Katekyo no me pertenece.
Capítulo 5: operación obtener el amor de Kyoko.
Los sueños extraños continuaban de forma esporádica, lo cual no le había contado a nadie. En su lugar quería saber que significaban y a donde lo guiarían. Esta vez no vio a la chica conocida como Dalai, solamente vio a Giotto sentado detrás de un escritorio con expresión cansada, con una carta tendida frente a él.
Se acercó para leerla.
Querido Giotto:
Siento que no pueda volver aun de Inglaterra, la creación de mi familia ha traído algunas complicaciones. Un grupo de vigilantes en una ciudad de Inglaterra era tan necesaria como en Italia. Si bien mi corazón me indica que vuelva de inmediato, tú también te hubieras quedado si vieras la destrucción de la familia Salazar, no puedo quedarme sentada viendo a otros sufrir.
Un terrible acto que he cogido de ti.
Me alegra saber que has hecho buenos amigos, incluso escuche de Elena, sabes que amo a Elena como si fuera mi hermana. Espero ese tipo Daemon la trate bien o yo misma lo castrare, adviértele, sabes que soy capaz.
Inglaterra es hermoso, pero aun así hace falta una persona como tú a mi lado. Somos amigos desde la infancia y esta es la primera vez que estamos lejos por tanto tiempo, pero un año pasa rápido y más te vale no olvidarme.
Sabes un tipo Francés me propuso matrimonio, no te asustes le he dado una patada que le enseñara a no meterse conmigo. Matrimonio, puedes creerlo, yo no quiero casarme y todos deberían saberlo.
¿Tú conseguiste una novia guapa?
Sabes que cualquier novia debe ser procesada primero por mí.
Con amor.
Dalai Lougthy.
P.D: Este es ahora el apellido de mi familia
.
Detuvo su lectura de una carta, sintiéndose que no debía leer esas cosas. A pesar que todo esto era un sueño y estaba más seguro, eran las memorias de Giotto, el primer Vongola jefe. Lo cual aunque tenía sentido por su relación sanguínea, no entendía.
¿Qué le quería enseñar Giotto?
¿Por qué esa chica se parecía tanto a Charlotte?
Tenía que ver algo con que ella hubiera llegado ese año, alguna conexión tenia Dalai con Charlotte y por eso su llegada había activado sus recuerdos.
—Sé que la extrañas, pero no debes poner ese rostro siempre que piensas en ella—comento G de forma casual.
No había notado a la tormenta de su antepasado hasta ese instante, vio la preocupación en su rostro.
Giotto suspiro.
—Tienes razón, pero tú la conoces, es difícil no pensar en esa chica—
—Era ruidosa—
—Dalai te quería también—
—Por favor esa chica pudo haber sido una tormenta si no hubiera creado esas llamas raras, nos repelemos y luchamos por ser tus favoritos—
—G, sabes que eres mi tormenta, pero Dalai es mi amiga de infancia—
Su guardián le vio con una sonrisa divertida.
—Amigos, por supuesto—el comentario fue dicho con tal malicia y clara intención, que hizo que Giotto se sonrojara levemente antes de toser.
Ambos amigos se rieron, antes que la oscuridad lo consumiera, como si estuviera dentro del océano a las profundidades para despertar.
.
Algo estaba mal con Tsuna, a veces ella notaba que algunas mañanas despertaba con la mirada perdida y no hablaba hasta horas más tarde con normalidad. Pero ese día no le preocupo verlo distante, porque ese día ella, la gran Charlotte, lo animaría gratamente. Ese día libre de clases, había reunido a Gokudera y Yamamoto a que vinieran, pero aún no lo hacían, no importa. Luego de una deliciosa comida de mamá Tsuna, era hora de poner su plan en marcha.
Incluso Reborn estaba ahí en el cuarto del chico.
No pudo esperar a que vinieran los otros dos sujetos en la lista de posibles amigos.
—Hoy doy por iniciada la operación obtener el amor de Kyoko-chan—anuncio con una gran sonrisa.
La sonrisa en el rostro de Reborn fue maliciosa, cuando toda niebla desapareció en los ojos de Tsuna, antes de verla incrédulo y con las mejillas sonrojadas.
—¡¿QUEEEEE?!—grito, pero lo ignoro.
