Katekyo no me pertenece.

Capítulo 9: Lucha de guardianes.

Bien, algo no estaba saliendo bien, el chofer de bus, quien era hombre de los Vongola, los había dejado hasta la entrada de una propiedad, al norte de Japón con un gran bosque en frente. Literalmente después de casi siete horas de viaje, el tipo abrió la puerta y los echo a todos. El trasero de todos ya estaba cansado, pero tampoco es para que los tratara de aquella forma. Ya en la entrada de una propiedad, donde solamente se veía un largo camino de piedra que no parecía tener fin, pudieron observar en la puerta principal a un chico albino, mayor que ellos, sentado de forma aburrida en el suelo.

Este parecía haber estado enviando mensajes de texto, antes de rascarse la cabeza molesto y verlos con esa misma molestia a los ojos. Guardo su celular con indiferencia.

Este se puso de pie al verlos, antes de quitarse la tierra de sus pantalones, que parecían pertenecer a una especie de uniforme.

Noto a sus amigos iguales de confundidos, incluso Yamamoto reía a el bus que se estaba perdiendo a la distancia. Todos parecían estar tranquilos por la situación, aunque algo dentro de él no dejaba de molestarle.

Tsuna sabía, que cuando pasaba eso, era antes de una pelea.

Deberían pedir transporte para regresar.

—¿Ustedes son los Vongola?—pregunto con tono de molestia con las manos en sus bolsillos y bostezando un poco.

Debía estar ahí hace mucho tiempo.

Los ojos de Tsuna se iluminaron ante la idea de ayuda, pero detuvo su alegría cuando se fijó bien en el chico. Tenía un aura rara, no como otro de sus guardianes o sus anteriores enemigos, no, esta aura era diferente. Además las dos armas que sobresalían de sus caderas y su mirada, algo oscura, le hizo detenerse.

Sus amigos no lo notaron.

Pero él sí.

La mirada que le lanzo el chico, parecía gritar odio en todas partes. Lo cual no era común en las personas, incluso con Mukuro que odiaba a toda la mafia, no había visto ese odio desde la lucha contra los arcobalenos, donde aquel sujeto había creado la llama nueva.

Eso que este tenía un odio profundo.

¿Qué era exactamente ese chico?

—¿Tu quien rayos eres?—grito Gokudera que siempre era algo explosivo.

Bueno no era exactamente la pregunta que quiso hacerle, pero funcionaria.

El chico lo ignoro.

Solo bostezo.

—Soy el guardián del hielo de la décima familia Lougthy, mi deber es retener al guardián de la nube, aunque no es como si me importara matarlos a todos—musito encogiéndose de hombros.

Todos se tensaron, antes de sentir el aura de Hibari volverse interesada. Vieron de forma pálida, como el jefe del comité, sacaba sus tofas emocionado por la batalla. Tsuna sabía que ese chico era miembro de la familia que secuestro a sus amigos, pero de ahí a tirarse en bandeja de plata a Hibari.

HIBARI.

Eso era cometer suicidio.

—Supongo que tendré que morderte hasta la muerte—dijo con una media sonrisa.

El chico no se inmuto.

.

Bien esto no tenía sentido.

—Ciassu—dijo la voz de Reborn en la habitación.

No tenía sentido.

Bueno Tsuna era parte de la mafia (algo que le costó casi siete horas para digerirlo), pero ahí a que su bebe, que al parecer era parte de los Arcobaleno. Bueno ella la noche anterior se había quedado hablando hasta tarde con Enma, donde este le explico de forma resumida todo lo que tenía que ver con la mafia, con los Vongola y los Shimon, pudo entender muchas cosas. Entre ellas que Reborn, era el peor sicario de todo el mundo.

Lo cual tenía sentido, digo, ese bebe daba miedo.

Pero verlo tranquilamente hablando con su abuela, le hizo escalofriarse, ambos dos juntos.

La matarían.

Ya entendía porque ese bebe espartano, le había recordado tanto a su abuela en su estadía en Naminori. También por que sus alertas a salir corriendo, se activaban muy a menudo al lado de ese pequeño en pañales amenazador.

Enma a su lado no parecía tan sorprendido.

