Lamento mucho el retraso, pero estoy llena de tareas, es fin de curso y los maestros se estrenan en este momento...

Bien si más preambulos, disfruten del capi...

Cuando volvió a despertarse, se encontraba en un lugar completamente oscuro y una oleada tras otra oleada de temor fue azotándola hasta llevarla a la orilla de una locura irreversible.

-Sáquenme por favor- grito, ignorando que el grito en si le raspaba la garganta -Por favor yo no he hecho nada-

El ruido de un bisagra alerto a Hinata quien se quedo quieta en un segundo tratando de que su vista se acostumbrara rápido a la penumbra.

-No podrás salir de aquí, mujer de la Cascada-

-Yo no... No he hecho nada, ¿Porque me encierras?-

-Mujer- Una voz varonil, de tonalidad dura y armoniosa al mismo tiempo fue acercándose. -Son muchos los pecados que sobre ti pesan, y aunque me gusta pensar que soy justo, muchos de ellos son regalos de tus viejos padres-

Al fin, Hinata pudo contemplar el perfil de su captor, proyectada sobre la traslucida y casi invisible luz de la entrada. Un hombre, no muy diferente a cualquier otro se encontraba justo a tres pasos frente a ella.

-No... Entiendo...- Alcanzo a murmura antes de que de un rápido movimiento, este le diera alcance y alargara una mano hacia ella. Tomo un abundante mechón de su negro cabello y se lo llevo a los labios, besándolo.

-Lo entenderás en su momento, dulce Hinata. Lo entenderás en su momento-

Las horas pasaban en Konoha de una velocidad imperceptible, el día se hizo noche y el aire cálido se hizo frio. Las vueltas enfurecidas que aquel hombre rubio daba alrededor de todo lo que conocía lo hacían rabiar de angustia, dolor y pánico sin poder remediarlo.

¿Donde estaba ella? ¿Quién la había apartado de su lado cuando por fin había vuelto amar? ¿Volverían a traicionarlo, de dejarlo a un lado? y al recordar la suave y delicada sonrisa de Hinata se negaba a creer que ella lo abandonaría, estaba cien por ciento seguro que ella le sería fiel hasta el final del mundo, ¿peor donde estaba ella?

-Naruto, déjala por un momento- murmuro una voz femenina desde el umbral de una de las casas por donde en ese mismo momento iba pasando Naruto. -Tal vez también te ha abandonado como lo hacen todas-

-Maldita Rin. ¿Como te a través a hablarme de esa manera, moza inútil?-

-Ja- se burlo ella dando un paso en su dirección y echándose un chal oscuro y pesado sobre los hombros -Ustedes los hombres no saben nada, las mujeres somos capaces de todo, hasta de engañar a un simple corderito, quitarle toda la "lana" y dejarlo en cualquier segundo que desaseamos-

-Habla por ti, mujer serpiente- Naruto escupió a sus pies. -Hinata es diferente y yo también lo soy de Sasuke- La relajada expresión de Rin cambio inmediatamente tras a haber sido mencionado el Uchiha.

-¿Y que tienes tu de diferente de él, o ella de mi, ehh?- Le grito ahora enfurecida con las marcas de una furia dibujadas en su normalmente liso rostro.

-Hay muchas cosas que tu corazón amargo no te deja ver, pero de ella, ella es para mí la imagen de lo que es bueno y noble. ¿No eres nadie para entenderlo, Rin?-

-Es verdad- dijo ya más relajada- que mi corazón es amargo como la peor bilis que puedes probar, pero aun así me ha permitido ver más allá que cualquier ojo humano y lo que he visto en ella no pertenece a este lugar-

Naruto hizo que su caballo diera una vuelta antes de marcharse.

-Oye mis palabras, sello, ella no es lo que vez y más de lo que puedas creer-

-Eso ya lo veremos- grito él al alejarse de ella a un trote veloz.

-Naruto, detente- grito Jiraiya saliendo este del edificio principal de la Konoha.

