CAPITULO 7: LA HISTORIA DE SHAORAN LI ¿UN ANGEL EN MI CLASE?

-¿Qué es eso Shaoran?-pregunto asustada una niña de cabello castaño.

-¡Sakura ten cuidado!-grito Shaoran y utilizando una especie de rayo la protegió de una flecha negra que en ese momento intentó matar a la niña.

-Por Dios ¿Que fue eso?-pregunto aterrada Sakura al ver que ninguna de las cartas mágicas que tenía podía protegerlos de esa fuerza monstruosa.

-Tenemos que huir, tu magia no funciona en este momento. Vamos, no quiero que te dañen-y diciendo esto el chico tomo la mano de la pequeña y echaron a correr.

Se encontraban en una especie de templo, una luz negra se alzaba en el medio y una especie de demonio los atacaba desde allí.

-Oh, no eso si que no. Querían pelear, pues aquí me tiene-se burló el demonio al ver que los dos niños intentaban escapar.

Un haz de luz blanca evito que una espada negra atravesara a Shaoran mientras corrían, el niño rodó junto con la cazadora de cartas.

-¡Yue, Kero!-gritaron los dos desde el suelo.

Un león alado se paro frente a ellos junto con una especie de ángel.

-Sakura, Shaoran será mejor que huyan. Las cartas no sirven contra esa cosa y ustedes pueden salir heridos.

-No Yue, no los dejaremos.

-Sakura tiene razón, nosotros hemos aprendido mucho con las cartas los podremos ayudar.

De un momento a otro el demonio enarboló su espada y atravesó el corazón de Yue, luego se dirigió frente al león y rápidamente en un haz de luz negra quedo atravesado con miles de flechas negras. Un gran charco de sangre negra se formo en el suelo ante los aterrorizados ojos de los niños. El niño se coloco frente a Sakura para servirle de protección. Las cartas no funcionaban y sus únicos amigos y protectores acababan de morir. Había llegado su fin.


-Jovencito, ¿me escuchaste?-preguntaba impaciente el director.

-No, lo siento estaba pensando, me puede repetir la pregunta director Wartz-se sonrojó el muchacho.

El director lo miro con cara de "otro problemático que pisa la escuela, primero la niña traumada y luego este que anda en las nubes"

-Te estaba diciendo que tendrás que entrar en el Sexto año a cargo del profesor Simons. Las otras aulas se encuentran saturadas, solo te quiero advertir de algo-hablo el director mirando fijamente al muchacho.

Li lo observó detenidamente creía saber de qué se trataba.

-Es sobre la muchacha que cayó esta mañana ¿verdad? – pregunto seriamente el niño.

-Si y no. De hecho son dos advertencias. La primera no quiero que contagies a mis alumnos de extrañas culturas a menos que sea educativo. No me malinterpretes pero no quisiera enfrentarme a un grupo de rebeldes portadores de espadas-murmuro advirtiendo la espada que le niño traía en su espalda- y segundo agradezco que de alguna forma hayas salvado a la muchachita, debes creer que esta es una escuela de locos y no te culpo pero creo que deberías saber que ella ha pasado por un trauma bastante fuerte por lo cual esta temporalmente desequilibrada no creo que deberías acercarte mucho ya que…

Pero el director fue interrumpido por Li quien se había puesto de pie y lo miraba furioso.

-Solo por el hecho de ver cosas que los demás no ven no le implica darle la categoría de loca o psicópata, hay muchas cosas que rondan en este mundo director Wartz, diariamente niños que personas como usted menosprecian son los que luchan para salvar este lugar, no sé lo que le paso a esa chica pero no creo que debería tratarla como un espécimen de enfermedad contagiosa o algo así-recrimino el niño sumamente dolido.

El director se encontraba atónito, intento parase para responderle pero a tiempo entró el maestro Simons quien al ver los centellantes ojos del niño y del director decidió llevarlo para presentarlo al aula mientras la señora arreglaba el papeleo.

-Adiós, nos vemos en casa-murmuro el pequeño a la dama mientras esta le dedicaba una triste sonrisa.

"Sé que todavía te duele haberte alejado de tu mundo, pero mi niño era lo mejor. Ya nada tenias que hacer en aquel lugar. Es mejor que olvides todo lo que aprendiste con ella y el amor que le tuviste. Se que eso es lo que más te duele pero será lo mejor"


Helga se incorporaba de la camilla lentamente, Arnold intento tomar su mano para que se parara pero ella reaccionó de inmediato y se cubrió.

-Lo siento-murmuro el niño al ver la acción de la rubia-Se que por el momento no admites que nadie te toque. No debí hacerlo. Lo lamento.

-No te preocupes-susurro ella tratando de aparentar ser la misma de siempre-Nada en este mundo podría vencer a la gran Helga G Pataki.