Ese día se había puesto sus ropas militares.
Un pantalón estilo militar algo abombado, botas negras (que estaban abajo por que no podía entrar con zapatos según mamá) camiseta negra sin mangas, el cabello atado en una cola de caballo y carbón en sus mejillas para darle aspecto atemorizante.
Su amigo pensó que era un chiste.
Pero sabría que no lo era.
—Según mis fuentes, llevas casi más de tres años babeando por la idol del instituto, ahora que la gran Charlotte está aquí, conseguirás a tu chica—indico con una regla de madera en su mano.
Su amigo sería tan feliz.
Porque era su amigo.
Todo amigo de ella (aunque ahora solo fuera Tsuna) debía ser feliz.
Ella era el océano, atraería todas las penas de sus guardianes en sus profundidades y dejaría solo la vida en ellos, porque era su deber poder contenerlos y limpiarlos.
—¿Por qué no elegiste a Haru?—comento Reborn que parecía interesado en la situación.
Eso la hizo verlo con ojos brillantes ante un posible aliado.
—Ambas son buenas elecciones, pero mientras que Haru está deslumbrada por la imagen genial de Tsuna, Kyoko es quien verdaderamente obtiene la atención Tsuna. No es que elija una sobre otra, ambas me dan igual, pero Tsuna quiere a Kyoko y yo se la daré—afirmo con llamas saliendo de sus ojos.
Noto como Tsuna se estremecía, pero supuso era de placer ante su grandiosidad.
—¿Por qué haces esto Charlotte-san?—pregunto este tímidamente.
Su sonrisa se tambaleo un poco, esperando que nadie lo notara.
Era curioso como un chico que había demostrado una llama segura del elemento cielo, para ayudarla, ahora se mostraba tan tímido e inseguro.
Su amigo tenía dos personalidades dominantes.
La fuerte y segura.
La tímida y pasiva.
Esta última gobernándolo la mayor parte, lo cual agradecía, no sabía cómo podría vivir con la forma súper sexy de su amigo constantemente. Negó mentalmente, esto no era momento de pensar en eso.
—Tsuna eres mi amigo, dado que eres el único, eres mi mejor amigo también, pero no te preocupes aun con más amigos siempre serás mi mejor amigo—hablo con el puño en lo alto, este la vio nervioso—yo cuido a mis amigos y la felicidad de ellos siempre esta primero en mi lista, si Kyoko te hace feliz, la traeré arrastrada a tus pies—añadió con una sonrisa.
Este la vio algo impresionado, antes que sus ojos parecían algo conmovidos.
—Charlotte-san—
—Solo Lotte—
—L-Lotte—
—Bien Tuna-boy—
Ambos se rieron en una sonrisa, en poco tiempo, habían formado un lazo muy fuerte, como si algo los hubiera unido desde antes.
Saco una pizarra blanca que compro para la ocasión, antes de señalarla con la regla.
—Pero lo importante de mi plan no es conseguir a Kyoko, ya que lo hare, lo importante es que cuando la consigas no lo pierdas con tu estado dame—hablo sin tener peligro en ofenderlo.
Este la vio con la frente azul, olvidando el momento cursi de amistad hace unos segundos, en cambio Reborn parecía apunto de soltar la risa.
Sus ojos llamearon.
Por fin todo su conocimiento adquirido de películas cursis, mangas shoujo y animes que escupían arcoíris románticos, valdrían la pena. Además, desde el viaje a la playa, donde esto comenzó a formarse en su cabeza, se había jugado siete juegos otome a su celular y otros ocho para pc.
Era la gurú del amor.
—Lo importante realmente es ser un buen besador—hablo con estrellas saliendo de sus ojos golpeando la regla en la pizarra, que tenía una imagen de dos personas besándose.
Tsuna se fue para atrás chillando asustado y Reborn abrió un poco más los ojos incrédulo.
Pero antes que la cuestionaran.
Era su oportunidad de sacar su conocimiento e iluminar pobres almas desamparadas.
—No solo es el momento clave donde los protagonistas sellan su amor con un beso, cuando se reconcilian, en los armarios, durante la luna…los mejores momentos de un shoujo es cuando se besan y culminan con la desesperación de miles de lectores—explico con sus llamas excitadas de emoción—por eso creare los momentos, para llegar al beso perfecto entre Sawada y Sasagawa, sus hijos me amaran y seré la mejor tía de todos—dijo antes de comenzar a reírse de forma psicópata.