-Que sucede Jiraiya- Se apeo del caballo y se acerco aun sosteniendo las correas del corcel entre el puño derecho.

-Ha llegado Kakashi con buenas noticias-

-Son de Hinata- el hombre mayor asintió con un enérgico movimiento de cabeza. -Donde se encuentra él en este momento-

-Bueno pues se le ha llevado a comer, debe de estar en este momento el gran comedor-

-Gracias maestro- le tendió las riendas al hombre, le palmeo rápidamente en el hombro y salió corriendo entre las puertas del castillo.

-Kakashi- grito desde el umbral, haciendo que el hombre aludido se girara deprisa derramando su copa de vino en los pantalones.

-Maldita sea Naruto- murmuro este enojado -Por que no permites que un hombre entre calor después de una dura jornada y encima haces que me tire el vino en las piernas-

-Vamos, en eso yo no tengo la culpa, es que tal vez esa manía de cubrirte la cara te ha vuelto chocho, tanto que no te permite sostener correctamente la copa.- Sin querer Naruto había sonreído, sonrisa que se desvaneció al aparecer Hinata en sus pensamientos.

Kakashi capto de inmediato el cambio que se había producido en Naruto.

-Tengo entendido que alguien se ha llevado a la moza de la Cascada ¿No?-

Naruto tomo asiento a su lado y lo tomo por la muñeca, apretándolo fuertemente.

-Entiende de una vez Kakashi, ella no pertenece más a la Cascada-

Kakashi logro zafarse del agarre de una fuerte sacudida y miro ceñudo a Naruto, pero este parecía que había perdido interés en él, por que había bajado la cabeza casi hasta quedar a un par de centímetros por arriba de la mesa, con ambos brazos extendidos sobre esta.

-Vamos, Naruto. Tu sabes que...-

-Si lo sé. Sé que ella no era muy bien tratada en esa aldea, pero no dejan de sus orígenes aunque a ti no te agrade la idea-

EL rubio no reacciono.

-Esta bien, se a que has venido a interrumpir mi comida, mocoso...- Un mujer de cabello castaño y un paño en la cabeza se acerco a ellos con una jarra de hidromiel y un plato repleto de carne de cerdo asada. -Oh Ayane lo has conseguido...-

La mujer le sonrió a Kakashi y este le cerró su único ojo visible.

-Ya sabes que mi padre, a mi, no me niega nada. Kakashi-

-Si pero no todos contamos con un padre que sea el cocinero principal de Konoha, Ayane-

-Bueno eso es verdad, pero si llegaras temprano como la gente normal, tal vez alcanzarías a servirte todo lo que quisieras sin tener que mediar por terceros...-

-Ja, estas en lo cierto, pero déjame decirte que yo venía desde la casa de mi abuela y...-

-Vamos Kakashi, creo que Ayane ya se sabe esa historia- Ayane asintió con la cabeza- ¿Ves?-

La mujer aprovecho ese segundo de silencio para dejar su pesada carga sobre la mesa pulida de madera.

-Kakashi...- dijo el rubio casi sin voz

-Naruto lo que vi, tal vez no sea nada bueno para ti, ni para nadie-

-¿A que te refieres?-

-Naruto...- lo miro un momento, pero Naruto no aparto la vista - esta bien, pero prométeme una cosa- espero a que el asintiera -Prométeme que no harás una tontería-

-Kakashi... por favor, ¿tu sabes donde esta ella?-

-Si. Pero me lo has jurado Naruto-

-Te juro que no involucrare a nadie en esto, maestro-

Kakashi no pudo evitar una muesca de disgusto cuando escucho que Naruto lo llamaba "maestro".

