He tratado de ver si logro continuar la historia, pero la verdad. Mi musa se siente bastante satisfecha con el final abierto que quedó, no obstante, hubo un par de lectores que se sentía insatisfecho con lo rápido/apresurado del final. Incluso cuando la historia misma plantea que habían ya pasado meses, y bastante tiempo en la historia. Este epílogo sería una forma de explicar qué está pasando, cual es la lógica tras el final y lo que podría venir si logro continuar la historia un día en una secuela.

Espero lo disfruten, pronto publicaré una historia nueva que me ha estado torturando por meses, con temática más adulta, y otros elementos fantásticos. A ver si gusta en español.

Así que ante ustedes, el epílogo, titulado:

Un cuento de prejuicios y familias.

Bogo suspiró, masajeando su sien en un vago intento por controlar la migraña que estaba asaltando su cabeza. ¿Cuándo fue que las cosas se habían salido de control?

Ah, sí… con la estúpida coneja.

—Andersen, Rhinowitz, Snarlof, ¿Qué tienen que informarme?

El trío suspiró al escuchar esa petición, ninguno de ellos completamente cómodo con lo que tenían que reportar, sin embargo, el rinoceronte persistió.

—Tenemos pocos informantes en el área, señor. La infiltración ha resultado un proceso lento y peligroso, los locales han desarrollado empatía, incluso adoración por los objetivos, así que todo intento por desmotivar dicho apoyo termina con resultados en extremo negativos—, abriendo una de las pocas carpetas que tenía a mano, continuó—: el área no es apropiada para insertar oficiales encubiertos, los mamíferos de tamaño medio y grande, tienden a ser escasos en la zona, la cruda realidad es que no contamos con agentes del tamaño requerido para emplear en este caso.

Y ese era el asunto, el meollo que los cuatro mamíferos allí presentes ya no podían seguir ignorando, no cuando habían sido los cabecillas años atrás que impidieron junto con muchos otros mamíferos el ingreso de personal pequeño y diminuto.

— ¿Alguien sabe cómo fue que una coneja y un zorro lograron llegar tan lejos en tan poco tiempo?—, Preguntó el búfalo, intentando comprender cómo un par de insignificantes pasó de ser peleles, ciudadanos insignificantes, a de súbito pasar a ser miembros de lo que aparentaba ser una floreciente nueva familia en una de las áreas más descuidadas de toda la población.

Snarlof soltó un resoplido, masajeando su mano en un ligero tic nervioso, justo encima de una vieja cicatriz que había adquirido en el ejercicio del deber.

—Wilde siempre ha sido un objetivo menor, señor. Anteriormente ignorado gracias a que había optado por una vida de reclusión en su propiedad en los últimos años tras un desastroso intento por iniciar un negocio propio—, el oso agregó mientras ponderaba lo recabado respecto a los objetivos—. Nada informaba o apuntaba a que fuese poder alguno dentro de las familias, su nombre era apenas mencionado cada luna azul, no habían lazos rastreables o conducta que anunciara sospecha alguna.

Bogo asintió, como sus compatriotas, había estado estudiando el caso atentamente, leyendo a profundidad sobre los implicados, en especial el zorro.

—Pero todo cambió en el momento en que cruzó caminos con la coneja—, espetó el búfalo de agua, ceño fruncido y una mirada beligerante, todo siempre recaía en esa estúpida coneja—. En cuestión de meses, Hopps logró aferrarse al zorro lo suficiente como para explotar sus viejos contactos, pero aun así, nada de esto explica el súbito ascender de WildeHopps.

Rhinowitz suspiró antes de mirar a sus camaradas.

—Se debe a que no están actuando solos, señor—, expresó el rinoceronte antes de apuntar a las carpetas—, WildeHopps es una anomalía—. Tomando una de las carpetas, el enorme paquidermo procedió a buscar la información que deseaba antes de colocarla encima de la mesa, a la vista de todos, la página en la que se había detenido mostraba el perfil de Michael, unos minutos después una segunda carpeta se unió, mostrando información de Koslov. Seguida de otra con Big—, Todos estos individuos empezaron de cero, sin ayuda y teniendo que realizar una serie de acciones para garantizar el poder que cuentan hoy en día, todos aquí sabemos que los Big escaparon de la justicia gracias a la intervención de los Wilde, de donde nuestro zorro emerge. Esa, es una deuda importante, los padres de Wilde lograron cerrar el único agujero legal por el cual la administración pensaba obrar con tal de detener a las familias, que era por medio de la evasión de impuestos… hasta donde sabemos Nicholas Wilde jamás había cobrado este favor, de hecho, luego de la muerte de sus padres, no hizo más que alejarse de las familias… pero ya conocemos esto. No, el zorro había perdido la voluntad de seguir, Hopps por otro lado, le dio impulso, un nuevo respiro para cobrar ese favor.

