¡Hola a todos! Perdón por la tardanza, la Universidad está tomando bastante de mi tiempo.

Por cierto, este capítulo es mucho más extenso que los demás ;)

¡Disfruten!

CrazyLife70: ¡Gracias! En verdad me alegra que te guste tanto el fic :3 ¡Espero que te guste este nuevo capítulo! ¡Saludos!

amuo3o: ¡Gracias por comentar! Me alegra que te guste la historia :) ¡Saludos!

Bella-swan11: ¡Gracias por comentar! Este capítulo será intenso, agradezco tu recomendación y ya verás qué sucede. ¡Espero que te guste el capítulo! ¡Saludos!

Ammy-1497: ¡Gracias! Aaw, me alegra que te guste el fic :3 ¡Espero que te guste el nuevo capítulo! ¡Pronto vendrá la secuela! ¡Saludos!

Contriel: ¡Gracias por comentar! Parece que Misato tiene bastantes admiradores jajaja. Planeo hacer varios epílogos cuando termine la secuela muahaha. Este capítulo será muy intenso, ya verás. ¡Sí, habrá segunda temporada! Me fascina tu reacción (we are the champions) jajaja ¡Espero que te guste el capítulo! ¡Saludos!

Yaja Tanimoto: ¡Gracias! Sí, la misión de rescate ha comenzado y por ende, este capítulo será intenso ;) ¡Espero que te guste! ¡Saludos!

SasuSaku-Girl: ¡Gracias por comentar! Me alegra que te guste el fic. Con respecto a tus preguntas, Misato disimula y a la vez olvida algunas cosas. Esto tendrá explicación en la segunda temporada y será interesante. Misato quiere salvar a tantos como pueda, y ya verás a quienes. ¡Es una sorpresa! Tienes razón, Naruto y Misato serían primos muy lejanos. Sus madres son Uzumaki pero ellas no están relacionadas directamente pero sí son parientes lejanas. Es un poco incestuoso, sí :' Bueno, te aseguro que Sasuke sufrirá muahaha ¡Espero que te guste este nuevo capítulo! ¡Saludos!

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"Por favor, regresa con vida"

El escuadrón de rescate llevaba muchas horas persiguiendo a los seguidores de Orochimaru por lo que el cansancio estaban afectándolos lentamente. Afortunadamente, mientras saltaban de rama en rama Kiba detectó a los enemigos.

− Nos acercamos – informó Kiba asintiendo al ladrido de Akamaru

− Qué raro, hemos avanzado por mucho tiempo y no hemos encontrado ni una trampa – comentó Neji con su Byakugan activado revisando alrededores – entonces, Shikamaru ¿cuál es tu diagnóstico?

− Tengo la impresión de que nos subestimaron – respondió Shikamaru – se confiaron, creen que estamos muertos y que el único que los sigue es el grandulón. No necesitan ponerle trampas a su propio compañero

− ¡Son unos tontos, dattebayo! – exclamó Naruto - ¡Creen que somos débiles!

− Parece que tienes razón sobre los enemigos, Shikamaru – dijo Neji – y es un insulto que nos subestimen de ese modo pero aun así esta puede ser nuestra oportunidad

− El peor error de un shinobi es subestimar a su enemigo – habló Misato de acuerdo

− Ahora hay que sorprenderlos – dijo Shikamaru

En el camino, Shikamaru ideó un plan para engañarlos. Se haría pasar por Jirobo y de esa forma podrían atacarlos con la guardia baja.

El resto del equipo se preparó para la batalla y siguieron las ordenes de su líder que consistían en ocultarse hasta que de aviso.

Desafortunadamente, los tres del Sonido vieron a través del Henge realizado por Shikamaru y este no pudo obtener el ataúd donde estaba Sasuke.

− No voy a dejar que le pongas las manos encima a este ataúd – dijo Kidomaru lanzando con sus otros brazos el ataúd para Tayuya - ¡porque tú no eres el Jirobo real! ¡Dejen que yo me encargue! ¡Sakon, Tayuya adelántense! Yo voy después – habló prepotente

Shikamaru intentó atacarlo con un kunai pero Kidomaru poseía dos pares de brazos extra lo cual pudo detenerlo con facilidad.

− El Jirobo real siempre está peleando con Tayuya por su léxico tan bruto – sonrió Kidomaru para luego comenzar a masticar

− Me atrapaste – dijo Shikamaru deshaciendo el Henge

De repente, Kidomaru escupió una tela de araña atrapando así a Shikamaru contra un árbol. En ese instante, Naruto y sus clones salieron al ataque.

− ¡¿Sorprendido de verme?! – exclamó Naruto y sus clones de sombra

El ninja se alejó velozmente y escupió en sus manos una gran bola de masa blanca que con sus otras manos lo convirtió en jutsu. La masa se desplegó formando una telaraña gigante que atrapó a los clones de sombra.

− ¡Naruto! – exclamó Shikamaru preocupado sin poder hacer nada

En ese instante, Kiba y Akamaru hicieron su aparición realizando su jutsu característico. Colmillo sobre Colmillo pero Kidomaru lo esquivó con facilidad utilizando sus telas de araña como hilos de chakra.

− ¡No te dejaré ir! – exclamó Kiba preparándose para otro ataque

− Te robaste mis líneas, malcriado – rio Kidomaru desde un árbol – deberías ver hacia abajo

− ¡Cobarde! ¿Realmente crees que podrás detenerme así de fácil? – cuestionó Kiba con furia

− Mejor cállate – rio de nuevo

Aprovechando la distracción, Neji decidió atacarlo con su puño suave pero Kidomaru lo detectó y rápidamente salió fuera de su camino. El ninja realizó otra vez su extraña telaraña atrapando a Neji.

− ¿Te gustaría conocer el interior de un capullo hermético? – se burló Kidomaru envolviendo a Neji en telas de araña

Shikamaru frunció el ceño, su única esperanza era Misato que probablemente estaba analizando al contrincante.

La joven Senju observó atentamente a Kidomaru que gritaba que iba a matarlos. La principal prioridad de Misato era salvar a Neji pues estaba cubierto de telarañas que irradiaban chakra del enemigo, posiblemente estaba siendo asfixiado.

En realidad, Misato reconocía la fuerza del ninja enemigo. Poseer esa capacidad de expulsar telarañas y que su chakra siga habitando en ellas, era realmente increíble. Hizo una mueca al recordar como masticaba produciendo las telarañas.

Pero ella también tenía una habilidad especial. Sus Cadenas de Diamantina. Ahora iba a confirmar cuál habilidad era más fuerte. La joven observó a Kidomaru atacar a los clones de sombra de Naruto, el ninja que quería acabar con ellos uno por uno.

