Drabble 22.
Se despertó exaltado, no se había dado cuenta cuando se había quedado dormido.
Lo primero que buscó fue a Grace y una vez localizada a su lado miró la hora, apenas eran las 11:44 de la noche. Decidió dejar dormir a du hija tranquilamente en la habitación.
Cuando salió a la luz del pasillo cerró los ojos hasta que se acostumbró, una vez hecho caminó hasta el sofá y se restregó la cara buscando despejarse un poco.
Cogió su móvil y lo observó detenidamente con la pantalla apagada, aun odiaba la tecnología.
¿Si le llamaba a esa hora estaría durmiendo o aun seguiría despierto?
Encendió la pantalla unos segundos y luego soltó el móvil, se sentía tan estúpido.
Necesitaba un empujón para poder hablar con Steve y resolverlo todo, pedirle perdón.
Y agarró tan rápido como se dirigió a la nevera una cerveza y a punto de tomar un trago largo recordó el instante antes de besar a su compañero.
-¿necesitas un empujón como la cerveza que bebiste antes de joderlo todo?
No supo que hacer, tenía tantas ganas de ir corriendo hacia Steve y borrar todo lo que había ocurrido, pero ya no podía, y eso le molestaba.
Las ganas de llorar incrementaban nunca se había sentido tan nervioso y culpable como en ese momento. ¿Qué haría cuando tuviera que verlo?
Y se puso a pensar detenidamente en todo y en como poder solucionarlo, en lo que debía decir.
Pero… ¿Qué hizo Steve cuando lo beso? Corresponder.
¿Significaba que Steve le correspondió por qué quiso? ¿O fue un acto reflejo del SEAL?
-¿Seguro que te correspondió?-Danny levantó la vista. Ahí estaba, el mismo, delante, hablándole.
-claro que lo hizo, sino no le hubiera dado el segundo…-ahí había otro más. Danny se tapó los oídos, no quería oírlos.
-puede que haya sido una imaginación, para no sentirte tan mal.-contestó el primero.
-¡callaos!
-creo que Steve le corresponde. Ambos lo sabemos.-el segundo intentó dialogar.
-Danny.-levantó la vista y observó a Steve.-me conoces. ¿Piensa que hice cuando me besaste?
-no corriste detrás de mí.-le respondió casi susurrando.
-¡exacto!-se dijo su otro yo.
-¡no! Danny no me refiero a eso…lo único que tienes que hacer es volver, te va a estar esperando.
-Danny no hagas caso, es parte de tu imaginación. Te está diciendo lo que quieres oír.
-tú me conoces bien. En el fondo lo sabes. Siempre lo has sabido.-siguió Steve.
-¿y si te corresponde?-intervino su segundo yo. La parte que quería que fuera feliz.
-aunque lo haga, que no creo, no hay más que problemas. No es inteligente intentar algo. Es marine. Eres policía. Es tu jefe, tu amigo. Era tu mejor amigo.-bajó el rostro y se miró las manos. Exacto, era su mejor amigo, ya no.-y ante todo, un pequeño detalle. Es un hombre.
-Danny no le hagas caso.
-lo siento.-borró de su mente la parte que deseaba su felicidad y a Steve solo lo silenció. -¿qué le digo ahora?
-necesitamos algo con lo cual podamos confundirlo…dile que era una broma.
-no se lo tragará, hui.
-querías quitarle esa sonrisa de la cara y dejarlo desconcertado. No sería una mentira.-miro al Steve que su imaginación había hecho.
-eso será lo mejor…-dijo, aunque en el fondo pensó:" jamás me perdonará". Los ojos de Steve lo miraron con pena.
"Danno, ambos sabemos lo que ocurrió. No te asustes."
Los labios de Steve se leían claramente. Pero Danny no lo aceptaría.
Despertó de golpe sobre el sofá donde de había quedado dormido y necesitó volver con Grace para sentirse un poco seguro.
El calor de alguien conocido y tan cercano como Grace lo reconfortaría.