Viendo que sus colegas seguían su diatriba hasta ahora, el rinoceronte prosiguió:

—Su rápido ascender, se debe a que no sólo poseen el respaldo, sino el apoyo de familias importantes en el área. Dicho respaldo garantiza que bandas menores no se atrevan a inmiscuirse en la zona, más importante aún, WildeHopps se aseguró de incorporar en el área elementos que nuestra sociedad ha estado echando a un lado debido a rasgos físicos indeseables, su mercado les ha dado alimento y trabajo seguro, un área donde pueden sentirse aceptados, pero más importante…

—Una zona donde la mayoría de los mamíferos poseen más lealtad a la emergente familia, que a la administración de la ciudad… genial, malditamente genial—. Concluyó Bogo, comprendiendo la extensión del daño, antes de suspirar y seguir al siguiente tema a discutir—, ¿Qué hay con los mamíferos culpables de subir el vídeo a la red? ¿Aún no han podido rastrearlos?

Andersen fue quien decidió responder:

—Negativo, las cuentas creadas para subir el vídeo a la red son falsas, creadas meras horas antes de subirlo, todo desde un celular que había sido reportado como robado días antes, en una de las zonas donde es literalmente imposible rastrear al posible culpable… e incluso cuando el vídeo fue suprimido horas luego de las redes sociales, el daño estaba hecho, estaba en manos de la población, quienes lo esparcieron al volverlo viral.

Bogo asintió, comprendiendo al menos que una vez algo era denominado viral en la red, su difusión era prácticamente incontrolable.

— ¿Alguna investigación de los involucrados en el vídeo? Los Spotter están moviendo cuantos hilos tienen para lograr una penitencia o dimisión de los cargos contra su familiar…

Rhinowitz asintió, muy al tanto de que la ciudad entera tenía sus ojos puestos en el procedimiento, las cortes sociales habiendo declarado a los inmiscuidos culpables días atrás.

—Bruce Spotter, miembro de los Brown, su culpabilidad es obvia, pero proviene de una familia acaudalada, por lo presenciado en el vídeo, el asalto y posterior asesinato del lago, fue producto de un arrebato de ira, un desliz, la defensa está aludiendo inestabilidad mental, locura… también están intentando a como dé lugar la desestimación del vídeo como evidencia…

XxX

Aarón Spotter miró a su alrededor, garras extendidas y colmillos al aire, un rugido amenazando con resurgir nuevamente, frustración, cólera, impotencia y muchas otras emociones luchando por el dominio de su razón.

— ¿Alguien quiere decirme que demonios es lo que está pasando?

Caminando de un lado a otro, el felino intentó comprender cómo es que un par de insignificantes pequeños, habían logrado asestar un golpe tan bien obrado en contra de su organización en tan corto tiempo.

—Meses… ¡MESES! Les tomó unos míseros meses a esta familia el arruinar AÑOS de meticulosa planeación. ¿¡Cómo es posible!?

Mirando en dirección de la leona que se suponía era su mejor aliado e informante, el leopardo bufó, una mirada en dirección de la fémina que dejaba en claro que tenía apenas algunos minutos para explicarse o pagaría las consecuencias.

La felina por su parte, parecía aburrida, incluso divertida de la pérdida de cordura del sujeto ante ella, sus músculos tensos para poner en su lugar al sujeto si realmente tomaba la estúpida decisión de abalanzarse sobre ella.

—Si fuera tú, cuidaría mi lengua, Spotter. No soy uno de tus pelmazos, y si buscas culpables, te aconsejo que mires al idiota de tu hijo y sus descerebrados planes—. Esgrimió la felina, lentamente levantándose de su asiento, haciendo uso de su tamaño para dejar en claro quién era el mamífero con más poder en la habitación, el leopardo retrocediendo un par de pasos ante el recordatorio que no podría someter físicamente a la hembra—, le informé al imbécil que la coneja estaba inmiscuida con aliados poderosos, decidió ignorarme y adentrarse en zona enemiga. ¿Realmente te sorprende que le hayan salido las cosas mal?

