Como si fuera cierto
Cerca del medio día, Spirit llegó al hospital a ver a su hija. Se le había ido toda la mañana en trámites sobre Maka. Cuando entro a la habitación, no supo cómo reaccionar.
Mala estaban sentada, con una sonrisa radiante, conversando con Soul, que estaba sentado en una silla a un lado de la cama. Del tiempo que conocía al peliblancos, jamás lo había visto sonreír tan auténticamente.
-Hola mi niña -saludo, feliz de verla tan bien- hola Soul.
- ¡Hola papá! Justo Soul me estaba contando sobre las veces que han tocado juntos -contó la rubia.
- Hola, Spirit -saludo entre entre risas el peliblanco- prometo que no le conté demasiadas cosas vergonzosas.
- Ridiculizame frente a mi hija y estás muerto, Evans -dijo entrecerrando los ojos y apuntándolo.
- ¿Ella no vendrá? -pregunto Maka, refiriéndose a su madre.
- Dijo que vendría en cuanto pudiera -contesto esperando que no se lo tomara demasiado mal.
- Si hubiera muerto vendría a visitar mi tumba -soltó desinteresadamente.
- Hija -comenzó el pelirrojo.
- Descuida papá, ya estoy acostumbrada -dijo suspirando- Soul dijo que Tsubaki y Black Star vendrían a verme hoy.
- Masamune te extraña mucho -contó el peliblanco.
- Si, deberían llegar dentro de un rato -al menos ellos podrían distraer a la rubia.
- Bueno, te dejare con tu padre -dijo Soul levantándose- tengo algunas cosas que hacer, nos vemos.
- ¿Regresaras a verme? -pregunto Maka, no quería parecer desesperada, pero quería volver a ver al peliblanco.
- Por supuesto -dentro de lo que tenía que hacer, estaba buscar un nuevo departamento, contestar correos de su hermano y algunas cosas más. Luego de dedicarle una sonrisa a la rubia, finalmente se fue.
- Estas muy interesada en Soul -comentó Spirit.
- Creo que su historia es real -dijo suspirando- sabe cosas que sólo podría saber si se las conté yo ¿O acaso tu le contaste que mamá te dejó porque tuviste algo con Stein?
- ¡Por supuesto que no! Ni siquiera tu deberías saber eso -dijo frunciendo el ceño.
- Bueno, de todas formas me agrada y tarde o temprano los chicos nos presentan -le contó Maka.
- ¿A si? -pregunto interesado.
- Si, las dos veces que no acepte las invitaciones de Tsubaki, el tampoco aceptó -le contó.
- Vaya… Las vueltas de la vida -dijo con aire pensativo- hablando de otra cosa, Stein dijo que pronto podrás ir a casa, al parecer no necesitarás rehabilitación.
- Que alivio, ya no aguanto estar en este lugar sin hacer nada -en verdad se aburría mucho- ¿Puedo quedarme contigo mientras Soul encuentra otro lugar?
- ¡Por supuesto! Ah… Mi pequeña otra vez en casa ¿No es fantástico? -y Spirit comenzó con sus ensoñaciones provocando risas en su hija.
Por la tarde, Tsubaki y Black Star visitaron a Maka. El peliazul causó un gran alboroto por la dramática escena de su despertar y decía que había sido gracias a su magnífica presencia. Masamune no paraba de preguntarle por sus visitas a casa y Maka solo sonreía diciendo que cuando le dieran el alta lo visitaría otra vez. A la mañana siguiente, Stein le dio el alta.
El día anterior, Soul habían regresado al departamento y se había instalado a contestar los interminables correos de su hermano rogando que regresará pronto, que todos lo extrañaban y bla bla bla… Soul solo contesto uno desechando amablemente la petición del otro Evans y comenzó a buscar departamentos por internet, pero solo encontró la interminable lista de los que ya había visitado antes de encontrar el de Maka.
-Arg… Tal vez debería pedirle más tiempo a Maka -murmuró mientras se sentaba en el adorado sofá a ver televisión. De pronto, sonrió perversamente. Recordó que le debía una promesa a la rubia.
Se la pasaría bien.
Al día siguiente Tsubaki lo llamó temprano para contarle que Maka ya no estaba en el hospital y que como Spirit era reservado con su dirección, mejor le daba el número de teléfono de la rubia. La llamó un par de veces durante la semana… Hasta el día viernes.
-¿Hola? -contestó Maka el teléfono.
- ¿Que tal? -saludo el peliblanco desde el otro lado.
- Mucho mejor mejor ¿Y tu? -la rubia se había recuperado rápida y satisfactoriamente.
- Buscando donde vivir -bromeo- sabes, echado en el sofá recordé una promesa que te hice.
- Vaya, qué actividad más productiva.
- Si, necesitaba vacaciones -se rió entre dientes- hablando sobre la promesa… -continuo- prometí invitarte a cenar y a ver una película si es que regresabas.
- No me digas -dijo la rubia cantarinamente- ¿No será una muy ingeniosa artimaña para invitarme a salir?
- Oh, Maka, alguien tan cool como yo no necesita trucos baratos para lograr salir con una chica linda -contesto galante, provocando que la mujer riera a carcajadas.
- Esta bien, aceptare tu invitación ¿Está bien mañana? Hoy vendrá mi madre a cenar -contó con voz indescifrable.
- Excelente, si me das la dirección de tu padre, paso por ti a las siete ¿Te parece? -Soul se preocupó por la visita de la madre de la rubia. Por lo poco que le había contado, ella la admiro mucho, pero el tiempo y descuido de la mujer mataron todas las ilusiones de la chica.
- Claro, te envió un mensaje al rato.
- Entonces, nos vemos mañana -se despidió el peliblanco- que tengas un buen día.
- Que tengas un buen día también.
La llamada terminó y Soul no lograba sacar la sonrisa de su rostro. Hace un par de días, poder salir con la Maka de carne y hueso, no era más que una simple ilusión, pero ahora podría estar siendo el inició de algo. Al parecer Harvard no estaba tan equivocado… Podría ser que no se fuera de Death City en mucho tiempo.
Buenas! El fic ya va llegando a su fin, pero se viene lo mejor!
Desde siempre le EH tenido bronca a la mamá de Maka ¡¿Como tan desconsiderada?! Así que sera malvada en este fic.
Muchas gracias por leer! Y por comentar tambn ^^
Saludos
Onny!
