Como si fuera cierto
Eran las cinco de la tarde y Soul ya comenzaba a prepararse para su cita con Maka. Luego de darse una larga ducha, se miró en el espejo y sonrió con nostalgia, ya se había acostumbrado a las súbitas apariciones de Maka y a ratos se sentía un poco solo. Sin poder quitar la sonrisa del rostro, se fue a vestir.
-Mierda, Spirit vive al otro lado de la ciudad -se lamentaba mientras sacaba la motocicleta. Primero había pensado en que salieran en taxi, pero si Maka vivía tan lejos le saldría una fortuna, solo esperaba que la rubia no se le ocurriera usar vestido.
No recordaba la última vez que se había sentido nervioso al recoger a una chica. Todo iba perfecto hasta que tuvo que tocar el timbre del edificio ¡No había nada que temer! Conocía a Spirit hace bastante y Maka no era una adolescente, era toda una mujer.
-¿Te asustan las motos? -fue lo primero que pregunto en cuanto la rubia abrió la puerta.
- ¿Como? -preguntó Maka aturdida.
- Que si te asustan las motos -repitió con una media sonrisa.
- Claro que no -contestó como si fuera lo más obvio del mundo.
- Cool, porque vine en la mía.
- ¡Evans! Mas te vale que no subas a mi hija a ese vehículo infernal -se escuchó desde el interior la voz del pelirrojo, pero Maka cerró la puerta rápidamente y jalo al peliblanco.
- Mejor vámonos antes de que comience su espectáculo -dijo con una sonrisa traviesa.
- Esta chica es genial -susurro antes de seguirla.
Para suerte de Maka, llevaba pantalones. Soul la llevó a un restaurante común, para nada elegante. Un lugar muy agradable de ambiente propicio para conversar y pasar un buen rato.
-¿Entonces ya estas completamente recuperada? -preguntó una vez que la cena llegó.
- Completamente, ya no hay nada que temer -afirmó la chica- pero mejor hablemos de algo más interesante.
- ¿Como que? -preguntó inclinándose un poco hacia ella.
- ¿Como fue que terminaste prometiéndome una cita? -preguntó divertida.
- Ah… -el peliblanco se sorprendió por la pregunta, pensó que ya no tenia mas dudas sobre lo que paso mientras ella era un "Ente"- pues… Tu accediste a ver una película conmigo en el sofá a cambio de que cuando regresarás te invitaría a una cita de verdad.
- Puede ser -dijo probando la cena- eso suena un poco a mi.
- Ahora tu contestame a mi -reto el otro- ¿Como te fue con tu madre anoche?
- Un asco -contesto cortante- no se si su preocupación es verdadera, si hubiera muerto se estaría lamentando en mi tumba para luego seguir con su vida -contó.
- Lastima, no sabe de lo que se pierde -dijo Soul desde lo más profundo. Para él, estar con Maka era maravilloso.
- ¿Que significa eso?
- Me gusta mucho estar contigo -confesó sin bromas y mirándola a los ojos. La rubia se sonrojo y miro nerviosa hacia todas partes. Ni Siquiera le gustaba pensarlo, pero el la también le gustaba mucho estar con el.
- Es mi turno de hacer una pregunta incómoda -intentó zafar.
- Adelante.
- Si no trabajas y no estudias ¿Qué haces en Death City? -Soul suspiro. Ya había hablado de eso con Maka antes, pero ella no lo recordaba.
- Tenía una novia, Kim -contó- yo la amaba muchísimo y decidí pedirle matrimonio durante un concierto de piano.
- Que romántico -dijo sonriendo.
- Era la idea, que fuera romántico -dijo con voz indescifrable- estaban ambas familias, el público y se lo pedí desde el escenario dejando de lado mi fachada de chico cool, pero aun así ella me rechazo.
- ¡Como en las películas! -dijo Maka un poco indignada.
- See, dijo que estaba embarazada de otro hombre y que solo seguía conmigo porque era un buen negocio. Yo realmente la amaba.
- Cielos, eso es terrible -compadeció la rubia tomando su mano sobre la mesa.
- Lo es, aun así mis padres insistieron en que nos casaramos porque era una unión muy conveniente para ambas familias y que ya vendrían hijos legítimos -Soul se sentía mucho más tranquilo que la primera vez que se lo contó. Maka tomaba su mano, podía sentirla y el ya no sentía nada por Kim.
- ¿Y que paso?
- Nada. Tome todas mis cosas y vine aquí como lo sugirió Black Star.
- Y tampoco volviste a tocar, como me contaste en el hospital -le recordó.
- Exacto.
El resto de la cena transcurrió entre conversaciones triviales y risas, hasta que llegó la hora de irse.
-¿Entonces vamos al cine o vemos una película en el departamento? -preguntó Maka directamente.
- Departamento -susurro Soul en su oído antes de subir nuevamente a la moto.
Maka estaba increíblemente nerviosa. Si bien no era mucho de tener citas y no era de su total agrado, con el peliblanco era completamente diferente. Sentía que lo conocía de toda la vida y eso la hacía sentirse increíblemente cómoda, pero no era una tonta, ella sabía cómo terminaría la cita en el departamento y eso era lo que la inquietaba. No estaba segura si estaba preparada para eso. Hace mucho que no había estado con un hombre y Soul NO era cualquier hombre ¡santo cielo! Jamás le había tocado uno guapo y ahora sentía que se había sacado la lotería.
Al fin nuevo capi! Debo confesar que me entusiasme con el otro fic y deje botado este jejeje pero ya solo falta un capi!
Gracias por leer y comentar
Saludos!
Onny.