En ese momento, Misato hizo su aparición. Ella se posó en un árbol mirando desafiante al ninja.

− Oh, otro miembro débil del equipo – se burló Kidomaru

Misato no respondió simplemente fijó su mirada en él. El ninja al no recibir respuesta lanzó desde su boca una bola de telaraña. La joven al sentir el chakra fluyendo en la tela de araña que se dirigía a ella, liberó de su cuerpo una gran cantidad de Cadenas de Diamantina medianas que rápidamente cortaron la telaraña haciendo que cayera al suelo inerte.

Shikamaru suspiró aliviado, por fin alguien podría vencerlo. Misato al confirmar su teoría, realizó cuatro clones de sombra para que liberaran a sus compañeros mientras ella se ocupaba del ninja.

Kidomaru furioso comenzó a atacar a Misato sin cesar intentando atraparla pero ella era más rápida y ágil. Su entrenamiento en Ninjutsu Médico la había preparado para esquivar ataques porque después de todo era un Ninja Médico.

El ninja del Sonido comenzó una batalla de Taijutsu. Los seis brazos del ninja tenían complicada a Misato, que le costaba responder a los ataques. Para quitárselo de encima, Misato golpeó el suelo con su talón obligando que se alejara de ella.

En ese instante, Neji apareció a su lado junto a Naruto, Kiba y Shikamaru. Misato sonrió aliviada, estaban a salvo.

− Misato, gracias por entretenerlo– dijo Neji

− ¡Ya los tenía! ¡¿Cómo se liberaron?! – gruñó Kidomaru

− Tu telaraña tiene una base de chakra y la base sustancial de dicho chakra no resiste mi puño suave y el jutsu de Misato – explicó Neji – creo que soy el único además de Misato que puede vencer el jutsu de ese tipo. Sigan chicos, yo me encargo de él – sentenció seriamente

− Vaya, parece que este ninja es más fuerte que el grandulón – comentó Kiba

− Tendremos que pelear uno a uno para tener la oportunidad de ganar – habló Neji – ¿no dijimos eso?

− Sí, eso concordamos – dijo Shikamaru suspirando

− Y además si nos quedamos todos aquí, no podremos alcanzar a Sasuke – continuó Neji

− Pero puedo quedarme contigo y pelear juntos – dijo Misato con preocupación

− No, acordamos combatir uno a uno – cortó Neji

− ¿Qué hay de Chouji? Aún no ha regresado – preguntó Kiba

− Él está bien, envié un clon de sombra para sanarlo y estabilizarlo – respondió Misato

− Todos estamos en esta misión para encontrar a Sasuke y llevarlo de vuelta a la aldea – habló Neji – pero esa no es la única razón por la que venimos, estamos aquí para proteger a un compañero shinobi – continuó – para defender su vínculo con nuestra aldea, en el funeral del Tercer Hokage habló Iruka-sensei, ¿recuerdan sus palabras? – preguntó

Misato sintió su corazón estrujarse al escuchar sobre la muerte del Tercer Hokage, todavía era una herida abierta. Al igual que los demás comenzó a recordar las palabras de Iruka.

Flashback

Todos los ninjas de Konoha, civiles y Consejeros estaban reunidos en el funeral de Hiruzen Sarutobi, Tercer Hokage de la Aldea Oculta entre las Hojas.

Iruka-sensei, ¿por qué lo hacen? ¿por qué la gente arriesga su vida por otros? – preguntó Naruto mirando al frente

Bueno, cuando alguien se muere es el final – comenzó Iruka – su pasado y su futuro, todos los sueños que llegó a tener desaparecen junto con él – continuó mirando las fotografías de los caídos durante la Invasión – eso es así aunque muera de forma honorable en batalla, al igual que muchos – miró el cielo – todo lo que lo ata a la vida es desconectado, menos algo… lo más importante de todo… la gente, los padres, hermanos, amigos, amantes, la gente que fue importante para él. Y estas personas, las que se quedaron atrás, están unidas en un gran círculo gracias a los recuerdos de él. Un círculo de amistad, confianza y sacrificio que se hace más grande y fuerte con el tiempo. Es difícil de explicar, nos quedamos juntos en el círculo. No tenemos opción, es importante para nosotros – finalizó Iruka

Fin Flashback

− Oigan, Sasuke está ahí por ahora yendo hacia Orochimaru y no podemos permitir que él se apodere de alguien de la aldea – dijo Neji seriamente – no podemos permitirlo – miró a Naruto fijamente – Naruto, a veces tus ojos ven más que los míos – el susodicho amplió los ojos – donde quiera que esté, Sasuke está en la oscuridad. Vayan por él, yo iré detrás de ustedes – afirmó con determinación

− Muy bien, manos a la obra – dijo Shikamaru

− Cuando nos alcances asegúrate de traer a Chouji contigo – habló Kiba mientras Akamaru ladraba de acuerdo

− Sé que puedes vencerlo, simplemente mantente vivo – dijo Misato con una sonrisa

− Por supuesto que sí – asintió Neji

El resto del equipo se encaminó en busca de Sasuke. Kidomaru intentó detenerlos con su telaraña pero Neji fue más rápido y cortó las mismas eficazmente.

El equipo de rescate continuó la persecución un largo rato, por supuesto que los cuatro estaban preocupados por Neji. Especialmente Misato que analizaba su chakra cada dos por tres.

− Bueno chicos, parece que quedamos nosotros cuatro ahora – comentó Kiba

− No creo que debas preocuparte por eso, Chouji y Neji van a alcanzarnos dentro de poco – afirmó Naruto completamente seguro – Chouji seguro venció al otro gordo y no lo olviden, yo peleé con Neji en el Examen Chunin así que lo sé – dijo Naruto

− ¿Qué sabes? – cuestionó Kiba mientras los demás lo miraban interrogante

− Ese chico es un genio verdadero – sonrió Naruto

Misato sonrió sabiendo que Naruto estaba en lo correcto. Neji era un genio, absolutamente. De repente la sonrisa de la joven se deshizo al sentir el chakra de Neji peligrosamente bajo y con múltiples heridas internas graves. Al instante, sintió el chakra de Kidomaru aún más bajo que el de Neji, el chakra del enemigo se desvaneció poco a poco del mundo terrenal.

Sin esperar más, Misato hizo un clon de sombra teletransportándolo a Neji ya que lo había marcado antes de irse sin que se diera cuenta. El clon de sombra vio con horror las heridas de Neji. Al instante, comenzó a curarlo con Ninjutsu Médico. Las hemorragias internas eran gigantescas. Neji estaba tirado en el suelo herido sosteniendo su banda ninja ensangrentada.

