Katekyo no me pertenece.

Capítulo 7: Cita falsa.

Había intentado con todas sus fuerzas hacer desistir a Charlotte de esta ridícula idea, pero la chica había mostrado una gran firmeza y él tuvo que ser llevado a toda esta locura que Reborn, para su desgracia, parecía promocionar de forma divertida. Así que ese fin de semana, contra su voluntad, había terminado en medio de aquel centro comercial, gimiendo en el baño de familia, ante la ropa que estaba en aquella bolsa. No solo Reborn y Charlotte se habían asegurado de darles una excusa creyente al resto de sus amigos, si no que habían planificado todo.

Todo.

Ahora aquí estaba, cambiándose de ropa, por una ropa de…chica.

Había intentado hacerlos entrar en razón sobre eso, pero Charlotte señalo que él era un inútil en lo romántico y lo mejor sería mostrarle como se debía hacer.

Resultado.

Charlotte se travestiría de chico y él de chica.

Salió del baño, viendo su nueva apariencia en el espejo del baño.

Su cabello muy alborotado, había sido atacado por Reborn con una malla resistente para bajarlo, lo que logro que la peluca de cabello largo castaño se viera natural. Su rostro estaba algo maquillado por su amiga, que realmente era buena para no maquillarle tanto y apenas darle apariencia femenina. Tenía una camisa de moda, un sostén con relleno y una enagua sobre sus rodillas. Sus pies habían sufrido una depilación terriblemente por el mejor sicario del mundo, que amante del cosplay, quería que se viera perfecto. Sus pies tenían unos zapatos bajos, tipo bailarina, para su suerte.

Vio al espejo con la frente sombreada de azul.

Así que este era él.

El chico que había ganado innumerables batallas, salvado a sus amigos, el destino de muchos universos y a los arcobaleno.

En medio de su primera cita (falsa pero él la contaba) vestido de una chica.

Su orgullo masculino estaba por los suelos.

Salió con la frente aun azulada, lo peor, es que su apariencia en realidad pasaba por una chica bastante bonita. Lo cual le hizo ver que era un poco femenino comparado a sus amigos, quienes jamás podrían verse como mujeres.

—Te ves muy bonita Natsu-chan—dijo una voz algo masculina.

Volteo a ver.

Se volvió a sorprender ese día.

Charlotte era de su estatura, un poco más baja, pero ahora esas botas le daban un poco de altura para igualarle. Tenía puesto un pantalón holgado negro, con una camiseta de color azul, con una sudadera abierta sobre esta. Su cabello largo había sido acomodado, para que pareciera cabello negro que salía bajo una gorra. A pesar de todo, tenía buena apariencia para la moda y un leve maquillaje en su rostro, para hacerlo ver más masculino.

Esta sonrió emocionada.

Su frente se sombreo aún más.

Charlotte había anunciado que ese día le llamaría Natsu, para que nadie sospechara aunque era su nombre al revés (como su león de cielo, pero eso no necesitaba saberlo) y ella seria, lo cual él se rio durante unos minutos, Katsuki.

Boku no hero, había dejado a esa chica mal de la cabeza.

—Primera lección, siempre dile que se ve bonita cuando lleguen a la cita, aunque se vea horrible—hablo con un dedo en alto como si hablara del clima.

Suspiro antes de asentir.

Esto era para aprender después de todo.

—Kyoko-chan siempre se ve bien—

—Las niñas les gusta que nos digan halagos Tuna-boy, aunque sepamos que somos hermosas—

Suspiro.

Ese sería un largo día, donde sí se toparan a alguien conocido, tendrían que darle muchas explicaciones. Charlotte le vio con ojos brillantes de emoción.

—Que inicie la función—explico con el puño en alto, él la imito de forma más leve.

.

Ver una película…

.

Ambos habían caminado tranquilamente hasta el lugar de películas, Charlotte había explicado que deberían caminar de cerca cuando estuvieran en la cita, pero que no tomara de la mano a la chica al inicio, que ya llegaría el tiempo. Durante ese rato le había demostrado varias veces como ser caballeroso, hacer caminar a la chica dentro de la acera, ponerle siempre atención a lo que dijera aunque fuera aburrido y a actuar con confianza.

Era bueno en eso.

Cuando se lo comento, ella dijo con ojos brillantes que los juegos Otome siempre funcionaban.

No pregunto más.