—La coneja y el maldito zorro…

—Están protegidos por los Big y la Ciudadela, las dos organizaciones criminales más poderosas y acaudaladas de toda la metrópolis. Tu hijo creyó que era más inteligente que las familias, creyó que podría salirse con la suya si usaba al conejo…—, mirando a su alrededor, la leona intentó enfatizar su punto—. Ninguno de los aquí presentes es lo suficientemente idiota como para luchar en contra de estas familias, así que, machos, hembras de este consejo, les pregunto. ¿Por qué estamos permitiendo que los Brown nos arrastren a una lucha que no nos incumbe?

— ¡YO FORMÉ ESTA ALIANZA, YO SOY EL LÍDER!—, gritó el enfurecido leopardo de las nieves, mirando a los mamíferos reunidos ante él con desdén—. ¡¿POR QUE DEMONIOS SEGUIMOS PERMITIENDO QUE-URK!?

Observando su pecho, y la hoja que ahora se encontraba firmemente alojada allí, el leopardo miró con incredulidad el objeto, incapaz de comprender qué es lo que ocurría antes de que se desplomara por completo, el sonido de su cuerpo impactando de lleno contra el suelo, acallando para siempre sus gritos.

Detrás suyo se encontraba una hiena, puño todavía sosteniendo el puñal con el cual había acabado con la vida de la cabeza de los Brown, la hembra mirando con obvio desdén a quien en otrora fue el líder de una poderosa organización en surgimiento.

—Rebecca… impaciente como siempre.

Observando a la leona con un atisbo de disgusto, la hiena no pudo evitar escupir sobre el cadáver.

—Nunca me agradó el sujeto, Marie, y su uso ya había alcanzado su límite. Su hijo es peor…

Los mamíferos presentes asintieron, era obvio que la familia Brown había excedido el uso que tenían asignado, su poder, su dinero de pronto esfumado sin que pudiesen hacer mucho al respecto.

— ¿Saben cómo es que los diminutos consiguieron actuar tan rápido sobre estos idiotas?—, preguntó un lobo de blanco pelaje y penetrantes ojos azules, vestido con traje de seda negra—. Los subestimamos… eso pasó.

Mirando a su alrededor, el lobo frunció el ceño al ver la incredulidad perceptible en dos de sus camaradas.

— ¿Algo que decir, Angus?

—Me parece increíble que una nueva facción haya destruido tan rápido a los Brown. Es imposible que en sólo unos meses no sólo hayan descubierto sus planes, sino que también hayan logrado desarticular con tal facilidad a una familia—. Agregó la oveja de pelaje oscuro, mirando a su alrededor con obvia paranoia—, uno de nosotros es un traidor, es la única respuesta plausible.

Rebecca por otro lado, se carcajeó ante lo escuchado, obviamente divertida de que Spotter no era el único imbécil en esta alianza.

—No lo comprendes, ¿Cierto, Angus?—, se mofó la hembra, acariciando con sus garras el puñal aún embarrado con sangre—, WildeHopps no tuvo nada que ver con la caída de los Brown… No tienen los medios, mucho menos el equipo para haber realizado semejante hazaña.

Asintiendo, Marie continuó.

—Lo que estás omitiendo, Angus… es que el zorro y la coneja están siendo respaldados por dos organizaciones ya establecidas, con los medios, el equipo y la disposición para derribar a un rival que tuvo la osadía de intentar algo en su casa—. Mirando en dirección de Spotter, la leona no pudo evitar fruncir el ceño ante el olor que rápidamente comenzaba a emanar del cuerpo—, que alguien llame a la seguridad, Spotter comienza a apestar… es desagradable, sáquenlo de aquí.

Cinco minutos luego, el pequeño grupo se encontraba ahora observando a la leona, que parecía haber tomado el control de su pequeña organización.