El clon de sombra de Misato lo curaba extenuantemente salvándole la vida. Neji abrió los ojos a duras penas, y vio una cabellera rojiza. Enfocando su vista, conectó sus ojos blancos con unos ojos ámbar. Era Misato. Intentó sonreír pero fracasó, no tenía fuerzas para nada. Simplemente apreció la belleza de la joven kunoichi iluminada por la luz del sol. Con aquella imagen en su mente, cerró sus ojos entregándose a los sueños.

Misato suspiro de alivio al estabilizar a Neji, realmente estaba malherido. El atardecer se acercaba cada vez más mientras perseguían a los ninjas del Sonido.

− Estamos cerca – informó Kiba

− Solo quedan dos de ellos – dijo Shikamaru analizando la situación – contra cuatro de nosotros, me gusta la estadística – continuó – si jugamos bien nuestro próximo encuentro podremos derrotarlos de una vez y para siempre

− ¡Claro que sí, dattebayo! ¡Dos contra cuatro! ¡Regalado! – exclamó Naruto con emoción

− Buenos números – sonrió Misato

− ¿Qué? ¿Cómo que dos contra cuatro? – preguntó Kiba indignado

− Lo siento, Akamaru – sonrió Shikamaru – son dos contra cinco, esa estadística es aún mejor

− ¡Cuando vean nuestra técnica esos payasos no sabrán qué les pegó! ¿verdad, chico? – exclamó Kiba mientras Akamaru ladraba confirmando sus dichos

− No se preocupen por nada, en cuanto los alcancemos les mostraremos mis clones de sombra y acabaremos con el espectáculo – habló Naruto muy seguro de sí mismo

− Me tranquiliza oír eso aun así trabajamos como equipo, ¿sí? – dijo Shikamaru – sigamos el plan

− Oh, bueno claro – asintió Naruto

− Lo más importante es acercárnosle antes de que caiga el sol – comentó Shikamaru

− Bien, ¿y qué esperamos? – preguntó Kiba

− Vamos por ellos pero con prudencia – habló Misato con seriedad

− ¡Entonces vamos por ellos! – exclamó Kiba

Sin más, el equipo aumentó su velocidad para enfrentar de una vez por todas a los ninjas del Sonido. Las horas pasaban y finalmente se hizo de noche. Todo estaba oscuro, la única iluminación era la Luna.

− ¡Rápido, están justo enfrente! – exclamó Kiba

− No, estamos muy cerca – dijo Shikamaru – debemos seguirles el rastro pero manteniendo la distancia

− ¡¿Pero de qué estás hablando?! – chilló Naruto

− No debemos perderlos de vista pero tampoco debemos atacarlos sino hasta el amanecer – respondió Shikamaru con calma

− ¡Eso es una locura! ¡No podemos esperar tanto, dattebayo! ¿Qué pasará con Sasuke?

− Tiene razón, y además si vamos a sorprenderlos con un ataque sorpresa sería más grande si fuera en la oscuridad – comentó Kiba exponiendo su punto

− Es cierto, la noche podría ser benéfica para el primer contacto pero después de eso solo nos traería desventajas, ¿sí? – explicó Shikamaru – no olviden nuestro objetivo real, debemos tenerlos ocupados tiempo suficiente para sacar a Sasuke de ahí y eso requiere precisión y coordinación dividida – continuó – necesitamos ver claramente, no podemos arriesgarnos a ir a ciegas y rodearlos en la oscuridad. Una vez que sepan que aparecimos van a retraerse y cuidarán el ataúd con Sasuke. Van a tomar una posición defensiva esperando que vayamos por ellos y la ventaja estaría toda de su lado. Por supuesto todo sería diferente si tuviéramos a Neji con su Byakugan – finalizó

− Oye, ¿nos olvidas a Akamaru y a mí? ¿Y a nuestro sentido del olfato? – cuestionó Kiba

− No he olvidado la sensibilidad de sus narices, ni que Misato es sensor pero aun así en esta parte del bosque ellos tienen la geografía a su favor – explicó Shikamaru – lo es que es más, ¿cuál es el punto de atacar ahora cuando el jutsu es inútil? – dijo haciendo referencia a la posesión de sombras – la luz de la Luna es muy leve y muchas nubes atravesándose así que mi posesión de sombras no es muy efectiva. Es un fastidio pero para estar a salvo hay que esperar hasta mañana

− Hm, no lo sé – bufó Kiba

− ¡De acuerdo! No olvides que él es el líder – dijo Naruto – si Shikamaru dice que esperemos, esperamos

− Agradezco tu consideración – dijo Shikamaru

Las horas pasaron una tras otra. El equipo se mantenía en pie ingiriendo píldoras alimento para no cansarse demasiado. Hablaban entre sí sobre posibles encuentros, organizaron planes y demás. En el camino, los ninjas del Sonido se detuvieron repentinamente y el equipo de rescate se detuvo en el mismo lugar.

− ¿Ya llegamos? – preguntó Sakon

− No, aún falta bastante camino – respondió Tayuya – pero mira – observó detrás de ellos – y justo ahora que más necesitamos a Jirobo y Kidomaru

− Solo estamos nosotros, dattebayo – dijo Naruto sacando un kunai

− ¿Quién necesita a esos dos? ¡Yo puedo encargarme de ellos solo! – exclamó Sakon yendo a atacarlos

− ¡Prepárense! – exclamó Naruto aventándole un kunai

Cuando se acercó lo suficiente, Shikamaru y Kiba fueron a atacarlo mientras Naruto preparaba su Rasengan y Misato invocaba sus cadenas.

Sakon realizó una técnica de múltiples puños derrotando a Shikamaru y Kiba. Naruto guió su Rasengan hacia el ninja pero este fue más veloz y lo detuvo tomando sus muñecas.

− ¿Cómo vas a golpear a alguien con eso si no puedes lanzarlo? – cuestionó Sakon sosteniendo a Naruto

En ese instante, Kiba realizó su técnica Colmillo Perforador pero Sakon lo esquivó agachándose. Kiba continuó su trayectoria que era Tayuya. Misato sostuvo fuertemente a Sakon con sus cadenas y Shikamaru sostuvo a Tayuya para que esta recibiera el ataque. Kiba deshizo la técnica justo a tiempo y se llevó el ataúd que contenía a Sasuke.

− ¡Tayuya, no te quedes ahí parada! ¡Ve por ese niño! – gritó Sakon

− ¡No! – gritó Tayuya controlada por Shikamaru

− ¡¿Qué haces?! ¡Quítate del camino!

