Drabble 24

Solo cuando vio el coche de Danno aparcar en la entrada tranquilizó. Se levantó y caminó lo más rápido hacia él, al igual que Danny, sin parecer impaciente, y por fin, lo estrechó entre sus brazos. Las manos de Danny no tardaron en corresponderle tímidamente.

Por ese mísero instante ambos se sintieron completos.

Sus brazos temblaron al sentir el calor de Danny, y este se aferró más.

-creía que tendría que ir a buscarte.

-lo siento.

-¿por qué?-levantó el rostro de su amigo y se acercó lo más que pudo sin besarlo pegando sus frentes-eres un idiota Danno.

-creí

-deberías haberme observado más detenidamente Danny, yo jamás me enfadaría contigo por algo que me ha hecho tan feliz. Mierda te correspondí y te largaste.-Steve se separó un poco con una expresión dolida.

-no quise asimilarlo. Creía que la había cagado. Que no ibas a corresponder y no quise quedarme averiguarlo. -por fin el más alto lo besó. De una manera suave y tímida como su primer beso.

-jamás te habría rechazado. Eres mi mejor amigo, mi compañero, y la persona a la que más quiero. Era cuestión de tiempo que acabara enamorándome de ti y acabara haciendo alguna locura…Y cuando el primer paso lo diste tú… me hizo realmente feliz. Pero entonces te alejaste y saliste por la puerta. Yo, no me atreví a seguirte, vi como en ese instante te arrepentiste y no pude buscar una explicación porque a mí también me daba miedo saber la verdad. Sin embargo, no lo soporté. Toda la noche estuviste en mi cabeza, y cuando respondiste al teléfono tuve muchas ganas de llorar. Porque eso significaba que no estabas arrepentido. Y entonces fue Grace, la persona que me respondió, y aunque me hizo feliz escucharla yo no la necesitaba a ella Danny, yo necesitaba escucharte a ti. Y cuando sonó mi teléfono, estaba tan enfadado y tan feliz. Tenía ganas de gritarte de pedirte explicaciones pero también de ir a por ti y abrazarte y no soltarte. Para no volver a ver esa imagen. -lo abrazo fuertemente durante unos minutos.-para no volver a ver como te marchabas de mi lado…-susurró. El pensamiento de Steve en esos momentos estaba tan desordenado…y soltarlo todo había sido tranquilizador.

-esto significa.

-sabes perfectamente lo que significa. Danny Williams, no te dejaré escapar. Nunca más.

Entraron a beber una cerveza intentando no verse tan malditamente enamorados, pero Steve no podía evitar sonreír en todo momento y de tocar el rostro de Danny comprobando que aún estaba ahí y que no había sido una ilusión.

-¿Qué pasa?-negaba mirando los ojos rojizos que tenía el rubio en aquel momento por haber retenido las lágrimas. Y lo besaba. Nunca había dado unos besos tan dulces como los estaba dando aquel día y jamás había pensado que serían con Danny.

-Me siento ridículo. Como si fuera un sueño, demasiado feliz.-se apoyó en sus rodillas y su cubrió el rostro con una mano. Se acercó la cerveza fría a la frente. Dios, Steve se sentía tan caliente.

-anda que yo.-la risa de Steve lo incitó acercarse más a él.

-no sabía que eras tan cariñoso.

-cállate, en serio. No me recuerdes que lo estoy siendo contigo.-el brazo de Steve pasó por detrás de la cabeza de Danny y como habían hecho alguna que otra vez Danny se había apoyado, solo que esta vez significaba algo más.

-¿deberíamos decírselo a Kono y a Chin?

-no lo sé. Soy nuevo en esto.

-yo también.

-¿entonces? ¿Deberíamos esperar unos días? ¿Semanas?

-Danny, si por mi fuera lo gritaría ahora mismo para que todos se enterasen en Hawái…

-Steve…crees que lo aceptaran?

-lo tendrán que hacer. -Danny levantó la vista para mirarlo y volvió a sentir los labios de Steve. Por fin estaba entendiendo porque todas las mujeres se enamoraban de ese neandertal, aparte de esa sonrisa y esos músculos claro.

-creo que debo irme a casa ya, Steve. Es tarde.

-quédate. Para siempre.

-qué demonios dices, no seas ridículo. Tengo que irme.

-no quieres irte.

-…pero debo hacerlo. -el brazo de Steve lo abrazo más.

-no quiero ver cómo vuelves a salir por la puerta. Por favor, quédate hoy. No haré nada malo.-el escalofrío que sintió cuando Steve le habló tan cerca de su oreja lo distrajo durante unos segundos.

-no me preocupa. Es solo que debo ducharme y

-puedes ducharte aquí, aún tengo ropa tuya aquí.

-pero…

-da igual. Te quedarás aquí hoy. Van a cambiar muchas cosas de ahora en adelante.

-eres un animal Steve.

-gracias.-y se levantó y con él a Danny y lo besó pegando bastante más las caderas de lo que había hecho hasta el momento. El gemido de Danny le dio tanto gusto que instantáneamente se arrepintió de haber prometido no hacer nada. -Será duro no intentar nada teniéndote tan cerca.-Danny se separó al instante. Aunque Steve estaba sonriéndole ambos sabían que tarde o temprano pasaría algo entre ellos. Pero por el momento no sabían cuando y aunque ninguno estuviera preparado, algo les incitaba a que fuera pronto.