-La vi este mediodía desde la torre de vigilancia, pero al parecer ella iba inconsciente. Sabes Naruto muy gente sabe que aun seguimos vigilando desde la torre inclinada del oeste, solo unos pocos como tu padre, Jiraiya y tu saben sobre esta vigilancia extra que yo o Sasuke solemos realizar-

-Pues bien esta tarde vi que Jiraiya y Tsunade abandonaban su casa juntos y sin la joven Hinata, pero ninguno de ellos se dio cuenta que había un jinete entre los árboles, incluso yo no lo había visto hasta que se acerco a la casa y desmonto cerca. Vi como se asomaba por una de la ventana y luego entraba en la casa. Naruto debes de entender que yo no podía hacer nada, me encontraba lo suficientemente lejos como para llegar a tiempo-

-Lo sé Kakashi, hasta yo he hecho vigilancia en esa torre, aunque no lo sabías-

-pero como, solo Sasuke y yo... - La Naruto lo miró ceñudo- a ya veo, es cierto tu y Sasuke solían ser inseparables-

-Kakashi por favor continua, dime quien era el hombre que entro en la casa de Hinata, fue él quien se la llevo-

-Si, Naruto. Ese hombre salió con Hinata aun dormida. No se como lo conseguido, pero ella seguía sin moverse. Pensé que posiblemente estuviera muerta... espera no te pongas así, que no lo estaba. Al rato ella se movió pero ya estaba sobre el maldito caballo -

-Kakashi, ya no hables más y dime...- Se coloco de pie desesperado - ¿Quien se llevo a Hinata?-

Su voz sonó lo suficientemente desesperada a pesar del volumen con la que lo había pronunciado.

-Kankuro, Naruto fue el hermano del Demonio de la Arena quien se la llevo-

Naruto no dijo más. Salió del edificio tomo las riendas de su caballo y como todo jinete experto lo monto de un solo salto y a un buen trote desapareció por la gran puerta que dividía la casa del laird de las demás de la aldea.

-Ya esta listo, mi señor Madara. Los hombres han cumplido con cada una de sus búsquedas-

-Muy bien hecho Kabuto. Nunca había pensado que el escudero del maldito Orochimaru fuera tan buen sirviente-

-Es un alago señor- agacho la cabeza y se alejo sin enderezarse del sillón de respaldo alto en donde se encontraba sentado Madara.

Un hombre de pelo rubio largo y de aspecto algo joven se acerco una sonrisa en los labios.

-Madara, dime para que nos mandaste a buscar a estas inútiles personas-

-Verás Deidara si te acercaras un poco más a mi tal vez te lo dijera-

El joven se acerco hasta quedar casi agachado a la altura de Madara a un paso de distancia.

-Deidara...- su largo brazo ejercitado por el uso de la espada hizo un giro veloz y se estampo en la mejilla izquierda de Deidara tirándolo contra el suelo a un palmo del fuego del hogar.

-Eres un entrometido Deidara- dijo al ponerse de pie y estamparle con el pie en el estomago. El joven rubio se arqueo soltando todo el contenido del estomago en el suelo.

-Mi señor Madara, yo no quería ser entrometido, pero los demás hombres planean matarme si no les llevo información-

-Por ahí hubieras empezado, inmundicia humana- tomo una copa con un vino rojo como la sangre y se bebió de un solo trago. -No estoy nada contento contigo, Deidara, ya que fuiste tú el imbécil que dejo escapar a la mujer-

-Mi lord, yo no sabía que la mujer fuera tan importante para usted esa mujer, pensé que tal vez era verdad lo que decían de ella- Madara lo miro con las cejas como una línea sobre sus ojos oscuros. -Mi lord, yo solo pensé que lo decían las personas era verdad, usted sabe de que la mujer es una bruja-

Madara golpeo furiosamente el suelo con la copa que tenía en la mano, tomo a Deidara por el cabello largo que le caía sobre el hombro y lo torció de tal forma que medio cuerpo de él se arqueo en una posición poco natural.

-Claro que es una bruja, lo que la gente es verdad, pero sabes que lo que hace especial es justamente eso. En su sangre corre la línea de una civilización extinta ya-

Soltó el rubio cabello llevándose con los varios hilos dorados, que se los arranco bruscamente de la mano.

-Maldita sea, Deidara esa mujer es mucho más valiosa que cualquier otra persona en todo este inmunda aldea-

Tomo otra copa y la lleno hasta el borde de un líquido claro y fuerte.

