Drabble 14
En cuanto Danny no le contestó a la segunda llamada no dudó en entrar al bullicio de la discoteca, los oídos le pitarían después, pero le daba igual.
Se acercó a la barra y le habló al barman.
-¿Ha visto un hombre así de bajito rubio? Seguramente le pidió una cerveza.-negó y volvió a buscar con la mirada por si tenía suerte. Y vio como una pareja salía del bar por una puerta trasera.
¿Y si Danny salió por ahí? ¿Y si lo obligaron?
Salió deprisa y a lo lejos vio un coche con dos personas apoyadas sobre él. Las manos de uno de ellos eran rápidas.
Si, últimamente ver como besaban a Danny no le gustaba mucho que digamos. Aunque a decir verdad últimamente Danny no tenía muchas citas tampoco como para verlo tan a menudo como antes, aun así le seguía cabreando que lo hicieran frente a él.
Pero claro una cosa era verlo con una mujer y otra era con un hombre. En frente de él.
Como si el mundo estuviera burlándose de él, Danny estaba delante besando a un hombre.
Caminó con paso ligero y se puso al lado de la pareja para que interrumpieran aquel beso.
En cuanto Danny vio a Steve le sonrió y se lanzó a él abrazándolo. Y lo comprendió todo.
Steve miró al otro y sin dudarlo lo agarró de la camiseta y lo empujó con toda su fuerza hacia el coche donde segundos antes Danny estaba apoyado y acorralado.
-¿¡Cómo te atreves a drogarle, es un policía!?-y volvió a empujarlo sin soltarlo y provocándole dolor, sin importarle que el coche fuese de quien fuera se aboyara.
-Lo siento...
-Steve…-Danny se abrazó más a él. No hubiera dudado ni un segundo en pegarle un puñetazo sino fuera porque Danny lo tenía agarrado del otro brazo.
Entonces lo tiró contra el suelo y miró al rubio asegurándose de que no le hubiera pasado nada, y ese instante fue el que aprovecho para escapar aquel mal nacido.
-…Mierda… ¿Danny, te encuentras bien? -le golpeó varias veces el rostro intentando obtener respuesta pero parecía tan ido.-chicos se acabó.
-¿Pasa algo jefe?-le habló Kono por el micrófono.
-Se acabó por hoy.
-Pero-
-Danny no se encuentra en condiciones.
-Podemos quedarnos nosotros vigilando.
-Esta bien, gracias. Llevaré a Danny a casa.-se acomodó a Danny sobre el cuello. En esos momentos odiaba que su compañero fuera tan pequeño, tenía que agacharse para ayudarle a mantenerse de pie.
Caminó hasta su coche y apagó los micrófonos. Sentó a Danny y le sujetó al asiento.
Por un segundo pensó en como sabrían los labios de su compañero, en como ese otro tipo los saboreaba y parecía disfrutar tanto, y como no había sido él quien hiciera aquello, aunque con el consentimiento de Danny. Él no sería tan miserable.
Sin darse cuenta se acercó y muy cerca de Danny se dio cuenta de que no podía ser tan mal amigo.
Porque al fin y al cabo solo eran amigos.
Se alejó maldiciéndose y comenzó el trayecto hasta su casa, esa noche no lo dejaría solo.