.
Tsuna la vio congelado, su amiga estaba loca, era una completa loca y su instinto estaba resignado a seguir el estúpido plan de ella, porque su mirada enloquecida le indicaba, que no había forma humana de salirse de esto. Miro a la puerta sospesando la idea de huir, pero antes que lo hiciera, la patada de Reborn en su mejilla tirándolo al suelo, fue suficiente para que sus temores se incrementaran.
Oh no.
Él bebe psicópata también estaba de su lado.
—Eso suena bien dame-Tsuna, un buen líder necesita no ser engañado fácilmente, apruebo estas lecciones de seducción—dijo el bebé con una sonrisa.
Charlotte salto emocionado.
Él se estremeció asustado.
Dos psicópatas en su contra.
¿Qué había hecho para ganar semejante tortura?
—¿Alguna vez has besado alguna chica Tsuna?—cuestiono Charlotte con amabilidad arrodillándose a su lado.
Sintió una flecha imaginaria atravesarlo, antes de hacerse un puño en el rincón de la habitación. Sabía que era patético que con 16 años no hubiera besado una chica antes, pero solamente había querido a Kyoko y además, ninguna otra chica se había acercado antes a él.
La única que siempre lo trato bien, desde niños, fue Kyoko-chan. Esta siempre era amable con todos y él nunca fue la excepción, fue esa amabilidad y su belleza natural, la que hicieron que se acercara a ella como una abeja a la miel. Su ternura era debido a su llama, la llama del sol de su hermano también brillaba en ella y deslumbraba a los demás.
Además nadie hubiera querido besarlo aunque él hubiera querido.
El único beso que recordaba, era el de Chrome en la mejilla cuando la conoció en medio de la batalla contra varia o los besos de su madre.
Era un perdedor.
—Tsuna es virgen de labios—musito Reborn con malicia.
Giro para darle una mirada mortal, ese idiota siempre lo humillaba.
Pero en contra de las burlas que pudo recibir de sus compañeros de clases, Charlotte solo ladeo la cabeza viéndolo con normalidad. Se alegró que esta no fuera como sus compañeros, no sus guardianes o familia, si no como el resto del instituto.
Ella no veía a dame-Tsuna.
Ella solamente veía a un amigo y estaba dispuesta a buscar su felicidad. Un sentimiento cálido comenzó a nacer a su amiga cuando dijo aquello, porque había visto sinceridad en sus palabras y fue muy conmovedor.
—Bueno eso podría ser un problema, a falta de experiencia no sé si ocupa entrenamiento—dijo con una mano en su mentón.
¿Entrenamiento?
Ya tenía suficiente entrenamiento con Reborn.
Pero esta le brillaron los ojos con diversión, antes de golpear suavemente su puño en su palma abierta.
—No te preocupes Tuna-boy, yo te enseñare a besar—dijo con calma como si hablara del clima.
—¿Eh?—dijo confundido.
Antes que la chica tomara su cuello de la camisa y lo atrajera a ella con tranquilidad. Cuando sus labios se juntaron fue como si todo se congelara a su alrededor. Nunca había besado a una chica y simplemente no estaba esperando que esto pasara en ese momento. Una parte algo orgullosa y diminuta en su cabeza, le grito que su primer beso estaba siendo con una chica extremadamente guapa y extranjera, lo cual debía ser bueno.
Pero era su amiga.
Podría decir sin miedo que mejor amiga.
Que ahora tenía sus labios sobre los de él.
Cuando todo fue procesado en su cerebro, su mente grito alarmada y todo en su interior brinco por todos lados de nerviosismo. Se puso a sudar a mares por su frente y la sensación de los suaves labios, parecía quemar como nunca lo hizo su llama de la última voluntad.
Esta se alejó con una mirada tranquila, como si haberlo besado no significara nada, cuando para él fue toda una explosión en su interior. Incluso juraba su cara nunca estuvo tan roja como antes.
Ella pestañeo confundida.
—¿Tuna-boy?—dijo confundida y algo preocupada.