-mi lord, yo...-

-Tu que...- encaró de mal humor. -Tu me dirás que iras tras ella y la traerás a mi lado de nuevo eh?-

-Si usted me permite yo...-

-Tu nada, harás lo que ya te enviado a hacer y nada más. ¿Entiendes, Deidara?-

El hombre asintió con un movimiento, le hizo una pequeña y rápida reverencia para después salir prácticamente corriendo.

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-¿que hare contigo, mujer?- Kankuro, tomo una de sus manos y se la llevo a los labios, rozándola por un momento con la lengua. -Mi hermano se ha vuelo loco desde la cena de bienvenida-

Miro intensamente a Hinata, quien por temor no apartaba sus claros ojos de él.

-Gaara, es mi pequeño hermano y fue nombrado Laird a pesar de que yo soy mayor que él, pero sabes no me importa.- Se recargo sobre el grueso muro que se encontraba tras de el. -Ahora, soy más libre que antes, ya no tengo esa carga de un pueblo en los hombros, a Gaara por otra parte le encanta-

Ella se movió inquita en el lugar donde la habían dejado desde que la dejaran en esa habitación.

-No se por que me dices esto, hombre la arena-

-Yo tampoco lo sé- Se encogió de hombros, alcanzo un par de manzanas sobre la mesa y le arrojo una a la mujer -mi hermano por mucho tiempo lo creyeron loco, no sabes hasta que punto.-

-¿Aun no entiendo a que quieres llegar?-

-no lo entiendes...- miro un momento el rostro cenizo y pálido que le regresaba la mirada asustada -Claro que no lo entiendes, lo olvide-

-¿Sabes por que estas aquí...?- Ella negó con la cabeza -Bueno al parecer tus poderes son más grandes que lo imaginamos o que tu sepas-

-¿poderes?-

-Si, si... poderes. Como los que has usado para atapa a mi hermano en esa red de engaños que se a creído por ti-

-Yo no tengo ninguna clase de poder, aunque te hallan dicho o contrario- Como siempre la voz le fallaba rebelando el temor que sentía por dentro.

-Mujer de la Cascada es que no sabes de tus abuelos... ¿no?- se encogió nuevamente de hombros - no importa-

Se alejo de ella abandonándola en la oscuridad de la habitación y de la noche.

-Por favor no me dejes aquí- Grito, pero nadie respondió a su llamada. Se acurruco lo más que pudo en una de las esquinas echándose la deshecha y fina sabana sobre la cabeza secándose las lágrimas que salía a gran velocidad de sus ojos.

-Por favor...-

-Donde esta ella- Grito una voz a su vez al otro lado del edificio. Después una serie de golpes y frases sin sentido y por último la luz, las más hermosa de todas que hubiera conocido.

Hinata había alzado sus ojos en la espera de que esta luz fuera verdadera que así todo a s alrededor se quedara iluminado pero una sombra larga se interpuso bloqueando no solo la luz sino también la salida.

-Hinata- la sombra extendió un brazo hacia a mujer que se encontraba sobre rodillas y manos en el suelo a mitad de la habitación. -Soy yo...-

Ella estiro su mano hacia él, y él corrió hacia ella lanzándose a su lado desenfrenadamente, cautivado por su necesidad.

La sujeto fuertemente con ambos brazos estrechándola contra su cuerpo. Beso sus mejillas, ojos y coronilla.

-Naruto...- ella se aferro mucho más fuerte de las prendas del rubio rodeándola cintura -No me dejes... la oscuridad...-

-ya no hay más oscuridad Hinata, ya no más-

-oh...- Exclamo apretando su rostro contra su pecho.

Bien el proximo capi, no va a tardar mucho porque.,.. tantantan! (musica de suspenso) el lunes ya salgo de vacaciones... Por fin una buenas y merecidas vacaciones y adios a estructuras!

Espero sus comentarios con estuciasmo

Abiyasha-desu!