9.Kemono-mimi (Orejas de animal)

"Transformaciones, una cámara y muchos gatitos"


Si bien ahora cumplía con la labor de Master, Celty solía cumplir con la misma rutina que tenía en su anterior cargo. Luego de hacer esfuerzos por levantarse temprano y una rutina de estiramiento, buscaba los documentos de la sección de información y actualizaba a los demás con posibles misiones y pasaba los reportes de posibles daños en los sistemas; también hacía un chequeo en la data del sistema FATE antes de ir a la cafetería y tomar el desayuno. Y por lo que iba del día, le parecía tentadora la idea de finalizar con la rutina temprano para poder disfrutar de una torre de panqueques; pero a mitad del pasillo antes de pasarse por el salón de la data de servants, se topó con algo muy peculiar. Esto le hizo detenerse y parpadear un par de veces para ver si no se trataba de una jugarreta de su mente por estar medio dormida. Pero no, allí estaba, recostado en el suelo en medio del pasillo.

Un gato.

Celty estaba consciente que dentro de la organización no se permitían mascotas y Fou era el único animal (en la medida que en verdad lo fuera) que tenía le permiso de pasearse con libertad por todos lados; bueno, era el único animal no-servant que tenía permitido pasear de un lado a otro. "A este paso Chaldea parecerá un Zoo" pensó. Pero lo que más rondaba su mente era una pequeña, pero muy importante pregunta, ¿De dónde había salido el gatito?

Ahora lo importante era asegurarse que: Uno, el gato fuera real, pues estaba la posibilidad que fuera una extensión de un espíritu heroico. O dos: podría tratarse de la mascota de un miembro del staff que se le escapó de la habitación (lo cual en si reforzaba el que no se permitían mascotas y podría causarle problemas a la persona en cuestión). Fuese como fuese, debía encargarse de él. Se acercó poco a poco para no hacer ningún ruido mientras el minino acicalaba sus patas y estuvo lo suficientemente cerca para acariciarlo…

— Yo no haría eso su fuera tú, Ma petite. — Con sólo escuchar la voz de sus servant, Celty soltó un grito lo bastante agudo para alertar al gato, moviendo sus orejas y levantándose para correr. Ante el plan fallido, esta volteó a ver a Arsène claramente molesta. — ¿Hice algo malo? Sólo te dije lo que pensaba…Y a estas alturas deberías estar acostumbrada a que haga esto —

— ¡No puedes pedirme que lo haga de la noche a la mañana! ¿Qué haces aquí? Creí haberte dejado en mi habitación. —

— Llevo siguiéndote por todo el camino en lo que va de la mañana. Soy un Assassin, ¿lo olvidas? — Ante la aclaración Celty hizo un puchero y este lo tomó como un gesto adorable, pero ni por asomo el ladrón podría admitir algo así en voz alta. — Lo importante ahora es que te deshiciste del problema y podremos ir a la cafetería. Andando, quiero algo de esos panqueques. —

— Espera, el gatito puede estar perdido… Sin mencionar que alguien puede meterse en problemas. —

— Descuida. — Assassin volteó a verla. — No es la mascota de nadie. —


Mas tarde ese día, Gudao creyó estar más dormido que despierto. ¡¿De donde habían salido tantos gatos?!

Pudo ver a Gudako tomando fotografías sin parar, a Mashu corriendo para tratar de detener a algunos cuantos y a algunos pequeños servants jugar con los que no estaban huyendo de Shielder. Gudako le estaba mostrando las fotos a algunas de las servants que estaban acompañándola en la cafetería, todas mostrando gestos adorables al verlos y tratar de acariciar a los mininos. Gudao trató de poner sus ideas en orden y sólo pudo llegar a una respuesta.

Da Vinci tenía algo que ver.

— ¿Ok? ¿Alguien puede decirme exactamente que está pasando aquí? — Preguntó a puertas de la cafetería, caminando a paso lento para no sólo no pisar a los gatos, sino también esquivar a los niños que jugaban con los mismos. — ¿Desde cuando nos volvimos una tienda de mascotas? —

— ¡A quien le importa! ¿A poco no son adorables? — Gudako continuó tomándoles fotos a cuanto gatito se le pusiera enfrente. Aunque desde un principio parece que ya tenía su favorito. Un gato negro que estaba sentado en una de las mesas, durmiendo por el momento. — Quien haya tenido la idea, es un genio —

— Apuesto mis sellos de comando a que se trata de Da Vinci. — Agregó él sin mucho esfuerzo.

