Como si fuera cierto

-Por Dios, este lugar es un asco -dijo Maka en cuanto puso un pie en su departamento.

- No está tan mal -dijo restándole importancia antes de que te aparecieras estaba peor… Yo estaba peor.

- ¿A que te refieres? -preguntó mientras llevaba unos vasos sucios a la cocina.

- ¡Maka, no limpies! -Soul le quito las cosas de las manos y comenzó a ordenar el mismo- ponte cómoda que yo ordeno un poco este desastre.

- No evadas mi pregunta -reclamo tomando asiento en el sofá.

- Durante algunas semanas sobreviví a base de comida chatarra, café y alcohol -confesó desde la cocina.

- ¿Hablas enserio?

- Claro, luego apareciste tu y rectificaste mi camino -bromeo.

- Tu exageración compite con tu ego -lo molesto.

- ¿Quieres palomitas? -preguntó asomándose desde la cocina.

- Sip -dijo Maka sonriendo como una niña.

Soul había rentado un par de películas para que escogieran y se instalaron como un par de viejos amigos en el sofá, eso logró relajar a Maka y por un par de horas se olvidó de su temor. Soul no recordaba nunca haber hecho algo así con una chica, solo un par de arrumacos viendo televisión con Kim, pero a pesar de haber pasado solo unos meses, ya parecía un recuerdo muy lejano. Maka era un nuevo comienzo, una nueva aventura.

Por otro lado, Maka sentía que había renacido. La próxima semana retomará su puesto como profesora, pero sentía que ya nada era lo mismo. Su vida había comenzado de nuevo, ahora la disfrutaba, salía, se divertía, compartía con sus amigos. Se sentía realmente viva.

-¿Como la has pasado? -pregunto Soul dejando el recipiente de palomitas sobre la mesita.

- Bien -contestó Maka recostandose en su hombro- es la primera vez que la pasó bien en una cita, generalmente siempre termino inventando alguna excusa para marcharme antes.

- ¡Ja! Lo que pasa es que nunca saliste con alguien tan cool como yo -se regodeo el hombre.

- Te tienes demasiada fe -lo empujo la rubia.

- Sabes que solo es un juego -le susurro al oído mientras pasaba una mano por su cintura.

- Soul -murmuro Maka.

Pero el peliblanco ya se había acercado peligrosamente a su cuello y trazaba un camino de mineros besos hasta llegar a la comisura de sus labios. Podía sentir el aliento de Maka contra sus labios y notaba el nerviosismo en su cuerpo. Había anhelado tanto poder besar esos labios, poder sentirla… Y ahora solo estaba a segundos de poder besarla. Cerrando los ojos, terminó con la distancia que los separaba, mientras ambos soltaban un suspiro de satisfacción como si lo hubieran estado esperando desde hace mas tiempo del que pensaban.

Suavemente la recostó sobre el sofá y cubrió su cuerpo con el propio recorriendo con sus manos el contorno de la rubia mientras saboreaba su boca como el más exquisito manjar.

-No puedo -murmuró Maka entrecortadamente.

- ¿Porque no? -la voz del peliblanco se había tornado increíblemente ronca y sensual.

- No soy así -contestó apenas recuperando el aliento y sin creerselo.

- Ya no eres la Maka de antes -sin esperar respuesta, Soul la beso nuevamente y Maka pensó que jamás se había sentido así.

En ese apasionado beso sintió la desesperación de Soul al temer no verla nunca más, la alegría de haberla "recuperado", la necesidad de tenerla cerca.

Esa noche Maka se sintió realmente amada, hermosa, una mujer plena y Soul descubrió lo que se sentía realmente hacer el amor con alguien que lo amaba de verdad, porque aunque la rubia no allá dicho una palabra al respecto, se podía percibir en cada caricia, cada suspiro, en la entrega que tuvieron el uno con el otro.

La mañana llego más rápido de lo que ambos deseaban y el teléfono de Maka, que sonaba incesante desde hace una hora, los despertó de mala gana.

-¿Si? -contestó somnolienta, apenas asomando la cabeza por entre las sábanas.

- ¡MAKA! -grito Spirit desde el otro lado de la línea, sobresaltando incluso al peliblancos.

- No necesitas gritar.

- ¿Donde estas? ¿Pasaste la noche con ese demonio profanador? ¡Los pianistas son los peores! Sobre todo los que tocan Jazz -murmuró lo último- ¿Te hizo algo? ¿Estás secuestrada? ¿Necesitas que papi vaya a rescatarte? -la hostigó con preguntas sin fin.

- Papá -Maka suspiro y comenzó a responder- estoy con Soul, no es un demonio ni un profanador, si me hizo y no me hizo algo no es de tu incumbencia y no, no necesito que vengas por mi, regresare en taxi.

- Tenías a papá tan preocupado -comenzó a lloriquear el hombre- pense que ambos se habían matado en esa moto infernal.

- ¿Podríamos hablar mejor cuando regrese? -no se compadeció de los lloriqueos de su padre- te quiero Spirit, nos vemos.