Misato lo soltó a tiempo junto a Shikamaru para que estos chocaran fuertemente sus cuerpos.

− ¡Atrápalo! – exclamó Kiba tirando el ataúd a Naruto

− ¡Buen trabajo, Kiba! – elogió Naruto – ¡Bien, lo tengo!

− ¿Ya lo oyeron, Shikamaru, Misato? ¡Hora de retirarse! – informó Kiba

− Descuida, allá voy – dijo Shikamaru unos metros detrás de ellos

− ¡Allá vamos! – exclamó Misato

− Já, tal como creí. Se quedaron con los ojos abiertos – comentó Shikamaru – a veces estar tan seguro de tu fortaleza puede ser tu punto débil

− Sea lo que sea, funcionó – dijo Naruto

− Todo fue el trabajo en equipo, Naruto – explicó Shikamaru – el total es más grande que la suma de las partes, trabajando juntos nada nos detendrá

Rápidamente el equipo de rescate comienza a escapar. Los dos ninjas del Sonido comienzan a perseguirlos velozmente. El escuadrón pone trampas en el camino para los enemigos, sellos explosivos.

Unos segundos después, los sellos explotan en presencia de Sakon que no los detectó. Sakon ataca a Akamaru que le ladraba constantemente, además de que fue el perro quien puso los sellos explosivos. El ninja lo ata con alambres al lado de un sello explosivo, que luego activó. En el último minuto, Kiba salva a su compañero Akamaru. Sakon, Kiba y Akamaru en un intento de escapar del fuego terminan cayendo en un acantilado.

− ¡Ahora son míos! – gritó Tayuya enfurecida

− No hay otra opción, tendré que hacerme cargo de ella – dijo Shikamaru – Naruto, toma el ataúd y continúa la misión con Misato

− Shikamaru… - comenzó Naruto pero fue interrumpido

− ¡Hazme caso! – cortó el líder

De repente, Tayuya se detuvo bruscamente y a la vez sorprendida.

− ¿Qué? ¿Qué estás haciendo aquí? – preguntó Tayuya al ver una figura caer del cielo

Misato no había sentido su chakra, lo mantuvo oculto. El hombre se posó elegantemente sobre el ataúd donde estaba Sasuke y también detrás de ellos. El ninja pateó el ataúd y se lo llevó a otra rama contraria.

− Lo siento, Naruto, Misato – dijo Shikamaru – por lo visto, calculé mal

− Kimimaro – nombró Tayuya

− Se tardaron mucho, Tayuya – habló Kimimaro serio

La joven Senju miró sorprendida al hombre. Tenía el cabello blanco largo, piel pálida, ropas características de los seguidores de Orochimaru. Además poseía ojos color verde claro, tenía dos puntos rojos en la frente y una línea roja delineaba cada parte inferior de sus ojos.

− ¿Y nuestros camaradas? ¿Qué pasó con los otros tres hombres? – cuestionó Kimimaro – con los integrantes de los Cinco del Sonido

− ¿Por qué viniste hasta aquí? – preguntó Tayuya – tu cuerpo está… debería…

− Mi cuerpo está devastado para poderse mover por sí solo – interrumpió Kimimaro – estoy usando el poder de mi mente

− ¿Enserio? ¿Engañas a la muerte? – preguntó Tayuya casi burlándose

− Ahora entiendo mucho más, la resistencia de mi fuerza vital se intensificó desde el momento en que escapé de la Prisión de Carne – respondió Kimimaro – tuve una probada del magnífico sueño de Orochimaru

− ¿Orochimaru? – gruñó Naruto

− Este contenedor es parte importante de su sueño – continuó el ninja – tiene la carne que Lord Orochimaru desea pero ustedes tardaron mucho en llevársela

− ¡Oye, tarado! ¡Ya me hartó todo ese discursito! ¡No entiendo nada! ¡Voy a llevarme a Sasuke ahora! – exclamó Naruto para luego atacarlo

− ¡No, Naruto! – exclamó Shikamaru

− ¡Naruto! – gritó Misato con preocupación

Al acercarse, Tayuya se adelantó y le propinó un fuerte puñetazo derribándolo. Misato se teletransportó para sostenerlo y que no cayera al piso. Kimimaro se posicionó junto a Tayuya, compartieron una breve conversación y este se retiró con el ataúd de Sasuke.

− ¡Se lleva a Sasuke! ¡No otra vez! ¡Debo ir por él, dattebayo! – exclamó Naruto

− Cálmate, Naruto – dijo Shikamaru perdiendo la paciencia

− ¿Cómo puedo calmarme? ¡Lo perdemos! – exclamó Naruto desesperado – ¡Va a alejarnos de Sasuke otra vez!

− ¡Engendros, los acabaré en un instante! – gruñó Tayuya sacando una flauta

− Naruto, Misato escúchenme – dijo Shikamaru mirándolos de reojo – tengo un plan pero deben seguirlo al pie de la letra

Naruto y Misato escucharon atentamente el plan de su líder.

− ¡Somos tres contra uno! ¡Tenemos ventaja! ¡Si atacamos en grupo seguro nos irá bien! – exclamó Shikamaru – ¿qué dicen, Naruto, Misato?

− ¡Vamos por ella, dattebayo! – exclamó Naruto seriamente

− ¡Ataquemos! – dijo Misato

− ¡Já! ¡No importa cuánto me ataquen solo son un trío de pobres mocosos! – se burló Tayuya

− ¡No seas presumida! ¡Nosotros somos un equipo! – dijo Shikamaru

− ¡Ya vas a ver!

Los tres shinobi de la Hoja se dirigieron a Tayuya para atacarla. Shikamaru intentó herirla con un kunai y esta lo detuvo con su flauta.

− ¡Ahora chicos! – gritó Shikamaru

− ¡Vamos! – exclamaron al unísono

Sin embargo, Naruto y Misato siguieron de largo con destino de recuperar a Sasuke.

− Cayó redondita, el plan funciona – sonrió Naruto – ¡adiós, tontita! – se burló haciéndole caras

− ¡Deja de perder el tiempo, Naruto! – regañó Misato ya avanzando entre los árboles

Los dos ninjas de la Hoja continuaron la persecución en el bosque hasta llegar a una zona diferente sin árboles. Misato comenzó a pensar en Kimimaro, recordaba su historia por supuesto. Él estaba enfermo, algo dentro de ella le decía que podía curarlo al igual que Lee. La joven dejó sus pensamientos de lado cuando sintió a Naruto utilizar el chakra del Kyubi. Tenía ojos rojos, sus colmillos eran más grandes y las líneas de su rostro más marcadas.