— Pues no te equivocas. — Celty se acercó a ellos mientras contemplaba el desorden que no esperó que se formase desde temprano en la mañana. — Estuve con Da Vinci esta mañana y estuvo haciendo varios encargos…Resulta que descubrió que hoy es el festival de los gatos. Así que supongo que todos los encargos que hizo fue el prestamos de estos… ¡Oh, mira! Es el gatito de esta mañana. — Cuando esta terminó de observar al gatito, vio a ambos chicos y estos tenían una cara digna de una pintura. Gudao estaba boquiabierto mientras Gudako no paraba de tomarle fotografías intentando el mismo tiempo contener la risa. Cuando el muchacho le señaló algo en su cabeza y esta tocó notó lo que sucedía manifestando su sorpresa en un grito. Alguien le había puesto una bandana con orejas de gato. Finalmente, Gudako no pudo más y no paraba de reír mientras que Gudao era ahora quien combatía con el esfuerzo de no soltar una carcajada. — ¡¿Cómo fue que pasó esto?! —

— ¡Oh, vamos! No te sientas mal, te ves adorable. Es más, ¡Yo quiero unas! — Dijo la chica mientras no paraba de tomarle fotos. Antes que Cetlty pudiera reclamarle, creó escuchar a Mashu decir que le pareció haberla visto con ellas puestas desde esta mañana. Eso sólo podía significar una cosa, era obra de su servant.

— ¡Arsène me va a oír! —


El día transcurrió rodeado de bolitas de pelo andante y muchas fotografías. Primero los niños se tomaron una foto junto a los gatitos que tenían en las manos, luego la Reina Sheeba hizo una pose junto a sus tres genios y ella apreció en una fotografía más en la que también salían Scheherazade y Nitocris, las ultimas con una bandana con orejas de gato puestas (aún cuando las orejas de Nitocris resaltaban por si solas) y una visiblemente avergonzada Scheherazade. En el momento que tuvo la oportunidad, Nitocris pudo colocarle una de las bandanas a Ozymandias y Gudako pudo tomarle una fotografía rápida. Para cuando tomaron la foto de las Tamamo, tanto Lancer como Caster se mostraron ofendidas puesto que reclamaron que éstas, no eran gatas; aún así aceptaron por tomarse una luego de prometerles un masaje cortesía de Gudao. Atalanta igualmente formó parte de varias de las fotografías ya fuera sujetando a alguno de los mininos o, por obra de los masters, haciendo alguna pose por cuenta propia. Una de las últimas fotografías fue una en donde Fou estuvo jugando con varios de los gatitos, entre ellos aquel de color negro y uno pequeño minino que llamó la atención de la primer master femenina.

— Aw, este es adorable! — Dijo al ver a un pequeño gatito blanco estirarse en una de las sillas del centro de control, este llevaba un collar en su cuello algo peculiar. Gudako se sorprendió al verlo y no pudo evitar pensar que se le hacía muy familiar; por lo que antes de tomarle una foto, lo tomó entre sus manos y lo acomodó sobre su hombro. — Creo saber a quien le gustara esta foto. ¡Sonríe! — Dicho esto, se tomó un selfie con dicho gatito. Curiosa fue su sorpresa cuando se dio cuenta que el minino no se quería bajar de su hombro. Esta sonriendo le fue mostrando las demás fotografías al animalito mientras caminaban por el resto de Chaldea buscando otra oportunidad de tomar fotos.

Mientras tanto Gudao no paraba de ver a Fou. — ¿Crees que se ponga celoso? — Le preguntó a Mashu, esta se sorpendió a sobre manera con la pregunta. — Digo, es quien normalmente se lleva la atención de los niños, y nosotros le hemos estado cuidando. Que de la noche a la mañana haya otros felpudos puede ser extraño ¿no? —

Mashu lo pensó antes de responder. — No lo creo. Fou parece entender lo que ocurre hoy, además, parece que se divierte. — Esta le vio jugar con los demás animales cuando escuchó un click. Se sorprendió y miró algo sonrojada a Gudao, quien tenía cámara en mano. Cuando Mashu se dio cuenta llevaba también orejas de gato sobre su cabeza, lo que provocó que se sonrojara hasta las orejas.

— Si, la Mashu-nyan se ve muy linda —Gudao le tomó otra foto. Finalmente, todos los masters se reunieron junto con Shielder y tomaron una última fotografía. El día de los gatos había sido todo un éxito, pero iba siendo hora que los mininos regresaran.