—Recapitulando, los WildeHopps por si solos no representan una amenaza, de hecho, de haber permanecido lejos de las familias, habríamos podido acabar con ellos sin inconveniente alguno… el error de Spotter fue permitir que su hijo se hiciera cargo del asunto—. Explicó la felina, notando que al menos, todos los presentes asentían con lo que habían oído—, pudo haber secuestrado a uno de los muchos conejos que habitan en las madrigueras, pudo haber logrado mantener en control a los Hopps con tan solo haber capturado una de las muchas crías que el par de ignorantes no dejan de producir, la extorsión siempre funciona, en especial ante la amenaza de que de no obedecer, obtendrían de vuelta a su pariente pieza, por pieza… Pero, no… el idiota de Bruce decidió jugar al titiritero con uno de sus empleados, y tratar de obtener las granjas de forma legal…

Negando con su cabeza, la leona no podía entender cómo o cuando los líderes de los Brown habían perdido la cordura.

—En algún momento, los Brown creyeron estar al mismo nivel que los Big, que la Ciudadela, creer que podrían obtener las cosas bajo una fachada de legalidad sin necesidad de coerción o trucos sucios. Ese fue el error más grave que pudieron cometer. No somos las familias, no somos los Bigs, no somos la triada, somos insignificantes en comparación a esos frentes… y sin embargo, los Brown decidieron tentar la suerte y darles un objetivo.

El resoplido que emergió del caribú que estaba sentado junto a la oveja de negra lana, acalló a la felina, que pasó entonces a ver al sujeto con cierto dejo de fastidio por su interrupción.

—Palabras grandes que denotan a un cobarde, Thompson…—, espetó el cornado sujeto, que mordió su grueso cigarro con cierto desdén ante la fémina—. Hubiésemos podido acabar con esos asquerosos diminutos si tan sólo hubieses apoyado a Spotter con tus tropas. Hablas de secuestro y extorción, pero no veo un estúpido conejo aquí, ¿No es así?

Rebecca no pudo evitar carcajearse ante lo que estaba escuchando, realmente divertida de la obstinación que el dúo de rumiantes estaba desplegando.

—Oh, Mitch, siempre el comediante, ¿no es así?—. Esgrimió la hembra, sonriendo a la presa—, déjame dejar algo muy en claro, Mitch. Mis chicas no formarán parte de cualquier estupidez que planees hacer contra las familias—, mirando a su alrededor, pudo ver que contaba con el apoyo de Paul y Marie, dividiendo nuevamente la agrupación entre depredadores y presas—. Un par de éxitos en tu miserable banda, y de pronto ya te crees capaz de hacerte cargo de los peces gordos en el estanque.

Paul simplemente suspiró, antes de levantarse de su silla, comprendiendo que efectivamente, había mucho más que sólo incompetencia desarticulando la alianza.

—Mis lobos tampoco procederán a luchar contra las familias. No hay ganancia en ese camino, los diminutos han demostrado con brutalidad cuan poderosos pueden llegar a ser tras derribar a los Brown, y elevar a WildeHopps con semejante velocidad y facilidad.

Angus espetó en el suelo, ofendido de la dirección en que se habían tornado las cosas.

— ¿Eso es todo? Las familias derriban a uno de nuestros aliados, arruinan nuestros negocios en el área, y… ¿Nos quedaremos así no más? Apoyo a Mitch, debemos atacar ahora… unidos podremos destruir la Ciudadela.

El trío de depredadores se miró el uno al otro, comprendiendo que las cosas no habían terminado con los problemas que los Brown estaban enfrentando.

—La alianza está muerta, Angus. Si quieres terminar con tus cuentas congeladas y la policía requisando todas tus propiedades. Adelante… pero nosotros no estamos dispuestos a dejarnos arrastrar por su idiotez… Las autoridades están requisando a los Spotter minuciosamente, tarde o temprano hallarán cabos sueltos que puedan atraerlos hacia nosotros. Lo más cuerdo sería permanecer con la cabeza baja por un par de años, emigrar a otro país… Zootopia no es único, África en particular es donde mi familia cuenta con su poder, el Serengueti es mi dominio y el de Rebecca, por ahora el intento por inmiscuirnos en Zootopia falló.

Levantándose de su silla, la leona jamás le dio la espalda al par de rumiantes, a sabiendas de que podría ser su último error.

—Esto es una despedida, caballeros.

Sin decir no más, los depredadores se retiraron de allí, a sabiendas de que quizás las cosas apenas estaban por caldearse para WildeHopps y asociados. La hiena sonriendo ligeramente mientras caminaba al lado de sus sindicados.

— ¿Cuánto tiempo de vida le das a sus familias, Marie?

