4. Noble Phantasm Favorito.

"La espada de la Victoria Prometida"


Aquel definitivamente parecía el fin del mundo…

La llegada al templo del tiempo marcó el inicio de una batalla tras otra, los pilares demonios que habían enfrentado en las singularidades pasadas se levantaron una vez más gracias a la magia de Solomon, si querían llegar hasta él, debían enfrentarlos una vez más.

Pero desde el inicio, sabían que enfrentar viejos enemigos sería difícil.

Gudao trató de apegarse a la misma estrategia que utilizó en Roma; Mashu, D'eon y Nero casi habían agotado todas sus reservas de Mana luego de Utilizar sus Noble Phantasm contra el pilar, sus defensas debieron haber bajado gracias al Fleur de Lys, pero los ataques de Flauros fueron más constantes y poco a poco, ganando poder. Las defensas de Mashu y Lord El-Melloi II pronto serían derrocadas.

El master apretó los puños con notoria frustración, era cuestión de tiempo para que fueran derrotados. Aún así, su frustración fue reemplazada por una sonrisa llena de confianza, contaba con una ayuda imparable. El rey de los caballeros.

Con un ágil movimiento de su espada, el caballero plateado logró cortar parte del cuerpo del pilar y, ante los chillidos de dolor que propiciaba el mismo, para ambos fue una señal. — ¡Su turno Emperador! —

— ¡Nero! — Gritó Gudao. La Saber roja de inmediato saltó hacia Flauros con su preciada Aestus en llamas, e igualmente lanzó un corte certero hacía este. Por otro lado, Arthur desde detrás del demonio había cargado un haz de luz en la espada sagrada y la disparó justo después de Nero, provocando así un doble impacto. Master reaccionó orgulloso mientras Shielder y los servants restantes celebraran el progreso en su batalla. "¡Sólo un poco más!" pensaron en unísono. Pero no contaron con el rápido y poderoso ataque que realizó el pilar mientras este se recuperaba de sus heridas. Rayos salieron desde cada uno de sus grotescos ojos, atacando sin previo aviso a todos los espíritus heroicos. Cada uno logró contraatacar o esquivar a tiempo, puesto que sus habilidades sobrehumanas les permitían lograra algo tan improbable como aquello. Gudao, por desgracia, no contaba con tanta suerte, puesto que Mashu no pudo llegar a tiempo hasta él.

Si bien la Demi-servant no tuvo éxito en defender a Gudao, fue sorprendida por la rapidez del nuevo Saber. Cuando lo notó, Arthur ya había desviado la energía que Flauros había lanzado hacía su master a toda velocidad con un corte de su espada. Por supuesto, esto les permitió a los demás estar tranquilos por la seguridad del humano, pero, por otro lado, el estado del Rey de los Caballeros era algo de preocuparse. Arthur tenía su armadura bastante agrietada y los ropajes que la acompañaban llevaban sus puntas quemadas, varias heridas se hacían visibles gracias al derramamiento de sangre y como esta se marcaba tanto en su ropa, como en su rostro. — ¡Arthur! — Gritó el chico, altamente preocupado por el estado del rey.

Saber jadeó por unos segundos tratando de recuperar el ritmo natural de su respirar, para luego extender su espada y colocarla frente a sí mismo. — Por favor retroceda, Master. — Sentenció este con clara seriedad en su voz, mientras la misma espada comenzaba a resplandecer con intensidad.

Gudao lo entendió perfectamente, las Restricciones de la Mesa Redonda iban a ser liberadas. — ¡Caster! — De inmediato, el pseudo-servant comprendió aquel llamado como una orden, usando una de sus habilidades en el rey, aumentando su potencia de ataque. Tanto D'eon como Nero mantenían los movimientos del pilar demonio a raya mientras Mashu regresaba al lado de su master al tiempo en que el mismo retrocedía, teniendo su escudo en posición, los sellos de comando de Gudao comenzaron a reaccionar. — ¡te daré parte de mi mana, Arthur Pendragon! — Tanto el master como el servant sonrieron con determinación. — ¡Muéstrame lo que sabes hacer! —

— ¡Si, pongámosle fin a esto! — Afirmó Arthur al recibir el aumento de poder provocado por los sellos de comando, la espada sagrada intensificó su brillo, mientras trazos de energía dorada se levantaban alrededor del rey.

—"¡Treceavo sello! ¡Decisiones Activadas!"—

Únicamente a oídos de Saber, la dulce voz de su antigua consejera se logró escuchar. Merlín fue la encargada de marcar las restricciones de la mesa redonda, era natural que ella fuera la única capaz de ayudarle a liberarlas.

"…Aprobado"

Bedivere
El enemigo debe ser más poderoso que tú.

Gareth
La batalla debe ser uno contra uno.

Lancelot
El enemigo no debe ser un elemental.

Mordred
La batalla debe ser una contra el mal.

Galahad
La batalla no debe ser una egoísta. *

Arthur abrió sus ojos cuando percibió que la fuerza contenida en su espada estaba a punto de liberarse.

"¡Esta es una batalla para salvar el mundo!"–

El último de los sellos fue liberado ante la declaración del rey.

Arthur
La batalla debe ser una para salvar el mundo.

Aquella luz, era el honor, la comprensión y el valor de los caballeros de Camelot. Los días de batallas, victorias y derrotas de una nación que esperaba prosperar con el tiempo. La gracia y la dicha de un joven rey que peleó hasta el último aliento por el reino que su familia con arduo trabajo forjó, épocas de grandezas y errores cultivadas en un resplandor único que marcaba el nacimiento y la caída de un país. La mesa redonda, orgullosa hasta el final, se alzaba en combates guiados por el brillo de aquella espada.

La Espada la Victoria Prometida se alzó con poderío y la intensa luz tomó forma en el poderoso ataque que arrasaría de una vez por todas con el demonio mientras el Rey de los Caballeros exclamaba su nombre.

"¡Excalibur!"


Notas de Autor:

Traducir el NP de Arthur fue complicado, pero se hizo lo que se pudo y espero poder haberlo colocarlo dentro del contexto necesario.

Tengo muchos otros NP's que me agradan un montón, pero quería darle un espacio a ProtoSaber porque es uno de los servants que más me gustan.

*La traducción literal de la restricción de Galahad es: "La batalla no debe ser para victoria personal" así que lo acomodé según el contexto.

Gracias por leer.