—¿Qué haces aquí?—siseo de forma de advertencia.

Estúpida.

Pero ella solía ser estúpida a veces.

Como cuando todo su mundo parece movido por un terremoto, suponía, tenía derecho para ser estúpida.

Este no se vio afectado.

—El noveno me dejo hablar con tu abuela, hace unas semanas que planeamos esto…mi estudiante está muy vago últimamente y ocupaba entrenamiento. Dado que tu abuela quiere hacer alianzas con el Noveno, le dije que si me dejaba probar a tus guardianes, después podría ir directamente a Italia para hablar con este—musito con calma.

Sabía que ella era de la mafia.

Apretó los puños.

Ese bastardo.

¿No había pensado en decirle algo?

Oye niña estúpida, mi estudiante es parte de la mafia y también sé que lo eres, que tal si lo hablamos de forma pacífica y no creando una guerra de practica para eso.

No era tan difícil de decir.

Nunca le decían nada a ella, era tan frustrante.

—Siempre es un placer conocer a un arcobaleno, sobre todo a Renato, el hijo de Thomas—susurro su abuela con expresión tranquila.

Reborn solo asintió, antes que León se durmiera sobre su sombrero. Probablemente había algo más ahí de lo que a simple vista se veía. No recordaba que nadie le dijera Renato a Reborn antes. También recordaba vagamente el nombre de Thomas de parte de su abuela, cuando comentaba a su antiguo maestro de niña.

Tantas preguntas.

—Deberías ir a la sala de al lado, las peleas ya comenzaron—murmuro su abuela con calma.

¿Luchas?

Su rostro se puso pálido.

No lo espero dos veces, antes de abalanzarse a la puerta que le había señalado, seguida de cerca por Enma. Aunque ambos quedaron en shock, al ver como Adelheid estaba sentada con calma frente a una gran cantidad de pantallas. La chica no solo la fulmino con la mirada, sino que también a Enma le prometió muerte. Ella sintió como todo el lugar descendía unos grados en temperatura y sintió el mismo terror, que cuando veía a Hibari.

Estaba rodeada de monstruos.

—¿Qué haces aquí Adelheid?—cuestiono Kozato con la boca abierta.

Esta solo bufo.

—Él bebe me llamo—fue la única respuesta.

La imagen de Reborn apareció en la cabeza de Charlotte y Enma, antes que suspiraran en partes iguales por este bandido.

Ese sujeto estaba a otro nivel completamente diferente.

Entonces Charlotte volteo a ver a la pantalla, quedando incrédula, al igual que Enma.

Frente a ellos estaba iniciando la primera batalla, hielo vs nube. Donde al parecer llevaba un rato y Hibari había comprendido, que no importaba cuando pinchos le enviara o las tofas se multiplicaran para atacar a su contrincante. Todo lo que tocaba las manos de Yuuki se congelaba y se volvía nieve a su voluntad. Pero no solo eso, las pistolas del chico, con su puntería de halcón, tenían balas especiales con su elemento, que cuando tocaban algo, congelaban todo al instante.

Se había separado del resto.

Pues ahora ambos estaban congelando y destruyendo gran parte del bosque. Lo peor era ver el rostro de fastidio de Hibari, quien no parecía contento con la lucha, muy a diferencia de Yuuki quien solo lanzaba patadas al aire, que el chico debía esquivar, si no quería congelarse.

—Estoy impresionada que alguien tenga el nivel de Hibari—musito la guardiana del glaciar, con una mano en su mentón.

Ella vio la batalla con incredulidad.

Era completamente diferente.

Ella sabía que Hibari era fuerte, pero su impresión era, que alguien soportara una lucha contra Yuuki como un igual. Anteriormente lo había visto luchar, derrotando al enemigo en segundos o congelándolo de forma inmediata.

Esto era impresionante.

—Yuuki es el guardián del hielo—empezó captando la atención de los otros dos—era el menor de su familia y había nacido con albinismo y un sistema inmunológico enfermo, lo vendieron a nuestra familia para ganar unas monedas y ahí nos dimos cuenta, que había sufrido de tratos inhumanos de su familia que siempre lo dejaba fuera de casa y no lo alimentaba bien—susurro viendo como los ojos de Yuuki guardaban gran odio contra Hibari.

