Capítulo 7: "Eres un gato ahora…olvídate de volar"

Lev por esos días, llegando a las eliminatorias, realmente estaba ocupado. Aunque ponía mucho esfuerzo de si, no podía de un día a otro, aprender lo que lleva años de experiencia.

Yaku contaba con 17 años y una experiencia larga en el deporte contraria a Lev quien tenía solo 15 y apenas si habia comenzado.

Y la tensión aumentaba sabiendo que muy pronto no habría más tiempo para practicar y tendría verdaderos partidos oficiales, donde perder era el final.

Más allá que en la prefectura de Tokio, tuviesen tres equipos la oportunidad de ir al torneo nacional, era de saberse, que tener uno de esos puestos no era nada sencillo.

Aunque Nekoma fuese una escuela fuerte, nada estaba asegurado.

Así que por esos días, Hinata pasaba tiempo con Kuroo.

Y ambos empezaron a llevarse realmente bien.

Kuroo empezó a interesarse más por la vida sentimental de Shouyou obligándolo de a poco a que le cuente como habia iniciado todo.

Hacía tiempo que no encontraba un amigo así, Hinata era totalmente lo contrario a Kenma, pero de algún modo, eran iguales. En el simple hecho que a Kuroo le provoca cuidarlos y darle contención.

Como casi siempre andaba detrás de Kenma alentándolo, o dándole simples consejos ya sea de la vida, del vóley o hasta de los propios videojuegos, así empezó hacer con Hinata.

Kuroo carecía de hermanos o familiares cercanos, su mejor amigo se iba distanciando un poco de él gracias a su relación, por lo que el creyendo que quedaría rezagado, encontró en Hinata la presencia para llenar esos huecos que iban quedando.

-¿Entonces no has tenido una respuesta?

-No. Igual tampoco era mi intención declararme… yo no quería hacerlo. Pero no pude pensar otras palabras ese día.

.Y ¿cuál crees que sería su respuesta?

-Un NO por supuesto… no creo que le gusten los chicos… me debe ver como alguien enfermo.

¿Por qué dices eso?

-No es algo común esas cosas en Miyagi… aquí me asombra verlo todo el tiempo. En un momento pensé que habia algo malo en mi… pero hablar con Sugawara me tranquilizo.

-No has pensado que ahora cuando iremos ¿tal vez tengas la respuesta?

-Si… pero no sé, tal vez se lo olvido. A él solo le importa el vóley, tengo la esperanza de haberle hecho pensar un poco en mí… pero Tobio es diferente al resto.

-Chibi-chan…si no quieres no vamos…

-¡Sí! ¡Por favor! Quiero ir… quiero ver a Karasuno.

-Entiendo… pero iremos con la condición, que pase lo que pase, cuando lleguemos a Tokio, no sea como la primera vez, vendrás y te enfocaras de lleno en el equipo.

-Ossu…

-Esa es mi única condición. Necesitamos llegar a las Nacionales, con suerte te enfrentaras a Kageyama, y ahí Chibi-chan no hay sentimiento que valga… hay que ganar a como dé lugar. Eres un gato ahora… olvídate de volar…

Las palabras de Kuroo no era para desmerecer ni para hacerlo sentir mal… todo lo contrario, era para que de una vez , Hinata admitiese que las cosas habían cambiado… que pase lo que pase, su lealtad y el equipo que lo cuidaría de ahora en más era Nekoma.

No era excusa para olvidar o desterrar a Karasuno, pero eso habia terminado…

Ahora le debía lealtad, a Nekoma, a esos gatos que habían salvado a un cuervo de las garras de Tokio.

Kuroo y Hinata pasaron otro atardecer en aquella rivera, ambos ya sentían aquel lugar parte de sus vidas y es ahí donde tenían las pláticas más profundas.

Al anochecer Hinata se marchó. Aun se sentía nervioso con el próximo viaje a Miyagi. Y Nekomata le habia dado luz verde al final con dos condiciones. Que Kuroo lo acompañase e ir aprobando los exámenes de aquellos días, así que ahora debía estudiar si quería pisar el suelo de su anterior prefectura.

El celular de Kuroo inesperadamente vibro.

Sonrió lascivamente mientras leía, aquellas escuetas palabras, pero que tenían gran significado, por fin Tsukishima habia bajado la guardia y le habia respondido.

