Hola, lectores, es bueno verlos de nuevo, tengo algo importante que decir: el próximo capítulo es el especial y ustedes ya saben que es, tardaré en escribirlo pero sé que les va a gustar. No sé si saldrá antes del de navidad porque ya se aproxima pero ya veremos después eso.
Espero que este capítulo les guste, nos vemos y saludos.
Capítulo 69: Una alianza no viene mal.
Moka se fue en un dirigible con Akua. El campo de batalla ya no era más una mansión, solo los escombros de esta, así es como se sentía Tsukune ahora, se arrodilló mirando al cielo, el dirigible ya estaba lejos, no fue capaz de hacer nada, no en esa situación.
El joven ninja, Naruto Uzumaki, estaba parando el sangrado y tuvo que usar parte del chakra de Kurama para curarse más rápido, pues si se tratará de otro, tal vez ya estaría muerto. Su brazo izquierdo había quedado inutilizado y ahora lo agarraba con su otra mano con dolor.
—Perdiste, Naruto. Pero ahora ya conoces su fortaleza, va a ser difícil superar esa velocidad con el modo senin pero con mi ayuda, eso no sería ningún problema.
—"Kurama"—. Naruto dijo seriamente. —"lo sé, pero hay algo en ella que me dejó inseguro, no te lo puedo decir ahora, pero no lo sabré hasta que luche de nuevo con ella"—. El zorro cerró los ojos internamente y no dijo nada más.
—"Moka-san"—. Tsukune apretó los puños pero una lágrima salió por sus ojos. —"dije que te protegería… pero al final no pude hacer nada y después de lo que ahora sé… no sé qué hacer".
—Tsukune, no es momento de estar deprimido. Ninguno de nosotros ha muerto, esto no se quedará así, ¡iremos por Fairy Tale y los detendremos!
—Yo también les ayudaré—. El aura del joven Touhou Fuhai se hizo presente. —no puedo quedarme de brazos cruzados después de lo que han hecho.
—Como esperaba de todos ustedes, diciendo cosas tan a la ligera sin saber qué hacer en realidad—. Dos sujetos entraron por la puerta que aún existía como si nada. —no me extraña ya que los conozco. Pero tienen suerte que esté aquí, sé a dónde se dirige el dirigible.
—¿Kiria?—. Naruto se sorprendió de verlo ahí después de tanto tiempo.
—Hokuto-san—. Tsukune vio de nuevo a Hokuto, esta vez en silla de ruedas después de lo que pasó en su pelea, no le extrañaba.
—Creo que no es coincidencia que estén aquí, siempre supimos que ustedes eran algo sospechosos desde el principio—. Sasuke volvió en sí gracias a un poco de chakra de Kurama.
—Sasuke-san, como siempre eres tan inteligente.
—Así es—. Hokuto asintió a las acusaciones. —nosotros también somos de Fairy Tale pero nuestra rama, la primera subdivisión, no está de acuerdo con lo que hacen los jefes. Por eso venimos aquí, yo les ayudó y ustedes me ayudan a mí, es simple.
—Entiendo, ¿quiere hacer un golpe de estado contra tu propia organización y llevar acabo tus planes?
—Así es. Si se niegan, los vamos a matar.
—Hmp, Hokuto—. En los ojos de Sasuke estaba el Mangekyou Sharingan. —tú no lo sabes pero… hace mucho que pude haberte matado, tú y Kiria apenas y podrían hacerme un rasguño, pero entiendo que los dos estemos en posición de negociar. Por eso no te voy a matar ahora por las cosas sin sentido que has dicho hasta ahora.
Sasuke se veía herido y lo estaba, pero Hokuto sabía que él era capaz de muchas cosas y ni siquiera tenía idea de lo peligroso que Sasuke en verdad podía ser. Hokuto solo sonrío y decidió dar unos discos y un celular, los dejó en el suelo.
—El destino del dirigible es el cuartel principal de Fairy Tale. Es altamente peligroso y ahora mismo, creo que ya se han dado cuenta de que están lejos de derrotar a Akua. Basta con solo mirarlos que necesitan prepararse—. Hokuto se dio la vuelta para irse con Kiria. —Tsukune-san, tú y tus amigos no están en condiciones de pelear, morirán si lo hacen. Piensa en lo que pueden hacer ahora, antes de que nos movamos.
Hokuto se fue de donde vino y dejó a todos algo pensativos. Sasuke miró a Tsukune con la autoestima más baja que jamás había visto en él, Naruto se dio cuenta también, él sabía exactamente la razón de su sentir. Kurumu despertó un poco adolorida pero vio la situación de todo y quedó sin hacer nada.