Habían llegado a la cartelera del cine, viendo la gran cantidad de películas que se mostraban. Vio emocionado algunas películas de acción que había querido ver al igual que una de personas atrapadas en un video juego, que era genial.

—No importa que película quieras ver, déjala elegir y dile que lo importante es que ella este bien cuando ella intente replicar—hablo Charlotte con un dedo en alto.

Como si fuera un profesor.

Vio las películas románticas que se estrenaban ese día, lo que le hizo sentirse algo incómodo y realmente, sin ganas de ver dos horas de película dramática. Realmente debía ya soportar cuando su madre quería verlas, lo cual eran muchas veces y él como hijo de mami, lo aceptaba para hacerla feliz.

Era frustrante pensar que eso no cambiaría de ahora en adelante.

Entonces un bombillo se ilumino sobre su cabeza.

—Pero hoy yo soy la chica—dijo con voz afeminada que le daría lastima, de no ser porque casi estaba por ir a una tortura.

Si, era una tortura, ver diez veces el diario de una pasión, era una jodida tortura. No quería hablar cuando a su madre le dio la época por ver el titanic, para su desconcierto cuando Gokudera la vio con ellos, pareció también conmovido.

Charlotte lo vio confundida.

—Se supone que debes actuar como Kyoko—

—No me hagas ver una película romántica dos veces—

—Bien—gruño esta.

Sus ojos brillaron por primera vez ese día, notando que al ser la "chica" ese día, tendría muchas ventajas que como chico generalmente no tenía. Aunque si sus amigos se enteraban, algo posible con la suerte que tenía, jamás olvidarían esto. Haría todo lo humanamente posible, para que ese día solo él supiera que pasaba y nadie se enterara.

Esperaba Reborn no dijera nada y Charlotte también.

Aprovechando la vulnerabilidad de la chica, también con venganza de que siempre le robaba la comida, también le saco unas palomitas con dulces para comer.

No estaba seguro si así debería ser una cita.

Pero ambos miraban emocionados a los héroes en medio de la pantalla. Técnicamente él era un villano al formar parte del mundo de la mafia, pero era un chico, a todo chico le gusta la Marvel. Charlotte en cambio estaba muerta de risa al ver cómo, la última película de Thor, parecía más una comedia que no seguía tanto la línea de los otros héroes.

Sabía toda la línea.

Yamamoto, Gokudera, Charlotte y él habían hecho una piyamada el fin de semana anterior para verlas todas.

Salieron del cine hablando animadamente de sus teorías para las siguientes películas, hasta que una voz le congelo.

—Ojala el décimo estuviera aquí—dijo Gokudera.

Ambos se congelaron en su lugar, antes de saltar de forma poca agraciada detrás de un enorme cartel. Para espiar como Yamamoto caminaba con Gokudera y Ryohei quien gritaba que Thor era extremo.

—Loki es más guapo—susurro Charlotte por bajo.

Tsuna se golpeó la frente con la palma de la mano.

Esta chica no entendía la situación peligrosa en la que estaba, al menos su ya, mancillado orgullo masculino.

—El bebé dijo que Tsuna y Charlotte irían a un entrenamiento especial, por lo que llevaría después a ambos a ver la película como recompensa—explico Yamamoto.

Ambos escondidos lo vieron mal.

Reborn no pagaría nada por ellos.

Era un tacaño, incluso les había cobrado por conseguirle los trajes que vestían.

—Ambos son extremos para entrenar en su día libre—se carcajeo Ryohei siguiendo con el camino.

Salvados por la campana.

Ambos suspiraron aliviados.

Estaban a salvo por ahora.

.

La hora de comer…

.

—Según mis estudios sobre Kyoko-chan, ella es alguien que ama lo dulce, así que un café o un lugar donde vendan crepas, podría ser perfecto. Tu puedes comprar una crepa salada, no la has probado, pero la crepa en salsa blanca con pollo es deliciosa—

—¿Lotte?—

—¿Hai?—

—Esto es un Mac Donals—

La chica comenzó a reir nerviosa, mientras que él tenía una gota de sudor por la nuca. Se suponía que esta cita tendría que ser una forma real, de lo que él tendría que hacer después. Pero desde la película, parecía que la chica había dejado la farsa y hacer lo que ella quería hacer.

Si le daba consejos.

Pero el estar ahora aquí en Mac Donals.

Le hizo preguntarse qué clase de cita le gustaría a la chica.

No es que la información fuera importante para él.