− ¡Quieto ahí! – exclamó Naruto haciendo su aparición

− Veamos cómo podría destruirte – habló Kimimaro en completa calma

Mientras Naruto y Kimimaro se observan fijamente, Misato analiza el campo de batalla y su contrincante. Una brisa del viento distrae a Kimimaro haciendo que pose su mirada en Misato, específicamente en su cabello. Entrecerró los ojos. Luego desvió su mirada de nuevo a Naruto.

− Interesante – comentó Kimimaro

− ¡Dime lo que está planeando hacer Orochimaru! – ordenó Naruto furioso – ¡Y por qué su obsesión de obtener a Sasuke – Misato lo miró atentamente

− Lord Orochimaru ya ha adquirido el jutsu de inmortalidad – respondió Kimimaro – pero perfeccionar cada jutsu requiere mucho tiempo y eso es lo que más desea en el mundo

− ¿Y qué? ¿Y eso que tiene que ver con Sasuke? – preguntó Naruto nuevamente

− El hecho de que sea inmortal no implica que su cuerpo vaya a resistir para siempre – explicó Kimimaro – y antes de que su cuerpo decaiga es necesario un nuevo contenedor fuerte para su alma

− Espera, ¿dices que va a usar el cuerpo de Sasuke? – cuestionó Naruto intentando resistir su furia

− Así es, precisamente – respondió Kimimaro

− ¡No! ¡No a Sasuke! – exclamó Naruto realizando un sello invocando el poderoso chakra de Kyubi – no puedo dejarte hacerlo

− ¡Yo tampoco! ¡Sasuke es nuestro amigo! – dijo Misato adoptando una posición de lucha y activando su bisturí de chakra

Al instante, Naruto realizó decenas de clones de sombra mientras Misato estaba entre la multitud esperando la oportunidad perfecta.

− ¡Nunca dejaré que te lleves a Sasuke! – exclamó Naruto

− Oh, intimidante – se burló Kimimaro – por lo visto hay mucha basura regada por todos lados pero es basura a fin de cuentas. Solo necesita ser limpiada

− Cierra la boca – gruñó Naruto dejando que el chakra de Kyubi lo envolviera

− Adelante – instó Kimimaro sacando de sus palmas dos grandes huesos filosos

− Voy a aplastarte – dijo Naruto entre dientes muy enojado

− Sé prudente – habló Misato a su lado – el objetivo es Sasuke

Misato observó con asombro cómo Kimimaro destruía con facilidad a los clones de Naruto.

− Bien, creo que es hora de tomarlo enserio – dijo Kimimaro – terminaré esta pelea ahora

− ¡Te encanta ser un bravucón! ¡Qué gracioso! – exclamó Naruto sarcásticamente – ¡Me robas las palabras de la boca!

Naruto y sus clones de sombra intentaban arduamente atacar a Kimimaro que fácilmente los derrotaba. Naruto entrecerró los ojos, debía tener cuidado con sus ataques debido a que el ninja los esquivaba y de paso lo golpeaba. Mientras tanto, Misato observaba con suma atención la pelea. Ella estaba intentando descubrir su punto débil.

− Ahora contempla, ¡la danza del sauce! – exclamó Kimimaro corriendo hacia los clones

Misato vio sorprendida la velocidad con la que derribaba los clones de sombra. Sus ataques eran elegantes, al fin de cuentas era una danza.

De repente, seis clones de Naruto atacaron a Kimimaro mientras él daba un gran salto. Sorprendentemente, Kimimaro expulsó de su cuerpo muchos huesos que eliminaron a los clones.

− ¿Qué es esto? – preguntó un clon mientras desaparecía

− Ahora lo sabes, este es mi kekkei genkai – dijo Kimimaro

Naruto lo miró con extrema furia, eso preocupó a Misato. Él podría ser dominado por el chakra de Kyubi. El ataúd atrajo la atención de Misato, por los bordes de la tapa se expulsaba un extraño humo. Parecía que el ritual estaba finalizando, eso tampoco era bueno.

La batalla entre Naruto y Kimimaro no progresaba. Naruto y sus clones de sombra no podían hacerle frente. La joven tomó una decisión.

En ese momento, Kimimaro bajó un poco la cremallera de su traje dejando a la vista su pecho. En su hombro, un hueso comenzó a salir lentamente. Él lo tomó y lo sacó completamente, luego apuntó a Naruto con él.

− No prolongaré esto – dijo Kimimaro seriamente, Naruto le lanzó varios shurikens – es inútil, no es un hueso ordinario – continuó luego de desviar las shurikens con su hueso – es de alta densidad, es tan duro como el hierro templado

− ¡¿Y qué?! ¡Aun así voy a romper todos los huesos de adentro o de afuera de tu cuerpo! – gritó Naruto

− Crees conocer los límites de mis poderes, ¿verdad? – cuestionó Kimimaro – tengo cinco danzas en mi repertorio y solo has visto una de ellas

− ¡Sí, lo que digas!

− Bueno, si eso es lo que quieres – tomó con fuerza su hueso – a continuación te mostraré la danza camelia

− ¡¿Qué estás esperando?! ¡Adelante! – desafió Naruto

− No deberías hacer declaraciones tan valerosas cuando no tienes dicho valor – comentó Kimimaro

− ¡Ya cállate! – gritó Naruto enojado

Al instante, Naruto y sus clones comenzaron a atacarlo nuevamente. Sus clones saltaron en el aire y le lanzaron una gran cantidad de shurikens. Kimimaro cortó a la mitad cada una de las shurikens.

− ¿Cómo hizo eso? – preguntó Naruto sorprendido

− Ya te lo dije, este hueso es más resistente que el acero – respondió Kimimaro – me encanta la idea de poder probarlo sobre tu propio cuerpo

Esta vez, Kimimaro atacó. Comenzó a correr hacia Naruto y los clones. Naruto hizo lo mismo. Fue derribando un clon tras otro, o los esquivaba y se mataban entre ellos.

− ¡Te mostraré la danza camelia! – exclamó Kimimaro atacando nuevamente

Kimimaro realizó la técnica con gran velocidad, difícil de ver para los contrincantes. El ninja derribó a seis clones de Naruto rápidamente y sin esfuerzo.

− ¡Eso es una locura! – exclamó Naruto al ver la técnica

− Ah, no importa cuántos haya, el resultado será el mismo – habló Kimimaro mientras derribaba más clones de sombra

La situación se estaba complicando, solo quedaban cuatro clones de sombra y Naruto los envió a atacar pero Kimimaro los eliminó. Ahora solo quedaban Naruto y Misato. Ella había estado analizando la batalla, intentando no llamar la atención. Solo quedaba una opción.

