninja olió el aroma de los nueve ninjas enemigos. Gruñó con enojo, su plan no había funcionado.

− Esto no es bueno – dijo Pakun – prepárense para una emboscada porque nos están pisando los talones

− Agh, genial – bufó Shikamaru – tal vez todos sean chunin o algo mejor

− ¡Escuchen, chicos! ¡No tenemos muchas opciones! ¡Tendremos que emboscarlos nosotros! – exclamó Naruto en voz alta

− No, no conviene – negó Pakun – temo que esos ninjas que nos persiguen son secuaces de Orochimaru

− Maldición, estamos en completa desventaja – resopló Misato

− Y apuesto a que todos ellos son jounin – continuó Pakun

− Y creí que pudo haber funcionado pero creo que no – comentó Shikamaru frunciendo el ceño

− Un segundo, ¿por qué no? El nivel de un oponente no importa mucho si es una emboscada – dijo Naruto confundido

− Ustedes no lo entienden, déjenme explicarles – comenzó Shikamaru – sí, la emboscada es la llave de la batalla táctica y puede ser benéfica pero para que funcione hacen falta dos condiciones – continuó el muchacho – número uno – levantó un dedo – el ninja en cuestión debe estar en completa calma y debe encontrar al enemigo primero, número dos – levantó otro dedo – deben poder atrapar a los perseguidores con la guardia baja en un lugar donde puedan causar mucho daño rápido y luego puedan ocultar igual de rápido – bajó los dedos – pero bajo esas dos condiciones una emboscada es efectiva, ahora la primer condición es fácil puesto que la nariz del perro ninja puede encontrar al enemigo y la segunda también está a nuestro favor ya que conocemos la geografía de nuestra aldea como la palma de nuestra mano, sin embargo Orochimaru es un ex ninja de la Hoja así que la segunda condición no se cumple tal cual

− Guau, ¿pensaste todo eso en un minuto? – preguntó Misato impresionada, Shikamaru sonrió levemente

− ¿Ah, sí? Explícame de qué hablas – dijo Naruto

− Nuestros perseguidores han estudiado los planos de esta aldea y asumo que han tenido prácticas de simulación para esta gran misión – explicó Shikamaru – además de eso, tal vez estén especializados en jutsus de persecución

− Así que conocen todas nuestras cartas – murmuró Misato

− No lo sé a ciencia cierta, supongo que una emboscada podría darnos ventaja – dijo Shikamaru – pero hay muchas cosas inciertas, además nuestros enemigos son una unidad especial que fueron reunidos específicamente para esta operación y nosotros cuatro, ¿qué somos? – el joven miró a sus compañeros – un tarado – dijo mirando a Naruto que entrecerró los ojos – una kunoichi gritona de pelo rojo – Misato lo miró con una vena en la frente – un costal de pulgas – Pakun le gruñó – y yo un tedioso que ni siquiera debía estar aquí. Miren las tácticas son la comprensión de las situaciones difíciles y la formulación del mejor plan, y justo ahora solo un plan tiene sentido

− ¿Y ese es? – preguntó Misato

− Una distracción que genere una buena emboscada así que uno se mantendrá atrás y alejará al enemigo – respondió Shikamaru seriamente

− O sea que uno de nosotros será la carnada por así decirlo – comentó Misato

− Así es, si uno de nosotros se retrasa no podrán encontrar a los demás – asintió Shikamaru – y así podremos escapar, por supuesto que el que sea la carnada tal vez llegue a… morir

Luego de que Shikamaru dijera que había una posibilidad de morir, el equipo se detuvo en una rama fuerte de un árbol de pie en silencio.

Todos sabían perfectamente que no querían morir pero a veces había que sacrificarse por sus compañeros.

− ¿Y quién va a ser? – preguntó Shikamaru con calma

Ninguno respondió, solo se escuchaba el sonido de los pájaros cantando sin tener idea de la decisión que debían tomar.