Pero el chillo antes de alejarse de Charlotte y saltar a su cama guardando distancia. Puso una mano en su rostro para que no viera su sonrojo y vergüenza.
¿Esa chica no pensaba?
No podría verla a su rostro nunca.
Además las estúpidas mariposas en su interior, su mente rebobinando el beso una y otra vez y su cerebro a punto de estallar.
A su lado Reborn suspiro.
—Fue solo un perico de beso Dame-Tsuna, en algunas partes de América dentro de familiares cercanos, se besan en los labios como saludo—explico Reborn viéndolo con algo de lastima y como si fuera patético.
Lo volvió a ver mal.
No importaba eso, le importaba una mierda. No importaba si para Charlotte fue como besar el aire, para él fue como sentir todo explotar dentro. Ese era su primer beso. Si sonaba como una chica, pero que esperaban que hiciera.
—Cierto eso es lo más básico, ahora tienes que abrir bien la boca—dijo antes de lanzarse sobre él.
Puede que aun estuviera algo aturdido por el beso, por lo que sus instintos estaban algo torpes y no reaccionaron cuando la chica fácilmente se puso sobre él, tomo sus mejillas y repitió la acción anterior.
Gimió mentalmente.
Aun no estaba listo.
No solo la chica estaba sobre sus caderas, lo cual era bastante malo, si no que también todo su cuerpo estaba sobre el suyo y sus labios se movían. Se movían joder. Todo lo que sintió anteriormente, llego ahora multiplicado por mil y se paralizo sin poder moverse. Sabía que debía moverse en un beso, pero ahora su cerebro no podía procesar información y besar a su amiga.
Amiga.
Los amigos no se besan.
Que estaba pasando.
Gimió cuando la chica mordió algo duro su labio inferior, pero cuando abrió la boca y esta introdujo su lengua salvajemente en su interior, se sintió algo violado. Ya saben, que una chica estuviera sobre uno, que lo estuviera besando y que no tuviera ni voz o voto.
No es que fuera un mal beso.
Pero no había besado mucho para saberlo.
En algún momento y de forma torpe, comparado a la aparente experiencia de su amiga, sus labios se movieron indecisos, aun cuando la lengua de la chica parecía invitarlo a jugar. Era algo asqueroso tener la lengua de alguien más dentro de tu boca, pero había una cierta cantidad de erotismo, que lo hizo jadear cuando esta se separó de golpe con una sonrisa suficiente.
Sus mejillas estaban algo sonrojadas, pero la chica se había levantado como si nada antes de ver a Reborn.
Este saco un palito con un cartón en este con el número 7.
Charlotte chasqueo la lengua.
—Eso debía ser un jodido 10—dijo frustrada, como si fuera una niña.
Él se levantó totalmente en shock, viéndolos sin entender que pasaba.
Lo habían roto.
—Tsuna apenas pudo moverse, además creo que lo rompiste—musito Reborn calmadamente viendo a su estudiante con pena.
Charlotte sonrió como si nada.
—No te preocupes Tsuna, mientras repitas lo que hice, te aseguro que Kyoko se arrastrara contigo cuando la beses—musito con el pulgar en alto.
La vio incrédulo.
¿Le había enseñado a besar?
Parecía que lo iba a violar.
Charlotte sonrió con pena.
—Hace un año mi abuela no quería que sufriera algún engaño por timos de un hombre, así que uno de mis…amm…personas que cuidan de mí, me entreno en el arte de besar. No es que le cayera muy bien, pero incluso admitió que era buena besadora, ahora he pasado mis conocimientos a mi pupilo—dijo con falso orgullo.
Tsuna se sonrojo nuevamente, repitiendo la escena como si fuera una película, cada vez más rojo, hasta que se encogió dentro de las sabanas negándose a salir.
.
La llegada de Gokudera y Yamamoto, fue poco después de lo ocurrido, ambos vieron preocupados como Tsuna se negaba a salir de las sabanas. Cuando Reborn comento lo sucedido sin pelos en la lengua, Yamamoto lo vio con pena y Gokudera la amenazo con un cartucho de dinamita, que la hizo rodar los ojos. Pero fue una buena distracción, había servido para no pensar en la sensación de los labios de Tsuna sobre los suyos. La idea había nacido ante el recuerdo de su guardián de la ola Dylan, quien le había enseñado a besar cuando tenía quince años. A pesar del odio de esta a su persona o desprecio, sus labios sabían cómo moverse y había besado sin sentimientos de por medio.
