1. 1. Tu Primer Servant.

Frankenstein y el regalo de aniversario.

Gudao suspiró mientras estaba enfrente de la habitación de Berserker, presente en mano y el nerviosismo a flor de piel; sintiéndose como un tonto por no haber hecho antes. Pero de cierta manera, quería hacer de esto algo especial, algo que Frankenstein pudiera recordar. Un poco más decidido, pero aún con las manos sudorosas, abrió la puerta de la habitación.

— ¿Fran? — Le llamó mientras la puerta se abría, Berserker reaccionó y volteó a verla aun cuando su cabello cubría la mayor parte de su rostro. Gudako se fijó en que continuaba cuidando de algunos homúnculos bebé y no pudo evitar sonreír algo nervioso. Se arrodilló para estar a la altura de Frankenstein mientras estuviera sentada y luego...su expresión se volvió a llenar de nervios. — Bueno...Yo, estaba pensando que...Ah, cómo lo explico? quisiera darte algo porque…¿Sabes qué día es hoy? ...Ay Dios...— Continuó balbuceando para si mientras, nuevamente, Berserker le miraba atenta y confundida.

Ya rendido y sin encontrar coordinar sus palabras, Gudako le extendió el regalo que tenía en sus manos. Fran lo tomó y lo miró con detalle. — Feliz Aniversario Fran, espero que te guste. – Su servant exclamó sorprendida en un pequeño gruñido. — Fuiste mi primera servant, ¿no? ha pasado ya un año que te invoqué. Así que pensé que sería una buena oportunidad para darte esto, después de todo, te lo mereces. —

Berserker jaló la cinta y arrancó el papel regalo de la caja para abrirla con rapidez y emoción, quedando tremendamente anonadada cuando vio lo que había en su interior.

El Santo Grial.

De inmediato, Fran observó a su master, sólo para segundos después devolverle la caja.

— ¡¿Eh?! ¿Qué pasa? ¿Por qué me lo das? ¿No lo quieres? — Este retrocedió sólo un poco para intentar darle la caja una vez más, esta sólo negaba nuevamente entre gruñidos consistentes. — Vamos Frankenstein, tómalo... Ya lo dije, te lo mereces. Has sido la servant que más me ayudado en todo este tiempo. Creo que no estaría aquí de no ser por ti, ¡Jaja! — Gudako volvió a sonreír nervioso, mientras Berserker volvía a observar el regalo entre las manos. — Bueno, es lo menos que puedo hacer para compensarte lo que has hecho por mí! creo que te mereces mucho ma...—

— G...a...—

— ¿Eh? — Este se detuvo al escucharla intentar articular palabras.

— Gra...ci...a...s... — Dijo esta con lentitud y algunos jadeos de por medio. mientras entre su cabello se le vepia sonreír. — Fe...li...z...! —

Gudao no pudo evitar sonreír al tiempo en que tomaba la mano de Fran. — Feliz Aniversario Fran —