Arnold se quedo impresionado, después del accidente la niña no había hablado mucho y ahora aparentaba estar esforzándose para ser la misma de siempre. Eso hizo que este sonriera y olvidara por un momento todo lo que había pasando.

"Te admiro mucho Helga, al fin estas intentando salir de tu depresión. Estoy muy orgulloso eres una hermosa personita. Pero… ¿¡qué diablos estoy pensando!? Y que es esto que siento cuando estoy con ella. No Arnold, basta tu eres el novio de Lila, no le puedes hacer esto pero entonces que es esto que siento en mi corazón cuando estoy con Helga"

La niña se había levantado y observaba detenidamente Arnold.

"Intentaré volver a ser la misma. Sobre todo ahora después de lo que se. No me voy a dar por vencida. A pesar de que las cosas no serán las mismas que antes yo no me dejare vencer. Cielos que lindo que se ve Arnold desde este ángulo…pero ¿qué estoy pensando? él es el novio de Lila. Demonios Helga ni siquiera después de lo que te pasó dejas de pensar en él. Después que le confesé mis sentimientos en Industrias Futuro y el lo ignoro debería odiarlo pero no puedo sigue muy en el fondo de mi corazón. Qué triste, la verdad. Me pregunto porque se estará sonrojando"

-Arnold ¿te encuentras bien?-preguntó la niña al verlo tocándose el pecho y completamente rojo.

-Eh-dio un respingo el niño-si estoy bien. Bueno será mejor ir al aula, si te encuentras bien claro está.

-Si lo estoy cabeza de balón-sonrió ella y salió por la puerta dejando al muchacho sorprendido y alegre por haber escuchado a los tiempos su apelativo.


-Debe entenderlo señor Wartz, está muy dolido por lo que le paso-se disculpaba dulcemente la señora.

-Esa no es excusa para que me haya hablado así. Ese niño tiene mucha imaginación, niños salvando al mundo por favor donde se ha visto semejante estupidez- grito el señor Wartz levantándose por quinta vez de su silla y empezando a caminar de un lado para el otro-No señora, el es un niño muy extraño, no creo que sea conveniente que se quede aquí. El vine de otra cultura y no sabría acoplarse.

-Habla de los niños como si fueran piezas de ajedrez-se molesto la señora- He escuchado que hay una niña que también es de cultura occidental, Phoebe creo era su nombre. Dígame porque cree que Shaoran no se adaptaría al igual que ella.

-Por dos simples razones. La señorita Heyerdahl ha vivido aquí muchos años junto a sus padres y la niña no anda por ahí con espaditas de juguete y haciendo cosas raras-aclaró el director sentándose de nuevo en su sillón.

-Es parte de la cultura del niño, pero si usted lo desea, evitaré que venga así a la escuela. Solo le pido una oportunidad o me veré obligada a hablar con el Comisionado y decirle que esta escuela discrimina a sus alumnos-amenazo la señora perdiendo la poca paciencia que tenia.

El semblante del director cambio, de un momento a otro del color rojo al pálido y violeta.

-Usted conoce al Comisionado Educacional-preguntó tímidamente el director.

-No solo lo conozco sino que es mi íntimo amigo. Solo una oportunidad Señor Wartz es lo que le pido-reitero la señora tendiéndole los papeles de matriculación al director.

-No hay porque alterarse-sonrió hipócritamente el director y tomo los papeles. Después de revisarlos y escribir algo en su computadora observo a la señora dándole un pequeño papel-Este es un certificado de matriculación. El niño es formalmente parte del plantel. Espero no arrepentirme. Mucho gusto señora y déle mis saludos a su amigo, el Comisionado.

-Así lo haré-sonrió satisfecha la dama y tomando su cartera salió del despacho y de la escuela rumbo a su residencia.

"No puedo creer que se haya tragado semejante mentira. Miren que creer que soy amiga del Comisionado. Si apenas conozco este país. Bueno al menos conseguí que Shaoran se quedara en aquel lugar. Es un nuevo principio para los dos"


El profesor Simons le mostraba al niño todas las aulas, la cafetería y el patio de juegos. Este no hacía más que sonreír y asentir con la cabeza. Sus pensamientos rondaban en el pasado, en su triste destino o más bien en la noche en que todo a su alrededor se volvió tragedia.

FLASH BACK

Un demonio se abalanzó sobre el chico quien vanamente trataba de protegerse y proteger a Sakura con la pequeña energía que emanaba de su espada. Llego un momento en el que no pudo más y el niño cayó inconsciente en el suelo.

Sakura para evitar que lo dañaran utilizó el poder de todas las cartas a la vez lo que mermo enormemente su energía dejándola completamente débil, gracias a una de las cartas Shaoran logro levantarse y al ver a su amiga tan débil intento ayudar cual no sería su sorpresa al sentir como su vida se le escapaba de sus manos. Shaoran solo pudo sentir una garra enorme atravesar el costado de su pecho. El niño cayó al suelo.