—Tsukune—. Naruto le dio a su oído. —Sé lo que escuchamos y aunque sé que es la verdad, yo estoy seguro de lo que Moka es—. El castaño abrió los ojos ante eso. —pero… no importa lo que yo piense, sino lo que tu pienses. ¿Qué es Moka para ti? Eso es algo que solo tú sabes y eso es lo que cuenta. Si no puedes responder esa pregunta, entonces no luches más.
—Naruto, Tsukune, no es momento de lamentarse—. Dijo Sasuke. —si nos han dado tiempo es porque lo necesitamos y estoy seguro que no será mucho. Si tienes tiempo para llorar, Tsukune, también tienes tiempo para entrenar.
—Espera Sasuke—. El rubio le detuvo. —ahora hasta yo me pondré a entrenar
—"¿Qué?"—. Kurumu se impresionó por eso. —"Naruto jamás entrena cuando está con nosotros, quiere decir que el enemigo es mucho más fuerte que él. Esto no puede ser".
—Tsukune, ahora mismo no estás listo para ningún entrenamiento, con tu convicción actual, agotarás incluso mi paciencia. No te entrenaré si es de esta forma—. Tsukune se quedó sin palabras y Sasuke también. Era la primera vez que Naruto le negaba un entrenamiento a Tsukune, él estaba dispuesto a tomar cualquier tipo de entrenamiento si se volvía fuerte, así lo había hecho en el pasado. ¿Qué había cambiado ahora en Naruto para decirle eso?
—"Naruto… no sé qué pensar sobre Moka, no sé qué responder… ella es una mentira pero mis sentimientos… no estoy seguro de nada".
—Como sea, viejo.
—Oye, que esta es mi verdadera forma, Naruto.
—¿Arregló el rosario de Moka vampira?—. El joven Fuhai sonrío con malicia.
—Akua debe estar en cólera ahora mismo, ¡se lo merece! Logré hacerlo a tiempo y gracias a esa promesa, no le hará nada a Moka por un buen tiempo. Puede estar tranquilo, Naruto.
—Gracias, Touhou Fuhai.
Los jóvenes fueron a la parte de la mansión donde aún estaba entera, la mansión del viejo quedó en ruinas y ahora solo quedaba la de la cabeza de la familia. Con la ayuda de doctores Yokai, curaron las heridas de Naruto y le vendaron su brazo y el estómago. Sasuke también fue hospitalizado junto con Fong-fong y sus padres, ellos siguen en recuperación.
Ha pasado un día desde el ataque de Akua y Tsukune sigue pensando en Moka y en la condición de Naruto para entrenarlo. No conseguía ordenar su mente ni sus sentimientos, pero de lo que sí estaba seguro es que Moka era muy importante para él, falsa o verdadera, la quería y sobre todo, quería que estuviera ahí, a su lado.
—"yo te amo, Moka-san"—. Tsukune pensó en Omote y se levantó de su sitio y salió de su habitación para ir con Touhou Fuhai, quién vigilaba a sus nietos; aún estaban heridos y él los cuidaba. —"Naruto… no tengo respuesta ahora, pero sí sé esto: estoy tan preocupado como tú para hacer lo que esté a mi alcance para salvar a Moka, y eso lo haré con o sin tu ayuda".
—¿Uh? Hola, Tsukune. ¿Qué sucede?
—Por favor, se lo suplico, ¡entréneme!—. Exclamó con el ceño fruncido y con gran convicción en su voz. —mi fuerza ahora mismo no es nada comparado con lo que voy a enfrentarme, estoy seguro que ahora mismo sería un suicidio ir a pelear, pero con su ayuda, ¡sé que podré enfrentarme sin temor a lo que sea!—. El señor oscuro supo al ver sus ojos que no estaba bromeando y que estaba bastante consciente de lo que tenía qué hacer.
—Si apestas, morirás antes de ir a la batalla. ¿Estás dispuesto a hacer eso?
—Siempre he estado cerca de la muerte, siempre he tenido miedo, pero ahora eso solo sería una excusa. Estoy seguro, por Moka-san y por todos, ¡estoy dispuesto a lo que sea, señor!—. En ese momento, las puertas se abrieron de golpe, Naruto entró por la puerta con su ropa ninja y con su bata roja y negra encima, regalo del monte Myoboku cuando aprendió el modo Senin. Pero no solo venía él, había cuatro más detrás de él.
—No eres el único, Tsukune. Nosotros nos sentimos igual que tú y no te dejaremos ir solo—. El castaño volteo a ver y ahí estaba el resto de su equipo: Ginei, Ruby, Kokoa y Haiji.
Ahora es cuando empieza lo bueno, Tsukune ha tomado su decisión aun sin estar muy seguro de lo que pueda pasar, ahora que por fin se ha decidido… ¿¡Qué harán para que estos chicos se vuelvan más fuertes y salven a su querida amiga Moka?! Y lo más importante, ¿podrá Tsukune responder a las dudas que atormentan su corazón?
¡Lo sabremos en los siguientes capítulos!
