"El Proyecto Huxley es la salvación"…

Estar de nuevo en la oscuridad hizo que se pusiera completamente alerta, aunque trataba de distinguir algo, era imposible ver siquiera su propia nariz. Hubo un ruido en el fondo, una especie de zumbido, como si una máquina hubiese comenzado a trabajar y de pronto la habitación entera se encendió.

Miguel cerró los ojos al instante, se sintió como sus pupilas hubiesen sido acuchilladas luego de haberse acostumbrado a la penumbra. La voz de una mujer se hizo escuchar, aunque no parecía que estuviera dentro de la habitación.

— Hace miles de millones de años…

Finalmente Miguel se atrevió a abrir los ojos, despacito, dejando que se acostumbraran, aunque pegó un salto al darse cuenta de que ya no estaba en la esfera… sino en medio del ¿espacio?...¡¿Cómo era posible?!, ¡¿En qué momento?!

Se aferró al asiento a veinte uñas, completamente confundido. En el fondo se seguía escuchando la voz de la mujer que explicaba alguna cosa, aunque Miguel no le prestaba atención en lo absoluto, estaba más concentrado en no caer al vacío azul que estaba a sus pies.

—¿Hola? — La voz le temblaba un poco — ¿Alguien podría ayudarme?

Como siempre, nadie respondía. Repentinamente todo a su alrededor se volvió una mancha borrosa y Miguel se preguntó si es que estaba cayendo o solo era producto del vértigo, de cualquier manera cerró los ojos con fuerza y se preparó para el impacto…pero nunca llegó. Pasó un largo rato antes de que se atreviera a abrir los ojos de nuevo.

Ahora estaba en medio de una inmensa ciudad, con edificios tan altos que bien podrían estar tocando el cielo, luces por todas partes…¡autos flotantes!, pero sobre todo un inmenso mar de gente que parecía no notar a Miguel a pesar de que se encontraba justo en medio de la avenida. Todos llevaban ropas extravagantes y coloridas, como si estuvieran en una especie de carnaval, sin embargo sus expresiones eran tan serias y frías que helaban la sangre.

— Disculpe… — Miguel se acercó a una chica rubia que caminaba directamente hacia él — ¿Podrí….aaah?!

Para su sorpresa no solo caminó hacia él, lo atravesó y siguió de largo como si no existiera, se asustó tanto que tuvo que palparse el cuerpo para asegurarse de que seguía siendo tangible: Sólido. Continuaba siendo sólido, entonces se acercó a otra persona y trató de tocarla pero su mano atravesó por completo, como si tratara de tocar la bruma. Asustado salió corriendo sin estar muy seguro de hacia dónde ir. Corrió y corrió, mirando de vez en cuando atrás. Hasta que chocó de lleno con algo tangible ¡Al fin!

De nuevo el hombre malvavisco estaba frente a él, aunque lucía algo diferente.

―¿Bymax?... ―Al no poder recordar el largo código con el que se había identificado terminó llamándolo de la misma forma que había oído a Hiro hacerlo.

―Bymax… comando de voz no reconocido, por favor intente de nuevo.

Esa era la voz femenina y mecánica que se escuchaba de fondo antes, no era Bymax.

―¿Comando de voz? ― se quedó pensando un momento ― Salir …quiero salir de aquí por favor.

La robot hizo una pausa, señal de que trataba de procesar la indicación.

―Salir… ¿Desea cerrar el proceso "inducción "?

―¡Si!

―Cerrando… ― Las luces se apagaron, el cuarto quedó a oscuras y solo podían verse los ojos de la robot brillando con una tenue luz azul ―Error… sujeto no autorizado para concluir proceso "inducción "… reiniciando.

Las luces se apagaron y al encenderse de nuevo revelaron el vació del espacio exterior de nuevo, fue entonces cuando Miguel comprendió que aquello no se trataba más que de una especie de proyección. La voz de la chica Bymax lo acompañaba con explicaciones, como la guía de un museo. Primero hizo un pequeño recuento de la historia de la humanidad y todo parecía bastante normal y hasta aburrido, hasta que llegó a un punto que no pudo reconocer.

"La humanidad que avanzaba ansiosa a pasos agigantados, de pronto se encontró navegando a la deriva…"

Aquello fue dicho de una forma que le hizo estremecer, a pesar de que la voz robótica que narraba todo carecía de expresión alguna, algo lo hizo encogerse en su asiento.

"La llamada Generación perdida fue pagana de todos esos excesos, seres grises que no respondían a estimulo alguno, seres que sin ser capaces de sentir algo no eran más que muertos vivientes…"

El panorama que se le mostró a Miguel fue desolador, tragó en seco sintiéndose tremendamente incomodo, no había sangre, tripas o algo inapropiado en las imágenes, solo un montón de gente que parecía sin ganas de vivir, gris y deprimente. No se parecía en nada a su Santa Cecilia…

―Esto…esto no es verdad ¿cierto?