− Necesitamos al perro para que siga a Sasuke – habló Shikamaru cortando el silencio – eso significa

− Creo que yo tendré que hacerlo – dijo Naruto seriamente

− Yo soy el único que puede hacerlo – interrumpió Shikamaru

− ¡Shikamaru! – exclamó Misato

− ¡¿Por qué tienes que ser tú, dattebayo?! – gritó Naruto

− Es preferible a que muramos todos – respondió con calma – además yo soy el único que tiene la oportunidad de lanzar el anzuelo y sobrevivir a su ataque digo después de todo, el jutsu de posesión de sombras fue inventado como táctica dilatoria así que adelante sigan su camino

− Espera, yo puedo hacerlo – dijo Misato acercándose – soy un sensor así que sé cuándo llegaran y además mis cadenas de diamantina servirán

− Pero no estarás en calma, yo me encargaré – replicó el joven Nara – en serio

Los genin asintieron comprendiendo la situación. Shikamaru estaba en lo cierto en que él debía hacer esto.

− ¡Contamos contigo, Shikamaru! – exclamó Naruto en aliento

− Haz cambiado, Shikamaru – sonrió Misato – ¡Sé que podrás!

Shikamaru asintió y con un movimiento de su mano los despidió.

Sin más que hacer, el equipo ahora conformado por Naruto, Misato y Pakun continúo su camino en busca de Sasuke.

Luego de aproximadamente una hora, Pakun informó a los genin que los ninjas ya no los perseguían. Naruto sonrió festejando que Shikamaru pudo hacerlo pero al igual que Misato estaba preocupado por cuánto tiempo duraría.

Finalmente, Misato siente la presencia de Asuma Sarutobi en donde estaba Shikamaru. Los chakras de los enemigos fueron desapareciendo rápidamente lo cual eso significaba que Shikamaru estaba bien. Sonrió y les informó a sus compañeros. Naruto suspiro de alivio y Pakun también.

Poco a poco fue anocheciendo y ellos continuaban saltando de rama en rama intentando alcanzar a Sasuke. De repente, una fuerte explosión se escuchó llamando su atención.

− ¿Qué fue eso, dattebayo? – preguntó Naruto

− Trampas de alambre, seguramente no le podrán las cosas fáciles a Sasuke – respondió Pakun

− Estará bien, se necesita más que eso para deshacerse de él – sonrió Naruto

− Es cierto, ese chico es duro – asintió Misato en acuerdo

Siguieron su camino una vez más rápidamente. Luego de varios minutos, Pakun habló.

− Huelo a Sasuke, no está solo – dijo Pakun olisqueando el aire – ya los alcanzó. Están muy cerca y han dejado de moverse, tal vez peleen

− ¡Hay que apresurarnos, chicos! – exclamó Misato usando más chakra en sus piernas

Naruto la siguió copiando su uso de chakra. Ramas y ramas eran lo que veían casi parecía que no terminarían jamás.

− Huele como si no fuéramos los únicos tras Sasuke – informó Pakun de repente – hay algo más por allá

− ¿De quién se trata, dattebayo? ¿Amigo o enemigo?

− No lo sé pero…

− ¡¿Pero qué?! – exclamó Misato exasperada

− No es humano

Sin nada más que decir, los genin junto al perro ninja siguieron su camino. Misato ya se estaba cansando de saltar y saltar.

− Hay un problema – dijo Pakun

− ¿Qué ocurre? – preguntó Naruto para luego chocar contra un árbol

− Oi, Naruto ¿estás bien? – dijo Misato poniéndose a su lado y aplicándole ninjutsu médico

− Estoy bien, no gastes tu chakra – respondió Naruto alejando suavemente su mano y miró al perro con enojo – ¡¿Podrías decirme qué pasa?! – tanto misterio lo desquiciaba

− Olfateo que Sasuke está en movimiento – avisó Pakun – junto otros dos y creo que los está persiguiendo y se mueven rápido pero hay otros dos que siguen ahí sin moverse

− ¿Y a quién le importan ellos? ¡Tenemos que alcanzar a Sasuke! ¡Vamos! – exclamó Naruto apurado

− Los dos que se quedaron están a punto de pelear, lo huelo – interrumpió Pakun – aunque signifique perder tiempo deberíamos pasar por ahí para asegurarnos

− Espera, yo lo confirmaré con mi kekkei genkai – dijo Misato haciendo un sello

Al instante, ella pudo ver a millas más adelante a Shino y Kankurou a punto de pelear. Eso la sorprendió. ¿Qué hacía Shino allí? Dejando eso de lado más adelante pudo ver a Sasuke corriendo rápidamente entre los árboles y un poco más adelante vio a Temari llevando a cuestas a su hermano Gaara.