—Bueno es que hay un combo que me gusta, además…—dijo viéndolo con ojos brillantes.

Sintió un escalofrió por su espalda.

—Me falta solo un juguete para tener todos los juguetes de Pokémon de esta temporada—hablo antes de tomarlo por la muñeca y entrar al lugar.

Después de ordenar lo que parecía, una orden par aun ejército, la chica se quedó encantada con su Pokémon de Solgaleo que le faltaba. Él por su parte aunque no pago, dado que Charlotte le aconsejo pagarlo todo en la primera cita y lo único en lo que aún se mantenía firme, era en cumplir su rol de "chico", comió tranquilamente de sus papas.

Charlotte engullo todo con rapidez, alegrándose que el disfraz de chico, provocara que nadie la viera mal como si fuera chica.

Él comenzó a molestarla.

Ella le gruño rabiosa, antes de verlo con sadismo.

—Deberías alimentarme…Natsu-chan—canturreo su nombre falso, antes de ahogarse en risa cuando le lanzo la papa en la cara.

Ambos comenzaron a reír y verdaderamente hubiera sido agradable, de no ser porque unas risas infantiles hicieron que se paralizaran.

Voltearon de forma coordinada, antes de sudar a mares cuando vieron a Lambo con I-pin, pero no solo ellos, estaban también Fuuta y mamá, quien los había traído a comer algo.

Tsuna lloro internamente.

Estaba perdido.

Lo encontrarían.

Se burlarían de él cuando entendiera todo.

Moriría solo.

Un escalofrió paso por su columna, cuando una mano se deslizo por su cintura y lo atrajo, de forma muy femenina hasta chocar con el cuerpo de Charlotte. Un rojo se posó en sus mejillas, cuando esta acerco lo suficiente el rostro para sentir la respiración.

¿Así sentían las chicas?

Era algo…diferente.

—Las muestras de afecto distraen a las personas por que no soportan verlas tanto tiempo, Capitán América soldado de invierno—dijo guiñándole traviesa el ojo.

Su rojo empeoro.

Era extraño.

Nunca había estado tan cerca de una chica.

La mano de Charlotte parecía quemar en su cintura, su respiración chocaba contra su rostro, que a pesar de oler a papas fritas, también tenía un poco de dulce, probablemente por las palomitas de caramelo, sentía el pulso al lado suyo. Todos sus pensamientos comenzaron a morir poco a poco.

Esa chica quería matarlo.

Primero lo besaba.

Luego besaba a sus dos mejores amigos.

Luego lo obligaba a venir a una cita con ella, falsa, pero cita.

Ahora lo tomaba demasiado cerca y con tal delicadeza, que definitivamente lo hizo sentir como una chica.

Su pulso salió disparado, su corazón detrás de él.

Pero por arte de magia la chica lo soltó, cuando los demás habían pasado, antes de tomarlo por la muñeca y correr del lugar.

Esta cita lo estaba matando.

.

Caminar en el parque…

.

—A estas alturas puedes caminar tranquilamente con la chica un rato, aprovechando la tarde y tomando su mano de forma descuidada—le dijo con calma cuando llegaron a un parque en el centro de la ciudad.

Un escalofrió lo recorrió, cuando esta de forma casual tomo de su mano con confianza y una gran sonrisa, él por su lado, estaba rojo en sus mejillas. Observo atentamente las manos de ambos, notando por fin una diferencia, en que su mano era más grande que la de ella y algo más callosa por sus entrenamientos, en cambio la de Lotte era femenina y suave.

Regreso el apretón de manos con una sonrisa.

Eso podía hacerlo.

Cierto que tenía una cosquilla en la nuca, pero podía soportarlo.

—Ya habrán comido, por lo que no aconsejo comer más dulces…pero podrían ir y sentarse a una banca a charlar hasta que la hora pase—explico caminando tranquilamente camino a una banca.

Había algunas familias con niños a lo lejos y solo una pareja además de ellos, algo más alejada. Lo demás estaba lleno de árboles, un pequeño lago y un camino de piedras, donde había una banca que la chica eligió para sentarse.

—Kyoko-chan es amable, le gustara hablar de cualquier cosa…familia, colegio, comida…todo estará bien—admitió esta con una sonrisa leve.

Asintió.

Luego volteo a ver el lago.

Vio de reojo a la chica.