No llego a tener sexo por supuesto, pero su abuela dijo que cuando fuera mayor de edad, también aprendería sobre el tema.
Besar era excitante con Dylan, sabía cómo mover la ola sobre ella y cautivarla. Hasta que se separaban y la miraba aburrido antes de irse.
Como si la usara.
Por lo que besar para ella nunca fue algo importante, no quería eso en Tsuna, pero si quería que deslumbrara a Kyoko y la enamorara. Para que eso ocurriera, que besara bien era necesario. No besaba bien, realmente era torpe y no sabía cómo moverse o reaccionar, pero aun así.
Su interior había gemido cuando se separó.
Las llamas del cielo de este, inconscientemente en su interior habían clamado por las suyas.
Las llamas son una representación de los sentimientos y emociones de los portadores, costaba mucho aprender a leer esas llamas, pero para alguien con la llama del océano, todo era claro como el agua. Las llamas de la ola de Dylan, siempre había entrado en su interior con nada más que deseos egoísta y poderosos, pero las llamas del cielo de Tsuna, eran un cielo que abarca todo y busca armonía.
La habían cautivado.
Pero no importaba, no importaba si hubiera sido el mejor beso de su corta vida, solo lo hizo para ayudarle.
No se repetiría de nuevo.
—Como te atreves a besar al décimo con tus inmundos labios—gruño Gokudera enojado.
Eso la fastidio.
Con fuerza tomo el cuello de la camisa de este y estampo sus labios sobre los suyos, provocando el chillido de Tsuna y la incredulidad de Yamamoto.
Cuando se separó, ya que fue un beso perico como el primero que tuvo con Tsuna, noto las llamas de Gokudera congeladas de la sorpresa.
—Fue solo un jodido beso, ahora también te bese a ti para que dejes de ser gilipollas—le gruño con mal humor.
Vio de reojo a Yamamoto, quien se congelo de inmediato.
Sus ojos brillaron antes de lanzarse también para tomarlo tras la nuca, estampando un beso sorprendido en este.
Fue diferente a la incredulidad de Gokudera o el cielo de Tsuna, no fue tan emocionante como con Tsuna, pero las llamas de la lluvia de Yamamoto, clamaban por el agua del océano de forma inconsciente. Por lo que se aseguró, separarse rápidamente antes que se hiciera la idea equivocada.
Este la vio algo sonrojado como sorprendido.
Se puso de pie con mirada triunfante.
—Ya los bese a los tres, ahora dejen de ser gilipollas y seguimos con el plan de obtener el amor de Kyoko-chan para Tsuna—gruño con fuerza.
Los tres la vieron confundidos.
Un escándalo hizo que voltearan a ver a la puerta, antes que Lambo entrara corriendo por I-pin, que no hubiera sido un problema, de no ser por el niño que se tropezó y empezó a llorar. Se veía adorable con el pantalón de mezclilla y camisa de baca. Aun así cuando este saco algo parecido a una bazooka de su cabello, la hizo ladear la cabeza confundida.
¿Debían ser moradas?
Entonces la mirada de Tsuna se afilo.
—Cuidado Lotte—grito cuando la bazooka salió volando sobre ella, pestañeo confundida y un humo rosa exploto, antes de sentir que caía al vacío.
.
Época actual…
.
Tsuna ignoro las emociones que sintió después que Charlotte lo besara, para luego besar a Gokudera y Yamamoto para demostrar que un beso no importaba. Ignoro la parte herida en su interior, que le gritaba que para la chica un beso no había significado nada, en su lugar, comenzó a preocuparse cuando la bazooka de los 10 años se activó. Destellos de miedo lo inundaron, como cuando paso todo lo del viaje al futuro y las luchas que vivieron. Pero para su alivio, una figura comenzó aparecer dentro de la nube rosada.
Su amiga estaba viva en 10 años.
Eso era genial.
El humo se dispersó en el instante que Lambo e i-pin salieron por la ventana.