La distancia que los separaba era enorme y además Sasuke corría más rápido lo cual los ponía en desventaja. Lo único que podían hacer Naruto y Misato era seguir el rastro de Sasuke hasta que él se detuviera y finalmente alcanzarlo.

Después de correr y correr sin descanso durante un largo rato, Sasuke se había detenido y estaba luchando contra Gaara que estaba medio convertido en bijuu.

Aquella situación ponía en desventaja a Sasuke pero a los genin les favorecía puesto que alcanzarían de una vez por todas a su compañero de equipo.

Finalmente cuando llegaron, Sasuke había luchado bastante y estaba sobre una rama tirado sin poder moverse. Gaara en su estado de locura fue a atacarlo sin previo aviso pero Naruto llegó justo a tiempo dándole una patada desviándolo de su camino.

Misato al instante fue a curar a Sasuke de sus heridas lo antes posible porque posiblemente deberían luchar todos juntos y no podían darse el lujo de tener heridos sin chakra. Ella vio que el sello de maldición estaba activado debido a su falta de chakra, sin dudarlo transfirió un poco de su chakra para que no se interpusiera.

Gaara mira fijamente a Naruto, con enojo indomable y gruñéndole.

− Sasuke baka, haz excedido el uso del Chidori – regañó levemente Misato – tienes suerte de que pueda curarte

Él solo la miró mientras curaba sus heridas. Sasuke sabía perfectamente que ella le había transferido parte de su chakra y había hecho que el sello maldito retrocediera. Con el chakra que ahora tenía iba a guardarlo hasta que sea necesario.

− Oi, Misato ¿quién es este? – preguntó Naruto confundido

− Baka, él es Gaara – respondió Misato rodando los ojos – ten cuidado, Naruto – expresó la joven

− Hai

De repente, Gaara liberó una enorme intensión asesina haciendo que Naruto lo percibiera.

− ¡Arriba! ¡Debemos irnos! – exclamó Naruto desesperado

− ¡Muere, Sasuke Uchiha! – gritó Gaara como lunático saltando hacia donde estaba Misato y Sasuke

Sin parpadear, Misato marcó con su sello a Sasuke y Pakun para teletransportarse a una rama distinta. Sasuke se desmayó por el sello maldito y el shock de la teletransportación. Su cuerpo se había agotado.

− Maldición, esto no es bueno – murmuró Misato

Gaara detuvo su posible ataque al ver que no estaban y de repente sostuvo su cabeza gruñendo de dolor.

Naruto vio la transformación de Gaara y pensó que tal vez no podría enfrentarlo si su poder era tan grande pero él era Naruto Uzumaki y jamás se rendía.

Luego de unos minutos, Gaara abrió los ojos con una mirada completamente depredadora y asesina. Una mirada que daba entender que él estaba dispuesto a todo sin importar las consecuencias.

− ¿Qué ocurre? ¿No estaban a punto de salir corriendo? – gruñó como un loco – ¿Quiénes son esos dos? ¡¿Qué significan para ti?! – le preguntó a Naruto

− ¿Qué? ¿Qué significan para mí? ¡Son mis amigos! ¡Intenta volver a poner un dedo sobre ellos y te voy a pulverizar! – exclamó Naruto señalándolo

Sin previo aviso, una soga hecha de arena se formó en el cuello de Misato tomándola por sorpresa. Ella intentaba sacársela pues estaba ahogándola. Gaara apretó la presión de la arena haciendo que la chica comenzara a toser.

− ¿Qué ocurre? ¡¿Acaso no ibas a pulverizarme?! – se burló Gaara

− ¡Qué así sea! – exclamó Naruto con enojo

− Es por esto por lo que no puedes ganar – dijo Gaara deteniendo su ataque – mientras tú pelees por amor a otros. ¡Jamás llegarás más allá de este nivel! ¡Solo uno puede ser triunfador y solo uno valorará su existencia!

Afortunadamente durante la pequeña charla, la presión ejercida por Gaara había disminuido y Misato podía respirar un poco pero de igual manera su vida estaba en peligro.

− Olvida a tus amigos y pelea por ti – continuó Gaara

− Estás loco, ¿qué olvide a mis amigos? – gruñó Naruto conteniendo su furia

− No dejes que sentimientos triviales como la amistad y la lealtad te nuble o morirás – advirtió Gaara

− Sí, sí – bufó Naruto – sigue hablando mientras puedas porque yo ¡voy a cerrarte la boca para siempre!

