Sentándose de golpe, Judy no pudo evitar masajear su sien, los llantos y negaciones de Virginia aún resonando en su cráneo, la gran mayoría de sus hermanos, a excepción de Emmet quien aún se encontraba con ella junto a la video llamada, se habían marchado a la habitación de la chica con tal de sepultarla en una afelpada bola de amor y aprecio en su instante más bajo.
—En el momento en que le ponga las manos encima a ese…
—A ese nada, papá—, reprochó Judy enseguida, a sabiendas de que debía bajarle los humos al conejo antes de que cometiera un grave error—. No estás lidiando con un mamífero cualquiera, Randall aparenta tener conexiones con sujetos realmente peligrosos, y que estarían dispuestos a hacer cualquier cosa por lograr lo que quieren, deja que me encargue de esto.
—No, lo prohíbo.
—Papá, soy la única que puede hacerse cargo de esto. Tengo la experiencia, tengo los contactos, tengo los medios para poner a Randall en su lugar, sólo necesito que la familia lo proscriba y esparza la palabra en las madrigueras. Así no podrá hacer negocios con nadie en el pueblo sin que se arriesguen a contrariar a la familia Hopps en el proceso—. La mirada que le arrojó a sus padres era definitiva, el hecho de que aún portase su arma en su cinto a un lado de su cintura marcando claramente que la hembra que se encontraba ante ellos no era una niña, mucho menos una jovencita engreída y desconsiderada que mordía más de lo que podía masticar. Los ojos firmes de la coneja tomándolos por sorpresa, reconociendo a una fémina encolerizada de inmediato—, por años Randall intentó entrar en nuestra familia, primero por medio de mi corazón, sólo mi obstinación evitó que un cazador de nombre y fortuna se asentara entre los nuestros, por primera vez estoy alegre de que mi tozudez me alejase de alguien. Pero es obvio que no se ha rendido, su meta es poner sus garras en nuestra fortuna, en nuestros productos, en el sustentar de nuestra familia con tal de enriquecerse. Ya basta, lo que me hizo puedo ignorarlo, no soy una cría, puedo dejarlo atrás, pero sus acciones en los últimos meses han dejado en claro que si no puede acceder a mi familia por medio de mi persona, entonces lo hará por medio de otros que encuentre emocionalmente frágiles. Eligió a Virginia, abusó de su confianza y le rompió el corazón como nadie más lo había hecho. ¡Mi hermana no tenía por qué sufrir en esto!
Respirando agitada, Judy miró al suelo, incapaz de ver la pantalla que contenía la imagen de sus sorprendidos padres y demás familiares que habían podido conectarse a pesar de lo apremiante de la situación.
Everett, el primogénito, quien ahora contaba con su propia familia y su propia granja en Swineville, una villa a cinco horas de las madrigueras, asintió, antes de agregar.
—Concuerdo con Jude. Este mamífero abusó de nuestra confianza, la proscripción es muy poco castigo para lo que ha hecho.
Rápidamente, llantos y gritos de apoyo se hicieron notar, era obvio que la familia estaba encolerizada. Por lo que Judy decidió intervenir.
—Créanme, me haré cargo del… pero sé dónde golpearlo, y sus finanzas, el imperio que ha comenzado a construir con sus supermercados, ese es su punto débil. Vetarlo de adquirir productos con los cuales rellenar sus anaqueles lo golpeará más fuerte de lo que creen. De lo demás me haré cargo yo junto con mi compañero.
— ¿El zorro?— Inquirió Emma, la segunda primogénita de la segunda camada, quien poseía un pequeño establo de gallinas en los límites de las madrigueras, una de las pocas conejas que había decidido invertir su esfuerzo en una granja avícola—. ¿Podemos realmente confiar en él, Judith?
—No me ha decepcionado hasta ahora, y dudo que lo haga—. La sonrisa en su rostro, al igual que sus orejas alzadas dejaban bastante en claro su mensaje.
El suspiro de su madre finalmente interrumpió cualquier intervención de parte de sus hermanos.
—Siempre fuiste inusual hija, supongo que un zorro como pareja no es lo más alocado que puedas obtener. Pero déjame dejarte algo muy en claro, jovencita. Tiene una sola oportunidad, la estropea, si te llega a romper el corazón, será proscrito. ¿Me hago entender?
—Como el agua, mamá. ¿Cuánto tiempo antes de que la proscripción se haga efectiva?
Everett analizó su celular, asintiendo al igual que varios de sus hermanos.
—Inmediata, su nombre ya puede encontrarse en la lista negra de las Madrigueras Tri-estatales, por lo que puedo ver en los foros, algunas familias están protestando la inclusión, es obvio que poseen conexiones con el sujeto, pero si es de elegir entre Willis y los Hopps, todos sabemos que las demás familias se pondrán en línea, en especial por que como es acostumbrado, los Cotton, Leap and Thumpers han respaldado la decisión, por lo que se ve, no somos los únicos que han sido abordados por él. ¿Qué piensas hacer en tu parte?
Sonriendo, una mano acariciando su arma, fantasías de poder descargarla completamente sobre el desgraciado cruzando su mente antes de descartar la posibilidad. Eso sólo traería problemas y terminaría con ella en la cárcel, no podían lidiar con Randall de la misma forma en que trabajaron con Weaselton.
—Le cortaré las patas de raíz en cuanto aliados trata. Dentro de poco me adentraré en la Ciudadela, donde habitan los mamíferos más influyentes del mercado. Si es posible, intentaré conseguir un veto, si no, al menos una disminución del apoyo con el que cuenta.
Ignoró la mirada que su familia le arrojó, era obvio que estaban incómodos del mundo en el que se había adentrado, en especial los cambios que habían realizado en ella. Pero nada de eso importaba, sólo la venganza y tras ello, el poder regresar a su hogar junto con Nick habitaba en su mente y corazón.
Por lo cual tan pronto terminó el consejo, y las llamadas procedieron a desconectarse, fue allí que Judy sacó su propio celular, notando que había tardado más de lo esperado, pero el resultado sería mucho más beneficioso para ellos, un mensaje rápidamente acudiendo en dirección del vulpino.
Tengo noticias, te veo en la heladería.
De acuerdo Pelusa, aquí te espero.