En la habitación de Gudao. Frankenstein jugaba con la bandana y la miraba con curiosidad, viendo alguna forma de cómo ponérsela. Gudao no pudo evitar sonreír por lo bajo y tomó la bandana de las manos de Berserker y las colocó sobre su cabeza, las orejas resaltaron por sobre su cabello. — ¿Quieres tomarte una foto? — Le ofreció este a lo que la servant asintió y se colocó a su lado, el click se escuchó y de inmediato el chico revisaba la foto. En un momento sintió un jalón en una de las mangas de su uniforme y giró a ver a Fran. — ¿Hm? ¿Qué pasa? —

Fran pensó un segundo y luego con voz rasposa pronunció. — N…N..ya…—

Gudao sintió un flechazo justo en su corazón. "Qué linda!" Pensó. Reaccionó y salió de su sonrojo cuando la puerta se abrió. Entrando por la misma se manifestaba el Assassin de Shinjuku, sonriéndole a master apenas entrar. — Veo que se divirtieron, ¿verdad master? —

— ¡Yan Quin! Pues esperaba que nos acompañaras, pero me temo que no te vimos en todo el día ¿Ocurrió algo? —

Assasin no dijo nada, permaneció en silencio unos segundos sonriendo y luego, riendo un poco le habló por fin al chico. — Tuve que atender unos asuntos en la mañana con la inventora. Pero no se preocupe master, disfruté de las fotos tanto como usted. —

Gudao no entendía hasta que cayó en cuenta de algo importante con respecto a su servant y comenzó a observar las fotos que él había tomado y luego a Yan Qing con una expresión repleta de sorpresa. El gatito negro aparecía en todas las fotos.


Mientras tanto, en la habitación de Gudako, esta estaba más que determinada en cumplir una misión de vida o muerte. Entró en la misma a paso lento, procurando que quien la habitaba también no notara su presencia, se acercó de puntitas mientras su servant le daba la espalda, concentrado en algo que observaba en una Tablet, esta llevaba en sus manos una de las bandanas con orejas y estaba a punto de lograr el objetivo de ponérselas en la cabeza cuando escuchó con la voz grave y amenazadora que él siempre portaba. — Ni se te ocurra. —

Gudako se rindió refunfuñando mientras se alejaba del Rey. — ¡¿Pero porqué no puedo?! ¡¿Y cómo te diste cuenta que estaba detrás de ti?! —

Gilgamesh volteó observando a la chica de la manera más incrédula que se le ocurría. — Siendo honestos, no eres, ni por asomo, la persona más silenciosa del mundo…Y ya sabes lo que te pasará si me pones esa cosa así que mejor ahórrate el trabajo. —

— Pues yo opino que su majestad se vería bien con orejas. ¡Por cierto, antes de entregar a los gatitos hubo uno que no se me quiso separar casi toda la tarde! ¿Quieres ver las fotos? Era lindo, blanco con ojos verdes y…— Gudako se detuvo y, viendo la cara que tenía Archer dejó de hablar. — Bien, ya entendí, no te interesa…Entonces que tal si pregunto que clase de mascotas tuviste, ¿eh? Tengo curiosidad —

— Pues si que haces bien querer saber más de la vida de tu rey. — Gil dejó la Tablet y volteó a ver a la chica. — Supongo que puedo entretenerte un poco como compensación por no causarme problemas hoy. —

Las historias sobre los animales exóticos que estuvieron al cuidado de Gilgamesh no pararon sino hasta bien llegada la madrugada, puesto que Gudako no dejaba de hacer preguntas, cada uno más interesante que el anterior, incluso, hubo muchas anécdotas que involucraban a Shamhatt, Siduri y Enkidu; logrando que la curiosidad de la chica fuera saciada poco a poco. Al cabo de varias horas Gudako cayó dormida y mientras el Rey continuaba con su revisión, la puerta se abrió dejando entrar al gatito blanco que la chica le había mencionado antes; Si bien Archer pudo haberlo tomado como una invasión indeseada, algo le hizo detenerse, mostrando sorpresa por unos segundos para luego sonreír algo pícaro y satisfecho. Cuando el gatito se posó en la cama de Gudako, se acercó a ella y lamió una de sus mejillas.

— Formaste parte de esto desde el principio, ¿No es así? — Gil hizo una pausa mientras observaba al animal con detenimiento. — Me atrevo a decir que esto fue idea tuya, como siempre, nunca tiendes a tomar la palabra, tratando de animar a alguien a través de acciones. Típico de ti. —

Lancer le sonrió a su viejo amigo luego de tomar su forma original.


Notas del Autor:

En este capitulo no quise dedicarlo a un sólo servant de orejitas y-o ponerle algunas a otro, así que hice que todos tuvieran orejas por un día. Bueno, la gran mayoría.

Estoy en planes de, posiblemente alargar los primeros dos capitulos para que estén en formato One-shot. Siento que no sólo le darían algo de sentido a capitulos más adelante, sino también haría justicia al hecho que del capitulo 3 para adelante todos han sido de más de mil palabras. Pero aún es un "posiblemente".

Debo admitir que, entre mi reciente apretado horario y el escribir los capitulos no me ha dado tiempo de jugar mucho FGO (ando en farmeo del server JP) pero creo que vale la pena pues el espacio de escritutra me ha ayudado mucho. Ya habrán otros eventos. (Eso sí, debo pasar Lostbelt II)

Gracias por leer.