-¡No!-grito Sakura con lágrimas en los ojos-¡Maldito!

La niña se abalanzó sobre el demonio y este vilmente la tomo por los brazos y se la llevó volando hasta una altura considerable. El niño aun con vida trataba de incorporarse para protegerla pero era inútil, su vida se esfumaba al igual que sus poderes. De repente escucho un grito desgarrador en el cielo. Shaoran intento ver hacia arriba y lo que diviso lo dejo helado.

El demonio metía una y otra vez una espada en el cuerpo de la niña, la atravesaba una y otra vez. Sin compasión. Terminada su labor y con una enorme sonrisa el demonio dejo caer a la niña desde esa altura y se marchó volando.

Un golpe seco hizo reaccionar a Shaoran, una manito lo agarraba dulcemente. Sakura aun tenía un poco de vida.

-Sakura ¿qué te hicieron?-jadeo el niño tratando de incorporarse.

-No te preocupes por mí. Sabes los momentos más felices los he pasado contigo. Gracias por haberme dado la oportunidad de conocerte-sonrió la niña.

-No digas eso. Vamos a tener muchos momentos especiales-rogó el niño cayendo sobre sus rodillas.

-Estoy mal, Shaoran. Creo que esta fue mi última pelea. Pero tu sobrevivirás, eso lo sé. Cuídate. Yo siempre te...-Sakura escupió un poco de sangre.

Shaoran cayó sobre el asfalto, se estaba desangrando.

-Yo te amo y siempre lo haré-susurro la pequeña antes de exhalar su último suspiro.

-¡Sakura! ¡Sakura!-clamó Shaoran y dándose la vuelta observó a la niña tendida sobre un enorme charco de sangre, completamente pálida y con los ojos cerrados-¡Sakura! No me dejes Sakura.

El niño se acerco arrastrándose sobre el asfalto y coloco su cabeza sobre el pecho de la pequeña. Nada no escucho nada. Aunque él estaba seguro de que seguía viva.

-Yo también te amo-sollozo Shaoran antes de desmayarse.

A lo lejos los ruidos de una ambulancia se podían oír, la lluvia empezó a caer sobre Japón. La ciudad de Tomoeda había perdido a sus más grandes protectores y uno estaba agonizando. Una fuerte brisa sopló sobre el pequeño templo. La escena era aterradora, sangre por doquier: un león, un chico y dos niños heridos y agonizando, en el cielo un enorme demonio dirigiéndose al lugar donde sentía esa fuerza angelical. El destino del mundo destruido.

FIN DEL FLASH BACK

El muchacho no pudo reprimir una lágrima al recordar lo sucedido, lagrima que fue percibida por el maestro. Este se acercó y abrazó tiernamente al niño.

-Bienvenido a la PSP 118-susurró-estoy seguro que te acostumbraras. Ven te invito a conocer a tus compañeros.

El niño esbozó una tímida sonrisa y entró al aula. Los estudiantes se encontraban jugando, copiándose la tarea o jugando con bolitas de papel.

-Haber niños, tengo que presentarles a alguien-se hizo oír el señor Simons.

Algunos con curiosidad y otros con molestia escucharon lo que el maestro decía pero antes de que este pudiera continuar una figura se paró frente a la puerta y la golpeó.

-¿Puedo pasar?-pregunto Phoebe. Ella traía miles de libros sacados de la biblioteca por lo cual no divisaba nada. Shaoran se acercó y tomando uno que otro los colocó sobre el escritorio que la pelinegra le indicaba.

-Gracias-murmuro la niña sonrojada al ver a aquel chico tan guapo lo cual no le pareció nada agradable a Gerald quien empezó a observar al niño con resentimiento.

-No hay de que-corrió y volvió a pararse al frente.

-Bueno creo que ya no habrá, mas interrupciones, es un placer presentarles a su nuevo compañero Shaoran Li el viene de Japón pero nació en Tokio, su familia sea trasladado a América por negocios y espero que lo traten con el mismo cariño y respeto que cada uno se merece-terminó el maestro.

En eso unos golpes sonaron en la puerta, el profesor la abrió y al ver de quienes se trataba los hizo pasar enseguida. Arnold fue el primero en entrar y sin siquiera fijarse en el castaño se dirigió a sentarse en su asiento. Helga entro después, estaba un poco adolorida pero agradecía estar con vida. Cuando se disponía sentar hubo algo que le llamo la atención en la parte de delante y regreso a ver, sus ojos se quedaron entrelazados con los ojos color miel del castaño.

-Princesa-murmuro él. Llamando la atención de todos.

-Ángel-contesto con una sonrisa la niña.

En ese instante el aula se desvaneció para ellos. En aquel lugar solo se encontraban dos almas que aun sin saberlo estaban felices de haberse encontrado.


Y con esto terminamos el séptimo capítulo de esta interesante historia...

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Gracias por leerme. Nos vemos en el próximo capítulo.