En general, el chico odiaba a cualquiera que no formara parte de su familia.

Además era conocido como el hermano mayor entre sus guardianes, quien los cuidaba a todos. Probablemente por la terrible infancia y las demás agresiones de su familia. Desde no alimentarlo, dejándolo dormir con los animales, golpearle constantemente y usarlo para las labores domésticas, aunque fuera muy débil.

Claro que su abuela había estado a punto de matarlos a todos, pero se había detenido diciendo que el baño de sangre no era importante. En su lugar, había acogido a Yuuki como otro miembro de la familia. Cuando este libero la llama del hielo de forma involuntaria, se había transformado en un guardián.

Quien para sorpresa de todos.

Tomo rol del mayor con sus guardianes y los instruyo.

—Pensé que no te llevabas bien con ellos—dijo Enma a su lado.

Sonrió nerviosa.

Eso no era exactamente lo que ella quiso darle a entender. Puede que todos sus guardianes la odiaran, pero ella no lo hacía.

—Bueno ellos no me quieren, pero yo iba ser siempre la décima jefa por falta de candidatos…así que investigue todo sobre ellos—murmuro con una mano tras su cabeza algo nerviosa.

Estaba algo avergonzada de admitirlo en voz alta. Además de todo, cuando había leído sus historias, en realidad su interior había sido tocado, pensando que solamente eran un grupo de gente sin hogar, que ocupaban llegar a su océano.

Sus llamas los habían reclamado, antes que ella se diera cuenta.

Eran su familia.

Aunque estos no la respetaran.

Y para ella la familia, era algo que debía proteger, eso le había enseñado su abuela.

—Va a empezar pronto otra batalla—señalo a la pantalla la guardián de Enma.

.

Bien los sonidos de la batalla de Hibari contra ese chico Yuuki, se escuchaban hasta esa parte del bosque. Habían estado corriendo durante unos minutos, pero se habían topado con alguien más. Pero justo al doblar una parte del bosque, un chico apareció sentado contra un árbol, tranquilamente dibujando unas flores. Tsuna se relajó un poco, pero se congelo, cuando este se levantó con una sonrisa y mostro un uniforme igual al de Yuuki.

Este hizo una reverencia.

Sus sentidos se alertaron.

—Mi nombre es Merlín, no tengo apellido…bueno todos los guardianes no tenemos apellido, así que tomamos el apellidó de la familia, Merlín Lougthy—expreso el chico con una sonrisa calmada.

Gokudera se tensó a su lado.

Al parecer todos habían comprendido, después de ver un poco la batalla que tenía Hibari, que esto no iba ser tan fácil como pensaban. Era tonto después de todas las luchas que habían tenido, pero aun parecía haber enemigos a su nivel.

—Si es una bestia como quien entretiene a Hibari, tal vez deberíamos luchar juntos—musito Yamamoto a su lado con expresión seria.

Merlín no lo escucho, solamente colocando los cuadernos en el suelo, estirando un poco los brazos y bostezando.

—Mi deber es luchar contra el guardián de la niebla—explico viendo a todos lados, hasta que sus ojos chocaron contra Chrome, quien se apretó contra su tridente—un tridente, al igual que mi querida Cordelia, también eres bastante mona—añadió con una sonrisa.

Tsuna apretó los puños dispuesto a luchar él, pero Chrome se puso frente a todos.

—Mukuro está lejos ahora, es mi deber proteger al boss y luchar—susurro la ilusionista con su ojo decidido.

Bueno esta había demostrado, que era una gran ilusionista por su propia cuenta.

Entonces esta alzo una ilusión rápidamente que fue en dirección del chico, pero que al estar por tocarlo, pareció evaporarse por arte de magia. Todos gimieron de forma audible, antes de que el chico sonriera calmadamente. La mirada decidida de Chrome, se tambaleo momentáneamente.

—El elemento Vapor es útil—susurro el chico para si mismo.

Todo quedo en silencio, pero un grito hizo que todos levantaran la vista. Antes que del cielo, literalmente, cayera otro chico de cabellera salvaje y mirada arrogante. Que tenía ropas similares al chico, pero una expresión que distaba mucho de parecerse.