En medio del cuarto estaba una mujer, que debía tener unos 26 años según la época actual, una mujer que como imagino, era preciosa. Tenía puesto una enagua formal pegada a su cuerpo color negro sobre sus rodillas, zapatos de tacón negro, una camisa formal de color azul claro que mostraba sus grandes atributos. Su cabello era alrededor de sus hombros en los rizos más formados que la actual Charlotte, ojos de un profundo tono azul oscuro y leve maquillaje en su rostro.
Se veía muy madura, además de una apariencia muy de alta clase.
—¿Are?—dijo en japonés sin su acento actual.
Pestañeo sorprendida viendo a todos los presentes, antes de parecer captar que no estaba donde debería estar.
Un sudor corrió por su frente, que tal si Charlotte nunca sabía de la mafia, si ahora estaba en el futuro lejos de él porque, seamos sinceros, una amistad a su lado no funcionaría mucho tiempo si quería mantenerla lejos de la mafia.
Ignoro la punzada en su interior al pensar en eso.
Ya lo haría después.
—Dios mío Tsuna te vez como un niño—gimió viéndolo con ambas manos en sus mejillas, luego vio a los otros chicos—Hayato te ves tan joven y Takeshi, donde está tu mirada asesina—añadió viendo ahora a sus amigos.
Esto le sorprendió.
No solo la familiaridad que ahora corría por sus palabras, si no que ahora no era tan desconfiada como la actual Charlotte. La que siempre dudaba de todos y solo se acercaba a él, parecía hablar con familiaridad y lejos de apodos a los demás.
—Fuiste golpeada por la bazooka de los diez años—hablo Reborn con tranquilidad.
La chica giro a verlo con el rostro pálido, antes de chillar al verlo.
Todos se alertaron.
—¡¿DÓNDE ESTA EL SEXY REBORN?!—chillo señalándolo de forma casi blasfemia.
Una gota de sudor corrió por su nuca, mientras que Reborn pestañeaba confundido.
—Acepto que Hayato y Takeshi volvieran a ser niños, incluso admito que Tsuna así es más kawai, pero me niego a que me priven de la imagen de Reborn siendo un adulto sexy—dijo sujetando su cabeza como una loca.
Tal vez…no había cambiado tanto en el futuro.
Reborn parecía algo complacido, tal vez la idea de recuperar su apariencia en algunos años, era algo que le gustaba escuchar. Él giro a verla cuando esta seguía sollozando sobre hombres sexys y sintió algo de pena por esta mujer.
Era tan loca como la actual.
—Esta mujer está loca—dijo Gokudera con expresión de espanto.
Charlotte de diez años lo vio con furia, antes de tomar una revista de alguna parte y darle un golpe al chico que lo dejo contra la pared.
Una fuerza monstruosa.
—Urusai, cabeza de pulpo—dijo ofendida.
Yamamoto se alejó estratégicamente de la chica, cuando la revista lo amenazo a él levemente.
—Tsk le dije a ese idiota que las armas en niños eran mala idea, pero ese pescado inútil no escucha, me las pagara al volver—gruño de forma asesina.
¿Pescado?
Cuando giro a verlo con enojo, se asustó que le pegara. Pero antes de pegarle, solo sonrió divertida, recordándole mucho a la actual Charlotte, además de un poco a Dalai, la mujer de sus sueños de Giotto, antes que el humo rosado inundara el lugar, mostrando a una Charlotte inconsciente, con algo de sangre en su camisa.
¿Qué había pasado?
.
Cinco minutos antes…diez años en el futuro…
.
Charlotte parpadeo confundida cuando apareció sentada en una cama y una gran habitación apareció frente a ella. Su frente comenzó a sudar, temiendo que todo esto hubiera sido un sueño y en realidad estuviera en su hogar en América, lo cual sería una perrada por no conocer a su amigo Tsuna. Pero a pesar de la gran calidad de los muebles, no eran algunos que conociera, lo cual era extraño, ella siempre estaba en todas las habitaciones en su mansión y conocía cada rincón.
Los sonidos de una puerta la hicieron saltar asustada.
—Lotte espero estés lista para la reun…que rayos—dijo una voz familiar y a la vez diferente.
Alzo la vista confundida, antes de quedarse ella misma en shock.