De alguna forma comenzó a contagiarse con el tono melancólico y triste de la cinta que se le mostraba.

Mientras tanto, fuera de la sala, Hiro miraba un conjunto de datos que se mostraban velozmente, flotando a su alrededor. Sus ojos, entrenados para ello, no tenían problema en leerlos y analizarlos conforme se iban produciendo. Hizo aparecer un panel a su costado y tecleó un par de instrucciones.

―Prueba de inducción 1: Positivo... Iniciando Prueba 2 …

Rezó la voz de BYMX-006 a un costado, pero Hiro no parecía convencido.

― Los resultados no son lo suficientemente concretos, incrementa el factor melancolía …

Dentro de la sala, parecía que nada había cambiado, pero Miguel se sentía cada vez más incómodo, sintió unas repentinas ganas de abrazar a alguien…

Los números y letras que giraban en torno a Hiro aumentaron la velocidad y la cantidad.

―Sigue aumentando…

Algo andaba mal… muy mal, Miguel sintió ganas de llorar de repente, sin razón aparente, sus manos comenzaron a temblar y su boca se secó dejándole un sabor amargo ¿Qué sucedía?, ya ni siquiera estaba prestando atención a la explicación.

El remolino de letras y números que rodeaba a Hiro dobló su tamaño, su expresión no cambió pero su pulso se elevó un poco.

―Sigue aumentando…

Esta vez susurró, o mejor dicho, ronroneó la palabra, algo lo tenía ¿fascinado?, era difícil saberlo a ciencia cierta. Dentro Miguel trataba de aguantar estoicamente, pero las lágrimas comenzaron a brotar…

―Aún más…

El llanto de Miguel se volvió desesperado, instintivamente se cubrió las orejas, aunque en realidad dentro ya no había ningún sonido, o eso parecía ¿Qué lo estaba enloqueciendo?

―Mas…

Desesperado, Miguel corrió hacia las paredes y comenzó a golpearlas clamando por ayuda. Hiro podía escucharlo perfectamente, pero lo estaba ignorando deliberadamente, parecía hipnotizado por lo que miraba en la pantalla.

―M…

―¡Hiro!

La voz del científico anciano lo sacó del trance a través de su auricular, un gran apagón lo paró todo. El anciano continuó halando en un tono fuerte, posiblemente reprendiendo a Hiro, pero este pasó de él y terminó apagando el comunicador. Se tomó un momento para recomponerse, su respiración estaba ligeramente agitada y tenía las mejillas de un tono rosado.

Por primera vez en su vida, Hiro estaba experimentando la vergüenza. Se mordió la parte interna de la mejilla mientras encendía de nuevo a BYMX-006 manualmente, presionando un núcleo en su pecho.

―Milagro confirmado

Fue lo primero que dijo el robot.

―Si, si…

Respondió Hiro sin darle demasiada importancia "Milagro", esa palabra siempre le pareció ridícula, aunque ahora entendía perfectamente por qué la habían elegido. Chicos como Miguel aparecían muy de vez en cuando en las "Reservas", esta era la primera vez que él se encargaba personalmente de uno y …había sido un verdadero milagro. Se abrazó a sí mismo, sentía la piel rara. Se levantó la manga de la bata y verificó con cierto desagrado que sus vellos estaban erizados… No podía dejar que alguien lo viera así.

―Bymax… Abre la puerta de la sala sin reiniciar el sistema, luego llévalo a su habitación.

El robot obedeció y abrió un hueco en la pared mientras todo seguía apagado. Miguel estaba dentro, echo un ovillo y en un mar de lágrimas, tan descompuesto que ni puso resistencia cuando BYMX-006 lo alzó en brazos, solo entonces miró a los lados buscando a Hiro, pero ya no estaba por ningún lado.

"Milagro confirmado"

Se repitió mentalmente Hiro mientras avanzaba por un pasillo alterno.

N/A: Hola de nuevo!, ha pasado tanto tiempo, pero al fin les traigo dos capítulos nuevos (En realidad uno nuevo y uno atrasado que pensé que ya había subido y me acabo de dar cuenta que no)

Por si tienen la duda, Sí, Miguel estaba viendo una especie de video con la narración de lo que escribí en el capítulo 2 "La Crisis de la pasión y la felicidad".

¿Qué les va pareciendo la cosa?, en este cap Hiro mostró un poco más de emociones, y fue un alivio para mí porque tratar de llevarlo inexpresivo se me hizo bastante complicado.

Bueno, me ausenté un buen tiempo, no porque estuviera demasiado ocupada (seré sincera :P) sino porque no me sentía con ánimos suficientes para escribir y no quería mostrar algo mediocre y escrito a la deriva. En fin, estoy de vuelta y eso es lo que importa. Agradezco mucho que se pasen a leer esta historia y más aún si me dejan comentarios.

Besos.