Capítulo 45: Archibrujo.

Después de que Naruto y Sasuke fueran revividos del potente grito de Sun, hubo una especie de junta en el bar de Marín cuando ya estaba cerrado, casi todo el club del periodismo estaba ahí, si no contamos a maestra gato, pues sí, están todos.

-bueno, bueno, ¿Qué hacemos aquí?- preguntó Naruto algo harto de estar esperando

-cállate dobe, estamos esperando al anciano- Sasuke ya estaba algo molesto por la actitud de Naruto, Moka se reía por lo bajo, Kurumu también, sólo Ruby estaba con una incógnita en la cabeza, sólo ellas tres recordaban como era el Naruto que ellas conocieron –"maldito anciano, ¿Por qué demonios tarda tanto? Todavía tengo que aguantar a Naruto, aunque yo también ya estoy desesperado, ¡Hoy es el último día! Debería de estar disfrutándolo, porque luego tendré que… regresar"- el pelinegro agachó la cabeza, sus vacaciones ya estaban a punto de acabar y no tendría tiempo de descansar.

-oye Sasuke, ¿Ya va a venir el viejo ese?

-no, sigue esperando- pasaron unos 5 minutos más.

-¿Ya?

-no- pasaron otros 5 minutos.

-¿Ya?- preguntó impaciente.

-¡No, maldición! ¡Yo también estoy harto! Cállate ya

-bueno, ya. Sólo era una pregunta- Naruto se fue a la esquina como niño regañado y Kokoa, quien estaba a lado de Sasuke, le pregunto.

-¿No crees que te pasaste un poco?

-trata de vivir mi vida por un día y luego hablamos, hmp- Kokoa mejor ya no dijo nada y Sasuke sólo cerró los ojos hasta que por fin, como un regalo del cielo, se abrió la puerta.

-perdón por hacerlos esperar tanto, esto del rosario es complicado- dijo apenado el viejo encapuchado, pero Naruto y Sasuke le gritaron, furiosos

-¡Ya era hora viejo! ¡Y no quiera copiar al maestro Kakashi!

-jajaja, ya, ya, lo siento. Aquí tienes el rosario, al parecer está como nuevo y no tiene nada raro- él se lo dio a Moka y las palabras no parecía una broma, el rosario hasta tenía un brillo, es como si hubiera rejuvenecido o algo así –Daisuke Kito no es alguien de fiarse, aunque es verdad que tiene palabra.

-¿Quién es ese?- preguntaron todas y Tsukune, ellos no estaban enterados de todo lo que causó ese tipo.

-pues…- Moka, ya con rosario puesto, iba a contar todo lo que pasó, pero el viejo la interrumpió.

-es un viejo conocido mío, un enemigo más bien. Ruby lo hizo muy bien para enfrentarlo y, Kurumu y Moka, realmente no pude confiarles mejor misión que la que hicieron

-pero, no logramos nada. Los brazaletes los tiene él

-está bien, Kurumu. No tienen por qué disculparse, lo importante y más extraño es que siguen con vida. Daisuke sólo debió de haber estado jugando con ustedes

-¿¡Qué?!- exclamaron todos.

-lo único que sacamos de provecho de esto, es que él no pertenece a Fairy Tale- dijo seriamente –me reconforta saber que ustedes tres no sucumbieron al poder de sus brazaletes

-tengo una pregunta viejo- dijo Naruto, alzando la mano -¿Qué son esos brazaletes? ¿De dónde obtiene su poder?

-buena pregunta. Kurumu me contó que el brazalete de la Luna le hablaba- ante esto, todos voltearon a ver a Kurumu –Daisuke originalmente es uno de los primeros brujos que hubo

-eso no puede ser, todos están muertos, ni siquiera hay cuerpos- dijo Yukari –he buscado mucha información sobre los brujos antes, y sólo he encontrado la información básica de uno: el Archibrujo.

-Daisuke es un Archibrujo, es por eso que domina la magia prohibida como si fuera algo normal, es superior a todos los brujos. Originalmente eran tres, lo sé porque me contaron la historia. En ese entonces yo era más joven…


Vestido de con una capucha gris, tapado hasta la nariz, con una armadura de color gris, además de una espada en la espalda y una mochila, frente a lo que parecía una academia, se encontraba un ninja.

-"mi técnica, al fin hecha realidad. No lo puedo creer, ¡En verdad ha funcionado! Aun así, debo de actuar con cautela"- el ninja se movió con cautela, veía estudiantes por toda la institución pero aun así se ocultó de ellos, no podía tomarse esto a la ligera sin estar seguro de que no era un territorio hostil. Eso se lo habían enseñado muy bien en su aldea. Llegó a lo que parecía ser una casa y entró con facilidad, hasta la sala que podría ser de un director, se puso a revisar todos los escritos.

-¿Quién eres tú?- el ninja paró de revisar e iba a sacar su espada –tranquilo, no quiero hacerte daño, sólo quiero saber quién eres

-un ninja jamás revela su identidad. Más bien- él desenfundo su espada y se puso en guardia –él que hace las preguntas soy yo. ¿Dónde estoy y qué es este lugar?