¿Otro enemigo?

Tal parecía que las luchas de 1 vs 1, no serían como pensaban.

Tsuna se tensó un poco más.

Todo era como una jodida montaña rusa.

—¿Dylan?—cuestiono Merlín ladeando la cabeza algo intrigado.

Este chasqueo la lengua sin verlo a los ojos, con estos fijos en Ryohei y una mirada altanera.

—Mi rival es el guardián del sol, mejor hagamos una lucha doble y terminemos rápido con esto—anuncio rodando los ojos.

.

Charlotte miro alrededor de la cámara como Tsuna no quería dejar a sus dos guardianes, pero Ryohei gritaba algo sobre proteger a Chrome al extremo y el resto de ellos siguió su camino muy en contra. Tenía dudas de por qué vendrían hasta donde ellos, pero supuso que todo era parte de la treta que Reborn había puesto sobre estos. Así que simplemente no le dio mucha mente y vio las batallas con ojos abiertos.

Sus guardianes habían sido fuertes.

En más de una ocasión ella había contemplado innumerables batallas de ellos, además sabía que su abuela, los había usado para diferentes tareas desde que eran pequeños.

Guerreros.

Luchadores.

Experiencia.

Poder.

Lealtad.

Sus guardianes habían sido creados meticulosamente, para que cuando ella fuera la líder, estos la protegieran de cualquier mal. Aun debían que tratar la unión familiar, pero en términos de lucha, estaba segura que enviarlos a una misión, solo implicaría éxito si estos iban.

—Merlín, es el guardián que tuvo una vida más pacífica, si bien su padre murió cuando era joven, su madre lo cuido a este y su hermano menor con mucho cariño. Fueron reclutados por que este era uno de los pocos, que usaba su elemento Vapor de forma natural—susurro viendo la imagen del chico tímido y artista en la pantalla.

La historia del chico era la menos dramática entre los demás guardianes, aun así Merlín tuvo que luchar bastante para dominar su elemento Vapor. Este había sufrido de anemia como ella gran parte de su vida, por lo cual algunas actividades, fueron totalmente difíciles para él. También recordaba que de joven era extremadamente tímido, por lo cual en la lucha, tampoco parecía cómodo. Algunas facetas de depresión antes de conocer a Cordelia, quien lo había rescatado de toda su oscuridad.

Aun así era amable.

Vio la batalla del chico atentamente.

Este simplemente esquivaba las ilusiones con sus puños y patadas, al estilo artes marciales, lanzando de ellos grandes olas de vapor. Había sido siempre el mejor cuerpo a cuerpo en artes marciales, si Yuuki le ganaba, es porque Yuuki era un monstruo como Hibari.

De pronto vio a Dylan.

Su mandíbula se tensó.

—Dylan es el hermano mayor de Cordelia, aunque ambos nacieron en el mismo embarazo, se descubrió que sus padres eran diferentes. Su madre era una prostituta famosa entre la familia Lougthy, que también los vendió a ambos por una gran cantidad de dinero y se fue a Francia—hablo viéndolo fijamente.

No quería pensar en la historia de ambos hermanos mellizos, ambos habían sido la creación de una mujer que no merecía ser nombrada. Acostándose con varios hombres de la familia, para apenas tener hijos de ellos, amenazar con prostituirlos si no les pagaban por ambos. Aun así los dos pequeños habían tenido tratos totalmente inhumanos cuando vivieron los cinco años de su vida con este, dejándolos traumados y diferentes consecuencias. Cordelia no se relacionaba bien con los otros, toda la furia contenida de Dylan.

Ambos eran personas difíciles.

Con difíciles pasados.

Pero Cordelia había conseguido a Merlín, controlando parte del odio que tenía de niña. Pero Dylan, aún era demasiado arrogante y solo pensaba en cuidar a su hermana.

Su abuela había hecho lo posible por ellos, pero esta sabía, que debería ser su deber sanarlos, cuando ella fuera la decima Lougthy.

Curiosamente el contrincante de Dylan era Ryohei, ambos eran hermanos mayores de dos chicas y además, peleaban con los puños.