- ¿Siempre es así? -pregunto Soul revolviéndose en la cama con pereza.

- Si, pero después de los 16 dejó de ser agradable -sin decir nada, y acurrucandose de manera un tanto extraña, se dispusieron a dormir nuevamente… Pero el teléfono sonó otra vez. Ahora era el de Soul, quien quiera que lo llamara colgó, y llamó otra vez.

- ¡No puede ser! -grito levantándose desnudo y buscando el bendito aparato que estaba en el living- ¡¿Que?!

- ¡Viejo! Tsubaki y yo llevaremos a Masamune a jugar básquet, también invite a Kid ¿Lo recuerdas? Una vez fuimos de parranda los tres y tuvo que beber un número par de cervezas.

- Black, arruinas la mañana más cool que he tenido en mucho tiempo -le contestó irritado.

- ¡Cierto! Anoche saliste con Maka ¿Como fue todo tigre? -dijo con voz picara el peliazul.

- Estupendo hasta que llamaste -dijo picoteando las palomitas que quedaron de la noche anterior.

- ¡Tu Dios te interrumpió! -grito estruendosamente al darse cuenta al fin y simplemente corto.

- Está loco -murmuró lanzando el teléfono al sofá y emprendiendo camino a la habitación otra vez… Cuando volvió a sonar.

- Soul ¿Vendrán a jugar tu y Maka?

- Vete a la mierda -esta vez fue Soul el que cortó.

Entró a la habitación y Maka seguía acurrucada bajo las sábanas. El peliblanco se metió otra vez a la cama y la abrazó con fuerza por la espalda, dejándose llevar por su aroma… Cuando el teléfono sonó nuevamente.

-Juro que matare a Black Star y lo haré conocer al verdadero Dios -gruñó mientras se levantaba con violencia y destapaba a la rubia de paso.

- ¡Tengo frío! -reclamo.

- ¡No iré a tu estúpido juego Black! Ahora déjame en paz con Maka.

- Black es tu amigo gritón ¿Verdad? -pregunto esta vez Wes desde el otro lado.

- ¡Wes! Lo siento -se disculpó- pensé que era el estúpido simio que tengo como amigo.

- ¿Y quien es Maka? -pregunto pícaramente esta vez.

- Una chica realmente increíble -contestó con un suspiro.

- Ah~ el amor -bromeó el mayor- ¿Como estas, hermano? Solo contestas mis correos con sarcásticas indirectas.

- Desnudo y con una chica esperándome en la cama, no podría estar mejor -de inmediato escuchó la estridente risa de su hermano.

- Me alegra mucho que te recuperarás tan rápido -dijo sinceramente- y menos mal que dejaste a Kim.

- ¿Porque? -se extraño, sus padres la adoraban.

- Esta realmente loca, intento abortar al bebe pensando que asi la perdonarias y luego pasó días fuera de casa rogando por hablar contigo -le conto- padre quería que regresarás para calmarla, pero finalmente la internaron.

- Ni de broma regresare -sentenció- lo mio esta en Death City.

- Con que ahí es donde Maka vive -siguió molestando.

- Wes, siempre es un gusto hablar contigo, pero tengo cosas mucho más interesantes que hacer -le dijo con tono burlón- hablamos luego.

Apago el teléfono, no necesitaba más interrupciones, Maka lo esperaba en la habitación.

La rubia estaba sentada en la cama cubriéndose con las sábanas, jugaba con sus manos y no levantó la vistas cuando el otro entró a la habitación y se sentó a su lado.

-¿Sucede algo? -preguntó acercándose más a ella.

- ¿En que se supone que se transformará esto? -al fin lo miró a los ojos.

- Si fuera por mi, me quedaría a tu lado por siempre -dijo- eres la chica más cool que he conocido -se sincero.

- Seguro le dices eso a todas -lo empujo riendo.

- No es cierto, incluso la forma en que te conocí fue asombrosa.

- ¿Entonces? -insistió Maka.

- Seamos novios, se mi novia -pidió susurrando al oído.

- ¿Y si no funciona? -murmuró con los ojos cerrados.

- Funcionara -dijo abrazándola nuevamente.

- Esta bien -luego se fundieron en un apasionado beso lleno de amor y desesperación.

Por la acera, fuera del edificio, Harvard paseaba tranquilo con las manos en los bolsillos, cuando de pronto se detuvo y se quitó los lentes que siempre usaba.

-Un corazón acaba de regresar del mundo de los muertos -murmuró sonriendo.

- Pues espero que no sea mi esposo, llevo 15 hermosos años de viudez -dijo una anciana que pasaba junto a él.

Y se acabó el fic!

Tenia ganas de extenderlo mas, pero creó que esta bn dejarlo hasta aquí. Intente lo mas posible no cambiar demaciado la personalidad de Soul, pero fue difícil, siento que me quedo un poco extraño, en fin.

Le tome mucho cariño al fic, me acompaño en nuevos comienzos dificiles, me da penita terminarlo!

Muchas gracias a todos los que leyendo y comentaron, son lo mejor!

Muchos saludos y abrazos y chocolatitos (?)

Onny.