De: Kei_5_Tsukii

Para: Kuro_nekoma

Asunto: Cuervos

Mensaje: Como sabrás no soy un cuervo. No necesito de aire fresco para divertirme. ¿Satisfecho?

XxxTsukishimaxxx

Kuroo siempre le enviaba sandeces a decir verdad… pero ahora ¿Qué debía responder? Era totalmente inesperado que lentes-kun le haya contestado.

Se sintió, por primera vez nervioso…

No podía dejar de sonreír y ver su celular, cumpliría pronto 18 años y parecía un nene de 13 con su primer amor… Tsukishima Kei, le hacía sentir varias cosas por primera vez, pero más que nada, le hacía sentir ese cosquilleo de saber que algo es tan posible como lejano… que hay esperanzas pero también muchos baches… y que el camino tenía un final, pero definitivamente era difícil… Kei era de esos enemigos que le gustaban a Kuroo, aquellos enemigos difíciles, duros y agotadores, pero que al ganarles se sentía haber conquistado el mismo paraíso… ver la cara de esos oponente tan fuertes derrotados por él, era la gloria… y tenía la certeza que ver a Tsukishima rendido ante él, sería la mejor experiencia de su vida, sería tan genial, o más, que ganar las nacionales… no tenía problemas de admitir, que más que un capricho se sentía enamorado y atormentado por Kei desde el día en que un comentario de él, ofendió al chico de lentes, ver ese rostro tratando de ocultar su irritación y preocupación, lo dejo prendado.

Así es… el capitán de los gatos, estaba totalmente rendido a los pies del cuervo bloqueador… ahora solo faltaba que el cuervo sintiese lo mismo… y por eso, tomaría las armas y de un tiro, aquel ave caería.

Xnxnxnxnxnxnxnxnxnxnxnxnxnxnxnxn

De lunes a jueves, Kageyama con Tadashi usaban por el espacio de dos o tres horas, el gimnasio de vóley femenino, y sus prácticas se extendían hasta entrada la noche.

Utilizo todos los recursos que tenía para entender a Yamaguchi. No era fácil, y no entendía porque.

A menudo contaba hasta diez, para no irritarse y volver al viejo habito que sacaba a relucir su corona egocéntrica.

Él debía dar el mejor pase, y el rematador dar el mejor golpe.

Una buena jugada empezaba con una levantada y terminaba con un remate. Para eso era necesario dos personas, y ambas debían estar conectadas, pero más aún el armador.

Debía estudiar cómo eran los saltos de Tadashi.

Donde saltaba, como levantaba el cuerpo, desde donde corría, pensar en la posibilidad de un ataque rápido, como elevaba los brazos.

Los primeros tres días, no lograron nada. Pero Tobio podía ver como movía su cuerpo. Y sobre todo cual era la capacidad de salto.

Tenía que ver cuál era el límite de Tadashi, hasta donde podía ir. Cuanto podía rendir.

Y lo más importante… confiar en Tadashi, confiar que en cualquier levantada, estuviera allí esperando el pase. Que estuviera esperando siempre, como Hinata.

Recordó el primer partido en Karasuno contra Tsukishima y Tadashi, cuando el primero se burló de aquella experiencia en secundaria. Las palabras de Shouyou vinieron a él

"…pero eso sucedió en la escuela media ¿verdad? Puedes levantarla para mí. No importa lo demás…"

No habia pasado un año de aquella conversación… pero le habia inspirado una confianza inquebrantable. Unas simples palabras le habían abierto un poco más la mente.

Shouyou le habia dado lo que el cómo armador más amaba, le habia dado confianza plena.

A menudo todos decían, que él habia cambiado su método de juego y habia dejado atrás el egocentrismo, gracias a Karasuno. No lo negaba… pero fue gracias a Hinata que cambiara por completo. Habia encontrado en ese ser que le parecía sumamente irritante, el compañero y amigo que siempre habia esperado. Hinata sin saberlo habia moldeado la personalidad que ahora tenía.

Y ya sea tenerlo atrás o adelante en la cancha , con eso le basta para saber que no estaba solo… que nunca más estaría solo, que siempre habría alguien allí para recibir su pase, aun así si lo hiciese mal, aun así si el fallase, Shouyou volaba para él.