Se preguntó si en otro momento o de otra forma, ambos hubieran sido amigos.

Claro Dylan era mayor, pero aunque con ella fuera arrogante, tenía una actitud bastante extrema en la vida como llama de la ola que poseía. En cambio Merlín era como el Vapor, inestable, pero que sana y cura, que puede quemar como el fuego de ser necesario, pero el chico usaba para sanar.

Si bien era más normal que Dylan luchara al lado del mar que era su hermana, también combinaba a veces con Merlín.

Porque este último lo soportaba, no por otra forma.

Similar también a Ryohei este tenía unos guantes sin dedos de cuero a la hora de luchar, mostrando el impresionante poder de una ola, similar a un Tsunami, contra el chico extremo de boxeo, que apenas podía contener la lucha. Aun así la lucha pareció durar más de media hora, incluso cuando ambos Vongola usaron sus armas mejoradas, el ataque de Vapor de Merlín había terminado de dejar inconsciente a Chrome contra un árbol.

Ryohei que se había distraído con su amiga, no fue capaz de esquivar el impacto Tsunami de Dylan, quien lo hizo sentir sus huesos de la mandíbula rota, antes de caer al suelo.

En la otra pantalla, observo con una gota de sudor, que la batalla de hielo vs nube, seguía igual de intensa que al principio.

.

—No te levantes—dijo Merlín a su lado.

Ryohei lo ignoro, ya tenía suficiente con rescatar a la chica Lotte y a el enano Enma, como para aceptar las órdenes del chico. Pero al ver como el otro, tomaba a Chrome y la lanzaba como saco de papas sobre su hombro, se paralizo viéndolo fijamente.

Este parecía más amable.

No había perdido, pero la mandíbula, lo tenía incapacitado.

No podría pelear sin vomitar una gran cantidad de sangre.

—Nuestro deber era medir sus habilidades, pero ahora los llevaremos a una ala de curaciones antes de la batalla final donde están sus amigos—susurro colocando una mano sobre su cabeza.

Mandando un calor a todo su cuerpo.

Que lo dejo extremadamente inconsciente.

.

Nada estaba saliendo bien, Tsuna no sabía cuánto había pasado desde que llegaron a esa propiedad, juraba que al menos una hora. Tres de sus guardianes ya estaban metidos en peleas, que a lo lejos, aun escuchaba algunas destrucciones. Quiso devolverse y ayudarles, pero Gokudera y Yamamoto, le dijeron que esos tres eran fuertes y no se dejarían vencer fácilmente. Apretó con fuerza a Lambo, quien iba en sus manos riendo de todo el asunto, ajeno como siempre.

Cuando se toparan a su rival.

No importaba que fuera su guardián.

Lucharía en su lugar.

No quería imaginar qué clase de monstruo, podrían enviar a enfrentarse a ese niño pequeño.

Dio un paso vacilante adelante, pero se detuvo cuando vio a una persona inconsciente entre los árboles. Su instinto gritaba que fuera ayudarle, porque parecía estar herida sobre su rostro. Pero antes que fuera hacer algo, un ronquido le hizo detenerse.

—¿Está dormida?—hablo Gokudera con incredulidad.

Yamamoto se rio un poco.

Él se golpeó la frente.

Lambo se bajó de sus brazos para ir a verle. Cerca de la chica, tomo una rama para comenzar a pincharla, esta dio la vuelta aun dormida, haciendo que todo se congelara.

Tenía una ropa similar a los demás contendientes.

Pero aun así.

Tsuna comenzó a sudar nervioso.

—Déjame—berreo la chica con aspecto de loli, golpeteando al aire.

Rápidamente el castaño tomo al niño, cuando los ojos adormilados de la nueva individua se abrieron. Esta los había visto de mala forma, antes de hacerse otra vez pelotita en el suelo. Estaba sospechando en la idea de marcharse y dejarla dormir tranquila, incluso Gokudera parecía afectado por la falta de atención y Yamamoto solo se encogía de hombros.

Ambos lo seguirían.

Un pitido sonó de algún lugar y la chica berreo nuevamente, antes de tomar un teléfono celular de su cadera y lanzarlo contra un árbol.