− Finalmente, quedan dos – habló Kimimaro sosteniendo su hueso – ha llegado la hora, el momento que había estado esperando – los miró – son los primeros pasos para cumplir los deseos de Lord Orochimaru

El ataúd donde estaba Sasuke expulsaba una gran cantidad de humo negro. Un escalofrío recorrió a Misato, ese chakra era realmente oscuro. De repente, el ataúd eliminó los sellos que lo contenían. El ataúd explotó, y una gran cantidad de chakra salió de allí. Cuando el humo se dispersó, la figura de Sasuke pudo verse. Él estaba de espaldas, su piel era muy pálida casi gris y su cabello ahora era largo y grisáceo. Al instante, esa apariencia desapareció. Volvió a ser normal pero Misato sabía que no era normal, su chakra estaba muy oscuro y turbulento.

− Sasuke – murmuró Naruto mirándolo y luego sonrió – ¡Oye, Sasuke! ¿Qué pretendes con esa bola de mediocres? – le preguntó en voz alta – ¡Vamos, amigo! ¡Regresemos a casa! – Misato miró con preocupación

Sasuke comenzó a reírse macabramente y Naruto lo miró preocupado. Él continuaba riéndose. Misato simplemente lo miró con tristeza, había caído en la oscuridad.

− Hay que… hay que ir a casa – habló Naruto preocupado – ¿qué sucede? Todos están esperándote – no recibió respuesta – Sasuke, ¿me oíste? – el chico volvió a reír locamente – ¡Responde! – gritó Naruto – ¡¿Qué es lo que te pasa?! ¡¿Te quedaste sordo?! – Sasuke dio un salto y se dirigió al bosque, directo a Orochimaru

− ¡Sasuke! – exclamó Misato

− ¡Qué! ¡Espera! – gritó Naruto con intención de perseguirlo

De repente, Kimimaro saltó hacia Naruto para detenerlo. Su intención era matarlo.

− Es inútil – dijo Kimimaro a su lado – ¡Ahora muere! – tomó su hueso dispuesto a apuñalarlo

Luego de esas palabras, Misato se teletransportó con su Hiraishin no Jutsu y antes de que tocara a Naruto, le propinó un puñetazo a Kimimaro en el pecho haciendo que volara por los aires.

Era cierto que Misato había estado observando la batalla sin intervenir. Lo había hecho para analizar a Kimimaro y porque además confiaba en Naruto. Pero ahora, le tocaba a ella hacer su parte. Había tomado una decisión.

− No te preocupes por mí, Naruto – dijo Misato mirando a Kimimaro fijamente – ve tras Sasuke

− ¿En serio? ¿Estás segura? – preguntó Naruto dubitativo

− Completamente segura – respondió Misato seriamente – vete, yo me encargo de todo aquí

− Bueno, pero ten cuidado – dijo Naruto

− Sí, tendré cuidado – afirmó Misato – vete, te alcanzaré cuando termine con él

Naruto comenzó a encaminarse por donde Sasuke se había ido pero Kimimaro tenía otros planes.

− ¡No lo creo! – exclamó Kimimaro apareciendo a las espaldas de Naruto – ¡Morirás! – gritó desplegando su espada dispuesto a atravesarlo

Antes de que el golpe llegara, Misato se teletransportó frente a la espada de hueso. La detuvo con las palmas de sus manos. Ella detuvo el arma utilizando Ninjutsu Médico.

− Kimimaro, me molesta que me ignoren – dijo Misato mientras sostenía la espada

Naruto aprovechó la situación para irse rápidamente en busca de Sasuke. Kimimaro miró a la chica, su nueva contrincante. El ninja luego miró a Naruto, la kunoichi tomó la oportunidad y desvió la espada bruscamente hacia un costado distrayendo a Kimimaro. Y al instante, Misato dio un gran salto en el aire y le dio una poderosa patada en el hombro haciendo que gritara de dolor.

Kimimaro miró a la chica con cuidado, era fuerte. Diferente al otro chico. Por cómo detuvo su espada, podía asegurar que era un Ninja Médico y con un taijutsu especial. Un taijutsu sumamente fuerte y peligroso. Había escuchado de Orochimaru que solo una persona tenía ese tipo de Taijutsu y era una tal Tsunade Senju.

Misato se quedó de pie a varios metros de Kimimaro que la observaba fijamente. Desde que ella estaba analizándolo previamente, pudo ver que el ninja tenía una devoción por Orochimaru y lo veía como su amo. Ella tenía un plan, quizás funcionaría. Y si no funcionaba, alguno de los dos moriría.

− Antes de que comience nuestra batalla, debo decirte algo – habló Misato con la guardia en alto – sé perfectamente quién eres, tu nombre es Kimimaro Kaguya – el ninja la miró sin emociones – eras el contenedor más preciado de Orochimaru hasta que enfermaste, tu propósito en la vida es servirle y ayudarle a cumplir sus objetivos – un atisbo de sorpresa cruzó por sus ojos – pero déjame decirte que solo te está utilizando – continuó mirándola y ella sonrió – conozco todo sobre ti, mi nombre es Misato Senju y quiero salvarte – Kimimaro la miró intensamente – no hay necesidad de luchar pero si no hay otra opción te propongo lo siguiente: si gano esta pelea, vendrás conmigo a la aldea de la Hoja, te curaré y yo seré tu nuevo propósito en la vida – explicó Misato – y si no gano, uno de nosotros morirá sin ser útil a alguien. Nuestra batalla es el fin o el comienzo de nuestros propósitos. Tú decides – finalizó seriamente

Misato esperaba pacientemente a que el ninja le respondiera. Kimimaro solo la miraba fijamente. Ella había utilizado esas palabras para que tuvieran un mayor impacto en él. Después de todo, él estaba muy enfermo y solo lo mantenía en pie su fuerza de voluntad. No quería matarlo, era alguien que no se lo merecía. No después de la vida que tuvo.

Kimimaro miró a la muchacha frente a él. No lo demostró pero estaba sorprendido por lo que dijo. Básicamente, le ofreció el cumplimiento de sus mayores deseos. Orochimaru ya no lo quería, su cuerpo estaba enfermo y ahora el contenedor sería Sasuke en los próximos años. Él había venido hasta aquí para demostrarle a Orochimaru que a pesar de su enfermedad era un poco útil. Estaba en el lecho de su muerte, su enfermedad amenazaba con llevarse su vida en cualquier instante.

