Drabble 23.

Después de la hora de la comida tocaba dejar a su hija con su madre. Daría lo que fuera por pasar más tiempo con su hija pero aquel día tenía que hacer más cosas en mente como para rogarle a Rachel por más tiempo.

Se despidió y antes de que se marchara su hija le soltó.

-Danno, tío Steve llamó esta mañana quería hablar contigo. Se me había olvidado lo siento.-le quitó importancia con una despedida alegre y cuando estuvo solo sacó sin pensar su móvil.

El hecho de que Steve le hubiera llamado cuando él no había hecho nada lo alegraba.

Y sin pensarlo mucho lo llamó. Dejando que Steve decidiera como tratarlo. Obligándose aguantar todo lo que pudiera pasar.

Cuando sintió la llamada ni por asomo creyó que podría ser Danny. Supuso que sería Chin o Kono pero cuando observó la pantalla sus manos temblaron.

-¿Danny?-preguntó apresuradamente y bastante preocupado de que lo hubiera llamado sin querer.- Por favor dime que eres tú…

-sí, Steve, soy yo. -la voz de Danny no sonaba muy alegre, todo lo contrario, parecía tan decaído, como esperando que le gritara o algo peor.

-Danny te he llamado y-

-Steve, lo siento.

-¿de qué hablas? ¿Por qué lo sientes?

-sé que ahora te doy asco, lo siento, no debí haberlo hecho. Pero no podía soportarlo más.

-Danny…-el rubio no paraba de lamentarse y pedirle perdón.

-sé que ahora todo se ha caído, lo he destrozado todo. La he cagado, pero por favor …no pienses en ello. Te pido que lo olvides, tengo pensado irme del 5.0 si lo prefieres.-aquello lo cabreo tanto. Su amigo realmente no se había percatado de nada y ahora le venía diciendo que se iría del 5.0.

-Danny no es justo.-se aferró al teléfono todo lo que pudo por si su voz no acumulaba la suficiente fuerza como para que Danny la escuchara.-no puedes hacerme esto. ¡No puedes decirme que te iras después de lo que hiciste! ¡No te lo permito!

-Steve…

-¡no sé qué demonios te pasa! ¿¡Eres un idiota Danniel, siempre he estado a tu lado eres la persona a la que más necesito a mi lado…y aun así no lo ves!? ¿Dónde estas?

-Ste

-¿dónde demonios estas!?

-en casa de Rachel. Acabo de dejar a Grace.-soltó sin ganas.

-quédate ahí. Voy a por ti.

-cómo vas a venir a por mí estúpido animal…-escondió el rostro en su mano.

-¡pues ven directo a mi casa, me da igual¡ ¡Necesito verte ahora! ¡Y no pienso aceptar un no como respuesta! ¡Me da igual lo que creas que hayas hecho, si crees que lo has destrozado te digo yo que no es así vale! ¡Siempre me obligas actuar precipitadamente maldita sea y decir cosas…!-perdió fuerza durante un segundo, ni siquiera él sabía lo que estaba diciendo.

-Steve no quiero.-Danny escuchó un estruendo de algo cayéndose.

-¡Danny!-tuvo que apartar el móvil de su oído y encogerse al oír el grito de su jefe.-¡menos de media hora aquí o saldré a buscarte! -la respiración agitada de Steve, el grito de desesperación, el por favor susurrado después... ¿cómo debía sentirse?

Colgaron al mismo tiempo, y aunque no arranco al instante, cuando lo hizo al cabo de unos minutos limpiándose algo parecido a lagrimas corrió con la sirena puesta. Porque el loco de Steve le había dado media hora cuando tardaba 45 minutos en llegar desde ahí hasta la casa de Steve.

Él también necesitaba verlo.