Se escalofrió.

Esa niña parecía enojada cuando se despertó, arrodillándose en el suelo y limpiándose los ojos.

—Soy la guardiana del rio…mi deber es luchar contra el guardián del rayo—murmuro antes de bostezar y verlo con ojos semi abiertos, algo aburridos.

Tsuna se tensó.

Lambo.

.

Desde su posición Charlotte sabía que no podría explicarle a Enma y Adelheid el comportamiento de Mizu, ambos parecían algo nerviosos al ver a la chica, que estaba a punto de volverse a dormir contra un árbol, pero despertada por los constantes llamadas, probablemente, al audífono en su oído.

—Ella no parece tan dura—murmuro Enma por bajo.

Se rio mentalmente.

Mizu era la hija de una científica, de una rama de su familia, curiosamente fue la única que demostró una llama fuerte al nacer. Lamentablemente su madre, una mujer codiciosa, que había sido expulsada por la novena su abuela, tenía otros planes. Experimentar con niños era ilegal, pero nadie sabía que dentro de la pequeña casa de Mizu, su madre experimentaba con ella y su llama. Un día cuando su abuela fue para hablarle sobre asuntos de la familia, había captado el pequeño grito de auxilio en la llama de la pequeña y enterándose de toda la situación.

Aun así esta había tenido diez años de torturas diarias, provocando que cuando su abuela llego con ella a la mansión, esta no pudiera dormir por temor a las pesadillas que tenía. Los médicos de la familia habían intentado de todo, pero al final, las pastillas para dormir creadas específicamente para ella, fueron las únicas en calmarla.

Ya no tomaba tantas como de niña, pero su efecto adormilado aún se mantenía.

—Mizu es quien tiene la llama más fuerte de los guardianes—expreso causando incredulidad en los presentes—pero al ser tan perezosa nunca la usa en su totalidad y por eso Yuuki tiene el puesto del más fuerte—añadió con algo de pesar.

Ambos asintieron.

Los tres vieron como la batalla daba inicio, una batalla que pudo haber durado alrededor de cinco segundos, cuando Mizu saco su látigo y golpeo en la frente a Lambo. Este en vez de llorar, había caído dormido, por el somnífero que la chica usaba en sus armas.

Esta saco un cartel de su ropa que decía "felicidades y sigue participando" antes de bostezar y caer dormida contra un tronco.

Ambos guardianes dormidos.

La incredulidad reflejada en Tsuna, Gokudera y Yamamoto, era la misma que ellos tenían en esa habitación.

Se tensó un poco.

Los dos guardianes que quedaban, no eran algo fácil.

.

No estaba seguro si dejar a Lambo dormido era una buena idea, pero la chica antes de dormirse dijo algo sobre que vendrían por ellos más tarde. No tenía sentido, pero al verla dormida e intentar despertarla siete veces, habían desistido. Tal parecía que la chica se había dormido profundamente por algún fármaco, para estar en esa especie de coma, tampoco irradiaba algún aura amenazante. Aun así pensó en llevarlo, pero su instinto le dijo que ahí estaría más seguro.

No sabía que pasaría.

Pero era mejor seguir adelante.

Justo antes de ver a lo lejos una casa, una chica salto con una sonrisa de uno de los árboles. Los tres restantes detuvieron sus pasos, mientras otra chica estaba sentada en una rama de árbol. En el suelo estaba una chica de cabellera castaña corta y ojos grises, también esta era algo plana, mientras que en el árbol la chica tenía un cabello oscuro un poco más largo y ojos verde agua.

—Vaya dos horas, sin duda me hicieron esperar mucho—hablo la castaña estirando un poco su cuerpo.

Apretó los puños enojado.

—Regrésenos a Enma y Lotte—hablo furioso.

Sus amigos debían estar preocupados.

La chica en el suelo pestañeo confundida, antes que una risa burlona se asomara en sus labios.

.

—Adelheid—

—Si Charlotte—

—¿Ellos saben que no estamos secuestrados?—

—El bebé me dijo que ellos pensaban que los llevaron a ambos, me informo que no dijera nada para que tuvieran un buen entrenamiento—

Tanto Charlotte como Enma, golpearon su palma de la mano contra su frente.