Su cerebro apareció con una imagen de Tsuna salvándola en la playa, bien pinche sexy y caliente, la cual se trasformó en Tsuna luego de que lo beso, bien vulnerable pero bien pinche caliente. Pero su mente no tenía una explicación para esta extraña fantasía de Tsuna, adulto, con el cabello algo más calmado pero igual de alborotado que su infancia, ojos serenos ligeramente sorprendidos y en traje.
Traje.
Han visto como los chicos siempre se ven con baba cuando ven a una chica en ropa interior, es similar a las mujeres cuando ven a un hombre en traje.
Demasiada sensualidad junta.
Ella no estaba preparada para esta alucinación.
Pequeña gotas de sangre comenzaron a salir de su nariz, lo que hizo que este Tsuna, el de sus fantasías supuso, se acercara a ella corriendo mostrando un pañuelo en sus manos.
—Lotte de hace diez años, rayos no recordaba que era por esta época que había sucedido el cambio—murmuro limpiando suavemente su nariz con sangre.
Ella lo vio embobada.
Tan sexy.
Como un chico de anime, pero mil veces mejor. Joder que Kyoko se había ganado la lotería con su mejor amigo.
—No es justo que seas tan guapo, donde está mi tuna-boy—sollozo con voz nasal por el pañuelo en su nariz.
Tsuna que era mayor, la vio con una sonrisa despreocupada, demasiado guapa. Dios su voz había sido como escuchar un coro de ángeles.
¿Cómo conseguía uno así?
—Me alegra que pienses que soy guapo, en la actualidad tu presente siempre me fastidia diciendo que antes era más adorable—explica con voz calmada y una leve mueca de irritación.
Que sueño más raro.
—Joder mi plan para darte a Kyoko tal vez no sea tan buen plan—murmuro causando que las cejas del chico se alzaran.
—¿Kyoko?—pregunto confundido, antes que la iluminación pareciera rodearlo—cierto tu loco plan, bueno lamento todos los incidentes que vaya a causar de ahora en adelante. Te prometo que todo tomara tu orden, pero no significa que vaya a ser unos meses difíciles para ti—hablo antes de darle una sonrisa.
La sonrisa más caliente que su vida hubiera visto.
No pudo más.
La sangre salió de su nariz y cayo desmayada de espaldas.
Demasiado para vivir.
Con una nube de humo, sin saberlo, regreso al pasado.
.
Tiempo presente de la historia…
.
Reborn miro a la niña inconsciente en la cama de Tsuna, dormir profundamente con baba saliendo de su boca. No solo el chico había olvidado que la chica prácticamente le había violado la boca, si no que estaba algo preocupado por la visita de su yo futuro, notando muchas cosas que no tenían sentido. No solo su familiaridad con ambos miembros de los guardianes, significaba que la chica en el futuro tenía una gran conexión con ellos, también sabía sobre su forma adulta. También había mencionado levemente armas en sus oraciones, así que…
Era eso.
Ella debía estar enterada del mundo de la mafia.
Lo que significaba.
Que la idea de Tsuna de mantenerla alejada, no funcionaría mucho tiempo.
Bueno, en realidad sus llamas eran útiles para su familia, entendía bien algunos puntos de luchar y la forma en que entrenaba a Tsuna para quitarle la vergüenza, podría serles útil en el futuro.
Puede que no conociera del todo a su familia.
Pero no importaba.
Estaba decidido.
Charlotte Evans seria el próximo miembro de la familia Vongola del décimo, él mismo la sumergiría en ese mundo.
—Tan sexy—susurro Charlotte entre sueños abrazando una almohada.
Tsuna la vio con pesar y una gota saliendo por su nuca.
Puede que su estudiante estuviera interesado en Kyoko y la chica lo ayudara a tener una relación, pero aunque ninguno de los dos lo supiera, Charlotte no solo estaba entrando en la lista de la futura familia de Tsuna, también como tercera candidata a esposa del décimo.
Sonrió maléficamente.
Tal vez era hora de que las cosas se pusieran interesantes.
Continuara…
Charlotte es todo un personaje especial xD
Nota:
Por si no lo saben en mi perfil tengo un link de mi página en Facebook donde publico mis actualizaciones y donde chateo con los chicos sobre temas de anime, manga, juegos, libros, series…etc por si alguno quiere comunicarse conmigo o visitar un rato para conocerme mejor.
Sayonara sexys lectores.
