Drabble 17
El recuerdo de estar un día en la playa sentado junto a su amigo, observando a Grace junto con Chin y Kono jugando con una tabla de surf lo hacía realmente feliz.
La imagen de tranquilidad de Danny a su lado lo tranquilizaba también. Y el sonido de las olas y la brisa agradable…Todo parecía ser perfecto.
-¿no vas a bañarte?
-ya te he dicho que no me gusta mucho el agua.
-ah ya, lo de no saber nadar.
-Steve no comiences con eso -Steve le sonrió y le tendió la mano.
-Es broma. Vamos, a Grace le gustará que esté su padre jugando con ella.
-tranquilo yo estoy bien, ve tú.-no le dijo nada más. Se quitó la camiseta y caminó hasta el agua.
-¡tío Steve! ¿Y Danno?-Grace había saltado de la tabla.
Steve se hundió en el agua totalmente antes de contestarle y nadó hacia ella, aunque no le hiciera falta
-¿quieres que Danno venga? Quizás si me acompañas y lo arrastramos juntos…-Grace le sonrió.
-¿en qué estás pensando jefe?-dijo Kono antes de que Chin la hundiera en el agua.
Mientras caminaban fuera del agua hasta Danny su piel se erizó, quizás por la brisa o por el simple pensamiento de tocar a Danny e imaginar cuan atractivo podía ser en el agua.
Cuando llego al lado de Danny no pensó más.
Levantó a Danny de una mano junto con Grace y entonces le dijo a la pequeña que corriera que la iban alcanzar, ella obedientemente hizo caso y Danny aun negándose no pudo luchar contra Steve.
Después de forcejear un poco llegaron a la orilla y colocó delante a Danny empujándolo.
-¡Steve, en serio, no estoy para bromas!-y lo rodeó por detrás.
Sintió claramente la espalda de Danny en su pecho y fue una sensación magnifica. Tan cerca de su compañero.
Lo aprisionó entre sus brazos y lo levantó un poco mientras el rubio gritaba.
-¡Steve! ¡Animal!-y se hundió en el agua junto con Danny aun sosteniéndolo, y en ese momento recordaba también en su mente otra cosa, una sensación que sabía que había tenido en el momento que todo su bonito y relajante recuerdo había pasado.
Se sintió como en la marina, esa sensación de ahogamiento y miedo que sentías cuando un instructor o un compañero te hundía en el agua para que supieras mantener la calma.
El horror de cuando tuvo que salvar a un amigo, como se aferró al cuerpo de su compañero SEAL solo para que no se le escapara de las manos en un océano agitado.
En ese momento se había aferrado más a Danny, sin soltarlo salieron a la superficie y Danny comenzó a gritarle, pero él no lo soltaría aún.
Todos reían, y él, por no destacar, también. Y Grace los distrajo a todos con algo que él ya no recordaba por haber estado pendiente del cuerpo de Danny.
-¿no piensas soltarme nunca?
-se está bastante bien así-le dijo escondiendo su rostro en el cuello de Danny.
Este lo golpeó, suavemente en el estómago y ambos volvieron a hundirse, se separaron al instante después de aquello. Danny fue nadando hacia su hija ignorando a Steve, sin mirarlo, porque si no se daría cuenta de lo nervioso que se encontraba.