Quizás y solo quizás, esta era una nueva oportunidad. Miró nuevamente a la jovencita. Podía ver en sus ojos sinceridad. Kimimaro esbozó una leve sonrisa. El destino estaba otorgándole esta nueva oportunidad de tener un propósito en la vida.

Sin que nadie se diera cuenta, Lee y Gaara habían llegado justo a tiempo para combatir junto a Misato. Pero ellos se quedaron atrás observándolos. Algo les decía que ocurriría algo importante.

− No quiero pelear – respondió Kimimaro finalmente y luego deshizo el hueso que sostenía

Misato sonrió ampliamente pero dejó de hacerlo cuando este se arrodilló bruscamente retorciéndose de dolor. Al instante, la joven se acercó a él. Sin perder tiempo, le aplicó Ninjutsu Médico. Sus manos brillaban de chakra verde curativo y Kimimaro levantó la vista al sentir un poco de alivio. Observó a la chica que lo ayudaba, por primera vez en su vida alguien lo curaba de buena fe. Ella era su nuevo propósito en la vida, le serviría y ayudaría con sus objetivos. Cerró los ojos dejándose llevar por la oscuridad del sueño. Gaara y Lee se acercaron al ver que no habría una batalla.

− No despertará hasta mañana – dijo Misato dejando de curarlo – está muy enfermo, planificaré un tratamiento cuando vuelva a la aldea pero por ahora necesito que ustedes lo lleven a Konoha

− Pero es un seguidor de Orochimaru – replicó Rock Lee preocupado

− Tsunade-obasan lo pondrá en custodia y hablando de ella, tengo que avisarle que tendrá una visita – respondió Misato

Misato se alejó un poco, mordió su pulgar y realizó unos sellos.

− ¡Kuchiyose no Jutsu! – exclamó Misato plantando la mano en el suelo

Una gran bola de humo se formó en el lugar y cuando esta se despejó pudo verse a un gran tigre marrón imponente frente a Misato.

− Misato-hime – saludó respetuosamente Kimba

− Kimba, me alegra verte – sonrió Misato – necesito que le digas a la Hokage Tsunade Senju que Kimimaro Kaguya, antiguo seguidor de Orochimaru llegará a la aldea. Dile también que necesita cuidados médicos y custodia hasta que yo llegue, que no se preocupe porque le explicaré todo cuando vuelva de la misión de rescate – finalizó la joven

− Está bien, hime – asintió el tigre

Sin más, Kimba se retiró en una bola de humo. Misato suspiró aliviada, afortunadamente evitó una muerte.

− ¿Qué harás ahora, Misato? – preguntó Gaara

− Bueno, mientras ustedes llevan a Kimimaro a la aldea yo iré tras Naruto para traer a Sasuke de regreso – respondió Misato

− Está bien

Gaara utilizó su arena para sostener a Kimimaro y poder transportarlo con facilidad. Rock Lee le deseó buena suerte y se fue junto a Gaara de regreso a Konoha. Misato los vio desaparecer en el bosque y luego fue tras Naruto.

Misato corría a toda velocidad por el bosque, Naruto estaba muy lejos para utilizar su Hiraishin no Jutsu. Ella aumentó el chakra en sus pies para adquirir más velocidad. Debían recuperar a Sasuke. Hizo una nota mental para entrenar su velocidad cuando volvieran a la aldea.

La kunoichi fue sacada de sus pensamientos cuando cinco anbu se posicionaron a su alrededor bloqueando cualquier camino. Eran anbus de la Hoja. Misato frunció el ceño, esto no era normal. Ahora que prestaba atención, los anbu tenían capas negras y solo había un tipo de anbu que atacaría a un colega de la Hoja. Los anbu raíz bajo el mando de Danzo Shimura.

− ¿Qué es lo que quieren? – cuestionó Misato fríamente

− No nos asustas, mocosa – se burló un anbu masculino – tenemos órdenes de asesinarte

Misato no respondió, simplemente se quedó parada sin moverse. Se concentró intensamente y pudo activar el Ojo de la Mente de Kagura sin utilizar sellos. Al analizar rápidamente los cinco chakras, pudo confirmar que todos eran shinobi peligrosos y muy hábiles.

Un anbu se lanzó hacia la chica con una espada en alto. Misato se dio vuelta lo suficientemente rápido para bloquear el feroz ataque y empujar al anbu varios metros atrás. Al instante, otros dos anbu comenzaron a atacarla. Misato esquivaba cada ataque rápidamente hasta que el kunai de uno de ellos cortó su pecho. Ella se alejó varios metros tocándose el pecho. Miró su mano, la herida sangraba mucho por lo tanto aumentó su capacidad de autocuración.

Los anbu raíz aprovecharon su debilidad para atacarla todos juntos con armas letales y envenenadas. Misato hizo cuatro clones de sombra y se defendió de todos los ataques hábilmente pero los días sin dormir y batallas continuas estaba pasando factura. No tenía píldoras alimento y eso era una gran desventaja. Sus clones de sombra fueron derrotados y quedaba ella contra cinco anbu raíz. No tenía chakra, estaba demasiado agotada.

− Estás acabada – amenazó una mujer anbu

Solo quedaba una opción. Byakugou no Jutsu. Hizo un sello y el rombo rosa de su frente se desplegó. Las marcas viajaron por su rostro y luego continuaron el camino cubriendo su cuerpo. Misato no perdió tiempo y corrió hacia los anbu. Golpeó a dos de ellos con su gran fuerza aumentada aún más por el sello dejándolos inconscientes.

Los tres anbu restantes comenzaron a realizar sellos velozmente. Tres jutsus dirigidos a ella al mismo tiempo. La adrenalina corría por las venas de Misato al ver esos jutsus. Expulsó una gran cantidad de Cadenas de Diamantina gigantescas de su estómago. Las cadenas la cubrieron completamente protegiéndola de un terrible final.

El bosque estaba destrozado por las técnicas realizadas. Fuego ardía en los árboles a su alrededor, otros estaban destrozados por completo. Las flores ya no existían. Solo quedaba tierra seca. Poco a poco, las cadenas volvieron al estómago de Misato. Los anbu la observaban mientras hablaban entre ellos, probablemente elaborando un plan. Misato llegó a la conclusión de que tenía que hacer algo para derrotar a los tres anbu restantes.

− ¡Suiton: Teppodama! – exclamó Misato realizando los sellos rápidamente

Misato expulsó una gran cantidad de agua, que formó una gigantesca bola de agua dirigida a los anbu. Afortunadamente, el jutsu impactó en un anbu que no pudo esquivar la bola a tiempo. Uno menos. Quedaban dos anbu raíz.