—¿De qué hablarías tú?—

—¿En una cita?—

—Hai—

—Bueno yo no tocaría el tema de mi familia, muy problemática, probablemente hablaría de películas o video juegos…no de comida, me pondría como loca y hablaría sin parar sobre mis bebes—

Ambos rieron ante ese último comentario, que más verdad no podría ser. Una vez le había preguntado sobre sus comidas favoritas y Lotte, termino dándole un discurso de dos horas sobre toda clase de comidas de su antiguo hogar y sumándole el sushi del restaurante del padre de Yamamoto.

—Pero para hablar de algo primeramente tendría que estar en una cita, y aceptémoslo, soy demasiado hermosa para salir con simples mortales—le bromeo guiñándole un ojo.

Sonrió de regreso.

Esa chica era única.

—Esto es una cita—

—Falsa una cita falsa Tuna-boy—

—Vale pero supongo, que podríamos hablar de algo—

Los ojos de Charlotte lo vieron fijamente, como buscando la verdad en sus palabras. Muchas veces había notado que la chica, parecía tener un sensor extraño ante la verdad o la mentira. En ninguna ocasión se equivocaba, cuando alguien mentía esta lo sabría, cuando alguien dice la verdad, solo asentiría.

Como en ese momento.

—Podríamos hablar de libros—musito esta con diversión.

Se tensó y su frente se sombreo de azul.

—No soy de leer libros—

—Eso es porque no has leído mis recomendaciones—

Entonces la siguiente hora Lotte pasó de explicarle el señor de los anillos por completo, hablarle de Harry Potter y gritarle algo sobre cómo no haber leído los gatos guerreros o Sherlock Holmes. Intento explicarle que los tres, no tenían mucho en común a parte de la fantasía y el último era de novela policial, pero esta siguió dando listas de libros y él termino asintiendo. Probablemente no leería alguno, pero ella estaba pensando ya en la próxima tarde de películas con los chicos.

Hasta que esta se tensó, él giro a ver curioso, tensando su cuerpo también.

Haru caminaba tranquilamente al lado de Kyoko, con un paquete de dulces en sus manos, ambas riendo absortas en alguna historia, para no haberlos notado.

Volteo a ver rápidamente a Charlotte quien parecía incomoda.

Estaban fritos.

—Podríamos intentar lo de Mac Donals—

—Haru es una experta en trajes, no funcionara—

Los dos se vieron con pánico mientras más se acercaban, sintiendo la muerte venir lenta a ambos, hasta ahí estaría su coartada. Tal vez a Kyoko podrían haberla convencido, pero Haru siempre era más observadora, haría preguntas que no podrían contestar.

O peor.

Le diría a otro.

Entonces a pesar que no estaba del todo convencida, Charlotte volvió atraerlo cerca de ella como si fuera una chica, justo cuando Kyoko alzaba la vista a ellos. Los ojos azules de Charlotte, parecían pedirle disculpas con la mirada, a lo cual quiso preguntar de que hablaba, cuando sus labios se estamparon con los de ella.

Gimió mentalmente.

Otra vez.

Sus ojos se entrecerraron mientras sentía los labios de la chica sobre los suyos, igual de suaves que la vez anterior y totalmente enloquecedor en sus sentidos. No sabía si besar siempre seria así, pero ahora, lo estaba enloqueciendo. ¿Qué tenía esa chica?. Era su mejor amiga, se supone que debería darle asco o algo similar, pero solamente su interior parecía gritar algo, que no entendía.

Nunca había sentido eso.

Estuvo tentado a quedarse en shock como la vez anterior que lo beso la chica, pero también estaba curioso. No es como si hubiera besado muchas veces, y quitando que tal vez era con la persona incorrecta, el sentimiento era agradable. Tal vez solo era la chica, que siempre parecía hacer agradable todo a su alrededor con su alocada personalidad, tal vez el acto simplemente era bueno…quizás era otra cosa.

Era confuso.

Pero tomo toda su confusión, la hizo una bolita mental y la arrojo por la borda, para poder saciar su curiosidad.

Entonces, le regreso el beso.

Sintió la sorpresa en el cuerpo de la chica, que se tensó cuando él bajo sus manos a la cintura y la atrajo un poco más. Se supone que era la chica, y que ella era el chico en esta escena, pero físicamente era diferente y su cuerpo ahora se movía por instinto.

Las manos de la chica viajaron a sus mejillas, acariciándolas antes de atraerlas más a su cuerpo.

Era.

Agradable.

Su tacto era suave, cálido y bastante adictivo.

