No tenía sueño. Solo se estaba limitando a moverse de un lado a otro en la cama sin logran conciliar el sueño que últimamente era mas considerado con él y ya no le proyectaba horribles pesadillas. Se levantó quitándose las sabanas en el proceso y arrojando un suspiro de frustración. Él siempre había sido- de los tres hijos Potter- el del sueño fácil y el que era mas difícil despertar.

Se cubrió con la bata de dormir verde chillón que su hermana le había regalado esa navidad y sigilosamente observo las camas de sus compañeros viendo que todas, menos una, tenían las cortinas corridas. No le dio importancia y salio del dormitorio.

A esa hora la sala común debería estar vacía, con la chimenea casi extinguiéndose y tan silenciosa como un funeral, por lo que le sorprendió cuando escucho una voz justo cuando estaba entrando.

-Gracias por avivar el fuego- dijo la voz.

-No hay de que amo Malfoy- esta vez le contesto una voz mas aguda antes de que se escucharse un ligero "plof".

Llego hasta los sillones de cuero negro en frente de la chimenea y vio a su compañero de habitación.

-¿Usted tampoco puede dormir, amo Malfoy?- el aludido dejo de ver el fuego de la chimenea y le regalo una sonrisa arrogante y cargada de burla.

-Eso es mas que obvio, Potter- El pelinegro se sentó en uno de los sillones individuales sin apartar la vista del rubio aunque este ya no la tenia sobre él- Es bueno que al fin te hayas dado cuenta de la forma en la que debes referirte a mí.

Su comentario logro sacarle una carcajada burlona a Albus y eso fue lo único que se escucho por un largo tiempo. Dejaron que los sonidos del fuego llenaran el ambiente. Albus siempre había escuchado-antes de llegar al castillo- que la Sala común de Slytherin era sombría y depresiva pero, a su consideración, él la describiría como tranquila y reflexiva. Tenia ese toque sofisticado que te animaba a observarla y a permanecer en ella sin querer pronunciar alguna palabra solo por el simple hecho de no querer romper la atmósfera de tranquilidad. Muchas veces Albus había podido cosechar los pensamientos mas fuertes cuando estaba ahí.

-...vacaciones?- escucho que le hablaron y por un momento dejo sus cavilaciones y se dio cuenta que Malfoy lo veía bastante molesto y con el seño fruncido. A Malfoy no le gustaba ser ignorado.

-¿Qué decías?-lo vio mal por tener que repetirse pero aun asi lo hizo.

-¿Qué cómo te había ido en tus vacaciones?

Albus se encogió de hombros y le extraño que dos mese después de haber regresado de casa ese tema a penas se estuviese tocando.

-Lo de siempre. Una buena cena y muchos regalos, bromas por parte de mi hermano y regaños de mi madre...lo normal- volvió a encogerse de hombros y observo a Malfoy-¿Y las tuyas?

-Una buena cena y muchos regalos- ambos se sonrieron cuando ocupo las mismas palabras- En mi cada no hay tanto revuelo...pero si fui interrogado.

Albus le asintió diciéndole en silencio que el también lo había sido pero prefirió callarse las charlas que había tenido con sus padres y sus primos. Y eso Scorpius lo entendió.

Lo siguiente que supieron los dos fue que ya estaba por amanecer y tenían que ir a clases sin una pizca de sueño en sus cuerpos pero con una calma bastante placentera.
XXXXXXX
VOLVI! bueno, nunca me fui.
Espero que alguien siga leyendo esta historia...
Mucha felicidad y alegría para este año 2016.
Muchas gracias por leer y si les gusto díganmelo, por favor.
Saludos =D