Al dispersarse el jutsu, los otros anbu no estaban. Antes de que Misato pudiera activar el Ojo de la Mente de Kagura, dos espadas atravesaron su cuerpo dejándola sin aliento. Misato se atragantó con su propia sangre, el dolor de la herida mortal era insoportable. Ella cayó de rodillas temblando y se desplomó en el suelo.

− Ya casi muere, acaba con ella – ordenó un anbu raíz

− Entendido – respondió el otro anbu acercándose a ella

Misato estando tendida en el suelo miró a los anbu, no podía morir de esta forma. Tomó las hojas de las espadas y se las arrancó bruscamente. Apretó los dientes aguantando el dolor, se puso de pie a duras penas mientras la herida se curaba rápidamente por la eficacia del Byakugou no Jutsu.

− No van a matarme – afirmó Misato respirando pesadamente

Al instante, los anbu raíz fueron a atacarla nuevamente en una ardua batalla de taijutsu. Ella utilizó su fuerza bruta para luchar y en un momento pudo quebrar el brazo de uno de ellos. El anbu gruñó de dolor mientras el otro anbu proponía realizar otra técnica de gran potencia.

Sin esperar más, Misato decidió utilizar su kekkei genkai. Ella hizo un sello extraño, nunca antes visto desde la muerte del Primer Hokage. Con aquel sello, Misato activó su elemento Mokuton. Grandes ramas salieron del suelo y atravesaron con fuerza los cuerpos de los anbu raíz. Al instante, aquellos anbu murieron por la herida ocasionada.

Misato desactivó el Byakugou no Jutsu haciendo que vuelva a formarse un rombo rosa en su frente. No podía volver a utilizar el sello, faltaba desarrollarlo y si lo usaba de nuevo podría morir. De repente, cayó en el suelo completamente agotada dejándose llevar por la oscuridad.

Varias horas más tarde, Misato despertó por el sonido de las aves y las gotas de la lluvia cayendo sobre su rostro. Se puso de pie rápidamente y se tambaleó un poco. Miró al cielo y ya estaba atardeciendo pero llovía muchísimo. Había pasado mucho tiempo, tenía que encontrar a Naruto y Sasuke. Por suerte, pudo localizarlos en el Valle del Fin. El chakra de Naruto estaba muy bajo y parecía inconsciente mientras que Sasuke se encontraba un poco mejor y consciente. Rápidamente, a duras penas Misato se dirigió al Valle del Fin.

Misato viajó entre los árboles lo más rápido que podía arriesgando el poco chakra que le quedaba en ello. El viento y lluvia golpeaba con fuerza en su rostro. Su mirada era desesperada, debía traer a Sasuke de regreso a la aldea.

Cuando Misato llegó al Valle del Fin, todo estaba destruido. Una gran batalla se había producido en ese lugar. Sasuke y Naruto habían estado peleando. La joven desvió su mirada a un cuerpo que estaba tendido en el suelo. Era Naruto y analizando su chakra, estaba fuera de combate. Rápidamente, localizó a Sasuke que estaba a varios metros caminando en dirección contraria a Konoha.

− ¡Sasuke! – gritó Misato llamando su atención

El susodicho simplemente se dio media vuelta y la miró sin emociones. Misato inhaló aire sorprendida, su mirada era tan vacía que la asustaba. La oscuridad lo había devorado por completo.

− ¿Así te vas? ¿Intentando matar a tu mejor amigo? – preguntó Misato con enojo

− Es mi camino y no pienso dejar interferir a nadie en el – respondió Sasuke con una mirada de locura – corté los lazos que me ataban a ustedes, no significan nada para mí

− Sasuke… - susurró Misato con tristeza

− Mírate, ni siquiera puedes pelear pero estás de suerte porque terminaré mi lazo contigo de una vez por todas – dijo Sasuke con una mirada vacía

− ¿Qué vas a…

Sasuke desapareció de su vista y reapareció frente a ella velozmente. Una luz azul con chillidos de pájaros brillaba en su mano derecha y finalmente atacó a quien alguna vez fue su compañera y mejor amiga. Misato amplió los ojos horrorizada por el ataque de Sasuke. Tosió una gran cantidad de sangre y miró hacia abajo donde el brazo de Sasuke había atravesado su estómago. Luego miró a Sasuke y no hubo una pizca de sentimientos en aquellos ojos ónix. Sasuke retiró el brazo bruscamente y Misato cayó de espaldas sin fuerzas. El agujero en su estómago estaba acabando con su vida, la sangre no paraba de fluir por la herida mortal. Desde sus labios, un hilo de sangre fluía hasta el suelo.

Misato lloró. Por primera vez en su vida desde la muerte de sus padres, lloró de dolor. De dolor por su amigo, por Naruto, por sus compañeros, por todo. Las lágrimas fluían por sus mejillas sin parar. Gritó de frustración mientras lloraba, su garganta le dolía. Ya sin fuerzas para gritar, lloró en silencio. Los minutos pasaban y la herida mortal estaba tomando su vida. Sintiendo los brazos de la muerte envolverla, cerró sus ojos ámbar dejándose llevar mientras la lluvia caía sobre su cuerpo. Sintiendo su consciencia desvanecerse, simplemente sintió las gotas frías de la lluvia caer sobre ella. Misato susurró unas palabras con la esperanza de que Sasuke pudiera oírlas.

− No importa lo que hagas, tú siempre serás mi mejor amigo, Sasuke – susurró Misato con los ojos cerrados y utilizando sus últimas fuerzas para pronunciar aquellas palabras

Sasuke que había estado observándola desde que la atacó, vio como Misato cerró sus ojos y murmuró algo que escuchó perfectamente. Cuando ella quedó inconsciente, Sasuke se acercó a su lado y se arrodilló. Acarició su cabello rojo y rozó su mano ensangrentada por su frente, mejillas y labios. Jamás olvidaría aquel momento en que vio sus ojos mirarlo con horror y desesperación. La miró fijamente rememorando algunos recuerdos, la respiración de Misato se ralentizaba cada vez más. Algo muy profundo dentro de Sasuke, se estrujó al verla así. Sin embargo, ya nada podía hacer. Él había hecho eso. Rompió los lazos que lo conectaban. Sasuke sintió que Kakashi se acercaba por lo tanto se puso de pie dándole una última mirada. Luego miró a Naruto por última vez y se retiró del Valle del Fin. Su camino de venganza y oscuridad había comenzado, se dirigiría a Orochimaru.

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Queridos lectores, hemos llegado a la etapa final del fic. El próximo capítulo será el último capítulo de "Crónicas de una Kunoichi".

¡Hasta la próxima!