Ya entendía por qué la gente solía besar tanto, era bastante, cuál sería la palabra, delicioso.

Él no tenía nada de experiencia, esta era quien mayormente lo guiaba, incluso quien mordió su labio para hacer el beso más, intenso. Sus labios sabían al helado (que compro en Mac Donals antes de irse) y la fresa aún era saboreable. Gruño mentalmente una maldición, no debió estar haciendo esto, porque mientras más pasaba el beso se volvía íntimo, más quería sentir él.

Pero cuando se separaron para tomar aires jadeantes, fue ella quien ahora lo atrajo a su persona, y él sinceramente no pensó en negase.

Su mente aun no funcionaba bien.

Solo pensaba, el beso fue bien, y joder, si quería repetirlo.

No supo cuánto duraron en esa lucha, pero cuando se separaron en un momento, ambos abrieron los ojos y se pusieron rojos como tomates. Se separaron en un salto como si el otro quemara, sorprendiéndolo, pues ver a Charlotte roja como un tomate, era algo que, probablemente solo él, hubiera visto antes.

Haru y Kyoko hace rato que no se veían por ningún lado.

Las había olvidado en realidad por unos momentos.

.

Esto no estaba bien, su corazón no dejaba de palpitar y sus labios parecían quemar, cuando beso a Dylan, nunca había pasado esto. Después de ese beso habían estado bastante incomodos camino a casa, ella se quiso golpear contra la pared. El beso había funcionado, cuando ella abrió un ojo, había notado a Kyoko desviar la mirada algo sonrojada, probablemente sintiendo que invadía privacidad, pero en lugar de separarse, lo había besado más intensamente.

Él debía estar molesto.

La vez anterior tampoco parecía emocionado por la idea que lo besara.

Ella debía ayudarlo con Kyoko.

No besarlo.

—Dame tu celular—le ordeno antes de llegar, el chico salto al escuchar su voz y ella gruño.

Cuando este le dio el celular, busco rápidamente el número de Kyoko-chan, su corazón se detuvo ante el dolor de ver un corazón dibujado a su lado. Mientras que el suyo solo tenía un Lotte con una hamburguesa a su lado. Era clara la diferencia.

Envió rápidamente un mensaje a la chica.

—¿Qué haces?—

—Invitarla a salir mañana—

Vio al chico verla incrédula con la cara pálida, antes de tropezar con sus pies al suelo. Aprovecho esto para poner un pie sobre su espalda, mientras este se quejaba. La chica respondió con varias caritas sorprendidas, sobre si esto era una cita en grupo.

Ella escribió con una opresión en el pecho, que era una cita romántica, aun que Tsuna se quejara en el suelo.

Si lo rechazaba, ella tendría que golpearla hasta que perdiera el conocimiento o hacer algo. Pero para su desgracia, esta acepto rápidamente alegre. Lo que significaba que las veces que vio a la chica ver a Tsuna algo soñadora en clases, no fueron fingidas.

Acepto.

Le envió la información de la hora y el lugar para verse, antes de soltar a Tsuna y comenzar a caminar.

—¡CHARLOTTE!—este gruño sonrojado, pero sin alguna emoción le tiro el teléfono, que apenas pudo atajar haciendo malabares en el aire.

—Acepto la cita, así que más te vale no arruinarlo mañana Tuna-boy—hablo caminando a su hogar.

Este chillaba incrédulo, antes que ella le cerrara la puerta en la cara, sintiéndose de mal humor.

.

Tsuna estaba nervioso, viendo una y otra vez el mensaje de la conversación con Kyoko-chan, antes de gruñir de nuevo. No es que no fuera una gran noticia, que alguna vez, él, dame-Tsuna tuviera una cita con la idol de la preparatoria, era un sueño hecho realidad. Pero había algo terriblemente mal en esta ecuación y no estaba seguro de que era. Como iba tener una cita con Kyoko, cuando hoy mismo (bueno ya era media noche, técnicamente el día de la cita) había tenido una cita con Lotte.

Era una cita de práctica.

Pero había sido una cita.

Lo peor es que Reborn últimamente no pasaba con él, lo cual lo dejaba confundido, tener a su tutor sádico, podría haberle ayudado de alguna forma.

Podría hablar con Yamamoto o Gokudera, pero no estaba seguro, no estaba seguro de nada.

Que importaba Lotte.

Digo.

Eran mejores amigos, solamente eso.