-esta es la academia Yokai y yo soy su director, aquí les enseñamos a los monstruos a convivir con los humanos

-"¿Qué?"- sus ojos se abrieron con sorpresa -¿Me estás tomando el pelo?

-no es ninguna broma, este es un mundo de monstruos

-está bien, pero no confío en ti- el ninja no guardó su espada -¿Qué clase de monstruos hay aquí?

-"ya te atrapé, tú no eres un monstruo"-¿No deberías de saberlo ya?- dijo acercándose

-atrás, yo también soy un monstruo

-¿Ah sí? Muéstrate- le ordenó el director, el ninja hizo unas posesiones de manos y se transformó en el director -…increíble, puedo entender porque no sabes lo que eres. Tú debes de ser un amorfo

-gracias, pero tú no has contestado mi pregunta.

Así, el director Mikogami conoció a ese misterioso ser y le contó la mayoría de la historia de los monstruos, el ninja fue tan persuasivo que incluso lo invitó a tomarse un poco de alcohol para pasar el rato. Al oír sobre los brujos, él se interesó por ellos y le relato lo que sabía con mucho detalle.

-entonces… este Archibrujo, ¿Cómo llegó a ser?

-es una historia bastante extraña de contar. Fue uno de los primeros que pudo dominar todos los ámbitos de los mismos. Tenía grandes conocimientos de la Alquimia, de magia prohibida y era un gran guerrero. Pero…- el director tomó otro sorbo de su copa –no importa que tan grandes seamos, tenemos que morir algún día

-¿Y no murió?

-no, buscó por todos los medios llegar a ser inmortal y no lo logró. Así que tuvo que experimentar con algo… más extremo. Engañó a los otros dos Archibrujos y experimentó con ellos, depositando sus fuerzas, su vitalidad, su poder, todo, en unos artefactos. Unos brazaletes…

-¡Eso es terrible! ¿Cómo pudo hacer eso?

-y fue más terrible lo que pasó después. El brujo alcanzó la inmortalidad, obteniendo las almas de sus compañeros, así como sus conocimientos pero hubo un error que él no había previsto. Las almas de sus compañeros fueron corrompidos por la suya, por su ambición, por su deseo de poder y cuentan, que él escuchaba sus voces todos los días, cualquier momento. Era una maldición, él se volvió un enemigo muy poderoso para todos los demás monstruos.

-¿Y sigue vivo?

-nadie lo duda, aunque muy pocos conocen donde encontrarlo. Pero dicen que duerme por mucho tiempo, como un estado catatónico, para que no se haga viejo. Acepta dinero por cualquier trabajo que le pidas. Pero en verdad es un peligro para todos.

-…- el ninja se levantó de la silla –"si eles ayudo, me ganaré su confianza"-¿Dónde lo encuentro?

-no lo sé, está en un castillo y hay muchos peligros para entrar. ¿Para qué?

-no podemos seguir temiéndole. Lo derrotaré para que ya no pueda causar problemas. Una vez podría existir una organización que quiera gobernar el mundo-"como Akatsuki"

-jajaja. Por supuesto que no, eso es casi impensable.

-por lo que veo, su academia es para preservar la paz. Me parece algo muy bueno, déjeme ayudar. Sé que mi viaje tal vez sea sólo de ida, pero si regresó- el ninja iba a saltar por la ventana –me invitarás otro copa

-estás loco, pero al menos dime tú nombre

-un ninja jamás revela su identidad- en una nube de humo, el ninja desapareció.

El ninja logró obtener información sobre el brujo y lo desafió en batalla, tuvo que viajar hasta otro continente para derrotarlo, pero ni así pudo. Robó un látigo llamado Belmont y con él le hizo frente al Archibrujo, no sólo él, también el director lo volvió a ayudar y juntos, chocando sus energías en un poderoso ataque, quedaron derrotados los tres. Después de una semana, el valeroso ninja despertó en un hospital.

-…dios, ¿Qué me ha pasado?

-ya despertaste, al fin. Por poco creía que morirías, pero con lo que has pasado, sería una lástima que murieras- el ninja observó su cuerpo, estaba lleno de vendas y en su mano derecha estaba conectada una aguja que le estaba dando sangre de una bolsa. –trata de descansar. Tal vez sea el peor momento pero tengo que decirte algo

-¿Qué?

-ya no puedes seguir siendo un ninja con esas heridas, incluso te he transferido un poco de mi sangre para que vivieras y las medicinas Yokai te curarán más rápido

-espera… tengo sangre tuya… ¿En mí?- dijo un poco confundido, esperen, sí lo estaba.

-no tengas miedo, no te pasará nada- el hombre se quitó su capucha y su máscara, puesto que la seguía teniendo puesta, su cara quedó expuesta –pensé que no podías quitártela

-ya no soy más un ninja, no sirve de nada que tenga puesta mi máscara si ya no soy un ninja. Mi nombre es Tachibana, por cierto

-estás equivocado. La máscara no le da sentido a que seas un ninja, lo que le da sentido es el que está debajo de la máscara, recuerda eso.