—Cinco a ocho meses, ambos dependían de los Brown para distribuir su mercancía. Mientras hablamos, la policía y los federales están requisando ciertas áreas de importancia… Es por eso que desean atacar ahora, a diferencia de nosotros, no tienen otra salida.

El lobo asintió, antes de agregar:

—Y asumo, piensas entonces esperar a que el humo baje, y apoderarte del área gracias al vacío que la extinción de sus bandas crearán, ¿Cierto, Marie?

—Me conoces bien, Paul. Efectivamente, pienso esperar a que los idiotas se hagan cargo de sí mismos… Mitch y Angus han sido un dolor en mi cola desde que lograron posicionarse como líderes de sus facciones, librarnos de ellos será un cambio positivo…

Rebecca simplemente sonrió, entrando en el vehículo blindado, seguida de cerca de sus compañeros, sus ojos puestos firmemente en su celular, checando la información que recibía de a momento.

—Mis chicas percibieron al menos a dos convoyes esperando en ciertas áreas, es obvio que el par de presas creen que pueden hacerse cargo de nosotros en un solo ataque—, moviendo sus dedos con práctica, la hembra marcó rápidamente un mensaje que envió sin dudarlo con tal de hacerse cargo del inconveniente—, mis chicas se harán cargo de los idiotas… no obstante, algo me dice que dejar que WildeHopps crezca y se asiente firmemente en el área será contraproducente para nuestros planes a futuro, Marie… esa área es vital para la expansión que teníamos en mente, al darnos acceso al distrito desértico y el nevado. ¿En serio planeas no actuar contra ellos?

Asintiendo, la leona miró en dirección de compañera antes de proseguir.

—Intenté deshacerme del zorro, Rebecca. Pero mi equipo fue liquidado antes de que siquiera diera la orden. Los cuerpos de los más afortunados fueron encontrados en el río hace unos dos días, claras señales de hipotermia… el método de los Big para lidiar con los casos problema… me temo que los demás no fueron… tan afortunados si cayeron en garras de la triada, si los rumores de la muerte por mil mordidas posee algo de verdad—, mirando en dirección de Paul, el lobo suspiró antes de agregar.

—Legalmente, la empresa que han creado no posee error alguno que explotar, y las acciones están meticulosamente controladas no sólo por Wilde, sino por los Big y Michael. Una toma hostil es improbable, una toma sutil es imposible a estas alturas… Por ahora WildeHopps posee una protección que no podemos circunnavegar o destruir…

Rebecca decidió culminar, masajeando su sien en el proceso.

—Entonces debemos esperar a que bajen la guardia, jugar a largo plazo. Si queremos infiltrar mamíferos en el área, tendrán que jugar un largo juego para ganarse la confianza, hablamos de años, posiblemente décadas antes de que podamos tener un elemento propio dentro de la empresa, o la familia…

Marie simplemente sonrió, alzando sus hombros ante el nuevo obstáculo que se les había presentado.

—A diferencia de otros, tenemos la ventaja de que nuestras familias cuentan con un agarre de hierro en otros países… Podemos esperar, tarde o temprano se abrirá una oportunidad… sólo debemos ser pacientes, apresurar las cosas sólo terminará con nuestras vidas... Las madrigueras son el punto débil, pero estoy más que segura de que la Triada ya posee sus garras en el distrito… protegerán con recelo el área.

Alzando una ceja, la hiena sonrió antes de carcajearse abiertamente con lo escuchado.

—Oh, ja, ja, ja, ja, esto es precioso. Plantaste la idea de intentar asaltar o secuestrar a un miembro de los Hopps en esos dos, ¿no es cierto? Sabías que no podrían resistirse a intentar secuestrar a un Hopps… Eres cruel, Marie…

—Conociendo a ese par, dudo que sepan que los Hopps probablemente estén vigilados por las familias. Sospecho que fracasarán, e incluso si logran tener éxito, dudo que las familias se queden de brazos cruzados, con suerte, la experiencia dañará la resolución de la coneja, en especial si la víctima termina despedazada… abriendo la posibilidad de que WildeHopps se desarticule por sí solo… Al final, esto es un juego donde la experiencia favorece a aquellos que estén dispuestos a esperar… Es sólo cuestión de esperar a ver si WildeHopps tiene lo que se requiere para mantenerse en la cima, y sobrevivir intactos.