—¡REBORN!—se quejaron al mismo tiempo.

Al otro lado en la habitación, el bebé que estaba sentado con la novena, miraba la pantalla donde se veían las luchas. Pero en el rostro del infante, una sonrisa maliciosa se formó.

.

—Mi nombre es Raen, mi deber es enfrentar al guardián de la lluvia—dijo la chica en el suelo, que si bien tenía las ropas que parecían, un uniforme en las mujeres, esta lo mostraba con orgullo.

Su sonrisa era brillante, sus ojos igual y de su cabellera, un adorno para el pelo había brillado antes de transformarse en una katana.

Los ojos de Yamamoto brillaron antes de pasar al frente, al parecer, emocionado de por fin ser su turno.

Sus amigos eran raros.

—¿Cuál guardián eres tú?—pregunto con una sonrisa emocionada.

—De la lluvia, la lluvia del océano—indico con ojos brillantes de diversión, como si tuviera un chiste privado.

Eso lo impresiono.

En realidad hasta ese momento, todas las llamas si bien estaban identificadas con algún aspecto del agua, esta era la primera en tener uno igual a sus atributos del cielo. Puede que por eso su sonrisa le recordara un poco a Yamamoto, pero sus ojos, si bien parecían asesinos, brillaban de forma interesante.

Antes de lanzarse al ataque, causando que Yamamoto apenas la esquivara.

Los ojos de ambos brillaron antes de iniciar una batalla.

La otra chica estaba sentada tranquilamente viendo la batalla.

.

Charlotte se cruzó de manos, viendo como Yamamoto invocaba sus cuatro armas, antes de incrementar el ritmo de la lucha. Eran increíbles, todos los guardianes de Tsuna, eran increíblemente poderosos. Sus ojos se oscurecieron preocupados, ella había hablado con todos ellos y nunca había adivinado, cuantas luchas habían pasado para alcanzar ese nivel.

Los había considerado amigos.

Negó con la cabeza.

No.

Ellos nunca la trataron diferente, incluso habían ido a rescatarla. Con suerte perdonarían todo este malentendido y no la odiaran cuando supieran la verdad.

En ese momento en la pantalla mostro como Raen generaba un vórtice de agua y atacaba a Yamamoto que lo había detenido, ganando varios cortes en sus brazos. Pero este ataco nuevamente y causo dos cortes en la pierna de Raen.

Nunca había visto una mirada más emocionante en la chica.

Esta ansiaba la lucha.

Las espadas.

Contendientes con iguales condiciones.

Los padres de Raen habían muerto en un ataque a una familia española, dejando a la chica huérfana a los seis años. A esa edad había mostrado ya su llama y era la candidata principal para ser guardián de la lluvia. Por eso cuando los rescatistas llegaron a buscarla a ella y sus padres, habían encontrado a la niña bañada de sangre, con un cuchillo en sus manos y todos los demás muertos. Un sobreviviente había mencionado que la niña, al ver a sus padres morir para protegerla, había desatado una tormenta dentro del lugar.

La lluvia que debía calmar y tranquilizar, también podía ser una tormenta.

La lluvia del océano, era la mezcla de tormenta y lluvia del cielo.

Aun así.

Vio a la chica tropezar torpemente en el suelo, al parecer sus heridas no habían sanado por completo y Enma gimió por bajo. Cuando vio la espada de Yamamoto en el cuello de la chica, declarándolo ganador.

Cuando ambos fueron "secuestrados" de Naminori, habían luchado contra Cordelia. Pero para la sorpresa de ambos, también había ido Raen. Cuando Cordelia la empalo en su tridente, Raen había salido asustada para usar sus llamas para ayudar en algo, pero Enma había enloquecido y soltado grandes llamaradas, que habían lastimado a la lluvia, que se interpuso para que Cordelia no saliera herida.

Noto por la pantalla a Yamamoto, ver confundido la pierna de la chica, que ahora sangraba profundamente, aun cuando no había sido tocada ahí por él.