− Tú no entiendes lo que es la verdadera fuerza

− ¡Voy a derrotarte! – exclamó Naruto saltando en el aire con un kunai

Una de las colas de Gaara golpeó a Naruto tirándolo en un arbusto. Mientras tanto, Misato intentaba deshacer la maldita soga que la mantenía ahogándola. ¡Era muy fuerte el chakra ejercido sobre ella!

Una vez más, Gaara comenzó a tener un fuerte dolor de cabeza haciendo que gritara y gruñera como un animal herido. Cuando se recuperó, su furia había aumentado.

− ¡¿Qué sucede?! ¡¿Por qué no me atacas?! – le gritó a Naruto – ¿No te importa lo que les pase a tus amigos? – se burló aumentando la presión de la soga en el cuello de su amiga

Misato tosió adolorida, su garganta estaba siendo muy maltratada. Ella aplicó chakra médico para que los daños no fueran severos y también evitar su muerte por asfixia.

− ¡Misato! – exclamó Naruto al verla ahogarse – ¡Suéltala!

Cansada de ser un rehén, la joven Senju invocó una fuerte concentración de chakra alrededor de su garganta. Luchó para destruir la arena que la mantenía así. Cerró los ojos agregando más chakra hasta que por fin la soga de deshizo por la potencia de su chakra. Suspiro de alivio mientras se tocaba la garganta.

− ¿Estás bien? – preguntó Naruto preocupado

− ¡Sí!

A todo esto, Gaara miró el intercambio con enojo. Nunca había tenido un amigo, no entendía por qué se comprendían tanto. Otro dolor de cabeza y voces en su mente lo aturdió.

− ¡Misato, despierta a Sasuke! – ordenó Naruto – ¡tengo un plan! – exclamó al ver su cara

Mientras Misato intentaba despertar a su compañero que estaba completamente agotado, Gaara había vuelto en sí aún más psicópata y se transforma completamente. Sasuke no despertaba y su amiga se estaba volviendo loca.

− ¡Shuriken de la Arena! – exclamó Gaara con voz tenebrosa y lanzándole shuriken a Naruto

Naruto esquivó el ataque rápidamente. El muchacho rubio observó a Gaara comprendiendo por qué era así, nadie se preocupaba por él. Nadie intentó ser su amigo pues le temían por lo que le fue sellado en su interior al igual que él. Pero la diferencia radicaba en que Naruto sí tuvo a personas que se preocupaban por él y que ahora formaban parte de su vida, esa fue su salvación de una terrible oscuridad.

− ¡¿Qué te pasa?! ¡¿Tienes miedo?! ¡¿O sigues pensando cuál es la mejor manera de salvar a tus amigos?! ¡Tonto, olvídalos! ¡Piensa solo por ti! ¡Amate a ti! ¡Muéstrame tu fortaleza! ¡Déjame convertirte en polvo ahora! – exclamó Gaara furioso

Al instante, Naruto comienza a atacar velozmente a Gaara utilizando sus clones de sombra. Naruto utiliza el ataque de "mil años de muerte" de Kakashi modificado y una ráfaga de dos mil golpes, pero Gaara tiene un movimiento final que lo deja tendido en una rama.

Finalmente, Misato logra despertar a Sasuke a duras penas y poniéndolo al tanto de la situación.

− ¡Chicos, el plan es traer a nuestras invocaciones más grandes aquí! – gritó Naruto

− ¡Hai!

Sasuke se puso de pie lentamente y agradeciendo que tenía algo de chakra para hacer su invocación.

Los tres juntos. El equipo siete. Al mismo tiempo y en perfecta coordinación muerden sus pulgares, hacen los sellos necesarios y plantan la mano derecha en el suelo de tierra.

− ¡Kuchiyose no Jutsu! – exclaman al unísono

Una triple barrera se ha formado. Las más grandes invocaciones jamás vistas.

Tres espesas nubes de humo cegaron el bosque y cuando se dispersó, grandes animales pudieron verse.

Un sapo gigante, una serpiente enorme y un tigre inmenso.

La nueva generación de shinobis han puesto en marcha el poder conseguido.

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¡Hasta la próxima!