¿Por qué estaba confundido?

Él amaba a Kyoko.

El recuerdo del beso de Lotte esa tarde, parecía gravado en su mente y se repetía en su cerebro una y otra vez. No es algo que en su principio había buscado, pero después, había ansiado más e incluso, sentido decepción cuando se acabó tan pronto.

Si él quisiera de verdad a Kyoko, no hubiera querido besar a su mejor amiga.

O tal vez era que besar siempre era bueno.

Aunque tampoco se imaginaba besando a Bianchi o a Hana, no quería besar a Haru, por que no la quería de esa forma y arruinaría sus sentimientos. Pensaba que tal vez quisiera besar a Kyoko, tal vez si besaba a Kyoko podría saber, si solo era besar o era Charlotte. Tal vez besar a Kyoko-chan seria mil veces mejor que besar a Lotte.

Sí.

Aun así antes de saberlo, su celular marco el número de alguien en busca de ayuda.

—Tsuna-kun—hablo la voz adormilada de Enma.

Él rio nervioso.

Lo había levantado.

—Hola Enma, lamento levantarte—

—¿Ocurre algo malo?—

Parecía tenso y listo para la lucha, pero él le reconforto diciendo que tenía un problema adolecente normal, suponía esto era normal, no tenía que ver con la mafia. Luego le pregunto si podría escucharlo, que solamente ocupaba que alguien lo escuchara. Antes de darse cuenta, comenzó a explotar con todo lo pasado desde que conoció a Charlotte por algún motivo, escuchando a su amigo jadear cuando hablaba sobre el beso y otros momentos extraños.

Incluso el día de San Valentín.

Le dijo mil veces que siempre estuvo interesado en Kyoko-chan, pero luego decía que ahora no sabía que pasaba o que había cambiado.

Que estaba jodidamente confundido.

Incluso dijo varias veces que no entendía que estaba pasando.

—En realidad no soy bueno con las emociones—murmuro Enma en voz baja.

Era verdad.

Pero aun así ese chico era un gran amigo y confiaba que no diría a nadie alguna palabra, además, que tampoco haría un escándalo como Gokudera. No es que no quisiera a Gokudera, era su tormenta y mano derecha, al igual que Yamamoto, era su gran amigo, pero sentía la necesidad de hablarlo con su pelirrojo amigo.

—¿Qué debería hacer?—gimió para sí mismo, sonando terriblemente a Charlotte, cuando no elegía entre ver un anime u otro, que se estrenaba a la misma hora.

Otra vez Charlotte.

Porque la chica parecía ahora tanto en su mente.

—Si te sientes tan incómodo, tal vez deberías hablarlo con Charlotte-san, son amigos después de todo—musito Kozato con seriedad.

Tal vez.

Pero hablar con Charlotte de esto.

Su rostro se puso rojo de la vergüenza.

—¿Pero Kyoko-chan…?—medito, algo receloso.

Siempre había querido a la chica, aferrado a la idea de que algún día podrían estar juntos, aun así ahora mismo, no sabía que tanto era lo que él quería en este momento o lo que siempre quiso.

Enma suspiro al otro lado del teléfono.

—No estoy seguro, pero si quieres salir con Sasagawa-san, podrías hacerlo, para saber que podría haber pasado…aun así debes tener cuidado, una pequeña acción podría desencadenar otras más grandes—dijo con sabiduría.

Asintió de forma vaga, antes de que se despidieran y se fuera a dormir.

Tal vez Enma tenía razón.

Pero no tenía nombre para lo que pasaba ahora.

Todo era confuso.

Cerró los ojos esperando poder dormir un poco esa noche.

Cuando pocas horas después, se despierta rojo como un tomate, con la imagen demasiado clara de su sueño, gime de frustración. Porque no es muy inteligente, pero entiende que haber soñado un sueño, de ese tipo con su mejor amiga, es algo que no debía pasar.

Tira la almohada sobre su cabeza, antes de meterse al baño a solucionar su problema.

Era muy vergonzoso.

Ahora se alegra que su tutor no estuviera.

Ser adolecente apestaba.

Continuara…

:D

Nota:

Por si no lo saben en mi perfil tengo un link de mi página en Facebook donde publico mis actualizaciones y donde chateo con los chicos sobre temas de anime, manga, juegos, libros, series…etc por si alguno quiere comunicarse conmigo o visitar un rato para conocerme mejor.

Sayonara sexys lectores.