Tal vez si Raen se hubiera ido a curar, pero la chica siempre decía que si sanaba sola se volvería más fuerte. Ahora, estaba pagando su imprudencia.

Era el turno de Cordelia.

Su próxima mano derecha.

.

—Eres imprudente, Raen—musito la chica nueva a su espalda.

Tsuna parpadeo confundido, recordando que estaba nuevamente en medio de un torneo. Tanto Gokudera como él, habían visto incrédulos el intercambio de lucha entre ambos, maravillados porque alguien tuviera tantas técnicas como Squalo, además de hacerle frente a alguien con talento natural como Yamamoto.

La chica se rio nerviosa, antes de aceptar y tirarse contra un árbol, sujetando su herida.

La joven de pelo oscuro volteo a verlos con los brazos cruzados frente a ella.

—Mi nombre es Cordelia, soy la mano derecha de la futura líder y mi deber es enfrentar a la tormenta con mi llama del mar—explico de forma tranquila y sin emociones.

Todos se tensaron, menos Gokudera quien dio un paso al frente con una sonrisa altanera.

—Es hora de demostrarles por que seré la mano derecha del décimo—dijo con orgullo sacando su Vongola gear.

Pero se paralizo cuando Cordelia alzo la mano, antes de chasquear los dedos, de pronto todo el lugar pareció congelarse.

Tsuna pestañeo confundido, antes de ver a Gokudera, que miraba a la chica incrédulo.

—¿Gokudera-kun?—le llamo preocupado.

Pero este solo estaba tenso viendo a la chica frente a él, que seguía con la mirada seria.

—Espero no interrumpir, pero odio a los presumidos y esto te mostrara, la diferencia de poderes—indico con calma.

—¿Qué sucede?—dijo Yamamoto confundido, al ver el rostro pálido de Gokudera.

—No puedo usar mi llama—

Entonces los chicos, vieron incrédulos a Cordelia que estaba expectante.

.

—¿No puede usar su llama?—hablo Enma confundido.

Ella suspiro.

—Nuestra llama desciende de la llama de la lluvia principalmente, nuestro antecesor logro crear esa llama de su base. Todos los seres vivos tienen llamas, aunque hay algunas diferentes a las otras, por ejemplo las llamas de la tierra que posee tu familia y los Lougthy son un claro ejemplo—señalo viéndolo asentir—pero aun así la mayoría de seres vivos tienen llamas del tipo cielo, por lo tanto Cordelia desde joven decidió usar la ventaja de los atributos del agua que poseemos—

El joven aun parecía confundido.

Ella vio en la pantalla con seriedad, como Cordelia suspiraba y volvía a chasquear los dedos, activando las llamas de Gokudera nuevamente. Musitando aburrida que era más interesante una lucha con una llama que sin esta, causando que Gokudera la viera furioso

Charlotte se tensó.

—Cordelia aprendió como apagar durante algunos minutos las llamas del otro ser, mientras no sean una singularidad como las llamas de Shimon, Lougthy o el atributo cielo específicamente. Las demás llamas de los guardianes del cielo, la tormenta, la lluvia, el rayo, el sol, la niebla y la nube…Cordelia puede volverlos inútiles a voluntad—explico antes de ver la batalla.

Gokudera había activado sus escudos y después sacado sus bombas, pero la velocidad y fuerza aplastante de Cordelia, lo hacían retroceder de forma incrédula.

No quiso comentar sobre que esa función de su llama, era muy difícil. Cordelia no pudo enseñarle a otros a usarla, incluso aunque su abuela le ordeno enseñarle, ella no pudo aprender. Dependiendo la cantidad de personas, así duraría el efecto.

El máximo que había logrado era diez, durando cinco minutos en total. El máximo que duraba con una persona, era media hora. Pero no importaba el tiempo en realidad, a la hora de desactivar la llama, la otra persona quedaba inutilizada y Cordelia aun poseía su llama, su entrenamiento y su lucha asesina.

Cuando Cordelia derribo pocos minutos después a Gokudera.

Supo que su mano derecha, fue la perfecta asesina de la familia.

Un momento.

Aún quedaba Tsuna.

¿Quién sería su rival?

Continuara…

:D

Nota:

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Sayonara sexys lectores.