Extrañaba hasta lo más mínimo… pero lo que más extrañaba era festejar un punto con Shouyou…aunque nunca era nada especial, cada vez que lograban un punto, la adrenalina corría por ambos a la vez, era una conexión única, que no le pasaba con nadie más.

Tal vez después de todo, si fuese amor.

Pero… era difícil de deducirlo… o más bien difícil de aceptarlo.

Por qué más allá de todo, Hinata era su eterno rival… pero también era el sol que iluminaba la oscuridad de ser un cuervo.

Hinata lo era todo… lamentablemente lo era todo para él.

¿Cómo se hacía para seguir cuando uno estaba incompleto?

Tadashi o los otros, ninguno de ellos podía llenar la ausencia de Shouyou.

Quería seguir en la cancha, ganar, permanecer en el juego…pero con Hinata, celebrando con él.

Si Nishinoya era la deidad guardiana de Karasuno, Hinata era la suya personal.

Siempre habia estado incompleto, nunca lo habia sabido. Ahora lo notaba.

Habia vuelto a sentirse como aquella vez, en que lo sacaron del partido, como aquella vez que lo dejaron solo.

Pero esta vez, se superaría.

Su primera meta seria hacer de Tadashi un buen rematador…

Él, el armador prodigio lo lograría.

Xnxnxnxnxnxnxnxnxnxnxnxnxnxnxnxn

Era entrada la noche, Kuroo aún se encontraba, tirado allí, sobre el pasto de la rivera.

Caía uno de los primeros roció producto del invierno, y tanto el césped como su ropa se iba humedeciendo. No obstante no quería irse de allí.

Sostenia su móvil y miraba con aprecio aquel simple mensaje.

Ahora tenía esa estúpida esperanza que no se iría fácilmente.

De: Kuro_Nekoma

Para: Kei_5_Tsukki

Asunto: Sobre Cuervos y Gatos.

Mensaje: Menos mal que no eres un cuervo…porque este gato podría cazarte.

Si te hago salir al aire fresco ¿te tomarías un helado conmigo?

Con una amplia sonrisa envió aquel correo. Su corazón latía rápidamente, Lentes-kun sin quererlo, lo podía poner muy nervioso. Y mientras el mail se enviaba, su estómago se retorcía esperando con ansias una contestación.

Guardo su celular y sin desearlo en lo más mínimo, emprendió el regreso a casa.

Era una noche hermosa, pero no era horario para que un joven como el, anduviese tan tarde sin rumbo alguno.

Xnxnxnxnxnxnxnxnxnxnxnx

Entrando a su casa, Tsukishima volvió a sentir el potente vibrador de su celular.

Suspiro con pesar. Tal vez habia cometido un error en devolver el mensaje.

Kei abrió el mail, una vez instalado en la tranquilidad de su habitación. Abrió su mirada tanto como pudo… ¿Qué dirección estaba tomando esa conversación? ¿Qué diablos pretendía?

Una vez más sintió esa irritación especial que sentía con el captan de Nekoma… una irritación donde no sabía si reírse por lo idiota que era o ir hasta Tokio a golpearle.

Por el momento optaba por la primera opción.

Releyó el mensaje y sonrió…no podía ser más tonto.

Si comparaba a Kageyama o Hinata con Kuroo….Kuroo era el más tonto de los 3… no en tema de vóley claro estaba, pero era el que más lo irritaba con sus tonterías… aunque muy dentro de él, sentía alguna satisfacción de conocer a Kuroo y de que aquel pierda minutos escribiéndole.

De: Kei_5_Tsukki

Para: Kuro_Nekoma

Asunto. Helados

Mensaje: Seria genial. Eso sí… quiero un helado de Tokio… pero quiero comerlo en Miyagi.

Tienes media hora para hacerlo, sino no te molestes. Porque ya es hora de dormir.

Saludos

Tsukishima muy divertido envió su contestación. ¿Qué respondería Kuroo?

Era algo imposible siquiera pensar comer un helado de Tokio en Miyagi y menos aún en una escasa media hora.

Quería ver que respondía aquel gato, que dé según él, carecía de agudeza felina.

Wwwwwwwwwwwwwwww

Bueno aquí estamos con la actualización semanal.

Pronto ya le estaré dando el giro. No deseo alargarlo. Y tampoco quiero que Hinata sufra tanto, no en este fic xD. Tal vez en mis próximos one shot si Jajaja…. Muchísimas gracias por lo que se dan una vuelta y leen esto.